Segunda Opinión
Aclaraciones sobre la cuestión de los paraísos fiscales
Se le ha dado amplísima difusión al acuerdo celebrado con el Principado de Mónaco vinculado al levantamiento de los secretos bancario y fiscal. Es fundamental, sin embargo, poner las cosas en su lugar más allá de la publicidad oficial.
Los convenios de intercambio de información o de doble imposición son bastante comunes entre los países y buscan, dentro de una lógica a nuestro modo de ver bastante discutible, una mayor transparencia el relación con el comportamiento fiscal y en general con la operatoria que puede estar originada en operaciones ilegales.
Centralizándonos únicamente en los acuerdos que apuntan al intercambio de información debemos señalar que la República Argentina tiene firmados convenios del estilo con varios países, como por ejemplo España, Perú, Brasil o Chile. Acaba de firmarse ahora un acuerdo con Mónaco y existe uno con EEUU que data del año 1981 pero que como no fue ratificado por ambos países (Argentina y EEUU) no se encuentra en práctica.
Como hemos señalado en un trabajo anterior, en las reuniones del G 20 se hizo hincapié en la necesidad de establecer pautas de intercambio informativo con el objeto de combatir la evasión impositiva, el lavado de dinero, e inclusive de evitar las crisis financieras. Allí estuvo la Argentina en la persona de su presidenta encabezando el discurso-sermón tendiente a detectar las consecuencias de las decisiones políticas que condujeron a eso, y no para señalar cómo modificar tales políticas, que constituyen las causales.
Es curioso pero digno de señalar que así como existe un convenio no vigente con EEUU desde hace 28 años, siendo que los argentinos por ejemplo es hacia donde más derivan fondos, también la Argentina ha cerrado las puertas a los auditores del FMI con argumentos bastante poco convincentes pero que en definitiva encierran un ocultamiento de información, siendo que además nuestro país es socio de dicho organismo.
Combatir la evasión fiscal o el narcolavado son fines en sí mismos que implican una calidad moral superlativa y un comportamiento transparente en el manejo de las cuentas públicas, algo de lo que la Argentina de las últimas décadas al menos carece más que notoriamente. Sólo baste mencionar la discrecionalidad en el manejo de los fondos públicos, los actos de corrupción cuya dilucidación parece dormir en los cajones de algún fiscal, el envío de los fondos de Santa Cruz, justamente a un paraíso fiscal, por parte de su gobernador Néstor Kirchner y tantos otros ejemplos. Si a ello le sumamos el recientemente finiquitado blanqueo de capitales tenemos un perfil que verdaderamente no se condice con la calidad moral a la que nos referimos. Digamos que no estamos para sermonear a nadie. Y creemos sinceramente que no somos ni de lejos los únicos.
La AFIP actualmente viene reteniendo los fondos de impuestos que debe reintegrar a exportadores con el argumento de que éstos han realizado sus exportaciones a países de baja o nula tributación (denominación técnica de los paraísos fiscales) para triangular de allí a terceros destinatarios. En nuestra opinión la verdadera razón de la no devolución de los impuestos es la necesidad imperiosa de recaudar y mostrar números positivos. Aún y cuando tales números sean en realidad falaces. ¿Acaso no es lo que viene ocurriendo con los datos del INDEC impúdicamente desde comienzos de 2007?
Es que más allá de ciertos supuestos la realidad es que, por ejemplo, para la aplicación de tributos a las exportaciones en el caso de commodities existen precios de referencia dado que se trata de un mercado transparente. Y es sobre tales precios sobre los que se aplican las tasas de retención fijadas por el Estado. Si esta operatoria es legal (y lo es), entonces no queda del todo claro qué es lo que está buscándose en estos casos, como no sea lo que nosotros suponemos.
Aún así, si las exportaciones fueron efectivamente realizadas, el componente fáctico se ha cumplido en lo que respecta a la normativa vigente para la devolución de los impuestos involucrados (especialmente el IVA sobre los insumos). Esto ocurre aún en los casos en que los bienes exportados no cuenten con precios de referencia o no constituyan mercados transparentes. La necesidad de parte de la AFIP en punto a asegurarse que todo esté bien lo que hace es demorar durante largos meses, (incluso podrían ser años) la devolución de los tributos. Es una verdadera abertura al vacío de consecuencias imponderables.
Obsérvese que el Fisco, en caso de duda razonable y con una legislación acorde a su pretensión, podría por ejemplo exigir garantías reales, como se hace en muchos otros casos. En lugar de ello, recurre al sofisma de no pagar lo que debe porque no está seguro de que el acreedor (el contribuyente) hubiera obrado bien. Algo así como no pagar las expensas del edificio porque el portero a juicio del moroso barre mal la vereda.
Volviendo específicamente a la cuestión del intercambio de información entre países, hay que señalar una vez más que no se trata de ninguna manera de una apertura indiscriminada donde todo el mundo que opere con tales o cuales plazas será incluido un listado y subido a Internet. Los contribuyentes deberán encontrarse bajo fiscalización del organismo fiscal y es preciso que las actuaciones conduzcan razonablemente a la suposición de que podrían existir operaciones no declaradas que involucren a los países con los que existen convenios.
La presión sobre los países de baja o nula tributación para que suministren información no se condice, insistimos, con el comportamiento general de muchos países que no entran en esa categoría, como por ejemplo el Reino Unido o los mismísimos EEUU. Y ni qué hablar del nuestro con los antecedentes que someramente enumeramos. Y la realidad es que los argumentos del G 20 dejan bastante que desear, porque si bien es imperioso evitar operaciones ocultas e ilegales, también lo es que la punta del ovillo no está allí sino en el funcionamiento mismo del sistema financiero internacional, cargado de intervenciones de todo tipo y favorable al otorgamiento de ayudas allí donde todo el mundo sabe que jamás serán devueltas o a valores tan ridículos que incentivan la inversión dado el bajo riesgo concomitante, colaborando de ese modo con la generación de burbujas que luego se intenta acotar con más y más intervencionismo.
Otro punto es el manejo de la drogadicción, que si bien no es nuestro tema no deja de resultar al menos contradictorio. En efecto, mientras la producción y venta de narcóticos es ilegal, no lo es su tenencia para consumo. Y en determinados países la legislación es todavía más permisiva. Más allá de nuestra propia opinión respecto de la necesidad de legalizar bajo ciertas formas la venta de sustancias hoy prohibidas, lo cierto es que no es razonable que se opere de manera contradictoria. Y eso ocurre y no ha sido, que sepamos, tema del G 20, siendo que las drogas son las generadoras de los mayores volúmenes de dinero negro del mundo. La verdad es que si el consumo es legal, la producción y venta no pueden seguir siendo ilegales. O una cosa o la otra.
Dejamos para el final una de esas perlas a las que no terminamos de acostumbrarnos
El titular de la Secretaría de Ingresos Públicos señaló: Recibí instrucciones precisas de la presidenta Cristina Kirchner, quien nos ha encomendado la tarea de acentuar la percepción de riesgo y la gestión fiscal respecto de los grandes operadores económicos.
Este tipo de comentarios siempre llevan una curiosa pátina de perversión. ¿Hacían falta recibir precisas instrucciones presidenciales para cumplir con su deber? ¿Por qué habrá que acentuar la tarea respecto de los grandes operadores económicos y no de los demás? ¿Es que conviene ser pequeño o mediano operador económico para estar a salvo?
Ese tufillo de resentimiento y de falta de ecuanimidad consecuente con las acciones de no pocos funcionarios de actual gobierno no hace sino abrir un mar de dudas respecto de los objetivos finales.
Porque adicionalmente el tema fue planteado como si se tratara de una apertura indiscriminada de archivos para mostrar lo que todos y cada uno hacen con su dinero y con sus bienes, lo cual está prohibido por la propia Constitución Nacional, y luego termina en una difusa orden presidencial sin la cual parece que las cosas no hubieran sido ni siquiera del modo en que son.
Investigar, obtener información sobre presuntos evasores, fiscalizar, lograr el objetivo de evitar operaciones espurias es perfectamente legal. No de ahora, sino de siempre. Y es función de los organismos públicos intervinientes lograr la mayor eficacia posible sin órdenes de ningún tipo. Simplemente porque es su deber.
Más allá de los anuncios la ciudadanía espera todavía aclaraciones y definiciones sobre los casos de corruptelas manifiestas, como la cuestión de la efedrina y el apoyo a la campaña presidencial, la valija de Antonini Wilson, los fondos de Santa Cruz o la bolsa de Felisa Miceli.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 17 de octubre de 2009
lunes, octubre 19, 2009
FALTA DE BOLAS 9/10/09
Hay momentos en la vida en que cada uno de nosotros puede sentir que ciertas cosas llegaron a un límite que resulta intolerable.
A cualquiera eso puede ocurrirle.
Todo puede ser discutible, opinable y discernible según el cristal con que se mire. Pero hay cuestiones, dichos, especificidades, en donde realmente resulta muy difícil que alguien pueda discutir ciertos hechos. Hay comentarios que resultan grotescos y poco importa si son a favor o en contra de quien fuere.
Y hay actitudes ante la vida que solamente pueden ser calificadas de una forma, a menos que quiera buscarse algún tipo de excepcionalidad generalmente vinculada a cuestiones psicológicas y cosas así.
Por ejemplo: si afirmamos que los patoteros son cagones habrá quien pueda decir que no es verdad que siempre sea así, pero en realidad cuesta imaginar que alguien que se rodea de fuerzas de choque para irla de guapo, es un cagón. O quien pone un arma sobre la mesa para amedrentar a quien a mano limpia se sienta a discutir con él, es un cagón.
Insistimos, habrá quien piense que no. Seguramente el personaje del ejemplo pensará que él no es cagón, sino que hace lo que hace por montones de razones por ejemplo patrióticas. Pero la verdad es que tiene un cagazo padre y si no contara con el poder detrás pobrablemente lo que tendría detrás es una mancha marrón en salva sea la parte.
Estas reflexiones vienen a cuento de ciertos trascendidos que provienen de una denuncia hecha por el consejero de Papel Prensa Carlos Collaso, que representa nada menos que al Estado Nacional en esa empresa de capital mixto. En efecto, este buen señor llamó un escribano y levantó un acta en la que dice que en una reunión llevada a cabo en la Secretaria de Comercio el 14 del corriente, el titular de la misma Guillermo Moreno profirió amenazas de grueso calibre. La reunión al parecer fue organizada con motivo de que la denominada ley de medios deja fuera a los medios gráficos, y para poder llevar a cabo la "tarea" de atacar a la prensa en todos su flancos, el botín requerido por el Poder Ejecutivo sería Papel Prensa, donde el Estado tiene una participación minoritaria (27,46%).
Papel Prensa fabrica el papel para diarios y suministra el insumo a por lo menos 170 publicaciones en el país. Si el gobierno controla a los medios audiovisuales mediante la ley que seguramente será votada en estas horas en el Senado, controla la publicidad oficial, controla los contenidos de tales medios y controla el alcance, cantidad de abonados, horarios de difusión, pertenencia por localidad, etc, etc. sólo le falta controlar el papel para hacer la gran Perón, digamos.
Y como está en eso y para eso hace falta amedrentar, parece ser que ha puesto al Secretario Moreno al frente de la patota una vez más.
Y según Collaso el tal Moreno dijo algo así como que la reunión en cuestión era privada y que sus "muchachos" eran "verdaderos expertos en partirle la columna y hacerle saltar los ojos al que hable". Claro, diríase que no nos consta si esto es verdad. La frase es patotera por excelencia. Mafiosa. Y quienes se encargarán de la tarea de partir columnas y sacar los ojos serán "los otros", no él. Típico.
Simultáneamente y por estas horas presentaron sus renuncias al directorio de Papel Prensa los señores directores por el Estado Mauricio Mazzón y Juan Drucker, que se apresuraron a negar que su decisión hubiera tenido que ver con la reunión con el Sr. Moreno que estamos comentando. No negaron haber asistido a la reunión, tampoco lo corroboraron, pero consideron su "ciclo" cumplido.
Si las casualidades no llegan solas, hay que llamarlas, ¿no?.
Según se comenta la intención de Moreno es debilitar a esta empresa para obligar a sus actuales propietarios junto con el Estado, los diarios La Nación y Clarín, a vender sus partes al propio Estado dándole así el poder de decidir qué hacer con el papel de diario. Una pinturita democrática y progresista, realmente. Si es que esto es cierto, claro. Pero a juzgar por la barrabasada de la ley de medios, lo consideramos más que probable.
A lo mejor la denuncia del consejero Collaso demora un poco las cosas, porque en definitiva si nadie avala sus dichos, los mismos no serán sino la palabra de uno contra la de otro.
Todos estos hechos, de carácter francamente patético, llevaron a diversos políticos a expresar sus opiniones. Y en general todos han coincidido en cuanto a la animalada descripta y a la finalidad del matrimonio gobernante. Claro, hablamos de políticos opositores, porque los oficialistas tienen la actitud que ya conocemos y que no insistiremos en recalcar. Para ellos lo obvio no es obvio y lo increíble es verdad revelada.
Hubo un diputado que adhiere al oficialismo, Ariel Basteiro, que en materia de comentario respecto al tema se lleva a nuestro juicio todos los laureles plantados y por plantar a lo largo de toda la historia de esa planta en todo el mundo.
Este muchacho, que es diputado por un denominado "Encuentro Popular y Social" (la verdad es que para alguien que se dice "socialista" con llamarse "Encuentro" sería suficiente -como el canal-, ya que los otros dos términos son redundantes porque NUNCA faltan en sus denominaciones), este diputado, insistimos, ha dicho que "la metodología (de Guillermo Moreno) es incorrecta e imprudente. Pero hay que ver si hay aval presidencial" ¿Pero qué te pasa Basteiro? ¿Estás nervioso? La "metodología" es patotera, cagona y fascista ¿De qué incorrección hablás pedazo de caradura? Dejémonos de joder.
La verdad es que en esta Argentina que nos toca vivir hay, desde hace una punta de años, una falta de bolas impresionante. Esa es la verdad.
¿Hay que ver si cuenta con el aval presidencial este patotero que junto con D Elía son los paladines de la cobardía que aparecen en cuanto acto público se les pida su asistencia junto a la presidenta de la república? ¿Quién lo puso y lo sostiene allí a Moreno, mi querido diputado socialista del Encuentro?
Podemos seguir diciendo cosas pero realmente creemos que no vale la pena. Cuando alguien no tiene bolas, no las tiene y punto.
Esa es la realidad.
Y estos diputaditos que liban con el Estado desde siempre y que son los encargados de levantar las banderas de lo popular, lo social, lo originario y toda la gama de palabritas de moda, son los más turros y los que más se esconden.
Héctor Trillo
A cualquiera eso puede ocurrirle.
Todo puede ser discutible, opinable y discernible según el cristal con que se mire. Pero hay cuestiones, dichos, especificidades, en donde realmente resulta muy difícil que alguien pueda discutir ciertos hechos. Hay comentarios que resultan grotescos y poco importa si son a favor o en contra de quien fuere.
Y hay actitudes ante la vida que solamente pueden ser calificadas de una forma, a menos que quiera buscarse algún tipo de excepcionalidad generalmente vinculada a cuestiones psicológicas y cosas así.
Por ejemplo: si afirmamos que los patoteros son cagones habrá quien pueda decir que no es verdad que siempre sea así, pero en realidad cuesta imaginar que alguien que se rodea de fuerzas de choque para irla de guapo, es un cagón. O quien pone un arma sobre la mesa para amedrentar a quien a mano limpia se sienta a discutir con él, es un cagón.
Insistimos, habrá quien piense que no. Seguramente el personaje del ejemplo pensará que él no es cagón, sino que hace lo que hace por montones de razones por ejemplo patrióticas. Pero la verdad es que tiene un cagazo padre y si no contara con el poder detrás pobrablemente lo que tendría detrás es una mancha marrón en salva sea la parte.
Estas reflexiones vienen a cuento de ciertos trascendidos que provienen de una denuncia hecha por el consejero de Papel Prensa Carlos Collaso, que representa nada menos que al Estado Nacional en esa empresa de capital mixto. En efecto, este buen señor llamó un escribano y levantó un acta en la que dice que en una reunión llevada a cabo en la Secretaria de Comercio el 14 del corriente, el titular de la misma Guillermo Moreno profirió amenazas de grueso calibre. La reunión al parecer fue organizada con motivo de que la denominada ley de medios deja fuera a los medios gráficos, y para poder llevar a cabo la "tarea" de atacar a la prensa en todos su flancos, el botín requerido por el Poder Ejecutivo sería Papel Prensa, donde el Estado tiene una participación minoritaria (27,46%).
Papel Prensa fabrica el papel para diarios y suministra el insumo a por lo menos 170 publicaciones en el país. Si el gobierno controla a los medios audiovisuales mediante la ley que seguramente será votada en estas horas en el Senado, controla la publicidad oficial, controla los contenidos de tales medios y controla el alcance, cantidad de abonados, horarios de difusión, pertenencia por localidad, etc, etc. sólo le falta controlar el papel para hacer la gran Perón, digamos.
Y como está en eso y para eso hace falta amedrentar, parece ser que ha puesto al Secretario Moreno al frente de la patota una vez más.
Y según Collaso el tal Moreno dijo algo así como que la reunión en cuestión era privada y que sus "muchachos" eran "verdaderos expertos en partirle la columna y hacerle saltar los ojos al que hable". Claro, diríase que no nos consta si esto es verdad. La frase es patotera por excelencia. Mafiosa. Y quienes se encargarán de la tarea de partir columnas y sacar los ojos serán "los otros", no él. Típico.
Simultáneamente y por estas horas presentaron sus renuncias al directorio de Papel Prensa los señores directores por el Estado Mauricio Mazzón y Juan Drucker, que se apresuraron a negar que su decisión hubiera tenido que ver con la reunión con el Sr. Moreno que estamos comentando. No negaron haber asistido a la reunión, tampoco lo corroboraron, pero consideron su "ciclo" cumplido.
Si las casualidades no llegan solas, hay que llamarlas, ¿no?.
Según se comenta la intención de Moreno es debilitar a esta empresa para obligar a sus actuales propietarios junto con el Estado, los diarios La Nación y Clarín, a vender sus partes al propio Estado dándole así el poder de decidir qué hacer con el papel de diario. Una pinturita democrática y progresista, realmente. Si es que esto es cierto, claro. Pero a juzgar por la barrabasada de la ley de medios, lo consideramos más que probable.
A lo mejor la denuncia del consejero Collaso demora un poco las cosas, porque en definitiva si nadie avala sus dichos, los mismos no serán sino la palabra de uno contra la de otro.
Todos estos hechos, de carácter francamente patético, llevaron a diversos políticos a expresar sus opiniones. Y en general todos han coincidido en cuanto a la animalada descripta y a la finalidad del matrimonio gobernante. Claro, hablamos de políticos opositores, porque los oficialistas tienen la actitud que ya conocemos y que no insistiremos en recalcar. Para ellos lo obvio no es obvio y lo increíble es verdad revelada.
Hubo un diputado que adhiere al oficialismo, Ariel Basteiro, que en materia de comentario respecto al tema se lleva a nuestro juicio todos los laureles plantados y por plantar a lo largo de toda la historia de esa planta en todo el mundo.
Este muchacho, que es diputado por un denominado "Encuentro Popular y Social" (la verdad es que para alguien que se dice "socialista" con llamarse "Encuentro" sería suficiente -como el canal-, ya que los otros dos términos son redundantes porque NUNCA faltan en sus denominaciones), este diputado, insistimos, ha dicho que "la metodología (de Guillermo Moreno) es incorrecta e imprudente. Pero hay que ver si hay aval presidencial" ¿Pero qué te pasa Basteiro? ¿Estás nervioso? La "metodología" es patotera, cagona y fascista ¿De qué incorrección hablás pedazo de caradura? Dejémonos de joder.
La verdad es que en esta Argentina que nos toca vivir hay, desde hace una punta de años, una falta de bolas impresionante. Esa es la verdad.
¿Hay que ver si cuenta con el aval presidencial este patotero que junto con D Elía son los paladines de la cobardía que aparecen en cuanto acto público se les pida su asistencia junto a la presidenta de la república? ¿Quién lo puso y lo sostiene allí a Moreno, mi querido diputado socialista del Encuentro?
Podemos seguir diciendo cosas pero realmente creemos que no vale la pena. Cuando alguien no tiene bolas, no las tiene y punto.
Esa es la realidad.
Y estos diputaditos que liban con el Estado desde siempre y que son los encargados de levantar las banderas de lo popular, lo social, lo originario y toda la gama de palabritas de moda, son los más turros y los que más se esconden.
Héctor Trillo
BERGOGLIO: ¿PREJUICIO O DOGMATISMO?
Segunda Opinión
Cardenal Bergoglio: ¿prejuicio o dogmatismo?
Tal como suele ocurrir con bastante frecuencia, el Cardenal Bergoglio hizo referencia en su último discurso a cuestiones de actualidad política y económica haciendo hincapié en aspectos que tienen que ver con la pobreza y la llamada desigualdad social.
Por lo general los religiosos se refieren a estos aspectos desde una perspectiva basada en sus propias creencias, lo cual no está mal, por supuesto. Pero no está demás dejar en claro que las creencias no son otra cosa que eso: creencias. Y por lo tanto no constituyen demostraciones irrefutables sino más bien todo lo contrario. Y una cosa es creer que tal o cual doctrina puede ser efectiva para resolver un problema social y otra muy distinta es creer en seres sobrenaturales y cuestiones por el estilo. Con todo el respeto que tales creencias puedan merecer.
Sabemos que el tema es duro porque estos textos que distribuimos son leídos por toda clase de público que en su mayoría adhiere a distintas religiones. No queremos herir susceptibilidades ni afectar el credo de nadie. Tan sólo resaltar que quien observa la vida desde la perspectiva de la existencia de un ser sobrenatural que por encima de todos nosotros decide, no está en la misma situación que la del científico que simplemente analiza fríamente las variables que entran en su entramado lógico.
Ni uno ni el otro pueden afirmarse dueños de la verdad. Ni ellos ni ninguno de nosotros. Pero, nobleza obliga, es aconsejable que cada quien avance en detalle sobre aquello que mejor conoce, y deje el campo menos reconocido para los entendidos en la materia. En otras palabras, declamar justicia puede resultar un hermoso gorjeo para los oídos, pero explicar cómo se logrará y demostrarlo es, sin duda, un cantar bastante más amplio. Y si además de parte de ciertas premisas políticamente correctas, peor.
Por lo general los religiosos incursionan con facilidad en temas políticos y sociales, y también lo hacen en cuestiones económicas. En verdad, mucha gente lo hace y está muy bien que así sea. Cada quien es dueño de opinar de lo que quiera. Pero la investidura de un Cardenal le da de por sí un valor superlativo a sus expresiones y por lo tanto genera una tendencia a respetarlas a rajatabla, a no cuestionarlas y por ende a tomarlas como verdades de a puño. Y no lo son ni remotamente.
Para no hacerla demasiado larga, iremos de lleno al grano. Dijo el Cardenal Bergoglio lo siguiente: La crisis económico-social y el consiguiente aumento de la pobreza tienen sus causas en políticas inspiradas en formas de neoliberalismo que consideran las ganancias y las leyes del mercado como parámetros absolutos.
¿Podrá desmenuzarse esta afirmación? Lo intentaremos.
¿Qué cosa es el neoliberalismo, corresponde preguntarse antes que nada, y cuál es la diferencia entre éste y el genuino liberalismo de Adam Smith o de Ludwing Von Mises?
Nunca hasta el día de hoy hemos visto siquiera un mísero atisbo de explicación al respecto, de parte no sólo de los religiosos como Bergoglio sino de NADIE, de ninguna profesión y de ninguna tendencia ideológica en ninguna parte del mundo.
Pero el Cardenal afirma que ciertas formas de neoliberalismo consideran a las ganancias y a las leyes del mercado como parámetros absolutos. De hecho deja afuera a otras formas, lo cual implica no generalizar por las dudas. Y efectivamente los principios del liberalismo se basan en materia económica en las pérdidas y las ganancias como parámetros a partir de los cuales puede medirse la eficiencia, establecerse el orden de prioridades y optimizar la utilización de los recursos económicos. Pero lo que no coincide con esa ideología es el aserto de que debido a esta consideración se ha derivado en una crisis económica y social y en un aumento de la pobreza. Y nos explicamos en seguida. Antes diremos sin el ánimo de polemizar que la afirmación según la cual resulta negativo tomar ciertos parámetros como absolutos da lugar a que los mismos pasen a ser relativos permitiendo incorporar otros parámetros en su lugar, puede llevar (y muchas veces en los hechos así ocurre) que estos nuevos parámetros sí sean tomados como valores absolutos. Se reemplazaría así a ciertos parámetros absolutos (ganancia y mercado) por una gama difusa de parámetros tal vez absolutos generalmente definidos como sociales. O tal vez lo que se intenta afirmar es que tales parámetros (ganancia y mercado) deben ser abandonados de manera definitiva y reemplazados por otros parámetros no enumerados. Según el dicente, parece ser que las leyes del mercado se oponen a la dignidad de las personas y de los pueblos, mientras que tales otros parámetros, no.
¿Alguien podrá explicar en pocas palabras qué significa esta afirmación? Veamos: el Cardenal está diciendo que las leyes del mercado se oponen a la dignidad y por lo tanto, suponemos, deberían ser abolidas. ¿Puede abolirse la natural valoración que las personas hacen de los bienes escasos y necesarios? Digámoslo de otro modo: ¿han podido abolirse tales leyes en alguna parte del mundo? suponiendo que eso efectivamente hubiera ocurrido, ¿se han obtenido resultados mejores para la dignidad de las personas y de los pueblos?
Otorguemos la concesión de que dado que se habla de parámetros absolutos, el Cardenal habrá querido decir que en deben considerarse a tales parámetros como relativos, y por lo tanto no necesariamente condenados a su abolición, sino a su consideración dentro de otros parámetros no definidos que tienen que ver con el sostenimiento de la dignidad humana.
El sostenimiento de la dignidad humana en términos económicos tiene un costo, que está vinculado por ciertos ideólogos con la llamada distribución del ingreso, que a su vez se relaciona con esa vaga definición de solidaridad según la cual por la fuerza quienes son más eficientes deben colaborar con quienes sufren carencias repartiendo sus ganancias con ellos. Este tipo de política viene llevándose a cabo en la Argentina desde los años 30, incluso en contra de la Constitución Nacional que garantiza la libertad de comercio. Pero no solamente eso.
¿Aquellas personas menos favorecidas lo son por las condiciones del mercado en un momento dado o también habrá quienes simplemente no hacen el esfuerzo y esperan tranquilamente la distribución prometida? ¿No es acaso un incentivo al ocio el promover ad infinitum políticas tendientes a distribuir lo que otros producen? ¿No es también un desaliento a la producción? ¿Mejora la situación a partir de estos principios que suponemos tienden a restablecer la dignidad humana por encima de las frías leyes del mercado? ¿Quien pone un negocio o desarrolla una actividad por lo general lo hace con el objeto de distribuir lo que gana? ¿Está en tal caso en condiciones de competir en el mercado internacional si no puede utilizar la maximización de los beneficios para ajustar sus precios y vender más barato?
Un dato no menor es el de que si la producción no es suficiente para abarcar la demanda de bienes de consumo, por ejemplo, el otorgamiento de dádivas dinerarias es un claro incentivo para la suba de los precios de tales bienes. Y para incentivar la producción, lo que propone el liberalismo es que se deje producir, justamente. Ejercer toda industria lícita, en un marco de libertad para comerciar.
La Argentina no ha sido en los últimos 60 o 70 años un país liberal, o neoliberal si le gusta más a Bergoglio. Veamos algunos ejemplos:
1. Controles de precios a lo largo de muchos años, y varias veces con condenas políticas y hasta cárcel a quienes no respetaren las listas de precios máximos
2. Tipo de cambio fijo o controlado por el Estado, lo cual implica controlar el precio del cambio y por ende del valor de todo aquello que se importa y exporta.
3. Impuestos que en la actualidad superan largamente el 50% del total de los ingresos (no de las ganancias, sino de los ingresos brutos) de toda la población.
4. Subsidios de toda naturaleza y color a determinadas actividades, desde transporte aéreo o ferroviario hasta combustibles.
5. Tarifas sociales para que paguen más los que más tienen, que son a su vez los que pagan más impuestos.
6. Sindicatos únicos por rama de actividad al estilo del Duce, lo cual supuestamente fortalece el poder gremial para negociar mejores condiciones de trabajo.
7. Derechos y garantías de todo tipo a los trabajadores, incluyendo el derecho de huelga que está vedado a los empresarios.
8. Colegiación obligatoria para el desempeño profesional en casi todas las actividades.
9. Monopolio de la emisión de la moneda por el Estado, que fuerza legalmente su curso.
10. Fijación de salarios, cargas de familia, descansos laborales, licencias especiales con goce de sueldo, vacaciones, aguinaldo, etc.
11. Autorización estatal para exportar o para importar cualquier clase de bienes con el objeto de garantizar una mejor calidad de vida y la mesa de los argentinos.
12. Clausura de concesiones con argumentos acusatorios pero no demostrados en la Justicia.
13. Planes de ayuda a desocupados, colectas para juntar dinero para ayudar a los pobres, reparto de bolsas de comida, garrafas sociales, etc.
14. Incremento casi constante de las tasas impositivas a lo largo de los años para lograr financiar al Estado y contribuir a una mejor distribución de la riqueza.
Podríamos seguir un largo rato escarbando en nuestra memoria para enumerar más y más factores intervencionistas tendientes a fomentar la dignidad humana como propone Bergoglio. Preguntas: ¿Esto es el neoliberalismo que tanto daño nos ha hecho? ¿La Argentina ha empeorado a lo largo de todas estas décadas a partir de los años 30 como consecuencia de haber elegido el neoliberalismo o más bien el intervencionismo y la arbitrariedad? ¿Acaso no pasó de ser el séptimo país del mundo a un rezagadísimo lugar que algunos lo ubican en el número 80 por lo menos?
La pobreza no se elimina repartiendo raciones de comida, sino que se elimina con mejores condiciones económicas, más capital invertido per cápita y más trabajo. Y estas condiciones requieren un poquito más que un sermón cargado de buenas intenciones pero absolutamente destinado a que en definitiva todos nos quedemos esperando que alguien venga a hacer algo por nosotros. El trabajo no surge de entre las malezas. El trabajo es la consecuencia de un engranaje económico y social que no se condice con la enorme cantidad de intervenciones a discreción de funcionarios o religiosos que se reservan para sí el patrimonio de la dignidad de las personas. Lamentamos tener que ser tan duros pero en particular la Iglesia Católica hace 2000 años que intenta repartir panes y peces para paliar la pobreza y de tal manera millones y más millones de personas esperan que alguien les entregue tales panes y tales peces sin hacer ningún esfuerzo a cambio. Los políticos hace ya varias décadas que se han volcado decididamente a colaborar con esta línea de ideas: repartir lo ajeno.
¿Es tan difícil comprender por qué razón 150.000 millones de dólares de argentinos se han fugado y no han vuelto pese a las bondades del blanqueo de capitales? ¿Hay que explicar que los capitales huyen porque sus dueños tienen miedo a que se los expropien surrealistas funcionarios que manejan el poder a discreción y no respetan una sola ley de la Nación? La huida de capitales no obedece a ninguna lógica mercantilista, como profetiza Bergoglio. El mercantilismo apunta al desarrollo del comercio y al resguardo de metales preciosos. Huir no es una doctrina política o económica, huir es una manera de evitar la arbitrariedad y el abuso. Decía el gran Alberdi que lo único que el productor exige de la ley para la distribución de sus provechos, es que ésta se abstenga de regularlos.
Nosotros en particular nos definimos ideológicamente como defensores de la li bertad del hombre así entendida. Equivocados o no sostenemos junto a los clásicos que el desarrollo económico y la mejora social no se basan en el intervencionismo sino en los derechos y garantías de la primera parte de nuestra Constitución, que son precisamente aquellos que largamente los intervencionistas violan permanentemente. Junto a Alberdi, creemos que es al Estado a quien hay que limitar y obligarlo a respetar los derechos individuales y no al revés como ocurre en esta Argentina tildada de neoliberal por este religioso.
Cuando el advenimiento del liberalismo en el mundo, la población no superaba los 400 o 500 millones de habitantes, la esperanza de vida no superaba los 35 años, las condiciones de supervivencia eran absolutamente precarias, no existían curas para la inmensa mayoría de las enfermedades y el oscurantismo y la ignorancia eran moneda corriente. Hoy en día, apenas 3 siglos después, el mundo cuenta con más de 7.000 millones de habitantes cuya expectativa de vida supera los 70 años, los adelantos tecnológicos y científicos son impresionantes y más allá de que un tercio de la población del planeta esté por debajo de la línea de pobreza y existan enfermedades, mortandades y demás desgracias, nadie en su sano juicio puede negar que la evolución ha sido extraordinaria. La base del extraordinario desarrollo alcanzado se fundamenta justamente en el acceso a la libertad de trabajo y de producción. Y al derecho de propiedad.
Y la evolución ha sido extraordinaria pese a los ensayos de todo tipo en contra de la libertad económica, que sumieron a buena parte del mundo en un estado de pobreza extrema. Baste recordar los desvencijados Lada traspasando la puerta de Brandeburgo cuando la caída del Muro. Obsérvese por instante en qué regiones del mundo se producen hoy en día los atrasos más grandes, las pobrezas y hambrunas más impresionantes y podrá colegirse claramente de qué estamos hablando.
En nuestra América el intervencionismo llevó a regímenes autoritarios, supuestamente ligados con la idea de mejorar la condición humana. Este es caso evidente de Cuba, que cuenta hoy por hoy con 3.000.000 de exiliados de los que ningún defensor del régimen ni organismo de derechos humanos parece acordarse excepto para insultarlos. En América del Sur, para no hacer la cuestión tan larga, los países que han intentado respetar las llamadas prácticas del mercado son los que más rápidamente han evolucionado: Chile, Uruguay, Perú, Colombia, Brasil. Y los intervencionistas y dirigistas que pretenden así terminar con los valores absolutos de la ganancia y el mercado, se atrasan progresivamente pese a contar con enormes recursos: Argentina, Venezuela, Bolivia.
En África el atraso es evidente y los regímenes autoritarios y corruptos están a la orden del día. En el norte de ese continente, al autoritarismo se suma la teocracia. La obligación ritual consume enormes cantidades de tiempo y de energía, además de conllevar al sometimiento y a la ignorancia a millones de personas. Lo mismo ocurre en vastas regiones asiáticas sometidas a regímenes teocráticos. En la India, las creencias religiosas contribuyen a una pátina de pobreza que no tiene visos de corregirse en tanto se la valore per se.
Corea del Norte es el ejemplo más patético de la abolición de las leyes del mercado: hambruna tras hambruna de un pueblo sometido y humillado, que ve como sus propios connacionales del Sur crecen de manera sorprendente en pocos años.
China comunista ha intentado cambiar el rumbo a partir de Deng Xiao Ping abriéndose justamente al oprobioso mercado hacia fines de los años 70, logrando una evolución milagrosa con relación a los 1000 años anteriores, siempre en materia económica.
Y por último una aclaración que estimamos pertinente. Hemos abrazado a lo largo de toda nuestra vida los principios rectores de la libertad en todas sus formas. Hemos renegado desde siempre de los perdonavidas que pretenden decirnos qué debemos hacer y disponer de nuestros bienes a su voluntad porque supuestamente ellos harán mejor las cosas con el producto de nuestro esfuerzo. Tenemos derecho, creemos entonces a responder a este Cardenal, al que consideramos bienintencionado, pero que razona como incompatible la existencia de un mercado con la solidaridad y la bondad humanas, cuando en realidad las leyes de oferta y demanda operan por encima de la condición humana y nada tienen que ver con la bondad o con la maldad de nadie.
Pretender un mundo en el que la economía se desarrolle, crezca a pasos agigantados, los productores dejen sus capitales a merced de personajes nefastos que disponen arbitrariamente si alguien puede comprar o vender, importar o exportar, a qué precios y en qué forma cuándo y cómo, no parece ser la idea que el religioso quiere trasuntar, pero es lo que ocurre.
Es por eso que no tenemos en claro si las apreciaciones que dan lugar a este comentario tienen un verdadero origen racional, se corresponden con algún prejuicio ideológico o simplemente parten de dogmatismos que nada tienen que ver con la racionalidad, como cualquiera sabe.
Muy respetuosamente recomendamos a quienes nos leen hacer un repaso de la obra de Juan Bautista Alberdi, en especial el SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA SEGÚN LA CONSTITUCIÓN DE 1853. Es probable que se aclaren un poco las cosas con la difusión de este notable texto, que parece recién salido del horno, pese a que tiene más de 150 años.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 2 de octubre de 2009
Cardenal Bergoglio: ¿prejuicio o dogmatismo?
Tal como suele ocurrir con bastante frecuencia, el Cardenal Bergoglio hizo referencia en su último discurso a cuestiones de actualidad política y económica haciendo hincapié en aspectos que tienen que ver con la pobreza y la llamada desigualdad social.
Por lo general los religiosos se refieren a estos aspectos desde una perspectiva basada en sus propias creencias, lo cual no está mal, por supuesto. Pero no está demás dejar en claro que las creencias no son otra cosa que eso: creencias. Y por lo tanto no constituyen demostraciones irrefutables sino más bien todo lo contrario. Y una cosa es creer que tal o cual doctrina puede ser efectiva para resolver un problema social y otra muy distinta es creer en seres sobrenaturales y cuestiones por el estilo. Con todo el respeto que tales creencias puedan merecer.
Sabemos que el tema es duro porque estos textos que distribuimos son leídos por toda clase de público que en su mayoría adhiere a distintas religiones. No queremos herir susceptibilidades ni afectar el credo de nadie. Tan sólo resaltar que quien observa la vida desde la perspectiva de la existencia de un ser sobrenatural que por encima de todos nosotros decide, no está en la misma situación que la del científico que simplemente analiza fríamente las variables que entran en su entramado lógico.
Ni uno ni el otro pueden afirmarse dueños de la verdad. Ni ellos ni ninguno de nosotros. Pero, nobleza obliga, es aconsejable que cada quien avance en detalle sobre aquello que mejor conoce, y deje el campo menos reconocido para los entendidos en la materia. En otras palabras, declamar justicia puede resultar un hermoso gorjeo para los oídos, pero explicar cómo se logrará y demostrarlo es, sin duda, un cantar bastante más amplio. Y si además de parte de ciertas premisas políticamente correctas, peor.
Por lo general los religiosos incursionan con facilidad en temas políticos y sociales, y también lo hacen en cuestiones económicas. En verdad, mucha gente lo hace y está muy bien que así sea. Cada quien es dueño de opinar de lo que quiera. Pero la investidura de un Cardenal le da de por sí un valor superlativo a sus expresiones y por lo tanto genera una tendencia a respetarlas a rajatabla, a no cuestionarlas y por ende a tomarlas como verdades de a puño. Y no lo son ni remotamente.
Para no hacerla demasiado larga, iremos de lleno al grano. Dijo el Cardenal Bergoglio lo siguiente: La crisis económico-social y el consiguiente aumento de la pobreza tienen sus causas en políticas inspiradas en formas de neoliberalismo que consideran las ganancias y las leyes del mercado como parámetros absolutos.
¿Podrá desmenuzarse esta afirmación? Lo intentaremos.
¿Qué cosa es el neoliberalismo, corresponde preguntarse antes que nada, y cuál es la diferencia entre éste y el genuino liberalismo de Adam Smith o de Ludwing Von Mises?
Nunca hasta el día de hoy hemos visto siquiera un mísero atisbo de explicación al respecto, de parte no sólo de los religiosos como Bergoglio sino de NADIE, de ninguna profesión y de ninguna tendencia ideológica en ninguna parte del mundo.
Pero el Cardenal afirma que ciertas formas de neoliberalismo consideran a las ganancias y a las leyes del mercado como parámetros absolutos. De hecho deja afuera a otras formas, lo cual implica no generalizar por las dudas. Y efectivamente los principios del liberalismo se basan en materia económica en las pérdidas y las ganancias como parámetros a partir de los cuales puede medirse la eficiencia, establecerse el orden de prioridades y optimizar la utilización de los recursos económicos. Pero lo que no coincide con esa ideología es el aserto de que debido a esta consideración se ha derivado en una crisis económica y social y en un aumento de la pobreza. Y nos explicamos en seguida. Antes diremos sin el ánimo de polemizar que la afirmación según la cual resulta negativo tomar ciertos parámetros como absolutos da lugar a que los mismos pasen a ser relativos permitiendo incorporar otros parámetros en su lugar, puede llevar (y muchas veces en los hechos así ocurre) que estos nuevos parámetros sí sean tomados como valores absolutos. Se reemplazaría así a ciertos parámetros absolutos (ganancia y mercado) por una gama difusa de parámetros tal vez absolutos generalmente definidos como sociales. O tal vez lo que se intenta afirmar es que tales parámetros (ganancia y mercado) deben ser abandonados de manera definitiva y reemplazados por otros parámetros no enumerados. Según el dicente, parece ser que las leyes del mercado se oponen a la dignidad de las personas y de los pueblos, mientras que tales otros parámetros, no.
¿Alguien podrá explicar en pocas palabras qué significa esta afirmación? Veamos: el Cardenal está diciendo que las leyes del mercado se oponen a la dignidad y por lo tanto, suponemos, deberían ser abolidas. ¿Puede abolirse la natural valoración que las personas hacen de los bienes escasos y necesarios? Digámoslo de otro modo: ¿han podido abolirse tales leyes en alguna parte del mundo? suponiendo que eso efectivamente hubiera ocurrido, ¿se han obtenido resultados mejores para la dignidad de las personas y de los pueblos?
Otorguemos la concesión de que dado que se habla de parámetros absolutos, el Cardenal habrá querido decir que en deben considerarse a tales parámetros como relativos, y por lo tanto no necesariamente condenados a su abolición, sino a su consideración dentro de otros parámetros no definidos que tienen que ver con el sostenimiento de la dignidad humana.
El sostenimiento de la dignidad humana en términos económicos tiene un costo, que está vinculado por ciertos ideólogos con la llamada distribución del ingreso, que a su vez se relaciona con esa vaga definición de solidaridad según la cual por la fuerza quienes son más eficientes deben colaborar con quienes sufren carencias repartiendo sus ganancias con ellos. Este tipo de política viene llevándose a cabo en la Argentina desde los años 30, incluso en contra de la Constitución Nacional que garantiza la libertad de comercio. Pero no solamente eso.
¿Aquellas personas menos favorecidas lo son por las condiciones del mercado en un momento dado o también habrá quienes simplemente no hacen el esfuerzo y esperan tranquilamente la distribución prometida? ¿No es acaso un incentivo al ocio el promover ad infinitum políticas tendientes a distribuir lo que otros producen? ¿No es también un desaliento a la producción? ¿Mejora la situación a partir de estos principios que suponemos tienden a restablecer la dignidad humana por encima de las frías leyes del mercado? ¿Quien pone un negocio o desarrolla una actividad por lo general lo hace con el objeto de distribuir lo que gana? ¿Está en tal caso en condiciones de competir en el mercado internacional si no puede utilizar la maximización de los beneficios para ajustar sus precios y vender más barato?
Un dato no menor es el de que si la producción no es suficiente para abarcar la demanda de bienes de consumo, por ejemplo, el otorgamiento de dádivas dinerarias es un claro incentivo para la suba de los precios de tales bienes. Y para incentivar la producción, lo que propone el liberalismo es que se deje producir, justamente. Ejercer toda industria lícita, en un marco de libertad para comerciar.
La Argentina no ha sido en los últimos 60 o 70 años un país liberal, o neoliberal si le gusta más a Bergoglio. Veamos algunos ejemplos:
1. Controles de precios a lo largo de muchos años, y varias veces con condenas políticas y hasta cárcel a quienes no respetaren las listas de precios máximos
2. Tipo de cambio fijo o controlado por el Estado, lo cual implica controlar el precio del cambio y por ende del valor de todo aquello que se importa y exporta.
3. Impuestos que en la actualidad superan largamente el 50% del total de los ingresos (no de las ganancias, sino de los ingresos brutos) de toda la población.
4. Subsidios de toda naturaleza y color a determinadas actividades, desde transporte aéreo o ferroviario hasta combustibles.
5. Tarifas sociales para que paguen más los que más tienen, que son a su vez los que pagan más impuestos.
6. Sindicatos únicos por rama de actividad al estilo del Duce, lo cual supuestamente fortalece el poder gremial para negociar mejores condiciones de trabajo.
7. Derechos y garantías de todo tipo a los trabajadores, incluyendo el derecho de huelga que está vedado a los empresarios.
8. Colegiación obligatoria para el desempeño profesional en casi todas las actividades.
9. Monopolio de la emisión de la moneda por el Estado, que fuerza legalmente su curso.
10. Fijación de salarios, cargas de familia, descansos laborales, licencias especiales con goce de sueldo, vacaciones, aguinaldo, etc.
11. Autorización estatal para exportar o para importar cualquier clase de bienes con el objeto de garantizar una mejor calidad de vida y la mesa de los argentinos.
12. Clausura de concesiones con argumentos acusatorios pero no demostrados en la Justicia.
13. Planes de ayuda a desocupados, colectas para juntar dinero para ayudar a los pobres, reparto de bolsas de comida, garrafas sociales, etc.
14. Incremento casi constante de las tasas impositivas a lo largo de los años para lograr financiar al Estado y contribuir a una mejor distribución de la riqueza.
Podríamos seguir un largo rato escarbando en nuestra memoria para enumerar más y más factores intervencionistas tendientes a fomentar la dignidad humana como propone Bergoglio. Preguntas: ¿Esto es el neoliberalismo que tanto daño nos ha hecho? ¿La Argentina ha empeorado a lo largo de todas estas décadas a partir de los años 30 como consecuencia de haber elegido el neoliberalismo o más bien el intervencionismo y la arbitrariedad? ¿Acaso no pasó de ser el séptimo país del mundo a un rezagadísimo lugar que algunos lo ubican en el número 80 por lo menos?
La pobreza no se elimina repartiendo raciones de comida, sino que se elimina con mejores condiciones económicas, más capital invertido per cápita y más trabajo. Y estas condiciones requieren un poquito más que un sermón cargado de buenas intenciones pero absolutamente destinado a que en definitiva todos nos quedemos esperando que alguien venga a hacer algo por nosotros. El trabajo no surge de entre las malezas. El trabajo es la consecuencia de un engranaje económico y social que no se condice con la enorme cantidad de intervenciones a discreción de funcionarios o religiosos que se reservan para sí el patrimonio de la dignidad de las personas. Lamentamos tener que ser tan duros pero en particular la Iglesia Católica hace 2000 años que intenta repartir panes y peces para paliar la pobreza y de tal manera millones y más millones de personas esperan que alguien les entregue tales panes y tales peces sin hacer ningún esfuerzo a cambio. Los políticos hace ya varias décadas que se han volcado decididamente a colaborar con esta línea de ideas: repartir lo ajeno.
¿Es tan difícil comprender por qué razón 150.000 millones de dólares de argentinos se han fugado y no han vuelto pese a las bondades del blanqueo de capitales? ¿Hay que explicar que los capitales huyen porque sus dueños tienen miedo a que se los expropien surrealistas funcionarios que manejan el poder a discreción y no respetan una sola ley de la Nación? La huida de capitales no obedece a ninguna lógica mercantilista, como profetiza Bergoglio. El mercantilismo apunta al desarrollo del comercio y al resguardo de metales preciosos. Huir no es una doctrina política o económica, huir es una manera de evitar la arbitrariedad y el abuso. Decía el gran Alberdi que lo único que el productor exige de la ley para la distribución de sus provechos, es que ésta se abstenga de regularlos.
Nosotros en particular nos definimos ideológicamente como defensores de la li bertad del hombre así entendida. Equivocados o no sostenemos junto a los clásicos que el desarrollo económico y la mejora social no se basan en el intervencionismo sino en los derechos y garantías de la primera parte de nuestra Constitución, que son precisamente aquellos que largamente los intervencionistas violan permanentemente. Junto a Alberdi, creemos que es al Estado a quien hay que limitar y obligarlo a respetar los derechos individuales y no al revés como ocurre en esta Argentina tildada de neoliberal por este religioso.
Cuando el advenimiento del liberalismo en el mundo, la población no superaba los 400 o 500 millones de habitantes, la esperanza de vida no superaba los 35 años, las condiciones de supervivencia eran absolutamente precarias, no existían curas para la inmensa mayoría de las enfermedades y el oscurantismo y la ignorancia eran moneda corriente. Hoy en día, apenas 3 siglos después, el mundo cuenta con más de 7.000 millones de habitantes cuya expectativa de vida supera los 70 años, los adelantos tecnológicos y científicos son impresionantes y más allá de que un tercio de la población del planeta esté por debajo de la línea de pobreza y existan enfermedades, mortandades y demás desgracias, nadie en su sano juicio puede negar que la evolución ha sido extraordinaria. La base del extraordinario desarrollo alcanzado se fundamenta justamente en el acceso a la libertad de trabajo y de producción. Y al derecho de propiedad.
Y la evolución ha sido extraordinaria pese a los ensayos de todo tipo en contra de la libertad económica, que sumieron a buena parte del mundo en un estado de pobreza extrema. Baste recordar los desvencijados Lada traspasando la puerta de Brandeburgo cuando la caída del Muro. Obsérvese por instante en qué regiones del mundo se producen hoy en día los atrasos más grandes, las pobrezas y hambrunas más impresionantes y podrá colegirse claramente de qué estamos hablando.
En nuestra América el intervencionismo llevó a regímenes autoritarios, supuestamente ligados con la idea de mejorar la condición humana. Este es caso evidente de Cuba, que cuenta hoy por hoy con 3.000.000 de exiliados de los que ningún defensor del régimen ni organismo de derechos humanos parece acordarse excepto para insultarlos. En América del Sur, para no hacer la cuestión tan larga, los países que han intentado respetar las llamadas prácticas del mercado son los que más rápidamente han evolucionado: Chile, Uruguay, Perú, Colombia, Brasil. Y los intervencionistas y dirigistas que pretenden así terminar con los valores absolutos de la ganancia y el mercado, se atrasan progresivamente pese a contar con enormes recursos: Argentina, Venezuela, Bolivia.
En África el atraso es evidente y los regímenes autoritarios y corruptos están a la orden del día. En el norte de ese continente, al autoritarismo se suma la teocracia. La obligación ritual consume enormes cantidades de tiempo y de energía, además de conllevar al sometimiento y a la ignorancia a millones de personas. Lo mismo ocurre en vastas regiones asiáticas sometidas a regímenes teocráticos. En la India, las creencias religiosas contribuyen a una pátina de pobreza que no tiene visos de corregirse en tanto se la valore per se.
Corea del Norte es el ejemplo más patético de la abolición de las leyes del mercado: hambruna tras hambruna de un pueblo sometido y humillado, que ve como sus propios connacionales del Sur crecen de manera sorprendente en pocos años.
China comunista ha intentado cambiar el rumbo a partir de Deng Xiao Ping abriéndose justamente al oprobioso mercado hacia fines de los años 70, logrando una evolución milagrosa con relación a los 1000 años anteriores, siempre en materia económica.
Y por último una aclaración que estimamos pertinente. Hemos abrazado a lo largo de toda nuestra vida los principios rectores de la libertad en todas sus formas. Hemos renegado desde siempre de los perdonavidas que pretenden decirnos qué debemos hacer y disponer de nuestros bienes a su voluntad porque supuestamente ellos harán mejor las cosas con el producto de nuestro esfuerzo. Tenemos derecho, creemos entonces a responder a este Cardenal, al que consideramos bienintencionado, pero que razona como incompatible la existencia de un mercado con la solidaridad y la bondad humanas, cuando en realidad las leyes de oferta y demanda operan por encima de la condición humana y nada tienen que ver con la bondad o con la maldad de nadie.
Pretender un mundo en el que la economía se desarrolle, crezca a pasos agigantados, los productores dejen sus capitales a merced de personajes nefastos que disponen arbitrariamente si alguien puede comprar o vender, importar o exportar, a qué precios y en qué forma cuándo y cómo, no parece ser la idea que el religioso quiere trasuntar, pero es lo que ocurre.
Es por eso que no tenemos en claro si las apreciaciones que dan lugar a este comentario tienen un verdadero origen racional, se corresponden con algún prejuicio ideológico o simplemente parten de dogmatismos que nada tienen que ver con la racionalidad, como cualquiera sabe.
Muy respetuosamente recomendamos a quienes nos leen hacer un repaso de la obra de Juan Bautista Alberdi, en especial el SISTEMA ECONÓMICO Y RENTÍSTICO DE LA CONFEDERACIÓN ARGENTINA SEGÚN LA CONSTITUCIÓN DE 1853. Es probable que se aclaren un poco las cosas con la difusión de este notable texto, que parece recién salido del horno, pese a que tiene más de 150 años.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 2 de octubre de 2009
AL PAN PAN 23/9/09
*Segunda Opinión*
/Actualidad económica: Al pan pan/
/Esbozamos a continuación algunos aspectos que normalmente dominan el vocabulario que se utiliza entre nosotros para definir aspectos de la economía sin detenerse demasiado en el análisis que indique su certeza. /
En esta realidad intervencionista y regulatoria en la que la panacea del mercado ha sido reemplazada por la panacea de la acción de funcionarios-personajes como Guillermo Moreno, Néstor Kirchner o su esposa Cristina Fernández, nos encontramos con no pocas contradicciones de carácter dialéctico que nos proponemos discernir brevemente. Veamos.
1. *El hambre y la pobreza:* Si bien es casi un dato que una se deriva de la otra, es evidente que paliar el hambre no necesariamente implica terminar con la pobreza. Repartir comida o planes de ayuda no termina con la pobreza, simplemente hace a los pobres dependientes de los funcionarios como los nombrados y otros.
2. *La distribución de los ingresos como vaca sagrada:* Distribuir ingresos es, en general, atribuir a quienes ganan más dinero la responsabilidad de hacerse cargo de quienes ganan menos. Siendo el sistema tributario la metodología principal de tal distribución, se aplican principios de progresividad de los impuestos generando de tal modo la salida de los capitales de quienes están en mejor posición para no ser víctimas de genuinas expropiaciones contrarias al principio de /igualdad de los impuestos y de las cargas públicas./
3. *La salida de capitales y el patriotismo:* el patriotismo es hoy por hoy una palabra bastante gastada, pero es rigurosamente cierto que implica su aplicación de parte de gobernantes y de gobernados. Si quienes detentan el poder aumentan sus patrimonios de manera notable o giran fondos al exterior además de hacer leyes para favorecer a los amigos, acá está faltando una pata de tal patriotismo. En cuanto a la otra, podemos apelar al sentimiento de la gente, pero obligarla no es un acto que conlleve patriotismo. Ser patriota es un acto virtuoso, no consecuencia de una ley que obliga a alguien.
4. *Aplicación de impuestos distorsivos para tratar de equilibrar los precios:* este esquema, aplicable a temas tales como las retenciones a las exportaciones o al llamado impuesto al cheque, es una falacia notable. Si es preciso distorsionar y volver inequitativo el sistema tributario para lograr un objetivo plausible estamos ante una realidad de que el sistema impositivo /per se/ es ineficiente e inútil. En otras palabras, solamente podemos ser justos si distorsionamos el sistema tributario. Una incongruencia evidente.
5. *La inflación se controla si se controlan precios y utilidades:* Notable falacia según la cual las consecuencias de la emisión monetaria para por ejemplo adquirir durante 5 años dólares a precios superiores a los del mercado mediante el recurso de emitir, puede corregirse controlando los precios de los supermercados y de los carniceros. Impropio de profesionales de la economía. Absurdo que no puede hallarse ni el más elemental libro de conocimientos básicos de economía. Pero sigue repitiéndose. Además, el control de márgenes de utilidad no es ni siquiera control de precios, los cuales podrían variar mientras tales márgenes se mantuvieran.
6. *El INDEC dice la verdad, lo que pasa es que a los opositores no le gusta:* el periodista Jorge Chamorro, de Radio América, afirmaba en el programa que conduce en esa emisora el 22/9 que el tema es controvertido y que falta poner sobre el tapete todas las posiciones y aclararlo. Darle entidad a que en el primer semestre de este año el índice de pobreza bajó de 18 puntos a 14, según lo informado por ese organismo es absolutamente insólito. Estamos ante la evidencia de una situación recesiva, con baja de ocupación, con inflación creciente, con ajustes tarifarios leoninos, con impuestazos que se suceden, con la baja de producción agropecuaria y la consecuente disminución de exportaciones, todo lo cual conduce a un verdadero /parate/ en el Interior. Suponer que ante tal cuadro la pobreza disminuye no sólo no es creíble, es absurdo. Más allá de cualquier otra consideración. Plantear esto como una /discusión entre profesionales/ es realmente impresentable.
7. *Los impuestos y las trabas a las importaciones favorecen la producción nacional:* la producción nacional se favorece estimulando o simplemente dejando hacer a quienes producen aquello que resulta menos costoso producir y ofrece mayores ganancias, como la soja o la leche en su momento. Las trabas a las importaciones producen atraso tecnológico, reemplazo por supuesta producción nacional de baja calidad (en muchos casos simple armado de partes) y no mejora los índices de ocupación, ya que quienes dejan de trabajar en el campo castigado por políticas erradas, buscan conchabarse en otras cosas. Hacer un breve estudio sociológico de la población actual en Tierra del Fuego permite comprobar esto que decimos. Una gran parte de su población son inmigrantes provenientes del continente argentino. La apertura a las importaciones con el tipo de cambio controlado NO ES una genuina apertura, y por lo tanto hay que desconfiar de economistas que afirman que la apertura de los años 90 o de la Tablita de fines de los 70 produjo un desastre para la industria nacional. Lo que la produjo no fue la apertura, sino el tipo de cambio fijo que permitía demandar infinitos dólares para importar productos sin que variara el tipo de cambio, lo cual es contrario a la ley de oferta y demanda y constituye un control de precios más.
/8. /*Hay que impedir que los extranjeros se atiendan en nuestros hospitales:* un absurdo xenófobo y clasista. Los extranjeros que vienen a trabajar al país realizan las tareas que normalmente los locales se rehúsan a llevar a cabo. Otra cosa son los marginales extranjeros, que no por ello deben ser descalificados por su nacionalidad, sino por sus actos. Del mismo modo que si fueran nacionales. Un problema como este se ataca mediante convenios diplomáticos con los países de origen, y no con gritos en las tribunas o marchas intentando que un enfermo no se atienda y se cure, lo cual dicho sea de paso se contradice con la supuesta necesidad de distribuir entre los /carenciados. /Si los extranjeros trabajan en negro o están indocumentados (como habitualmente se dice de manera a nuestro juicio inapropiada), lo que corresponde es obligarlos a regularizar su situación, a corregir la anomalía. Si no existe un mecanismo apropiado, expulsar gente del país no parece ser un método humanista respetuoso de los derechos humanos básicos. Y además es exasperantemente discriminatorio. Aún así, en términos exclusivamente económicos el aumento de la población agranda el mercado y garantiza mejores precios y menores costos. La marginalidad debe ser combatida tanto si se trata de extranjeros como si se trata de locales, pero es una cuestión diferente. Y el combate contra la marginalidad no puede dar lugar a sanciones diferentes según se trate de argentinos o extranjeros./ En realidad no debe dar lugar a sanciones, sino a integraciones./
/9. /*Ayudar a las Pymes fomenta el empleo:* una falacia de grandes proporciones. Lo que fomenta el empleo es la inversión a escala, la tecnología, el capital de uso intensivo y las inversiones en general que incrementan el capital /per cápita/. No es creando cien empresas chicas que fabrican tornillos como se mejora la eficiencia y la productividad de tornillos. Es atrayendo capitales a algunas empresas que puedan crecer y desarrollar productos a escala, con un costo administrativo razonable y con máquinas de última generación que permitan la obtención de precios competitivos, tanto local como internacionalmente.//
/10. /*El fútbol o la escuela son gratis para todos:* obvio que se trata de un dato equivocadísimo. Nada es gratis. Ni el agua. Tal vez la única excepción sea el aire que respiramos. Alguien paga, y ese alguien somos todos nosotros. Por lo tanto no es cierto que el Estado nos da algo, sino que toma lo nuestro para pagar ese algo y devolvérnoslo. Y como elige qué regalarnos, no importa si lo queremos o no. Todos podemos razonablemente querer que los chicos vayan a la escuela, aunque sería importante que los planes de estudio abandonaran su tendencia panfletaria, para lo cual sería imprescindible conformar comités autónomos y autárquicos que fijaran los planes de estudio por lo menos. Amén de abrir el campo a la iniciativa privada como ocurre en otros países, donde la gente termina eligiendo a qué universidad va, por el prestigio de ésta , basado en buena parte en los planes de estudio que lleva adelante.//
/11. /*Comprar nacional para favorecer a nuestros productores:* no es así como se favorece la producción nacional. Se la favorece si se la obliga a competir y a ser eficiente. Para ello debe existir siempre la posibilidad de importar productos, con un tipo de cambio verdaderamente libre, que oscile de tal modo de desalentar la compra de lo importado si sube mucho, alentando entonces las exportaciones, y viceversa. Es la competencia lo que mejora la eficiencia, y no la /quintita./
/12. /*El Estado debe ocuparse del bienestar y de ayudar al pueblo:* el Estado debe /promover/ /el bienestar general,/ no garantizar el bienestar individual. Es profundamente erróneo suponer que un gobierno, el que fuera, va a poder garantizar la mejoría económica de millones de personas, tengan éstas la voluntad de superarse o no.//
/13. /*Los /vivos de siempre/ suben los precios* (cuando se acerca Navidad, Semana Santa, la primavera o el comienzo del ciclo escolar): El aumento de la demanda produce subas de precios, por eso cuando vamos de vacaciones en la llamada “/alta temporada”,/ todo es más caro y nadie parece asombrarse de que así sea. El sofisma de que es preciso que el Estado controle para evitar que los vivillos se aprovechen es un panfleto demagógico que sirve a los intereses de los funcionarios que así se comportan en la vida, pero no cambia la realidad. Nunca la ha cambiado a lo largo de toda la historia, y nunca la cambiará.//
/14. /*La reventa de entradas a espectáculos es ilegal:* Efectivamente en cierto punto puede serlo porque tal vez existen normas en tal sentido, aunque es preciso acercar la lupa a tales normas, ya que es absolutamente lógico que quien tiene una entrada para un espectáculo cotizado pueda desear venderla al mejor postor. Eso es perfectamente legítimo y diríase que también legal, aunque alguna ley lo impida de manera a nuestro juicio claramente inconstitucional. La propiedad privada es inviolable y uno es dueño de disponer de lo suyo como mejor le plazca./ En realidad, cuando un producto es vendido a bajo precio (por ejemplo una entrada en primera fila que vale lo mismo que una en la vigésima) quien lo adquiere está obteniendo una ganancia por ese hecho, que luego realiza cuando lo vende./
/15. /*Los comerciantes se abusan y venden caro:* Los comerciantes venden /al precio que les/ /compran/. Es la demanda la que convalida el precio, que a su vez oscila de unos barrios a otros debido, justamente, al poder adquisitivo del demandante promedio. No es lo mismo Lugano que Belgrano. Cuando el precio es excesivo, el producto no se vende.//
/16. /*Quien más tiene más paga:* esta falacia es una de las razones principales de la decadencia argentina. Es la inversión de la ley de oferta y demanda, pretendiendo obligar a quien consume más gas, o luz, o agua o lo que fuera, a pagar más que proporcionalmente. Dejando de lado detalles tales como la subdivisión que se haga de los bienes, los medidores, etc. (se grava por unidad y no por dueño), lo cierto es que mientras cualquiera obtiene un descuento por adquirir gran cantidad de lo que sea, para el Estado argentino la relación es al revés: quien consume mucho, sufre un incremento. Suena raro en un ejemplo: comprar un paquete de pastillas que cueste un peso, versus comprar una caja de 100 paquetes. En tal caso la visión estatal sería que en éste último caso el vendedor debería decirle al comprador: Si Ud. va a comprarme cien paquetes, entonces el precio es $ 120.-, porque Ud. tiene plata. Cualquier leguleyo sabe que es exactamente al revés, que si alguien compra mucho lo más probable es que obtenga un descuento. Lo mismo ocurre con los impuestos y las tasas /progresivas./
/17. /*Fijar tarifas locales para desconectarse del mundo:* este es el subproducto del dólar caro. El dólar caro se compra con emisión de moneda espuria y luego se transforma en retenciones a las exportaciones que vuelven como obra pública o como subsidios. Es decir que se inyecta al mercado produciendo inflación. Las tarifas se desconectan del mundo si hay subsidios, de lo contrario se deja de producir porque es mejor invertir en países en los cuales no existe semejante distorsión. Lo mismo ocurre con los precios en general, sobre todo de los productos primarios.//
/ /
En fin, estos son algunos aspectos que nos parece importante resaltar. Expresamos un punto de vista que sabemos puede ser controversial para muchos. Sabemos que ciertos discursos repetidos una y otra vez convierten ciertas afirmaciones en dogmas/. /
Esperamos por lo tanto que este trabajo sea tomado como una opinión que pretende mover a la reflexión. Si resulta útil en ese aspecto, estaremos más que satisfechos.
/ /
*HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 23 de setiembre de 2009*
/Actualidad económica: Al pan pan/
/Esbozamos a continuación algunos aspectos que normalmente dominan el vocabulario que se utiliza entre nosotros para definir aspectos de la economía sin detenerse demasiado en el análisis que indique su certeza. /
En esta realidad intervencionista y regulatoria en la que la panacea del mercado ha sido reemplazada por la panacea de la acción de funcionarios-personajes como Guillermo Moreno, Néstor Kirchner o su esposa Cristina Fernández, nos encontramos con no pocas contradicciones de carácter dialéctico que nos proponemos discernir brevemente. Veamos.
1. *El hambre y la pobreza:* Si bien es casi un dato que una se deriva de la otra, es evidente que paliar el hambre no necesariamente implica terminar con la pobreza. Repartir comida o planes de ayuda no termina con la pobreza, simplemente hace a los pobres dependientes de los funcionarios como los nombrados y otros.
2. *La distribución de los ingresos como vaca sagrada:* Distribuir ingresos es, en general, atribuir a quienes ganan más dinero la responsabilidad de hacerse cargo de quienes ganan menos. Siendo el sistema tributario la metodología principal de tal distribución, se aplican principios de progresividad de los impuestos generando de tal modo la salida de los capitales de quienes están en mejor posición para no ser víctimas de genuinas expropiaciones contrarias al principio de /igualdad de los impuestos y de las cargas públicas./
3. *La salida de capitales y el patriotismo:* el patriotismo es hoy por hoy una palabra bastante gastada, pero es rigurosamente cierto que implica su aplicación de parte de gobernantes y de gobernados. Si quienes detentan el poder aumentan sus patrimonios de manera notable o giran fondos al exterior además de hacer leyes para favorecer a los amigos, acá está faltando una pata de tal patriotismo. En cuanto a la otra, podemos apelar al sentimiento de la gente, pero obligarla no es un acto que conlleve patriotismo. Ser patriota es un acto virtuoso, no consecuencia de una ley que obliga a alguien.
4. *Aplicación de impuestos distorsivos para tratar de equilibrar los precios:* este esquema, aplicable a temas tales como las retenciones a las exportaciones o al llamado impuesto al cheque, es una falacia notable. Si es preciso distorsionar y volver inequitativo el sistema tributario para lograr un objetivo plausible estamos ante una realidad de que el sistema impositivo /per se/ es ineficiente e inútil. En otras palabras, solamente podemos ser justos si distorsionamos el sistema tributario. Una incongruencia evidente.
5. *La inflación se controla si se controlan precios y utilidades:* Notable falacia según la cual las consecuencias de la emisión monetaria para por ejemplo adquirir durante 5 años dólares a precios superiores a los del mercado mediante el recurso de emitir, puede corregirse controlando los precios de los supermercados y de los carniceros. Impropio de profesionales de la economía. Absurdo que no puede hallarse ni el más elemental libro de conocimientos básicos de economía. Pero sigue repitiéndose. Además, el control de márgenes de utilidad no es ni siquiera control de precios, los cuales podrían variar mientras tales márgenes se mantuvieran.
6. *El INDEC dice la verdad, lo que pasa es que a los opositores no le gusta:* el periodista Jorge Chamorro, de Radio América, afirmaba en el programa que conduce en esa emisora el 22/9 que el tema es controvertido y que falta poner sobre el tapete todas las posiciones y aclararlo. Darle entidad a que en el primer semestre de este año el índice de pobreza bajó de 18 puntos a 14, según lo informado por ese organismo es absolutamente insólito. Estamos ante la evidencia de una situación recesiva, con baja de ocupación, con inflación creciente, con ajustes tarifarios leoninos, con impuestazos que se suceden, con la baja de producción agropecuaria y la consecuente disminución de exportaciones, todo lo cual conduce a un verdadero /parate/ en el Interior. Suponer que ante tal cuadro la pobreza disminuye no sólo no es creíble, es absurdo. Más allá de cualquier otra consideración. Plantear esto como una /discusión entre profesionales/ es realmente impresentable.
7. *Los impuestos y las trabas a las importaciones favorecen la producción nacional:* la producción nacional se favorece estimulando o simplemente dejando hacer a quienes producen aquello que resulta menos costoso producir y ofrece mayores ganancias, como la soja o la leche en su momento. Las trabas a las importaciones producen atraso tecnológico, reemplazo por supuesta producción nacional de baja calidad (en muchos casos simple armado de partes) y no mejora los índices de ocupación, ya que quienes dejan de trabajar en el campo castigado por políticas erradas, buscan conchabarse en otras cosas. Hacer un breve estudio sociológico de la población actual en Tierra del Fuego permite comprobar esto que decimos. Una gran parte de su población son inmigrantes provenientes del continente argentino. La apertura a las importaciones con el tipo de cambio controlado NO ES una genuina apertura, y por lo tanto hay que desconfiar de economistas que afirman que la apertura de los años 90 o de la Tablita de fines de los 70 produjo un desastre para la industria nacional. Lo que la produjo no fue la apertura, sino el tipo de cambio fijo que permitía demandar infinitos dólares para importar productos sin que variara el tipo de cambio, lo cual es contrario a la ley de oferta y demanda y constituye un control de precios más.
/8. /*Hay que impedir que los extranjeros se atiendan en nuestros hospitales:* un absurdo xenófobo y clasista. Los extranjeros que vienen a trabajar al país realizan las tareas que normalmente los locales se rehúsan a llevar a cabo. Otra cosa son los marginales extranjeros, que no por ello deben ser descalificados por su nacionalidad, sino por sus actos. Del mismo modo que si fueran nacionales. Un problema como este se ataca mediante convenios diplomáticos con los países de origen, y no con gritos en las tribunas o marchas intentando que un enfermo no se atienda y se cure, lo cual dicho sea de paso se contradice con la supuesta necesidad de distribuir entre los /carenciados. /Si los extranjeros trabajan en negro o están indocumentados (como habitualmente se dice de manera a nuestro juicio inapropiada), lo que corresponde es obligarlos a regularizar su situación, a corregir la anomalía. Si no existe un mecanismo apropiado, expulsar gente del país no parece ser un método humanista respetuoso de los derechos humanos básicos. Y además es exasperantemente discriminatorio. Aún así, en términos exclusivamente económicos el aumento de la población agranda el mercado y garantiza mejores precios y menores costos. La marginalidad debe ser combatida tanto si se trata de extranjeros como si se trata de locales, pero es una cuestión diferente. Y el combate contra la marginalidad no puede dar lugar a sanciones diferentes según se trate de argentinos o extranjeros./ En realidad no debe dar lugar a sanciones, sino a integraciones./
/9. /*Ayudar a las Pymes fomenta el empleo:* una falacia de grandes proporciones. Lo que fomenta el empleo es la inversión a escala, la tecnología, el capital de uso intensivo y las inversiones en general que incrementan el capital /per cápita/. No es creando cien empresas chicas que fabrican tornillos como se mejora la eficiencia y la productividad de tornillos. Es atrayendo capitales a algunas empresas que puedan crecer y desarrollar productos a escala, con un costo administrativo razonable y con máquinas de última generación que permitan la obtención de precios competitivos, tanto local como internacionalmente.//
/10. /*El fútbol o la escuela son gratis para todos:* obvio que se trata de un dato equivocadísimo. Nada es gratis. Ni el agua. Tal vez la única excepción sea el aire que respiramos. Alguien paga, y ese alguien somos todos nosotros. Por lo tanto no es cierto que el Estado nos da algo, sino que toma lo nuestro para pagar ese algo y devolvérnoslo. Y como elige qué regalarnos, no importa si lo queremos o no. Todos podemos razonablemente querer que los chicos vayan a la escuela, aunque sería importante que los planes de estudio abandonaran su tendencia panfletaria, para lo cual sería imprescindible conformar comités autónomos y autárquicos que fijaran los planes de estudio por lo menos. Amén de abrir el campo a la iniciativa privada como ocurre en otros países, donde la gente termina eligiendo a qué universidad va, por el prestigio de ésta , basado en buena parte en los planes de estudio que lleva adelante.//
/11. /*Comprar nacional para favorecer a nuestros productores:* no es así como se favorece la producción nacional. Se la favorece si se la obliga a competir y a ser eficiente. Para ello debe existir siempre la posibilidad de importar productos, con un tipo de cambio verdaderamente libre, que oscile de tal modo de desalentar la compra de lo importado si sube mucho, alentando entonces las exportaciones, y viceversa. Es la competencia lo que mejora la eficiencia, y no la /quintita./
/12. /*El Estado debe ocuparse del bienestar y de ayudar al pueblo:* el Estado debe /promover/ /el bienestar general,/ no garantizar el bienestar individual. Es profundamente erróneo suponer que un gobierno, el que fuera, va a poder garantizar la mejoría económica de millones de personas, tengan éstas la voluntad de superarse o no.//
/13. /*Los /vivos de siempre/ suben los precios* (cuando se acerca Navidad, Semana Santa, la primavera o el comienzo del ciclo escolar): El aumento de la demanda produce subas de precios, por eso cuando vamos de vacaciones en la llamada “/alta temporada”,/ todo es más caro y nadie parece asombrarse de que así sea. El sofisma de que es preciso que el Estado controle para evitar que los vivillos se aprovechen es un panfleto demagógico que sirve a los intereses de los funcionarios que así se comportan en la vida, pero no cambia la realidad. Nunca la ha cambiado a lo largo de toda la historia, y nunca la cambiará.//
/14. /*La reventa de entradas a espectáculos es ilegal:* Efectivamente en cierto punto puede serlo porque tal vez existen normas en tal sentido, aunque es preciso acercar la lupa a tales normas, ya que es absolutamente lógico que quien tiene una entrada para un espectáculo cotizado pueda desear venderla al mejor postor. Eso es perfectamente legítimo y diríase que también legal, aunque alguna ley lo impida de manera a nuestro juicio claramente inconstitucional. La propiedad privada es inviolable y uno es dueño de disponer de lo suyo como mejor le plazca./ En realidad, cuando un producto es vendido a bajo precio (por ejemplo una entrada en primera fila que vale lo mismo que una en la vigésima) quien lo adquiere está obteniendo una ganancia por ese hecho, que luego realiza cuando lo vende./
/15. /*Los comerciantes se abusan y venden caro:* Los comerciantes venden /al precio que les/ /compran/. Es la demanda la que convalida el precio, que a su vez oscila de unos barrios a otros debido, justamente, al poder adquisitivo del demandante promedio. No es lo mismo Lugano que Belgrano. Cuando el precio es excesivo, el producto no se vende.//
/16. /*Quien más tiene más paga:* esta falacia es una de las razones principales de la decadencia argentina. Es la inversión de la ley de oferta y demanda, pretendiendo obligar a quien consume más gas, o luz, o agua o lo que fuera, a pagar más que proporcionalmente. Dejando de lado detalles tales como la subdivisión que se haga de los bienes, los medidores, etc. (se grava por unidad y no por dueño), lo cierto es que mientras cualquiera obtiene un descuento por adquirir gran cantidad de lo que sea, para el Estado argentino la relación es al revés: quien consume mucho, sufre un incremento. Suena raro en un ejemplo: comprar un paquete de pastillas que cueste un peso, versus comprar una caja de 100 paquetes. En tal caso la visión estatal sería que en éste último caso el vendedor debería decirle al comprador: Si Ud. va a comprarme cien paquetes, entonces el precio es $ 120.-, porque Ud. tiene plata. Cualquier leguleyo sabe que es exactamente al revés, que si alguien compra mucho lo más probable es que obtenga un descuento. Lo mismo ocurre con los impuestos y las tasas /progresivas./
/17. /*Fijar tarifas locales para desconectarse del mundo:* este es el subproducto del dólar caro. El dólar caro se compra con emisión de moneda espuria y luego se transforma en retenciones a las exportaciones que vuelven como obra pública o como subsidios. Es decir que se inyecta al mercado produciendo inflación. Las tarifas se desconectan del mundo si hay subsidios, de lo contrario se deja de producir porque es mejor invertir en países en los cuales no existe semejante distorsión. Lo mismo ocurre con los precios en general, sobre todo de los productos primarios.//
/ /
En fin, estos son algunos aspectos que nos parece importante resaltar. Expresamos un punto de vista que sabemos puede ser controversial para muchos. Sabemos que ciertos discursos repetidos una y otra vez convierten ciertas afirmaciones en dogmas/. /
Esperamos por lo tanto que este trabajo sea tomado como una opinión que pretende mover a la reflexión. Si resulta útil en ese aspecto, estaremos más que satisfechos.
/ /
*HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 23 de setiembre de 2009*
BURDOS, TORPES Y REGRESIVOS 21/9/09
Suponemos que ninguna persona de bien puede tener mayores dudas respecto al menos de alguna de las intenciones más o menos arteras de la denominada "ley de medios" cuya sanción fue aprobada entre gallos y medias noches por un rejuntado de genuflexos representantes del pueblo.
Violando normas y reglamentos, y evitando cobardemente que sea el vicepresidente Cobos quien esté a cargo de recibir el envío de la cámara baja del proyecto aprobado, los impresentables de ahora y de siempre han postergado el traslado esperando que la señora presidenta inicie su viaje al país más odiado de la Tierra por ellos mismos a tratar de reunirse, entre otros, con Barak Obama, quien todavía mantiene una buena parte de su prestigio inicial, pese a que con evidencia palpable está perdiéndolo rápidamente, en especial entre los surrealistas amigos, precisamente, del gobierno kirchnerista. Léase Chávez, Correa, Morales, etc.
El cuadro previo de esta situación fue la permanente agresión y ataque de parte del Matrimonio a distintos grupos de medios y también a periodistas independientes, entre otras cosas haciendo que los empleados del Estado dediquen sus horas a buscar turbios antecedentes de publicaciones en tiempos de la dictadura militar. Así, en más de una oportunidad, los presidentes debieron meterse en salva sea la parte la lengua, ya que los hechos demostraron que los genuflexos empleados públicos ni para buscar antecedentes servían. Ni sirven.
La escalada iniciada por los burdos grupos fascistas encaramados en Observatorio de Medios, o en el COMFER, o en el decanato de Ciencias Sociales, o en el grupo nazifascita denominado Carta Abierta y similares, culminó en la elevación del proyecto para que los genuflexos y mediocres representantes de una mayoría decadente (y saliente) "votaran" la nueva ley. Para lo cual llevaron a cabo de apuro no menos de 120 modificaciones entre las cuales está la prohibición a las telefónicas de brindar el llamado "Triple Play", con lo cual veremos quién y cuándo podrá brindar a la población ese verdader adelanto de la tecnología.
Los genuflexos de marras se han cansado de repetir a quien quiera oirlos (o no) las consabidad monsergas basadas en etiquetamientos, eslóganes y consignas, tales como que la ley de radiodifusión hoy vigente proviene de la dictadura, y posibilita "los monopolios". Damos esto como ejemplo central: el artículo 45 de la actual ley fue modificado en 1989 durante el gobierno de Carlos Menem, con la aprobación de los diputados y senadores tanto peronistas como radicales, luego del acuerdo de entrega anticipada del poder por parte de Alfonsín. De tal modo que lo que estos impresentables llaman "monopolios" (inconcebible contradicción en los términos ya que si se habla de monopolio no puede ser sino uno) son en realidad autorizaciones a poseer medios graficos, orales y televisivos de manera simultánea por imperio de esa modificación que mencionamos. A ello se suma que durante estos 26 años la ley sufrió muchísimas modificaciones. Y a ello se le agrega que el gobierno matrimonial mantuvo la misma ley durante sus 6 años de reinado sin chistar. A lo cual se le suma también que no hace tanto el propio gobierno central aprobó uniones tales como la de Cablevisión y Multicanal. A todo lo cual se agrega que el COMFER también proviene de una ley de la dictadura, en este caso de Lanusse, que le permite "sancionar" a los medios que no respetan tales o cuales dispositivos también de carácter claramente fascista.
Ahora se pretente incursionar no solamente en la distribución de licencias o concesiones del espectro radioeléctrico, sino también en la propiedad de los canales de cable (que no afectan tal espectro), y en los "contenidos" de todos los medios, obligando a la difusión de producción nacional, música nacional y con "comportamientos" determinados, tales como aquellos considerados no discriminatorios a juicio del INADI (de triste celebridad en casos recientes, como el ataque a los judíos que celebraban el 60 aniversario de la fundación del Estado de Israel, o el "escrache" a empresarios de ese origen por supuesto apoyo a la causa sionista). Todo ello en lugar de dejar que la Justicia actúe ante denuncias concretas y a posteriori, como claramente surge de las normas constitucionales, a fin de determinar si se incurre o no en delito.
Así, como en la patria del Duce, la justicia es reemplazada por grupos y gruipúsculos administrativos encaramados en el poder, que inclusive envían a 200 inspectores de la AFIP a presionar al grupo Clarín. O en su momento el propio Kirchner iniciara la campaña "Clarín miente" que se difundió en todo el país. O la más patética "qué te pasa Clarín, estás nervioso!" ¡Y esta gente pretende hablar de libertad de expresión ! y legislar al respecto.
Ayer estábamos mirando nosotros un partido de fútbol en el que se anunciaba que un rato más tarde el "relator del pueblo" se haría cargo de la transmisión del partido principal de la fecha. El tal "relator del pueblo" resultó no ser otro que el conocido Marcelo Araujo, quien salvo que hubiera dicho algo y nosotros no nos enteramos, parece aceptar de buen grado tal denominación. Falta que los partidos transcurran en un "día peronista" relatados por el "relator del pueblo" para anunciar trascartón la prosecución de los "planes quinquenales", los rastrojeros "justicialistas" y los campeonatos infantiles "Evita". Todo ello a promocionarse en una larga caravana por la "Avenida del Justicialismo", llevados de la mano y con las banderas democráticas de Don Luis D Elía, Don Emilio Pérsico, Don Carlos Kunkel y Don Eduardo Luis Duhalde (paladín de las explicaciones incomprensibles). Más el discurso final de la Nueva Capitana.
A todo esto, los demás relatores, que no son del pueblo, miran desde la tribuna la buena nueva. Y ellos y todos nosotros podemos observar además la impresionante pluralidad de opiniones que se registra en la otrora "televisión pública" durante las transmisiones de fútbol y en el resto del día. Panfletos de mala muerte cargados de mentiras y sesgados de una manera tan torpe que dan más verguenza ajena que ciertos "considerandos" de decretos como el del veto a la supresión de retenciones agropecuarias votada por unanimidad en el Congreso hace pocos días.
Burdos, torpes y regresivos. Creen que de este modo llevarán adelante sus objetivos autoritarios. Mientras el pueblo hambreado de manera notoria, poco a poco sale a la calle y saca a relucir el oprobio. Hasta que se canse y haga honor al famoso dicho del líder del movimiento fascista en la Argentina, aquel de hacer "tronar el escarmiento".
Mucho hemos leído de la política de confrontación del matrimonio presidencial, que parece ser una constante. No solamente en el país sino también en el Exterior.
La torpeza del manejo de la situación con Uruguay, o con Honduras, o con el gas de Evo Morales (¿recuerdan cuando el gran responsable del actual gobierno dijo en el país vecino que si no venían inversores privados la inversión la haría el Estado argentino?), y con tantas otras cosas, como la reestatización de empresas de manera pueril, inconsistente, costosísimamente estúpida. Mientras tanto el nivel de vida de la población cae dramáticamente y el Poder Ejecutivo sigue mintiéndonos en el INDEC. Creen realmente que el engaño no tiene límites. Creen eso. No puede haber dudas a estas alturas.
¿A qué apuestan los Kirchner con toda esta impresionanete pantomima?. Vaya uno a saber. Tal vez a continuar en el poder para no terminar en Tribunales. Pero que la actitud termina siendo burda, torpe y regresiva, de eso no tenemos dudas.
Héctor Trillo
Violando normas y reglamentos, y evitando cobardemente que sea el vicepresidente Cobos quien esté a cargo de recibir el envío de la cámara baja del proyecto aprobado, los impresentables de ahora y de siempre han postergado el traslado esperando que la señora presidenta inicie su viaje al país más odiado de la Tierra por ellos mismos a tratar de reunirse, entre otros, con Barak Obama, quien todavía mantiene una buena parte de su prestigio inicial, pese a que con evidencia palpable está perdiéndolo rápidamente, en especial entre los surrealistas amigos, precisamente, del gobierno kirchnerista. Léase Chávez, Correa, Morales, etc.
El cuadro previo de esta situación fue la permanente agresión y ataque de parte del Matrimonio a distintos grupos de medios y también a periodistas independientes, entre otras cosas haciendo que los empleados del Estado dediquen sus horas a buscar turbios antecedentes de publicaciones en tiempos de la dictadura militar. Así, en más de una oportunidad, los presidentes debieron meterse en salva sea la parte la lengua, ya que los hechos demostraron que los genuflexos empleados públicos ni para buscar antecedentes servían. Ni sirven.
La escalada iniciada por los burdos grupos fascistas encaramados en Observatorio de Medios, o en el COMFER, o en el decanato de Ciencias Sociales, o en el grupo nazifascita denominado Carta Abierta y similares, culminó en la elevación del proyecto para que los genuflexos y mediocres representantes de una mayoría decadente (y saliente) "votaran" la nueva ley. Para lo cual llevaron a cabo de apuro no menos de 120 modificaciones entre las cuales está la prohibición a las telefónicas de brindar el llamado "Triple Play", con lo cual veremos quién y cuándo podrá brindar a la población ese verdader adelanto de la tecnología.
Los genuflexos de marras se han cansado de repetir a quien quiera oirlos (o no) las consabidad monsergas basadas en etiquetamientos, eslóganes y consignas, tales como que la ley de radiodifusión hoy vigente proviene de la dictadura, y posibilita "los monopolios". Damos esto como ejemplo central: el artículo 45 de la actual ley fue modificado en 1989 durante el gobierno de Carlos Menem, con la aprobación de los diputados y senadores tanto peronistas como radicales, luego del acuerdo de entrega anticipada del poder por parte de Alfonsín. De tal modo que lo que estos impresentables llaman "monopolios" (inconcebible contradicción en los términos ya que si se habla de monopolio no puede ser sino uno) son en realidad autorizaciones a poseer medios graficos, orales y televisivos de manera simultánea por imperio de esa modificación que mencionamos. A ello se suma que durante estos 26 años la ley sufrió muchísimas modificaciones. Y a ello se le agrega que el gobierno matrimonial mantuvo la misma ley durante sus 6 años de reinado sin chistar. A lo cual se le suma también que no hace tanto el propio gobierno central aprobó uniones tales como la de Cablevisión y Multicanal. A todo lo cual se agrega que el COMFER también proviene de una ley de la dictadura, en este caso de Lanusse, que le permite "sancionar" a los medios que no respetan tales o cuales dispositivos también de carácter claramente fascista.
Ahora se pretente incursionar no solamente en la distribución de licencias o concesiones del espectro radioeléctrico, sino también en la propiedad de los canales de cable (que no afectan tal espectro), y en los "contenidos" de todos los medios, obligando a la difusión de producción nacional, música nacional y con "comportamientos" determinados, tales como aquellos considerados no discriminatorios a juicio del INADI (de triste celebridad en casos recientes, como el ataque a los judíos que celebraban el 60 aniversario de la fundación del Estado de Israel, o el "escrache" a empresarios de ese origen por supuesto apoyo a la causa sionista). Todo ello en lugar de dejar que la Justicia actúe ante denuncias concretas y a posteriori, como claramente surge de las normas constitucionales, a fin de determinar si se incurre o no en delito.
Así, como en la patria del Duce, la justicia es reemplazada por grupos y gruipúsculos administrativos encaramados en el poder, que inclusive envían a 200 inspectores de la AFIP a presionar al grupo Clarín. O en su momento el propio Kirchner iniciara la campaña "Clarín miente" que se difundió en todo el país. O la más patética "qué te pasa Clarín, estás nervioso!" ¡Y esta gente pretende hablar de libertad de expresión ! y legislar al respecto.
Ayer estábamos mirando nosotros un partido de fútbol en el que se anunciaba que un rato más tarde el "relator del pueblo" se haría cargo de la transmisión del partido principal de la fecha. El tal "relator del pueblo" resultó no ser otro que el conocido Marcelo Araujo, quien salvo que hubiera dicho algo y nosotros no nos enteramos, parece aceptar de buen grado tal denominación. Falta que los partidos transcurran en un "día peronista" relatados por el "relator del pueblo" para anunciar trascartón la prosecución de los "planes quinquenales", los rastrojeros "justicialistas" y los campeonatos infantiles "Evita". Todo ello a promocionarse en una larga caravana por la "Avenida del Justicialismo", llevados de la mano y con las banderas democráticas de Don Luis D Elía, Don Emilio Pérsico, Don Carlos Kunkel y Don Eduardo Luis Duhalde (paladín de las explicaciones incomprensibles). Más el discurso final de la Nueva Capitana.
A todo esto, los demás relatores, que no son del pueblo, miran desde la tribuna la buena nueva. Y ellos y todos nosotros podemos observar además la impresionante pluralidad de opiniones que se registra en la otrora "televisión pública" durante las transmisiones de fútbol y en el resto del día. Panfletos de mala muerte cargados de mentiras y sesgados de una manera tan torpe que dan más verguenza ajena que ciertos "considerandos" de decretos como el del veto a la supresión de retenciones agropecuarias votada por unanimidad en el Congreso hace pocos días.
Burdos, torpes y regresivos. Creen que de este modo llevarán adelante sus objetivos autoritarios. Mientras el pueblo hambreado de manera notoria, poco a poco sale a la calle y saca a relucir el oprobio. Hasta que se canse y haga honor al famoso dicho del líder del movimiento fascista en la Argentina, aquel de hacer "tronar el escarmiento".
Mucho hemos leído de la política de confrontación del matrimonio presidencial, que parece ser una constante. No solamente en el país sino también en el Exterior.
La torpeza del manejo de la situación con Uruguay, o con Honduras, o con el gas de Evo Morales (¿recuerdan cuando el gran responsable del actual gobierno dijo en el país vecino que si no venían inversores privados la inversión la haría el Estado argentino?), y con tantas otras cosas, como la reestatización de empresas de manera pueril, inconsistente, costosísimamente estúpida. Mientras tanto el nivel de vida de la población cae dramáticamente y el Poder Ejecutivo sigue mintiéndonos en el INDEC. Creen realmente que el engaño no tiene límites. Creen eso. No puede haber dudas a estas alturas.
¿A qué apuestan los Kirchner con toda esta impresionanete pantomima?. Vaya uno a saber. Tal vez a continuar en el poder para no terminar en Tribunales. Pero que la actitud termina siendo burda, torpe y regresiva, de eso no tenemos dudas.
Héctor Trillo
jueves, septiembre 17, 2009
NACER PARA PITO (12/9/09)
Segunda Opinión
Nacer para pito
“No hay caso, el que nace para pito, nunca llega a corneta” (Alberto Almada, cómico uruguayo al personaje del Toto Paniagua, que representaba Ricardo Espalter, otro cómico de la misma nacionalidad en un famoso scketch televisivo)
Lo que acaba de ocurrir en las oficinas del diario Clarín pinta de cuerpo entero no solamente a los Kirchner y hasta diríamos que al peronismo en su conjunto. Pinta en verdad a la argentinidad. Y podríamos agregar que a la argentinidad al palo, como dice la popular canción.
Muchas veces nos hemos referido al complejo andamiaje autoritario que mueve al argentino medio. A la idiosincrasia de este pueblo de inmigrantes convertido en cuasi xenófobo y clasista. Capaz de segregar al díscolo hasta expulsarlo socialmente.
Es inútil tratar de encontrar chivos expiatorios: el ejército de inspectores impositivos contra el diario de mayor circulación de la Argentina es obra del gobierno. El resto son tristes detalles de cobardes. De cobardes y arteros personajes del submundo de la política, tipo Aníbal Fernández o el propio Néstor Kirchner. De personajes que no son capaces de asumir su propia inmoralidad, porque a la larga es también eso. Falta de huevos, diría la popu.
La idea de que una operación de tal grado de imbecilidad podría ofrecer algún rédito político es tan inconcebible que solamente puede caber en mentes afiebradas de terror a la libertad. Y no otra cosa son las de los integrantes del matrimonio presidencial, que en incontables ocasiones han utilizado la tarima para enarbolar discursos insultantes, ofensivos, descalificantes no solamente contra medios, sino contra periodistas, acusándolos inclusive de morbosos pasados que quedó demostrado que no se sostenían con los hechos, como el caso de Joaquín Morales Solá hace algún tiempo.´
Cuando nosotros sostenemos que el intento de regular la libertad de expresión por parte de un grupo de energúmenos no es otra cosa que una visión de poca monta de la realidad argentina y mundial, no estamos diciendo nada descabellado o fuera de lugar, pese a que se nos ha acusado en tal sentido.
Veíamos días pasados al Premio Nobel de La Paz, Adolfo Pérez Esquivel, aquel eterno hacedor de huelgas de hambre de 24 horas, expresar, como si se tratara de un descubrimiento esencial de su intelecto, aquello de que la libertad de prensa no es lo mismo que la libertad de empresa. Lo cual quiere decir en cualquier romance que la libertad de empresa debe ser coartada para de ese modo concebir entonces la verdadera libertad de empresa.
Como nos gusta ir al nudo de las cosas y no quedarnos en la peronística forma de atacar a la prensa independiente, incluso con formaciones autocalificadas de intelectuales que en realidad responden a igual mentalidad totalitaria, intentaremos al menos incursionar un poco en estas afirmaciones de nada menos que un Premio Nobel.
Antes diremos que sería bueno que el tal Pérez Esquivel llevara a cabo un elemental curso de idioma castellano, dado que la forma en que se expresa y los errores y horrores semánticos en que incurre son en muchos casos inadmisibles para una persona “suficientemente leída y escribida”, como diría el poeta. Si bien nadie tiene por qué se perfecto, eliminar vicios como el dequeísmo o el queísmo en un personaje público no estaría nada mal. Es verdad que no es más que un detalle que en todo caso nos choca porque proviene de un individuo que estamos hartos de oír que pertenece a “los intelectuales”·.
Bien, s in pretender convertirnos en etimologistas, es obvio que el término “empresa” proviene del verbo emprender, es decir que empresa es en sí mismo el acto de emprender algo. La acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo, dice la Real Academia.
¿Esta libertad debe ser cercenada, Pérez Esquivel? ¿Sobre la base de qué argumentos?
Dejemos de lado que la propia Constitución establece en su artículo 14 la libertad de ejercer toda industria lícita. ¿Es acaso limitable la libertad de empresa? Y en tal caso ¿en qué medida, cómo y por qué razones?
Este personaje cuasi mediático y de características particularmente rastreras cuando se trata de sincerar su ideología no lo aclaró en su discurso. Trataremos de hacer algo al respecto nosotros. Por un lado su expresión define el sentir totalitario de toda la caterva de supuestos defensores de derechos humanos agrupados en organizaciones que fraguan su verdadera intencionalidad política cubriéndose de supuestos sentimientos humanitarios de los que abiertamente carecen a poco que se hurga en lo que hacen con quienes no piensan como ellos. En realidad, de lo que se trata es de que las empresas tengan las libertades que ellos consideran que deben tener, lo cual equivale una vez más a establecer un rango entre los humanos que los pone a ellos en la propiedad de la ética, y al resto en la comunidad de los mortales egoístas y arteros que sólo defienden intereses espurios. Esto, o más o menos esto, es lo que pretenden, ¿o no? Y esto se llama totalitarismo, señores. Acá y en donde sea.
Así las cosas, el engendro de 160 artículos elevado de apuro al Congreso para intentar “sacar” la ley de regulación de los “medios audiovisuales” luego de 6 años de gobierno en los cuales el matrimonio de sobra podría haberlo hecho, pone de relieve el verdadero fondo de la cuestión: atacar a medios y multimedios para quitarles poder luego de habérselo otorgado y de haberlo sostenido e incluso soliviantado (como en el caso de la fusión de Cablevisión y Multicanal). No se trata de abrir el espacio a otros, se trata de cerrárselo a quienes están.
La evidente visión antidemocrática de estos grupos es tan elocuente y tan manifiesta que a medida que recrudece el tema de fondo se hace todavía más patética. No son los medios que se defienden, son los inadmisibles adláteres matrimoniales que atacan.
Todo el mundo sabe, incluso él mismo, que Aníbal Fernández es tan creíble como el difunto José de Zer y sus platos voladores, pero que salga a decir que el operativo contra Clarín fue montado por el propio multimedios es una farsa impresentable. Si esto es así, Fernández debería hacer la denuncia y demostrarlo, cosa que no hará. Entiéndasenos bien, no hará la denuncia y aún si la hiciere no podrá demostrar nada. Es un farsante y punto. Y lo sabe y lo sabemos todos. Igual que el tal Guillermo Moreno.
Bien. Hemos dicho desde siempre que el peronismo no es un movimiento democrático o defensor de la libertad de prensa. Carlos Menem fue una rara avis que sin embargo tenía lo suyo también. Pero el peronismo no está solo. Los grupos filocomunistas de la facultad de Ciencias Sociales, de Filosofía y similares sienten y viven las cosas de parecida forma.
El griterío a que fue sometida la médica cubana Hilda Molina en el Congreso por parte de la patota defensora de la dictadura exiliadora y asesina más vieja del mundo lo demuestra. Tal griterío no merece reprobación del INADI ni de los muchachos de Ciencias Sociales, ni de los intelectuales de “Carta Abierta” ni del dequeísta hacedor de huelgas de hambre de 24 horas Pérez Esquivel. Así de sencillo.
Y ni qué hablar del Observatorio de Medios, denominación felliniana que más se acerca al nombre de una especie de vigilancia divina sobre las acciones de los hombres (y de las mujeres, para que no se nos ofenda la reina).
¿Y por qué? ¿Por lo que representa HIlda Molina? No. Es por lo que ataca. Ataca al patrón de estancia que rige los destinos de la isla desde hace medio siglo junto con su hermano, ambos enfundados en un ridículo uniforme verde detrás de un autotítulo militar que se autoasignaron.
Hilda Molina es el grano en el culo que le ha salido al castrismo. Igual que Clarín es el grano en el culo que le salió a Néstor. ¿Qué duda cabe?
La democracia es el grano en el culo que les ha salido a ambos. Y la tecnología es el grano en el culo que les ha salido a todos quienes quieren abolir o cercenar la libertad de pensar.
Es tan patético ver el fútbol en la “televisión pública” con carteles de propaganda política kirchnerista que verdaderamente da lástima. Da lástima verla a la reina tomar la “cadena nacional” para dar mensajes irrelevantes.
Porque la realidad, que tiene más de 25 renglones por foja, hace rato que viene poniéndolos al descubierto. Y el Sr. Mariotto, interventor de un organismo fascista creado al amparo de la dictadura de Lanusse forma parte de esa realidad, por más que pretenda ocultarse torpemente en el entramado de discursos que acusan a la actual ley de radiodifusión de haber sido concebida durante la dictadura de Videla. Ellos, todos juntos, todos revueltos, forman parte del mismo lodo totalitario. Esa es la verdad. La “libertad de empresa” no debe existir, debe existir sí la libertad de ellos para cercenarla. Eso sí.
No estamos tan seguros de que hubieran nacido para pito y que por ello no llegarán nunca a corneta. Más bien creemos que todos nosotros nacemos de alguna forma neutros, y luego nos convertimos al calor de la formación que recibimos.
Y los que no se bancan la opinión de los demás están a la vista. Y está a la vista a que grupos pertenecen.
El dequeísta decía entre otras cosas que él personalmente nunca aparece en los medios, mientras que otros personajes lo hacen siempre ¿Se refería a la televisión pública, a la radio de las madres o al canal Encuentro? ¿Y por qué en esos canales y radio no aparecen los opositores al matrimonio? ¿Y por qué la inimputable doña Hebe dice las enormidades que dice a quien quiera oirla sin que ninguno de estos entes perversos tenga una palabra para decir? No hablamos de prohibir, ojo. Porque estas basuras son tan proclives a pretender que uno dice lo que no dice que hay que salir siempre al cruce. Hablamos de decir algo, viejo. Algo.
Algo habrán tenido en común todos estos personajes: su esencia fascista y autoritaria. No es reprueban lo que dice Hilda Molina mediante un comunicado o lo que sea, no, le gritan para que no se oiga lo que dice. No es suficiente con afirmar que “Clarín miente” o “está nervioso”, sino que hay que acallarlo definitivamente. Como hiciera Perón con el diario La Prensa y con tantos otros.
¿Tendremos que volver a Radio Colonia (la uruguaya cuna de los cómicos ya fallecidos con los que iniciamos estas líneas) para poder informarnos? Seguramente no. Hoy en día la tecnología es la verdadera enemiga de todos estos energúmenos, aun habiendo nacido para pito, nunca llegarán a corneta.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de setiembre de 2009
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Nacer para pito
“No hay caso, el que nace para pito, nunca llega a corneta” (Alberto Almada, cómico uruguayo al personaje del Toto Paniagua, que representaba Ricardo Espalter, otro cómico de la misma nacionalidad en un famoso scketch televisivo)
Lo que acaba de ocurrir en las oficinas del diario Clarín pinta de cuerpo entero no solamente a los Kirchner y hasta diríamos que al peronismo en su conjunto. Pinta en verdad a la argentinidad. Y podríamos agregar que a la argentinidad al palo, como dice la popular canción.
Muchas veces nos hemos referido al complejo andamiaje autoritario que mueve al argentino medio. A la idiosincrasia de este pueblo de inmigrantes convertido en cuasi xenófobo y clasista. Capaz de segregar al díscolo hasta expulsarlo socialmente.
Es inútil tratar de encontrar chivos expiatorios: el ejército de inspectores impositivos contra el diario de mayor circulación de la Argentina es obra del gobierno. El resto son tristes detalles de cobardes. De cobardes y arteros personajes del submundo de la política, tipo Aníbal Fernández o el propio Néstor Kirchner. De personajes que no son capaces de asumir su propia inmoralidad, porque a la larga es también eso. Falta de huevos, diría la popu.
La idea de que una operación de tal grado de imbecilidad podría ofrecer algún rédito político es tan inconcebible que solamente puede caber en mentes afiebradas de terror a la libertad. Y no otra cosa son las de los integrantes del matrimonio presidencial, que en incontables ocasiones han utilizado la tarima para enarbolar discursos insultantes, ofensivos, descalificantes no solamente contra medios, sino contra periodistas, acusándolos inclusive de morbosos pasados que quedó demostrado que no se sostenían con los hechos, como el caso de Joaquín Morales Solá hace algún tiempo.´
Cuando nosotros sostenemos que el intento de regular la libertad de expresión por parte de un grupo de energúmenos no es otra cosa que una visión de poca monta de la realidad argentina y mundial, no estamos diciendo nada descabellado o fuera de lugar, pese a que se nos ha acusado en tal sentido.
Veíamos días pasados al Premio Nobel de La Paz, Adolfo Pérez Esquivel, aquel eterno hacedor de huelgas de hambre de 24 horas, expresar, como si se tratara de un descubrimiento esencial de su intelecto, aquello de que la libertad de prensa no es lo mismo que la libertad de empresa. Lo cual quiere decir en cualquier romance que la libertad de empresa debe ser coartada para de ese modo concebir entonces la verdadera libertad de empresa.
Como nos gusta ir al nudo de las cosas y no quedarnos en la peronística forma de atacar a la prensa independiente, incluso con formaciones autocalificadas de intelectuales que en realidad responden a igual mentalidad totalitaria, intentaremos al menos incursionar un poco en estas afirmaciones de nada menos que un Premio Nobel.
Antes diremos que sería bueno que el tal Pérez Esquivel llevara a cabo un elemental curso de idioma castellano, dado que la forma en que se expresa y los errores y horrores semánticos en que incurre son en muchos casos inadmisibles para una persona “suficientemente leída y escribida”, como diría el poeta. Si bien nadie tiene por qué se perfecto, eliminar vicios como el dequeísmo o el queísmo en un personaje público no estaría nada mal. Es verdad que no es más que un detalle que en todo caso nos choca porque proviene de un individuo que estamos hartos de oír que pertenece a “los intelectuales”·.
Bien, s in pretender convertirnos en etimologistas, es obvio que el término “empresa” proviene del verbo emprender, es decir que empresa es en sí mismo el acto de emprender algo. La acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo, dice la Real Academia.
¿Esta libertad debe ser cercenada, Pérez Esquivel? ¿Sobre la base de qué argumentos?
Dejemos de lado que la propia Constitución establece en su artículo 14 la libertad de ejercer toda industria lícita. ¿Es acaso limitable la libertad de empresa? Y en tal caso ¿en qué medida, cómo y por qué razones?
Este personaje cuasi mediático y de características particularmente rastreras cuando se trata de sincerar su ideología no lo aclaró en su discurso. Trataremos de hacer algo al respecto nosotros. Por un lado su expresión define el sentir totalitario de toda la caterva de supuestos defensores de derechos humanos agrupados en organizaciones que fraguan su verdadera intencionalidad política cubriéndose de supuestos sentimientos humanitarios de los que abiertamente carecen a poco que se hurga en lo que hacen con quienes no piensan como ellos. En realidad, de lo que se trata es de que las empresas tengan las libertades que ellos consideran que deben tener, lo cual equivale una vez más a establecer un rango entre los humanos que los pone a ellos en la propiedad de la ética, y al resto en la comunidad de los mortales egoístas y arteros que sólo defienden intereses espurios. Esto, o más o menos esto, es lo que pretenden, ¿o no? Y esto se llama totalitarismo, señores. Acá y en donde sea.
Así las cosas, el engendro de 160 artículos elevado de apuro al Congreso para intentar “sacar” la ley de regulación de los “medios audiovisuales” luego de 6 años de gobierno en los cuales el matrimonio de sobra podría haberlo hecho, pone de relieve el verdadero fondo de la cuestión: atacar a medios y multimedios para quitarles poder luego de habérselo otorgado y de haberlo sostenido e incluso soliviantado (como en el caso de la fusión de Cablevisión y Multicanal). No se trata de abrir el espacio a otros, se trata de cerrárselo a quienes están.
La evidente visión antidemocrática de estos grupos es tan elocuente y tan manifiesta que a medida que recrudece el tema de fondo se hace todavía más patética. No son los medios que se defienden, son los inadmisibles adláteres matrimoniales que atacan.
Todo el mundo sabe, incluso él mismo, que Aníbal Fernández es tan creíble como el difunto José de Zer y sus platos voladores, pero que salga a decir que el operativo contra Clarín fue montado por el propio multimedios es una farsa impresentable. Si esto es así, Fernández debería hacer la denuncia y demostrarlo, cosa que no hará. Entiéndasenos bien, no hará la denuncia y aún si la hiciere no podrá demostrar nada. Es un farsante y punto. Y lo sabe y lo sabemos todos. Igual que el tal Guillermo Moreno.
Bien. Hemos dicho desde siempre que el peronismo no es un movimiento democrático o defensor de la libertad de prensa. Carlos Menem fue una rara avis que sin embargo tenía lo suyo también. Pero el peronismo no está solo. Los grupos filocomunistas de la facultad de Ciencias Sociales, de Filosofía y similares sienten y viven las cosas de parecida forma.
El griterío a que fue sometida la médica cubana Hilda Molina en el Congreso por parte de la patota defensora de la dictadura exiliadora y asesina más vieja del mundo lo demuestra. Tal griterío no merece reprobación del INADI ni de los muchachos de Ciencias Sociales, ni de los intelectuales de “Carta Abierta” ni del dequeísta hacedor de huelgas de hambre de 24 horas Pérez Esquivel. Así de sencillo.
Y ni qué hablar del Observatorio de Medios, denominación felliniana que más se acerca al nombre de una especie de vigilancia divina sobre las acciones de los hombres (y de las mujeres, para que no se nos ofenda la reina).
¿Y por qué? ¿Por lo que representa HIlda Molina? No. Es por lo que ataca. Ataca al patrón de estancia que rige los destinos de la isla desde hace medio siglo junto con su hermano, ambos enfundados en un ridículo uniforme verde detrás de un autotítulo militar que se autoasignaron.
Hilda Molina es el grano en el culo que le ha salido al castrismo. Igual que Clarín es el grano en el culo que le salió a Néstor. ¿Qué duda cabe?
La democracia es el grano en el culo que les ha salido a ambos. Y la tecnología es el grano en el culo que les ha salido a todos quienes quieren abolir o cercenar la libertad de pensar.
Es tan patético ver el fútbol en la “televisión pública” con carteles de propaganda política kirchnerista que verdaderamente da lástima. Da lástima verla a la reina tomar la “cadena nacional” para dar mensajes irrelevantes.
Porque la realidad, que tiene más de 25 renglones por foja, hace rato que viene poniéndolos al descubierto. Y el Sr. Mariotto, interventor de un organismo fascista creado al amparo de la dictadura de Lanusse forma parte de esa realidad, por más que pretenda ocultarse torpemente en el entramado de discursos que acusan a la actual ley de radiodifusión de haber sido concebida durante la dictadura de Videla. Ellos, todos juntos, todos revueltos, forman parte del mismo lodo totalitario. Esa es la verdad. La “libertad de empresa” no debe existir, debe existir sí la libertad de ellos para cercenarla. Eso sí.
No estamos tan seguros de que hubieran nacido para pito y que por ello no llegarán nunca a corneta. Más bien creemos que todos nosotros nacemos de alguna forma neutros, y luego nos convertimos al calor de la formación que recibimos.
Y los que no se bancan la opinión de los demás están a la vista. Y está a la vista a que grupos pertenecen.
El dequeísta decía entre otras cosas que él personalmente nunca aparece en los medios, mientras que otros personajes lo hacen siempre ¿Se refería a la televisión pública, a la radio de las madres o al canal Encuentro? ¿Y por qué en esos canales y radio no aparecen los opositores al matrimonio? ¿Y por qué la inimputable doña Hebe dice las enormidades que dice a quien quiera oirla sin que ninguno de estos entes perversos tenga una palabra para decir? No hablamos de prohibir, ojo. Porque estas basuras son tan proclives a pretender que uno dice lo que no dice que hay que salir siempre al cruce. Hablamos de decir algo, viejo. Algo.
Algo habrán tenido en común todos estos personajes: su esencia fascista y autoritaria. No es reprueban lo que dice Hilda Molina mediante un comunicado o lo que sea, no, le gritan para que no se oiga lo que dice. No es suficiente con afirmar que “Clarín miente” o “está nervioso”, sino que hay que acallarlo definitivamente. Como hiciera Perón con el diario La Prensa y con tantos otros.
¿Tendremos que volver a Radio Colonia (la uruguaya cuna de los cómicos ya fallecidos con los que iniciamos estas líneas) para poder informarnos? Seguramente no. Hoy en día la tecnología es la verdadera enemiga de todos estos energúmenos, aun habiendo nacido para pito, nunca llegarán a corneta.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de setiembre de 2009
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BASURA IDEOLÓGICA (9/09)
Leo con asombro en el diario La Nación de hoy sábado, una carta de un periodista de apellido De Frade, que responde a una acusación hecha por el Sr. Arturo Larrabure vinculada a la muerte de su padre a manos del terrorismo setentista.
La leí cuidadosamente un par de veces porque verdaderamente me produce una extraña sensación el comprobar la inocencia, aparente o real, con la que se maneja un profesional gráfico que tiene 25 años de expiriencia según él mismo señala
El asunto de fondo es que al parecer Antonio Larrabure, aquel coronel víctima del terrorismo secuestrado y sometido en una denominada "cárcel del pueblo" a la tortura incesante durante meses y que finalmente terminó muerto pesando apenas 40 kg. no fue en realidad asesinado sino que se suicidó. El periodista escribe la carta que más abajo reproduzco explicando que su investigación es genuina y que de ningún modo se trata de una "operación de prensa", y que según los datos con los que él cuenta, "no hay datos sobre torturas ni mucho menos sobre asesinato" de, por supuesto, Antonio Larrabure.
Es realmente increíble que una persona en su sano juicio pueda escribir, con honestidad y seriamente, una carta en la que afirme semejante cosa como prueba irrefutable, o casi, de un suicidio.
Lo que dice este buen señor es que dado que no existen evidencias de que Larrabure hubiera sido torturado o asesinado, no fue ni torturado ni asesinado, sino que se suicidó.
La ingenuidad y la incoherencia de este tipo de razonamiento es inadmisible.
Las referencias a conversaciones con asesinos como Enrique Gorriarán Merlo, aquél cobarde que se escudó en supuestas faltas de oportunidades jurídicas basadas en tratados internacionales para lograr que un presidente débil y timorato lo indultara, y con otros "sobrevivientes el terrorismo de Estado" (señala) no le han dado oportunidad ni evidencia de que Larrabure hubiera sido torturado o asesinado. Ergo: se suicidó. Increíble.
La sola mención de la llamada "cárcel del pueblo" en la que estuvo cautivo el mencionado militar muestra claramente la basura ideológica que consume al autor de la misiva. Es que Del Frade menciona a ese verdadero calabozo de dos metros cuadrados en el que estuvo cautiva la víctima fue una Cárcel del Pueblo, así, con mayúsculas.
¿No es, acaso, esa mazmorra una tortura en sí misma, pedazo de basura? ¿Hace falta que al pobre tipo lo quemen con un cigarro y lo flagelen con una picana para que sea una genuina tortura?.
La verdad es que uno no termina de asombrarse ante tanta mierda.
Luego, Del Frade habla del argumento cínico por excelencia hoy de moda: la "teoría de los dos demonios", y dice al respecto que ciertos militares difundieron la idea del asesinato para favorecer esa teoría. Como si los cobardes asesinos del estilo de Gorriarán Merlo y similares no hubieran contado con el apoyo de Estados que les suministraron armas, entrenamiento, financiación y guarida durante los llamados años de plomo. Es decir, como si ellos mismos no hubieran sido tan demonios como los militares nazifascistas que condujeron los destinos de nuestra bendita tierra en esos tristes años.
Los militares que actuaron en la Argentina durante esos años no merecen justificación alguna sobre sus actos. Y es hasta posible que hubieran intentado justificarse, dado que jamás reconocieron abiertamente su acción criminal, artera y cobarde. Pero que esa milicia perversa hubiera actuado de ese modo no puede de ninguna manera justificar a su vez que se haga o diga cualquier cosa impunemente.
¿No sabe este periodista que el prólogo del Nunca Más avalaba esa famosa teoría (hoy llamada de los dos demonios) y por eso fue cambiado contra la voluntad de sus autores para justificar el argumento? Un hecho de ese tipo prueba a quien quiera verlo la insolencia, la indecencia y la profunda amoralidad de los ideólogos que lo provocaron. ¿Alguien puede defender que un texto de un libro publicado con el aval de una Comisión creada para investigar las desaparciones de personas puede ser modificado contra la voluntad de sus autores? Y sin embargo así ocurrió. Estos bastardos creen que ellos pueden hacer cualquier cosa impunemente y que nadie les pedirá jamás una justificación moral de sus actos. Ellos, que tanto han puteado contra la censura y la represión de los actos de los que no piensan como ellos. ¿Acaso los autores del Nunca Más se comieron la supuesta mentira de ciertos militares y por eso publicaron lo que publicaron?. Qué increíble. Este tipo cree que el mundo es idiota a no ser por él que lo vuelve a la realidad.
¿No sabe este periodista, tampoco, que el ministro Tróccoli prometió por cadena nacional difundir la otra cara del Nunca Más cosa que, justamente, jamás se hizo?
Sólo un acto de profundo cinismo, mala fe o franca estupidez puede llevar alguien a razonar que, dado que el terrorista Gorriarán Merlo le dijo que Larrabure no fue torturado ni asesinado, o porque un custodio de un empresario que estuvo en la misma mazmorra o quien carajo sea, es suficiente razón para afirmar que no lo fue.
Siendo que la propia mazmorra es una tortura, pezado de basura. ¿O hay que explicártelo?. Es francamente increíble.
Va la carta a continuación, publicada hoy en el citado diario. Pido disculpas si los términos que utilizo son demasiado fuertes, pero estoy harto de tanta porquería.
Hasto de tanto cinismo, de tanta cobardía, de tanta mierda. De tanta estupidez.
Larrabure
Señor Director:
"El señor Arturo Larrabure señaló que la nota de mi autoría publicada en el diario Página/12 del domingo 23 de agosto último, es una operación de prensa. Lo desmiento de manera rotunda.
"Conocí el caso de su padre investigando el armado de los grupos de tareas en la zona Sur de la provincia de Santa Fe y, recogiendo testimonios de sobrevivientes del terrorismo de Estado implementado por tres generales de triste memoria, como fueron: Roberto Eduardo Viola, Ramón Genaro Díaz Bessone y Leopoldo Galtieri, que en su momento fueron los comandantes del II Cuerpo de Ejército con asiento en Rosario y jurisdicción sobre las seis provincias del litoral (Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos). Algunos de esos sobrevivientes me mostraron parte del expediente y escritos que durante años estuvieron en sus archivos. También hablé mucho, en su momento, con Enrique Gorriarán Merlo. A estos datos se le sumó el testimonio de dos personas directamente vinculadas con el secuestro y cautiverio de su padre (uno de sus custodios y el íntimo amigo del empresario que estaba en la misma Cárcel del Pueblo). No hay datos sobre torturas ni mucho menos sobre asesinato.
"Fue el Ejército Argentino, en los últimos días del general Numa Laplane y después en manos de Jorge Videla -nada más y nada menos-, el que inventó la figura de asesinato y la idea de los tormentos. Comprendo y respeto el dolor de Larrabure. El mismo recibió una invitación de quien esto escribe para participar de un programa de televisión para debatir estos elementos informativos. Lamentablemente, no quiso formar parte.
"Desde hace 25 años trabajo como periodista. He sido despedido de la mayoría de los grandes medios de comunicación de la ciudad de Rosario justamente por no acatar ningún tipo de operación de prensa a favor de cualquier tipo de interés. De allí que solicito que se publique esta corrección a la carta publicada del señor Arturo Larrabure que, supone que el trabajo informativo sobre el suicidio de su padre responde a algún mandato. Hace años que no tengo patrones, salvo el interés de descubrir razones a las últimas cuatro décadas de historia argentina. Creo que el dolor de la familia fue utilizado para montar la mayor mentira de estos 40 años tendiente a demonizar a todos y cada uno de los integrantes de las organizaciones guerrilleras para construir un sentido común que justificara las atrocidades que se hizo el terrorismo de Estado a partir del 24 de marzo de 1976. Larrabure merece la verdad y ella está en el expediente original que se encuentra en la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario. Una verdad que hace rato le pertenece al pueblo argentino y no a los mezquinos intereses que se enancan en el dolor de la familia para todavía agitar la funesta teoría de los dos demonios. Por eso le pido al señor Larrabure lo mismo que intento transmitirle desde la primer nota que escribí sobre el tema: comprensión y respeto por un trabajador de prensa que no forma parte de ningún factor de poder. Y una vez más, estoy a su disposición."
Carlos del Frade
DNI 14.729.802
delfradec@ciudad.com.ar
La leí cuidadosamente un par de veces porque verdaderamente me produce una extraña sensación el comprobar la inocencia, aparente o real, con la que se maneja un profesional gráfico que tiene 25 años de expiriencia según él mismo señala
El asunto de fondo es que al parecer Antonio Larrabure, aquel coronel víctima del terrorismo secuestrado y sometido en una denominada "cárcel del pueblo" a la tortura incesante durante meses y que finalmente terminó muerto pesando apenas 40 kg. no fue en realidad asesinado sino que se suicidó. El periodista escribe la carta que más abajo reproduzco explicando que su investigación es genuina y que de ningún modo se trata de una "operación de prensa", y que según los datos con los que él cuenta, "no hay datos sobre torturas ni mucho menos sobre asesinato" de, por supuesto, Antonio Larrabure.
Es realmente increíble que una persona en su sano juicio pueda escribir, con honestidad y seriamente, una carta en la que afirme semejante cosa como prueba irrefutable, o casi, de un suicidio.
Lo que dice este buen señor es que dado que no existen evidencias de que Larrabure hubiera sido torturado o asesinado, no fue ni torturado ni asesinado, sino que se suicidó.
La ingenuidad y la incoherencia de este tipo de razonamiento es inadmisible.
Las referencias a conversaciones con asesinos como Enrique Gorriarán Merlo, aquél cobarde que se escudó en supuestas faltas de oportunidades jurídicas basadas en tratados internacionales para lograr que un presidente débil y timorato lo indultara, y con otros "sobrevivientes el terrorismo de Estado" (señala) no le han dado oportunidad ni evidencia de que Larrabure hubiera sido torturado o asesinado. Ergo: se suicidó. Increíble.
La sola mención de la llamada "cárcel del pueblo" en la que estuvo cautivo el mencionado militar muestra claramente la basura ideológica que consume al autor de la misiva. Es que Del Frade menciona a ese verdadero calabozo de dos metros cuadrados en el que estuvo cautiva la víctima fue una Cárcel del Pueblo, así, con mayúsculas.
¿No es, acaso, esa mazmorra una tortura en sí misma, pedazo de basura? ¿Hace falta que al pobre tipo lo quemen con un cigarro y lo flagelen con una picana para que sea una genuina tortura?.
La verdad es que uno no termina de asombrarse ante tanta mierda.
Luego, Del Frade habla del argumento cínico por excelencia hoy de moda: la "teoría de los dos demonios", y dice al respecto que ciertos militares difundieron la idea del asesinato para favorecer esa teoría. Como si los cobardes asesinos del estilo de Gorriarán Merlo y similares no hubieran contado con el apoyo de Estados que les suministraron armas, entrenamiento, financiación y guarida durante los llamados años de plomo. Es decir, como si ellos mismos no hubieran sido tan demonios como los militares nazifascistas que condujeron los destinos de nuestra bendita tierra en esos tristes años.
Los militares que actuaron en la Argentina durante esos años no merecen justificación alguna sobre sus actos. Y es hasta posible que hubieran intentado justificarse, dado que jamás reconocieron abiertamente su acción criminal, artera y cobarde. Pero que esa milicia perversa hubiera actuado de ese modo no puede de ninguna manera justificar a su vez que se haga o diga cualquier cosa impunemente.
¿No sabe este periodista que el prólogo del Nunca Más avalaba esa famosa teoría (hoy llamada de los dos demonios) y por eso fue cambiado contra la voluntad de sus autores para justificar el argumento? Un hecho de ese tipo prueba a quien quiera verlo la insolencia, la indecencia y la profunda amoralidad de los ideólogos que lo provocaron. ¿Alguien puede defender que un texto de un libro publicado con el aval de una Comisión creada para investigar las desaparciones de personas puede ser modificado contra la voluntad de sus autores? Y sin embargo así ocurrió. Estos bastardos creen que ellos pueden hacer cualquier cosa impunemente y que nadie les pedirá jamás una justificación moral de sus actos. Ellos, que tanto han puteado contra la censura y la represión de los actos de los que no piensan como ellos. ¿Acaso los autores del Nunca Más se comieron la supuesta mentira de ciertos militares y por eso publicaron lo que publicaron?. Qué increíble. Este tipo cree que el mundo es idiota a no ser por él que lo vuelve a la realidad.
¿No sabe este periodista, tampoco, que el ministro Tróccoli prometió por cadena nacional difundir la otra cara del Nunca Más cosa que, justamente, jamás se hizo?
Sólo un acto de profundo cinismo, mala fe o franca estupidez puede llevar alguien a razonar que, dado que el terrorista Gorriarán Merlo le dijo que Larrabure no fue torturado ni asesinado, o porque un custodio de un empresario que estuvo en la misma mazmorra o quien carajo sea, es suficiente razón para afirmar que no lo fue.
Siendo que la propia mazmorra es una tortura, pezado de basura. ¿O hay que explicártelo?. Es francamente increíble.
Va la carta a continuación, publicada hoy en el citado diario. Pido disculpas si los términos que utilizo son demasiado fuertes, pero estoy harto de tanta porquería.
Hasto de tanto cinismo, de tanta cobardía, de tanta mierda. De tanta estupidez.
Larrabure
Señor Director:
"El señor Arturo Larrabure señaló que la nota de mi autoría publicada en el diario Página/12 del domingo 23 de agosto último, es una operación de prensa. Lo desmiento de manera rotunda.
"Conocí el caso de su padre investigando el armado de los grupos de tareas en la zona Sur de la provincia de Santa Fe y, recogiendo testimonios de sobrevivientes del terrorismo de Estado implementado por tres generales de triste memoria, como fueron: Roberto Eduardo Viola, Ramón Genaro Díaz Bessone y Leopoldo Galtieri, que en su momento fueron los comandantes del II Cuerpo de Ejército con asiento en Rosario y jurisdicción sobre las seis provincias del litoral (Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos). Algunos de esos sobrevivientes me mostraron parte del expediente y escritos que durante años estuvieron en sus archivos. También hablé mucho, en su momento, con Enrique Gorriarán Merlo. A estos datos se le sumó el testimonio de dos personas directamente vinculadas con el secuestro y cautiverio de su padre (uno de sus custodios y el íntimo amigo del empresario que estaba en la misma Cárcel del Pueblo). No hay datos sobre torturas ni mucho menos sobre asesinato.
"Fue el Ejército Argentino, en los últimos días del general Numa Laplane y después en manos de Jorge Videla -nada más y nada menos-, el que inventó la figura de asesinato y la idea de los tormentos. Comprendo y respeto el dolor de Larrabure. El mismo recibió una invitación de quien esto escribe para participar de un programa de televisión para debatir estos elementos informativos. Lamentablemente, no quiso formar parte.
"Desde hace 25 años trabajo como periodista. He sido despedido de la mayoría de los grandes medios de comunicación de la ciudad de Rosario justamente por no acatar ningún tipo de operación de prensa a favor de cualquier tipo de interés. De allí que solicito que se publique esta corrección a la carta publicada del señor Arturo Larrabure que, supone que el trabajo informativo sobre el suicidio de su padre responde a algún mandato. Hace años que no tengo patrones, salvo el interés de descubrir razones a las últimas cuatro décadas de historia argentina. Creo que el dolor de la familia fue utilizado para montar la mayor mentira de estos 40 años tendiente a demonizar a todos y cada uno de los integrantes de las organizaciones guerrilleras para construir un sentido común que justificara las atrocidades que se hizo el terrorismo de Estado a partir del 24 de marzo de 1976. Larrabure merece la verdad y ella está en el expediente original que se encuentra en la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario. Una verdad que hace rato le pertenece al pueblo argentino y no a los mezquinos intereses que se enancan en el dolor de la familia para todavía agitar la funesta teoría de los dos demonios. Por eso le pido al señor Larrabure lo mismo que intento transmitirle desde la primer nota que escribí sobre el tema: comprensión y respeto por un trabajador de prensa que no forma parte de ningún factor de poder. Y una vez más, estoy a su disposición."
Carlos del Frade
DNI 14.729.802
delfradec@ciudad.com.ar
UNA SITUACIÓN COMPLICADA (29/8/09)
Segunda Opinión
Una situación complicada
La realidad de la economía argentina ha venido complicándose día a día a partir del momento en el que los incipientes acuerdos de precios se convirtieron en controles, los controles en aprietes, y los aprietes en hechos.
El llamado modelo productivo basado en el tipo de cambio alto y por ende inflacionario con un superávit mentiroso provocado por la emisión monetaria para la adquisición de dólares que luego pasa al Estado vía retenciones a las exportaciones para volcarse al consumo cotidiano vía subsidios, inversiones en obras públicas o ayudas varias ha llegado hace bastante tiempo a su fin. Por eso es que el derrape inflacionario ha intentado ser cubierto en los últimos dos años y medio mediante el torpe y primitivo arbitrio de mentir en los índices de precios, incorporando al INDEC a una verdadera patota según todas las referencias críticas conocidas y jamás desmentidas con la mínima rotundez indispensable. Téngase en cuenta que cualquiera que se sienta afectado por una acusación falsa bien puede recurrir a la Justicia, lo que no ha ocurrido, demostrando al menos la cola de paja que lucen los patoteros, lo cual no podría ser de otra manera, dada la moral inherente a esos grupos.
Un interesante trabajo publicado por José L. Espert en el diario Ámbito Financiero del jueves pasado muestra algunas cifras bastante más que alarmantes.
La recaudación esperada para este año 2009 (suponemos que con los artilugios de no devolver IVA a exportadores, inventar retenciones y percepciones a no contribuyentes, y otras verdaderas tropelías a las que mansamente la población ha ido sometiéndose) asciende, en el consolidado entre nación, provincias y municipios, a unos 400.000 millones de pesos, cinco veces más que lo recaudado en el año 2002. Según Espert, la presión tributaria está en el orden del 50% si sólo se considera a quienes operan en el mercado formal.
Nosotros creemos que tal presión es bastante mayor si agregamos el costo administrativo que implica para los contribuyentes la impresionante cantidad de obligaciones formales que recaen sobre ellos (regímenes de información de todo tipo y color, obligaciones como agentes de retención y de percepción, necesidad de llevar libros específicos que implican duplicar o triplicar la misma información –por ejemplo el libro de sueldos-, y mil etcéteras nacionales, provinciales y municipales). A ello se suma el costo financiero de retenciones, percepciones, anticipos y demoras con motivos francamente delirantes en las devoluciones de tributos cuando éstas corresponden.
Y todavía más, ya que mientras legalmente no es posible compensar saldos técnicos a favor del IVA con otros impuestos, cuando alguna compensación por libre disponibilidad es errónea por alguna diferencia por mínima que fuere (incluso de un centavo) es necesario anularla y presentar una nueva correspondiendo abonar intereses resarcitorios desde el momento original como si la compensación nunca hubiera sido hecha y el saldo disponible a favor del contribuyente no hubiera sido reclamado y no hubiera existido hasta ese momento.
O el caso de contribuyentes agropecuarios que intentan sacar cartas de porte mediante el procedimiento afipiano de la página web al que están obligados, y no pueden. Y nadie, NADIE le da una explicación de por qué razón no pueden ya que mientras las cartas resultan autorizadas no pueden imprimirse porque no aparecen. Se dan casos en que la denominada MESA DE AYUDA deriva las causas planteadas a la oficina de DEFENSA DEL CONTRIBUYENTE para que resuelva lo que la AYUDA no resuelve, y mientras tanto los granos esperan en silos para su venta. Y ni hablar de esperar una respuesta en la Agencia de la AFIP o en las tan publicitadas oficinas de gestión para el contribuyente, que no tienen pálida idea de lo que se les pide.
Todo esto es carga tributaria, indudablemente. Y qué carga. Y es inmedible, inmensurable.
Bien, sigamos entonces. El déficit fiscal es estimado hoy en $ 25.000 millones sin contar los pagos de capital de la deuda pública, que se estiman en unos $ 20.000 millones.
Los niveles de pobreza alcanzan al 35% o 40% de la población, por lo menos 10 puntos más que en los años de la llamada convertibilidad, antes de la hecatombe de 2001/2002, claro está.
A su vez, el Estado se ha quedado con los fondos de las AFJP y con la recaudación mensual de quienes habían elegido continuar en éstas apenas unos meses antes. También se recurre a los fondos del Banco de la Nación y del propio Banco Central para atender gasto corriente, mientras se paraliza obra pública y se intenta recomponer las relaciones con el defenestrado FMI.
El gasto público total asciende según Espert a 425.000 millones de pesos, y en su mayoría se trata del llamado gasto social, que suma unos $ 385.000 millones entre sueldos, jubilaciones, subsidios y obra pública.
Lo ocurrido con el veto al artículo 4 de la nueva ley de emergencia agropecuaria es inaudito. Mientras todos los legisladores votaron la suspensión de las llamadas retenciones a los productores de una numerosa cantidad de partidos de la provincia de Buenos Aires, el Poder Ejecutivo procedió a vetar este beneficio con argumentos infantiles, casi de escuela secundaria, entre los cuales el peor de todos y el que produce vergüenza ajena es el de que se trató de un error. La verdad es que la imperiosa necesidad de dinero y por ende de financiamiento es enorme.
Al mismo tiempo, se encara la cuestión del denominado fútbol para todos que aparte de la violación de elementales principios de un Estado de derecho le costarán al Estado según sus propias afirmaciones unos 600 millones de pesos anuales. Y queremos dejar expresamente en claro que no intentamos defender el contrato que existía entre la AFA y una empresa para la emisión del fútbol, que en muchos aspectos resultaba verdaderamente contrario a la ley de defensa de la competencia, sino que no se hubiera operado en el marco de la legalidad y denunciado como corresponde cualquier irregularidad para avanzar luego dentro del marco constitucional sobre tal contrato basándose en normas del derecho vigentes. En lugar de eso, se obró a la manera que suele hacer el actual gobierno, dando lugar a conflictos futuros que habrán de costarle más dinero todavía. Es decir, habrá de costarle al país y por lo tanto a todos los contribuyentes.
Y ni hablar del caso de Aerolíneas Argentinas, que por lo ridículo merecería un lugar en el famoso libro Guiness de los récords.
Ahora bien, siempre según el análisis de Espert, las retenciones significarán en el año unos $ 36.000 millones, de los cuales unos $ 20.000 millones corresponden al agro. Si la recaudación total es de $ 400.000 millones, estamos hablando del 5% ¿Es razonable mantener una situación de conflicto que está provocando un daño enorme cualquiera sea el que tenga la razón por una cifra de esa magnitud?
La marcha atrás de los recientes ajustes en la energía implica un evidente papelón por la falta de cálculo previo más que nada. Pero además significa que el Estado deberá seguir bancando el subsidio al sector energético, con un costo estimado en unos $ 500 millones. Mientras tanto el blanqueo de capitales está a punto de finiquitar constituyendo, según lo que se sabe, un verdadero fracaso.
La crisis mundial parece estar llegando a un piso. Aunque dudamos que así sea porque todo depende de lo que se haga en el futuro cercano, lo cierto es que la Argentina está fuera de cualquier cálculo razonable.
Mientras se cierne sobre varias provincias el fantasma de las llamadas cuasimonedas (que significaría un golpe verdaderamente terminal al llamado modelo productivo), la presidenta de la República les pide a los empresarios y a la población en general que no le apueste al dólar, para decirlo con recordadas palabras.
¿Es razonable o lógico pedirle a quienes se manejan en el mercado empresarial y en general a quienes en definitiva hacen negocios que sean buenos y no huyan a la moneda verde? Mientras se recurre a todo tipo de medidas que espantan al capital (controles de precios, prepotencia, abusos, no devoluciones de impuestos, nuevas cargas, etc.), al mismo tiempo la presidenta les pide que inviertan en el país. ¿No es patético?
¿Dónde invirtió la provincia de Santa Cruz las regalías petroleras que recibió en la demonizada década del 90 cuando el gobernador era el propio Néstor Kirchner? ¿No se estafó a los tenedores de bonos ajustables por CER mediante el burdo recurso de truchar las cifras de inflación mediante la felliniana intervención del INDEC? ¿No se han venido trabando exportaciones e importaciones de todo tipo y color en estos años mediante simples resoluciones o inclusive llamadas telefónicas de un secretario de Estado que asegura que él la tiene más larga según se afirma y jamás se desmiente?
¿Alguien puede suponer sinceramente que acá se invertirá porque la señora presidenta lo pide?
Francamente a veces lo mejor que uno puede hacer si no tiene nada mejor para decir es callarse la boca.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 29 de agosto de 2009
Una situación complicada
La realidad de la economía argentina ha venido complicándose día a día a partir del momento en el que los incipientes acuerdos de precios se convirtieron en controles, los controles en aprietes, y los aprietes en hechos.
El llamado modelo productivo basado en el tipo de cambio alto y por ende inflacionario con un superávit mentiroso provocado por la emisión monetaria para la adquisición de dólares que luego pasa al Estado vía retenciones a las exportaciones para volcarse al consumo cotidiano vía subsidios, inversiones en obras públicas o ayudas varias ha llegado hace bastante tiempo a su fin. Por eso es que el derrape inflacionario ha intentado ser cubierto en los últimos dos años y medio mediante el torpe y primitivo arbitrio de mentir en los índices de precios, incorporando al INDEC a una verdadera patota según todas las referencias críticas conocidas y jamás desmentidas con la mínima rotundez indispensable. Téngase en cuenta que cualquiera que se sienta afectado por una acusación falsa bien puede recurrir a la Justicia, lo que no ha ocurrido, demostrando al menos la cola de paja que lucen los patoteros, lo cual no podría ser de otra manera, dada la moral inherente a esos grupos.
Un interesante trabajo publicado por José L. Espert en el diario Ámbito Financiero del jueves pasado muestra algunas cifras bastante más que alarmantes.
La recaudación esperada para este año 2009 (suponemos que con los artilugios de no devolver IVA a exportadores, inventar retenciones y percepciones a no contribuyentes, y otras verdaderas tropelías a las que mansamente la población ha ido sometiéndose) asciende, en el consolidado entre nación, provincias y municipios, a unos 400.000 millones de pesos, cinco veces más que lo recaudado en el año 2002. Según Espert, la presión tributaria está en el orden del 50% si sólo se considera a quienes operan en el mercado formal.
Nosotros creemos que tal presión es bastante mayor si agregamos el costo administrativo que implica para los contribuyentes la impresionante cantidad de obligaciones formales que recaen sobre ellos (regímenes de información de todo tipo y color, obligaciones como agentes de retención y de percepción, necesidad de llevar libros específicos que implican duplicar o triplicar la misma información –por ejemplo el libro de sueldos-, y mil etcéteras nacionales, provinciales y municipales). A ello se suma el costo financiero de retenciones, percepciones, anticipos y demoras con motivos francamente delirantes en las devoluciones de tributos cuando éstas corresponden.
Y todavía más, ya que mientras legalmente no es posible compensar saldos técnicos a favor del IVA con otros impuestos, cuando alguna compensación por libre disponibilidad es errónea por alguna diferencia por mínima que fuere (incluso de un centavo) es necesario anularla y presentar una nueva correspondiendo abonar intereses resarcitorios desde el momento original como si la compensación nunca hubiera sido hecha y el saldo disponible a favor del contribuyente no hubiera sido reclamado y no hubiera existido hasta ese momento.
O el caso de contribuyentes agropecuarios que intentan sacar cartas de porte mediante el procedimiento afipiano de la página web al que están obligados, y no pueden. Y nadie, NADIE le da una explicación de por qué razón no pueden ya que mientras las cartas resultan autorizadas no pueden imprimirse porque no aparecen. Se dan casos en que la denominada MESA DE AYUDA deriva las causas planteadas a la oficina de DEFENSA DEL CONTRIBUYENTE para que resuelva lo que la AYUDA no resuelve, y mientras tanto los granos esperan en silos para su venta. Y ni hablar de esperar una respuesta en la Agencia de la AFIP o en las tan publicitadas oficinas de gestión para el contribuyente, que no tienen pálida idea de lo que se les pide.
Todo esto es carga tributaria, indudablemente. Y qué carga. Y es inmedible, inmensurable.
Bien, sigamos entonces. El déficit fiscal es estimado hoy en $ 25.000 millones sin contar los pagos de capital de la deuda pública, que se estiman en unos $ 20.000 millones.
Los niveles de pobreza alcanzan al 35% o 40% de la población, por lo menos 10 puntos más que en los años de la llamada convertibilidad, antes de la hecatombe de 2001/2002, claro está.
A su vez, el Estado se ha quedado con los fondos de las AFJP y con la recaudación mensual de quienes habían elegido continuar en éstas apenas unos meses antes. También se recurre a los fondos del Banco de la Nación y del propio Banco Central para atender gasto corriente, mientras se paraliza obra pública y se intenta recomponer las relaciones con el defenestrado FMI.
El gasto público total asciende según Espert a 425.000 millones de pesos, y en su mayoría se trata del llamado gasto social, que suma unos $ 385.000 millones entre sueldos, jubilaciones, subsidios y obra pública.
Lo ocurrido con el veto al artículo 4 de la nueva ley de emergencia agropecuaria es inaudito. Mientras todos los legisladores votaron la suspensión de las llamadas retenciones a los productores de una numerosa cantidad de partidos de la provincia de Buenos Aires, el Poder Ejecutivo procedió a vetar este beneficio con argumentos infantiles, casi de escuela secundaria, entre los cuales el peor de todos y el que produce vergüenza ajena es el de que se trató de un error. La verdad es que la imperiosa necesidad de dinero y por ende de financiamiento es enorme.
Al mismo tiempo, se encara la cuestión del denominado fútbol para todos que aparte de la violación de elementales principios de un Estado de derecho le costarán al Estado según sus propias afirmaciones unos 600 millones de pesos anuales. Y queremos dejar expresamente en claro que no intentamos defender el contrato que existía entre la AFA y una empresa para la emisión del fútbol, que en muchos aspectos resultaba verdaderamente contrario a la ley de defensa de la competencia, sino que no se hubiera operado en el marco de la legalidad y denunciado como corresponde cualquier irregularidad para avanzar luego dentro del marco constitucional sobre tal contrato basándose en normas del derecho vigentes. En lugar de eso, se obró a la manera que suele hacer el actual gobierno, dando lugar a conflictos futuros que habrán de costarle más dinero todavía. Es decir, habrá de costarle al país y por lo tanto a todos los contribuyentes.
Y ni hablar del caso de Aerolíneas Argentinas, que por lo ridículo merecería un lugar en el famoso libro Guiness de los récords.
Ahora bien, siempre según el análisis de Espert, las retenciones significarán en el año unos $ 36.000 millones, de los cuales unos $ 20.000 millones corresponden al agro. Si la recaudación total es de $ 400.000 millones, estamos hablando del 5% ¿Es razonable mantener una situación de conflicto que está provocando un daño enorme cualquiera sea el que tenga la razón por una cifra de esa magnitud?
La marcha atrás de los recientes ajustes en la energía implica un evidente papelón por la falta de cálculo previo más que nada. Pero además significa que el Estado deberá seguir bancando el subsidio al sector energético, con un costo estimado en unos $ 500 millones. Mientras tanto el blanqueo de capitales está a punto de finiquitar constituyendo, según lo que se sabe, un verdadero fracaso.
La crisis mundial parece estar llegando a un piso. Aunque dudamos que así sea porque todo depende de lo que se haga en el futuro cercano, lo cierto es que la Argentina está fuera de cualquier cálculo razonable.
Mientras se cierne sobre varias provincias el fantasma de las llamadas cuasimonedas (que significaría un golpe verdaderamente terminal al llamado modelo productivo), la presidenta de la República les pide a los empresarios y a la población en general que no le apueste al dólar, para decirlo con recordadas palabras.
¿Es razonable o lógico pedirle a quienes se manejan en el mercado empresarial y en general a quienes en definitiva hacen negocios que sean buenos y no huyan a la moneda verde? Mientras se recurre a todo tipo de medidas que espantan al capital (controles de precios, prepotencia, abusos, no devoluciones de impuestos, nuevas cargas, etc.), al mismo tiempo la presidenta les pide que inviertan en el país. ¿No es patético?
¿Dónde invirtió la provincia de Santa Cruz las regalías petroleras que recibió en la demonizada década del 90 cuando el gobernador era el propio Néstor Kirchner? ¿No se estafó a los tenedores de bonos ajustables por CER mediante el burdo recurso de truchar las cifras de inflación mediante la felliniana intervención del INDEC? ¿No se han venido trabando exportaciones e importaciones de todo tipo y color en estos años mediante simples resoluciones o inclusive llamadas telefónicas de un secretario de Estado que asegura que él la tiene más larga según se afirma y jamás se desmiente?
¿Alguien puede suponer sinceramente que acá se invertirá porque la señora presidenta lo pide?
Francamente a veces lo mejor que uno puede hacer si no tiene nada mejor para decir es callarse la boca.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 29 de agosto de 2009
PASIÓN DE MULTITUDES (21/8/09)
Segunda Opinión
Pasión de multitudes
“...que además secuestren los goles hasta el domingo aunque pague, como te secuestran la palabra o te secuestran las imágenes, como antes secuestraron y desaparecieron a 30.000 argentinos..” Cristina Fernández.
Naturalmente estamos de sobra acostumbrados al surrealismo de nuestros políticos. Pero nunca pensamos que la cosa podría llegar a tanto.
Que una empresa que celebró un contrato con la Asociación del Fútbol Argentino secuestre goles, incluso palabras y hasta imágenes puede resultar una actividad monopólica pero de ninguna manera tiene relación con la barbarie sufrida en el país durante los llamados años de plomo.
A esto se suma la aparición de un libro de una ex senadora víctima del terrorismo de Estado cuestionando seriamente la cifra de 30.000 desapariciones, más la patética respuesta de un ex integrante de los grupos terroristas que asolaron al país en los años 70 (con una carencia argumental notable), más el hecho de que no todas las desapariciones fueron de argentinos, sino que también desaparecieron extranjeros.
En verdad, el párrafo del discurso de la presidenta es el clásico recurso del ventilador, que nos recuerda un acto escolar al que asistiera uno de nuestros hijos en celebración del Día de la Bandera. Allí, en lugar de interpretarse la marcha A mi bandera, o tal vez Aurora u otra cualquiera de las que oíamos en nuestra infancia, las autoridades resolvieron reemplazarla por un tema interpretado por Teresa Parodi que habla entre otras cosas de que ellos se robaron todo...hasta la primavera.
¿Quiénes, pa, se robaron todo? inquirió mi hijo, por entonces de sólo 6 añitos. Obviamente mi respuesta fue que le preguntara a la maestra, que por supuesto no tenía pálida idea de qué contestar. La señora presidenta recurre a un sofisma por el estilo al afirmar que te secuestran la palabra, te secuestran la imagen, como antes secuestraron y desaparecieron (hicieron desaparecer, sería lo gramaticalmente correcto)...¿Quiénes?
Acá podemos establecer una división: la palabra y las imágenes por ejemplo las secuestraban ciertos gobiernos militares, y también los gobiernos de Perón, tanto los de los años 50 como los de los 70. En cambio el secuestro y la desaparición de personas en la Argentina estuvo en manos de grupos parapoliciales, como la Triple A, grupos terroristas como los Montoneros o el E.R.P. y organizaciones en general integradas por ex militares y ex policías que secuestraban gentes para cobrar simplemente un rescate sin finalidades políticas. Estos son ejemplos, aunque la presidenta al mencionar el cliché de los 30.000, centralizó la demanda, como cuando dijo que el Amazonas era solamente brasileño hace algo más de un año. Hoy en día se repiten modalidades de secuestros por parte de bandas armadas únicamente interesadas en cobrar rescates.
Es recordado por ejemplo el secuestro de los hermanos Born, por cuya liberación se pagaron nada menos que 60 millones de dólares de la época (años 70) que fueron derivados a Cuba, con la complicidad y el beneplácito del comandante Castro, que dicho sea de paso ha sido sucedido por su hermano sin que a nuestros demócratas funcionarios se les moviera un pelo mientras se rasgan las vestiduras a tambor batiente por el caso hondureño.
Pero volvamos al fútbol. La AFA, de la mano de su treintañal presidente Julio Grondona, firmó en su momento un contrato con una empresa privada a la que le otorgó lo que ahora la presidenta define como el monopolio de la transmisión del fútbol. Con independencia de eso haya sido efectivamente así (y lo fue), lo cierto es que ningún funcionario del actual o del anterior gobierno hizo las denuncias ni la ahora independiente Justicia actuaron de oficio para que se aplicara la ley de defensa de la competencia. Bueno sería que la señora nos explicara por qué.
Como también sería interesantísimo que el Sr. Julio Grondona nos dijera por qué motivo se calló la boca ante semejantes afirmaciones de la Sra. presidenta, que incluso puso en un plano de igualdad a terroristas asesinos con su propia persona, la de Grondona, que fue el firmante del contrato que secuestró palabras e imágenes.
Sin embargo, allí los vimos juntos, y si nos apuran hasta revueltos, a Grondona y la Dra. Fernández, en cadena nacional, además, para anunciarnos una fecha histórica en la que se lograba por fin que todos los habitantes del país tuvieran garantizado el derecho a la recreación de manera gratuita.
Como perla este derecho es incomparable. Porque habría que remontarse a la prehistoria tal vez para encontrar que la diversión y la recreación resultaran gratuitas. Porque hasta los espectáculos en la vía pública son pagos mediante el democrático sistema de pasar la gorra.
Porque siguiendo este curiosísimo ¿razonamiento? estaríamos en condiciones de preguntarnos por qué razón no es gratis el cine, el teatro, los parques de diversiones y, ya en el paroxismo, el ingreso a los estadios de fútbol. Es más, por qué hasta ahora y desde el advenimiento de la televisión nunca se televisaron todos los partidos de primera división en canales abiertos. Y es bueno recordar que los canales 2, 9,11 y 13 datan de los años 60.
Ahora bien. En verdad todo el mundo sabe que nada es gratis en esta vida. Por lo tanto alguien habrá de pagar para que los aparatos de televisión de todo el país difundan todos los partidos de fútbol. Y ese alguien es el pueblo, claro está. Todos nosotros.
Y hete aquí que los 800.000 que hasta ahora venían pagando por el servicio codificado, dejarán de hacerlo. Una bizarría increíble.
Es como si al intentar ingresar a un cine, por ejemplo, el encargado de controlar nuestras entradas nos dijera: no pague, que el servicio es gratuito para que Ud. pueda gozar del beneficio de la recreación.
Todo debería ser gratuito, ¿no? Pero nada lo es, insistimos. El absurdo de que casi un millón de personas está dispuesta a pagar por el fútbol televisado pero que el brindador del servicio opte por dejar de cobrarle pinta de cuerpo entero el modelo felliniano elegido.
La verdadera historia de todo esto es que el Estado argentino sigue violando impunemente los contratos entre privados. Porque si bien es cierto que el contrato entre la AFA y la empresa encargada de televisar los partidos de fútbol es, en verdad, bastante cuestionable, lo cierto es que los cuestionamientos deben ser hechos donde corresponde.
Pero este gobierno decadente, autoritario y torpe, no ha tomado debida nota todavía del berenjenal en que está metiendo al país. Mientras la presidente arma frases como la del inicio de estas líneas, que es una verdadera afrenta a la memoria de las víctimas del accionar perverso de un gobierno militar, proyecta sobre la sociedad toda la idea de que la culpa de lo que nos pasa la tienen ciertos sectores, denominados genéricamente ricos; sectores en los que no se incluye ella, su marido y sus amigos empresarios, beneficiados hasta el hartazgo por el amiguismo y el nepotismo reinantes.
Si la señora presidenta ha tenido el tupé de dirigirse a los ricos con argumentos tales como que no le vamos a quitar sus mansiones sin tomar en cuenta que como presidenta de la Nación no puede ni siquiera insinuar semejante barbaridad, sino que además ella y su esposo se cuentan también entre los tenedores de mansiones que multiplicaron su patrimonio a expensas del capitalismo que denuestan. Y no han repartido un peso de su bolsillo que se sepa.
Es todo tan penoso como obvio.
Mientras, el fútbol, la pasión de multitudes según el recordado José María Muñoz, se ha convertido en el nuevo circo para que la población se divierta un poco y se olvide de las penurias económicas, sociales, de seguridad, sanitarias, educativas y varios etcéteras.
Y encima, toda esta parafernalia populista se hace de la mano y con la connivencia del titular de la A.F.A., que en su discurso parecía recién arribado al planeta Tierra, cuando todo el mundo sabe lo que ha sido su gestión en los últimos 30 años, y también sabe el rol que ha venido ocupando en materia de transmisiones televisivas.
Ahora estamos donde estamos. Hundiéndonos en la irresponsabilidad de personajes nefastos, dentro y fuera del gobierno. Absurdos, maniqueos, estereotipados, prepotentes, agresivos, soberbios. Decididamente estúpidos en su concepción si es que tienen alguna.
HÉCTOR BLAS TRILLO
Pasión de multitudes
“...que además secuestren los goles hasta el domingo aunque pague, como te secuestran la palabra o te secuestran las imágenes, como antes secuestraron y desaparecieron a 30.000 argentinos..” Cristina Fernández.
Naturalmente estamos de sobra acostumbrados al surrealismo de nuestros políticos. Pero nunca pensamos que la cosa podría llegar a tanto.
Que una empresa que celebró un contrato con la Asociación del Fútbol Argentino secuestre goles, incluso palabras y hasta imágenes puede resultar una actividad monopólica pero de ninguna manera tiene relación con la barbarie sufrida en el país durante los llamados años de plomo.
A esto se suma la aparición de un libro de una ex senadora víctima del terrorismo de Estado cuestionando seriamente la cifra de 30.000 desapariciones, más la patética respuesta de un ex integrante de los grupos terroristas que asolaron al país en los años 70 (con una carencia argumental notable), más el hecho de que no todas las desapariciones fueron de argentinos, sino que también desaparecieron extranjeros.
En verdad, el párrafo del discurso de la presidenta es el clásico recurso del ventilador, que nos recuerda un acto escolar al que asistiera uno de nuestros hijos en celebración del Día de la Bandera. Allí, en lugar de interpretarse la marcha A mi bandera, o tal vez Aurora u otra cualquiera de las que oíamos en nuestra infancia, las autoridades resolvieron reemplazarla por un tema interpretado por Teresa Parodi que habla entre otras cosas de que ellos se robaron todo...hasta la primavera.
¿Quiénes, pa, se robaron todo? inquirió mi hijo, por entonces de sólo 6 añitos. Obviamente mi respuesta fue que le preguntara a la maestra, que por supuesto no tenía pálida idea de qué contestar. La señora presidenta recurre a un sofisma por el estilo al afirmar que te secuestran la palabra, te secuestran la imagen, como antes secuestraron y desaparecieron (hicieron desaparecer, sería lo gramaticalmente correcto)...¿Quiénes?
Acá podemos establecer una división: la palabra y las imágenes por ejemplo las secuestraban ciertos gobiernos militares, y también los gobiernos de Perón, tanto los de los años 50 como los de los 70. En cambio el secuestro y la desaparición de personas en la Argentina estuvo en manos de grupos parapoliciales, como la Triple A, grupos terroristas como los Montoneros o el E.R.P. y organizaciones en general integradas por ex militares y ex policías que secuestraban gentes para cobrar simplemente un rescate sin finalidades políticas. Estos son ejemplos, aunque la presidenta al mencionar el cliché de los 30.000, centralizó la demanda, como cuando dijo que el Amazonas era solamente brasileño hace algo más de un año. Hoy en día se repiten modalidades de secuestros por parte de bandas armadas únicamente interesadas en cobrar rescates.
Es recordado por ejemplo el secuestro de los hermanos Born, por cuya liberación se pagaron nada menos que 60 millones de dólares de la época (años 70) que fueron derivados a Cuba, con la complicidad y el beneplácito del comandante Castro, que dicho sea de paso ha sido sucedido por su hermano sin que a nuestros demócratas funcionarios se les moviera un pelo mientras se rasgan las vestiduras a tambor batiente por el caso hondureño.
Pero volvamos al fútbol. La AFA, de la mano de su treintañal presidente Julio Grondona, firmó en su momento un contrato con una empresa privada a la que le otorgó lo que ahora la presidenta define como el monopolio de la transmisión del fútbol. Con independencia de eso haya sido efectivamente así (y lo fue), lo cierto es que ningún funcionario del actual o del anterior gobierno hizo las denuncias ni la ahora independiente Justicia actuaron de oficio para que se aplicara la ley de defensa de la competencia. Bueno sería que la señora nos explicara por qué.
Como también sería interesantísimo que el Sr. Julio Grondona nos dijera por qué motivo se calló la boca ante semejantes afirmaciones de la Sra. presidenta, que incluso puso en un plano de igualdad a terroristas asesinos con su propia persona, la de Grondona, que fue el firmante del contrato que secuestró palabras e imágenes.
Sin embargo, allí los vimos juntos, y si nos apuran hasta revueltos, a Grondona y la Dra. Fernández, en cadena nacional, además, para anunciarnos una fecha histórica en la que se lograba por fin que todos los habitantes del país tuvieran garantizado el derecho a la recreación de manera gratuita.
Como perla este derecho es incomparable. Porque habría que remontarse a la prehistoria tal vez para encontrar que la diversión y la recreación resultaran gratuitas. Porque hasta los espectáculos en la vía pública son pagos mediante el democrático sistema de pasar la gorra.
Porque siguiendo este curiosísimo ¿razonamiento? estaríamos en condiciones de preguntarnos por qué razón no es gratis el cine, el teatro, los parques de diversiones y, ya en el paroxismo, el ingreso a los estadios de fútbol. Es más, por qué hasta ahora y desde el advenimiento de la televisión nunca se televisaron todos los partidos de primera división en canales abiertos. Y es bueno recordar que los canales 2, 9,11 y 13 datan de los años 60.
Ahora bien. En verdad todo el mundo sabe que nada es gratis en esta vida. Por lo tanto alguien habrá de pagar para que los aparatos de televisión de todo el país difundan todos los partidos de fútbol. Y ese alguien es el pueblo, claro está. Todos nosotros.
Y hete aquí que los 800.000 que hasta ahora venían pagando por el servicio codificado, dejarán de hacerlo. Una bizarría increíble.
Es como si al intentar ingresar a un cine, por ejemplo, el encargado de controlar nuestras entradas nos dijera: no pague, que el servicio es gratuito para que Ud. pueda gozar del beneficio de la recreación.
Todo debería ser gratuito, ¿no? Pero nada lo es, insistimos. El absurdo de que casi un millón de personas está dispuesta a pagar por el fútbol televisado pero que el brindador del servicio opte por dejar de cobrarle pinta de cuerpo entero el modelo felliniano elegido.
La verdadera historia de todo esto es que el Estado argentino sigue violando impunemente los contratos entre privados. Porque si bien es cierto que el contrato entre la AFA y la empresa encargada de televisar los partidos de fútbol es, en verdad, bastante cuestionable, lo cierto es que los cuestionamientos deben ser hechos donde corresponde.
Pero este gobierno decadente, autoritario y torpe, no ha tomado debida nota todavía del berenjenal en que está metiendo al país. Mientras la presidente arma frases como la del inicio de estas líneas, que es una verdadera afrenta a la memoria de las víctimas del accionar perverso de un gobierno militar, proyecta sobre la sociedad toda la idea de que la culpa de lo que nos pasa la tienen ciertos sectores, denominados genéricamente ricos; sectores en los que no se incluye ella, su marido y sus amigos empresarios, beneficiados hasta el hartazgo por el amiguismo y el nepotismo reinantes.
Si la señora presidenta ha tenido el tupé de dirigirse a los ricos con argumentos tales como que no le vamos a quitar sus mansiones sin tomar en cuenta que como presidenta de la Nación no puede ni siquiera insinuar semejante barbaridad, sino que además ella y su esposo se cuentan también entre los tenedores de mansiones que multiplicaron su patrimonio a expensas del capitalismo que denuestan. Y no han repartido un peso de su bolsillo que se sepa.
Es todo tan penoso como obvio.
Mientras, el fútbol, la pasión de multitudes según el recordado José María Muñoz, se ha convertido en el nuevo circo para que la población se divierta un poco y se olvide de las penurias económicas, sociales, de seguridad, sanitarias, educativas y varios etcéteras.
Y encima, toda esta parafernalia populista se hace de la mano y con la connivencia del titular de la A.F.A., que en su discurso parecía recién arribado al planeta Tierra, cuando todo el mundo sabe lo que ha sido su gestión en los últimos 30 años, y también sabe el rol que ha venido ocupando en materia de transmisiones televisivas.
Ahora estamos donde estamos. Hundiéndonos en la irresponsabilidad de personajes nefastos, dentro y fuera del gobierno. Absurdos, maniqueos, estereotipados, prepotentes, agresivos, soberbios. Decididamente estúpidos en su concepción si es que tienen alguna.
HÉCTOR BLAS TRILLO
EL ÍNDICE DE PRECIOS Y EL COSTO DE LA VIDA (15/8/09)
Segunda Opinión
EL ÍNDICE DE PRECIOS Y EL COSTO DE LA VIDA
En estos días estamos viviendo en materia de índices de precios una situación verdaderamente inédita. Por un lado el gobierno intenta demostrar que los valores surgidos de INDEC son ciertos y confiables mientras prácticamente toda la población argentina, salvo algunos sectores muy afines al oficialismo, considera a tales índices como mentirosos.
Si bien las autoridades atribuyen a esta opinión generalizada un origen mediático, ello no obsta a que se hayan intentado algunos cambios en el organismo estadístico, con el objeto de modificarla. Dicho de otro modo: para el gobierno actual la gente está equivocada, pero por las dudas intentemos algo para modificar esa creencia.
Si bien consideramos que el nuevo director ha incurrido en la práctica consuetudinaria de salir a descalificar a quienes opinan diferente y por lo tanto para nada halagüeño, ello no quita que en algún punto el gobierno parece haber acusado el golpe. Nos gustaría hacer nuestro pequeño aporte al tema, anticipando que no somos especialistas.
Los cálculos referidos al índice de precios tienen una larga historia de disensos. Recordamos en los años 80 cuando se hablaba de la inflación mensual y se indicaba un porcentaje (igual que ahora) pero partiendo de datos finales provisorios. Durante el transcurso del mes siguiente, tales datos se cambiaban por los definitivos, y éstos daban siempre un índice mayor que aquel provisorio original, pero entonces se tomaba el provisorio del mes siguiente contra el definitivo, dando lugar a un nuevo porcentaje que dejaba colgada esa diferencia del mes anterior. Esto evidentemente no era casualidad. El porcentaje consignado terminaba, mes tras mes, siendo menor al real, que uno solamente podía encontrar en las publicaciones completas de los índices.
Lo mismo ocurría en tiempos del índice de precios descarnado, es decir, aquel que no incluía a la carne. Un verdadero galimatías estadístico que pretendía medir el índice de precios sin considerar el consumo de carne. Una entelequia de aquellas.
Pero en definitiva lo que siempre se ha sostenido es que el índice de precios, que antes era denominado costo de vida, mide en realidad la inflación en la Argentina, cuando en rigor no es exactamente así. Veamos la definición que hace Wikipedia de esto:
El costo de vida es un concepto teórico que representa el valor o coste de los bienes y servicios que los hogares consumen para obtener determinado nivel de satisfacción. El índice de coste de vida es un índice que indica cuánto se incrementa (o modifica) el costo de los hogares para mantener un mismo nivel de satisfacción
El cálculo del coste de vida es un problema difícil porque se basa en conceptos subjetivos (nivel de satisfacción). Como estimador del costo de vida suele usarse el IPC (índice de precios al consumidor) sabiendo que hay diferencias importantes: el IPC se refiere a una canasta fija de bienes y servicios; en un costo de vida debería tenerse en cuenta que los hogares hacen sustituciones de productos cuando los precios cambian.
Más allá de las diversas triquiñuelas que puede haber utilizado el INDEC en estos años, es interesante analizar un poco el fondo del problema. Nosotros no somos especialistas en estadística pero sí conocemos bastante respecto de la forma de cálculo y las diversas ponderaciones.
La realidad es que el índice de precios parte de la base de una composición determinada del consumo hogareño promedio, que es lo que la enciclopedia llama canasta fija de bienes y servicios. En cambio el indicador del costo de la vida debería tomar las sustituciones cuando los precios se modifican. Tales sustituciones deberían a su vez reflejar si se produce un cambio o no en el nivel de satisfacción y ésta medirse en términos de costo. Tarea compleja si las hay. No es lo mismo satisfacerse la sed con una gaseosa que hacerlo con agua de la canilla. La sed se satisface igual, pero el plus que representa beber una refrescante bebida edulcorada se resigna en el segundo caso. ¿Cómo se mide esto?.
Al menos por lo poco que ha trascendido del mecanismo utilizado por el INDEC para medir los precios hoy en día, más parece que estuviera intentando calcular el costo de la vida y no el índice de precios al consumidor. Aún así, ni uno ni el otro representan con exactitud el índice de inflación, que es la suba generalizada de precios (o su baja en sentido inverso) y no contempla los cambios en las preferencias.
En efecto, por lo que se sabe la mecánica elegida consiste en sustituir determinados bienes del índice cuando éstos, por razones estacionales, por ejemplo, son reemplazados por otros en el consumo general. A simple vista uno puede colegir que esto puede dar lugar a cualquier cosa a menos que la metodología sea ampliamente difundida y conocida número por número (como era antes de la intervención del organismo en enero de 2007) y por lo tanto factible de ser cuestionada o al menos permitir las comparaciones sobre bases reales.
Pero si el reemplazo de bienes y servicios afecta el nivel de satisfacción lo que en verdad estamos intentando medir, insistimos, es el costo de la vida y no el IPC o la inflación. Incluso si no modificamos la canasta, como debería ocurrir en el cálculo del IPC, la suba del mismo tampoco refleja la inflación de manera precisa e inocultable. Puede haber cambios de precios relativos que al mes siguiente vuelven a cambiar provocando en tal caso indicadores negativos. Aún así, se aproxima más al concepto de moneda de valor corriente el IPC.
Imaginemos por un momento un escenario donde todos los bienes y servicios que requiere la economía fueran, por ejemplo, carne y arroz. Supongamos que la canasta está compuesta únicamente por tales bienes y que tiene un costo de $ 100.- al mes. A su vez, supongamos que la ponderación indica que las familias consumen mensualmente $ 50.- de carne y $ 50.- de arroz. Simplificando todavía más las cosas, podemos decir que el índice (que no es la misma cosa que el porcentaje de cambio) es 100.
Ahora supongamos que al mes siguiente la carne sube de precio y por lo tanto para consumir la misma cantidad que en el mes anterior necesitamos $ 60.-. Supongamos también que el precio del arroz no varió. Si el consumo fuera el mismo en el segundo mes, el costo total ascendería ahora a $ 110.- , el índice sería 110, y el incremento porcentual sería, obviamente, del 10%.
Si las familias modifican en este segundo mes sus hábitos en razón de la suba del precio de la carne, podría ocurrir que consuman ahora menos carne y la misma cantidad de arroz, es decir $ 50 de carne y $ 50 de arroz. Pero como la carne en este segundo mes es más cara, las familias comerían menos.
En la práctica nada es absoluto, claro está. Y ésta situación puede darse en determinados sectores que por ahí pueden disminuir un poco los consumos dado que tal vez descuidan un poco los volúmenes y tienen sobrantes que arrojan a la basura. En cambio aquellas familias con menores recursos probablemente pasen a consumir todavía menos carne para pasarse al arroz y mantener el gasto total en $ 100.- consumiendo lo necesario aunque en proporciones diferentes.
Sin embargo, tanto en un caso como en el otro lo que podemos sí observar es que la calidad de vida sufrió una merma. Unos tienen que cuidarse más, otros tendrán que comer comida diferente y probablemente de menor calidad para no excederse en su gasto mensual.
Insistimos en que estamos dando un ejemplo y agregamos que no pretendemos juzgar la calidad nutricional de los alimentos que elegimos para esta abstracción teórica. Podría ser al revés, que aumentara el precio del arroz y bajara el de la carne. Pero como la carne es más preciada por los argentinos en general, nos parece más acertado suponer que es ésta la que aumenta su precio y que privarse de ella para reemplazarla por arroz produce una merma en el grado de satisfacción. Si el arroz subiera su precio y la carne permaneciera sin cambios, también habría un porcentaje de baja en la satisfacción, obviamente.
Siguiendo con el caso, podemos ver que si el INDEC toma la variante de suponer que la gente consume ahora más arroz y menos carne hasta la concurrencia del gasto mensual, este seguirá siendo de $ 100.- Y si esto es así, el IPC no habrá variado y por lo tanto aquello que común y erróneamente se denomina índice de inflación sigue inalterable. La falacia es evidente.
Podemos agregar más factores, tales como por ejemplo que al bajar el consumo de carne como consecuencia de la suba de su precio, éste tienda a bajar, mientras que ante el incremento del consumo de arroz el precio de éste tienda a subir. Esto efectivamente ocurrirá en una segunda instancia, pero no queremos hacer un análisis que resulte brumoso y complejo, sino más bien apuntamos a lo evidente.
Normalmente la ponderación de la canasta es muy compleja e integrada por una enorme gama de bienes y servicios, que se agrupan por rubros, que a su vez se considera que insumen un porcentaje del gasto total de cada familia. Y esos rubros están integrados por subrrubros y luego por bienes y servicios en proporciones preestablecidas. Tocar esta canasta y hacerlo todos los meses en función de estacionalidades o cambios ocasionales no solo no está en su definición, sino que no nos parece lo más acertado para medir el IPC. Además, como decimos, si la metodología no está plenamente determinada y es difundida cabalmente todos los meses, es imposible saber qué se tocó y qué no. Y en definitiva, las bases terminan siendo no comparables entre un mes y el otro.
Pero volvamos a nuestro ejemplo: si una familia tenía por costumbre consumir en un mes una determinada cantidad de carne y de arroz y debió modificarla como consecuencia del cambio en los precios, su calidad de vida ha bajado. Es decir que su costo de vida ha subido, ¡y sin embargo su gasto total ha sido el mismo!
Por eso, si el INDEC modifica la composición de la canasta todos los meses en función de cambios estacionales o lo que fuere, aunque lo haga con total honestidad y a conciencia, no está midiendo el índice de precios. Y por lo tanto no está suministrando la información que dice suministrar.
En el ejemplo sencillísimo que elaboramos ¿ha habido o no incremento del IPC?, sí lo ha habido: fue del 10%. ¿Y el costo de vida? podríamos decir sobre él que si una familia pretende mantener la misma calidad de vida debería incrementar su gasto un 10% y por lo tanto también esa sería la suba de su costo de vida. ¿Y cuándo el costo de vida se vería afectado de manera diferente?, cuando pese a la sustitución de bienes no pudiera sostenerse el valor 100. Es decir, cuando aún consumiendo más arroz y menos carne necesitáramos más de $ 100, para mantener la supervivencia. Pero esto tampoco es del todo cierto. Porque la sustitución en sí misma implica como decimos una merma en la calidad de vida que en la práctica es muy difícil de medir.
Lo que sí queda perfectamente en claro, es que la modificación de los componentes de la canasta lleva a que el índice de precios arroje incrementos menores en tanto y en cuanto encontremos los sustitutos. Y solamente se reflejaría un incremento cuando tales sustitutos, los que fueren, también aumentaron sus precios.
Por lo tanto y en nuestra opinión, el INDEC no está suministrando la información que se le requiere sino otra. Y este es el nudo gordiano del problema que nos ocupa.
La variación en el valor de la moneda no depende de sustituciones o de cambios de precios relativos, sino de la suba o la merma generalizada de precios. Es esto lo que hay que medir y no otra cosa. Y es esto lo que no está ocurriendo, según lo que las propias autoridades del INDEC afirman.
Buenos Aires, 15 de agosto de 2009 HÉCTOR BLAS TRILLO
EL ÍNDICE DE PRECIOS Y EL COSTO DE LA VIDA
En estos días estamos viviendo en materia de índices de precios una situación verdaderamente inédita. Por un lado el gobierno intenta demostrar que los valores surgidos de INDEC son ciertos y confiables mientras prácticamente toda la población argentina, salvo algunos sectores muy afines al oficialismo, considera a tales índices como mentirosos.
Si bien las autoridades atribuyen a esta opinión generalizada un origen mediático, ello no obsta a que se hayan intentado algunos cambios en el organismo estadístico, con el objeto de modificarla. Dicho de otro modo: para el gobierno actual la gente está equivocada, pero por las dudas intentemos algo para modificar esa creencia.
Si bien consideramos que el nuevo director ha incurrido en la práctica consuetudinaria de salir a descalificar a quienes opinan diferente y por lo tanto para nada halagüeño, ello no quita que en algún punto el gobierno parece haber acusado el golpe. Nos gustaría hacer nuestro pequeño aporte al tema, anticipando que no somos especialistas.
Los cálculos referidos al índice de precios tienen una larga historia de disensos. Recordamos en los años 80 cuando se hablaba de la inflación mensual y se indicaba un porcentaje (igual que ahora) pero partiendo de datos finales provisorios. Durante el transcurso del mes siguiente, tales datos se cambiaban por los definitivos, y éstos daban siempre un índice mayor que aquel provisorio original, pero entonces se tomaba el provisorio del mes siguiente contra el definitivo, dando lugar a un nuevo porcentaje que dejaba colgada esa diferencia del mes anterior. Esto evidentemente no era casualidad. El porcentaje consignado terminaba, mes tras mes, siendo menor al real, que uno solamente podía encontrar en las publicaciones completas de los índices.
Lo mismo ocurría en tiempos del índice de precios descarnado, es decir, aquel que no incluía a la carne. Un verdadero galimatías estadístico que pretendía medir el índice de precios sin considerar el consumo de carne. Una entelequia de aquellas.
Pero en definitiva lo que siempre se ha sostenido es que el índice de precios, que antes era denominado costo de vida, mide en realidad la inflación en la Argentina, cuando en rigor no es exactamente así. Veamos la definición que hace Wikipedia de esto:
El costo de vida es un concepto teórico que representa el valor o coste de los bienes y servicios que los hogares consumen para obtener determinado nivel de satisfacción. El índice de coste de vida es un índice que indica cuánto se incrementa (o modifica) el costo de los hogares para mantener un mismo nivel de satisfacción
El cálculo del coste de vida es un problema difícil porque se basa en conceptos subjetivos (nivel de satisfacción). Como estimador del costo de vida suele usarse el IPC (índice de precios al consumidor) sabiendo que hay diferencias importantes: el IPC se refiere a una canasta fija de bienes y servicios; en un costo de vida debería tenerse en cuenta que los hogares hacen sustituciones de productos cuando los precios cambian.
Más allá de las diversas triquiñuelas que puede haber utilizado el INDEC en estos años, es interesante analizar un poco el fondo del problema. Nosotros no somos especialistas en estadística pero sí conocemos bastante respecto de la forma de cálculo y las diversas ponderaciones.
La realidad es que el índice de precios parte de la base de una composición determinada del consumo hogareño promedio, que es lo que la enciclopedia llama canasta fija de bienes y servicios. En cambio el indicador del costo de la vida debería tomar las sustituciones cuando los precios se modifican. Tales sustituciones deberían a su vez reflejar si se produce un cambio o no en el nivel de satisfacción y ésta medirse en términos de costo. Tarea compleja si las hay. No es lo mismo satisfacerse la sed con una gaseosa que hacerlo con agua de la canilla. La sed se satisface igual, pero el plus que representa beber una refrescante bebida edulcorada se resigna en el segundo caso. ¿Cómo se mide esto?.
Al menos por lo poco que ha trascendido del mecanismo utilizado por el INDEC para medir los precios hoy en día, más parece que estuviera intentando calcular el costo de la vida y no el índice de precios al consumidor. Aún así, ni uno ni el otro representan con exactitud el índice de inflación, que es la suba generalizada de precios (o su baja en sentido inverso) y no contempla los cambios en las preferencias.
En efecto, por lo que se sabe la mecánica elegida consiste en sustituir determinados bienes del índice cuando éstos, por razones estacionales, por ejemplo, son reemplazados por otros en el consumo general. A simple vista uno puede colegir que esto puede dar lugar a cualquier cosa a menos que la metodología sea ampliamente difundida y conocida número por número (como era antes de la intervención del organismo en enero de 2007) y por lo tanto factible de ser cuestionada o al menos permitir las comparaciones sobre bases reales.
Pero si el reemplazo de bienes y servicios afecta el nivel de satisfacción lo que en verdad estamos intentando medir, insistimos, es el costo de la vida y no el IPC o la inflación. Incluso si no modificamos la canasta, como debería ocurrir en el cálculo del IPC, la suba del mismo tampoco refleja la inflación de manera precisa e inocultable. Puede haber cambios de precios relativos que al mes siguiente vuelven a cambiar provocando en tal caso indicadores negativos. Aún así, se aproxima más al concepto de moneda de valor corriente el IPC.
Imaginemos por un momento un escenario donde todos los bienes y servicios que requiere la economía fueran, por ejemplo, carne y arroz. Supongamos que la canasta está compuesta únicamente por tales bienes y que tiene un costo de $ 100.- al mes. A su vez, supongamos que la ponderación indica que las familias consumen mensualmente $ 50.- de carne y $ 50.- de arroz. Simplificando todavía más las cosas, podemos decir que el índice (que no es la misma cosa que el porcentaje de cambio) es 100.
Ahora supongamos que al mes siguiente la carne sube de precio y por lo tanto para consumir la misma cantidad que en el mes anterior necesitamos $ 60.-. Supongamos también que el precio del arroz no varió. Si el consumo fuera el mismo en el segundo mes, el costo total ascendería ahora a $ 110.- , el índice sería 110, y el incremento porcentual sería, obviamente, del 10%.
Si las familias modifican en este segundo mes sus hábitos en razón de la suba del precio de la carne, podría ocurrir que consuman ahora menos carne y la misma cantidad de arroz, es decir $ 50 de carne y $ 50 de arroz. Pero como la carne en este segundo mes es más cara, las familias comerían menos.
En la práctica nada es absoluto, claro está. Y ésta situación puede darse en determinados sectores que por ahí pueden disminuir un poco los consumos dado que tal vez descuidan un poco los volúmenes y tienen sobrantes que arrojan a la basura. En cambio aquellas familias con menores recursos probablemente pasen a consumir todavía menos carne para pasarse al arroz y mantener el gasto total en $ 100.- consumiendo lo necesario aunque en proporciones diferentes.
Sin embargo, tanto en un caso como en el otro lo que podemos sí observar es que la calidad de vida sufrió una merma. Unos tienen que cuidarse más, otros tendrán que comer comida diferente y probablemente de menor calidad para no excederse en su gasto mensual.
Insistimos en que estamos dando un ejemplo y agregamos que no pretendemos juzgar la calidad nutricional de los alimentos que elegimos para esta abstracción teórica. Podría ser al revés, que aumentara el precio del arroz y bajara el de la carne. Pero como la carne es más preciada por los argentinos en general, nos parece más acertado suponer que es ésta la que aumenta su precio y que privarse de ella para reemplazarla por arroz produce una merma en el grado de satisfacción. Si el arroz subiera su precio y la carne permaneciera sin cambios, también habría un porcentaje de baja en la satisfacción, obviamente.
Siguiendo con el caso, podemos ver que si el INDEC toma la variante de suponer que la gente consume ahora más arroz y menos carne hasta la concurrencia del gasto mensual, este seguirá siendo de $ 100.- Y si esto es así, el IPC no habrá variado y por lo tanto aquello que común y erróneamente se denomina índice de inflación sigue inalterable. La falacia es evidente.
Podemos agregar más factores, tales como por ejemplo que al bajar el consumo de carne como consecuencia de la suba de su precio, éste tienda a bajar, mientras que ante el incremento del consumo de arroz el precio de éste tienda a subir. Esto efectivamente ocurrirá en una segunda instancia, pero no queremos hacer un análisis que resulte brumoso y complejo, sino más bien apuntamos a lo evidente.
Normalmente la ponderación de la canasta es muy compleja e integrada por una enorme gama de bienes y servicios, que se agrupan por rubros, que a su vez se considera que insumen un porcentaje del gasto total de cada familia. Y esos rubros están integrados por subrrubros y luego por bienes y servicios en proporciones preestablecidas. Tocar esta canasta y hacerlo todos los meses en función de estacionalidades o cambios ocasionales no solo no está en su definición, sino que no nos parece lo más acertado para medir el IPC. Además, como decimos, si la metodología no está plenamente determinada y es difundida cabalmente todos los meses, es imposible saber qué se tocó y qué no. Y en definitiva, las bases terminan siendo no comparables entre un mes y el otro.
Pero volvamos a nuestro ejemplo: si una familia tenía por costumbre consumir en un mes una determinada cantidad de carne y de arroz y debió modificarla como consecuencia del cambio en los precios, su calidad de vida ha bajado. Es decir que su costo de vida ha subido, ¡y sin embargo su gasto total ha sido el mismo!
Por eso, si el INDEC modifica la composición de la canasta todos los meses en función de cambios estacionales o lo que fuere, aunque lo haga con total honestidad y a conciencia, no está midiendo el índice de precios. Y por lo tanto no está suministrando la información que dice suministrar.
En el ejemplo sencillísimo que elaboramos ¿ha habido o no incremento del IPC?, sí lo ha habido: fue del 10%. ¿Y el costo de vida? podríamos decir sobre él que si una familia pretende mantener la misma calidad de vida debería incrementar su gasto un 10% y por lo tanto también esa sería la suba de su costo de vida. ¿Y cuándo el costo de vida se vería afectado de manera diferente?, cuando pese a la sustitución de bienes no pudiera sostenerse el valor 100. Es decir, cuando aún consumiendo más arroz y menos carne necesitáramos más de $ 100, para mantener la supervivencia. Pero esto tampoco es del todo cierto. Porque la sustitución en sí misma implica como decimos una merma en la calidad de vida que en la práctica es muy difícil de medir.
Lo que sí queda perfectamente en claro, es que la modificación de los componentes de la canasta lleva a que el índice de precios arroje incrementos menores en tanto y en cuanto encontremos los sustitutos. Y solamente se reflejaría un incremento cuando tales sustitutos, los que fueren, también aumentaron sus precios.
Por lo tanto y en nuestra opinión, el INDEC no está suministrando la información que se le requiere sino otra. Y este es el nudo gordiano del problema que nos ocupa.
La variación en el valor de la moneda no depende de sustituciones o de cambios de precios relativos, sino de la suba o la merma generalizada de precios. Es esto lo que hay que medir y no otra cosa. Y es esto lo que no está ocurriendo, según lo que las propias autoridades del INDEC afirman.
Buenos Aires, 15 de agosto de 2009 HÉCTOR BLAS TRILLO
LOS BIENES SUNTUARIOS Y EL ESTADO DE DERECHO (8/8/09)
Segunda Opinión
Los bienes suntuarios y el Estado de Derecho
Cuando apenas éramos adolescentes e ingresábamos a la Facultad de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires, nos sorprendíamos cotidianamente oyendo e incorporando más tarde nuevas palabras a nuestro vocabulario. La economía tiene, como toda ciencia, su lenguaje propio, su cadencia, su jerga.
Así, a poco andar, descubrimos, entre tantas, una palabreja que hasta entonces nos había sido vedada por nuestro escaso conocimiento en esas lides: suntuario.
Observamos en el discurrir del estudio de la tributación, que aquello que para las autoridades era considerado suntuario, era gravado a tasas mayores, con el argumento de que, justamente, por ser suntuario, quien quisiera los bienes (o servicios) incluidos en el rubro, debería pagarlos proporcionalmente más caros.
Claro, dado que el mayor precio desalienta el consumo, estos bienes, pensábamos, dejarían de consumirse, o el consumo sería reducido también más que proporcionalmente, logrando de esta forma un extraño efecto: que quien hubiera querido disfrutarlos, dejara de hacerlo.
Es que suntuario es aquello vinculado con el lujo, con la demasía, con el exceso de bienes innecesarios, dice el diccionario de la RAE poco más o menos. Luego decidir qué bienes entran en esta categoría no es un tema menor. A su vez, resulta violado el principio de la igualdad como base del impuesto y de las cargas públicas.
Alguna vez le planteamos a nuestro profesor de Impuestos I el curioso galimatías que para nosotros significaba intentar que algo se consuma menos o se pague más caro que lo que proporcionalmente correspondería, siendo que de ese modo la ley de oferta y demanda terminaría poniendo las cosas en su lugar, desalentando o bajando su consumo, mermando la recaudación tributaria, y reduciendo o directamente dejando sin trabajo a los productores de tales bienes.
En esos tiempos todavía éramos demasiado jóvenes como para poner en tela de juicio otro efecto que al cabo la propia experiencia nos fue mostrando: el paso del tiempo hace que aquello que mucha gente podría considerar lujoso en una época, pase a ser indispensable pocos años después. Y que lo que para unos es un lujo, para otros es una necesidad imperiosa. A su vez existen bienes que mientras para algunos son extremadamente preciados, para otros resultan absolutamente indiferentes.
También comenzamos a reflexionar sobre otro interesante detalle a nuestro modo de ver: ciertos bienes en algunas sociedades o naciones resultan imprescindibles, mientras que en otras pueden considerarse verdaderas excelsitudes.
En otras palabras, concluimos, sin saberlo, aceptando lo que podríamos llamar la teoría de la relatividad aplicada a la economía.
El tiempo, el lugar, el precio relativo, las preferencias personales; jugaban y juegan un papel fundamental en lo que se vincula con la necesidad. Pero no es todo.
Hay también factores imponderables que convierten en estrictamente necesario aquello que hasta ayer nomás era poco reclamado.
Y también puede ocurrir que mientras para unos es imprescindible contar por ejemplo con un aire acondicionado, para otros puede resultar contrario a su salud y preferir en su lugar el modesto ventilador o incluso el abanico.
Y así damos en el otro punto al que queríamos llegar: ¿Es suntuario aquello que es caro únicamente? ¿O será suntuario también aquello que siendo barato resulta lujoso y sobrante, que por lo demás no son la misma cosa? Tranquilamente podemos vivir sin golosinas y sin gaseosas. Podemos arreglarnos con ropa elaborada en serie y de segundas marcas y podemos, en definitiva, vivir como lo hacían nuestros abuelos a costos muy inferiores a los que normalmente se manejan hoy. De hecho, mucha gente vive a valores muy inferiores, y no estamos hablando de indigencia. Si no lo hacemos es porque nuestras posibilidades económicas nos lo permiten. Y al hablar de posibilidades hablamos genéricamente también de precios y de ingresos.
Mucha gente, sobre todo mayor, se arregla con muy poco. Mientras otra no puede prescindir de cremas y afeites varios para conservar la tersura de su piel, calzar zapatos o lucir trajes de afamadas marcas para concurrir a una reunión social o simplemente para mostrarse mejor. Sin ir más lejos (y hablamos en este caso siempre de la ciudad e Buenos Aires), todavía existían las pelotas de trapo con las que organizábamos los picados.
En definitiva concluimos (hace ya muchos años) que aquello que se considera suntuario puede no serlo más un buen día. O no haberlo sido nunca. Mientras que aquello que jamás fue tomado como lujoso bien puede haberlo sido siempre sin que los funcionarios encargados de aplicar discriminatorias gabelas se hubieran dado cuenta.
O, tal vez, sí se hayan dado cuenta pero resultaba y resulta ser políticamente incorrecto modificar la tendencia.
Lo cierto es que, volviendo al principio de estas reflexiones, el efecto que logran representantes y funcionarios al establecer impuestos desproporcionados contribuye, en verdad, a nivelar para abajo. Deja sin trabajo a mucha gente y no recauda más impuestos. Pero consigue que quienes desean disfrutar de ciertos bienes no puedan hacerlo o se les dificulte o encarezca sobremanera. Suena bastante parecido a la envidia ¿no?.
¿Nos dirá el amable lector que esto tal vez tenga que ver con las tarifas y sobrecargos de la electricidad o el gas? ¿Acaso con la tenencia de automóviles más caros o con la realización de viajes al exterior? ¿Quizás con el repetido adagio de que quien más tiene más paga al que nos hemos referido en otras oportunidades?
Quizá recuerde entonces que a poco de iniciado el gobierno de la Alianza en 1999 se produjo el famoso impuestazo del Dr. Machinea que estableció, entre otras cosas, un impuesto adicional al agua mineral, dado que los pobres toman agua de la canilla. O tal vez soda, vaya uno a saber.
¿Cuántos impuestos tiene una factura de agua corriente, por ejemplo? Fácilmente el 50 o el 60% del valor que se paga. Entiéndasenos: una factura de $ 100 conlleva impuestos por aproximadamente $ 57, según las estimaciones que profesionalmente se hacen de la carga impositiva total. Es decir que el agua corriente cuesta 43 pesos y el resto son impuestos. El cálculo surge de tomar los impuestos explícitos en la factura, más lo que no figuran allí, tales como Ganancias, Ingresos Brutos, Ganancia Mínima Presunta, Bienes Personales Responsable sustituto, y todas las demás cargas y gabelas incluyendo en ellas las contribuciones previsionales y las diversas tasas nacionales, provinciales y municipales.
¿Qué porcentaje representa este valor? Siéntese el lector: ¡El 132%!
Y estas gabelas las aplica el mismo funcionario que luego revisa las listas de productos para elegir aquellos que habrá de considerar suntuarios para proponer para ellos alícuotas adicionales.
Alguna vez relatamos que un ministro a cargo de las obras públicas de los años 80 dijo que su gobierno había comenzado a colocar medidores de agua para evitar su derroche. Y que se había comenzado por la zona norte, donde abundan las piscinas. Este buen señor mostraba así la pátina que muestran los inventores del suntuarismo. ¡Es que en verdad, quien consume agua para llenar su piscina, gasta mucha agua, pero no la derrocha! La derrocha quien deja una canilla abierta o la manguera regando la vereda durante horas.
El funcionario de marras no se dio cuenta del detalle y el entrevistador tampoco. Ese es el principal problema. Porque en definitiva los funcionarios actúan sobre la base de una determinada mentalidad. Esa mentalidad no es patrimonio exclusivo de los funcionarios, obviamente.
Alguna vez un periodista que solía hablar, como Kirchner, de la angurria empresaria, (que no la suya propia) se refirió a un accidente de aviación, ocurrido frente a las costas norteamericanas, como causado por cortocircuitos originados en las pantallas interactivas colocadas en los respaldos de los asientos. Casi disfrutaba describiendo el hecho de que la desgracia se había producido porque cierta burguesía pretendía disfrutar de un vuelo más placentero. No usó esas palabras, pero se notaba en el tono una suerte de goce ante la desgracia. Cosa que seguramente negará con todas sus fuerzas, pero que resultaba indisimulable.
Es que ese avión con tantas comodidades resultaba suntuario como tal y por lo tanto resultaba difícil de soportar que alguien pudiera disfrutarlo.
Ese periodista aún trabaja en los medios, aunque no tiene la preponderancia de otros. No tiene importancia nombrarlo. Aunque tal vez no falten quienes lo ubiquen y reconozcan.
La triste realidad es que la retracción de consumo de esta clase de bienes por su excesiva carga tributaria no convierte en pobres a los ricos ni en ricos a los pobres. Tan solo es la neurótica necesidad de sentir que quien puede gozar no habrá de hacerlo porque se lo impedimos.
En aquellos años juveniles que describimos al comienzo de estas líneas, estaba de moda una canción de protesta, como le decíamos entonces, que provenía, si no recordamos mal, de los tiempos de la guerra civil española y que en un par de sus versos rezaba algo así como que habrá de llegar el día en que la tortilla se invierta, y los pobres coman pan, y los ricos mierda...
Quienes la cantaban y gozaban con ella, tal vez no notaron nunca que el afán igualitario que a la vez proclamaban, habría de indicar antes y ahora que todos debían comer pan. Y no como tristemente repetía el estribillo, que lo harían en venganza y que ahora los ricos comerían mierda como antes la habían comido los pobres. Es decir, lo que trasunta esta línea argumental es una igualdad que sólo puede conseguirse nivelando para abajo, porque en la vida hay personas más capaces que otras. Pero cuando acercamos un poco la lupa vemos que en verdad a lo que se apunta es a que los otros no disfruten de aquellos que no podemos disfrutar nosotros. Y llevado al extremo, que esos otros coman mierda o se caigan con su avión y se mueran. En este último caso obviamente que la apreciación es inconsciente, en el primero es explícita y hasta convertida en estribillo de una canción de guerra.
La pobreza inmanente es la del espíritu. Y la venganza como norte solo conduce al desastre. Al desastre como sociedad, como nación.
Si verdaderamente se quiere cumplir con el espíritu de la Constitución a lo que hay que apuntar es a la igualdad de los impuestos y de las cargas públicas. A la igualdad ante la ley. Operar en sentido inverso no solamente no es cumplir con la ley fundamental, que en todo caso es un bien jurídico, es partir de la idea de que quienes son mejores deben repartir o no disfrutar de su bienestar. Y es así como finalmente huyen capitales y personas. Y finalmente baja la inversión, se pierden empleos y baja la calidad de vida de toda la comunidad.
Hablábamos del tiempo. El tiempo convierte en popular aquello que alguna vez pudo haber sido exclusivo. El automóvil, el avión, la computadora, el teléfono celular, lo que sea, no hace tanto eran preciados bienes de los que muy pocos disfrutaban. La accesibilidad se logra no debilitando a quien los produce, no discriminándolo.
El día en que en la Argentina se reflexione sobre estos temas (y tal vez otros que no acuden a nuestra memoria en estos momentos), habremos empezado a admirar a quienes creativamente desarrollan su capacidad y su inventiva, y con tales recursos se vuelven adinerados. Y no como consecuencia del nepotismo de los cargos públicos o de pegarla en algún programa de TV.
Y una palabritas finales para el dinero y la riqueza. La posesión de riquezas suele ser bastante castigada por ciertos moralistas. Los argumentos más usados van hacia el lado de quien posee se vuelve esclavo de sus riquezas, avaro o lo que sea. En una sociedad libre todos tenemos derecho de hacer con nuestros bienes lo que queramos. Y nadie tiene derecho a quitárnoslos porque considera que son muchos. Y el Estado tiene a su vez la obligación de respetar la Constitución y las leyes. Y más allá de eso, tiene la función de respetar la individualidad y también la de promover el bienestar general. Persiguiendo (o combatiendo) al capital no es como se logra mejorar la calidad de vida. Y menos todavía si la persecución es arbitraria o clasista. Los derechos y las garantías de las gentes son esenciales para vida en un Estado de Derecho.
La obligación legal de quienes poseen riquezas es la de pagar sus impuestos y cumplir en general con sus obligaciones como cualquier hijo de vecino. Cualquier exceso de rigor hacia ellos implica una discriminación inaceptable en términos constitucionales. Pero también es la causa fundamental de que las inversiones y luego las gentes terminen huyendo de la Argentina, y el principio liminar de nuestra decadencia.
Buenos Aires, 8 de agosto de 2009 HÉCTOR BLAS TRILLO
www.hectorblastrillo.blogspot.com
Los bienes suntuarios y el Estado de Derecho
Cuando apenas éramos adolescentes e ingresábamos a la Facultad de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires, nos sorprendíamos cotidianamente oyendo e incorporando más tarde nuevas palabras a nuestro vocabulario. La economía tiene, como toda ciencia, su lenguaje propio, su cadencia, su jerga.
Así, a poco andar, descubrimos, entre tantas, una palabreja que hasta entonces nos había sido vedada por nuestro escaso conocimiento en esas lides: suntuario.
Observamos en el discurrir del estudio de la tributación, que aquello que para las autoridades era considerado suntuario, era gravado a tasas mayores, con el argumento de que, justamente, por ser suntuario, quien quisiera los bienes (o servicios) incluidos en el rubro, debería pagarlos proporcionalmente más caros.
Claro, dado que el mayor precio desalienta el consumo, estos bienes, pensábamos, dejarían de consumirse, o el consumo sería reducido también más que proporcionalmente, logrando de esta forma un extraño efecto: que quien hubiera querido disfrutarlos, dejara de hacerlo.
Es que suntuario es aquello vinculado con el lujo, con la demasía, con el exceso de bienes innecesarios, dice el diccionario de la RAE poco más o menos. Luego decidir qué bienes entran en esta categoría no es un tema menor. A su vez, resulta violado el principio de la igualdad como base del impuesto y de las cargas públicas.
Alguna vez le planteamos a nuestro profesor de Impuestos I el curioso galimatías que para nosotros significaba intentar que algo se consuma menos o se pague más caro que lo que proporcionalmente correspondería, siendo que de ese modo la ley de oferta y demanda terminaría poniendo las cosas en su lugar, desalentando o bajando su consumo, mermando la recaudación tributaria, y reduciendo o directamente dejando sin trabajo a los productores de tales bienes.
En esos tiempos todavía éramos demasiado jóvenes como para poner en tela de juicio otro efecto que al cabo la propia experiencia nos fue mostrando: el paso del tiempo hace que aquello que mucha gente podría considerar lujoso en una época, pase a ser indispensable pocos años después. Y que lo que para unos es un lujo, para otros es una necesidad imperiosa. A su vez existen bienes que mientras para algunos son extremadamente preciados, para otros resultan absolutamente indiferentes.
También comenzamos a reflexionar sobre otro interesante detalle a nuestro modo de ver: ciertos bienes en algunas sociedades o naciones resultan imprescindibles, mientras que en otras pueden considerarse verdaderas excelsitudes.
En otras palabras, concluimos, sin saberlo, aceptando lo que podríamos llamar la teoría de la relatividad aplicada a la economía.
El tiempo, el lugar, el precio relativo, las preferencias personales; jugaban y juegan un papel fundamental en lo que se vincula con la necesidad. Pero no es todo.
Hay también factores imponderables que convierten en estrictamente necesario aquello que hasta ayer nomás era poco reclamado.
Y también puede ocurrir que mientras para unos es imprescindible contar por ejemplo con un aire acondicionado, para otros puede resultar contrario a su salud y preferir en su lugar el modesto ventilador o incluso el abanico.
Y así damos en el otro punto al que queríamos llegar: ¿Es suntuario aquello que es caro únicamente? ¿O será suntuario también aquello que siendo barato resulta lujoso y sobrante, que por lo demás no son la misma cosa? Tranquilamente podemos vivir sin golosinas y sin gaseosas. Podemos arreglarnos con ropa elaborada en serie y de segundas marcas y podemos, en definitiva, vivir como lo hacían nuestros abuelos a costos muy inferiores a los que normalmente se manejan hoy. De hecho, mucha gente vive a valores muy inferiores, y no estamos hablando de indigencia. Si no lo hacemos es porque nuestras posibilidades económicas nos lo permiten. Y al hablar de posibilidades hablamos genéricamente también de precios y de ingresos.
Mucha gente, sobre todo mayor, se arregla con muy poco. Mientras otra no puede prescindir de cremas y afeites varios para conservar la tersura de su piel, calzar zapatos o lucir trajes de afamadas marcas para concurrir a una reunión social o simplemente para mostrarse mejor. Sin ir más lejos (y hablamos en este caso siempre de la ciudad e Buenos Aires), todavía existían las pelotas de trapo con las que organizábamos los picados.
En definitiva concluimos (hace ya muchos años) que aquello que se considera suntuario puede no serlo más un buen día. O no haberlo sido nunca. Mientras que aquello que jamás fue tomado como lujoso bien puede haberlo sido siempre sin que los funcionarios encargados de aplicar discriminatorias gabelas se hubieran dado cuenta.
O, tal vez, sí se hayan dado cuenta pero resultaba y resulta ser políticamente incorrecto modificar la tendencia.
Lo cierto es que, volviendo al principio de estas reflexiones, el efecto que logran representantes y funcionarios al establecer impuestos desproporcionados contribuye, en verdad, a nivelar para abajo. Deja sin trabajo a mucha gente y no recauda más impuestos. Pero consigue que quienes desean disfrutar de ciertos bienes no puedan hacerlo o se les dificulte o encarezca sobremanera. Suena bastante parecido a la envidia ¿no?.
¿Nos dirá el amable lector que esto tal vez tenga que ver con las tarifas y sobrecargos de la electricidad o el gas? ¿Acaso con la tenencia de automóviles más caros o con la realización de viajes al exterior? ¿Quizás con el repetido adagio de que quien más tiene más paga al que nos hemos referido en otras oportunidades?
Quizá recuerde entonces que a poco de iniciado el gobierno de la Alianza en 1999 se produjo el famoso impuestazo del Dr. Machinea que estableció, entre otras cosas, un impuesto adicional al agua mineral, dado que los pobres toman agua de la canilla. O tal vez soda, vaya uno a saber.
¿Cuántos impuestos tiene una factura de agua corriente, por ejemplo? Fácilmente el 50 o el 60% del valor que se paga. Entiéndasenos: una factura de $ 100 conlleva impuestos por aproximadamente $ 57, según las estimaciones que profesionalmente se hacen de la carga impositiva total. Es decir que el agua corriente cuesta 43 pesos y el resto son impuestos. El cálculo surge de tomar los impuestos explícitos en la factura, más lo que no figuran allí, tales como Ganancias, Ingresos Brutos, Ganancia Mínima Presunta, Bienes Personales Responsable sustituto, y todas las demás cargas y gabelas incluyendo en ellas las contribuciones previsionales y las diversas tasas nacionales, provinciales y municipales.
¿Qué porcentaje representa este valor? Siéntese el lector: ¡El 132%!
Y estas gabelas las aplica el mismo funcionario que luego revisa las listas de productos para elegir aquellos que habrá de considerar suntuarios para proponer para ellos alícuotas adicionales.
Alguna vez relatamos que un ministro a cargo de las obras públicas de los años 80 dijo que su gobierno había comenzado a colocar medidores de agua para evitar su derroche. Y que se había comenzado por la zona norte, donde abundan las piscinas. Este buen señor mostraba así la pátina que muestran los inventores del suntuarismo. ¡Es que en verdad, quien consume agua para llenar su piscina, gasta mucha agua, pero no la derrocha! La derrocha quien deja una canilla abierta o la manguera regando la vereda durante horas.
El funcionario de marras no se dio cuenta del detalle y el entrevistador tampoco. Ese es el principal problema. Porque en definitiva los funcionarios actúan sobre la base de una determinada mentalidad. Esa mentalidad no es patrimonio exclusivo de los funcionarios, obviamente.
Alguna vez un periodista que solía hablar, como Kirchner, de la angurria empresaria, (que no la suya propia) se refirió a un accidente de aviación, ocurrido frente a las costas norteamericanas, como causado por cortocircuitos originados en las pantallas interactivas colocadas en los respaldos de los asientos. Casi disfrutaba describiendo el hecho de que la desgracia se había producido porque cierta burguesía pretendía disfrutar de un vuelo más placentero. No usó esas palabras, pero se notaba en el tono una suerte de goce ante la desgracia. Cosa que seguramente negará con todas sus fuerzas, pero que resultaba indisimulable.
Es que ese avión con tantas comodidades resultaba suntuario como tal y por lo tanto resultaba difícil de soportar que alguien pudiera disfrutarlo.
Ese periodista aún trabaja en los medios, aunque no tiene la preponderancia de otros. No tiene importancia nombrarlo. Aunque tal vez no falten quienes lo ubiquen y reconozcan.
La triste realidad es que la retracción de consumo de esta clase de bienes por su excesiva carga tributaria no convierte en pobres a los ricos ni en ricos a los pobres. Tan solo es la neurótica necesidad de sentir que quien puede gozar no habrá de hacerlo porque se lo impedimos.
En aquellos años juveniles que describimos al comienzo de estas líneas, estaba de moda una canción de protesta, como le decíamos entonces, que provenía, si no recordamos mal, de los tiempos de la guerra civil española y que en un par de sus versos rezaba algo así como que habrá de llegar el día en que la tortilla se invierta, y los pobres coman pan, y los ricos mierda...
Quienes la cantaban y gozaban con ella, tal vez no notaron nunca que el afán igualitario que a la vez proclamaban, habría de indicar antes y ahora que todos debían comer pan. Y no como tristemente repetía el estribillo, que lo harían en venganza y que ahora los ricos comerían mierda como antes la habían comido los pobres. Es decir, lo que trasunta esta línea argumental es una igualdad que sólo puede conseguirse nivelando para abajo, porque en la vida hay personas más capaces que otras. Pero cuando acercamos un poco la lupa vemos que en verdad a lo que se apunta es a que los otros no disfruten de aquellos que no podemos disfrutar nosotros. Y llevado al extremo, que esos otros coman mierda o se caigan con su avión y se mueran. En este último caso obviamente que la apreciación es inconsciente, en el primero es explícita y hasta convertida en estribillo de una canción de guerra.
La pobreza inmanente es la del espíritu. Y la venganza como norte solo conduce al desastre. Al desastre como sociedad, como nación.
Si verdaderamente se quiere cumplir con el espíritu de la Constitución a lo que hay que apuntar es a la igualdad de los impuestos y de las cargas públicas. A la igualdad ante la ley. Operar en sentido inverso no solamente no es cumplir con la ley fundamental, que en todo caso es un bien jurídico, es partir de la idea de que quienes son mejores deben repartir o no disfrutar de su bienestar. Y es así como finalmente huyen capitales y personas. Y finalmente baja la inversión, se pierden empleos y baja la calidad de vida de toda la comunidad.
Hablábamos del tiempo. El tiempo convierte en popular aquello que alguna vez pudo haber sido exclusivo. El automóvil, el avión, la computadora, el teléfono celular, lo que sea, no hace tanto eran preciados bienes de los que muy pocos disfrutaban. La accesibilidad se logra no debilitando a quien los produce, no discriminándolo.
El día en que en la Argentina se reflexione sobre estos temas (y tal vez otros que no acuden a nuestra memoria en estos momentos), habremos empezado a admirar a quienes creativamente desarrollan su capacidad y su inventiva, y con tales recursos se vuelven adinerados. Y no como consecuencia del nepotismo de los cargos públicos o de pegarla en algún programa de TV.
Y una palabritas finales para el dinero y la riqueza. La posesión de riquezas suele ser bastante castigada por ciertos moralistas. Los argumentos más usados van hacia el lado de quien posee se vuelve esclavo de sus riquezas, avaro o lo que sea. En una sociedad libre todos tenemos derecho de hacer con nuestros bienes lo que queramos. Y nadie tiene derecho a quitárnoslos porque considera que son muchos. Y el Estado tiene a su vez la obligación de respetar la Constitución y las leyes. Y más allá de eso, tiene la función de respetar la individualidad y también la de promover el bienestar general. Persiguiendo (o combatiendo) al capital no es como se logra mejorar la calidad de vida. Y menos todavía si la persecución es arbitraria o clasista. Los derechos y las garantías de las gentes son esenciales para vida en un Estado de Derecho.
La obligación legal de quienes poseen riquezas es la de pagar sus impuestos y cumplir en general con sus obligaciones como cualquier hijo de vecino. Cualquier exceso de rigor hacia ellos implica una discriminación inaceptable en términos constitucionales. Pero también es la causa fundamental de que las inversiones y luego las gentes terminen huyendo de la Argentina, y el principio liminar de nuestra decadencia.
Buenos Aires, 8 de agosto de 2009 HÉCTOR BLAS TRILLO
www.hectorblastrillo.blogspot.com
LA MIRADA CORTA (8/9/09)
Segunda Opinión
La mirada corta
Todo hombre puede publicar sus ideas libremente y sin censura previa. Las disposiciones contrarias, a esta libertad quedan sin efecto. (Decreto del Primer Triunvirato del 26/10/1811)
Ya en los comienzos de nuestra nacionalidad, con algunas limitaciones propias de la época, ya se establecía que las ideas podían publicarse libremente y sin censura previa. Una reflexión previa nos lleva a pensar acerca del porqué de legislar sobre dicha libertad.
Si nos detenemos un instante y consideramos que vivimos en democracia, resultaría bastante obvio que el respeto de los llamados derechos esenciales debe ser garantizado casi diríamos que por razones de urbanidad.
La historia, sin embargo, está plagada de totalitarismos que una y otra vez intentaron a lo largo de sus reinados, censurar al semejante de mil formas diferentes. Se ha derramado tanta, pero tanta sangre tratando de impedir que las gentes puedan expresar sus pensamientos libremente que cuesta entender que se insista una y otra vez en el vano intento de coartar tan elemental como básica libertad.
Como es fácil imaginar, este pequeño introito tiene que ver con la poderosa fuerza que hoy intenta llevar adelante el cambio de la llamada ley de radiodifusión por una nueva que pasará a llamarse “ley de servicios audiovisuales” o cosa parecida.
El gobierno del matrimonio Kirchner es, naturalmente, el gran impulsor de esta nueva ley, que lleva en principio unos 160 artículos, número que por sí solo muestra hasta qué punto pretende regimentarse y reglamentarse el derecho más obvio de todos: el de opinar.
No pretendemos entrar en los detalles de semejante retahíla de normativas, aunque sí señalar algunos cuestionamientos esenciales.
Antes habrá que decir que los continuos ataques a la prensa libre de parte de los Kirchner son de todos conocidos y no son para nada nuevos. De manera que desde el vamos estamos en presencia de individuos proclives a culpar a “los medios” tanto local como internacionalmente de “mentir”, “fusilar”, ejercer “suprapoderes” y cosas por el estilo. El verdadero delirio de suponer que las opiniones de los otros pueden modificar el sentir profundo de una comunidad y hacerle errar el camino de la historia, que solamente puede basarse en la experiencia y en la infinita cantidad de datos acumulados a lo largo de generaciones que constituyen lo que podríamos llamar la idiosincracia.
Es sabido que Kirchner en particular pretende fagocitarse al llamado “grupo Clarín” y también se sostien que se pretende otorgar preponderancia a Telecom, para reemplazar de algún modo la preeminencia de uno por la de la otra. Una soberana ridiculez a poco que se observe, ya que quienes hoy son cómplices de un sistema perverso y ruin, poco pueden sembrar hacia el futuro como no sea desolación moral y cultural.
Es torpe intentar torcer la historia a través de las palabras. Sobran de a miles los ejemplos. Ninguna mentira ha podido ocultarse mucho tiempo. Ninguna palabra ha podido reemplazar a los hechos, si parafraseamos al gran sanjuanino.
Los Kirchner se sienten perseguidos por la prensa como se sentía su gestor histórico: Perón. El “gran conductor” se adueñó de toda la prensa, la confiscó, la clausuró, la destruyó, pero no cambió la realidad ni logró evitar que medio país fuera opositor a su retórica autista y volcada al culto de la personalidad, tanto la de él como la de su difunta segunda esposa.
Cuando fue expulsado por la revolución de 1955, parecía haber comprendido su gran error. Pocos meses antes había permitido a los opositores hablar por radio. Es célebre el discurso de Don Alfredo Palacios en ese año, transmitido por radio. Una curiosidad que los más jóvenes ignoran justamente porque la ignominia de estos ahora pseudo paladines de la verdad se han encargado de ocultársela.
Podrá discutirse como se discute hoy aquel golpe de 1955, pero no podrá discutirse que de él derivó la reforma constitucional de 1957 que ha sido avalada por todos los sectores políticos, incluso el peronista. Y no hay que olvidarse que en esos años se abolió la reforma constitucional de 1949, también.
Analizar los detalles de una interminable ley reguladora de la libertad de expresión es una contradicción semántica. La libertad nunca puede estar sujeta a semejante maraña de regulaciones, a menos que lo que se pretenda sea limitarla. Y si tomamos en cuenta que existen en tal maraña innúmeras disposiciones tendientes a regular los llamados contenidos de las emisoras de radio y de los canales de televisión (exigiendo, por ejemplo, porcentajes de música nacional y cuestiones por el estilo) está más que claro que un grupo de representantes pretenden abolir, una vez más, lo dispuesto por la sabia Constitución alberdiana.
Que alguien pretenda regular la música que uno oye es el colmo del intervencionismo autoritario y fascista. Ya ni siquiera se trata de noticias o de cuestiones por el estilo, lo que de todos modos es una animalada. No. Se trata de MÚSICA. Impresionante.
Pero, si analizamos un poco lo acontecido en estos tristes años kirchneristas, podemos observar que en realidad a las diatribas jamás llevadas a la justicia por el inefable Néstor Kirchner (¡¡¡como si no pudiera haberlo hecho!!!) contra la prensa oral y escrita, le sigue el llamado “observatorio de medios”, o el decanato de la facultad de Ciencias Sociales, de innegable connotación fascista. O el grupejo de autocalificados INTELECTUALES de Carta Abierta y su increíble retórica autoritaria. A todo ello se suma esa agrupación que mete miedo sólo por lo que representa “La Cámpora”, o los incuestionables acontecimientos de tinte nazi fascista de Río Gallegos, con genuflexos del poder “sacados” que arrojan camionetas contra la gente para luego quedar impunes, o jueces impedidos de asumir sus cargos, o choferes convertidos en dueños de medios de difusión que sólo difunden panfletos de mala muerte que nadie mira, lee ni cree.
La verdad de toda esta historia es que la mirada corta del matrimonio presidencial es tan elocuente que asusta. No asustan sus patoterismos, ni los del protogoebeliano Moreno, o las farsantes declaraciones de Aníbal Fernández, que nadie cree, empezando por él mismo.
La mirada corta está en suponer que sujuzgando a la prensa será posible gobernar a piaccere. Que el lavado de cerebros dará resultado. Es increíble.
Basta ver el canal 7 para entenderlo. Personajes como Pedro Brieguer, que supo decir suelto de cuerpo que si en Cuba no había manifestaciones contra el psicópata es porque la gente estaba conforme. O discursos nazifascistas de los peores a cargo de Hebe de Bonafini, que si algo tiene y en lo que seguramente la mayoría concordará, es el insólito grado de inimputabilidad que la aqueja, cercano al de Luis D Elía, o al de Shocklender.
El entramado autoritario tendiente a controlar el espectro radiofónico y televisivo, la idea fuerza de que éste es del Estado y que por lo tanto el Estado lo “asigna”, el control de los medios, de los canales de cable, de los diarios, de la publicidad oficial que es repartida entre los amigos acogotando a los medios díscolos y tanto, tanto más....tiene una característica común a todos los pichones de mandones: la falta de visión de la realidad.
Ellos creen a pie juntillas que poniendo alambres de púas, muros, vallados, murallas chinas o lo que fuere, es posible detener al viento. Y no lo es.
Hoy, la tecnología supera largamente tanta pavada. Y cada día es peor.
Hace algunos años estuvimos en Cuba y pudimos observar cómo la emisora del Estado era una suerte de Canal 7 nuestro, con funcionarios a cargo de los comentarios políticos y la difusión de música de la “nueva trova”. MIentras tanto, la gente captaba en simplísimos y comunes receptores de onda corta las emisoras norteamericanas, mexicanas y centroamericanas en general donde se difundía música de Pimpinela y de Sandro. Y la realidad es que la gente estaba harta de escuchar sermones, cargas de culpa, invitaciones a seguir luchando contra enemigos invisibles y demás yerbas.
Lo mismo que pasa hoy en Venezuela, donde el patético Chávez intenta difundir su “socialismo del siglo XXI” cerrando radios, diarios y canales de televisión, con el argumento de que (cómo decirlo), son contreras.
Nunca han aprendido ni aprenderán los aspirantes a mandones. Nunca.
La mirada corta de todos ellos es imposible de superar con la realidad.
En tiempos de Internet, Twiter, Facebook, blogs, fotologs y tantas variantes tecnológicas que permiten hasta filmar de contrabando los crímenes chinos en el Tíbet, no han mandón de turno que pueda con la realidad. No lo hay.
No lo hubo antes, aún con todos los atrasos. Hemos visto en al vieja Checoslovaquia a los jóvenes escuchar a los Beatles en viejos aparatos de onda corta con frituras interrupciones hace cuarenta años. El régimen de oprobio no podía con ellos. Y estos impresentables piensan poder con una ley de 160 artículos que pretende que oigamos a los Chalchaleros aún si no queremos. Impresionante.
HÉCTOR TRILLO
La mirada corta
Todo hombre puede publicar sus ideas libremente y sin censura previa. Las disposiciones contrarias, a esta libertad quedan sin efecto. (Decreto del Primer Triunvirato del 26/10/1811)
Ya en los comienzos de nuestra nacionalidad, con algunas limitaciones propias de la época, ya se establecía que las ideas podían publicarse libremente y sin censura previa. Una reflexión previa nos lleva a pensar acerca del porqué de legislar sobre dicha libertad.
Si nos detenemos un instante y consideramos que vivimos en democracia, resultaría bastante obvio que el respeto de los llamados derechos esenciales debe ser garantizado casi diríamos que por razones de urbanidad.
La historia, sin embargo, está plagada de totalitarismos que una y otra vez intentaron a lo largo de sus reinados, censurar al semejante de mil formas diferentes. Se ha derramado tanta, pero tanta sangre tratando de impedir que las gentes puedan expresar sus pensamientos libremente que cuesta entender que se insista una y otra vez en el vano intento de coartar tan elemental como básica libertad.
Como es fácil imaginar, este pequeño introito tiene que ver con la poderosa fuerza que hoy intenta llevar adelante el cambio de la llamada ley de radiodifusión por una nueva que pasará a llamarse “ley de servicios audiovisuales” o cosa parecida.
El gobierno del matrimonio Kirchner es, naturalmente, el gran impulsor de esta nueva ley, que lleva en principio unos 160 artículos, número que por sí solo muestra hasta qué punto pretende regimentarse y reglamentarse el derecho más obvio de todos: el de opinar.
No pretendemos entrar en los detalles de semejante retahíla de normativas, aunque sí señalar algunos cuestionamientos esenciales.
Antes habrá que decir que los continuos ataques a la prensa libre de parte de los Kirchner son de todos conocidos y no son para nada nuevos. De manera que desde el vamos estamos en presencia de individuos proclives a culpar a “los medios” tanto local como internacionalmente de “mentir”, “fusilar”, ejercer “suprapoderes” y cosas por el estilo. El verdadero delirio de suponer que las opiniones de los otros pueden modificar el sentir profundo de una comunidad y hacerle errar el camino de la historia, que solamente puede basarse en la experiencia y en la infinita cantidad de datos acumulados a lo largo de generaciones que constituyen lo que podríamos llamar la idiosincracia.
Es sabido que Kirchner en particular pretende fagocitarse al llamado “grupo Clarín” y también se sostien que se pretende otorgar preponderancia a Telecom, para reemplazar de algún modo la preeminencia de uno por la de la otra. Una soberana ridiculez a poco que se observe, ya que quienes hoy son cómplices de un sistema perverso y ruin, poco pueden sembrar hacia el futuro como no sea desolación moral y cultural.
Es torpe intentar torcer la historia a través de las palabras. Sobran de a miles los ejemplos. Ninguna mentira ha podido ocultarse mucho tiempo. Ninguna palabra ha podido reemplazar a los hechos, si parafraseamos al gran sanjuanino.
Los Kirchner se sienten perseguidos por la prensa como se sentía su gestor histórico: Perón. El “gran conductor” se adueñó de toda la prensa, la confiscó, la clausuró, la destruyó, pero no cambió la realidad ni logró evitar que medio país fuera opositor a su retórica autista y volcada al culto de la personalidad, tanto la de él como la de su difunta segunda esposa.
Cuando fue expulsado por la revolución de 1955, parecía haber comprendido su gran error. Pocos meses antes había permitido a los opositores hablar por radio. Es célebre el discurso de Don Alfredo Palacios en ese año, transmitido por radio. Una curiosidad que los más jóvenes ignoran justamente porque la ignominia de estos ahora pseudo paladines de la verdad se han encargado de ocultársela.
Podrá discutirse como se discute hoy aquel golpe de 1955, pero no podrá discutirse que de él derivó la reforma constitucional de 1957 que ha sido avalada por todos los sectores políticos, incluso el peronista. Y no hay que olvidarse que en esos años se abolió la reforma constitucional de 1949, también.
Analizar los detalles de una interminable ley reguladora de la libertad de expresión es una contradicción semántica. La libertad nunca puede estar sujeta a semejante maraña de regulaciones, a menos que lo que se pretenda sea limitarla. Y si tomamos en cuenta que existen en tal maraña innúmeras disposiciones tendientes a regular los llamados contenidos de las emisoras de radio y de los canales de televisión (exigiendo, por ejemplo, porcentajes de música nacional y cuestiones por el estilo) está más que claro que un grupo de representantes pretenden abolir, una vez más, lo dispuesto por la sabia Constitución alberdiana.
Que alguien pretenda regular la música que uno oye es el colmo del intervencionismo autoritario y fascista. Ya ni siquiera se trata de noticias o de cuestiones por el estilo, lo que de todos modos es una animalada. No. Se trata de MÚSICA. Impresionante.
Pero, si analizamos un poco lo acontecido en estos tristes años kirchneristas, podemos observar que en realidad a las diatribas jamás llevadas a la justicia por el inefable Néstor Kirchner (¡¡¡como si no pudiera haberlo hecho!!!) contra la prensa oral y escrita, le sigue el llamado “observatorio de medios”, o el decanato de la facultad de Ciencias Sociales, de innegable connotación fascista. O el grupejo de autocalificados INTELECTUALES de Carta Abierta y su increíble retórica autoritaria. A todo ello se suma esa agrupación que mete miedo sólo por lo que representa “La Cámpora”, o los incuestionables acontecimientos de tinte nazi fascista de Río Gallegos, con genuflexos del poder “sacados” que arrojan camionetas contra la gente para luego quedar impunes, o jueces impedidos de asumir sus cargos, o choferes convertidos en dueños de medios de difusión que sólo difunden panfletos de mala muerte que nadie mira, lee ni cree.
La verdad de toda esta historia es que la mirada corta del matrimonio presidencial es tan elocuente que asusta. No asustan sus patoterismos, ni los del protogoebeliano Moreno, o las farsantes declaraciones de Aníbal Fernández, que nadie cree, empezando por él mismo.
La mirada corta está en suponer que sujuzgando a la prensa será posible gobernar a piaccere. Que el lavado de cerebros dará resultado. Es increíble.
Basta ver el canal 7 para entenderlo. Personajes como Pedro Brieguer, que supo decir suelto de cuerpo que si en Cuba no había manifestaciones contra el psicópata es porque la gente estaba conforme. O discursos nazifascistas de los peores a cargo de Hebe de Bonafini, que si algo tiene y en lo que seguramente la mayoría concordará, es el insólito grado de inimputabilidad que la aqueja, cercano al de Luis D Elía, o al de Shocklender.
El entramado autoritario tendiente a controlar el espectro radiofónico y televisivo, la idea fuerza de que éste es del Estado y que por lo tanto el Estado lo “asigna”, el control de los medios, de los canales de cable, de los diarios, de la publicidad oficial que es repartida entre los amigos acogotando a los medios díscolos y tanto, tanto más....tiene una característica común a todos los pichones de mandones: la falta de visión de la realidad.
Ellos creen a pie juntillas que poniendo alambres de púas, muros, vallados, murallas chinas o lo que fuere, es posible detener al viento. Y no lo es.
Hoy, la tecnología supera largamente tanta pavada. Y cada día es peor.
Hace algunos años estuvimos en Cuba y pudimos observar cómo la emisora del Estado era una suerte de Canal 7 nuestro, con funcionarios a cargo de los comentarios políticos y la difusión de música de la “nueva trova”. MIentras tanto, la gente captaba en simplísimos y comunes receptores de onda corta las emisoras norteamericanas, mexicanas y centroamericanas en general donde se difundía música de Pimpinela y de Sandro. Y la realidad es que la gente estaba harta de escuchar sermones, cargas de culpa, invitaciones a seguir luchando contra enemigos invisibles y demás yerbas.
Lo mismo que pasa hoy en Venezuela, donde el patético Chávez intenta difundir su “socialismo del siglo XXI” cerrando radios, diarios y canales de televisión, con el argumento de que (cómo decirlo), son contreras.
Nunca han aprendido ni aprenderán los aspirantes a mandones. Nunca.
La mirada corta de todos ellos es imposible de superar con la realidad.
En tiempos de Internet, Twiter, Facebook, blogs, fotologs y tantas variantes tecnológicas que permiten hasta filmar de contrabando los crímenes chinos en el Tíbet, no han mandón de turno que pueda con la realidad. No lo hay.
No lo hubo antes, aún con todos los atrasos. Hemos visto en al vieja Checoslovaquia a los jóvenes escuchar a los Beatles en viejos aparatos de onda corta con frituras interrupciones hace cuarenta años. El régimen de oprobio no podía con ellos. Y estos impresentables piensan poder con una ley de 160 artículos que pretende que oigamos a los Chalchaleros aún si no queremos. Impresionante.
HÉCTOR TRILLO
sábado, agosto 08, 2009
TREINTA AÑOS DESPUÉS
Segunda Opinión
Treinta años después
La respuesta pública a la Sra. Fernández Meijide por parte del Dr. Eduardo Luis Duhalde exime de mayores comentarios. La manera en que intenta llegar a la cifra de 30.000 desaparecidos es tan falaz como ridícula. Ello así porque parte del criterio de llegar al número previsto, y no de demostrar que es tal.
Mientras la Sra. de Carlotto llega a hablar en su también respuesta pública de hasta 45.000 personas desaparecidas, el Sr. Duhalde no llega tan lejos, pero vuelve argumentar que ciertos sectores (a los que califica de epígonos) hacen de esto una cuestión aritmética y se regocijan porque así el crimen es menor.
Este contraargumento es utilizado, como hemos señalado en nuestro escrito, para justificar un número puesto por razones tácticas" (según la Sra. Fernández Meijide)
y que éste no pueda ser cuestionado.
Habrá quien tal vez se ponga contento de los crímenes no hubieran sido tantos. Seguramente. La pobreza intelectual no abarca solamente a un sector ideológico, sino más bien a ambos. Y precisamente por eso es que quienes al menos hasta donde se conoce inflan una cifra, pretenden argüir que los otros quieren bajársela para quitarle entidad al crimen.
Y la verdad es que quienes inflaron la cifra, si lo hicieron, son los responsables de haberla inflado. Y si no fue inflada, son los responsables de demostrar que no lo fue. Es a ellos a quienes les importó el argumento "aritmético", y luego tal vez a los otros, o a algunos de los otros.
Al final de este comentario transcribiremos el link para que quien quiera leer el texto completo de la extensa nota de Duhalde lo haga. Nosotros vamos a tomar algunos párrafos nada más:
El único registro fehaciente de la cantidad de víctimas asesinadas, su identidad y destino final solo está en poder de los asesinos. De aquellos que mientras pregonan que su accionar fue “justo y en defensa de la patria” ocultan todo dato, sabiendo que su proceder fue abiertamente criminal.
Bien sabe usted que no hay un censo nacional completo sobre el número de víctimas y que éste es irremisiblemente aproximativo.
Concluido el trabajo de la CONADEP y finalmente depositado el fondo documental en la entonces Subsecretaría de Derechos Humanos, algunos familiares continuaron haciendo sus denuncias aunque ya no estaba la motivación de expresarse ante la Comisión. La euforia que precedió al juicio de los ex Comandantes dio paso a la decepción más absoluta con el dictado de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y los posteriores indultos que aseguraron la impunidad de los criminales por más de 20 años.
¿Tenía acaso sentido que los familiares de los detenidos –desaparecidos que no habían hecho su denuncia ante la CONADEP concurrieran a seguir haciéndolo ante un Estado que protegía a los criminales? Cuando 20 años después las leyes de la impunidad fueron derogadas y declaradas inconstitucionales, ya era tarde. Muchos de los padres de las víctimas habían fallecido o la resignación ante lo inevitable había mermado sus fuerzas para hacer su denuncia.
La trama argumental esgrimida entendemos que nos exime de comentarios. Denunciar a los familiares detenidos-desaparecidos dejó de hacerse porque “no tenía sentido”. Ni siquiera lo tenía para ser indemnizado por el Estado o para intentar recuperar los restos.
La línea de la respuesta del Dr. Duhalde apunta a descalificar la opinión de la Sra. Fernández Meijide. En parte porque ésta favorece o alegra a sectores recalcitrantes del estilo de Cecilia Pando, y en parte porque simplemente ella, que fuera integrante de la CONADEP no puede, por así decirlo, venir a escupir el asado.
Vayamos entonces a los datos concretos que sí aporta el respondiente:
La cantidad de centros de detención (unos 500), las estimaciones sobre la cantidad de detenidos en dichos centros, que supera con creces el número de 30.000. La estimación en torno al número proporcional de habeas corpus presentados en todo el país. El número de integrantes de las fuerzas de represión (que estima superaban los 150.000). El hecho de que los propios militares hubieran estimado el número de personas “a eliminar” en 30.000.
Hasta acá, evidentemente nada. Pretender fijar una cantidad de personas desaparecidas con estos argumentos es una entelequia. Y mucho más lo es si tomamos en cuenta aquellas que verdaderamente quedaron registradas en la CONADEP, que no llegan a la cuarta parte del total “estimativo”.
Pero luego hay un dato que nos parece interesante y que no conocíamos:
Los informes de la Embajada Norteamericana al Departamento de Estado, haciendo constar que en el año 1978 los jefes de la dictadura argentina informaron a la DINA chilena que las víctimas alcanzaban ya el número de 22.000. Debe recordarse que la dictadura continuó en su labor represiva ilegal de secuestros y asesinatos por cinco años más con posterioridad a ese informe y que aquella cifra de 22.000 correspondía a solo los dos primeros años de la dictadura.
¿Será posible conocer esos informes?. Estuvimos buscándolos esta mañana en la página de la Secretaría de Derechos Humanos y la verdad es que no los hemos encontrado. Y deberían estar ¿no? ¿Por qué no se distribuye esta información y no se copia de manera bien notoria en el llamado Parque de la Memoria? ¿Qué datos puede aportar la embajada de EEUU siendo que tenía al parecer esa información? Porque si la tenía debería tener nombres, por ejemplo.
Nos parece que cuando se reitera desde hace 30 años una cifra de desapariciones, y además se sabe que ésta cifra es y ha sido cuestionada por la propia CONADEP o por el Dr. Alfonsín (y no ya por los epígonos apologistas pro militares); cuando todo esto ocurre, nos parece elemental que se esgriman públicamente los argumentos que ahora presenta el Dr. Duhalde y con los cuales se pretende justificar una cifra. No hay que olvidar, de paso sea dicho, estas cuestiones se enseñan en las escuelas primarias a las que concurren nuestros hijos.
Y otra vez:
El carácter masivo, criminal y abyecto no se mide por un resultado aritmético, al menos para los que creemos que cuando se asesina un hombre se está asesinando a la humanidad.
Volvemos a lo mismo que señalamos en nuestro escrito anterior: acá se pretende que la cifra no sea cuestionada por nadie, pero no se explica de dónde sale con argumentaciones aritméticas porque éstas no son importantes. O se dan argumentaciones francamente estúpidas, como aquella de que los deudos perdieron interés.
El tal resultado aritmético intenta justificarlo el Dr. Duhalde 30 años después porque le salió un grano en salva sea la parte y dejémonos de joder. ¿Quiere decir este señor que a la Sra. Fernández Meijide le interesa corregir el resultado aritmético porque considera que si se asesina a menos gente no se asesina a la humanidad? El resultado aritmético, estimados, no importa pero importa. Esto es lo que nos dice a todos en definitiva el Dr. Duhalde.
Treinta años después.
Como decimos, que cada cual saque sus conclusiones:
http://www.perfil.com/contenidos/2009/08/04/noticia_0037.html
Treinta años después
La respuesta pública a la Sra. Fernández Meijide por parte del Dr. Eduardo Luis Duhalde exime de mayores comentarios. La manera en que intenta llegar a la cifra de 30.000 desaparecidos es tan falaz como ridícula. Ello así porque parte del criterio de llegar al número previsto, y no de demostrar que es tal.
Mientras la Sra. de Carlotto llega a hablar en su también respuesta pública de hasta 45.000 personas desaparecidas, el Sr. Duhalde no llega tan lejos, pero vuelve argumentar que ciertos sectores (a los que califica de epígonos) hacen de esto una cuestión aritmética y se regocijan porque así el crimen es menor.
Este contraargumento es utilizado, como hemos señalado en nuestro escrito, para justificar un número puesto por razones tácticas" (según la Sra. Fernández Meijide)
y que éste no pueda ser cuestionado.
Habrá quien tal vez se ponga contento de los crímenes no hubieran sido tantos. Seguramente. La pobreza intelectual no abarca solamente a un sector ideológico, sino más bien a ambos. Y precisamente por eso es que quienes al menos hasta donde se conoce inflan una cifra, pretenden argüir que los otros quieren bajársela para quitarle entidad al crimen.
Y la verdad es que quienes inflaron la cifra, si lo hicieron, son los responsables de haberla inflado. Y si no fue inflada, son los responsables de demostrar que no lo fue. Es a ellos a quienes les importó el argumento "aritmético", y luego tal vez a los otros, o a algunos de los otros.
Al final de este comentario transcribiremos el link para que quien quiera leer el texto completo de la extensa nota de Duhalde lo haga. Nosotros vamos a tomar algunos párrafos nada más:
El único registro fehaciente de la cantidad de víctimas asesinadas, su identidad y destino final solo está en poder de los asesinos. De aquellos que mientras pregonan que su accionar fue “justo y en defensa de la patria” ocultan todo dato, sabiendo que su proceder fue abiertamente criminal.
Bien sabe usted que no hay un censo nacional completo sobre el número de víctimas y que éste es irremisiblemente aproximativo.
Concluido el trabajo de la CONADEP y finalmente depositado el fondo documental en la entonces Subsecretaría de Derechos Humanos, algunos familiares continuaron haciendo sus denuncias aunque ya no estaba la motivación de expresarse ante la Comisión. La euforia que precedió al juicio de los ex Comandantes dio paso a la decepción más absoluta con el dictado de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y los posteriores indultos que aseguraron la impunidad de los criminales por más de 20 años.
¿Tenía acaso sentido que los familiares de los detenidos –desaparecidos que no habían hecho su denuncia ante la CONADEP concurrieran a seguir haciéndolo ante un Estado que protegía a los criminales? Cuando 20 años después las leyes de la impunidad fueron derogadas y declaradas inconstitucionales, ya era tarde. Muchos de los padres de las víctimas habían fallecido o la resignación ante lo inevitable había mermado sus fuerzas para hacer su denuncia.
La trama argumental esgrimida entendemos que nos exime de comentarios. Denunciar a los familiares detenidos-desaparecidos dejó de hacerse porque “no tenía sentido”. Ni siquiera lo tenía para ser indemnizado por el Estado o para intentar recuperar los restos.
La línea de la respuesta del Dr. Duhalde apunta a descalificar la opinión de la Sra. Fernández Meijide. En parte porque ésta favorece o alegra a sectores recalcitrantes del estilo de Cecilia Pando, y en parte porque simplemente ella, que fuera integrante de la CONADEP no puede, por así decirlo, venir a escupir el asado.
Vayamos entonces a los datos concretos que sí aporta el respondiente:
La cantidad de centros de detención (unos 500), las estimaciones sobre la cantidad de detenidos en dichos centros, que supera con creces el número de 30.000. La estimación en torno al número proporcional de habeas corpus presentados en todo el país. El número de integrantes de las fuerzas de represión (que estima superaban los 150.000). El hecho de que los propios militares hubieran estimado el número de personas “a eliminar” en 30.000.
Hasta acá, evidentemente nada. Pretender fijar una cantidad de personas desaparecidas con estos argumentos es una entelequia. Y mucho más lo es si tomamos en cuenta aquellas que verdaderamente quedaron registradas en la CONADEP, que no llegan a la cuarta parte del total “estimativo”.
Pero luego hay un dato que nos parece interesante y que no conocíamos:
Los informes de la Embajada Norteamericana al Departamento de Estado, haciendo constar que en el año 1978 los jefes de la dictadura argentina informaron a la DINA chilena que las víctimas alcanzaban ya el número de 22.000. Debe recordarse que la dictadura continuó en su labor represiva ilegal de secuestros y asesinatos por cinco años más con posterioridad a ese informe y que aquella cifra de 22.000 correspondía a solo los dos primeros años de la dictadura.
¿Será posible conocer esos informes?. Estuvimos buscándolos esta mañana en la página de la Secretaría de Derechos Humanos y la verdad es que no los hemos encontrado. Y deberían estar ¿no? ¿Por qué no se distribuye esta información y no se copia de manera bien notoria en el llamado Parque de la Memoria? ¿Qué datos puede aportar la embajada de EEUU siendo que tenía al parecer esa información? Porque si la tenía debería tener nombres, por ejemplo.
Nos parece que cuando se reitera desde hace 30 años una cifra de desapariciones, y además se sabe que ésta cifra es y ha sido cuestionada por la propia CONADEP o por el Dr. Alfonsín (y no ya por los epígonos apologistas pro militares); cuando todo esto ocurre, nos parece elemental que se esgriman públicamente los argumentos que ahora presenta el Dr. Duhalde y con los cuales se pretende justificar una cifra. No hay que olvidar, de paso sea dicho, estas cuestiones se enseñan en las escuelas primarias a las que concurren nuestros hijos.
Y otra vez:
El carácter masivo, criminal y abyecto no se mide por un resultado aritmético, al menos para los que creemos que cuando se asesina un hombre se está asesinando a la humanidad.
Volvemos a lo mismo que señalamos en nuestro escrito anterior: acá se pretende que la cifra no sea cuestionada por nadie, pero no se explica de dónde sale con argumentaciones aritméticas porque éstas no son importantes. O se dan argumentaciones francamente estúpidas, como aquella de que los deudos perdieron interés.
El tal resultado aritmético intenta justificarlo el Dr. Duhalde 30 años después porque le salió un grano en salva sea la parte y dejémonos de joder. ¿Quiere decir este señor que a la Sra. Fernández Meijide le interesa corregir el resultado aritmético porque considera que si se asesina a menos gente no se asesina a la humanidad? El resultado aritmético, estimados, no importa pero importa. Esto es lo que nos dice a todos en definitiva el Dr. Duhalde.
Treinta años después.
Como decimos, que cada cual saque sus conclusiones:
http://www.perfil.com/contenidos/2009/08/04/noticia_0037.html
LOS 30.000 DESAPARECIDOS (2/8/09)
Segunda Opinión
Los 30.000 desaparecidos
A lo largo de más de 20 años hemos intentado encontrar información fidedigna respecto de la cifra de desaparecidos producidos por la dictadura militar que se adueñó del poder en la Argentina entre 1976 y 1983. La verdad es que jamás encontramos ninguna explicación, excepto aquella de que se trataba de una estimación tomando en cuenta que tal vez mucha gente ni siquiera se había acercado a la Justicia o a la llamada CONADEP. Algo bastante inconsistente por cierto.
Pero si entonces era inconsistente que los familiares de las víctimas no denunciaran las desapariciones, más inaudito resulta, a todas luces, que más de dos décadas más tarde TAMPOCO lo hubieran hecho. Máxime cuando todo el mundo sabe que las desapariciones fueron reparadas económicamente por la Justicia de la democracia a lo largo de estos años.
Sin embargo, el número ha sido sostenido una y otra vez por parte de las incontables siglas de organizaciones supuestamente defensoras de los derechos humanos. Y cuando uno intentaba recabar en ellas información, la respuesta que por lo general recibía era una insólita reversión de la carga de la prueba, por llamarla de algún modo. En efecto, como en una tragicomedia clásica la respuesta solía ser del tipo aunque hubiera sido un solo desaparecido es suficiente.
No queremos volver a resaltar la cobardía ideológica de la que nos hemos ocupado infinidad de veces, porque es demasiado obvia. Nadie en esas infinitas siglas parapolíticas ha tenido jamás una respuesta que pudiera dar con algún grado de consistencia. En realidad, jamás obtuvimos ninguna.
Pero finalmente hemos encontrado una referencia al asunto.
Efectivamente, en el periódico Perfil de hoy domingo 2 de agosto hay una extensa nota a Graciela Fernández Meyjide que se titula ¿Por qué se habla de 30.000 desaparecidos?. En realidad no está claro si se trata de una nota o de parte de un libro que acaba de editarse y del cual es autora.
No vamos a entrar en detalles de la vida pública de esta señora, que damos por conocida de todos los lectores. Sí diremos, para recordarlo, que ella misma ha sufrido en carne propia la desaparición de su hijo Pablo. Es decir, es una madre más víctima de la barbarie. Y debe de llevar a cuestas su propia culpa, tal vez.
En el texto o nota publicado hace algunas curiosas referencias que dejamos para lectura de los interesados. Hemos de mencionar, sí, la mención del diario La Prensa, que en 1978 publicó la lista de desaparecidos conocidos hasta ese entonces. Fernández Meyjide se sorprende (la valentía siempre sorprende, creemos) de que un diario al que denomina conservador se animara a publicar semejante lista. El etiquetamiento tan común en sectores pseudoizquierdistas en la Argentina les impide ver el bosque. Menciona al director del diario, al que llama Máximo Gainza Paz, cuando en realidad su apellido era simplemente Gainza, y era de profesión arquitecto, agregamos. Y finalmente dice que en 1979 el mismo diario se negó a publicar un segundo listado, más completo que el anterior, y que las autoridades del periódico argumentaron que no lo hacían por razones de oportunidad. Reconoce, aún así, que las presiones que recibiría la publicación deberían ser muy grandes. Pero no está de más mencionar, como al paso, que solamente el diario citado, el Buenos Aires Herald y la revista Humor Registrado tenían un resto de decencia en aquella Argentina que observaba casi incrédula lo que estaba ocurriendo.
Yendo al punto que nos interesa, al referirse a la cantidad de desaparecidos dice que en el llamado Parque de la Memoria aparecen en sus muros 8.875 nombres de personas desaparecidas entre 1969 y 1983. Es decir que se toma el período que suponemos se inicia con el secuestro de Aramburu y también los años del tercer gobierno peronista. También dice que la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación recibió como respuesta de cortesía que no la están dando. Pero que podía tomar como válida la que la Secretaría publica en Internet. Allí figuran 7.030 nombres en un listado y en otro 924. Si bien no se aclara, conociendo el paño, suponemos que este organismo limita el recuento a los años de la dictadura y no va hacia atrás.
Respecto del origen del número de 30.000 dice textualmente: Los exiliados políticos que vivían en el exterior intentaban movilizar conciencias y lograr adhesiones de organismos internacionales, y, objetivamente, los testimonios de los liberados de la ESMA, La Perla o Campo de Mayo (por coincidencia fortuita o por decisión táctica) aportaron a esa estrategia que tal vez haya dado lugar en 1977 a la cifra de 30 mil desaparecidos.
En pocas palabras: la cifra, que para quienes regentean las infinitas siglas citadas, no es importante, sí era importante. Era vital para lograr movilizar conciencias. Y además, el número surgió de una coincidencia fortuita o de una decisión táctica que esta buena señora ocultó durante más de 30 años.
Si se tratare de una coincidencia alguien debería haber intentado alguna vez dentro de las organizaciones mencionadas de manera genérica descubrir dónde están los 22.000 faltantes para agregar sus nombres en el Parque. Alguien debió haberse interesado en los motivos por los cuales no resultó hasta hoy posible verificar todas las desapariciones habidas en esos años y qué pasó con los deudos de tales víctimas, si por ejemplo cobraron o no las indemnizaciones. En definitiva, es fundamental completar los muros vacíos del Parque ¿no?.
Y no. No. Y está claro por qué. Porque esta gente manejó durante 30 años una cifra surgida de una casualidad o de una táctica elegida adrede. Si es la primera, tomarla como válida es patético. Y si es la segunda, es inmoral.
La señora Fernández Meyjide no parece asignarle a este hecho la importancia que tiene. Es como si no tuviera cabal conciencia de la gravedad de sus afirmaciones. Estamos hablando de 22.000 vidas. Y ahora sí, aunque fuera de una vida, ¿no?.
Que esto sirva para todos aquellos que creen realmente y a pie juntillas que los dueños de la ética están del lado de la izquierda política, porque el corazón está de ese lado. La ética no tiene ideología, no es de ninguna ideología. La ética se tiene o no se tiene.
Que cada cual saque entonces sus conclusiones.
HÉCTOR BLAS TRILLO
Los 30.000 desaparecidos
A lo largo de más de 20 años hemos intentado encontrar información fidedigna respecto de la cifra de desaparecidos producidos por la dictadura militar que se adueñó del poder en la Argentina entre 1976 y 1983. La verdad es que jamás encontramos ninguna explicación, excepto aquella de que se trataba de una estimación tomando en cuenta que tal vez mucha gente ni siquiera se había acercado a la Justicia o a la llamada CONADEP. Algo bastante inconsistente por cierto.
Pero si entonces era inconsistente que los familiares de las víctimas no denunciaran las desapariciones, más inaudito resulta, a todas luces, que más de dos décadas más tarde TAMPOCO lo hubieran hecho. Máxime cuando todo el mundo sabe que las desapariciones fueron reparadas económicamente por la Justicia de la democracia a lo largo de estos años.
Sin embargo, el número ha sido sostenido una y otra vez por parte de las incontables siglas de organizaciones supuestamente defensoras de los derechos humanos. Y cuando uno intentaba recabar en ellas información, la respuesta que por lo general recibía era una insólita reversión de la carga de la prueba, por llamarla de algún modo. En efecto, como en una tragicomedia clásica la respuesta solía ser del tipo aunque hubiera sido un solo desaparecido es suficiente.
No queremos volver a resaltar la cobardía ideológica de la que nos hemos ocupado infinidad de veces, porque es demasiado obvia. Nadie en esas infinitas siglas parapolíticas ha tenido jamás una respuesta que pudiera dar con algún grado de consistencia. En realidad, jamás obtuvimos ninguna.
Pero finalmente hemos encontrado una referencia al asunto.
Efectivamente, en el periódico Perfil de hoy domingo 2 de agosto hay una extensa nota a Graciela Fernández Meyjide que se titula ¿Por qué se habla de 30.000 desaparecidos?. En realidad no está claro si se trata de una nota o de parte de un libro que acaba de editarse y del cual es autora.
No vamos a entrar en detalles de la vida pública de esta señora, que damos por conocida de todos los lectores. Sí diremos, para recordarlo, que ella misma ha sufrido en carne propia la desaparición de su hijo Pablo. Es decir, es una madre más víctima de la barbarie. Y debe de llevar a cuestas su propia culpa, tal vez.
En el texto o nota publicado hace algunas curiosas referencias que dejamos para lectura de los interesados. Hemos de mencionar, sí, la mención del diario La Prensa, que en 1978 publicó la lista de desaparecidos conocidos hasta ese entonces. Fernández Meyjide se sorprende (la valentía siempre sorprende, creemos) de que un diario al que denomina conservador se animara a publicar semejante lista. El etiquetamiento tan común en sectores pseudoizquierdistas en la Argentina les impide ver el bosque. Menciona al director del diario, al que llama Máximo Gainza Paz, cuando en realidad su apellido era simplemente Gainza, y era de profesión arquitecto, agregamos. Y finalmente dice que en 1979 el mismo diario se negó a publicar un segundo listado, más completo que el anterior, y que las autoridades del periódico argumentaron que no lo hacían por razones de oportunidad. Reconoce, aún así, que las presiones que recibiría la publicación deberían ser muy grandes. Pero no está de más mencionar, como al paso, que solamente el diario citado, el Buenos Aires Herald y la revista Humor Registrado tenían un resto de decencia en aquella Argentina que observaba casi incrédula lo que estaba ocurriendo.
Yendo al punto que nos interesa, al referirse a la cantidad de desaparecidos dice que en el llamado Parque de la Memoria aparecen en sus muros 8.875 nombres de personas desaparecidas entre 1969 y 1983. Es decir que se toma el período que suponemos se inicia con el secuestro de Aramburu y también los años del tercer gobierno peronista. También dice que la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia de la Nación recibió como respuesta de cortesía que no la están dando. Pero que podía tomar como válida la que la Secretaría publica en Internet. Allí figuran 7.030 nombres en un listado y en otro 924. Si bien no se aclara, conociendo el paño, suponemos que este organismo limita el recuento a los años de la dictadura y no va hacia atrás.
Respecto del origen del número de 30.000 dice textualmente: Los exiliados políticos que vivían en el exterior intentaban movilizar conciencias y lograr adhesiones de organismos internacionales, y, objetivamente, los testimonios de los liberados de la ESMA, La Perla o Campo de Mayo (por coincidencia fortuita o por decisión táctica) aportaron a esa estrategia que tal vez haya dado lugar en 1977 a la cifra de 30 mil desaparecidos.
En pocas palabras: la cifra, que para quienes regentean las infinitas siglas citadas, no es importante, sí era importante. Era vital para lograr movilizar conciencias. Y además, el número surgió de una coincidencia fortuita o de una decisión táctica que esta buena señora ocultó durante más de 30 años.
Si se tratare de una coincidencia alguien debería haber intentado alguna vez dentro de las organizaciones mencionadas de manera genérica descubrir dónde están los 22.000 faltantes para agregar sus nombres en el Parque. Alguien debió haberse interesado en los motivos por los cuales no resultó hasta hoy posible verificar todas las desapariciones habidas en esos años y qué pasó con los deudos de tales víctimas, si por ejemplo cobraron o no las indemnizaciones. En definitiva, es fundamental completar los muros vacíos del Parque ¿no?.
Y no. No. Y está claro por qué. Porque esta gente manejó durante 30 años una cifra surgida de una casualidad o de una táctica elegida adrede. Si es la primera, tomarla como válida es patético. Y si es la segunda, es inmoral.
La señora Fernández Meyjide no parece asignarle a este hecho la importancia que tiene. Es como si no tuviera cabal conciencia de la gravedad de sus afirmaciones. Estamos hablando de 22.000 vidas. Y ahora sí, aunque fuera de una vida, ¿no?.
Que esto sirva para todos aquellos que creen realmente y a pie juntillas que los dueños de la ética están del lado de la izquierda política, porque el corazón está de ese lado. La ética no tiene ideología, no es de ninguna ideología. La ética se tiene o no se tiene.
Que cada cual saque entonces sus conclusiones.
HÉCTOR BLAS TRILLO
TUDO BOM (27/7/09)
Segunda Opinión
Tudo bom
Desde hace ya bastante tiempo la radio y la televisión vienen reiterando una publicidad oficial, emanada de la Presidencia de la Nación y avalada por la A.F.I.P. (en ese orden, en nuestro modo de ver) en la que se muestra a un empresario Pyme ante una computadora llevando a cabo una registración ante la A.F.I.P. de varios empleados que hasta el momento revistaban de manera informal en su empresa.
Luego de ello, el protagonista, muy sonriente, reúne a sus empleados y les dice paternalmente “bueno muchachos, hace 5 minutos los inscribimos en la A.F.I.P.” a lo cual se oye de fondo una manifestación de alegría y algunos aplausos. Esta es la esencia del mensaje en esta primera parte, y la que más se reitera sobre todo en la radiofonía.
Pero no es todo lo que allí se dice y se ve. El sonriente protagonista, en la versión completa que normalmente aparece en T.V., hace un comentario señalando que por dificultades en su negocio y para evitar cerrar el boliche no había blanqueado antes a su personal. Pero que ahora, ante el plan de facilidades surgido de la ley 26.476, que le permite pagar en cómodas cuotas y hasta en 10 años, había resuelto, digamos, pasarse a la legalidad.
Debemos decir que nos sorprende la franqueza, por no decir la ingenuidad, con la que el organismo recaudador y el propio Poder Ejecutivo llevaron adelante un corto publicitario en el que se asume claramente que el sistema previsional impide en la práctica la supervivencia de una empresa mediana a menos que se le otorguen larguísimas facilidades de pago y quitas de intereses y multas adeudados. Parece una campaña hecha por la oposición política.
Es que, efectivamente, el protagonista dice claramente que no hubiera podido sobrevivir si hubiera puesto a todo su personal en blanco, pagando todas las gabelas, sin el jubileo que significa la moratoria previsional.
Cabría preguntarse, entre muchas otras cosas, cómo hará de ahora en más el protagonista para mantener a todo su personal dentro de la formalidad, máxime tomando en cuenta que si hasta el presente no lo hizo (con la economía en crecimiento a tasas del 8% anual) resulta bastante más difícil en tiempos de estancamiento o recesión debidos a los múltiples factores de todos conocidos.
La verdadera historia, que hay que volver a contar, es que el sistema tal como está diseñado es inviable. Y es esa inviabilidad la que patéticamente se pone de manifiesto en un corto publicitario destinado a dar facilidades excepcionales que en realidad deberían ser permanentes, por decir lo menos.
La economía argentina funciona de manera informal en un porcentaje que oscila en el 50%, puntos más, puntos menos. Ello hace que los ingresos legales de las empresas no alcancen a cubrir todos los costos documentados, por lo que la única forma de pagar salarios a los empleados necesarios es mediante el recurso de la informalidad. Y no solamente salarios, claro está. Aunque no es el punto que nos ocupa en este caso.
A ello se suma que, si tomamos los valores oficiales para el personal registrado, por cada peso que recibe en el bolsillo el empleado, la empresa debe abonar en total cerca de $ 1,70. La cifra es exorbitante. Y cuesta pensar que una empresa pequeña que intenta ingresar en un mercado medianamente competitivo, pueda sostenerse llevando a cabo todos los trámites y abonando todas las tasas nacionales, provinciales y municipales para poder funcionar como tal. Máxime si por ejemplo elige la forma de Sociedad Anónima, dado el costo que implica mantener un ente jurídico de ese tipo. Al que suelen agregársele curiosos extras tales como reempadronamientos por falta de control del organismo que cobra por controlar (la I.G.J.).
La prueba más contundente de todo cuanto afirmamos, es que una gran cantidad de empleados del Estado (nacional, provincial, municipal) que ingresan y continúan por años como contratados, un eufemismo para incorporar personal mediante el recurso de que se encuentren inscriptos ante la A.F.IP. ya sea como monotributistas o directamente en el régimen general. En otras palabras, fraguando la verdadera relación laboral, que es obviamente de dependencia. Porque tales empleados en realidad trabajan en relación de dependencia, cosa que de sobra ha sido avalada por pacífica jurisprudencia durante varias décadas.
De hecho se exige, en muchos casos, que estos empleados no empleados no confeccionen sus facturas de manera correlativa, porque ese hecho por sí solo implica deschavarse como dependientes. Y el propio Estado exige que eso no ocurra.
¿Se imagina el amable lector si en lugar del actor que representa al empresario Pyme del aviso que estamos comentando, apareciera en su lugar algún funcionario de algún ministerio o algún secretario representando el mismo papel? ¿Alguien puede representarse, digamos, a un Guillermo Moreno sonriente afirmando bueno muchachos, tudo bom, tudo legal...? simplemente porque desde hace 5 minutos los empleados contratados por disposición suya en el I.N.D.E.C. fueron inscriptos por Internet en la A.F.I.P. y ahora están declarados legalmente como corresponde?
Mientras el Estado en todas sus vertientes incorpora personal contratado y se exime de ese modo de los ingentes costos que significan las llamadas cargas sociales y previsionales, incluyendo aguinaldo y vacaciones, eso mismo se le exige a un empresario pequeño que intenta salir a flote con su empresa y que debe contratar personal en negro para no tener que cerrar el boliche. Increíble.
Y ya que estamos digámoslo: ¿Qué piensa hacer el Estado con todo ese personal que en verdad está en relación de dependencia?
Si algo puede hacer que alguna vez en la Argentina podamos decir que todo está bien, no caben dudas de que es la honestidad intelectual y moral de quienes se supone que tienen la facultad de dirigir los destinos nacionales.
Hemos señalado otras veces que moratorias y blanqueos no sólo son cuestionables moralmente, sino que son además un incentivo poderosísimo a que quienes cumplen dejen de hacerlo para no ser los proverbiales patos de la boda. Pero al mismo tiempo también hemos señalado que un sistema tributario basado en la rapiña no puede conducir jamás a buen puerto.
Mientras por un lado se pretende que el pizzero de la esquina blanquee al motoquero ahora con facilidades, el Estado alberga a miles y miles de contratados de manera ilegal, al tiempo que reconoce la inviabilidad del sistema. Ni tudo bom, ni tudo legal.
Buenos Aires, 27 de julio de 2009
HÉCTOR BLAS TRILLO
Tudo bom
Desde hace ya bastante tiempo la radio y la televisión vienen reiterando una publicidad oficial, emanada de la Presidencia de la Nación y avalada por la A.F.I.P. (en ese orden, en nuestro modo de ver) en la que se muestra a un empresario Pyme ante una computadora llevando a cabo una registración ante la A.F.I.P. de varios empleados que hasta el momento revistaban de manera informal en su empresa.
Luego de ello, el protagonista, muy sonriente, reúne a sus empleados y les dice paternalmente “bueno muchachos, hace 5 minutos los inscribimos en la A.F.I.P.” a lo cual se oye de fondo una manifestación de alegría y algunos aplausos. Esta es la esencia del mensaje en esta primera parte, y la que más se reitera sobre todo en la radiofonía.
Pero no es todo lo que allí se dice y se ve. El sonriente protagonista, en la versión completa que normalmente aparece en T.V., hace un comentario señalando que por dificultades en su negocio y para evitar cerrar el boliche no había blanqueado antes a su personal. Pero que ahora, ante el plan de facilidades surgido de la ley 26.476, que le permite pagar en cómodas cuotas y hasta en 10 años, había resuelto, digamos, pasarse a la legalidad.
Debemos decir que nos sorprende la franqueza, por no decir la ingenuidad, con la que el organismo recaudador y el propio Poder Ejecutivo llevaron adelante un corto publicitario en el que se asume claramente que el sistema previsional impide en la práctica la supervivencia de una empresa mediana a menos que se le otorguen larguísimas facilidades de pago y quitas de intereses y multas adeudados. Parece una campaña hecha por la oposición política.
Es que, efectivamente, el protagonista dice claramente que no hubiera podido sobrevivir si hubiera puesto a todo su personal en blanco, pagando todas las gabelas, sin el jubileo que significa la moratoria previsional.
Cabría preguntarse, entre muchas otras cosas, cómo hará de ahora en más el protagonista para mantener a todo su personal dentro de la formalidad, máxime tomando en cuenta que si hasta el presente no lo hizo (con la economía en crecimiento a tasas del 8% anual) resulta bastante más difícil en tiempos de estancamiento o recesión debidos a los múltiples factores de todos conocidos.
La verdadera historia, que hay que volver a contar, es que el sistema tal como está diseñado es inviable. Y es esa inviabilidad la que patéticamente se pone de manifiesto en un corto publicitario destinado a dar facilidades excepcionales que en realidad deberían ser permanentes, por decir lo menos.
La economía argentina funciona de manera informal en un porcentaje que oscila en el 50%, puntos más, puntos menos. Ello hace que los ingresos legales de las empresas no alcancen a cubrir todos los costos documentados, por lo que la única forma de pagar salarios a los empleados necesarios es mediante el recurso de la informalidad. Y no solamente salarios, claro está. Aunque no es el punto que nos ocupa en este caso.
A ello se suma que, si tomamos los valores oficiales para el personal registrado, por cada peso que recibe en el bolsillo el empleado, la empresa debe abonar en total cerca de $ 1,70. La cifra es exorbitante. Y cuesta pensar que una empresa pequeña que intenta ingresar en un mercado medianamente competitivo, pueda sostenerse llevando a cabo todos los trámites y abonando todas las tasas nacionales, provinciales y municipales para poder funcionar como tal. Máxime si por ejemplo elige la forma de Sociedad Anónima, dado el costo que implica mantener un ente jurídico de ese tipo. Al que suelen agregársele curiosos extras tales como reempadronamientos por falta de control del organismo que cobra por controlar (la I.G.J.).
La prueba más contundente de todo cuanto afirmamos, es que una gran cantidad de empleados del Estado (nacional, provincial, municipal) que ingresan y continúan por años como contratados, un eufemismo para incorporar personal mediante el recurso de que se encuentren inscriptos ante la A.F.IP. ya sea como monotributistas o directamente en el régimen general. En otras palabras, fraguando la verdadera relación laboral, que es obviamente de dependencia. Porque tales empleados en realidad trabajan en relación de dependencia, cosa que de sobra ha sido avalada por pacífica jurisprudencia durante varias décadas.
De hecho se exige, en muchos casos, que estos empleados no empleados no confeccionen sus facturas de manera correlativa, porque ese hecho por sí solo implica deschavarse como dependientes. Y el propio Estado exige que eso no ocurra.
¿Se imagina el amable lector si en lugar del actor que representa al empresario Pyme del aviso que estamos comentando, apareciera en su lugar algún funcionario de algún ministerio o algún secretario representando el mismo papel? ¿Alguien puede representarse, digamos, a un Guillermo Moreno sonriente afirmando bueno muchachos, tudo bom, tudo legal...? simplemente porque desde hace 5 minutos los empleados contratados por disposición suya en el I.N.D.E.C. fueron inscriptos por Internet en la A.F.I.P. y ahora están declarados legalmente como corresponde?
Mientras el Estado en todas sus vertientes incorpora personal contratado y se exime de ese modo de los ingentes costos que significan las llamadas cargas sociales y previsionales, incluyendo aguinaldo y vacaciones, eso mismo se le exige a un empresario pequeño que intenta salir a flote con su empresa y que debe contratar personal en negro para no tener que cerrar el boliche. Increíble.
Y ya que estamos digámoslo: ¿Qué piensa hacer el Estado con todo ese personal que en verdad está en relación de dependencia?
Si algo puede hacer que alguna vez en la Argentina podamos decir que todo está bien, no caben dudas de que es la honestidad intelectual y moral de quienes se supone que tienen la facultad de dirigir los destinos nacionales.
Hemos señalado otras veces que moratorias y blanqueos no sólo son cuestionables moralmente, sino que son además un incentivo poderosísimo a que quienes cumplen dejen de hacerlo para no ser los proverbiales patos de la boda. Pero al mismo tiempo también hemos señalado que un sistema tributario basado en la rapiña no puede conducir jamás a buen puerto.
Mientras por un lado se pretende que el pizzero de la esquina blanquee al motoquero ahora con facilidades, el Estado alberga a miles y miles de contratados de manera ilegal, al tiempo que reconoce la inviabilidad del sistema. Ni tudo bom, ni tudo legal.
Buenos Aires, 27 de julio de 2009
HÉCTOR BLAS TRILLO
PIRINCHO (20/7/09)
¿Quién no recuerda a su primer amigo? ¿quién no ha tenido, también, un mejor amigo? ¿quién no lo tiene hoy?
A veces aquel primer amigo se borra en las tinieblas de un recuerdo que se resiste a devolvernos su imagen.
Eramos muy pero muy pequeños, seguramente.
Lo veo reflejado en mis hijos, cuyos amigos primigenios llegaron a sus vidas cuando apenas contaban dos añitos. Tomás sigue frecuentándolos, pero Martín les ha perdido el rastro porque sus primeros pasos en un Jardín los dio en Villa Lugano y hace varios años que sus caminos se bifurcaron.
Yo recuerdo, sí, a mi primer amigo. Se llamaba Titín. Era su apodo, claro. Su nombre no lo sé y creo que nunca lo supe. Su apellido me parece recordarlo pero tampoco estoy seguro.
Titín jugaba conmigo a la pelota en la terraza de mi casa, a la que llamaba "la cancha alta". Él, y otro que se llamaba Beto, eran mis incansables compañeros de aventuras. En verano jugábamos en el patio de casa, desnudos, a deslizar nuestros culos sobre las baldosas mojadas adrede con una manguera (Hoy nos dirían que derrochábamos agua, sí).
Titín y Beto fueron mis primeros grandes amigos. De Titín supe decir que era el mejor. Pero el tiempo y la distancia, tal como suele ocurrir, me cambiaron la perspectiva.
Tenía otro amigo, que vivía en un rancho de paja y chapas de cartón empetrolado: Pirincho.
¿Qué puedo decir de Pirincho?. Todo o casi todo en apenas dos renglones.
Yo no tenía bicicleta, porque nunca la tuve siendo niño. Pirincho sí tenía. Una vieja bici rodado 26 (que ahora sería 24) que había que frenar con la zapatilla sobre la rueda trasera. Él me la prestaba. Mejor dicho, me la daba.
Muchas veces esa bicicleta quedaba en mi casa, cuando él venía conmigo a jugar al tejo en el fondo. O a jugar también a la pelota en la terraza.
Pirincho tenía una particularidad: era analfabeto. Apenas distinguía algunas letras, especialmente las vocales y si estaban escritas en imprenta mayúscula. Pero no sabía leer ni escribir.
Tendría unos once años. No lo sé con exactitud. Y yo unos diez, tal vez menos.
Nos pasábamos el día juntos en verano.Íbamos por los jardines a robar granadas y flores. Y también a tirar tomates en las chimeneas de vapor de los trenes en la Estación Lanús.
Nos montábamos en la bici, uno conducía y el otro se sentaba en el caño. Era indiferente quién lo hiciera. A veces él, a veces yo.
No es que los juegos con él fueran diferentes a los que podía llevar adelante con Beto o con Titín. Era él un chico especial.
Era un amigo en serio. Desprendido, desinteresado. Noble. Incapaz de venderte en alguna mentira. Era eso que uno espera de un amigo. Era tanto así, que yo me esforzaba en corresponderlo. No siempre con éxito.
Yo trataba de enseñarle a leer. Pero él se resistía. Era lo único que no aceptaba. Nunca supe por qué.
Subíamos a los árboles de la Quinta Udabe en Viamonte y Rivadavia, de Lanús. Nos metíamos en las cloacas a buscar pelotas perdidas. Remontábamos barriletes, cazábamos mariposas, ranas o bichitos de luz. Éramos casi inseparables.
Pero Pirincho vivía con unos tíos. Él decía que eran sus tíos. Tenía un medio hermano que se llamaba Luli que era muy turro. Jodido. Mala fariña.
Era lo contrario de él. Tenía esa especie de resentimiento que tienen algunos chicos y que nadie se atreve a decir que sea tal cosa. Todo lo envidiaba, todo quería quitártelo.
¡Y lo más patético es que era tan poco lo que podía quitar! ¡Si no teníamos nada excepto las porquerías que juntábamos por ahí!
Un día Pirincho se mudó. Se fue. Desapareció junto a una tía.
Dicen que se lo llevó a vivir con ella. En el rancho quedó más gente, ya ni recuerdo. Y quedó el Luli.
Pirincho entró en mi vida del mismo modo en que se fue: de sopetón, un día, sin causa aparente.
Ahora se celebra el "día del amigo" gracias a la llegada del hombre a la Luna, hecho que ocurrió al menos 10 años después de que transcurriera este relato.
En buena hora que alguien se hubiera acordado de que estamos tan solos en un Universo esquivo y cargado de supuestos extraterrestres y dioses que juegan a las escondidas. Y que, como solos que estamos, somos todos hermanos o por lo menos amigos. Fue un tal Enrique Febbraro, odontólogo e historiador el que dio el puntapié inicial. El tipo tuvo un éxito arrollador con su idea, y por él hoy se celebra el día del amigo en muchos países. Y nos atrevemos a decir que con el correr de los años se celebrará en todo el orbe.
Febbraro me ha devuelto al amigo de la infancia más querido. Ese al que seguramente nunca más veré.Ese chico noble y absolutamente desprendido.
¡De vos me acuerdo ahora, Pirinchito! Y por vos tengo siempre presente la importancia de la amistad.
El entregar todo de sí sin esperar nada a cambio. El saber que ahí estás cuando te necesito, aún en el más recóndito rincón del corazón.
Héctor
A veces aquel primer amigo se borra en las tinieblas de un recuerdo que se resiste a devolvernos su imagen.
Eramos muy pero muy pequeños, seguramente.
Lo veo reflejado en mis hijos, cuyos amigos primigenios llegaron a sus vidas cuando apenas contaban dos añitos. Tomás sigue frecuentándolos, pero Martín les ha perdido el rastro porque sus primeros pasos en un Jardín los dio en Villa Lugano y hace varios años que sus caminos se bifurcaron.
Yo recuerdo, sí, a mi primer amigo. Se llamaba Titín. Era su apodo, claro. Su nombre no lo sé y creo que nunca lo supe. Su apellido me parece recordarlo pero tampoco estoy seguro.
Titín jugaba conmigo a la pelota en la terraza de mi casa, a la que llamaba "la cancha alta". Él, y otro que se llamaba Beto, eran mis incansables compañeros de aventuras. En verano jugábamos en el patio de casa, desnudos, a deslizar nuestros culos sobre las baldosas mojadas adrede con una manguera (Hoy nos dirían que derrochábamos agua, sí).
Titín y Beto fueron mis primeros grandes amigos. De Titín supe decir que era el mejor. Pero el tiempo y la distancia, tal como suele ocurrir, me cambiaron la perspectiva.
Tenía otro amigo, que vivía en un rancho de paja y chapas de cartón empetrolado: Pirincho.
¿Qué puedo decir de Pirincho?. Todo o casi todo en apenas dos renglones.
Yo no tenía bicicleta, porque nunca la tuve siendo niño. Pirincho sí tenía. Una vieja bici rodado 26 (que ahora sería 24) que había que frenar con la zapatilla sobre la rueda trasera. Él me la prestaba. Mejor dicho, me la daba.
Muchas veces esa bicicleta quedaba en mi casa, cuando él venía conmigo a jugar al tejo en el fondo. O a jugar también a la pelota en la terraza.
Pirincho tenía una particularidad: era analfabeto. Apenas distinguía algunas letras, especialmente las vocales y si estaban escritas en imprenta mayúscula. Pero no sabía leer ni escribir.
Tendría unos once años. No lo sé con exactitud. Y yo unos diez, tal vez menos.
Nos pasábamos el día juntos en verano.Íbamos por los jardines a robar granadas y flores. Y también a tirar tomates en las chimeneas de vapor de los trenes en la Estación Lanús.
Nos montábamos en la bici, uno conducía y el otro se sentaba en el caño. Era indiferente quién lo hiciera. A veces él, a veces yo.
No es que los juegos con él fueran diferentes a los que podía llevar adelante con Beto o con Titín. Era él un chico especial.
Era un amigo en serio. Desprendido, desinteresado. Noble. Incapaz de venderte en alguna mentira. Era eso que uno espera de un amigo. Era tanto así, que yo me esforzaba en corresponderlo. No siempre con éxito.
Yo trataba de enseñarle a leer. Pero él se resistía. Era lo único que no aceptaba. Nunca supe por qué.
Subíamos a los árboles de la Quinta Udabe en Viamonte y Rivadavia, de Lanús. Nos metíamos en las cloacas a buscar pelotas perdidas. Remontábamos barriletes, cazábamos mariposas, ranas o bichitos de luz. Éramos casi inseparables.
Pero Pirincho vivía con unos tíos. Él decía que eran sus tíos. Tenía un medio hermano que se llamaba Luli que era muy turro. Jodido. Mala fariña.
Era lo contrario de él. Tenía esa especie de resentimiento que tienen algunos chicos y que nadie se atreve a decir que sea tal cosa. Todo lo envidiaba, todo quería quitártelo.
¡Y lo más patético es que era tan poco lo que podía quitar! ¡Si no teníamos nada excepto las porquerías que juntábamos por ahí!
Un día Pirincho se mudó. Se fue. Desapareció junto a una tía.
Dicen que se lo llevó a vivir con ella. En el rancho quedó más gente, ya ni recuerdo. Y quedó el Luli.
Pirincho entró en mi vida del mismo modo en que se fue: de sopetón, un día, sin causa aparente.
Ahora se celebra el "día del amigo" gracias a la llegada del hombre a la Luna, hecho que ocurrió al menos 10 años después de que transcurriera este relato.
En buena hora que alguien se hubiera acordado de que estamos tan solos en un Universo esquivo y cargado de supuestos extraterrestres y dioses que juegan a las escondidas. Y que, como solos que estamos, somos todos hermanos o por lo menos amigos. Fue un tal Enrique Febbraro, odontólogo e historiador el que dio el puntapié inicial. El tipo tuvo un éxito arrollador con su idea, y por él hoy se celebra el día del amigo en muchos países. Y nos atrevemos a decir que con el correr de los años se celebrará en todo el orbe.
Febbraro me ha devuelto al amigo de la infancia más querido. Ese al que seguramente nunca más veré.Ese chico noble y absolutamente desprendido.
¡De vos me acuerdo ahora, Pirinchito! Y por vos tengo siempre presente la importancia de la amistad.
El entregar todo de sí sin esperar nada a cambio. El saber que ahí estás cuando te necesito, aún en el más recóndito rincón del corazón.
Héctor
martes, julio 21, 2009
EL PRODUCTO DE LA MEDIOCRIDAD 20/7/09
Segunda Opinión
EL PRODUCTO DE LA MEDIOCRIDAD
En estas horas los medios de difusión se encuentran abarrotados de información respecto del llamado al diálogo de parte del gobierno nacional, visiblemente afectado por la derrota electoral del 28 de junio y, por qué no decirlo, bastante desorientado.
Desde el vamos debemos decir que confiar en unas autoridades que una y otra vez han violado sistemáticamente instituciones elementales de la vida en democracia resulta una pretensión absolutamente inviable.
Repetir aquí las tropelías kirchneristas en estos seis años es absolutamente ocioso. Sin embargo, no está de más recordar la más absoluta falta de transparencia en el manejo de los fondos públicos, la asignación irregular de recursos, las concesiones a empresas de amigos, la reforma del Consejo de la Magistratura, los sonados casos de corrupción (Skanska, Antonini, sobreprecios en la obra pública, los lotes del Calafate, etc.), la falta de una explicación clara y contundente respecto del caso de los fondos de Santa Cruz, y la verdadera frutilla de la torta que significa el incremento patrimonial ominoso declarado por el matrimonio presidencial; son casos de una elocuencia estremecedora que pinta de cuerpo entero el funcionamiento ilegítimo de un gobierno surgido y gestado sobre bases espurias (la abolición de internas abiertas en 2003, la colocación a dedo del candidato Kirchner, el incumplimiento de los plazos constitucionales del gobierno de Duhalde. la designación también a dedo de Cristina Fernández como candidata, la presentación de las llamadas candidaturas testimoniales y un interminable etcétera.
Estamos entonces en un mundo comandado por un grupo de dirigentes que carece absolutamente de escrúpulos democráticos y constitucionales, capaz de cualquier cosa para intentar permanecer en el Poder, absolutamente negador de la realidad, profundamente maniqueo (lindante con la esquizofrenia), y que absurdamente se presenta como transformador y paladín de la ética, mientras la pobreza trepa al 40% de la población, al tiempo que tales dirigentes muestran descaradamente un enriquecimiento que da náuseas a quienes todavía creemos tener un dejo de moral.
En este marco (perverso, falaz, pretencioso, autoritario, nepotista), desde los sectores de la oposición se lanzan infinitas propuestas para sostener un diálogo. Propuestas de poco vuelo, lindantes en el simplismo ramplón, ajenas a la lógica más elemental del deber cívico de encarar antes que nada la institucionalización de un país devastado por el nepotismo y el amiguismo.
Tomemos algunos ejemplos: De Narváez propone eliminar ciertas retenciones (derechos de exportación) y segmentar otras según las toneladas producidas o comercializadas; Stolbizer pretende recuperar el Indec restituyendo al personal de carrera despedido por la patota morenista; Solanas propone sancionar una ley que suspenda los despidos sin causa (¿existen despidos sin causa en el Universo conocido?), Viale (Partido Socialista) propone sacar el IVA a los productos de la canasta básica; Fernanda Reyes (Coalición Cívica) propone que los fondos de la Anses se destinen a un aumento del 20% de las jubilaciones y Claudio Lozano sostiene que hay que democratizar esa institución con la creación de un directorio integrado por representantes de jubilados, trabajadores, empresarios y Estado.
Faltan los violines de fondo para sellar la escena y estas propuestas parecen extraídas del relato del hundimiento del Titanic, o también de la descripción histórica de la destrucción de Bizancio.
El gobierno kirchnerista carece de credibilidad. Los llamados superpoderes son bastante más que eso, porque se han convertido en poderes discrecionales, no en delegaciones de funciones dentro de la República. Por lo tanto no se trata solamente de superpoderes, sino del abuso arbitrario de poderes otorgados dentro del marco supuestamente constitucional.
VEAMOS LAS PROPUESTAS
RETENCIONES
La política de retenciones (a unos sí, a otros no, hoy a unos, mañana a otros, según los precios y toneladas, o según las necesidades, o según si rige o no la coparticipación federal) es un galimatías tétrico. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas, y no trasnochados razonamientos diferenciales y zonales.
INDEC
La restauración del Indec parece una idea importante, pero resulta imposible imaginarla en un gobierno que ha hecho de esa institución una payasada histórica, y aún se aferra al mismo esquema manteniendo en funciones a un funcionario de características francamente fascistas en su lugar y con todos los poderes delegados.
DESPIDOS SIN CAUSA
El pedido de que no haya despidos sin causa es una entelequia propia de mentes afiebradas de ideologismo insostenible en términos presentes e históricos. Repartir dinero de banco sin producción de bienes es inflación y destrucción, y no solución ante emergencias. Los despidos jamás son sin causa. Y la ley (los llame como los llame) prevé las indemnizaciones correspondientes.
EL IVA
El IVA es un impuesto que se aplica sobre valores agregados, como su nombre lo indica. Quienes venden productos alcanzados por ese impuesto, deducen el mismo impuesto abonado en sus insumos. Por lo tanto si una empresa comercializa productos de la canasta básica y obtiene en un día ingresos por 1000 pesos más IVA, es decir 1.210 pesos (dado que la tasa es del 21%), que a ella le costó producirlos 800 pesos más IVA, es decir 968, tendremos el siguiente resultado. Posición de IVA débito fiscal $ 210, posición de IVA crédito fiscal $ 168, ingreso neto de IVA al Fisco $ 42. Ganancia operativa: por ventas sin el IVA $ 1000.- Costo de tales ventas sin el IVA $ 800. Neto $ 200 de ganancia.
Si el IVA es quitado en la venta final del producto, tendremos: precio de venta $ 1000.-, precio de costo $ 968.-. Ganancia neta: $ 32.- Si el comerciante pretendiera mantener la misma ganancia que cuando sus productos tributaban IVA, debería vender a un precio tal que le permitiera recaudar por la misma venta $ 1.168. Es decir un 96,5% del precio anterior con IVA. Resultado: baja de precio de un 3,5% merced a la sesuda medida de solicitar que el IVA sea quitado a los productos de la canasta básica. Si se pretende dialogar con 50 partidos políticos para tratar temas de esta envergadura, realmente estamos en el horno.
AUMENTO A JUBILADOS
Una medida de este tipo siempre es plausible. ¿Es necesario, sin embargo, llevar o intentar llevarla a una mesa de diálogo para sentar las bases de la gobernabilidad y la convivencia democrática? Esta pregunta también cabe para las demás consideraciones en general.
Que se aumente a los jubilados para conservar un poder adquisitivo razonable no es solamente hablar de un porcentaje, el que fuere. Es hablar de una escala que respete los aportes originales de cada uno, en lugar de una masificación absolutamente injusta y contraria a derecho. Que una cifra superior a los 5.000.000 de jubilados esté percibiendo hoy una jubilación que no alcanza a los dos tercios del llamado salario mínimo vital y móvil (que es de $ 1.240) es una vergüenza por donde se la mire. Máxime si se tiene en cuenta que ese salario mínimo está absolutamente desactualizado. Y esto con independencia de si es sostenible o no la idea de un salario mínimo. Porque es evidente que no es sostenible ante los mismos hechos, como el referido. Si hoy mismo 5.000.000 de jubilados no pueden percibir el salario mínimo, y la categoría mínima de monotributo por la que se paga un sustituto del impuesto a las ganancias y del IVA es 1.000 pesos mensuales, está bien claro de qué estamos hablando.
El destino de los fondos de la Anses, además, está estigmatizado por el robo a las AFJP y a todos los futuros jubilados que libremente eligieron aportar a ellas hace poco más de un año en virtud de una ley de este mismo gobierno. Y está siendo repartido por el gobierno para sostener empresas quebradas y para repartir créditos a los amigos e inclusive a empresas multinacionales de origen norteamericano, como la General Motors.
LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ANSES
La Anses no es una institución democrática. Es una imposición del poder de policía del Estado contraria a los derechos y garantías constitucionales de los habitantes de la Nación de disponer de su salario como mejor les plazca. Un diputado nacional pide que se democratice, lo cual implica que también piensa que no es una institución democrática (coincidiendo con nosotros en ese punto), pero luego pide que ello ocurra conformando una especie de comité de administración integrado por jubilados, trabajadores, empresarios y (cuándo no) el Estado ¿Esto es democratizar?
Los trabajadores y los empresarios están obligados por ley a aportar recursos a la Anses, y por lo tanto se trata de partícipes obligados del sistema y no de personas libres como aquellas que por ejemplo se hacen socias de un club o emiten un voto. Luego se pretende que, mediante algún sistema de representación, tales obligados tengan precisamente representación en la administración de la institución. A ello se suman los jubilados, que también estarían representados por algunos elegidos no sabemos de qué forma. Y todos ellos acompañados por un Estado que, para qué negarlo, tiene la sartén por el mango y el mango también.
Desmenucemos un poquito más: La Administración Nacional de la Seguridad Social (la Anses) ha demostrado de sobra que no es capaz de administrar los recursos de manera tal que los millones de jubilados cuenten con un monto mensual medianamente digno. Nunca. Para intentar resolver este problema, el diputado que presenta la propuesta ofrece la democratización Es decir, no ofrece una administración eficiente, sino democrática. Suena lindo, pero bastante pobre como idea. Y encima con el planteo amañando de hacer participar a obligados y obligadores. A sabiendas de que los obligadores (es decir el Estado), llevan las riendas de manera autocrática.
Una organización se maneja sobre la base de jerarquías e idoneidades (la famosa condición de la idoneidad constitucional), y no específicamente sobre la base de representaciones. El ente en cuestión es un ente estatal creado al margen de la propia Constitución y administrado por el Estado, que como tal no hace nada distinto o mejor a lo que puede hacer en todo aquello que administra (justicia, seguridad, educación, salud, transportes, servicios sanitarios, etc.). El diputado, que en sí mismo tiene una conformación que podríamos llamar ideológicamente estatista, reconoce freudianamente esta realidad y pretende cambiarla por una democratización que supuestamente vuelva eficiente lo que no lo es. ¿Se democratiza un Ente si lo integran sujetos obligados a aportar a él, o sujetos a sus disposiciones para percibir un emolumento jubilatorio? ¿la parte empresaria, que surgirá sin duda alguna de las llamadas cámaras corporativas que hoy mismo incluyen en los convenios laborales aportes obligatorios de las empresas para su sostenimiento de manera absolutamente ilegítima? ¿Puede pensarse en una institución democrática si en la misma el propio Estado que la constituyó y creó la obligación (y puede cambiarla cuando quiera mediante modificaciones legales o decretos de necesidad y urgencia) de los demás integrantes forma parte de la dirección?
CONCLUSIONES ELEMENTALES
Más allá de todas estas disquisiciones, donde podrá haber gente que esté de acuerdo y gente que no, está el hecho de qué cosa es lo que vamos a discutir y con quiénes.
¿Discutiremos la representación de la Anses, el IVA, el Indec, las escalas retentivas, el aumento a los jubilados o la prohibición de despidos, o discutiremos el marco institucional de la república para que desparezcan de una vez y para siempre el capitalismo de amigos, la disposición espuria de recursos públicos, las llamadas listas sábana, los candidatos a dedo, el abuso de poder de parte de funcionarios públicos, la falta de respeto de las instituciones, la violación de los contratos entre partes; para propender a la restauración del federalismo y en general el respeto de los derechos y garantías de la primera parte de la Constitución Nacional? ¿O por el contrario seguiremos en este chiquitaje absurdo e inconsistente que no hace más que profundizar en detalles sin ir al fondo del asunto abortándose a sí mismo?
Y lo más importante y tal vez definitorio de todo: ¿con quién discutiremos? ¿Lo haremos con probados constitucionalistas, gente de derecho, representantes genuinos del pensamiento de las fuerzas vivas y participantes de organizaciones sociales sin fines de lucro que intentan mejorar la calidad de vida de la población (más allá de aciertos y desaciertos) ¿O por el contrario nos sentaremos junto a políticos charlatanes e inescrupulosos que miran de reojo a ver quién pisa algún palito para caerle encima con esa saña que solamente puede ser producto de la mediocridad, y que hace apenas 7 años todo el mundo pedía que se fueran todos?
Este es el fondo de la cosa.
HÉCTOR BLAS TRILLO
EL PRODUCTO DE LA MEDIOCRIDAD
En estas horas los medios de difusión se encuentran abarrotados de información respecto del llamado al diálogo de parte del gobierno nacional, visiblemente afectado por la derrota electoral del 28 de junio y, por qué no decirlo, bastante desorientado.
Desde el vamos debemos decir que confiar en unas autoridades que una y otra vez han violado sistemáticamente instituciones elementales de la vida en democracia resulta una pretensión absolutamente inviable.
Repetir aquí las tropelías kirchneristas en estos seis años es absolutamente ocioso. Sin embargo, no está de más recordar la más absoluta falta de transparencia en el manejo de los fondos públicos, la asignación irregular de recursos, las concesiones a empresas de amigos, la reforma del Consejo de la Magistratura, los sonados casos de corrupción (Skanska, Antonini, sobreprecios en la obra pública, los lotes del Calafate, etc.), la falta de una explicación clara y contundente respecto del caso de los fondos de Santa Cruz, y la verdadera frutilla de la torta que significa el incremento patrimonial ominoso declarado por el matrimonio presidencial; son casos de una elocuencia estremecedora que pinta de cuerpo entero el funcionamiento ilegítimo de un gobierno surgido y gestado sobre bases espurias (la abolición de internas abiertas en 2003, la colocación a dedo del candidato Kirchner, el incumplimiento de los plazos constitucionales del gobierno de Duhalde. la designación también a dedo de Cristina Fernández como candidata, la presentación de las llamadas candidaturas testimoniales y un interminable etcétera.
Estamos entonces en un mundo comandado por un grupo de dirigentes que carece absolutamente de escrúpulos democráticos y constitucionales, capaz de cualquier cosa para intentar permanecer en el Poder, absolutamente negador de la realidad, profundamente maniqueo (lindante con la esquizofrenia), y que absurdamente se presenta como transformador y paladín de la ética, mientras la pobreza trepa al 40% de la población, al tiempo que tales dirigentes muestran descaradamente un enriquecimiento que da náuseas a quienes todavía creemos tener un dejo de moral.
En este marco (perverso, falaz, pretencioso, autoritario, nepotista), desde los sectores de la oposición se lanzan infinitas propuestas para sostener un diálogo. Propuestas de poco vuelo, lindantes en el simplismo ramplón, ajenas a la lógica más elemental del deber cívico de encarar antes que nada la institucionalización de un país devastado por el nepotismo y el amiguismo.
Tomemos algunos ejemplos: De Narváez propone eliminar ciertas retenciones (derechos de exportación) y segmentar otras según las toneladas producidas o comercializadas; Stolbizer pretende recuperar el Indec restituyendo al personal de carrera despedido por la patota morenista; Solanas propone sancionar una ley que suspenda los despidos sin causa (¿existen despidos sin causa en el Universo conocido?), Viale (Partido Socialista) propone sacar el IVA a los productos de la canasta básica; Fernanda Reyes (Coalición Cívica) propone que los fondos de la Anses se destinen a un aumento del 20% de las jubilaciones y Claudio Lozano sostiene que hay que democratizar esa institución con la creación de un directorio integrado por representantes de jubilados, trabajadores, empresarios y Estado.
Faltan los violines de fondo para sellar la escena y estas propuestas parecen extraídas del relato del hundimiento del Titanic, o también de la descripción histórica de la destrucción de Bizancio.
El gobierno kirchnerista carece de credibilidad. Los llamados superpoderes son bastante más que eso, porque se han convertido en poderes discrecionales, no en delegaciones de funciones dentro de la República. Por lo tanto no se trata solamente de superpoderes, sino del abuso arbitrario de poderes otorgados dentro del marco supuestamente constitucional.
VEAMOS LAS PROPUESTAS
RETENCIONES
La política de retenciones (a unos sí, a otros no, hoy a unos, mañana a otros, según los precios y toneladas, o según las necesidades, o según si rige o no la coparticipación federal) es un galimatías tétrico. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas, y no trasnochados razonamientos diferenciales y zonales.
INDEC
La restauración del Indec parece una idea importante, pero resulta imposible imaginarla en un gobierno que ha hecho de esa institución una payasada histórica, y aún se aferra al mismo esquema manteniendo en funciones a un funcionario de características francamente fascistas en su lugar y con todos los poderes delegados.
DESPIDOS SIN CAUSA
El pedido de que no haya despidos sin causa es una entelequia propia de mentes afiebradas de ideologismo insostenible en términos presentes e históricos. Repartir dinero de banco sin producción de bienes es inflación y destrucción, y no solución ante emergencias. Los despidos jamás son sin causa. Y la ley (los llame como los llame) prevé las indemnizaciones correspondientes.
EL IVA
El IVA es un impuesto que se aplica sobre valores agregados, como su nombre lo indica. Quienes venden productos alcanzados por ese impuesto, deducen el mismo impuesto abonado en sus insumos. Por lo tanto si una empresa comercializa productos de la canasta básica y obtiene en un día ingresos por 1000 pesos más IVA, es decir 1.210 pesos (dado que la tasa es del 21%), que a ella le costó producirlos 800 pesos más IVA, es decir 968, tendremos el siguiente resultado. Posición de IVA débito fiscal $ 210, posición de IVA crédito fiscal $ 168, ingreso neto de IVA al Fisco $ 42. Ganancia operativa: por ventas sin el IVA $ 1000.- Costo de tales ventas sin el IVA $ 800. Neto $ 200 de ganancia.
Si el IVA es quitado en la venta final del producto, tendremos: precio de venta $ 1000.-, precio de costo $ 968.-. Ganancia neta: $ 32.- Si el comerciante pretendiera mantener la misma ganancia que cuando sus productos tributaban IVA, debería vender a un precio tal que le permitiera recaudar por la misma venta $ 1.168. Es decir un 96,5% del precio anterior con IVA. Resultado: baja de precio de un 3,5% merced a la sesuda medida de solicitar que el IVA sea quitado a los productos de la canasta básica. Si se pretende dialogar con 50 partidos políticos para tratar temas de esta envergadura, realmente estamos en el horno.
AUMENTO A JUBILADOS
Una medida de este tipo siempre es plausible. ¿Es necesario, sin embargo, llevar o intentar llevarla a una mesa de diálogo para sentar las bases de la gobernabilidad y la convivencia democrática? Esta pregunta también cabe para las demás consideraciones en general.
Que se aumente a los jubilados para conservar un poder adquisitivo razonable no es solamente hablar de un porcentaje, el que fuere. Es hablar de una escala que respete los aportes originales de cada uno, en lugar de una masificación absolutamente injusta y contraria a derecho. Que una cifra superior a los 5.000.000 de jubilados esté percibiendo hoy una jubilación que no alcanza a los dos tercios del llamado salario mínimo vital y móvil (que es de $ 1.240) es una vergüenza por donde se la mire. Máxime si se tiene en cuenta que ese salario mínimo está absolutamente desactualizado. Y esto con independencia de si es sostenible o no la idea de un salario mínimo. Porque es evidente que no es sostenible ante los mismos hechos, como el referido. Si hoy mismo 5.000.000 de jubilados no pueden percibir el salario mínimo, y la categoría mínima de monotributo por la que se paga un sustituto del impuesto a las ganancias y del IVA es 1.000 pesos mensuales, está bien claro de qué estamos hablando.
El destino de los fondos de la Anses, además, está estigmatizado por el robo a las AFJP y a todos los futuros jubilados que libremente eligieron aportar a ellas hace poco más de un año en virtud de una ley de este mismo gobierno. Y está siendo repartido por el gobierno para sostener empresas quebradas y para repartir créditos a los amigos e inclusive a empresas multinacionales de origen norteamericano, como la General Motors.
LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ANSES
La Anses no es una institución democrática. Es una imposición del poder de policía del Estado contraria a los derechos y garantías constitucionales de los habitantes de la Nación de disponer de su salario como mejor les plazca. Un diputado nacional pide que se democratice, lo cual implica que también piensa que no es una institución democrática (coincidiendo con nosotros en ese punto), pero luego pide que ello ocurra conformando una especie de comité de administración integrado por jubilados, trabajadores, empresarios y (cuándo no) el Estado ¿Esto es democratizar?
Los trabajadores y los empresarios están obligados por ley a aportar recursos a la Anses, y por lo tanto se trata de partícipes obligados del sistema y no de personas libres como aquellas que por ejemplo se hacen socias de un club o emiten un voto. Luego se pretende que, mediante algún sistema de representación, tales obligados tengan precisamente representación en la administración de la institución. A ello se suman los jubilados, que también estarían representados por algunos elegidos no sabemos de qué forma. Y todos ellos acompañados por un Estado que, para qué negarlo, tiene la sartén por el mango y el mango también.
Desmenucemos un poquito más: La Administración Nacional de la Seguridad Social (la Anses) ha demostrado de sobra que no es capaz de administrar los recursos de manera tal que los millones de jubilados cuenten con un monto mensual medianamente digno. Nunca. Para intentar resolver este problema, el diputado que presenta la propuesta ofrece la democratización Es decir, no ofrece una administración eficiente, sino democrática. Suena lindo, pero bastante pobre como idea. Y encima con el planteo amañando de hacer participar a obligados y obligadores. A sabiendas de que los obligadores (es decir el Estado), llevan las riendas de manera autocrática.
Una organización se maneja sobre la base de jerarquías e idoneidades (la famosa condición de la idoneidad constitucional), y no específicamente sobre la base de representaciones. El ente en cuestión es un ente estatal creado al margen de la propia Constitución y administrado por el Estado, que como tal no hace nada distinto o mejor a lo que puede hacer en todo aquello que administra (justicia, seguridad, educación, salud, transportes, servicios sanitarios, etc.). El diputado, que en sí mismo tiene una conformación que podríamos llamar ideológicamente estatista, reconoce freudianamente esta realidad y pretende cambiarla por una democratización que supuestamente vuelva eficiente lo que no lo es. ¿Se democratiza un Ente si lo integran sujetos obligados a aportar a él, o sujetos a sus disposiciones para percibir un emolumento jubilatorio? ¿la parte empresaria, que surgirá sin duda alguna de las llamadas cámaras corporativas que hoy mismo incluyen en los convenios laborales aportes obligatorios de las empresas para su sostenimiento de manera absolutamente ilegítima? ¿Puede pensarse en una institución democrática si en la misma el propio Estado que la constituyó y creó la obligación (y puede cambiarla cuando quiera mediante modificaciones legales o decretos de necesidad y urgencia) de los demás integrantes forma parte de la dirección?
CONCLUSIONES ELEMENTALES
Más allá de todas estas disquisiciones, donde podrá haber gente que esté de acuerdo y gente que no, está el hecho de qué cosa es lo que vamos a discutir y con quiénes.
¿Discutiremos la representación de la Anses, el IVA, el Indec, las escalas retentivas, el aumento a los jubilados o la prohibición de despidos, o discutiremos el marco institucional de la república para que desparezcan de una vez y para siempre el capitalismo de amigos, la disposición espuria de recursos públicos, las llamadas listas sábana, los candidatos a dedo, el abuso de poder de parte de funcionarios públicos, la falta de respeto de las instituciones, la violación de los contratos entre partes; para propender a la restauración del federalismo y en general el respeto de los derechos y garantías de la primera parte de la Constitución Nacional? ¿O por el contrario seguiremos en este chiquitaje absurdo e inconsistente que no hace más que profundizar en detalles sin ir al fondo del asunto abortándose a sí mismo?
Y lo más importante y tal vez definitorio de todo: ¿con quién discutiremos? ¿Lo haremos con probados constitucionalistas, gente de derecho, representantes genuinos del pensamiento de las fuerzas vivas y participantes de organizaciones sociales sin fines de lucro que intentan mejorar la calidad de vida de la población (más allá de aciertos y desaciertos) ¿O por el contrario nos sentaremos junto a políticos charlatanes e inescrupulosos que miran de reojo a ver quién pisa algún palito para caerle encima con esa saña que solamente puede ser producto de la mediocridad, y que hace apenas 7 años todo el mundo pedía que se fueran todos?
Este es el fondo de la cosa.
HÉCTOR BLAS TRILLO
LA ENCRUCIJADA 10/7/09
Segunda Opinión
ACTUALIDAD ECONÓMICA: LA ENCRUCIJADA
Luego de la derrota política del oficialismo en las últimas elecciones, vienen produciéndose cambios en la estructura del elenco gobernante de manera vertiginosa. Modificaciones y renuncias que van produciéndose sin solución de continuidad, y nadie tiene muy en claro el verdadero sentido de los cambios, y mucho menos su efectividad.
La convocatoria al diálogo formulada por la presidenta de la Nación a pocas horas de haber producido lo que se dio en llamar, muy justamente, el enroque de funcionarios, se parece bastante a anteriores llamados a la institucionalidad o también a la denominada transversalidad. Es decir, si convierte en una intrascendente demanda para lograr un aporte que decididamente será rechazado por cuanto la estructura absolutamente maniquea y descalificatoria asumida desde sus comienzos por el matrimonio Kirchner no tiene, en nuestra modesta opinión, posibilidad de retorno. El diálogo es una actividad normal en una democracia que más o menos se precie. Que un gobierno se hubiera sostenido sin él a lo largo de 6 largos años es bastante más que llamativo. Por lo demás, debemos decir que lamentablemente estos llamados a diálogos nos recuerdan los tristemente célebres llamados que hacían los gobernantes de facto durante los regímenes militares.
Creemos, un poco filosóficamente, que hay personas en el mundo con las que el diálogo es imposible en cualquier frente que sea. Por diversas razones. Puede ser cerrazón ideológica, capricho, maniqueísmo o ese simple sentimiento de omnipotencia que pone al gobernante en propiedad de la ética y el patriotismo. Y estamos convencidos de que entre tales personas está, sin duda, el matrimonio Kirchner. ¿Qué otra cosa puede caberle al resto del arco político sino la diatriba, la descalificación, el insulto y hasta la acusación bastarda de golpismo?
Una persona que asume cada discurso político como una especie de sermón desde un púlpito desde donde le dice no ya a los argentinos, sino al mundo entero, dónde están las bondades y las maldades de los seres humanos, y del lado de quién habrán de estar para pasar a ser lo elegidos, es una persona que no está en condiciones de dialogar. Absolutamente no.
Por lo tanto decimos esto antes de tirar algunas cifras y observar algunas realidades económicas, con el objeto de poner primero los jugadores en la cancha para luego introducir la pelota.
Ahora introduzcamos pues, la pelota.
El ministro de economía de facto es, sin duda ninguna y dicho por todo el mundo, Néstor Kirchner. Por lo tanto todo cambio en ese ministerio no es más que un revoque absurdo e inconsistente que no puede provocar sino desazón. Agreguemos además que no se trata siquiera de no tener un ministro de economía, o de tenerlo y que éste sea más o menos bueno, más o menos eficiente. Se trata de que tenemos un ministro de economía de facto que no tiene la menor idea del manejo de la economía, que es como tener al frente de una operación a corazón abierto a un carpintero o a un dentista (sin pretender despreciar tales nobles oficios, o cualesquiera otros). No es que tenemos a alguien cuyas ideas no compartimos, sino que tenemos a alguien que no sabe un carámbano y se mete y decide todo, provocando los desastres que ha provocado en tan poco tiempo.
La figura de Guillermo Moreno es la demostración palpable de esta patética caricatura. Moreno es un patotero inimputable colocado en esa función por el ministro de economía de facto y sostenido en ese cargo para dibujar índices, decir guarangadas, apretar gente, mostrar armas y asegurar, cual estúpido representante del machismo más infantil, (dentro de un gobierno cuya presidenta confunde género con sexo y pretende utilizar un lenguaje sexista que intenta abolir ridículamente el nombre epiceno), que él la tiene más grande.
¿Cómo va a hacer el país para mantener el volumen de recaudación para hacer frente a las obligaciones y mantener un cierto crecimiento del PBI? ¿Cuál será la política a seguir?
La verdad es que en estos momentos no lo sabemos. Existen indicios claros a partir de lo ocurrido hasta ahora. Resolución 125 sobre retenciones, modificación del régimen de afiliación al sistema jubilatorio primero y apropiación de los fondos de las AFJP después, blanqueo generoso y amplio de capitales y moratorias impositiva y previsional, no devolución de impuestos a exportadores con argumentos triviales e insostenibles para mejorar la recaudación mediante ardides morenistas, etc.
Hoy en día se suceden toda clase de rumores respecto de aumentos de encajes bancarios para que el gobierno pueda tomar fondos, traspaso de utilidades del Banco Central, intento de gravar determinadas operaciones financieras, y un sin número de etcéteras tales como ajustes de tarifas, eliminación de subsidios, sostenimiento de la prohibición de ajustar por inflación balances de empresas para cobrar impuesto a las ganancias sobre utilidades inflacionarias (es decir, ficticias) etc.
Desde algunos organismos internacionales se ha mencionado nuevamente la posibilidad de un default. Esencialmente porque si bien la situación no es dramática todavía, nadie tiene muy en claro de dónde se obtendrán los fondos para afrontar los vencimientos de deuda que de aquí a fin de año significan unos 13.500 millones de dólares.
Se habla de vender las acciones en poder de la ANSES luego de la apropiación. Esos serían unos 2.500 millones de dólares. También de cerrar más y más importaciones para generar superávit comercial a costa de la parálisis tecnológica e industrial y finalmente el deterioro de exportaciones, y, en general, los elementos que comentamos más arriba: más impuestos, obligaciones de prestar a los bancos, etc. Y la frutilla de la torta, claro está: la devaluación. A la cual hay que decirlo se le opone una cierta rigurosidad monetaria por parte del Banco Central. Con lo cual no sería de extrañar que en el corto plazo tengamos también allí un cambio de guardia.
En este marco de la situación se intenta un diálogo en el cual se ofrece por ejemplo volver a reunirse con las entidades agropecuarias pero no para hablar de retenciones. Si tomamos este tema a guisa de ejemplo podemos colegir que cualquier reunión que se haga con políticos opositores será para hablar de determinados temas, y no de todos. No, por ejemplo, de este tema de las retenciones. En otras palabras, el matrimonio gobernante dictará la agenta.
¿Será entonces un diálogo? ¿O será más bien como esas penosas conferencias de prensa a las que tanto miedo les tiene el matrimonio presidencial donde se pregunta y no se repregunta y donde el presidente de facto puede llegar a responderle a un movilero a vos te manda De Narváez así que no te contesto?
Estamos ante una encrucijada de proporciones. La Argentina no existe hoy casi en el mundo. La producción agroindustrial ha venido descendiendo de manera estrepitosa, por decisiones políticas y por factores climáticos. La insólita alusión a El Calafate de parte de la señora presidenta en punto a lugares donde el oficialismo había ganado las elecciones cuando en realidad debería haber asumido la derrota y felicitar a los ganadores es de una elocuencia estremecedora. Esta gente no está en condiciones de dialogar y lo decimos con todas las letras.
Ni la señora, ni su esposo están en condiciones de dialogar con nadie. NI siquiera con un movilero de un canal de televisión, a menos que se trate de un programa cómico que se especializa en bajar línea descaradamente. Esta es la verdad de a puño. O sea que salvo que una especie de nube milagrosa descienda de los cielos y arrime un poco de cordura allí donde no parece haberla habido nunca, no habrá diálogo.
Pero no queremos terminar esto únicamente con la pálida. Digamos entonces también qué vemos respecto del futuro cercano. El matrimonio presidencial se verá presionado por la situación, en especial se verá presionado por los propios compañeros de ruta. Serán los propios justicialistas los que exigirán cambios, arreglos, cordura.
Y la cuestión no habrá de demorarse. Para que las cosas empiecen a funcionar no puede pasar mucho tiempo.
Por ahora, los retoques gatopardistas pueden ser una especie de intento de patear para adelante. Pero el viento viene en contra y la pelota no tardará en detenerse.
Estamos, reiteramos, en una encrucijada de enormes proporciones. Una encrucijada que interpretamos como final.
Esperemos que el país tome el camino correcto. No habrá mucho tiempo para hacerlo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 10 de julio de 2009
ACTUALIDAD ECONÓMICA: LA ENCRUCIJADA
Luego de la derrota política del oficialismo en las últimas elecciones, vienen produciéndose cambios en la estructura del elenco gobernante de manera vertiginosa. Modificaciones y renuncias que van produciéndose sin solución de continuidad, y nadie tiene muy en claro el verdadero sentido de los cambios, y mucho menos su efectividad.
La convocatoria al diálogo formulada por la presidenta de la Nación a pocas horas de haber producido lo que se dio en llamar, muy justamente, el enroque de funcionarios, se parece bastante a anteriores llamados a la institucionalidad o también a la denominada transversalidad. Es decir, si convierte en una intrascendente demanda para lograr un aporte que decididamente será rechazado por cuanto la estructura absolutamente maniquea y descalificatoria asumida desde sus comienzos por el matrimonio Kirchner no tiene, en nuestra modesta opinión, posibilidad de retorno. El diálogo es una actividad normal en una democracia que más o menos se precie. Que un gobierno se hubiera sostenido sin él a lo largo de 6 largos años es bastante más que llamativo. Por lo demás, debemos decir que lamentablemente estos llamados a diálogos nos recuerdan los tristemente célebres llamados que hacían los gobernantes de facto durante los regímenes militares.
Creemos, un poco filosóficamente, que hay personas en el mundo con las que el diálogo es imposible en cualquier frente que sea. Por diversas razones. Puede ser cerrazón ideológica, capricho, maniqueísmo o ese simple sentimiento de omnipotencia que pone al gobernante en propiedad de la ética y el patriotismo. Y estamos convencidos de que entre tales personas está, sin duda, el matrimonio Kirchner. ¿Qué otra cosa puede caberle al resto del arco político sino la diatriba, la descalificación, el insulto y hasta la acusación bastarda de golpismo?
Una persona que asume cada discurso político como una especie de sermón desde un púlpito desde donde le dice no ya a los argentinos, sino al mundo entero, dónde están las bondades y las maldades de los seres humanos, y del lado de quién habrán de estar para pasar a ser lo elegidos, es una persona que no está en condiciones de dialogar. Absolutamente no.
Por lo tanto decimos esto antes de tirar algunas cifras y observar algunas realidades económicas, con el objeto de poner primero los jugadores en la cancha para luego introducir la pelota.
Ahora introduzcamos pues, la pelota.
El ministro de economía de facto es, sin duda ninguna y dicho por todo el mundo, Néstor Kirchner. Por lo tanto todo cambio en ese ministerio no es más que un revoque absurdo e inconsistente que no puede provocar sino desazón. Agreguemos además que no se trata siquiera de no tener un ministro de economía, o de tenerlo y que éste sea más o menos bueno, más o menos eficiente. Se trata de que tenemos un ministro de economía de facto que no tiene la menor idea del manejo de la economía, que es como tener al frente de una operación a corazón abierto a un carpintero o a un dentista (sin pretender despreciar tales nobles oficios, o cualesquiera otros). No es que tenemos a alguien cuyas ideas no compartimos, sino que tenemos a alguien que no sabe un carámbano y se mete y decide todo, provocando los desastres que ha provocado en tan poco tiempo.
La figura de Guillermo Moreno es la demostración palpable de esta patética caricatura. Moreno es un patotero inimputable colocado en esa función por el ministro de economía de facto y sostenido en ese cargo para dibujar índices, decir guarangadas, apretar gente, mostrar armas y asegurar, cual estúpido representante del machismo más infantil, (dentro de un gobierno cuya presidenta confunde género con sexo y pretende utilizar un lenguaje sexista que intenta abolir ridículamente el nombre epiceno), que él la tiene más grande.
¿Cómo va a hacer el país para mantener el volumen de recaudación para hacer frente a las obligaciones y mantener un cierto crecimiento del PBI? ¿Cuál será la política a seguir?
La verdad es que en estos momentos no lo sabemos. Existen indicios claros a partir de lo ocurrido hasta ahora. Resolución 125 sobre retenciones, modificación del régimen de afiliación al sistema jubilatorio primero y apropiación de los fondos de las AFJP después, blanqueo generoso y amplio de capitales y moratorias impositiva y previsional, no devolución de impuestos a exportadores con argumentos triviales e insostenibles para mejorar la recaudación mediante ardides morenistas, etc.
Hoy en día se suceden toda clase de rumores respecto de aumentos de encajes bancarios para que el gobierno pueda tomar fondos, traspaso de utilidades del Banco Central, intento de gravar determinadas operaciones financieras, y un sin número de etcéteras tales como ajustes de tarifas, eliminación de subsidios, sostenimiento de la prohibición de ajustar por inflación balances de empresas para cobrar impuesto a las ganancias sobre utilidades inflacionarias (es decir, ficticias) etc.
Desde algunos organismos internacionales se ha mencionado nuevamente la posibilidad de un default. Esencialmente porque si bien la situación no es dramática todavía, nadie tiene muy en claro de dónde se obtendrán los fondos para afrontar los vencimientos de deuda que de aquí a fin de año significan unos 13.500 millones de dólares.
Se habla de vender las acciones en poder de la ANSES luego de la apropiación. Esos serían unos 2.500 millones de dólares. También de cerrar más y más importaciones para generar superávit comercial a costa de la parálisis tecnológica e industrial y finalmente el deterioro de exportaciones, y, en general, los elementos que comentamos más arriba: más impuestos, obligaciones de prestar a los bancos, etc. Y la frutilla de la torta, claro está: la devaluación. A la cual hay que decirlo se le opone una cierta rigurosidad monetaria por parte del Banco Central. Con lo cual no sería de extrañar que en el corto plazo tengamos también allí un cambio de guardia.
En este marco de la situación se intenta un diálogo en el cual se ofrece por ejemplo volver a reunirse con las entidades agropecuarias pero no para hablar de retenciones. Si tomamos este tema a guisa de ejemplo podemos colegir que cualquier reunión que se haga con políticos opositores será para hablar de determinados temas, y no de todos. No, por ejemplo, de este tema de las retenciones. En otras palabras, el matrimonio gobernante dictará la agenta.
¿Será entonces un diálogo? ¿O será más bien como esas penosas conferencias de prensa a las que tanto miedo les tiene el matrimonio presidencial donde se pregunta y no se repregunta y donde el presidente de facto puede llegar a responderle a un movilero a vos te manda De Narváez así que no te contesto?
Estamos ante una encrucijada de proporciones. La Argentina no existe hoy casi en el mundo. La producción agroindustrial ha venido descendiendo de manera estrepitosa, por decisiones políticas y por factores climáticos. La insólita alusión a El Calafate de parte de la señora presidenta en punto a lugares donde el oficialismo había ganado las elecciones cuando en realidad debería haber asumido la derrota y felicitar a los ganadores es de una elocuencia estremecedora. Esta gente no está en condiciones de dialogar y lo decimos con todas las letras.
Ni la señora, ni su esposo están en condiciones de dialogar con nadie. NI siquiera con un movilero de un canal de televisión, a menos que se trate de un programa cómico que se especializa en bajar línea descaradamente. Esta es la verdad de a puño. O sea que salvo que una especie de nube milagrosa descienda de los cielos y arrime un poco de cordura allí donde no parece haberla habido nunca, no habrá diálogo.
Pero no queremos terminar esto únicamente con la pálida. Digamos entonces también qué vemos respecto del futuro cercano. El matrimonio presidencial se verá presionado por la situación, en especial se verá presionado por los propios compañeros de ruta. Serán los propios justicialistas los que exigirán cambios, arreglos, cordura.
Y la cuestión no habrá de demorarse. Para que las cosas empiecen a funcionar no puede pasar mucho tiempo.
Por ahora, los retoques gatopardistas pueden ser una especie de intento de patear para adelante. Pero el viento viene en contra y la pelota no tardará en detenerse.
Estamos, reiteramos, en una encrucijada de enormes proporciones. Una encrucijada que interpretamos como final.
Esperemos que el país tome el camino correcto. No habrá mucho tiempo para hacerlo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 10 de julio de 2009
LA INFECTOLOGÍA IDEOLÓGICA 7/7/09
egunda Opinión
LA INFECTOLOGÍA IDEOLÓGICA
Los virus no se matan, sino que se desactivan. Y las ideas ninguna de las dos cosas.
La verdad es que el asunto de la gripe de nombres diversos pero que inicialmente conocimos como porcina ha dado para todo tipo de declaraciones, apreciaciones, construcciones y declamaciones. En la mayoría de los casos toda esta gama semántica no pasó de ser (al menos para nosotros) una proverbial sanata, para recordar la vigencia, al menos en este punto, de la Academia del Lunfardo.
En realidad hoy mismo no tenemos en claro en dónde estamos parados al respecto. Y aseguramos haber leído cuanto comentario escrito llegó a nuestras manos, amén de seguir programas televisivos y radiales en los cuales los más variados expertos infectólogos intentaron aclararnos, suponemos, el panorama.
Creemos que al decir esto quienes se toman el trabajo de leernos seguramente estarán asintiendo nuestras apreciaciones.
Hoy por hoy no sabemos a ciencia cierta si corresponde usar barbijos, dónde, cuándo y por cuánto tiempo. Tampoco sabemos si podemos asistir a espectáculos públicos o restaurantes. Mucho menos si podemos viajar en subte, tren o colectivo.
No tenemos en claro dónde puede conseguirse la droga conocida comercialmente como Tamiflú, ni quién habrá de recetárnosla si no contamos con el adecuado diagnóstico que a su vez suponemos habrá de surgir de un hisopado de fauces cuyo análisis tampoco sabemos cuánto tiempo tardará en realizarse y por ende cuándo estarán los resultados.
Sabemos, sí, que es imperioso iniciar el tratamiento con dicha sustancia lo antes posible. Tal vez en las primeras 48 horas a más tardar. Un plazo exiguo que aumenta nuestra ansiedad por saber dónde podremos obtener un diagnóstico rápido y certero en caso de percibir síntomas que pudieran hacernos pensar siquiera que la gripe multidenominable se ha convertido en nuestro huésped indeseado.
En las últimas horas, se sucedieron las reuniones entre ministros, médicos, funcionarios y especialistas varios tendientes a ponerse de acuerdo respecto de cómo encarar las cosas. Y así, hemos oído en el día de hoy que ante ciertos síntomas (como por ejemplo fiebre superior a 38º, decaimiento y dolores musculares) es aconsejable que el médico nos recete el mágico elixir curativo.
En otras palabras, lo que hasta ayer era imperioso (el diagnóstico certero), hoy ya no lo es.
Por lo demás, nadie parece tener muy en claro si hay que lavarse las manos con jabón, con alcohol, con alcohol en gel, con alcohol diluido en agua, o con alguna otra cosa. Tampoco sabemos muy bien qué es mejor en qué casos.
Mientras se suspenden las clases se organizan finales del campeonato de fútbol y se sostiene, de manera muy circunspecta, que las clases son obligatorias y la asistencia a un partido de fútbol (o a un teatro, o a un cine), no lo son. Este insólito modo de razonar daría para un compendio particular vinculado con al sociología, suponemos.
La incongruencia llega al paroxismo cuando se afirma (como lo ha hecho el director del área del Hospital Fernández) que si todos los lugares públicos se cierran mucha gente se quedará sin trabajos básicos tales como la venta ambulante y similares.
Y precisamente en este verdadero maremágnum de contradicciones y absurdos, hemos encontrado además algunas perlas de carácter ideológico que hasta ahora nos parecían imposibles de imaginar. Es que el ideologismo da para todo.
El Dr. Pedro Kahn, jefe de infectología del Fernández, ha hecho una serie de declaraciones entre las cuales está la citada más arriba que personalmente nos han dejado pasmados.
Citaremos algunos ejemplos recurriendo simplemente a nuestra memoria. El profesional ha dicho que una crisis, una pandemia, saca a relucir lo mejor y lo peor de una comunidad. Y en este marco, ha señalado que quienes corren a comprar barbijos o a buscar el Tamiflú a países limítrofes por el temor que sienten a enfermarse no se comportan de manera solidaria y pertenecen, por lo tanto, a lo peorcito de nuestra sociedad.
Uno se pregunta por qué razón, quien recibe tantos mensajes contradictorios, confusos e incongruentes como los detallados más arriba habría de hacer otra cosa. Y se pregunta, además, qué cosa es la solidaridad y por qué razón ha de ser obligatoria para que funcione un estado de derecho. El profesional se yergue así en una suerte de patrón de la vereda de la solidaridad y pretende que la gente no tenga miedo y trate de protegerse ante tanta incongruencia.
El doctor no nos ha dicho por qué razón el medicamento no está en todas las farmacias como debería estar y como se había prometido que estuviera. Ese solo hecho bajaría dramáticamente la ansiedad y la insolidaridad que tan mal mide este hombre. Tampoco nos ha dicho por qué razón no se ha definido desde el vamos una política de emergencia con amplia difusión a nivel oficial y con la clara disposición respecto de a quién y a qué recurrir en caso de percibir los síntomas que describen la enfermedad, dada la premura respecto del inicio del tratamiento.
Este profesional muestra una tendencia ideológica que nos resulta familiar y que tiene ese tufillo clásico del déjenme a mí que soy bueno versus Uds. que no lo son. De tal modo que cuando las cosas no funcionan no es por mi culpa, profesional de la infectología, sino de Uds. que no son solidarios.
Otra observación por demás curiosa hecha por este médico, estuvo vinculada a la labor de los medios en el entrevero. Si es que todavía nuestros pelos no estaban de punta, cuando apareció esta referencia sin duda que se pararon hasta crisparse como si hubieran recibido un impulso eléctrico tal como puede observarse en los dibujos.
En efecto, el Dr. Kahn dijo algo así como que los medios (es decir los diarios, las revistas, las radios, la televisión y demás) no se habían ocupado debidamente del asunto de la gripe multinombre antes del 28 de junio. No aclaró, por suerte, si se refería únicamente a los medios no estatales, pero dado que entre sus muchas referencias a cuestiones que no van al fondo del asunto respecto de la pandemia que nos aqueja, hubo algunas referidas a la medicina pública como una especie de panacea (justamente) universal, no podemos dejar de pensar que NO incluyó a los medios estatales.
Tenemos una especial aversión, lo confesamos, a todas esas referencias difusas a cuestiones que no van al fondo de las cosas. Y mucho más sentimos esa sensación de ahogo cuando vemos que se entorna la puerta para ir de lo particular a lo general y no viceversa. Referencias indirectas o no a comportamientos sociales masivos y maliciosos, supuestas connivencias de centenares de medios de difusión, carencias universales de parte del sistema médico imperante versus la panacea señalada de un Estado omnímodo encargado de resolver todos los problemas, etc.
No dudamos de los conocimientos científicos de ninguno de los profesionales que se han multiplicado en los medios en estos días, pero la acusación a quienes ejercen el noble oficio de informar de ocultar o posponer datos de gran relevancia para la salud y la vida de la población nos parece por lo menos ligera e indigna. Y no queremos usar calificativos que puedan considerarse injuriosos porque no es nuestra intención molestar a nadie.
Pero, digamos que dado que nosotros por naturaleza intentamos protegernos y seguramente tenderemos a adquirir los adminículos y la droga por si acaso los precisáramos y dada la incertidumbre reinante, estaríamos entonces en lo que el Dr. Kahn considera la parte mala de la sociedad. Mientras tanto, él, que atribuye a los medios el infame ocultamiento de la realidad respecto de una pandemia que causa muertes y angustia, estaría en la parte buena, como hemos dicho. Claro, con toda seguridad y sin el ánimo de golpear bajo la línea de flotación, el Doctor tendrá a mano el remedio en el momento adecuado. Pero nosotros no sabemos. Simplemente no lo sabemos.
No somos quiénes para salir a defender a ningún medio, ni estatal ni privado. Que cada quien se ponga el sayo si le cabe. Pero es evidente que la ligereza de un comentario como el vertido se parece bastante a una canallada.
Queremos creer que ha sido dicha al calor de la difícil situación por la que todos estamos pasando. Queremos ser benignos en el juicio. Pero confesamos que no podemos.
Al menos quienes seguimos la campaña política supimos desde hace bastante tiempo que el tema de la gripe venía tratándose de manera más o menos displicente esperando que pasaran las elecciones. Creemos que todos quienes pueden leer este comentario estarán contestes de que esto que acabamos de afirmar era vox pópuli. Algunos periódicos se ocuparon del asunto y bastante exhaustivamente en los días previos a la elección. Comentarios editoriales y colaboraciones firmadas lo hicieron claramente. Entonces ¿por qué este profesional dice que los medios no se ocuparon del asunto? Y la verdad de la milanesa, y esto también hay que decirlo, es que si alguien se ocupó de convocar a los medios para informar respecto de la situación, al menos hasta donde podía, fue la renunciada Graciela Ocaña. Mientras tanto, todos los profesionales médicos que hoy aparecen en programas de televisión de todo tipo y color, eran ilustrísimos desconocidos, salvo, tal vez, Stamboulian. Ocaña era una oveja negra en este asunto, señores, mientras el candidato oficialista y su esposa ni mencionaban el tema.
Sabemos que en la Argentina de los últimos tiempos se han ocultado unas cuántas cosas y no solamente el tema de la gripe. Desde los hechos de manifiesta corrupción hasta los aprietes diversos de parte de funcionarios y políticos como el propio Dr. Kirchner para lograr las oprobiosas candidaturas testimoniales. Sabemos que se ocultan índices de inflación, se disimulan índices de pobreza, se esconden bajo la alfombra números de la deuda pública y se recurre a artilugios como negar devoluciones de impuestos para disimular aumentos de la recaudación.
Todo el mundo sabe que el llamado Consejo de la Magistratura es una caricatura patética antirrepublicana y antidemocrática. Sabemos que el Secretario de Medios, Sr. Albistur, salió a afirmar antes de las 18 hs del 28 de junio que el F.P.V. había ganado por 6 puntos cuando todos los datos serios decían otra cosa. Han sido publicados comentarios editoriales señalando que tal afirmación no fue casual y apuntaba a que los fiscales bajaran la guardia.
Sabemos que se ha ocultado el asunto de Antonini, el caso Skanska, la bolsa de Miceli, el enriquecimiento de los Kirchner y los fondos de Santa Cruz. Sabemos, en fin, que la transparencia brilla por su ausencia en esta Argentina en la que el Dr. Kahn ve como culpables a los medios, y no justamente a los medios públicos, por lo que puede colegirse.
Hemos visto lo que ha ocurrido con la SiGEN. Hemos visto en televisión al Dr. Kirchner decirle a un movilero que a él no le respondía porque representaba al medio de De Narváez.
Bien, no vale la pena seguir.
Pero sí un parrafito para el tema de Cristina Fernández y su viaje cruzado a Centroamérica para intentar devolver a su cargo al destituido presidente de Honduras merced a una asonada militar de todos conocida.
En el programa de Mirtha Legrand del día de hoy, alguien hizo referencia una vez más al hecho de que sería mejor que la Dra. Kirchner hubiera permanecido en el país debido a, entre otras cosas, la pandemia existente. El citado profesional una vez más incurrió en una especie de verborragia ideologizada al señalar que así es como empezaron los golpes de Estado en cadena en otras épocas, palabras más, palabras menos. Y por lo tanto había que salirles al cruce, digamos.
La falta de rigurosidad histórica en una afirmación de este tipo es evidente. Si el Doctor se refería como pareció a los golpes de Estado de los años 70, cabe recordar que en tiempos de la Guerra Fría y cuando la ex Unión Soviética exportaba su revolución a toda la región americana apoyando a todo tipo de grupos terroristas y favoreciendo el secuestro de aviones de pasajeros y de personas y los ataques cruentos contra blancos inocentes, la reacción de determinados grupos militares fue una consecuencia y no una causa. No hay que dejar de recordar que la política soviética apuntaba al papel mercenario cubano para ganar espacio en América, y por lo tanto no solamente se desarrollaban movimientos guerrilleros, sino que éstos contaban con apoyo y entrenamiento de Estados soberanos (o satélites de Estados soberanos), contra los cuales reaccionaron ciertos movimientos militares que este señor ve ahora como oscuros cucos que actuaron de motu propio y porque simplemente le vinieron ganas de hacerlo.
Si bien de ninguna manera podemos justificar golpes de Estado en ninguna parte y nos permitimos exigirle al Doctor que se expida por ejemplo respecto de qué opina de la falta de libertades en Cuba y por qué ni siquiera menciona el oprobio de un pueblo donde millones de personas han sido abandonadas a su suerte en balsas de mala muerte rumbo al exilio o a los tiburones sin preocuparse jamás de su salud, lo cierto es que tampoco podemos obviar que los movimientos guerrilleros de los años 70 de filiación marxista o maoísta hacían estragos y por lo tanto la intervención militar en varios países no fue un acto espontáneo para conculcar las libertades civiles. Con todo lo de despreciable que pueda tener la acción de cualquier grupo militar que ocupa el poder desplazando a un régimen democrático, analizar esta cuestión sin tomar en cuenta ni de mentas el marco de referencia general es un acto de infantilismo impropio de una persona medianamente culta e informada que se ubica en posición de hablar de asuntos geopolíticos cuando se le pregunta qué hacer con una gripe. Observar el escenario es el marco general para luego pasar al particular. No hacerlo es poner una vez más a determinados individuos en el papel de demonios sin analizar las causas. El profesional infectólogo olvida milimétricamente toda referencia a las causas para adentrarse en las consecuencias. Y supone, además, que para corregir esto hay que mandar a la presidenta a correr riesgos innecesarios en un avión que intenta aterrizar en un territorio convulsionado y con los militares en las calles.
Para justificar un acto, en suma, que francamente excede el marco que debe esperarse de una presidenta de la república, embarcada como estuvo la Dra. Kirchner en una cruzada organizada nada menos que por Hugo Chávez y un par de presidentes latinoamericanos de más que cuestionable accionar.
Cada cual tiene su corazoncito, como siempre señalamos. Y es razonable y atendible que así sea. Por eso, y porque nosotros también tenemos el nuestro, intentamos poner blanco sobre negro estas cuestiones.
Y le decimos con todas las letras al Dr. Kahn que si estuviéramos en su lugar, no intentaríamos adquirir el Tamiflú ni asegurarnos los barbijos o el gel. No buscaríamos la manera más rápida de contar con un diagnóstico aún pagándolo fortunas ni nos preocuparíamos por intentar determinar cuándo es procedente usar barbijos...
¡Pero no estamos en su lugar, querido Doctor!
HÉCTOR BLAS TRILLO
LA INFECTOLOGÍA IDEOLÓGICA
Los virus no se matan, sino que se desactivan. Y las ideas ninguna de las dos cosas.
La verdad es que el asunto de la gripe de nombres diversos pero que inicialmente conocimos como porcina ha dado para todo tipo de declaraciones, apreciaciones, construcciones y declamaciones. En la mayoría de los casos toda esta gama semántica no pasó de ser (al menos para nosotros) una proverbial sanata, para recordar la vigencia, al menos en este punto, de la Academia del Lunfardo.
En realidad hoy mismo no tenemos en claro en dónde estamos parados al respecto. Y aseguramos haber leído cuanto comentario escrito llegó a nuestras manos, amén de seguir programas televisivos y radiales en los cuales los más variados expertos infectólogos intentaron aclararnos, suponemos, el panorama.
Creemos que al decir esto quienes se toman el trabajo de leernos seguramente estarán asintiendo nuestras apreciaciones.
Hoy por hoy no sabemos a ciencia cierta si corresponde usar barbijos, dónde, cuándo y por cuánto tiempo. Tampoco sabemos si podemos asistir a espectáculos públicos o restaurantes. Mucho menos si podemos viajar en subte, tren o colectivo.
No tenemos en claro dónde puede conseguirse la droga conocida comercialmente como Tamiflú, ni quién habrá de recetárnosla si no contamos con el adecuado diagnóstico que a su vez suponemos habrá de surgir de un hisopado de fauces cuyo análisis tampoco sabemos cuánto tiempo tardará en realizarse y por ende cuándo estarán los resultados.
Sabemos, sí, que es imperioso iniciar el tratamiento con dicha sustancia lo antes posible. Tal vez en las primeras 48 horas a más tardar. Un plazo exiguo que aumenta nuestra ansiedad por saber dónde podremos obtener un diagnóstico rápido y certero en caso de percibir síntomas que pudieran hacernos pensar siquiera que la gripe multidenominable se ha convertido en nuestro huésped indeseado.
En las últimas horas, se sucedieron las reuniones entre ministros, médicos, funcionarios y especialistas varios tendientes a ponerse de acuerdo respecto de cómo encarar las cosas. Y así, hemos oído en el día de hoy que ante ciertos síntomas (como por ejemplo fiebre superior a 38º, decaimiento y dolores musculares) es aconsejable que el médico nos recete el mágico elixir curativo.
En otras palabras, lo que hasta ayer era imperioso (el diagnóstico certero), hoy ya no lo es.
Por lo demás, nadie parece tener muy en claro si hay que lavarse las manos con jabón, con alcohol, con alcohol en gel, con alcohol diluido en agua, o con alguna otra cosa. Tampoco sabemos muy bien qué es mejor en qué casos.
Mientras se suspenden las clases se organizan finales del campeonato de fútbol y se sostiene, de manera muy circunspecta, que las clases son obligatorias y la asistencia a un partido de fútbol (o a un teatro, o a un cine), no lo son. Este insólito modo de razonar daría para un compendio particular vinculado con al sociología, suponemos.
La incongruencia llega al paroxismo cuando se afirma (como lo ha hecho el director del área del Hospital Fernández) que si todos los lugares públicos se cierran mucha gente se quedará sin trabajos básicos tales como la venta ambulante y similares.
Y precisamente en este verdadero maremágnum de contradicciones y absurdos, hemos encontrado además algunas perlas de carácter ideológico que hasta ahora nos parecían imposibles de imaginar. Es que el ideologismo da para todo.
El Dr. Pedro Kahn, jefe de infectología del Fernández, ha hecho una serie de declaraciones entre las cuales está la citada más arriba que personalmente nos han dejado pasmados.
Citaremos algunos ejemplos recurriendo simplemente a nuestra memoria. El profesional ha dicho que una crisis, una pandemia, saca a relucir lo mejor y lo peor de una comunidad. Y en este marco, ha señalado que quienes corren a comprar barbijos o a buscar el Tamiflú a países limítrofes por el temor que sienten a enfermarse no se comportan de manera solidaria y pertenecen, por lo tanto, a lo peorcito de nuestra sociedad.
Uno se pregunta por qué razón, quien recibe tantos mensajes contradictorios, confusos e incongruentes como los detallados más arriba habría de hacer otra cosa. Y se pregunta, además, qué cosa es la solidaridad y por qué razón ha de ser obligatoria para que funcione un estado de derecho. El profesional se yergue así en una suerte de patrón de la vereda de la solidaridad y pretende que la gente no tenga miedo y trate de protegerse ante tanta incongruencia.
El doctor no nos ha dicho por qué razón el medicamento no está en todas las farmacias como debería estar y como se había prometido que estuviera. Ese solo hecho bajaría dramáticamente la ansiedad y la insolidaridad que tan mal mide este hombre. Tampoco nos ha dicho por qué razón no se ha definido desde el vamos una política de emergencia con amplia difusión a nivel oficial y con la clara disposición respecto de a quién y a qué recurrir en caso de percibir los síntomas que describen la enfermedad, dada la premura respecto del inicio del tratamiento.
Este profesional muestra una tendencia ideológica que nos resulta familiar y que tiene ese tufillo clásico del déjenme a mí que soy bueno versus Uds. que no lo son. De tal modo que cuando las cosas no funcionan no es por mi culpa, profesional de la infectología, sino de Uds. que no son solidarios.
Otra observación por demás curiosa hecha por este médico, estuvo vinculada a la labor de los medios en el entrevero. Si es que todavía nuestros pelos no estaban de punta, cuando apareció esta referencia sin duda que se pararon hasta crisparse como si hubieran recibido un impulso eléctrico tal como puede observarse en los dibujos.
En efecto, el Dr. Kahn dijo algo así como que los medios (es decir los diarios, las revistas, las radios, la televisión y demás) no se habían ocupado debidamente del asunto de la gripe multinombre antes del 28 de junio. No aclaró, por suerte, si se refería únicamente a los medios no estatales, pero dado que entre sus muchas referencias a cuestiones que no van al fondo del asunto respecto de la pandemia que nos aqueja, hubo algunas referidas a la medicina pública como una especie de panacea (justamente) universal, no podemos dejar de pensar que NO incluyó a los medios estatales.
Tenemos una especial aversión, lo confesamos, a todas esas referencias difusas a cuestiones que no van al fondo de las cosas. Y mucho más sentimos esa sensación de ahogo cuando vemos que se entorna la puerta para ir de lo particular a lo general y no viceversa. Referencias indirectas o no a comportamientos sociales masivos y maliciosos, supuestas connivencias de centenares de medios de difusión, carencias universales de parte del sistema médico imperante versus la panacea señalada de un Estado omnímodo encargado de resolver todos los problemas, etc.
No dudamos de los conocimientos científicos de ninguno de los profesionales que se han multiplicado en los medios en estos días, pero la acusación a quienes ejercen el noble oficio de informar de ocultar o posponer datos de gran relevancia para la salud y la vida de la población nos parece por lo menos ligera e indigna. Y no queremos usar calificativos que puedan considerarse injuriosos porque no es nuestra intención molestar a nadie.
Pero, digamos que dado que nosotros por naturaleza intentamos protegernos y seguramente tenderemos a adquirir los adminículos y la droga por si acaso los precisáramos y dada la incertidumbre reinante, estaríamos entonces en lo que el Dr. Kahn considera la parte mala de la sociedad. Mientras tanto, él, que atribuye a los medios el infame ocultamiento de la realidad respecto de una pandemia que causa muertes y angustia, estaría en la parte buena, como hemos dicho. Claro, con toda seguridad y sin el ánimo de golpear bajo la línea de flotación, el Doctor tendrá a mano el remedio en el momento adecuado. Pero nosotros no sabemos. Simplemente no lo sabemos.
No somos quiénes para salir a defender a ningún medio, ni estatal ni privado. Que cada quien se ponga el sayo si le cabe. Pero es evidente que la ligereza de un comentario como el vertido se parece bastante a una canallada.
Queremos creer que ha sido dicha al calor de la difícil situación por la que todos estamos pasando. Queremos ser benignos en el juicio. Pero confesamos que no podemos.
Al menos quienes seguimos la campaña política supimos desde hace bastante tiempo que el tema de la gripe venía tratándose de manera más o menos displicente esperando que pasaran las elecciones. Creemos que todos quienes pueden leer este comentario estarán contestes de que esto que acabamos de afirmar era vox pópuli. Algunos periódicos se ocuparon del asunto y bastante exhaustivamente en los días previos a la elección. Comentarios editoriales y colaboraciones firmadas lo hicieron claramente. Entonces ¿por qué este profesional dice que los medios no se ocuparon del asunto? Y la verdad de la milanesa, y esto también hay que decirlo, es que si alguien se ocupó de convocar a los medios para informar respecto de la situación, al menos hasta donde podía, fue la renunciada Graciela Ocaña. Mientras tanto, todos los profesionales médicos que hoy aparecen en programas de televisión de todo tipo y color, eran ilustrísimos desconocidos, salvo, tal vez, Stamboulian. Ocaña era una oveja negra en este asunto, señores, mientras el candidato oficialista y su esposa ni mencionaban el tema.
Sabemos que en la Argentina de los últimos tiempos se han ocultado unas cuántas cosas y no solamente el tema de la gripe. Desde los hechos de manifiesta corrupción hasta los aprietes diversos de parte de funcionarios y políticos como el propio Dr. Kirchner para lograr las oprobiosas candidaturas testimoniales. Sabemos que se ocultan índices de inflación, se disimulan índices de pobreza, se esconden bajo la alfombra números de la deuda pública y se recurre a artilugios como negar devoluciones de impuestos para disimular aumentos de la recaudación.
Todo el mundo sabe que el llamado Consejo de la Magistratura es una caricatura patética antirrepublicana y antidemocrática. Sabemos que el Secretario de Medios, Sr. Albistur, salió a afirmar antes de las 18 hs del 28 de junio que el F.P.V. había ganado por 6 puntos cuando todos los datos serios decían otra cosa. Han sido publicados comentarios editoriales señalando que tal afirmación no fue casual y apuntaba a que los fiscales bajaran la guardia.
Sabemos que se ha ocultado el asunto de Antonini, el caso Skanska, la bolsa de Miceli, el enriquecimiento de los Kirchner y los fondos de Santa Cruz. Sabemos, en fin, que la transparencia brilla por su ausencia en esta Argentina en la que el Dr. Kahn ve como culpables a los medios, y no justamente a los medios públicos, por lo que puede colegirse.
Hemos visto lo que ha ocurrido con la SiGEN. Hemos visto en televisión al Dr. Kirchner decirle a un movilero que a él no le respondía porque representaba al medio de De Narváez.
Bien, no vale la pena seguir.
Pero sí un parrafito para el tema de Cristina Fernández y su viaje cruzado a Centroamérica para intentar devolver a su cargo al destituido presidente de Honduras merced a una asonada militar de todos conocida.
En el programa de Mirtha Legrand del día de hoy, alguien hizo referencia una vez más al hecho de que sería mejor que la Dra. Kirchner hubiera permanecido en el país debido a, entre otras cosas, la pandemia existente. El citado profesional una vez más incurrió en una especie de verborragia ideologizada al señalar que así es como empezaron los golpes de Estado en cadena en otras épocas, palabras más, palabras menos. Y por lo tanto había que salirles al cruce, digamos.
La falta de rigurosidad histórica en una afirmación de este tipo es evidente. Si el Doctor se refería como pareció a los golpes de Estado de los años 70, cabe recordar que en tiempos de la Guerra Fría y cuando la ex Unión Soviética exportaba su revolución a toda la región americana apoyando a todo tipo de grupos terroristas y favoreciendo el secuestro de aviones de pasajeros y de personas y los ataques cruentos contra blancos inocentes, la reacción de determinados grupos militares fue una consecuencia y no una causa. No hay que dejar de recordar que la política soviética apuntaba al papel mercenario cubano para ganar espacio en América, y por lo tanto no solamente se desarrollaban movimientos guerrilleros, sino que éstos contaban con apoyo y entrenamiento de Estados soberanos (o satélites de Estados soberanos), contra los cuales reaccionaron ciertos movimientos militares que este señor ve ahora como oscuros cucos que actuaron de motu propio y porque simplemente le vinieron ganas de hacerlo.
Si bien de ninguna manera podemos justificar golpes de Estado en ninguna parte y nos permitimos exigirle al Doctor que se expida por ejemplo respecto de qué opina de la falta de libertades en Cuba y por qué ni siquiera menciona el oprobio de un pueblo donde millones de personas han sido abandonadas a su suerte en balsas de mala muerte rumbo al exilio o a los tiburones sin preocuparse jamás de su salud, lo cierto es que tampoco podemos obviar que los movimientos guerrilleros de los años 70 de filiación marxista o maoísta hacían estragos y por lo tanto la intervención militar en varios países no fue un acto espontáneo para conculcar las libertades civiles. Con todo lo de despreciable que pueda tener la acción de cualquier grupo militar que ocupa el poder desplazando a un régimen democrático, analizar esta cuestión sin tomar en cuenta ni de mentas el marco de referencia general es un acto de infantilismo impropio de una persona medianamente culta e informada que se ubica en posición de hablar de asuntos geopolíticos cuando se le pregunta qué hacer con una gripe. Observar el escenario es el marco general para luego pasar al particular. No hacerlo es poner una vez más a determinados individuos en el papel de demonios sin analizar las causas. El profesional infectólogo olvida milimétricamente toda referencia a las causas para adentrarse en las consecuencias. Y supone, además, que para corregir esto hay que mandar a la presidenta a correr riesgos innecesarios en un avión que intenta aterrizar en un territorio convulsionado y con los militares en las calles.
Para justificar un acto, en suma, que francamente excede el marco que debe esperarse de una presidenta de la república, embarcada como estuvo la Dra. Kirchner en una cruzada organizada nada menos que por Hugo Chávez y un par de presidentes latinoamericanos de más que cuestionable accionar.
Cada cual tiene su corazoncito, como siempre señalamos. Y es razonable y atendible que así sea. Por eso, y porque nosotros también tenemos el nuestro, intentamos poner blanco sobre negro estas cuestiones.
Y le decimos con todas las letras al Dr. Kahn que si estuviéramos en su lugar, no intentaríamos adquirir el Tamiflú ni asegurarnos los barbijos o el gel. No buscaríamos la manera más rápida de contar con un diagnóstico aún pagándolo fortunas ni nos preocuparíamos por intentar determinar cuándo es procedente usar barbijos...
¡Pero no estamos en su lugar, querido Doctor!
HÉCTOR BLAS TRILLO
REFLEXIONES SOBRE HONDURAS 29/6/09
Un diario santacruceño puso el lunes 29 en tapa, a toda plana, el golpe de Estado ocurrido el domingo 28 en la república de Honduras. El diario de marras prefirió dar más importancia a esta noticia que a la derrota del kirchnerismo en las elecciones de medio término "plesbicitarias" celebradas en nuestro país. El dato es más que elocuente y exime de comentarios.
En el transcurso de su programa de almuerzos, la conductora Mirtha Legrand hizo una referencia a que a ella no le importa lo que pasa en Honduras, sino lo que pasa en la Argentina, básicamente por el tema de la gripe A y la situación político económica agravada en estas últimas horas. Otro dato también muy elocuente y que exime de comentarios.
El primero de los asuntos comentados, no dio, efectivamente, lugar a comentarios en los medios nacionales. Salvo tal vez alguno más o menos marginal.
Pero el segundo sí dio lugar a no pocas interpretaciones. Especialmente vinculando a la conductora televisiva con sectores afines a los golpes de Estado, la "derecha" y similares. Hemos oído bastante pasmados, por ejemplo, a Eduardo Aliverti atacar a la señora Legrand como en los viejos tiempos lo hacían quienes le prohibían el aire porque sus almuerzos eran "fastuosos" mientras la gente pasaba hambre.
Paréntesis: a lo largo de más de 40 años, por los almuerzos de Mirtha Legrand pasaron absolutamente todos los políticos más o menos conocidos, y también la inmensa mayoría de los actores y de los periodistas, aún los más conspicuos "progresistas" del ramo.
Nosotros no vamos a defender a nadie, pero sí vamos a decir con todas las letras que la situación en Honduras, con todo lo dramática que pudiera resultar para la democracia en el continente, no es ni de lejos comparable con las impresionantes contradicciones acontecidas en nuestro querido país, especialmente en la última semana. Desde las inconcebibles explicaciones en torno de la pandemia de gripe A, cargadas de incoherencias, con datos contradictorios respecto de la cantidad de afectados (¡¡¡2.800 contra 100.000!!!!!), hasta la freudiana negación de la derrota más estrepitosa de las últimas décadas sufrida por el kirchnerismo y sobre cuyas consecuencias estamos todavía lejos de tomar debida nota.
Nadie tiene del todo claro qué hacer con la gripe A. Nadie sabe qué conviene hacer y de hecho no hay prácticamente una campaña oficial masiva de prevención. Nada. Y si encima tenemos en cuenta que venía postergándose la toma de alguna medida por causa de las elecciones, tenemos el alarmante panorama indescriptiblemente negligente en el que se mueven los dueños de la ética en la Argentina.
Pero no nos vayamos tanto por las ramas. Acá queremos hablar de Honduras.
¿A santo de qué cierto periodismo se rasga las vestiduras por los comentarios de Mirtha Legrand cuando nunca jamás en medio siglo movió un puto dedo por la libertad y la democracia en la dictadura más anacrónica del Continente?
¿Acaso hoy por hoy existe democracia en la isla de Cuba? ¿Acaso el gobierno vigente no se ha sucedido a sí mismo en la figura del hermano de Fidel Castro sin que a nadie se le moviera un pelo dentro del "progresismo" local? ¿De qué estamos hablando?
Claro que una cosa no justifica la otra. Nos apresuramos a decirlo. No sea que nos caiga el sayo de golpistas y destituyentes, si es que ya no nos ha caído. Porque como kirchneristas no somos...
La situación en Honduras es por lo menos confusa y lo que se advierte a medida que llegan las noticias es que se ha producido una situación de hecho absolutamente crítica. Los militares intervinieron a lo bestia, como siempre. Pero intervinieron en un marco de una verdadera división civil de la sociedad, con aditamentos tales como que el depuesto presidente Zelaya al parecer ha desconocido a la propia justicia de su país.
Según un periodista de The Economist afincado en Tegucigalpa, la rebelión ha tenido ribetes insospechados en cuanto a intentar devolver al pequeño país centroamericano a una democracia plena.
No estamos en condiciones de afirmar ni negar nada. No pretendemos justificar de ningún modo que a un presidente constitucional se lo haya sacado de la cama a la madrugada y se lo hubiera puesto en un avión con destino a Costa Rica, destituido. Pero nos preguntamos ¿por qué no se lo detuvo, por ejemplo? Es que en verdad si tenía cuentas que rendir ante la justicia y el marco legal no permitía destituirlo por la vía constitucional, no debería haber sido destituido. Pero dado que eso ocurrió y al parecer con un apoyo civil imprevistamente grande, uno no entiende por qué no se lo sometió a la justicia.
Ahora estamos ante una situación de facto absolutamente agravada ante el accionar de la OEA. El organismo no hizo otra cosa que lo que sabe hacer: condenar el golpe de Estado en Honduras y exigir que sea repuesto en su cargo el destituído Zelaya.
¿A santo de qué la presidenta argentina viajó con el objeto declarado de acompañar a Zelaya a su patria para que sea repuesto en el gobierno que legalmente ostentaba? A Critina Fernández parece que la acompañarán otros presidentes, como el paraguayo Lugo o el ecuatoriano Correa.
¿No es un tema diplomático y por lo tanto a cargo de los respectivos organismos internacionales, como la citada OEA?
Nos parece especialmente grave que la presidenta argentina se involucre de ese modo en los asuntos internos de otro país, por más que allí se haya producido un golpe de Estado y por más que se trate de una asonada absolutamente repudiable. Nada tienen que hacer allí los presidentes. Están asumiendo además un riesgo ante la imprevisibilidad de la reacción del propio pueblo hondureño, dividido y enfrentado de manera masiva. ¿Y si ocurre una desgracia?
América tiene más de 20 jefes de Estado, muchos de ellos absolutamente compenetrados con el sistema democrático y por lo tanto defensores de la continuidad constitucional en Honduras. Citemos por ejemplo a Lula o a Bachelet, que además están enrolados en el "progresismo". Sin embargo, mientras los Estados americanos en general han apoyado la toma de posición de la OEA, sus presidentes no estuvieron dispuestos a formar parte de ninguna cruzada.
La verdad es que lo que está ocurriendo es que ciertos presidentes, como Cristina Fernández, están buscando un protagonismo que han perdido por mérito propio. El caso de Lugo es tragicómico. Y por su parte Correa y su triste papel en la lucha contra las FARC que viene librando Colombia lo presenta antes bien como un negador de la democracia que como lo contrario. Ni hablar de Chávez, que hasta amenazó con mandar la soldadesca, (como hace siempre este bravucón impresentable), para finalmente meter violín en bolsa como cuando no se le atrevió a Vargas Llosa luego de desafiarlo a un debate público. Y ni hablar del propio Néstor Kirchner y su fallido viaje a la zona limítrofe entre Ecuador y Colombia para participar de la liberación de algunos secuestrados hace un par de años.
Honduras es un pequeño país que tuvimos la suerte de visitar hace algunos años. Un país de gente humilde y generosa con el visitante. Un país más de los muchos que en nuestra América hispanohablante se debaten para sobrevivir. Un país que tiene los mismos sinos que muchos otros en la región: grupos de poder, familias tradicionales, estructuras rígidas y hereditarias, etc.
Y a no creerse que en Cuba la cosa es distinta. Porque esa es la otra. La estructura de poder en la tiranía caribeña ha puesto en manos de "la nueva clase" los resortes que antes estaban en manos de la clase tradicional. Y punto.
¿Habrían actuado estos presidentes de igual modo si el problema de Honduras se hubiera presentado, digamos, en Brasil o en Canadá? Ya no hablemos de pensar que pudieran inmiscuirse en lo que ocurre en Rusia o en Irán.
¿Se imagina el amable lector a la trilogía presidencial citada en un avión aterrizando en Teherán pidiendo nuevas elecciones sin fraude? Mamita.
Tan solo intentamos reflexionar respecto del rol que han de jugar los jefes de Estado. Y en el caso argentino en particular lo hacemos además con el dolor y la preocupación de ver cómo un gobierno agresivo y a la deriva intenta remontar la cuesta mediante histriónicos gestos que sólo conducen a tener problemas diplomáticos con terceros países, como si tuviéramos pocos.
Una reflexión final: la OEA ha aplicado sanciones en contra de Honduras tal como lo hizo hace 50 años contra Cuba. Y tal como no lo hizo al no aplicar los acuerdos vigentes cuando la guerra de las Malvinas ¿Este es el camino para resolver de manera incruenta el caso de Honduras? Tememos que no.
Héctor Trillo
En el transcurso de su programa de almuerzos, la conductora Mirtha Legrand hizo una referencia a que a ella no le importa lo que pasa en Honduras, sino lo que pasa en la Argentina, básicamente por el tema de la gripe A y la situación político económica agravada en estas últimas horas. Otro dato también muy elocuente y que exime de comentarios.
El primero de los asuntos comentados, no dio, efectivamente, lugar a comentarios en los medios nacionales. Salvo tal vez alguno más o menos marginal.
Pero el segundo sí dio lugar a no pocas interpretaciones. Especialmente vinculando a la conductora televisiva con sectores afines a los golpes de Estado, la "derecha" y similares. Hemos oído bastante pasmados, por ejemplo, a Eduardo Aliverti atacar a la señora Legrand como en los viejos tiempos lo hacían quienes le prohibían el aire porque sus almuerzos eran "fastuosos" mientras la gente pasaba hambre.
Paréntesis: a lo largo de más de 40 años, por los almuerzos de Mirtha Legrand pasaron absolutamente todos los políticos más o menos conocidos, y también la inmensa mayoría de los actores y de los periodistas, aún los más conspicuos "progresistas" del ramo.
Nosotros no vamos a defender a nadie, pero sí vamos a decir con todas las letras que la situación en Honduras, con todo lo dramática que pudiera resultar para la democracia en el continente, no es ni de lejos comparable con las impresionantes contradicciones acontecidas en nuestro querido país, especialmente en la última semana. Desde las inconcebibles explicaciones en torno de la pandemia de gripe A, cargadas de incoherencias, con datos contradictorios respecto de la cantidad de afectados (¡¡¡2.800 contra 100.000!!!!!), hasta la freudiana negación de la derrota más estrepitosa de las últimas décadas sufrida por el kirchnerismo y sobre cuyas consecuencias estamos todavía lejos de tomar debida nota.
Nadie tiene del todo claro qué hacer con la gripe A. Nadie sabe qué conviene hacer y de hecho no hay prácticamente una campaña oficial masiva de prevención. Nada. Y si encima tenemos en cuenta que venía postergándose la toma de alguna medida por causa de las elecciones, tenemos el alarmante panorama indescriptiblemente negligente en el que se mueven los dueños de la ética en la Argentina.
Pero no nos vayamos tanto por las ramas. Acá queremos hablar de Honduras.
¿A santo de qué cierto periodismo se rasga las vestiduras por los comentarios de Mirtha Legrand cuando nunca jamás en medio siglo movió un puto dedo por la libertad y la democracia en la dictadura más anacrónica del Continente?
¿Acaso hoy por hoy existe democracia en la isla de Cuba? ¿Acaso el gobierno vigente no se ha sucedido a sí mismo en la figura del hermano de Fidel Castro sin que a nadie se le moviera un pelo dentro del "progresismo" local? ¿De qué estamos hablando?
Claro que una cosa no justifica la otra. Nos apresuramos a decirlo. No sea que nos caiga el sayo de golpistas y destituyentes, si es que ya no nos ha caído. Porque como kirchneristas no somos...
La situación en Honduras es por lo menos confusa y lo que se advierte a medida que llegan las noticias es que se ha producido una situación de hecho absolutamente crítica. Los militares intervinieron a lo bestia, como siempre. Pero intervinieron en un marco de una verdadera división civil de la sociedad, con aditamentos tales como que el depuesto presidente Zelaya al parecer ha desconocido a la propia justicia de su país.
Según un periodista de The Economist afincado en Tegucigalpa, la rebelión ha tenido ribetes insospechados en cuanto a intentar devolver al pequeño país centroamericano a una democracia plena.
No estamos en condiciones de afirmar ni negar nada. No pretendemos justificar de ningún modo que a un presidente constitucional se lo haya sacado de la cama a la madrugada y se lo hubiera puesto en un avión con destino a Costa Rica, destituido. Pero nos preguntamos ¿por qué no se lo detuvo, por ejemplo? Es que en verdad si tenía cuentas que rendir ante la justicia y el marco legal no permitía destituirlo por la vía constitucional, no debería haber sido destituido. Pero dado que eso ocurrió y al parecer con un apoyo civil imprevistamente grande, uno no entiende por qué no se lo sometió a la justicia.
Ahora estamos ante una situación de facto absolutamente agravada ante el accionar de la OEA. El organismo no hizo otra cosa que lo que sabe hacer: condenar el golpe de Estado en Honduras y exigir que sea repuesto en su cargo el destituído Zelaya.
¿A santo de qué la presidenta argentina viajó con el objeto declarado de acompañar a Zelaya a su patria para que sea repuesto en el gobierno que legalmente ostentaba? A Critina Fernández parece que la acompañarán otros presidentes, como el paraguayo Lugo o el ecuatoriano Correa.
¿No es un tema diplomático y por lo tanto a cargo de los respectivos organismos internacionales, como la citada OEA?
Nos parece especialmente grave que la presidenta argentina se involucre de ese modo en los asuntos internos de otro país, por más que allí se haya producido un golpe de Estado y por más que se trate de una asonada absolutamente repudiable. Nada tienen que hacer allí los presidentes. Están asumiendo además un riesgo ante la imprevisibilidad de la reacción del propio pueblo hondureño, dividido y enfrentado de manera masiva. ¿Y si ocurre una desgracia?
América tiene más de 20 jefes de Estado, muchos de ellos absolutamente compenetrados con el sistema democrático y por lo tanto defensores de la continuidad constitucional en Honduras. Citemos por ejemplo a Lula o a Bachelet, que además están enrolados en el "progresismo". Sin embargo, mientras los Estados americanos en general han apoyado la toma de posición de la OEA, sus presidentes no estuvieron dispuestos a formar parte de ninguna cruzada.
La verdad es que lo que está ocurriendo es que ciertos presidentes, como Cristina Fernández, están buscando un protagonismo que han perdido por mérito propio. El caso de Lugo es tragicómico. Y por su parte Correa y su triste papel en la lucha contra las FARC que viene librando Colombia lo presenta antes bien como un negador de la democracia que como lo contrario. Ni hablar de Chávez, que hasta amenazó con mandar la soldadesca, (como hace siempre este bravucón impresentable), para finalmente meter violín en bolsa como cuando no se le atrevió a Vargas Llosa luego de desafiarlo a un debate público. Y ni hablar del propio Néstor Kirchner y su fallido viaje a la zona limítrofe entre Ecuador y Colombia para participar de la liberación de algunos secuestrados hace un par de años.
Honduras es un pequeño país que tuvimos la suerte de visitar hace algunos años. Un país de gente humilde y generosa con el visitante. Un país más de los muchos que en nuestra América hispanohablante se debaten para sobrevivir. Un país que tiene los mismos sinos que muchos otros en la región: grupos de poder, familias tradicionales, estructuras rígidas y hereditarias, etc.
Y a no creerse que en Cuba la cosa es distinta. Porque esa es la otra. La estructura de poder en la tiranía caribeña ha puesto en manos de "la nueva clase" los resortes que antes estaban en manos de la clase tradicional. Y punto.
¿Habrían actuado estos presidentes de igual modo si el problema de Honduras se hubiera presentado, digamos, en Brasil o en Canadá? Ya no hablemos de pensar que pudieran inmiscuirse en lo que ocurre en Rusia o en Irán.
¿Se imagina el amable lector a la trilogía presidencial citada en un avión aterrizando en Teherán pidiendo nuevas elecciones sin fraude? Mamita.
Tan solo intentamos reflexionar respecto del rol que han de jugar los jefes de Estado. Y en el caso argentino en particular lo hacemos además con el dolor y la preocupación de ver cómo un gobierno agresivo y a la deriva intenta remontar la cuesta mediante histriónicos gestos que sólo conducen a tener problemas diplomáticos con terceros países, como si tuviéramos pocos.
Una reflexión final: la OEA ha aplicado sanciones en contra de Honduras tal como lo hizo hace 50 años contra Cuba. Y tal como no lo hizo al no aplicar los acuerdos vigentes cuando la guerra de las Malvinas ¿Este es el camino para resolver de manera incruenta el caso de Honduras? Tememos que no.
Héctor Trillo
ENCUESTEX 29/6/09
Cuando ayer señalamos que los datos con los que contábamos no se correspondían con las cifras que comentaban los canales de televisión y mucho menos con las acercadas por el inefable Secretario de Medios Albistur (otro de los que seguramente apoya la famosa ley de "medios audivisuales" proyectada por el autoritario gobierno kirchnerista), recibimos algunas críticas y varios comentarios intentando averiguar cómo teníamos esos datos.
En realidad, reiteramos, los datos que teníamos eran de cuatro encuestadoras muy serias, tres de las cuales daban ganador al peronismo disidente por dos o tres puntos, y una cuarta que daba ganador al FPV por un punto.
Lo que ocurrió es como el genuflexo secretario de marras hablaba de 6 o 7 puntos a favor del FPV nos llamó poderosamente la atención. Tal vez nos pareció la antesala del curro. No nos atrevemos a afirmarlo rotundamente, pero es llamativo.
Cuando bien entrada la madrugada Néstor Kirchner reconoció la derrota utilizando los términos infantiles a los que ya nos tiene de sobra acostumbrados, hizo mención al hecho de que si "ellos" hubieran perdido por dos puntos seguramente estarían denunciando fraude...
"Ellos", claro está, son los demás, el resto. Los antipatriotas, vendepatrias, neoliberales, caca y pis. El calefón junto a la biblia, bah, que obviamente es El. Ella y El, para mejor decir.
¿Por qué Albistur mintió de ese modo si sabía que existían encuestas que decían otra cosa? ¿O no lo sabía?
En esta época de hackeos y teléfonos pinchados más cámaras ocultas más programas de televisión bajadores de línea que tienen acceso a todo lo de lo de "ellos" ¿es razonable suponer que el impresentable "secretario" no supiera que otras encuestras decían otra cosa y que nosotros, simples mortales no "secretarios" sí lo supiéramos?
¿O más bien estaba el tal "secretario" esperando un "milagro" entendiéndose por tal aquello que no existe pero que fácilmente puede inventarse?
Porque posiblemente por eso "ellos" insistían en que los fiscales se quedaran hasta el final en el recuento de los votos ¿no?
Estamos tan podridos de ser acusados de cuanta mierda se les ocurra a todos estos, que por una vez podemos desconfiar nosotros, ¿no?
Y la verdad es que sí desconfiamos.
Y mientras canales y radios daban durante la primera hora ganador al FPV por 6 o 7 puntos, nosotros muy recontramodestamente, dábamos ganador al peronismo disidente.
¡Mirá si fuéramos periodistas!!!...¡Qué te pasa Trillo???
Héctor Trillo
En realidad, reiteramos, los datos que teníamos eran de cuatro encuestadoras muy serias, tres de las cuales daban ganador al peronismo disidente por dos o tres puntos, y una cuarta que daba ganador al FPV por un punto.
Lo que ocurrió es como el genuflexo secretario de marras hablaba de 6 o 7 puntos a favor del FPV nos llamó poderosamente la atención. Tal vez nos pareció la antesala del curro. No nos atrevemos a afirmarlo rotundamente, pero es llamativo.
Cuando bien entrada la madrugada Néstor Kirchner reconoció la derrota utilizando los términos infantiles a los que ya nos tiene de sobra acostumbrados, hizo mención al hecho de que si "ellos" hubieran perdido por dos puntos seguramente estarían denunciando fraude...
"Ellos", claro está, son los demás, el resto. Los antipatriotas, vendepatrias, neoliberales, caca y pis. El calefón junto a la biblia, bah, que obviamente es El. Ella y El, para mejor decir.
¿Por qué Albistur mintió de ese modo si sabía que existían encuestas que decían otra cosa? ¿O no lo sabía?
En esta época de hackeos y teléfonos pinchados más cámaras ocultas más programas de televisión bajadores de línea que tienen acceso a todo lo de lo de "ellos" ¿es razonable suponer que el impresentable "secretario" no supiera que otras encuestras decían otra cosa y que nosotros, simples mortales no "secretarios" sí lo supiéramos?
¿O más bien estaba el tal "secretario" esperando un "milagro" entendiéndose por tal aquello que no existe pero que fácilmente puede inventarse?
Porque posiblemente por eso "ellos" insistían en que los fiscales se quedaran hasta el final en el recuento de los votos ¿no?
Estamos tan podridos de ser acusados de cuanta mierda se les ocurra a todos estos, que por una vez podemos desconfiar nosotros, ¿no?
Y la verdad es que sí desconfiamos.
Y mientras canales y radios daban durante la primera hora ganador al FPV por 6 o 7 puntos, nosotros muy recontramodestamente, dábamos ganador al peronismo disidente.
¡Mirá si fuéramos periodistas!!!...¡Qué te pasa Trillo???
Héctor Trillo
QUIÉN GANÓ 28/6/09 19 HS.
En todas las elecciones pasa lo mismo. Nunca se dicen las cosas como son.
Simplemente quiero decir que los datos que a mí me han pasado, provenientes de cuatro encuestas a boca de urna dan ganador al peronismo disidente en tres de ellas y al FPV en la cuarta.
También me pasaron otros datos, sobre Solanas, Giustiniani etc. En los demás los datos coinciden con los que se difunden en la radio y en la tele. Pero del FPV en la provincia lo que ha dicho el Secretario de Medios Albistur es que el kirchnerismo gana por 6 puntos por lo menos.
¿Puede ser para tanto?
Por supuesto que cada quien tiene su corazoncito y tiene sus razones para ello. Pero es evidente que hay algo que no cierra.
En fin.
H.T.
Simplemente quiero decir que los datos que a mí me han pasado, provenientes de cuatro encuestas a boca de urna dan ganador al peronismo disidente en tres de ellas y al FPV en la cuarta.
También me pasaron otros datos, sobre Solanas, Giustiniani etc. En los demás los datos coinciden con los que se difunden en la radio y en la tele. Pero del FPV en la provincia lo que ha dicho el Secretario de Medios Albistur es que el kirchnerismo gana por 6 puntos por lo menos.
¿Puede ser para tanto?
Por supuesto que cada quien tiene su corazoncito y tiene sus razones para ello. Pero es evidente que hay algo que no cierra.
En fin.
H.T.
FINAL DE JUEGO 27/6/09
La campaña electoral que acaba de finalizar ha sido, creemos que sin lugar a dudas, una de las más aciagas de la historia política del país. Y sin duda la más fraudulenta de todas desde el retorno de la democracia en 1983.
Tanto el gobierno nacional como la mayoría de los gobiernos provinciales han dedicado tiempo y gran cantidad de dinero del erario a solventar a los candidatos oficialistas. Se recurrió a todo tipo de artimañas para descalificar a los adversarios y prácticamente no se aportaron ideas o programas de ninguna índole.
El ex presidente buscó la manera de postularse como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires recurriendo a artilugios que le permitieran, ante una justicia dócil y francamente indigna, alcanzar la legalidad. Néstor Kirchner, que tranquilamente podría haber sido presidente constitucional en estos momentos, ha debido bajar al llano de la provincia más poblada del país para intentar conservar el "aparato", que fácil y rápidamente podría cambiar de manos ante una derrota.
Kirchner ya ha sido derrotado, aún en el supuesto de obtener más votos merced a todo tipo de dádivas y prebendas, a las que ha recurrido sin ningún miramiento y sin ninguna vergüenza, especialmente en el hoy llamado "segundo cordón". Es decir, donde reside la población más pobre y postergada. Y decimos que ha sido derrotado justamente por eso: porque ha debido recurrir a esta clase de populismo de la peor calaña para intentar arrimar unos votos entre la gente menos informada en lugar de meritoriamente ser hoy el presidente de la Nación electo por la ciudadanía.
El fracaso es elocuente. El recurso de las candidaturas "testimoniales" es otra vergüenza más de las tantas a las que nos tiene acostumbrados el actual gobierno. Desde las bravatas de Guillermo Moreno (con datos falseados incluídos), hasta la apropiación de las AFJP, pasando por las acusaciones de todo tipo a los opositores y la persecución a la prensa con argumentos falaces, ditirámbicos e insultantes. Maniqueo hasta el sopor, Kirchner ha intentado de todas las formas posibles dividir al universo en dos: los buenos y nobles patriotas: ellos. Y la basura más artera y vendepatria: los demás.
Enfrente, varios candidatos se han postulado para ganar posiciones ante el evidente desbande oficial. Desde De Narváez acompañado nada menos que por el "todoterreno" Felipe Solá, hasta Margarita Stolbizer, seguida por Ricardo Alfonsín, un mediocre político que ha resurgido a partir de la muerte de su padre.
Las condiciones políticas de un Fernando Sabatella parecen haber quedado demostradas en un municipio como Morón. Pero Morón no es más que una especie de antesala del infierno y no aporta los votos de La Matanza, genuino bastión donde hay que repartir muchos planes de ayuda y muchos electrodomésticos, como ha venido haciéndose sin prisa y sin pausa.
Con la inmensa cantidad de recursos del pueblo utilizados por el partido gobernante para hacer propaganda, estamos ante virtual empate técnico (como gustan decir los encuestólogos) entre Kirchner y De Narváez.
Este último es un empresario devenido a político de bastante poca capacidad de juego a la hora de proponer cosas más o menos concretas. Se dice peronista, lo mismo que Solá, o que Rodríguez Saa, o que el propio Carlos Menem.
Por ahí andan también toda una gama de piqueteros más o menos acomodados y aceitados por los dineros del gobierno. D elía, Pérsico, Ceballos y varios etcéteras de menor cuantía mediática, han intentado acomodarse en las listas oficiales, en las colectoras, en las paralelas, o en donde sea.
No queremos extendernos demasiado. En la Capital, que ha dejado de ser Federal, el candidato oficial es Carlos Heller, un comunista banquero, contradictorio en sus formas y en sus hechos. Increíblemente poco creíble. Que ha salido a llamar mentiroso a Pino Solanas, un artista devenido a político que parece tener como bastión del que alardea su honestidad. Algo que también usó el trotskista Luis Zamora no hace mucho.
Elisa Carrió se ha postulado en el tercer lugar en las listas y sigue jugando al misticismo y a las denuncias. Se vanagloria de sí misma e intenta lanzar profecías que luego sostiene que se han cumplido aún cuando notoriamente no ha sido así. Ha puesto la Dra Carrió como candidato a primer diputado a Alfonso Prat Gay, un técnico formado en Londres, bastante agresivo y desconfiado, que muy poco sabe de batallar en el ruedo político ante pichones de buitres del rango de ciertos capitostes de diverso cuño.
Por el lado del sindicalismo fascista que sigue reinando en el país desde el también aciago 1945, Hugo Moyano pretendió colocar en las listas a sus amigos para sumar poder, amenazando y demostrando sus garras a la hora de amedrentar a empresarios de diversa categoría y títulos.
Todos ellos, todos juntos, y cada uno de ellos, se debaten en la cubierta del Titanic mientras la orquesta toca como puede la marcha peronista, el capital es combatido, la economía se autodestruye y los valores de la ética y la moral están absolutamente por el piso.
Mucho se ha hablado del programa "Gran Cuñado" al que no pocos políticos han asistido para intentar sumar algunos puntos. Incluso el propio Kirchner conversó por teléfono con el animador Tinelli y con su doble encarnado por el actor Villarreal.
Pan y circo.
¿Y qué pasará el lunes?. Nadie lo sabe. Pero pueden hacerse algunas conjeturas.
Si Kirchner saca "un voto más" considerará que es ganador. Y si saca "un voto menos" intentará sumar todo el país para decir que sacó "un voto más". Si no consigue esto, es probable que se agarre una de sus clásicas rabietas (él que llama nerviosos a todos los demás) y tal vez intente que su dócil esposa renuncie. Estas cosas se comentan en privado pero no se dicen en público.
En estos días la salida de capitales del país es alarmante, pese a todos los controles puestos por el inefable Moreno. Nadie está dispuesto a perder su capital, pero todos se la ven venir.
La situación financiera no es tan drástica. Y tenemos entendido que Martín Redrado en el Banco Central está piloteando la cosa bastante bien. Pero no quita que se sigue una estrategia que consiste en tratar de devaluar para que más o menos la industria funcione. Al mismo tiempo que se malgastan los dineros de la Ansés para intentar "recuperar" empresas inviables.
En estas horas se corre toda clase de rumores. Desde corridas bancarias hasta maxidevaluaciones. Consideramos que el sistema está bastante sólido como para que esas cosas ocurran con "éxito", para decirlo así.
Más bien creemos que la incertidumbre seguirá. El oficialismo perderá escaños y probablemente recurra con más frecuencia todavía a los decretos de necesidad y urgencia.
De una cosa creemos estar bastante seguros: el propio peronismo de encargará de los Kirchner, como antes se encargó de Menem y de alguna manera también de Duhalde. Entre ellos mismos se dilucidarán las cuestiones.
El final de juego es una realidad, y habrá que ver quién se queda con el pozo acumulado.
Héctor Trillo
Tanto el gobierno nacional como la mayoría de los gobiernos provinciales han dedicado tiempo y gran cantidad de dinero del erario a solventar a los candidatos oficialistas. Se recurrió a todo tipo de artimañas para descalificar a los adversarios y prácticamente no se aportaron ideas o programas de ninguna índole.
El ex presidente buscó la manera de postularse como candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires recurriendo a artilugios que le permitieran, ante una justicia dócil y francamente indigna, alcanzar la legalidad. Néstor Kirchner, que tranquilamente podría haber sido presidente constitucional en estos momentos, ha debido bajar al llano de la provincia más poblada del país para intentar conservar el "aparato", que fácil y rápidamente podría cambiar de manos ante una derrota.
Kirchner ya ha sido derrotado, aún en el supuesto de obtener más votos merced a todo tipo de dádivas y prebendas, a las que ha recurrido sin ningún miramiento y sin ninguna vergüenza, especialmente en el hoy llamado "segundo cordón". Es decir, donde reside la población más pobre y postergada. Y decimos que ha sido derrotado justamente por eso: porque ha debido recurrir a esta clase de populismo de la peor calaña para intentar arrimar unos votos entre la gente menos informada en lugar de meritoriamente ser hoy el presidente de la Nación electo por la ciudadanía.
El fracaso es elocuente. El recurso de las candidaturas "testimoniales" es otra vergüenza más de las tantas a las que nos tiene acostumbrados el actual gobierno. Desde las bravatas de Guillermo Moreno (con datos falseados incluídos), hasta la apropiación de las AFJP, pasando por las acusaciones de todo tipo a los opositores y la persecución a la prensa con argumentos falaces, ditirámbicos e insultantes. Maniqueo hasta el sopor, Kirchner ha intentado de todas las formas posibles dividir al universo en dos: los buenos y nobles patriotas: ellos. Y la basura más artera y vendepatria: los demás.
Enfrente, varios candidatos se han postulado para ganar posiciones ante el evidente desbande oficial. Desde De Narváez acompañado nada menos que por el "todoterreno" Felipe Solá, hasta Margarita Stolbizer, seguida por Ricardo Alfonsín, un mediocre político que ha resurgido a partir de la muerte de su padre.
Las condiciones políticas de un Fernando Sabatella parecen haber quedado demostradas en un municipio como Morón. Pero Morón no es más que una especie de antesala del infierno y no aporta los votos de La Matanza, genuino bastión donde hay que repartir muchos planes de ayuda y muchos electrodomésticos, como ha venido haciéndose sin prisa y sin pausa.
Con la inmensa cantidad de recursos del pueblo utilizados por el partido gobernante para hacer propaganda, estamos ante virtual empate técnico (como gustan decir los encuestólogos) entre Kirchner y De Narváez.
Este último es un empresario devenido a político de bastante poca capacidad de juego a la hora de proponer cosas más o menos concretas. Se dice peronista, lo mismo que Solá, o que Rodríguez Saa, o que el propio Carlos Menem.
Por ahí andan también toda una gama de piqueteros más o menos acomodados y aceitados por los dineros del gobierno. D elía, Pérsico, Ceballos y varios etcéteras de menor cuantía mediática, han intentado acomodarse en las listas oficiales, en las colectoras, en las paralelas, o en donde sea.
No queremos extendernos demasiado. En la Capital, que ha dejado de ser Federal, el candidato oficial es Carlos Heller, un comunista banquero, contradictorio en sus formas y en sus hechos. Increíblemente poco creíble. Que ha salido a llamar mentiroso a Pino Solanas, un artista devenido a político que parece tener como bastión del que alardea su honestidad. Algo que también usó el trotskista Luis Zamora no hace mucho.
Elisa Carrió se ha postulado en el tercer lugar en las listas y sigue jugando al misticismo y a las denuncias. Se vanagloria de sí misma e intenta lanzar profecías que luego sostiene que se han cumplido aún cuando notoriamente no ha sido así. Ha puesto la Dra Carrió como candidato a primer diputado a Alfonso Prat Gay, un técnico formado en Londres, bastante agresivo y desconfiado, que muy poco sabe de batallar en el ruedo político ante pichones de buitres del rango de ciertos capitostes de diverso cuño.
Por el lado del sindicalismo fascista que sigue reinando en el país desde el también aciago 1945, Hugo Moyano pretendió colocar en las listas a sus amigos para sumar poder, amenazando y demostrando sus garras a la hora de amedrentar a empresarios de diversa categoría y títulos.
Todos ellos, todos juntos, y cada uno de ellos, se debaten en la cubierta del Titanic mientras la orquesta toca como puede la marcha peronista, el capital es combatido, la economía se autodestruye y los valores de la ética y la moral están absolutamente por el piso.
Mucho se ha hablado del programa "Gran Cuñado" al que no pocos políticos han asistido para intentar sumar algunos puntos. Incluso el propio Kirchner conversó por teléfono con el animador Tinelli y con su doble encarnado por el actor Villarreal.
Pan y circo.
¿Y qué pasará el lunes?. Nadie lo sabe. Pero pueden hacerse algunas conjeturas.
Si Kirchner saca "un voto más" considerará que es ganador. Y si saca "un voto menos" intentará sumar todo el país para decir que sacó "un voto más". Si no consigue esto, es probable que se agarre una de sus clásicas rabietas (él que llama nerviosos a todos los demás) y tal vez intente que su dócil esposa renuncie. Estas cosas se comentan en privado pero no se dicen en público.
En estos días la salida de capitales del país es alarmante, pese a todos los controles puestos por el inefable Moreno. Nadie está dispuesto a perder su capital, pero todos se la ven venir.
La situación financiera no es tan drástica. Y tenemos entendido que Martín Redrado en el Banco Central está piloteando la cosa bastante bien. Pero no quita que se sigue una estrategia que consiste en tratar de devaluar para que más o menos la industria funcione. Al mismo tiempo que se malgastan los dineros de la Ansés para intentar "recuperar" empresas inviables.
En estas horas se corre toda clase de rumores. Desde corridas bancarias hasta maxidevaluaciones. Consideramos que el sistema está bastante sólido como para que esas cosas ocurran con "éxito", para decirlo así.
Más bien creemos que la incertidumbre seguirá. El oficialismo perderá escaños y probablemente recurra con más frecuencia todavía a los decretos de necesidad y urgencia.
De una cosa creemos estar bastante seguros: el propio peronismo de encargará de los Kirchner, como antes se encargó de Menem y de alguna manera también de Duhalde. Entre ellos mismos se dilucidarán las cuestiones.
El final de juego es una realidad, y habrá que ver quién se queda con el pozo acumulado.
Héctor Trillo
REALIDAD Y FICCIÓN 21/6/09
Segunda Opinión
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN
Las declaraciones oficiales tienden a mostrar un optimismo que en nuestra opinión excede largamente las expectativas. Los indicadores deben ser calculados y sobre todo leídos de manera adecuada.
Resulta ocioso a estas alturas hacer mención al hecho de que el gobierno del matrimonio Kirchner ha destruido el sistema de cálculo estadístico convirtiéndolo en una farsa de mal gusto. La inutilidad de los datos oficiales es hoy vox pópuli y nadie en su sano juicio puede poner en duda este aserto. Incluso funcionarios del mismo oficialismo, como por ejemplo el jefe de gabinete, han admitido en varias oportunidades que es imprescindible terminar con la adulteración de datos. Esto, sin embargo, no ha ocurrido. Es obvio que el gobierno se resiste a admitir la realidad, lo cual no deja de constituir a nuestro juicio uno de los datos más preocupantes de la actual coyuntura. Negar lo obvio siempre es el peor de los escenarios.
Cuando días pasados la presidenta hizo referencia a la recaudación fiscal del mes de mayo, envolvió el dato de una euforia absolutamente injustificada. El 12,5% de crecimiento anual nominal en la recaudación está muy lejos de demostrar el éxito económico. Por el contrario, si la tasa de inflación estimada para el período anual considerado está, según los diversos cálculos, entre el 20 y el 24%, es obvio que la recaudación ha caído de manera estrepitosa.
La recaudación tributaria propiamente dicha creció en el período considerado un 9,5%, el menor crecimiento nominal del último cuatrimestre. En febrero el crecimiento había sido del 14% , y en marzo el 23%.
Si a todo esto le agregamos el hecho de que las recaudaciones de estos meses incluyen el desvío de los aportes que el año pasado los trabajadores realizaban a las AFJP y ahora no lo hacen más, tenemos en verdad una caída bastante más importante en el volumen de recaudación.
La AFIP continúa con la política de no devolver impuestos a los exportadores con argumentos que no se condicen con su verdadera función fiscalizadora, dado que se hace mención a operaciones con países denominados paraísos fiscales y a la necesidad de demostrar la veracidad y certeza de tales operaciones y mientras tanto no se devuelven los impuestos, lo cual obviamente constituye un concepto bien diferente. Tales devoluciones de impuestos cayeron más del 38%.
Mientras el IVA a cargo de la DGI se mantuvo dentro de los valores esperados ante la pérdida de valor de la moneda, el IVA de la Administración Nacional de Aduanas se derrumbó más del 30%, ello como consecuencia del derrumbe de las exportaciones y del control y limitación a las importaciones.
En materia de impuestos internos, si no consideramos el tabaco (que sufrió incrementos de alícuotas(, la suba interanual apenas superó el 10%, cifra absolutamente negativa si la comparamos con la inflación real.
El Monotributo no superó el 8% interanual de incremento en su recaudación. El impuesto a las transacciones financieras subió apenas un 2%, siempre en el mismo período. Las caídas son elocuentes.
La actividad inmobiliaria por su parte hizo caer cerca del 30% el impuesto a las transferencias de inmuebles (I.T.I.). Los derechos de exportación casi el 10% de merma, y los de importación -24,5%.
La verdad es que la recaudación no ha venido creciendo en la misma medida en la que lo hacen los gastos. En especial las remuneraciones del Estado, que han venido subiendo proporcionalmente cerca de 4 veces más que el aumento de los ingresos.
La industria ha caído un 13% interanual en el primer cuatrimestre. Pero el INDEC dice que en igual período el sector cayó apenas el 1,8%. La construcción cayó en abril un 7,5% (3% según el INDEC). En los supermercados las ventas cayeron más del 20% en abril (para el INDEC subieron un 13%).
La presidenta, entonces, presenta de manera exitosa y valorativa del modelo una serie de datos que en realidad están significando todo lo contrario. Obviamente que no se trata únicamente de la situación de la economía argentina, a la que sin dudas hay que enmarcar en un panorama internacional sumamente inestable y en general bastante recesivo.
No sabemos si la euforia es por desconocimiento o una pose deliberada. En cualquiera de los dos casos es un elemento negativo. Porque los inversores, sus asesores y en general los profesionales de las ciencias económicas no ignoran estos datos. Preferimos no sacar conclusiones que por ahí exceden el marco aún de un comentario de opinión como es éste.
A todo esto aumenta la salida de capitales y se ponen todo tipo de trabas para frenar las importaciones, y el secretario de comercio incurre en ridiculeces tales como pretender que alguien que importa (lo que sea) exporte por el mismo valor (rebuscátelas, dicen que le dijo a un empresario, comprá aceitunas y exportalas, o vino...). En estas cuestiones ni siquiera juega la ideología, pues estamos de lleno en el terrero de la ignorancia y el abuso de poder.
Completamos este panorama recordando que en nuestra opinión, y pese a todos los indicadores negativos que estamos mencionando, la situación no será tan crítica, a menos que los descalabros en materia de decisiones sigan el rumbo que están teniendo.
Es que en estos momentos lo que observamos es una tendencia muy seria al surrealismo. No vale la pena abundar sobre lo que hace la secretaría de comercio, o sobre lo que señalamos de la euforia de la presidenta, que si es por ignorancia puede ser peligrosísimo. Si se toman medidas tan nefastas como para empujar al país al precipicio o no, no podemos adelantarlo.
Las cifras no están tan mal, y un cierto repunte en los valores de la commodities resultan sin duda favorables. Al mismo tiempo, si en el mundo se produce una cierta reactivación (no estamos para nada seguros que esto ocurra de manera importante, al menos durante este año), la demanda externa puede también favorecer al mercado local.
Pero, sin embargo, ciertos comentarios del presidente de facto nos ponen sobre ascuas. En efecto, Néstor Kirchner afirmó que no devaluará luego del 28 de junio. Dijo más, dijo que estaría loco si lo hiciera. En realidad Kirchner cree que una devaluación depende exclusivamente de lo que él disponga.
Es decir que una persona que ha pasado la cincuentena larga de años de vida, abogado y con una larga trayectoria como intendente, gobernador y presidente de derecho y de facto, aún no ha aprendido que no depende de su voluntad la no devaluación de la moneda. Y sin embargo, lo cree. O hace creer que lo cree. Las devaluaciones ocurren más allá de las intenciones, lo cual significa que aún no queriendo el funcionario actuante, no puede evitarlo. Esto ha ocurrido demasiadas veces en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 e incluso a comienzos de este siglo, cuando el gobierno duhaldista pretendió llevar el dólar a $ 1,40 y a las pocas semanas éste había alcanzado los $ 4.- (de paso: cuando ciertos economistas pronosticaban un dólar de $ 10.- para fin de 2002, algunos profesionales los tachaban –y aún lo hacen- de genios por haber fallado sus pronósticos, pero ni tales profesionales ni los gobernantes actuales hacen mención a la impresionante pifia de Remes Lenicov-Duhalde y compañía en ese año).
Los indicadores con relación a las reservas de energía o las existencias ganaderas, agrícolas y lácteas son francamente negativos. Los índices de pobreza han crecido notablemente en los últimos dos años si se miden adecuadamente las estadísticas. Las inversiones no llegan a la argentina y es por eso que en su momento se convocó a Beatriz Nofal para intentar atraerlas como fuere. La fuga de divisas está tan a la vista que desespera a personajes como el secretario de gobierno, que la verdad es que ya no sabe a quién patotear. ¿Dónde está la bonanza y la expectativa de un futuro promisorio del modelo?
Por eso no terminamos de entender las razones de la euforia. Las razones por las cuales la presidenta viaja a Suiza a sermonear al resto del planeta respecto de lo que hay que hacer para pasar al frente.
No hemos arreglado nuestra deuda externa, ni con los holdouts ni con el Club de París. Mantenemos un sistema de subsidios absolutamente negador de la realidad en materia de precios. La apropiación de los fondos de las AFJP ha dado lugar a toda clase de patriadas de parte de la ANSES, esencialmente tendientes a conservar las fuentes de trabajo allí donde en verdad se necesita gestión y management. y no amigos del poder puestos a directores.
Tenemos serios problemas de financiamiento externo. Se habla de una recomposición con el FMI que el gobierno se resiste a reconocer. El problema de los embargos y bloqueos a fondos argentinos en el exterior es bastante más grave de lo que trasciende. El financiamiento local es casi inexistente siendo que debería estar en el orden del 50% de los fondos del sistema, dado que los bancos oficiales mantienen depósitos por ese porcentaje del total (y se supone que no son avaros e injustos como la presidenta sugiere de todos los banqueros –excepción hecha, suponemos, de los bancos oficiales y de Carlos Heller-).
Y terminamos con una reflexión: a aquella famosa frase de Luis Barrionuevo respecto de que tendríamos que dejar de robar por dos años, habría que agregarle que también deberíamos dejar de mentir por ese lapso. O en todo caso dejar de creérnosla.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN
Las declaraciones oficiales tienden a mostrar un optimismo que en nuestra opinión excede largamente las expectativas. Los indicadores deben ser calculados y sobre todo leídos de manera adecuada.
Resulta ocioso a estas alturas hacer mención al hecho de que el gobierno del matrimonio Kirchner ha destruido el sistema de cálculo estadístico convirtiéndolo en una farsa de mal gusto. La inutilidad de los datos oficiales es hoy vox pópuli y nadie en su sano juicio puede poner en duda este aserto. Incluso funcionarios del mismo oficialismo, como por ejemplo el jefe de gabinete, han admitido en varias oportunidades que es imprescindible terminar con la adulteración de datos. Esto, sin embargo, no ha ocurrido. Es obvio que el gobierno se resiste a admitir la realidad, lo cual no deja de constituir a nuestro juicio uno de los datos más preocupantes de la actual coyuntura. Negar lo obvio siempre es el peor de los escenarios.
Cuando días pasados la presidenta hizo referencia a la recaudación fiscal del mes de mayo, envolvió el dato de una euforia absolutamente injustificada. El 12,5% de crecimiento anual nominal en la recaudación está muy lejos de demostrar el éxito económico. Por el contrario, si la tasa de inflación estimada para el período anual considerado está, según los diversos cálculos, entre el 20 y el 24%, es obvio que la recaudación ha caído de manera estrepitosa.
La recaudación tributaria propiamente dicha creció en el período considerado un 9,5%, el menor crecimiento nominal del último cuatrimestre. En febrero el crecimiento había sido del 14% , y en marzo el 23%.
Si a todo esto le agregamos el hecho de que las recaudaciones de estos meses incluyen el desvío de los aportes que el año pasado los trabajadores realizaban a las AFJP y ahora no lo hacen más, tenemos en verdad una caída bastante más importante en el volumen de recaudación.
La AFIP continúa con la política de no devolver impuestos a los exportadores con argumentos que no se condicen con su verdadera función fiscalizadora, dado que se hace mención a operaciones con países denominados paraísos fiscales y a la necesidad de demostrar la veracidad y certeza de tales operaciones y mientras tanto no se devuelven los impuestos, lo cual obviamente constituye un concepto bien diferente. Tales devoluciones de impuestos cayeron más del 38%.
Mientras el IVA a cargo de la DGI se mantuvo dentro de los valores esperados ante la pérdida de valor de la moneda, el IVA de la Administración Nacional de Aduanas se derrumbó más del 30%, ello como consecuencia del derrumbe de las exportaciones y del control y limitación a las importaciones.
En materia de impuestos internos, si no consideramos el tabaco (que sufrió incrementos de alícuotas(, la suba interanual apenas superó el 10%, cifra absolutamente negativa si la comparamos con la inflación real.
El Monotributo no superó el 8% interanual de incremento en su recaudación. El impuesto a las transacciones financieras subió apenas un 2%, siempre en el mismo período. Las caídas son elocuentes.
La actividad inmobiliaria por su parte hizo caer cerca del 30% el impuesto a las transferencias de inmuebles (I.T.I.). Los derechos de exportación casi el 10% de merma, y los de importación -24,5%.
La verdad es que la recaudación no ha venido creciendo en la misma medida en la que lo hacen los gastos. En especial las remuneraciones del Estado, que han venido subiendo proporcionalmente cerca de 4 veces más que el aumento de los ingresos.
La industria ha caído un 13% interanual en el primer cuatrimestre. Pero el INDEC dice que en igual período el sector cayó apenas el 1,8%. La construcción cayó en abril un 7,5% (3% según el INDEC). En los supermercados las ventas cayeron más del 20% en abril (para el INDEC subieron un 13%).
La presidenta, entonces, presenta de manera exitosa y valorativa del modelo una serie de datos que en realidad están significando todo lo contrario. Obviamente que no se trata únicamente de la situación de la economía argentina, a la que sin dudas hay que enmarcar en un panorama internacional sumamente inestable y en general bastante recesivo.
No sabemos si la euforia es por desconocimiento o una pose deliberada. En cualquiera de los dos casos es un elemento negativo. Porque los inversores, sus asesores y en general los profesionales de las ciencias económicas no ignoran estos datos. Preferimos no sacar conclusiones que por ahí exceden el marco aún de un comentario de opinión como es éste.
A todo esto aumenta la salida de capitales y se ponen todo tipo de trabas para frenar las importaciones, y el secretario de comercio incurre en ridiculeces tales como pretender que alguien que importa (lo que sea) exporte por el mismo valor (rebuscátelas, dicen que le dijo a un empresario, comprá aceitunas y exportalas, o vino...). En estas cuestiones ni siquiera juega la ideología, pues estamos de lleno en el terrero de la ignorancia y el abuso de poder.
Completamos este panorama recordando que en nuestra opinión, y pese a todos los indicadores negativos que estamos mencionando, la situación no será tan crítica, a menos que los descalabros en materia de decisiones sigan el rumbo que están teniendo.
Es que en estos momentos lo que observamos es una tendencia muy seria al surrealismo. No vale la pena abundar sobre lo que hace la secretaría de comercio, o sobre lo que señalamos de la euforia de la presidenta, que si es por ignorancia puede ser peligrosísimo. Si se toman medidas tan nefastas como para empujar al país al precipicio o no, no podemos adelantarlo.
Las cifras no están tan mal, y un cierto repunte en los valores de la commodities resultan sin duda favorables. Al mismo tiempo, si en el mundo se produce una cierta reactivación (no estamos para nada seguros que esto ocurra de manera importante, al menos durante este año), la demanda externa puede también favorecer al mercado local.
Pero, sin embargo, ciertos comentarios del presidente de facto nos ponen sobre ascuas. En efecto, Néstor Kirchner afirmó que no devaluará luego del 28 de junio. Dijo más, dijo que estaría loco si lo hiciera. En realidad Kirchner cree que una devaluación depende exclusivamente de lo que él disponga.
Es decir que una persona que ha pasado la cincuentena larga de años de vida, abogado y con una larga trayectoria como intendente, gobernador y presidente de derecho y de facto, aún no ha aprendido que no depende de su voluntad la no devaluación de la moneda. Y sin embargo, lo cree. O hace creer que lo cree. Las devaluaciones ocurren más allá de las intenciones, lo cual significa que aún no queriendo el funcionario actuante, no puede evitarlo. Esto ha ocurrido demasiadas veces en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 e incluso a comienzos de este siglo, cuando el gobierno duhaldista pretendió llevar el dólar a $ 1,40 y a las pocas semanas éste había alcanzado los $ 4.- (de paso: cuando ciertos economistas pronosticaban un dólar de $ 10.- para fin de 2002, algunos profesionales los tachaban –y aún lo hacen- de genios por haber fallado sus pronósticos, pero ni tales profesionales ni los gobernantes actuales hacen mención a la impresionante pifia de Remes Lenicov-Duhalde y compañía en ese año).
Los indicadores con relación a las reservas de energía o las existencias ganaderas, agrícolas y lácteas son francamente negativos. Los índices de pobreza han crecido notablemente en los últimos dos años si se miden adecuadamente las estadísticas. Las inversiones no llegan a la argentina y es por eso que en su momento se convocó a Beatriz Nofal para intentar atraerlas como fuere. La fuga de divisas está tan a la vista que desespera a personajes como el secretario de gobierno, que la verdad es que ya no sabe a quién patotear. ¿Dónde está la bonanza y la expectativa de un futuro promisorio del modelo?
Por eso no terminamos de entender las razones de la euforia. Las razones por las cuales la presidenta viaja a Suiza a sermonear al resto del planeta respecto de lo que hay que hacer para pasar al frente.
No hemos arreglado nuestra deuda externa, ni con los holdouts ni con el Club de París. Mantenemos un sistema de subsidios absolutamente negador de la realidad en materia de precios. La apropiación de los fondos de las AFJP ha dado lugar a toda clase de patriadas de parte de la ANSES, esencialmente tendientes a conservar las fuentes de trabajo allí donde en verdad se necesita gestión y management. y no amigos del poder puestos a directores.
Tenemos serios problemas de financiamiento externo. Se habla de una recomposición con el FMI que el gobierno se resiste a reconocer. El problema de los embargos y bloqueos a fondos argentinos en el exterior es bastante más grave de lo que trasciende. El financiamiento local es casi inexistente siendo que debería estar en el orden del 50% de los fondos del sistema, dado que los bancos oficiales mantienen depósitos por ese porcentaje del total (y se supone que no son avaros e injustos como la presidenta sugiere de todos los banqueros –excepción hecha, suponemos, de los bancos oficiales y de Carlos Heller-).
Y terminamos con una reflexión: a aquella famosa frase de Luis Barrionuevo respecto de que tendríamos que dejar de robar por dos años, habría que agregarle que también deberíamos dejar de mentir por ese lapso. O en todo caso dejar de creérnosla.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO
CHUBUT LE DIJO QUE NO A ARBA 20/6/09
Ecotributaria
A.R.B.A. Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE
Ante el ominoso silencio político, la Justicia ha comenzado a poner las cosas en su lugar respecto de las exacciones ilegítimas de ARBA a supuestos contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la Provincia de Buenos Aires. Acercamos a nuestros lectores, un interesante trabajo difundido por W.H. Grosso Sheridan.
LA JUSTICIA CHUBUTENSE NEUTRALIZA LAS EXTRALIMITACIONES DE ARBA
WALMYR H. GROSSO SHERIDAN
INTRODUCCIÓN
La voracidad recaudatoria de algunos Fiscos parece no tener medida. Entre ellos, y tal vez a la cabeza de la carrera de cometer inequidades tributarias, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) no guarda reparo alguno en saquear confiscatoriamente los patrimonios empresarios.
En esta ocasión, la Administración bonaerense inventa un régimen de retenciones del impuesto sobre los ingresos brutos, poniendo en cabeza de las entidades financieras el deber de proceder a actuar en tal carácter sobre toda acreditación bancaria efectuada en las cuentas de los contribuyentes cuya lista se extrae de un padrón elaborado por vaya a saber qué supervisión elucubrativa, cuyo sostenimiento de legitimidad se funda en la existencia presunta de hechos imponibles perfeccionados dentro de la Provincia de Buenos Aires. En otras palabras, el sujeto factible de retención es todo aquel contribuyente que haya caído en la desgracia de haber sido informado ante la Agencia Recaudadora a través de los regímenes informativos en vigencia que, hay que recordar, solamente dan pistas precarias para establecer la existencia de datos primarios, que necesitan ser posteriormente corroborados y concatenados para poder dejar de ser simplemente indiciarios y convertirse en base cierta que justifique con fuerza de ley la presunción de estar ante una actividad alcanzada por el tributo provincial. Este proceso, por supuesto, no fue hecho.
Bajo estos presupuestos equivocados, ARBA dicta la resolución normativa 105/2008, que sustituyó los artículos 462 a 477 de la disposición normativa (DPR Bs. As.) "B" 1/2004, y las entidades bancarias inician la actuación de agentes de retención sobre toda suma acreditada (en tanto no le quepa alguna exención de las que se prevén en la misma norma) en las cuentas de todo el país de quienes hayan sido incorporados arbitrariamente al padrón, habiéndose alcanzado con esta medida a empresas que están radicadas y únicamente efectúan ventas dentro de la Provincia del Chubut. Como consecuencia de ello, las únicas cuentas bancarias que tienen se ubican en esta zona.
Previo a analizar particularmente la situación para el ámbito de la jurisdicción patagónica, hay que imaginar que si cada Fisco Provincial, suponiendo que cuenta con la misma legitimidad que ARBA para imponer una carga tributaria por medio de las retenciones en cuentas bancarias a cualquier desafortunado contribuyente que sea informado por un tercero, dispusiese que las entidades financieras hicieran lo mismo, pero esta vez para cada una de sus arcas locales, sin duda alguna llegaríamos al caso en el que un sujeto podría ver capturada por vía retentiva la integridad de la masa de fondos que canalice mediante operaciones bancarias y se llegaría al absurdo de que, tal vez, quede en situación deudora con algún Fisco. No hay que ser una avezado conocedor del tema para poder determinar que este camino no es el que ni la letra ni el espíritu del Régimen del Convenio Multilateral han pensado y acordado entre las jurisdicciones miembro.
EL CASO ESPECIAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
En la Provincia del Chubut el régimen de tributación del impuesto sobre los ingresos brutos se aparta del resto del país. En efecto, sin entrar a analizar pormenorizadamente la situación, hay que agregar que las Municipalidades, por vía de una delegación potestativa efectuada desde la Provincia hacia las corporaciones municipales, tienen facultad de imponer y recaudar este gravamen cuando el contribuyente solamente realiza operaciones comerciales dentro del ejido urbano de un Municipio dado, quedando solamente reservado al ámbito provincial la legislación y el cobro del tributo cuando las actividades son llevadas adelante en el marco del Régimen del Convenio Multilateral, o extrapolan el límite de la ciudad en la que se efectúan las ventas hacia terreno provincial, en el que los Municipios carecen de competencia orgánica para atraerlos con la tributación. De esta manera, se produce una categorización de contribuyentes, en la cual se otorga la calidad de local al que tributa en los Municipios, y general o de convenio al que lo hace en las Provincias.
El efecto directo de este hecho es que nos encontramos con que cada Municipalidad cuenta con una ordenanza distinta para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos local, y por otra parte, la Provincia tiene su propia norma general. En realidad, se presenta el caso frecuente de que un contribuyente, que realice solamente operaciones dentro de la jurisdicción provincial chubutense (por lo cual, no deba sujetarse al Régimen del Convenio Multilateral) concomitantemente en distintos Municipios, tiene un número de inscripción para cada ciudad, pero carece de uno provincial y es deudor del impuesto cada uno de ellos en carácter de contribuyente local.
En resumen, se quiere destacar que, en la práctica, se presenta esto con mucho más frecuencia que en el caso de un comercio que es investigado con la información que comparten las administraciones adheridas al Convenio Multilateral, llámese, por ejemplo, su número de inscripción, o que no tenga registrado ese dato para establecer a qué Fisco Provincial deposita el gravamen, porque en realidad lo está haciendo ante la Municipalidad de la Ciudad en la que efectúa sus operaciones comerciales, considerándoselo contribuyente local. Esta circunstancia ha sido explicada reiteradas veces, hasta por directa intervención del señor Gobernador a las autoridades bonaerenses, y nunca fue tomada en cuenta por ARBA.
EL REMEDIO ACOGIDO POR LA JUSTICIA PARA IMPEDIR QUE ARBA SIGA RETENIENDO EL IMPUESTO A LOS CONTRIBUYENTES LOCALES
Una masa importante de contribuyentes locales ha sido atacado injustificadamente por ARBA como consecuencia de estar incorporados en los padrones que las instituciones financieras deben consultar para aplicarles la retención del impuesto sobre los ingresos brutos con destino a la Provincia de Buenos Aires, repercutiendo estas acciones en cuentas que están localizadas en las ciudades patagónicas en las que tributan regularmente su gravamen.
Frente a ello, las Cámaras de Comercio y los Fiscos Municipales reaccionaron sin éxito alguno, no pudiendo impedir que se termine con este atropello. Por otra parte, se analizó que, estando bajo un régimen fiscal ajeno a la potestad del Fisco bonaerense, no cabía posibilidad de introducirse en el proceso guiado por el Código Fiscal de dicha jurisdicción, con el objeto de neutralizar las retenciones improcedentes que venían saqueando los fondos empresarios. Aun en el caso de que se tome tal camino, no existiría una solución urgente que ponga las cosas en su lugar. Ello, en función de las actitudes sordas que ya había tomado la Administración.
Ante una situación en la que no existe relación jurídico-tributaria alguna con la Provincia de Buenos Aires, lo cual excluye al contribuyente el deber de someterse a sus normas, se entendió que no correspondía participarla de una contienda judicial, como podría haber sido la facultad de "accionar amparísticamente", dejándole abierta la posibilidad de dilatar el resultado final mediante la utilización de todo el tránsito integral del proceso hasta una sentencia definitiva, una vez sorteados distintos estadios judiciales.
El remedio encaminado a la neutralización del perjuicio se encontró a través de la articulación de una medida autosatisfactiva, instituto que no se encuentra específicamente incorporado a la legislación procesal de la Provincia del Chubut, pero que la Justicia tomó para sí acogiéndola favorablemente y dictando sumarísimamente un conjunto de sentencias en las que le ordena a las instituciones bancarias cesar de actuar, para ARBA, en carácter de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos sobre las cuentas abiertas por los contribuyentes cuya radicación está dentro de la Ciudad de Comodoro Rivadavia. En este aspecto, hay que destacar que la vía legal elegida dejaba fuera del proceso a la Administración Fiscal, pero habilitaba a los bancos a recurrir la medida, cosa que no sucedió, quedando firme y expedita.
La Justicia de la Ciudad de Comodoro Rivadavia entendió constantemente en sus fallos que "las medidas autosatisfactivas son soluciones jurisdiccionales urgentes, autónomas, despachables 'inaudita et altera pars' y mediando una fuerte probabilidad de que los planteos formulados sean atendibles. Lo que distingue este tipo de medidas es que se agotan con su despacho favorable, no resultando necesaria la interposición de una ulterior acción principal para evitar su decaimiento", para finalmente cementar sus fallos en estos términos: "Requiere, como se dijo, de la existencia de una fuerte probabilidad de que el derecho del peticionante sea atendible, el presupuesto de la urgencia, entendido como el riesgo de sufrir un daño inminente e irreparable, que precisamente constituye uno de los parámetros con los cuales ha de determinarse la viabilidad de la medida".
Ha sido, a mi juicio, el criterio de la Justicia que el daño inminente se configuraría frente a la amputación parcial de los montos acreditados en las cuentas bancarias correspondientes a las retenciones que efectuaban los bancos, ya que se trata de sumas de difícil o nula probabilidad de recuperación presente o futura, y por otra parte, la calidad de irreparabilidad se trasuntaría en la circunstancia de que, como se explicó anteriormente, el hecho de que las empresas estuvieran ajenas a la relación jurídico-tributaria, creada por la legislación de la Provincia de Buenos Aires, haría prácticamente imposible el recupero de las sumas retenidas si no se subsumieran y consintieran dentro del norte del régimen legal de dicha jurisdicción. La Justicia ratifica, por medio de sus fallos, este criterio cuando agrega, en el considerando 13), que "se advierte la existencia de una probabilidad -no una simple verosimilitud- de que efectivamente lo requerido es jurídicamente atendible y que es admisible, en el caso, otorgar una plena y definitiva satisfacción al requirente, sin que sea menester, a tal efecto, que éste incoe un proceso de conocimiento más amplio, dada la posibilidad cierta de que, de mantenerse la situación, pudiera ocasionarse un menoscabo patrimonial...".
PUNTOS TRASCENDENTALES DE LOS PRONUNCIAMIENTOS JUDICIALES
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo del doctor Alberto Gustavo Sanca, durante los meses de abril y mayo de 2009 efectuó con justicia las consideraciones que reseñaré brevemente a continuación para el dictado de los pronunciamientos en las causas caratuladas "Felipe Escribano e Hijos SA, Mottesi Materiales SA c/Banco de Galicia y otros", "Comercial Maderas SRL s/medida autosatisfactiva", "Neomat SA s/medida autosatisfactiva", "Don José Hogar SA s/medida autosatisfactiva", "Homero y Compañía SRL s/medida autosatisfactiva" y "Antonio Mendonca s/medida autosatisfactiva":
1. Considera que el hecho imponible del impuesto sobre los ingresos brutos se sustenta en el ejercicio habitual a título oneroso de las actividades presupuestadas en la legislación, resultando, para los casos en análisis, que los sistemas recaudatorios por vía de pagos a cuenta producto de retenciones alteran la verdadera estructura del gravamen, distorsionándolo y desnaturalizándolo. Es decir, subliminalmente el juzgador está sobreentendiendo que los presupuestos en los que se basa el ingreso al listado de contribuyentes que sufrirán retenciones no resultan hábiles para establecer la posible situación de haberse configurado el tributo en tal jurisdicción.
2. El segundo aspecto que tratan los pronunciamientos es el referido al sustento territorial, puesto que los fallos se sostienen principalmente, según lo dicho por sus redacciones, en la circunstancia de que, para que el hecho imponible de ingresos brutos se configure respecto del Fisco que lo pretenda, la actividad debe haberse desarrollado, efectiva, física y tangiblemente, en el territorio de la Provincia respectiva, siendo muy distinto que se den algunos supuestos en la jurisdicción provincial por los cuales se les pueda atribuir la base por el Convenio Multilateral, hecho que no es el caso de los actores. Agregan las resoluciones judiciales, además, la letra taxativa del artículo 156 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, en el que se establece que el presupuesto de imposición se circunscribe al ejercicio habitual y a título oneroso en la jurisdicción bonaerense del comercio, de la industria, de la profesión, del oficio, del negocio, de las locaciones de bienes, obras y servicios, o de cualquier otra actividad oneroso-lucrativa o no. Los considerandos, además, se introducen en dos aspectos, a mi juicio medularmente significativos del asunto, que analizan que de no verse acreditada la territorialidad de la actividad, no se cumple, según el artículo 158 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, con el elemento espacial configurativo de la existencia de un hecho imponible. Por otra parte, se viola el principio de legalidad en materia tributaria.
3. Los fallos siguen siendo incisivos y agregan párrafos mortales a las pretensiones de la ARBA cuando la Justicia, con excelente tino, agrega que lo que debe quedar claro es que el Fisco de la Provincia de Buenos Aires no puede efectuar retenciones en concepto de impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas corrientes bancarias a sujetos que están fuera del hecho imponible del impuesto que lo motiva, caso de los que no realizan la actividad gravada en la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, no se encuentra legitimada la ARBA para efectuar retenciones en cuentas de sujetos que no son contribuyentes en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión resulta diáfana. Caso contrario, si se practican retenciones por impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas bancarias por el Fisco de la Provincia de Buenos Aires a sujetos que no son contribuyentes del impuesto, estaría apropiándose indebidamente de fondos de un tercero, y sin ley que lo sustente; tan sólo se ha hecho sobre la base de una interpretación de una disposición normativa, o bien de la resolución normativa (ARBA) 105/2008.
4. Finalmente, los fallos son engalanados magistralmente cuando se incluyen estas palabras: que el Régimen del Convenio Multilateral está reservado para el caso exclusivo de contribuyentes que lleven a cabo bajo su órbita la totalidad del desarrollo de la cadena de comercialización, circunstancia en la que ha quedado comprobado aquí que no se configura en la especie. De todo lo desarrollado en párrafos anteriores, surge, sin hesitación alguna, la fundada situación de estar ante un ataque a la propiedad privada que se opone al régimen legal vigente. Todos conocemos el famoso apotegma "nullum tributum sine lege", es decir, no hay impuesto sin ley. Aquí, la entidad bonaerense está creando un régimen retentivo en desmedro y con total desprecio del patrimonio empresario, que no se encuentra sometido al poder de imperio del sistema tributario de dicha Provincia.
REFLEXIONES FINALES
El Magistrado ha satisfecho, mediante su fallo, la necesidad de justicia. Si bien estas "medidas autosatisfactivas" son remedios procesales sui géneris, han servido de plataforma para resolver esta inequidad, y lo trascendente del asunto es que el Órgano Jurisdiccional lo ha consagrado como camino apropiadamente apto para sepultar conflictos en los que el poder tributario parece no poder encontrar un equilibrio razonable. En el campo federal, unos días antes el Juzgado de Comodoro Rivadavia ya había resuelto otorgar una medida cautelar a favor de la firma Otamendi y Compañía SRL, al ordenarle a ARBA que se abstenga de continuar reteniendo suma alguna (se refiere al impuesto bajo análisis), en proceso de fondo canalizado a través de un recurso de amparo.
Recordemos que estamos ante contribuyentes que realizan sus ventas en la Provincia del Chubut, y por lo tanto, se encuentran sometidos al impuesto sobre los ingresos brutos en jurisdicción extraña a la que pretende amputarles parcialmente sus rentas por vía de una retención ilegítima, puesto que aun mediando la circunstancia de que pudiesen haber sido informados como adquirentes de bienes y servicios en territorio bonaerense, la cadena de valor comercializado se ha conformado por distintos sujetos proveedores que intervinieron hasta la llegada de los productos y servicios a la Provincia del Chubut. No es una situación similar, a los fines de este tema, la de un contribuyente que asume para sí unilateralmente todo el proceso de adquisición, traslado y comercialización, que aquel que lo hace mediante tercerización y desagregación de los agentes económicos en un régimen de participación múltiple. Simplemente, basta repasar el artículo 1 del Régimen del Convenio Multilateral, y cuantiosa doctrina y jurisprudencia. La distribución del impuesto sobre los ingresos brutos corresponde; entonces, debe ser repartida por la porción exacta en la que cada uno ha participado a lo largo de la cadena de valor agregado, tributando el gravamen a su cargo a la jurisdicción que correspondiere, puesto que, de lo contrario, se está capturando una masa de fondos impositiva cuya potestad de percepción es propia de otro erario público.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de junio de 2009
A.R.B.A. Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE
Ante el ominoso silencio político, la Justicia ha comenzado a poner las cosas en su lugar respecto de las exacciones ilegítimas de ARBA a supuestos contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la Provincia de Buenos Aires. Acercamos a nuestros lectores, un interesante trabajo difundido por W.H. Grosso Sheridan.
LA JUSTICIA CHUBUTENSE NEUTRALIZA LAS EXTRALIMITACIONES DE ARBA
WALMYR H. GROSSO SHERIDAN
INTRODUCCIÓN
La voracidad recaudatoria de algunos Fiscos parece no tener medida. Entre ellos, y tal vez a la cabeza de la carrera de cometer inequidades tributarias, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) no guarda reparo alguno en saquear confiscatoriamente los patrimonios empresarios.
En esta ocasión, la Administración bonaerense inventa un régimen de retenciones del impuesto sobre los ingresos brutos, poniendo en cabeza de las entidades financieras el deber de proceder a actuar en tal carácter sobre toda acreditación bancaria efectuada en las cuentas de los contribuyentes cuya lista se extrae de un padrón elaborado por vaya a saber qué supervisión elucubrativa, cuyo sostenimiento de legitimidad se funda en la existencia presunta de hechos imponibles perfeccionados dentro de la Provincia de Buenos Aires. En otras palabras, el sujeto factible de retención es todo aquel contribuyente que haya caído en la desgracia de haber sido informado ante la Agencia Recaudadora a través de los regímenes informativos en vigencia que, hay que recordar, solamente dan pistas precarias para establecer la existencia de datos primarios, que necesitan ser posteriormente corroborados y concatenados para poder dejar de ser simplemente indiciarios y convertirse en base cierta que justifique con fuerza de ley la presunción de estar ante una actividad alcanzada por el tributo provincial. Este proceso, por supuesto, no fue hecho.
Bajo estos presupuestos equivocados, ARBA dicta la resolución normativa 105/2008, que sustituyó los artículos 462 a 477 de la disposición normativa (DPR Bs. As.) "B" 1/2004, y las entidades bancarias inician la actuación de agentes de retención sobre toda suma acreditada (en tanto no le quepa alguna exención de las que se prevén en la misma norma) en las cuentas de todo el país de quienes hayan sido incorporados arbitrariamente al padrón, habiéndose alcanzado con esta medida a empresas que están radicadas y únicamente efectúan ventas dentro de la Provincia del Chubut. Como consecuencia de ello, las únicas cuentas bancarias que tienen se ubican en esta zona.
Previo a analizar particularmente la situación para el ámbito de la jurisdicción patagónica, hay que imaginar que si cada Fisco Provincial, suponiendo que cuenta con la misma legitimidad que ARBA para imponer una carga tributaria por medio de las retenciones en cuentas bancarias a cualquier desafortunado contribuyente que sea informado por un tercero, dispusiese que las entidades financieras hicieran lo mismo, pero esta vez para cada una de sus arcas locales, sin duda alguna llegaríamos al caso en el que un sujeto podría ver capturada por vía retentiva la integridad de la masa de fondos que canalice mediante operaciones bancarias y se llegaría al absurdo de que, tal vez, quede en situación deudora con algún Fisco. No hay que ser una avezado conocedor del tema para poder determinar que este camino no es el que ni la letra ni el espíritu del Régimen del Convenio Multilateral han pensado y acordado entre las jurisdicciones miembro.
EL CASO ESPECIAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
En la Provincia del Chubut el régimen de tributación del impuesto sobre los ingresos brutos se aparta del resto del país. En efecto, sin entrar a analizar pormenorizadamente la situación, hay que agregar que las Municipalidades, por vía de una delegación potestativa efectuada desde la Provincia hacia las corporaciones municipales, tienen facultad de imponer y recaudar este gravamen cuando el contribuyente solamente realiza operaciones comerciales dentro del ejido urbano de un Municipio dado, quedando solamente reservado al ámbito provincial la legislación y el cobro del tributo cuando las actividades son llevadas adelante en el marco del Régimen del Convenio Multilateral, o extrapolan el límite de la ciudad en la que se efectúan las ventas hacia terreno provincial, en el que los Municipios carecen de competencia orgánica para atraerlos con la tributación. De esta manera, se produce una categorización de contribuyentes, en la cual se otorga la calidad de local al que tributa en los Municipios, y general o de convenio al que lo hace en las Provincias.
El efecto directo de este hecho es que nos encontramos con que cada Municipalidad cuenta con una ordenanza distinta para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos local, y por otra parte, la Provincia tiene su propia norma general. En realidad, se presenta el caso frecuente de que un contribuyente, que realice solamente operaciones dentro de la jurisdicción provincial chubutense (por lo cual, no deba sujetarse al Régimen del Convenio Multilateral) concomitantemente en distintos Municipios, tiene un número de inscripción para cada ciudad, pero carece de uno provincial y es deudor del impuesto cada uno de ellos en carácter de contribuyente local.
En resumen, se quiere destacar que, en la práctica, se presenta esto con mucho más frecuencia que en el caso de un comercio que es investigado con la información que comparten las administraciones adheridas al Convenio Multilateral, llámese, por ejemplo, su número de inscripción, o que no tenga registrado ese dato para establecer a qué Fisco Provincial deposita el gravamen, porque en realidad lo está haciendo ante la Municipalidad de la Ciudad en la que efectúa sus operaciones comerciales, considerándoselo contribuyente local. Esta circunstancia ha sido explicada reiteradas veces, hasta por directa intervención del señor Gobernador a las autoridades bonaerenses, y nunca fue tomada en cuenta por ARBA.
EL REMEDIO ACOGIDO POR LA JUSTICIA PARA IMPEDIR QUE ARBA SIGA RETENIENDO EL IMPUESTO A LOS CONTRIBUYENTES LOCALES
Una masa importante de contribuyentes locales ha sido atacado injustificadamente por ARBA como consecuencia de estar incorporados en los padrones que las instituciones financieras deben consultar para aplicarles la retención del impuesto sobre los ingresos brutos con destino a la Provincia de Buenos Aires, repercutiendo estas acciones en cuentas que están localizadas en las ciudades patagónicas en las que tributan regularmente su gravamen.
Frente a ello, las Cámaras de Comercio y los Fiscos Municipales reaccionaron sin éxito alguno, no pudiendo impedir que se termine con este atropello. Por otra parte, se analizó que, estando bajo un régimen fiscal ajeno a la potestad del Fisco bonaerense, no cabía posibilidad de introducirse en el proceso guiado por el Código Fiscal de dicha jurisdicción, con el objeto de neutralizar las retenciones improcedentes que venían saqueando los fondos empresarios. Aun en el caso de que se tome tal camino, no existiría una solución urgente que ponga las cosas en su lugar. Ello, en función de las actitudes sordas que ya había tomado la Administración.
Ante una situación en la que no existe relación jurídico-tributaria alguna con la Provincia de Buenos Aires, lo cual excluye al contribuyente el deber de someterse a sus normas, se entendió que no correspondía participarla de una contienda judicial, como podría haber sido la facultad de "accionar amparísticamente", dejándole abierta la posibilidad de dilatar el resultado final mediante la utilización de todo el tránsito integral del proceso hasta una sentencia definitiva, una vez sorteados distintos estadios judiciales.
El remedio encaminado a la neutralización del perjuicio se encontró a través de la articulación de una medida autosatisfactiva, instituto que no se encuentra específicamente incorporado a la legislación procesal de la Provincia del Chubut, pero que la Justicia tomó para sí acogiéndola favorablemente y dictando sumarísimamente un conjunto de sentencias en las que le ordena a las instituciones bancarias cesar de actuar, para ARBA, en carácter de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos sobre las cuentas abiertas por los contribuyentes cuya radicación está dentro de la Ciudad de Comodoro Rivadavia. En este aspecto, hay que destacar que la vía legal elegida dejaba fuera del proceso a la Administración Fiscal, pero habilitaba a los bancos a recurrir la medida, cosa que no sucedió, quedando firme y expedita.
La Justicia de la Ciudad de Comodoro Rivadavia entendió constantemente en sus fallos que "las medidas autosatisfactivas son soluciones jurisdiccionales urgentes, autónomas, despachables 'inaudita et altera pars' y mediando una fuerte probabilidad de que los planteos formulados sean atendibles. Lo que distingue este tipo de medidas es que se agotan con su despacho favorable, no resultando necesaria la interposición de una ulterior acción principal para evitar su decaimiento", para finalmente cementar sus fallos en estos términos: "Requiere, como se dijo, de la existencia de una fuerte probabilidad de que el derecho del peticionante sea atendible, el presupuesto de la urgencia, entendido como el riesgo de sufrir un daño inminente e irreparable, que precisamente constituye uno de los parámetros con los cuales ha de determinarse la viabilidad de la medida".
Ha sido, a mi juicio, el criterio de la Justicia que el daño inminente se configuraría frente a la amputación parcial de los montos acreditados en las cuentas bancarias correspondientes a las retenciones que efectuaban los bancos, ya que se trata de sumas de difícil o nula probabilidad de recuperación presente o futura, y por otra parte, la calidad de irreparabilidad se trasuntaría en la circunstancia de que, como se explicó anteriormente, el hecho de que las empresas estuvieran ajenas a la relación jurídico-tributaria, creada por la legislación de la Provincia de Buenos Aires, haría prácticamente imposible el recupero de las sumas retenidas si no se subsumieran y consintieran dentro del norte del régimen legal de dicha jurisdicción. La Justicia ratifica, por medio de sus fallos, este criterio cuando agrega, en el considerando 13), que "se advierte la existencia de una probabilidad -no una simple verosimilitud- de que efectivamente lo requerido es jurídicamente atendible y que es admisible, en el caso, otorgar una plena y definitiva satisfacción al requirente, sin que sea menester, a tal efecto, que éste incoe un proceso de conocimiento más amplio, dada la posibilidad cierta de que, de mantenerse la situación, pudiera ocasionarse un menoscabo patrimonial...".
PUNTOS TRASCENDENTALES DE LOS PRONUNCIAMIENTOS JUDICIALES
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo del doctor Alberto Gustavo Sanca, durante los meses de abril y mayo de 2009 efectuó con justicia las consideraciones que reseñaré brevemente a continuación para el dictado de los pronunciamientos en las causas caratuladas "Felipe Escribano e Hijos SA, Mottesi Materiales SA c/Banco de Galicia y otros", "Comercial Maderas SRL s/medida autosatisfactiva", "Neomat SA s/medida autosatisfactiva", "Don José Hogar SA s/medida autosatisfactiva", "Homero y Compañía SRL s/medida autosatisfactiva" y "Antonio Mendonca s/medida autosatisfactiva":
1. Considera que el hecho imponible del impuesto sobre los ingresos brutos se sustenta en el ejercicio habitual a título oneroso de las actividades presupuestadas en la legislación, resultando, para los casos en análisis, que los sistemas recaudatorios por vía de pagos a cuenta producto de retenciones alteran la verdadera estructura del gravamen, distorsionándolo y desnaturalizándolo. Es decir, subliminalmente el juzgador está sobreentendiendo que los presupuestos en los que se basa el ingreso al listado de contribuyentes que sufrirán retenciones no resultan hábiles para establecer la posible situación de haberse configurado el tributo en tal jurisdicción.
2. El segundo aspecto que tratan los pronunciamientos es el referido al sustento territorial, puesto que los fallos se sostienen principalmente, según lo dicho por sus redacciones, en la circunstancia de que, para que el hecho imponible de ingresos brutos se configure respecto del Fisco que lo pretenda, la actividad debe haberse desarrollado, efectiva, física y tangiblemente, en el territorio de la Provincia respectiva, siendo muy distinto que se den algunos supuestos en la jurisdicción provincial por los cuales se les pueda atribuir la base por el Convenio Multilateral, hecho que no es el caso de los actores. Agregan las resoluciones judiciales, además, la letra taxativa del artículo 156 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, en el que se establece que el presupuesto de imposición se circunscribe al ejercicio habitual y a título oneroso en la jurisdicción bonaerense del comercio, de la industria, de la profesión, del oficio, del negocio, de las locaciones de bienes, obras y servicios, o de cualquier otra actividad oneroso-lucrativa o no. Los considerandos, además, se introducen en dos aspectos, a mi juicio medularmente significativos del asunto, que analizan que de no verse acreditada la territorialidad de la actividad, no se cumple, según el artículo 158 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, con el elemento espacial configurativo de la existencia de un hecho imponible. Por otra parte, se viola el principio de legalidad en materia tributaria.
3. Los fallos siguen siendo incisivos y agregan párrafos mortales a las pretensiones de la ARBA cuando la Justicia, con excelente tino, agrega que lo que debe quedar claro es que el Fisco de la Provincia de Buenos Aires no puede efectuar retenciones en concepto de impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas corrientes bancarias a sujetos que están fuera del hecho imponible del impuesto que lo motiva, caso de los que no realizan la actividad gravada en la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, no se encuentra legitimada la ARBA para efectuar retenciones en cuentas de sujetos que no son contribuyentes en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión resulta diáfana. Caso contrario, si se practican retenciones por impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas bancarias por el Fisco de la Provincia de Buenos Aires a sujetos que no son contribuyentes del impuesto, estaría apropiándose indebidamente de fondos de un tercero, y sin ley que lo sustente; tan sólo se ha hecho sobre la base de una interpretación de una disposición normativa, o bien de la resolución normativa (ARBA) 105/2008.
4. Finalmente, los fallos son engalanados magistralmente cuando se incluyen estas palabras: que el Régimen del Convenio Multilateral está reservado para el caso exclusivo de contribuyentes que lleven a cabo bajo su órbita la totalidad del desarrollo de la cadena de comercialización, circunstancia en la que ha quedado comprobado aquí que no se configura en la especie. De todo lo desarrollado en párrafos anteriores, surge, sin hesitación alguna, la fundada situación de estar ante un ataque a la propiedad privada que se opone al régimen legal vigente. Todos conocemos el famoso apotegma "nullum tributum sine lege", es decir, no hay impuesto sin ley. Aquí, la entidad bonaerense está creando un régimen retentivo en desmedro y con total desprecio del patrimonio empresario, que no se encuentra sometido al poder de imperio del sistema tributario de dicha Provincia.
REFLEXIONES FINALES
El Magistrado ha satisfecho, mediante su fallo, la necesidad de justicia. Si bien estas "medidas autosatisfactivas" son remedios procesales sui géneris, han servido de plataforma para resolver esta inequidad, y lo trascendente del asunto es que el Órgano Jurisdiccional lo ha consagrado como camino apropiadamente apto para sepultar conflictos en los que el poder tributario parece no poder encontrar un equilibrio razonable. En el campo federal, unos días antes el Juzgado de Comodoro Rivadavia ya había resuelto otorgar una medida cautelar a favor de la firma Otamendi y Compañía SRL, al ordenarle a ARBA que se abstenga de continuar reteniendo suma alguna (se refiere al impuesto bajo análisis), en proceso de fondo canalizado a través de un recurso de amparo.
Recordemos que estamos ante contribuyentes que realizan sus ventas en la Provincia del Chubut, y por lo tanto, se encuentran sometidos al impuesto sobre los ingresos brutos en jurisdicción extraña a la que pretende amputarles parcialmente sus rentas por vía de una retención ilegítima, puesto que aun mediando la circunstancia de que pudiesen haber sido informados como adquirentes de bienes y servicios en territorio bonaerense, la cadena de valor comercializado se ha conformado por distintos sujetos proveedores que intervinieron hasta la llegada de los productos y servicios a la Provincia del Chubut. No es una situación similar, a los fines de este tema, la de un contribuyente que asume para sí unilateralmente todo el proceso de adquisición, traslado y comercialización, que aquel que lo hace mediante tercerización y desagregación de los agentes económicos en un régimen de participación múltiple. Simplemente, basta repasar el artículo 1 del Régimen del Convenio Multilateral, y cuantiosa doctrina y jurisprudencia. La distribución del impuesto sobre los ingresos brutos corresponde; entonces, debe ser repartida por la porción exacta en la que cada uno ha participado a lo largo de la cadena de valor agregado, tributando el gravamen a su cargo a la jurisdicción que correspondiere, puesto que, de lo contrario, se está capturando una masa de fondos impositiva cuya potestad de percepción es propia de otro erario público.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de junio de 2009
"PAPÁ, DEJÉ DE SER PERONISTA" 20/6/09
"PAPÁ, DEJÉ DE SER PERONISTA"
Este el título con el que se publicó hoy domingo una carta de lectores en el diario La Nación, enviada por el Sr. Diógenes Vázquez, hijo de Jorge Vázquez, que según se indica en el remitente, fue embajador argentino seguramente en tiempos de Perón.
El texto de la carta encierra, como su título lo indica, una profunda desilusión de parte de quien la envía: una persona que por su número de documento ha de tener alrededor de 40 años.
Dice por ejemplo: "Viejo, me enseñaste desde chico que el peronismo representaba la libertad, la defensa de la democracia y las instuticiones, y un compromiso genuino por mejorar la calidad de vida de los que menos tienen". El peronismo jamás representó ninguna de esas cosas. El remitente ha preferido confiar en los dichos de su padre antes que ponerse a repasar la historia de la época. No hablamos de lecturas de periódicos, sino de documentos fílmicos, diarios de sesiones, detalle de presos políticos, etc.
En la Argentina del presente y desde hace varias décadas, se omite en las enseñanzas históricas, la referencia al peronismo dictatorial, clausurador y expropiador de diarios, encarcelador de opositores. No se menciona al peronismo que obligaba a afiliarse al partido para seguir trabajando, ni al peronismo del "Eva de ama" de los textos escolares. No se dice nada del peronismo cuyo líder salía a los balcones el 17 de octubre a gritar "mañana San Perón" para prolongar la fiesta de "la lealtad"· nada menos que con su propia santificación.
Nada se dice del peronismo de los jefes de manzana que obligaba a los opositores al silencio, que arrimaba los camiones junto a los barcos atracados en el Puerto de Buenos Aires para arrear como ganado a los obreros (en la mayoría de los casos extranjeros) para asistir obligados a los actos de Eva Duarte y del propio Perón en la Plaza de Mayo, a riesgo de quedar sin trabajo en caso de no concurrir.
El peronismo no intentaba mejorar la calidad de vida de "los que menos tienen", sino la de sus adeptos. El peronismo no era una lucha de ricos contra pobres, sino de peronistas contra no peronistas (luego antiperonistas)
El peronismo eran las "cuerdas de enfardar para colgar a los opositores". Era el "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos". El peronismo era el "al enemigo ni justicia".
Basta escuchar los discursos de personajes como don Alfredo Palacios en 1955 poco antes de la caída del régimen y cuando finalmente Perón autorizó que los opositores hablaran por la radio, cosa que estaba prohibida desde comienzos de la década del 50.
Está grabada la voz de Eva Duarte gritando (porque tanto el líder como su segunda esposa SIEMPRE gritaban) que "dicen que no somos democráticos, pero lo que pasa es que ellos no son peronistas"....Esto puede verse en la película La República Perdida.
Dice el autor de la carta: "hoy, desgraciadamente, descubro que su única vocación (la del peronismo) es la de usar a la gente para obtener poder". Los datos que muy brevemente transcribimos no indican, históricamente, otra cosa.
En la Argentina se había gestado un verdadero culto a la personalidad. Todo se llamaba Perón. Territorios nacionales como La Pampa o el Chaco, ciudades como La Plata. Calles, avenidas, plazas, estaciones de ferrocarril. Todo. A tal punto que la oposición hablaba socarronamente (y en secreto, claro está) del "Peronchuelo" para referirse al Riachuelo.
El peronismo no fue nunca la defensa de los pobres. A los pobres no se los puede defender con dádivas. En esos años se había creado la Fundación Eva Perón, que dirigía Eva Perón, y que era la encargada de repartir entre otras cosas juguetes entre los chicos, con dinero del Estado argentino, pero a través de una fundación creada con el nombre de su titular, que tranquila y orgullosamente dirigía Eva Duarte.
El señor Vázquez recuerda los años de la dictadura militar, cuando fue sacado su padre de su casa y encarcelado por cinco años, como tantos otros que no fueron víctimas de secuestro y desaparición. Entre ellos el propio Carlos Menem. El señor Vázquez dice que su padre estuvo preso "simplemente por pensar diferente". El señor Vázquez no conoce la historia del peronismo.
Acá, señor Vázquez, hubo muchísimos presos y exiliados por pensar diferente en los años cincuenta. Hasta el propio Ricardo Balbín estuvo preso por pensar diferente. Y en los años 70 mejor no hablar, cuando los canales de televisión fueron tomados a punta de pistola y se prohibió a actores como Tato Bores o simplemente conductores de televisión como Mirtha Legrand.
¿Cómo puede ser que Diógenes Vázquez no conociera esta parte de la historia?.
No queremos hacer un panegírico. En absoluto.
Simplemente nos mueve a reflexión tanta ignorancia (o negación) de la historia reciente.
Vázquez dice que lo que lo hizo tomar su decisión (la de dejar de ser peronista) es "la persecución y el hostigamiento hacia aquellas personas que piensan diferente de ellos". Eso hizo desde sus comienzos el propio Perón, señor Vázquez. ¿Es posible que Ud. no lo supiera?
El pasado autoritario del peronismo arranca desde el mismo 4 de Junio de 1943, cuando el golpe de Estado de ese día le permitió al entonces Coronel Perón hacerse cargo de la secretaría de Trabajo y Previsión. Porque Perón inició su carrera política gracias a un golpe de Estado, señor Vázquez. ¿Tampoco lo sabía?
La ignorancia de la historia no conduce al mejoramiento de nuestra condición como ciudadanos, sino al contrario. Vázquez parece creer que el autoritarismo peronista empezó con Kirchner. Y no es así. Tanto no es así que hasta parece ridículo que no lo sepa.
Basta con buscar en Internet para encontrar de todo sobre la historia de los últimos 70 años. Alguien que se atreve a mandar una carta a un diario con semejante confesión debería haberse documentado antes un poco. Creemos.
Pero no parece haberlo hecho. Vázquez parece creer a pies juntillas en lo que su padre le había dicho.
Tiene su lógica. Era su padre. Queremos entenderlo.
Y ya lo dejamos, porque no es nuestra intención, aunque pueda parecer lo contrario, ir contra Diógenes Vázquez.
Lo que intentamos decir es que la historia no se escribe negándola, sino sincerándola.
Nosotros no somos peronistas, obviamente. Otros lo serán y no lo discutimos. Cada cual puede pensar lo que quiera y como quiera. Pero conocer los hechos es lo único que puede mejorarnos como nación. Negarlos, negárselos a nuestros descendientes, no hace otra cosa que sembrar oscurantismo.
En efecto, los Kirchner representan lo más rancio del peronismo cincuentista. Estatizaciones, persecución de opositores, controles de precios, mandamases en la secretaría de comercio, ataques al campo y a empresarios díscolos, etc. Pero esto es justamente lo que decimos: lo que ocurría en los años 50. No otra cosa. No es que antes era otra cosa. Si hasta Cristina copia a Eva Duarte en su modo de modular cuando discursea.
En su tramo final, el autor de la carta dice que "la venganza y la discriminación conducen a la violencia y al odio. Yo lo viví".
Se refiere a la dictadura militar, al parecer. Y agrega "yo lo viví".
Nosotros también lo vivimos Vázquez. Vivimos el 56 y los fusilamientos. Vivimos la reforma constitucional del 57. La prohibición de nombrar a Perón y la proscripción del peronismo. Vivimos TODO. El odio, la revancha del 55 luego de la quema de las iglesias y de la Casa Radical. Los ataques de los propios militares que derrocaron a Perón, general de la Nación a quien les fueron quitados sus títulos y honores.
¿Ud piensa que todo lo que ocurrió en la Argentina a partir de 1955 fue obra de malditos bastardos que solamente pretendían que el pueblo se muriera de hambre en lugar de seguir viviendo en la gloria del peronismo cincuentista?.
Hay de todo en la Viña del Señor, dice el dicho. Pero está Ud. equivocado si cree o ha creído que acá las cosas que ocurrieron en la segunda mitad de los cincuenta, incluída la ominosa desaparición del cadáver de Eva Duarte, fueron consecuencia de otra cos que no sea la misma que Ud. señala: "la venganza y la discriminación". Porque eso es lo que ocurría con Perón y con Eva Duarte. Sépalo. Léalo. Infórmese en películas y noticieros de la época. No en libros escritos por antiperonistas. Léalo y averíguelo Ud. mismo.
Conocerá entonces la verdadera historia.
Si todos pudiéramos conocer la verdadera historia. Si los archivos fueran verdaderamente abiertos y todos pudiéramos acceder a ellos. Sabríamos la verdad. Toda la verdad. Incluída la de los años 70 La de la Triple A forjada durante el tercer gobierno de Perón. La de los grupos terroristas como los montoneros. La de las "formaciones especiales". La del Comando de Organización.
La de la "juventud maravillosa".
Conocer la verdadera historia no es tan difícil. Luego cada uno puede opinar lo que quiera. Pero conocerla. Porque, ¿cómo era?, solo la verdad nos hará libres.
Héctor Trillo
Este el título con el que se publicó hoy domingo una carta de lectores en el diario La Nación, enviada por el Sr. Diógenes Vázquez, hijo de Jorge Vázquez, que según se indica en el remitente, fue embajador argentino seguramente en tiempos de Perón.
El texto de la carta encierra, como su título lo indica, una profunda desilusión de parte de quien la envía: una persona que por su número de documento ha de tener alrededor de 40 años.
Dice por ejemplo: "Viejo, me enseñaste desde chico que el peronismo representaba la libertad, la defensa de la democracia y las instuticiones, y un compromiso genuino por mejorar la calidad de vida de los que menos tienen". El peronismo jamás representó ninguna de esas cosas. El remitente ha preferido confiar en los dichos de su padre antes que ponerse a repasar la historia de la época. No hablamos de lecturas de periódicos, sino de documentos fílmicos, diarios de sesiones, detalle de presos políticos, etc.
En la Argentina del presente y desde hace varias décadas, se omite en las enseñanzas históricas, la referencia al peronismo dictatorial, clausurador y expropiador de diarios, encarcelador de opositores. No se menciona al peronismo que obligaba a afiliarse al partido para seguir trabajando, ni al peronismo del "Eva de ama" de los textos escolares. No se dice nada del peronismo cuyo líder salía a los balcones el 17 de octubre a gritar "mañana San Perón" para prolongar la fiesta de "la lealtad"· nada menos que con su propia santificación.
Nada se dice del peronismo de los jefes de manzana que obligaba a los opositores al silencio, que arrimaba los camiones junto a los barcos atracados en el Puerto de Buenos Aires para arrear como ganado a los obreros (en la mayoría de los casos extranjeros) para asistir obligados a los actos de Eva Duarte y del propio Perón en la Plaza de Mayo, a riesgo de quedar sin trabajo en caso de no concurrir.
El peronismo no intentaba mejorar la calidad de vida de "los que menos tienen", sino la de sus adeptos. El peronismo no era una lucha de ricos contra pobres, sino de peronistas contra no peronistas (luego antiperonistas)
El peronismo eran las "cuerdas de enfardar para colgar a los opositores". Era el "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos". El peronismo era el "al enemigo ni justicia".
Basta escuchar los discursos de personajes como don Alfredo Palacios en 1955 poco antes de la caída del régimen y cuando finalmente Perón autorizó que los opositores hablaran por la radio, cosa que estaba prohibida desde comienzos de la década del 50.
Está grabada la voz de Eva Duarte gritando (porque tanto el líder como su segunda esposa SIEMPRE gritaban) que "dicen que no somos democráticos, pero lo que pasa es que ellos no son peronistas"....Esto puede verse en la película La República Perdida.
Dice el autor de la carta: "hoy, desgraciadamente, descubro que su única vocación (la del peronismo) es la de usar a la gente para obtener poder". Los datos que muy brevemente transcribimos no indican, históricamente, otra cosa.
En la Argentina se había gestado un verdadero culto a la personalidad. Todo se llamaba Perón. Territorios nacionales como La Pampa o el Chaco, ciudades como La Plata. Calles, avenidas, plazas, estaciones de ferrocarril. Todo. A tal punto que la oposición hablaba socarronamente (y en secreto, claro está) del "Peronchuelo" para referirse al Riachuelo.
El peronismo no fue nunca la defensa de los pobres. A los pobres no se los puede defender con dádivas. En esos años se había creado la Fundación Eva Perón, que dirigía Eva Perón, y que era la encargada de repartir entre otras cosas juguetes entre los chicos, con dinero del Estado argentino, pero a través de una fundación creada con el nombre de su titular, que tranquila y orgullosamente dirigía Eva Duarte.
El señor Vázquez recuerda los años de la dictadura militar, cuando fue sacado su padre de su casa y encarcelado por cinco años, como tantos otros que no fueron víctimas de secuestro y desaparición. Entre ellos el propio Carlos Menem. El señor Vázquez dice que su padre estuvo preso "simplemente por pensar diferente". El señor Vázquez no conoce la historia del peronismo.
Acá, señor Vázquez, hubo muchísimos presos y exiliados por pensar diferente en los años cincuenta. Hasta el propio Ricardo Balbín estuvo preso por pensar diferente. Y en los años 70 mejor no hablar, cuando los canales de televisión fueron tomados a punta de pistola y se prohibió a actores como Tato Bores o simplemente conductores de televisión como Mirtha Legrand.
¿Cómo puede ser que Diógenes Vázquez no conociera esta parte de la historia?.
No queremos hacer un panegírico. En absoluto.
Simplemente nos mueve a reflexión tanta ignorancia (o negación) de la historia reciente.
Vázquez dice que lo que lo hizo tomar su decisión (la de dejar de ser peronista) es "la persecución y el hostigamiento hacia aquellas personas que piensan diferente de ellos". Eso hizo desde sus comienzos el propio Perón, señor Vázquez. ¿Es posible que Ud. no lo supiera?
El pasado autoritario del peronismo arranca desde el mismo 4 de Junio de 1943, cuando el golpe de Estado de ese día le permitió al entonces Coronel Perón hacerse cargo de la secretaría de Trabajo y Previsión. Porque Perón inició su carrera política gracias a un golpe de Estado, señor Vázquez. ¿Tampoco lo sabía?
La ignorancia de la historia no conduce al mejoramiento de nuestra condición como ciudadanos, sino al contrario. Vázquez parece creer que el autoritarismo peronista empezó con Kirchner. Y no es así. Tanto no es así que hasta parece ridículo que no lo sepa.
Basta con buscar en Internet para encontrar de todo sobre la historia de los últimos 70 años. Alguien que se atreve a mandar una carta a un diario con semejante confesión debería haberse documentado antes un poco. Creemos.
Pero no parece haberlo hecho. Vázquez parece creer a pies juntillas en lo que su padre le había dicho.
Tiene su lógica. Era su padre. Queremos entenderlo.
Y ya lo dejamos, porque no es nuestra intención, aunque pueda parecer lo contrario, ir contra Diógenes Vázquez.
Lo que intentamos decir es que la historia no se escribe negándola, sino sincerándola.
Nosotros no somos peronistas, obviamente. Otros lo serán y no lo discutimos. Cada cual puede pensar lo que quiera y como quiera. Pero conocer los hechos es lo único que puede mejorarnos como nación. Negarlos, negárselos a nuestros descendientes, no hace otra cosa que sembrar oscurantismo.
En efecto, los Kirchner representan lo más rancio del peronismo cincuentista. Estatizaciones, persecución de opositores, controles de precios, mandamases en la secretaría de comercio, ataques al campo y a empresarios díscolos, etc. Pero esto es justamente lo que decimos: lo que ocurría en los años 50. No otra cosa. No es que antes era otra cosa. Si hasta Cristina copia a Eva Duarte en su modo de modular cuando discursea.
En su tramo final, el autor de la carta dice que "la venganza y la discriminación conducen a la violencia y al odio. Yo lo viví".
Se refiere a la dictadura militar, al parecer. Y agrega "yo lo viví".
Nosotros también lo vivimos Vázquez. Vivimos el 56 y los fusilamientos. Vivimos la reforma constitucional del 57. La prohibición de nombrar a Perón y la proscripción del peronismo. Vivimos TODO. El odio, la revancha del 55 luego de la quema de las iglesias y de la Casa Radical. Los ataques de los propios militares que derrocaron a Perón, general de la Nación a quien les fueron quitados sus títulos y honores.
¿Ud piensa que todo lo que ocurrió en la Argentina a partir de 1955 fue obra de malditos bastardos que solamente pretendían que el pueblo se muriera de hambre en lugar de seguir viviendo en la gloria del peronismo cincuentista?.
Hay de todo en la Viña del Señor, dice el dicho. Pero está Ud. equivocado si cree o ha creído que acá las cosas que ocurrieron en la segunda mitad de los cincuenta, incluída la ominosa desaparición del cadáver de Eva Duarte, fueron consecuencia de otra cos que no sea la misma que Ud. señala: "la venganza y la discriminación". Porque eso es lo que ocurría con Perón y con Eva Duarte. Sépalo. Léalo. Infórmese en películas y noticieros de la época. No en libros escritos por antiperonistas. Léalo y averíguelo Ud. mismo.
Conocerá entonces la verdadera historia.
Si todos pudiéramos conocer la verdadera historia. Si los archivos fueran verdaderamente abiertos y todos pudiéramos acceder a ellos. Sabríamos la verdad. Toda la verdad. Incluída la de los años 70 La de la Triple A forjada durante el tercer gobierno de Perón. La de los grupos terroristas como los montoneros. La de las "formaciones especiales". La del Comando de Organización.
La de la "juventud maravillosa".
Conocer la verdadera historia no es tan difícil. Luego cada uno puede opinar lo que quiera. Pero conocerla. Porque, ¿cómo era?, solo la verdad nos hará libres.
Héctor Trillo
jueves, junio 18, 2009
ARBANET Y SU INCONCEBIBLE "MARCO LEGAL"
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> ARBANet Y SU MARCO LEGAL
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> El siguiente trabajo, elaborado por el colega Federico Frittayón, llegó a nuestras manos por medio del correo electrónico. Dado que en estos días se cumple con el incumplimiento, por así decirlo, de aquello que se había anunciado con relación a la devolución de las retenciones de impuesto sobre los ingresos brutos a cuentas bancarias a quienes no son contribuyentes de ese impuesto, nos parece importante, una vez más, dar la máxima difusión posible a todos aquellos análisis de carácter profesional dirigidos a explicar el modo de proceder del gobierno y la legislatura de la provincia de Buenos Aires.
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> Ilegal. (ARBANet)
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> Federico Frittayón
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> Bastarda de legalidad, así nació ARBANet, tanto que es necesario titularizar el trabajo con lo que debiera ser un mero adjetivo.
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> Es despreciable la actitud despótica de quien recauda pero, a juzgar por los antecedentes, la cualidad parece devenir de un fuerte sustantivo que no sólo lo describe, sino que lo subjetiviza.
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> La RN 111, que reglamenta obligaciones que comienzan a vencer el 12 de diciembre, recién se publica en el Boletín Oficial el 9: que todo sea urgente, súbito, que no haya tiempo de pensar, que nadie se pregunte por sus derechos.
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> También nos sorprenderemos “gratamente” con anticipos liquidados exiguos, mínimos, que no asustan, como tampoco asustaba la retención bancaria del 0,49% que hoy ya sextuplicó, y más, ese ratio.
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> Interesante manera de gobernar, publicitando defensas a los derechos humanos y soslayando las garantías republicanas básicas como lo es la división de poderes. Mejor eliminemos las legislaturas que lo único que ocasionan son gastos, ¿o alguien se siente representado?
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> 1 El río suena: marco legal:
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> A mediados del año en curso, la Legislatura Provincial en un todo de acuerdo con su conducta complaciente hacia los caprichos tributarios del Poder Ejecutivo y, particularmente, del Mediático Recaudador, procede a realizar ciertas modificaciones al Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires a través de la ley 13.850.
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> Más allá de que la misma no tiene desperdicio como compendio de estudio tributario, y no como ejemplo positivo, en lo que interesa respecto de la criatura que se estaba gestando y que meses después sería bautizada ARBANET, trae las siguientes novedades:
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> 1) En el artículo 83, norma cuasi formal que establecía los momentos para el pago de los impuestos provinciales, agrega el siguiente párrafo:
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> Art. 83 – (…) Asimismo, la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras. En caso que los pagos así realizados deviniesen indebidos o sin causa, serán considerados como créditos fiscales a favor del contribuyente, y podrán ser objeto de demanda de repetición.
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>
> 2) Por otra parte, cambia la redacción del artículo 93, y queda de la siguiente manera:
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> Art. 93 – La Autoridad de Aplicación deberá compensar, de oficio o a pedido de los contribuyentes o responsables, los saldos acreedores, cualquiera sea la forma o el procedimiento por el cual se establezcan, con las deudas o saldos deudores de gravámenes declarados por los contribuyentes o responsables, o determinados por la Autoridad de Aplicación.
>
> La compensación se aplicará de modo tal de extinguir la totalidad de las deudas no prescriptas de la obligación fiscal cuyo pago en exceso originó el saldo acreedor, comenzando por las más remotas.
>
> Si una vez extinguida la totalidad de la deuda correspondiente a la obligación fiscal cuyo pago en exceso originó el saldo acreedor, subsistiese a favor del contribuyente o responsable un remanente, la Autoridad de Aplicación podrá computar el mismo, en la forma y modo que establezca mediante reglamentación, como pago a cuenta de obligaciones futuras de la misma obligación, o aplicarlo a la cancelación de otras obligaciones adeudadas por el contribuyente o responsable.
>
> La compensación prevista en el presente artículo se efectuará comenzando por los intereses y recargos, siguiendo con las multas y los gravámenes, en ese orden.
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> 3) También estrena redacción el Artículo 182:
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> Art. 182 - El período fiscal será el año calendario.. El gravamen se ingresará mediante anticipos mensuales liquidados por la Autoridad de Aplicación.
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> Tratándose de contribuyentes comprendidos en las disposiciones del Convenio Multilateral del 18 de agosto de 1977 y sus modificaciones, los anticipos y el pago final tendrán vencimiento dentro del mes siguiente o subsiguiente en fecha a determinar por la Comisión Plenaria prevista en el Convenio citado y que se trasladará al primer día hábil posterior cuando la fecha adoptada con carácter general recayera en un día que no lo fuera.
>
> Sin perjuicio de lo establecido en el primer párrafo, la Autoridad de Aplicación podrá disponer, de manera general, o para determinado grupo o categoría de contribuyentes o responsables, la liquidación del impuesto e ingreso de los anticipos sobre la base de declaraciones juradas.
>
> Asimismo, podrá disponer, cuando razones de administración lo requieran, el ingreso de los anticipos en forma bimestral.
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> 4) Y el 183:
>
> Art. 183 - Los anticipos a que se refiere el artículo anterior, se liquidarán -excepto contribuyentes del Convenio Multilateral- de acuerdo con las normas que dicte al efecto la Autoridad de Aplicación, debiendo ingresarse el anticipo dentro del mes calendario siguiente al vencimiento de aquellos. Asimismo, dicha Autoridad establecerá la forma y plazos de inscripción de los contribuyentes y demás responsables.
>
> Juntamente con el pago del último anticipo del año, deberá presentarse una declaración jurada en la que se determinará el impuesto del período fiscal anual e incluirá el resumen de la totalidad de las operaciones del período.
>
> Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 201 y 202, los contribuyentes comprendidos en las disposiciones del Convenio Multilateral del 18 de agosto de 1977 y sus modificaciones, presentarán una declaración jurada anual, determinativa de los coeficientes de ingresos y gastos a aplicar por jurisdicción y demás requisitos que establezca la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, en la forma y plazos que la misma disponga.
>
> Las omisiones, errores o falsedades que en las declaraciones juradas se comprueben están sujetas tanto a las penalidades establecidas en este Código, como a las que contemple la legislación nacional.
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> 2 Interpretación de las nuevas normas (que la inocencia les valga):
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> Podemos decir que, de la lectura de las normas arriba detalladas, se veía nacer un nuevo método de liquidación del impuesto a los Ingresos Brutos. Este sistema podría estar caracterizado como sigue:
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> 1) Nos encontramos claramente con un impuesto de período anual que se ingresará sobre la base de anticipos mensuales.
>
> 2) La principal novedad es que los anticipos los liquidará ARBA, por lo que ya no quedan dudas de que los mismos no tendrán el carácter de DDJJ.
>
> 3) Como tales, como anticipos, tendrán el carácter de pago a cuenta de una obligación principal que es la del pago del impuesto, razón por la cual se vuelve operativo el último párrafo del artículo 82.
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> 4) Los contribuyentes del Convenio Multilateral quedan fuera de este sistema.
>
> 5) Otros, a designar por ARBA, también podrían quedar excluidos del régimen.
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>
> Hasta aquí no veo inconvenientes en la aplicación de este nuevo método. De hecho, con una reglamentación que se adecue a derecho (y con esto no sólo me refiero al Código Fiscal sino a toda normativa de orden superior), podría llegarse a un sistema perfectamente coherente, comparable al nacional.
>
> Así, se podría establecer una forma de pago de anticipos sobre la base de la DDJJ del año anterior, siempre permitiendo al contribuyente que recalcule en menos cuando estos pagos se presupuesten como superiores a los que realmente redundarán del cálculo de la obligación jurídico tributaria.
>
> Sobre estas premisas, palabras más palabras menos, funcionan los regímenes de anticipos de los impuestos nacionales a las Ganancias, a la Ganancia Mínima Presunta y a los Bienes Personales, tal cual surge de la RG (AFIP) 327.
>
> Ahora bien, si es cierto que hasta aquí las normas legales no merecen mayor tacha, lo que se podría preguntar algún tributarista extranjero que ande por estos lados es porqué cambiar el sistema anterior por éste, cuando el viejo parecía llevar el hilo del negocio del contribuyente en razón de mantener una constante relación del pago mensual o bimestral con lo que se constituiría en la base de medición del tributo: los ingresos brutos.
>
> Y digo que el dudoso tiene que ser extranjero porque cualquiera que tenga más de 20 años de argentino (y diría que podemos soslayar la condición de especialista en la materia) ya estaba mirando de costado estas normas y con los ojos achinados, porque por experiencia hemos aprendido que cuando el río suena…
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>
> 3 Agua trae: la reglamentación de ARBA.
>
> Con la concepción de la criatura, ARBA se prepara para parirla.
>
> El acontecimiento fue anunciado con notificaciones previas a cualquier reglamentación, en donde se le informaba a los contribuyentes con ingresos menores a $ 450.000,- anuales que estaban de parabienes porque la administración fiscal bonaerense le simplificaba sus siete declaraciones juradas (o trece, según sea el caso) en una sola, resultando que se pagarían 12 anticipos del impuesto según lo determine ARBA a gusto y piacere.
>
> Con el último anticipo, sí se presentaría aquella DDJJ anual que conciliaría lo determinado por el organismo con lo real (claro, lo real, la determinación legal del tributo: base de medición por alícuota; a ello se le restarán las retenciones y percepciones efectivamente sufridas – no las que tenga ARBA registradas – y así se determinaría el verdadero importe a ingresar).
>
> Para rematarla, informaban que de haber pagado con liquidaciones en defecto se deberá cancelar el saldo pero, en caso contrario, ARBA procedería a la devolución o una fiscalización, sí a una “fiscalización”.
>
> Y acá nos encontramos con que nuestro tributarista extranjero, ya más asombrado, empieza a ver cómo le sube el agua, pero aún incrédulo opina que esto sólo se debe tratar de una torpeza en la divulgación de la noticia y que todo quedará aclarado con la reglamentación.
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>
>
> A la hora del parto, lejos del angelito que pronosticaba el buen hombre del exterior y pese a las albricias con que lo anunciaba el organismo fiscal provincial, nos encontramos con ARBANET, un nombre casi bíblico… pero de los malos, eh?
>
> Concretamente, la Resolución Normativa 111, establece un sistema de pago del impuesto a los ingresos brutos que funcionaría, en sus aspectos salientes, de la siguiente manera:
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> 1) El contribuyente tiene que ingresar a la página de ARBA y acceder a los anticipos mensuales que el organismo liquidó y que deberá pagar. (Art. 9).
>
> 2) Los anticipos se calcularán sobre la base de ingresos brutos estimados por ARBA para lo que tomará en consideración (Art. 5):
>
> a. La información vinculada al contribuyente (¿?).
>
> b. Las DDJJ presentadas.
>
> c. La información proporcionada por los agentes de recaudación.
>
> d. Demás datos obtenidos por otros organismos públicos o privados.
>
> 3) No lo dice en ningún lado, pero en un esfuerzo de lógica habría que suponer que a esos ingresos estimados se le aplicará la alícuota correspondiente a su actividad.
>
> 4) A efectos de determinar el monto a pagar se considerarán las retenciones y percepciones que haya sufrido el contribuyente y que se encuentren en la base de datos de la Administración (Art. 6).
>
> 5) Se considerará el mínimo mensual (Art. 7).
>
> 6) El contribuyente deberá presentar una DDJJ anual en la que determinará el impuesto del período fiscal anual (Art. 12).
>
> 7) No obstante, ARBANET proveerá una DDJJ anual con un detalle de la información indiciaria utilizada durante el año (Art. 13).
>
> 8) Finalmente, en razón de la conciliación entre la verdadera liquidación tributaria y la presumida por ARBA pueden suceder dos cosas con sus consecuentes efectos:
>
> a. Que el impuesto real sea mayor que la suma de los anticipos: en tal caso el contribuyente deberá ingresar el saldo (Art. 14).
>
> b. Lo contrario: la devolución de la diferencia estará sujeta al procedimiento de repetición (Art. 15).
>
>
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>
> 4 Ilegal.
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> El resumido anterior dibuja un sistema que es arbitrario. Quiero ser explícito, no un sistema que puede propender al arbitrio o a generar inequidades, no, el sistema ya tiene esos vicios, no importa si el efecto de su aplicación deriva en la más exacta y pulida consideración de la capacidad contributiva, ya está concebido desde la falta de objetividad y de igualdad frente a la ley que deben tener los contribuyentes en su relación con el fisco.
>
> Esta apreciación se justifica en varios puntos que a continuación detallo:
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>
>
> A. Naturaleza del anticipo.
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> Lo primero que es necesario indicar es que el anticipo de un impuesto tiene una naturaleza, según la cual, no se lo puede desvincular del impuesto que se pretende estar adelantando.
>
> El anticipo es un pago a cuenta de una obligación de orden público como lo es el impuesto. Hace varios años, Francisco Martínez decía que “…el anticipo es una prestación que se efectúa a cuenta del tributo del período fiscal y que, por esto mismo, se imputa al pago de dicho tributo, aquél no puede revestir otra naturaleza que la de un pago a cuenta de una obligación futura, que es, precisamente su causa (causa solvendi) y el centro de gravedad del fenómeno jurídico que se considera, y no a la inversa.”[1]
>
> Es importante no perder de vista que el anticipo tiene una relación íntima con el impuesto respecto del cual es pago a cuenta. Si no existiera dicho tributo, devenido de la voluntad del legislador de imponerlo dentro de las facultades que le corresponden y con riguroso respeto por las limitaciones a dicho poder, el anticipo perdería justificación.
>
> Las razones para la implementación de un sistema de pago a cuenta de los impuestos de período anual, se han encontrado, fundamentalmente, en la necesidad del Estado de uniformar sus ingresos durante todo el año.
>
> Merece comentarse que la otra cara de la necesidad fiscal es el derecho del contribuyente a no erogar un importe que suponga un exceso respecto del impuesto; por eso se ha dicho que en la autorización legal para la reglamentación de anticipos “…el legislador supone la permanencia en el tiempo de la capacidad contributiva manifestada en el ejercicio anterior, que sirve de base para el cálculo de las sumas a anticipar.”[2]
>
> Si bien esta apreciación tiene relación directa con el sistema nacional, en el cual los anticipos se calculan sobre la base de la DDJJ del año anterior, la consideración de cierta uniformidad en la capacidad contributiva o, por lo menos, de una estricta vinculación entre el cálculo del pago a cuenta y del impuesto futuro, es necesaria para la procedencia legal del sistema que se instaure.
>
>
>
> B. Vinculación del anticipo con elementos ajenos al tributo.
>
> El cálculo del anticipo parece tener un elemento sustancial (que no obstante nunca aparece explícito) que son los ingresos que ARBA presume que el contribuyente ha tenido.
>
> Sin embargo, el origen de esa presunción no se expresa en momento alguno. La Resolución indica que tomará en consideración: “…la información vinculada al contribuyente, las declaraciones juradas presentadas, la información proporcionada por los agentes de recaudación y demás datos obtenidos a través de otros organismos públicos o privados.”
>
> ¿Pero de qué información vinculada al contribuyente estaremos hablando? ¿Incidirá si es rubio o negro, judío o cristiano, alto o bajo, gordo o flaco? ¿No? Entonces podremos pensar en información patrimonial: ¿será importante si tiene un auto o dos?¿o varias casas? Tal vez sea muy importante si pagó el impuesto adicional a automotores e inmobiliario y le compensen la diferencia tal cual lo indica el mandato legislativo… no sueñe[3].
>
> Parece coherente tener en cuenta las declaraciones juradas presentadas y los datos devenidos de los agentes de recaudación, pero da bastante miedo aquello de los demás obtenidos a través de otros organismos públicos… ¡o privados! ¿De qué organismos estará hablado?¿De la SIDE?¿De Veraz? Yo no sé, no sé porque no lo dice en ninguna parte.
>
> El que suscribe también tiene sus tareas de inteligencia y se hizo de un instructivo interno de ARBA que indica:
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> “Método de estimación de ingresos: el fisco, en función a las deducciones y percepciones informadas por los agentes, a las operaciones de ventas con tarjetas de crédito y/o débito, los índices de crecimiento de la actividad económica, los índices de evasión fiscal, el coeficiente de riesgo de cada contribuyente, y toda otra información de consumos, compras, gastos, ventas y operaciones físicas con las que cuenta, calculará los anticipos a pagar por los contribuyentes.”
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>
> Algunos ítems parecen coherentes, incluso como hechos ciertos serían tomados en una DDJJ: las ventas, las retenciones, etc.
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> Pero lo que parece indicar este instructivo es que, si la actividad económica crece, el anticipo será mayor (al revés no está claro que también funcione). También que la incompetencia fiscal de recaudar impuestos en cabeza de quien los debe hará pasible a los contribuyentes que sí los pagan de cierto aumento en su anticipo mensual.
>
> Como huelga decir, esto es un reverendo disparate; en nada se relaciona con la naturaleza jurídica de un anticipo y su necesaria vinculación con una obligación jurídica tributaria. El lector podrá decir que me ha fallado el trabajo de inteligencia, es cierto, pensemos que es así, que esto es un disparate que sólo cabe en un chisme mal pasado, pero ¿acaso no caben todos esos índices en el universo que determina el artículo quinto de la RN 111…?
>
> Como bien puede concluirse, la determinación del anticipo es una lotería, el contribuyente no puede presupuestar en modo alguno su cuantía porque desconoce el elemento principal para su determinación, pero no es el único problema.
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>
>
> C. Falta de precisión en los elementos de cálculo.
>
> La RN 111/2008 en ningún momento explicita cuáles serán los elementos vinculados con la determinación que hará ARBA.
>
> Nótese que nunca dice qué alícuota se le aplicará a los ingresos presuntos y, revisadas que fueron las liquidaciones de anticipos que emite ARBANET (formulario 450B), resulta ser que establece ciertos datos absolutamente desarticulados. Concretamente, da los siguientes respecto de la liquidación:
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> Retenciones; Retenciones Bancos; Percepciones; Percepciones Aduaneras: las que aparecen por monto globales para cada renglón.
>
> Total a Pagar: que es coincidente con el anticipo.
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> Estos datos están completamente desvinculados. No hay información alguna respecto de los ingresos más que una somera indicación que alude al origen de los mismos, por ejemplo: “IIBB” o “Banco”, pero no se encuentran cuantificados ni mucho menos.. Además, el significado de “Banco” no está claro y pareciera indicar que la información se habría obtenido de acreditaciones bancarias, cuestión que en modo alguno representa ingresos gravados per se, pero que sí cabe en el universo definido por la Resolución.
>
> No existe dato respecto de la alícuota que se aplica, y si el contribuyente tiene más de una actividad, por supuesto que no hay discriminación de tipo alguno.
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> El anticipo no se encuentra ligado de forma alguna con el resto de los datos, es decir, uno esperaría una suerte de ecuaciones:
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> Anticipo = (Ingresos Presuntos x Alícuota o Mínimo) el mayor
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> Importe a ingresar = Anticipo – Ret. y Perc.
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> Pero nada de eso hay. Luego una leyenda “informa” que “Para la liquidación de presenta anticipo se ha considerado información correspondiente al período 01/01/2008 al 30/10/2008”, lo que no hace más que sembrar otras dudas: ¿las retenciones y percepciones serán de esos casi diez meses o sólo del mes del anticipo?¿En qué consiste esa liquidación si no hay ingresos ni alícuota?¿Por qué no se habrá tenido en cuenta la información del 31 de octubre?
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> D. Imposibilidad de rectificar el cálculo.
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> Como ya se ha dicho, la naturaleza del anticipo redunda en una ligazón íntima de éste con el impuesto del cual resulta ser pago a cuenta. Por esta razón, no se puede escindir de la revisión que pueda hacer el contribuyente de su correcto cálculo, no ya con los datos que debería explicitar ARBA en cuanto a la ecuación que llevaría a ello, sino con la verdadera consideración que pueda hacer él mismo respecto de los hechos imponibles que genera durante el ejercicio en curso.
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> Existe jurisprudencia de cámara que reconoce el derecho inalienable del sujeto pasivo de recalcular los pagos a cuenta, aún cuando no existiera norma reglamentaria que lo permita: “negar por una razón de omisión reglamentaria transitoria el derecho del contribuyente a adecuar la cuantía del anticipo en función de la realidad económica vigente a la fecha de su vencimiento e ingreso, se exhibe en oposición a la economía del anticipo y de los impuestos específicos al cual acceden. (…) En efecto, a) los anticipos constituyen pagos a cuenta (art. 28, ley 11.683) o ingresos provisorios de un impuesto futuro, basados en una presunción de mantenimiento de hecho imponible o capacidad contributiva (ver dictamen DGI 194/48, actuaciones administrativas, y res. gral. 2520, art. 1º), de manera que la misma, como condición de su razonabilidad, debe admitir prueba en contrario”.[4]
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>
>
> E. Imposibilidad de compensar con retenciones sufridas.
>
> Si vemos el mecanismo de cálculo que establece la resolución, observamos que de ARBANET también resultará la imputación de las retenciones y percepciones que hubiera sufrido el contribuyente y que figuren en la base de datos de ARBA:
>
> Esto tiene, por lo menos, dos aristas.
>
> Primero es necesario establecer la diferencia entre anticipo y retenciones y percepciones. El primero se diferencia de los otros conceptos en el sentido de que se debe determinar en función de la obligación tributaria que los justifica, deben ser una medida del tributo que resultará. Bien dice el artículo 82 del CF que “la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras” y es la propia RN 111 en su artículo octavo la que indica que “Los anticipos ingresados por el contribuyente tendrán el carácter de pagos a cuenta del impuesto que corresponda al período fiscal anual.”
>
> Por otra parte, las retenciones y percepciones se originan en operaciones que se presumen ligadas a hechos imponibles, y ya son ingresos directos al fisco.
>
> La RN 111 no considera esta diferencia, y entonces integra todos los conceptos en una misma determinación. De la lectura que podemos hacer de la liquidación que se hace de los anticipos mediante el formulario 450B, no vemos que se aprecie esta transparencia que permita revisar si las retenciones y percepciones superan al anticipo ponderado y, en tal caso, resulten en un saldo a favor que bien se podría trasladar al período siguiente.
>
> Por otro lado, es diáfano que no siempre se podrán imputar las retenciones y percepciones sufridas.
>
> Para que una retención o percepción reduzca el anticipo, según la RN debe cumplir una doble condición: que el contribuyente la haya sufrido y que figure en la base de ARBA. La pregunta obvia es qué sucede si efectivamente el contribuyente la sufrió pero no figura en la base de ARBA porque, por ejemplo, el agente de recaudación no la ingresó. La respuesta, dentro del contexto al que lamentablemente nos tiene acostumbrados el Mediático, también es obvia: si no cumple las dos condiciones, marche preso.
>
>
>
> F. Imposibilidad de excluirse de los regímenes de recaudación.
>
> Como si esto fuera poco, si el contribuyente verifica que constantemente genera saldos a favor por mérito de verse incorporado en varios regímenes de recaudación, el artículo 17 de la RN 111 indica que “Los contribuyentes incluidos en el sistema de liquidación de anticipos que se establece mediante la presente, no podrán solicitar la autorización de exclusión de los regímenes de retención o percepción vigentes”, resultando que su problema será permanente.
>
> Amén de la incongruencia que implica esta serie de desaciertos en la relación íntima que debe haber entre regímenes de recaudación, anticipos, y el impuesto que los justifica, no es menos importante la arbitrariedad que pone en desigualdad manifiesta a estos contribuyentes respecto de aquellos que no entren en este sistema.
>
>
>
> G. La devolución por vía de la repetición.
>
> Como comentamos, una vez al año se podrá revisar lo pagado y compararlo con lo que se debió pagar. Téngase presente que las diferencias se podrán haber generado, por ejemplo, en:
>
>
>
> 1) La más importante: el impuesto real, el que se corresponde con el mandato legal, aquél que el legislador quiso imponer en un todo de acuerdo con todos los principios de tributación, es distinto al determinado por ARBANET; a su vez porque:
>
> a. Los ingresos presuntos en nada se parecen a los reales.
>
> b. Desarrollando más de una actividad fueron imputados a la de mayor alícuota.
>
> c. ARBA eligió una alícuota que no existe (recordemos que en ningún momento se aclara cuál debe ser o si existe alícuota a tener en cuenta).
>
> 2) Las retenciones y percepciones sufridas han superado al impuesto anual determinado.
>
> 3) Existieron retenciones y percepciones sufridas que no fueron ingresadas por los agentes.
>
> 4) Existieron retenciones y percepciones sufridas, ingresadas por los agentes, pero que sólo sabría Dios porqué no están en la base de datos.
>
>
>
> Llegado el caso, el contribuyente puede pedir que le devuelvan la diferencia. Es decir, existe un crédito claro a favor del sujeto pasivo que se deriva de la única determinación tributaria acorde a ley, la DDJJ, que no ha sido impugnada y cuyo pago fue adelantado en el tiempo, pero el contribuyente no podrá compensarla con otros impuestos ni con el mismo, sino que deberá repetir el saldo, una operación que probablemente demorará años y que si atendemos a las características de estos pequeños empresarios y profesionales, probablemente se volverá antieconómica porque el total a recuperar difícilmente cubra los honorarios que demandará el trámite.
>
> Y no por ser poco el importe a repetir será poco importante. $ 500,- sería algo que nadie reclamaría, una diferencia de esas características no vale el dolor de cabeza de un procedimiento de repetición y mucho menos lo que cobraría un profesional para llevarlo a cabo, pero es un importe que, por ejemplo en un contribuyente de una facturación de $ 100.000,- y tasa del 3%, representa un incremento en la obligación tributaria del 17%. ¿Se va fundir? No. Pero si el legislador decidió gravar su actividad con el 3%, ¿Por qué debe pagar más de eso?
>
>
>
> H. Falta de un sistema alternativo.
>
> Esta cuestión, que podría vincularse al punto anterior o al que plantea la imposibilidad de rectificar el cálculo del anticipo, prefiero tratarla en forma apartada porque creo que es sumamente importante.
>
> El anticipo tiene una relación directa con el impuesto que le da origen, como tal, bien puede concluirse que es un pago a cuenta de la obligación jurídico tributaria. Si quedaran dudas a este respecto, las mismas se diluyen en atención a que es la propia RN 111 la que indica en su artículo 8 esta cuestión.
>
> Esto no es de menor importancia, ya que el artículo 83 del Código Fiscal claramente establece que “…la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras.” En este orden, la posibilidad que tiene la autoridad de aplicación de establecer un sistema de pagos a cuenta como el que dispuso, sólo es viable en la medida en que el mismo no sea obligatorio, ya que ARBA, por mandato legal, sólo podría establecer un sistema de estas características en la medida en que sea una “facultad” para el contribuyente y no una obligación..
>
> Efectivamente, la ley dice que se podrá facultar a los contribuyentes a efectuar pagos a cuenta. Según el Diccionario de la Real Academia Española[5]:
>
>
>
> Facultar: Conceder facultades a alguien para hacer lo que sin tal requisito no podría.
>
>
>
> Facultad: (2da acepción) Poder, derecho para hacer algo.
>
>
>
> Como puede apreciarse, la ley posibilita que el fisco le dé un derecho a un contribuyente, y no que lo obligue a algo. El fisco no puede imponer al contribuyente un sistema de pagos a cuenta, porque si así lo hiciera el sujeto pasivo perdería la facultad que pretende el legislador, perdería el derecho a hacer algo porque se vería obligado a realizarlo.
>
> A modo de aclaración, que sirva la redacción de la ley nacional 11.683 que le brinda la posibilidad a la AFIP de exigir pagos en concepto de anticipo y no de facultar al contribuyente para que pague los impuestos de una forma distinta a la que se corresponde con el período anual:
>
>
>
> (LPF 11.683) Art. 21 - Podrá la Administración Federal de Ingresos Públicos exigir, hasta el vencimiento del plazo general o hasta la fecha de presentación de la declaración jurada por parte del contribuyente, el que fuera posterior, el ingreso de importes a cuenta del tributo que se deba abonar por el período fiscal por el cual se liquidan los anticipos.
>
>
>
> Cuando ARBA, a través del artículo 1 de la RN 111 establece que los contribuyentes con ingresos inferiores a $ 450.000 “deberán cumplir con la obligación de ingresar los anticipos liquidados por la Autoridad de Aplicación”, impone una directiva para la cual no tiene potestad.
>
>
>
> I. Reserva de Ley.
>
> Nullum tributo sine lege, según el aforismo latino. Simplemente significa, nada más y nada menos, que sin una ley que lo indique no puede haber tributo.
>
> Es ajeno a mi intención repetir la lista interminable de doctrina y jurisprudencia que respalda el límite constitucional al poder tributario que más tajantemente ha defendido la justicia, dándole al mismo la más amplia interpretación: negación de la analogía, imposibilidad de crear hechos imponibles por cualquier vía que no sea legal, negación a la potestad del ejecutivo a derogar exenciones aún cuando se le haya delegado la misma por vía de una ley, etc.
>
> Ahora bien, si nos encontramos con que el ejecutivo determinará la cuantía de los doce anticipos mensuales del impuesto anual; con que no tiene que utilizar base concreta alguna sino que simplemente presumirá la base de medición del impuesto; si tampoco tiene que utilizar ninguna alícuota para su cálculo; si la determinación del anticipo no puede compensarse plenamente con percepciones y retenciones sufridas por el contribuyente correspondientes al mismo período e impuesto que se está anticipando; si de estos regímenes de recaudación, también creación del ejecutivo, el sujeto no puede librarse; si el contribuyente no puede rectificar el importe determinado por ARBA; si al cabo del año la probable diferencia a favor del suejeto se vuelve un crédito absolutamente ilusorio, ya que la posibilidad de volverlo efectivo se diluye por negarse su compensación y porque la repetición demandará más gastos que el monto del propio crédito; digo, si ocurre todo eso, ¿acaso no nos encontramos con un tributo que fue creado por el fisco? Porque de Impuesto a los Ingresos Brutos sólo le quedará el nombre.
>
>
>
> 5 Conclusión.
>
> Del punto anterior surge transparente el carácter arbitrario y por lo tanto ilegal del régimen de anticipos que pretende imponer ARBA. La norma vuelve célebre al Mediático Recaudador… tristemente célebre.
>
> Será interesante conocer el fin de esta película para saber si todo lo que uno enseña en la educación de grado está en franco desuso o si, por el contrario, la RN 111 se volverá material obligatorio de estudio como compendio de todo lo que no debe hacerse.
>
> A su vez, también es interesante ver como los fiscos tienden a abusar de aquellos que más tienen que proteger. Los atropellos reiterados que se verifican en el quehacer diario tienen, las más de la veces, implicancias contra los pequeños contribuyente; basta con tener en cuenta la normativa general del monotributo en el orden nacional y, ahora, este zafarrancho provincial. Es más fácil abusar de los que menos tienen, de los que no saben o no pueden defenderse porque carecen de un aparato de asesores ya pagos; se termina tratando distinto a los distintos, como dice la premisa que postula la equidad vertical, pero justamente al revés. ¿La noble igualdad? Bien, gracias. Ya no la busquen en un trono, un taburete le queda grande.
>
>
>
> Federico Frittayón
>
>
>
> El autor es Contador Publico (U.B.A.) con Pos Grado: Especialista en Tributación (UNMdelP)
>
> Autor del Libro: “Monotributo. Análisis tributario profundizado” – Editorial La Ley – Bs. As. Mayo de 2008.
>
> También es autor de numerosas publicaciones citando algunas en elDial.com, Suplemento de Derecho Tributario, La Ley , Revista Impuestos, Errepar
>
> Especialista en asesoramiento tributario y previsional, complementado con contabilidad y auditoría ha dictado numerosos cursos y seminarios.
>
> Actualmente es Profesor Adjunto de “Teoría y Técnica Impositiva I”, “Teoría y Técnica Impositiva II” y “Finanzas Públicas” de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAA.
>
> [1] Francisco Martínez – “Los anticipos. Su naturaleza jurídica y …” – La Ley – Revista Impuestos XL-A.
>
> [2] Ricardo Chicolino, Oscar Fernández , Alejandra Schneir y otros – “Cuestiones fundamentales de Procedimiento Tributario Nacional” – Osmar D. Buyatti – Bs. As. Abril de 2007.
>
> [3] Esto es harina de otro costal, pero cuánta indignación produce que aquellos contribuyentes que pagaron el Adicional todavía no lo puedan compensar porque ARBA no instrumentó cómo. No obstante, no se debe dejar de tener presente el fallo de Corte “FM Comercial” que estableció que los derechos no dejan de ser tales por su falta de reglamentación.
>
> [4] Compañía General de Combustibles S.A. c. D.G.I. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contenciosoadministrativo Federal, sala V. 22/11/1995.
>
> [5] http://buscon.rae.es/draeI/
>
>
>
>
>
> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
>
>
> ARBANet Y SU MARCO LEGAL
>
>
>
>
>
> El siguiente trabajo, elaborado por el colega Federico Frittayón, llegó a nuestras manos por medio del correo electrónico. Dado que en estos días se cumple con el incumplimiento, por así decirlo, de aquello que se había anunciado con relación a la devolución de las retenciones de impuesto sobre los ingresos brutos a cuentas bancarias a quienes no son contribuyentes de ese impuesto, nos parece importante, una vez más, dar la máxima difusión posible a todos aquellos análisis de carácter profesional dirigidos a explicar el modo de proceder del gobierno y la legislatura de la provincia de Buenos Aires.
>
>
>
> Ilegal. (ARBANet)
>
>
>
> Federico Frittayón
>
>
>
> Bastarda de legalidad, así nació ARBANet, tanto que es necesario titularizar el trabajo con lo que debiera ser un mero adjetivo.
>
> Es despreciable la actitud despótica de quien recauda pero, a juzgar por los antecedentes, la cualidad parece devenir de un fuerte sustantivo que no sólo lo describe, sino que lo subjetiviza.
>
> La RN 111, que reglamenta obligaciones que comienzan a vencer el 12 de diciembre, recién se publica en el Boletín Oficial el 9: que todo sea urgente, súbito, que no haya tiempo de pensar, que nadie se pregunte por sus derechos.
>
> También nos sorprenderemos “gratamente” con anticipos liquidados exiguos, mínimos, que no asustan, como tampoco asustaba la retención bancaria del 0,49% que hoy ya sextuplicó, y más, ese ratio.
>
> Interesante manera de gobernar, publicitando defensas a los derechos humanos y soslayando las garantías republicanas básicas como lo es la división de poderes. Mejor eliminemos las legislaturas que lo único que ocasionan son gastos, ¿o alguien se siente representado?
>
>
>
> 1 El río suena: marco legal:
>
> A mediados del año en curso, la Legislatura Provincial en un todo de acuerdo con su conducta complaciente hacia los caprichos tributarios del Poder Ejecutivo y, particularmente, del Mediático Recaudador, procede a realizar ciertas modificaciones al Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires a través de la ley 13.850.
>
> Más allá de que la misma no tiene desperdicio como compendio de estudio tributario, y no como ejemplo positivo, en lo que interesa respecto de la criatura que se estaba gestando y que meses después sería bautizada ARBANET, trae las siguientes novedades:
>
>
>
> 1) En el artículo 83, norma cuasi formal que establecía los momentos para el pago de los impuestos provinciales, agrega el siguiente párrafo:
>
> Art. 83 – (…) Asimismo, la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras. En caso que los pagos así realizados deviniesen indebidos o sin causa, serán considerados como créditos fiscales a favor del contribuyente, y podrán ser objeto de demanda de repetición.
>
>
>
> 2) Por otra parte, cambia la redacción del artículo 93, y queda de la siguiente manera:
>
> Art. 93 – La Autoridad de Aplicación deberá compensar, de oficio o a pedido de los contribuyentes o responsables, los saldos acreedores, cualquiera sea la forma o el procedimiento por el cual se establezcan, con las deudas o saldos deudores de gravámenes declarados por los contribuyentes o responsables, o determinados por la Autoridad de Aplicación.
>
> La compensación se aplicará de modo tal de extinguir la totalidad de las deudas no prescriptas de la obligación fiscal cuyo pago en exceso originó el saldo acreedor, comenzando por las más remotas.
>
> Si una vez extinguida la totalidad de la deuda correspondiente a la obligación fiscal cuyo pago en exceso originó el saldo acreedor, subsistiese a favor del contribuyente o responsable un remanente, la Autoridad de Aplicación podrá computar el mismo, en la forma y modo que establezca mediante reglamentación, como pago a cuenta de obligaciones futuras de la misma obligación, o aplicarlo a la cancelación de otras obligaciones adeudadas por el contribuyente o responsable.
>
> La compensación prevista en el presente artículo se efectuará comenzando por los intereses y recargos, siguiendo con las multas y los gravámenes, en ese orden.
>
>
>
> 3) También estrena redacción el Artículo 182:
>
> Art. 182 - El período fiscal será el año calendario.. El gravamen se ingresará mediante anticipos mensuales liquidados por la Autoridad de Aplicación.
>
> Tratándose de contribuyentes comprendidos en las disposiciones del Convenio Multilateral del 18 de agosto de 1977 y sus modificaciones, los anticipos y el pago final tendrán vencimiento dentro del mes siguiente o subsiguiente en fecha a determinar por la Comisión Plenaria prevista en el Convenio citado y que se trasladará al primer día hábil posterior cuando la fecha adoptada con carácter general recayera en un día que no lo fuera.
>
> Sin perjuicio de lo establecido en el primer párrafo, la Autoridad de Aplicación podrá disponer, de manera general, o para determinado grupo o categoría de contribuyentes o responsables, la liquidación del impuesto e ingreso de los anticipos sobre la base de declaraciones juradas.
>
> Asimismo, podrá disponer, cuando razones de administración lo requieran, el ingreso de los anticipos en forma bimestral.
>
>
>
> 4) Y el 183:
>
> Art. 183 - Los anticipos a que se refiere el artículo anterior, se liquidarán -excepto contribuyentes del Convenio Multilateral- de acuerdo con las normas que dicte al efecto la Autoridad de Aplicación, debiendo ingresarse el anticipo dentro del mes calendario siguiente al vencimiento de aquellos. Asimismo, dicha Autoridad establecerá la forma y plazos de inscripción de los contribuyentes y demás responsables.
>
> Juntamente con el pago del último anticipo del año, deberá presentarse una declaración jurada en la que se determinará el impuesto del período fiscal anual e incluirá el resumen de la totalidad de las operaciones del período.
>
> Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 201 y 202, los contribuyentes comprendidos en las disposiciones del Convenio Multilateral del 18 de agosto de 1977 y sus modificaciones, presentarán una declaración jurada anual, determinativa de los coeficientes de ingresos y gastos a aplicar por jurisdicción y demás requisitos que establezca la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, en la forma y plazos que la misma disponga.
>
> Las omisiones, errores o falsedades que en las declaraciones juradas se comprueben están sujetas tanto a las penalidades establecidas en este Código, como a las que contemple la legislación nacional.
>
>
>
>
>
> 2 Interpretación de las nuevas normas (que la inocencia les valga):
>
> Podemos decir que, de la lectura de las normas arriba detalladas, se veía nacer un nuevo método de liquidación del impuesto a los Ingresos Brutos. Este sistema podría estar caracterizado como sigue:
>
>
>
> 1) Nos encontramos claramente con un impuesto de período anual que se ingresará sobre la base de anticipos mensuales.
>
> 2) La principal novedad es que los anticipos los liquidará ARBA, por lo que ya no quedan dudas de que los mismos no tendrán el carácter de DDJJ.
>
> 3) Como tales, como anticipos, tendrán el carácter de pago a cuenta de una obligación principal que es la del pago del impuesto, razón por la cual se vuelve operativo el último párrafo del artículo 82.
>
> 4) Los contribuyentes del Convenio Multilateral quedan fuera de este sistema.
>
> 5) Otros, a designar por ARBA, también podrían quedar excluidos del régimen.
>
>
>
> Hasta aquí no veo inconvenientes en la aplicación de este nuevo método. De hecho, con una reglamentación que se adecue a derecho (y con esto no sólo me refiero al Código Fiscal sino a toda normativa de orden superior), podría llegarse a un sistema perfectamente coherente, comparable al nacional.
>
> Así, se podría establecer una forma de pago de anticipos sobre la base de la DDJJ del año anterior, siempre permitiendo al contribuyente que recalcule en menos cuando estos pagos se presupuesten como superiores a los que realmente redundarán del cálculo de la obligación jurídico tributaria.
>
> Sobre estas premisas, palabras más palabras menos, funcionan los regímenes de anticipos de los impuestos nacionales a las Ganancias, a la Ganancia Mínima Presunta y a los Bienes Personales, tal cual surge de la RG (AFIP) 327.
>
> Ahora bien, si es cierto que hasta aquí las normas legales no merecen mayor tacha, lo que se podría preguntar algún tributarista extranjero que ande por estos lados es porqué cambiar el sistema anterior por éste, cuando el viejo parecía llevar el hilo del negocio del contribuyente en razón de mantener una constante relación del pago mensual o bimestral con lo que se constituiría en la base de medición del tributo: los ingresos brutos.
>
> Y digo que el dudoso tiene que ser extranjero porque cualquiera que tenga más de 20 años de argentino (y diría que podemos soslayar la condición de especialista en la materia) ya estaba mirando de costado estas normas y con los ojos achinados, porque por experiencia hemos aprendido que cuando el río suena…
>
>
>
>
>
> 3 Agua trae: la reglamentación de ARBA.
>
> Con la concepción de la criatura, ARBA se prepara para parirla.
>
> El acontecimiento fue anunciado con notificaciones previas a cualquier reglamentación, en donde se le informaba a los contribuyentes con ingresos menores a $ 450.000,- anuales que estaban de parabienes porque la administración fiscal bonaerense le simplificaba sus siete declaraciones juradas (o trece, según sea el caso) en una sola, resultando que se pagarían 12 anticipos del impuesto según lo determine ARBA a gusto y piacere.
>
> Con el último anticipo, sí se presentaría aquella DDJJ anual que conciliaría lo determinado por el organismo con lo real (claro, lo real, la determinación legal del tributo: base de medición por alícuota; a ello se le restarán las retenciones y percepciones efectivamente sufridas – no las que tenga ARBA registradas – y así se determinaría el verdadero importe a ingresar).
>
> Para rematarla, informaban que de haber pagado con liquidaciones en defecto se deberá cancelar el saldo pero, en caso contrario, ARBA procedería a la devolución o una fiscalización, sí a una “fiscalización”.
>
> Y acá nos encontramos con que nuestro tributarista extranjero, ya más asombrado, empieza a ver cómo le sube el agua, pero aún incrédulo opina que esto sólo se debe tratar de una torpeza en la divulgación de la noticia y que todo quedará aclarado con la reglamentación.
>
>
>
> A la hora del parto, lejos del angelito que pronosticaba el buen hombre del exterior y pese a las albricias con que lo anunciaba el organismo fiscal provincial, nos encontramos con ARBANET, un nombre casi bíblico… pero de los malos, eh?
>
> Concretamente, la Resolución Normativa 111, establece un sistema de pago del impuesto a los ingresos brutos que funcionaría, en sus aspectos salientes, de la siguiente manera:
>
>
>
> 1) El contribuyente tiene que ingresar a la página de ARBA y acceder a los anticipos mensuales que el organismo liquidó y que deberá pagar. (Art. 9).
>
> 2) Los anticipos se calcularán sobre la base de ingresos brutos estimados por ARBA para lo que tomará en consideración (Art. 5):
>
> a. La información vinculada al contribuyente (¿?).
>
> b. Las DDJJ presentadas.
>
> c. La información proporcionada por los agentes de recaudación.
>
> d. Demás datos obtenidos por otros organismos públicos o privados.
>
> 3) No lo dice en ningún lado, pero en un esfuerzo de lógica habría que suponer que a esos ingresos estimados se le aplicará la alícuota correspondiente a su actividad.
>
> 4) A efectos de determinar el monto a pagar se considerarán las retenciones y percepciones que haya sufrido el contribuyente y que se encuentren en la base de datos de la Administración (Art. 6).
>
> 5) Se considerará el mínimo mensual (Art. 7).
>
> 6) El contribuyente deberá presentar una DDJJ anual en la que determinará el impuesto del período fiscal anual (Art. 12).
>
> 7) No obstante, ARBANET proveerá una DDJJ anual con un detalle de la información indiciaria utilizada durante el año (Art. 13).
>
> 8) Finalmente, en razón de la conciliación entre la verdadera liquidación tributaria y la presumida por ARBA pueden suceder dos cosas con sus consecuentes efectos:
>
> a. Que el impuesto real sea mayor que la suma de los anticipos: en tal caso el contribuyente deberá ingresar el saldo (Art. 14).
>
> b. Lo contrario: la devolución de la diferencia estará sujeta al procedimiento de repetición (Art. 15).
>
>
>
>
>
> 4 Ilegal.
>
> El resumido anterior dibuja un sistema que es arbitrario. Quiero ser explícito, no un sistema que puede propender al arbitrio o a generar inequidades, no, el sistema ya tiene esos vicios, no importa si el efecto de su aplicación deriva en la más exacta y pulida consideración de la capacidad contributiva, ya está concebido desde la falta de objetividad y de igualdad frente a la ley que deben tener los contribuyentes en su relación con el fisco.
>
> Esta apreciación se justifica en varios puntos que a continuación detallo:
>
>
>
> A. Naturaleza del anticipo.
>
> Lo primero que es necesario indicar es que el anticipo de un impuesto tiene una naturaleza, según la cual, no se lo puede desvincular del impuesto que se pretende estar adelantando.
>
> El anticipo es un pago a cuenta de una obligación de orden público como lo es el impuesto. Hace varios años, Francisco Martínez decía que “…el anticipo es una prestación que se efectúa a cuenta del tributo del período fiscal y que, por esto mismo, se imputa al pago de dicho tributo, aquél no puede revestir otra naturaleza que la de un pago a cuenta de una obligación futura, que es, precisamente su causa (causa solvendi) y el centro de gravedad del fenómeno jurídico que se considera, y no a la inversa.”[1]
>
> Es importante no perder de vista que el anticipo tiene una relación íntima con el impuesto respecto del cual es pago a cuenta. Si no existiera dicho tributo, devenido de la voluntad del legislador de imponerlo dentro de las facultades que le corresponden y con riguroso respeto por las limitaciones a dicho poder, el anticipo perdería justificación.
>
> Las razones para la implementación de un sistema de pago a cuenta de los impuestos de período anual, se han encontrado, fundamentalmente, en la necesidad del Estado de uniformar sus ingresos durante todo el año.
>
> Merece comentarse que la otra cara de la necesidad fiscal es el derecho del contribuyente a no erogar un importe que suponga un exceso respecto del impuesto; por eso se ha dicho que en la autorización legal para la reglamentación de anticipos “…el legislador supone la permanencia en el tiempo de la capacidad contributiva manifestada en el ejercicio anterior, que sirve de base para el cálculo de las sumas a anticipar.”[2]
>
> Si bien esta apreciación tiene relación directa con el sistema nacional, en el cual los anticipos se calculan sobre la base de la DDJJ del año anterior, la consideración de cierta uniformidad en la capacidad contributiva o, por lo menos, de una estricta vinculación entre el cálculo del pago a cuenta y del impuesto futuro, es necesaria para la procedencia legal del sistema que se instaure.
>
>
>
> B. Vinculación del anticipo con elementos ajenos al tributo.
>
> El cálculo del anticipo parece tener un elemento sustancial (que no obstante nunca aparece explícito) que son los ingresos que ARBA presume que el contribuyente ha tenido.
>
> Sin embargo, el origen de esa presunción no se expresa en momento alguno. La Resolución indica que tomará en consideración: “…la información vinculada al contribuyente, las declaraciones juradas presentadas, la información proporcionada por los agentes de recaudación y demás datos obtenidos a través de otros organismos públicos o privados.”
>
> ¿Pero de qué información vinculada al contribuyente estaremos hablando? ¿Incidirá si es rubio o negro, judío o cristiano, alto o bajo, gordo o flaco? ¿No? Entonces podremos pensar en información patrimonial: ¿será importante si tiene un auto o dos?¿o varias casas? Tal vez sea muy importante si pagó el impuesto adicional a automotores e inmobiliario y le compensen la diferencia tal cual lo indica el mandato legislativo… no sueñe[3].
>
> Parece coherente tener en cuenta las declaraciones juradas presentadas y los datos devenidos de los agentes de recaudación, pero da bastante miedo aquello de los demás obtenidos a través de otros organismos públicos… ¡o privados! ¿De qué organismos estará hablado?¿De la SIDE?¿De Veraz? Yo no sé, no sé porque no lo dice en ninguna parte.
>
> El que suscribe también tiene sus tareas de inteligencia y se hizo de un instructivo interno de ARBA que indica:
>
>
>
> “Método de estimación de ingresos: el fisco, en función a las deducciones y percepciones informadas por los agentes, a las operaciones de ventas con tarjetas de crédito y/o débito, los índices de crecimiento de la actividad económica, los índices de evasión fiscal, el coeficiente de riesgo de cada contribuyente, y toda otra información de consumos, compras, gastos, ventas y operaciones físicas con las que cuenta, calculará los anticipos a pagar por los contribuyentes.”
>
>
>
> Algunos ítems parecen coherentes, incluso como hechos ciertos serían tomados en una DDJJ: las ventas, las retenciones, etc.
>
> Pero lo que parece indicar este instructivo es que, si la actividad económica crece, el anticipo será mayor (al revés no está claro que también funcione). También que la incompetencia fiscal de recaudar impuestos en cabeza de quien los debe hará pasible a los contribuyentes que sí los pagan de cierto aumento en su anticipo mensual.
>
> Como huelga decir, esto es un reverendo disparate; en nada se relaciona con la naturaleza jurídica de un anticipo y su necesaria vinculación con una obligación jurídica tributaria. El lector podrá decir que me ha fallado el trabajo de inteligencia, es cierto, pensemos que es así, que esto es un disparate que sólo cabe en un chisme mal pasado, pero ¿acaso no caben todos esos índices en el universo que determina el artículo quinto de la RN 111…?
>
> Como bien puede concluirse, la determinación del anticipo es una lotería, el contribuyente no puede presupuestar en modo alguno su cuantía porque desconoce el elemento principal para su determinación, pero no es el único problema.
>
>
>
> C. Falta de precisión en los elementos de cálculo.
>
> La RN 111/2008 en ningún momento explicita cuáles serán los elementos vinculados con la determinación que hará ARBA.
>
> Nótese que nunca dice qué alícuota se le aplicará a los ingresos presuntos y, revisadas que fueron las liquidaciones de anticipos que emite ARBANET (formulario 450B), resulta ser que establece ciertos datos absolutamente desarticulados. Concretamente, da los siguientes respecto de la liquidación:
>
>
>
> Retenciones; Retenciones Bancos; Percepciones; Percepciones Aduaneras: las que aparecen por monto globales para cada renglón.
>
> Total a Pagar: que es coincidente con el anticipo.
>
>
>
> Estos datos están completamente desvinculados. No hay información alguna respecto de los ingresos más que una somera indicación que alude al origen de los mismos, por ejemplo: “IIBB” o “Banco”, pero no se encuentran cuantificados ni mucho menos.. Además, el significado de “Banco” no está claro y pareciera indicar que la información se habría obtenido de acreditaciones bancarias, cuestión que en modo alguno representa ingresos gravados per se, pero que sí cabe en el universo definido por la Resolución.
>
> No existe dato respecto de la alícuota que se aplica, y si el contribuyente tiene más de una actividad, por supuesto que no hay discriminación de tipo alguno.
>
> El anticipo no se encuentra ligado de forma alguna con el resto de los datos, es decir, uno esperaría una suerte de ecuaciones:
>
>
>
> Anticipo = (Ingresos Presuntos x Alícuota o Mínimo) el mayor
>
> Importe a ingresar = Anticipo – Ret. y Perc.
>
>
>
> Pero nada de eso hay. Luego una leyenda “informa” que “Para la liquidación de presenta anticipo se ha considerado información correspondiente al período 01/01/2008 al 30/10/2008”, lo que no hace más que sembrar otras dudas: ¿las retenciones y percepciones serán de esos casi diez meses o sólo del mes del anticipo?¿En qué consiste esa liquidación si no hay ingresos ni alícuota?¿Por qué no se habrá tenido en cuenta la información del 31 de octubre?
>
>
>
> D. Imposibilidad de rectificar el cálculo.
>
> Como ya se ha dicho, la naturaleza del anticipo redunda en una ligazón íntima de éste con el impuesto del cual resulta ser pago a cuenta. Por esta razón, no se puede escindir de la revisión que pueda hacer el contribuyente de su correcto cálculo, no ya con los datos que debería explicitar ARBA en cuanto a la ecuación que llevaría a ello, sino con la verdadera consideración que pueda hacer él mismo respecto de los hechos imponibles que genera durante el ejercicio en curso.
>
> Existe jurisprudencia de cámara que reconoce el derecho inalienable del sujeto pasivo de recalcular los pagos a cuenta, aún cuando no existiera norma reglamentaria que lo permita: “negar por una razón de omisión reglamentaria transitoria el derecho del contribuyente a adecuar la cuantía del anticipo en función de la realidad económica vigente a la fecha de su vencimiento e ingreso, se exhibe en oposición a la economía del anticipo y de los impuestos específicos al cual acceden. (…) En efecto, a) los anticipos constituyen pagos a cuenta (art. 28, ley 11.683) o ingresos provisorios de un impuesto futuro, basados en una presunción de mantenimiento de hecho imponible o capacidad contributiva (ver dictamen DGI 194/48, actuaciones administrativas, y res. gral. 2520, art. 1º), de manera que la misma, como condición de su razonabilidad, debe admitir prueba en contrario”.[4]
>
>
>
> E. Imposibilidad de compensar con retenciones sufridas.
>
> Si vemos el mecanismo de cálculo que establece la resolución, observamos que de ARBANET también resultará la imputación de las retenciones y percepciones que hubiera sufrido el contribuyente y que figuren en la base de datos de ARBA:
>
> Esto tiene, por lo menos, dos aristas.
>
> Primero es necesario establecer la diferencia entre anticipo y retenciones y percepciones. El primero se diferencia de los otros conceptos en el sentido de que se debe determinar en función de la obligación tributaria que los justifica, deben ser una medida del tributo que resultará. Bien dice el artículo 82 del CF que “la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras” y es la propia RN 111 en su artículo octavo la que indica que “Los anticipos ingresados por el contribuyente tendrán el carácter de pagos a cuenta del impuesto que corresponda al período fiscal anual.”
>
> Por otra parte, las retenciones y percepciones se originan en operaciones que se presumen ligadas a hechos imponibles, y ya son ingresos directos al fisco.
>
> La RN 111 no considera esta diferencia, y entonces integra todos los conceptos en una misma determinación. De la lectura que podemos hacer de la liquidación que se hace de los anticipos mediante el formulario 450B, no vemos que se aprecie esta transparencia que permita revisar si las retenciones y percepciones superan al anticipo ponderado y, en tal caso, resulten en un saldo a favor que bien se podría trasladar al período siguiente.
>
> Por otro lado, es diáfano que no siempre se podrán imputar las retenciones y percepciones sufridas.
>
> Para que una retención o percepción reduzca el anticipo, según la RN debe cumplir una doble condición: que el contribuyente la haya sufrido y que figure en la base de ARBA. La pregunta obvia es qué sucede si efectivamente el contribuyente la sufrió pero no figura en la base de ARBA porque, por ejemplo, el agente de recaudación no la ingresó. La respuesta, dentro del contexto al que lamentablemente nos tiene acostumbrados el Mediático, también es obvia: si no cumple las dos condiciones, marche preso.
>
>
>
> F. Imposibilidad de excluirse de los regímenes de recaudación.
>
> Como si esto fuera poco, si el contribuyente verifica que constantemente genera saldos a favor por mérito de verse incorporado en varios regímenes de recaudación, el artículo 17 de la RN 111 indica que “Los contribuyentes incluidos en el sistema de liquidación de anticipos que se establece mediante la presente, no podrán solicitar la autorización de exclusión de los regímenes de retención o percepción vigentes”, resultando que su problema será permanente.
>
> Amén de la incongruencia que implica esta serie de desaciertos en la relación íntima que debe haber entre regímenes de recaudación, anticipos, y el impuesto que los justifica, no es menos importante la arbitrariedad que pone en desigualdad manifiesta a estos contribuyentes respecto de aquellos que no entren en este sistema.
>
>
>
> G. La devolución por vía de la repetición.
>
> Como comentamos, una vez al año se podrá revisar lo pagado y compararlo con lo que se debió pagar. Téngase presente que las diferencias se podrán haber generado, por ejemplo, en:
>
>
>
> 1) La más importante: el impuesto real, el que se corresponde con el mandato legal, aquél que el legislador quiso imponer en un todo de acuerdo con todos los principios de tributación, es distinto al determinado por ARBANET; a su vez porque:
>
> a. Los ingresos presuntos en nada se parecen a los reales.
>
> b. Desarrollando más de una actividad fueron imputados a la de mayor alícuota.
>
> c. ARBA eligió una alícuota que no existe (recordemos que en ningún momento se aclara cuál debe ser o si existe alícuota a tener en cuenta).
>
> 2) Las retenciones y percepciones sufridas han superado al impuesto anual determinado.
>
> 3) Existieron retenciones y percepciones sufridas que no fueron ingresadas por los agentes.
>
> 4) Existieron retenciones y percepciones sufridas, ingresadas por los agentes, pero que sólo sabría Dios porqué no están en la base de datos.
>
>
>
> Llegado el caso, el contribuyente puede pedir que le devuelvan la diferencia. Es decir, existe un crédito claro a favor del sujeto pasivo que se deriva de la única determinación tributaria acorde a ley, la DDJJ, que no ha sido impugnada y cuyo pago fue adelantado en el tiempo, pero el contribuyente no podrá compensarla con otros impuestos ni con el mismo, sino que deberá repetir el saldo, una operación que probablemente demorará años y que si atendemos a las características de estos pequeños empresarios y profesionales, probablemente se volverá antieconómica porque el total a recuperar difícilmente cubra los honorarios que demandará el trámite.
>
> Y no por ser poco el importe a repetir será poco importante. $ 500,- sería algo que nadie reclamaría, una diferencia de esas características no vale el dolor de cabeza de un procedimiento de repetición y mucho menos lo que cobraría un profesional para llevarlo a cabo, pero es un importe que, por ejemplo en un contribuyente de una facturación de $ 100.000,- y tasa del 3%, representa un incremento en la obligación tributaria del 17%. ¿Se va fundir? No. Pero si el legislador decidió gravar su actividad con el 3%, ¿Por qué debe pagar más de eso?
>
>
>
> H. Falta de un sistema alternativo.
>
> Esta cuestión, que podría vincularse al punto anterior o al que plantea la imposibilidad de rectificar el cálculo del anticipo, prefiero tratarla en forma apartada porque creo que es sumamente importante.
>
> El anticipo tiene una relación directa con el impuesto que le da origen, como tal, bien puede concluirse que es un pago a cuenta de la obligación jurídico tributaria. Si quedaran dudas a este respecto, las mismas se diluyen en atención a que es la propia RN 111 la que indica en su artículo 8 esta cuestión.
>
> Esto no es de menor importancia, ya que el artículo 83 del Código Fiscal claramente establece que “…la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras.” En este orden, la posibilidad que tiene la autoridad de aplicación de establecer un sistema de pagos a cuenta como el que dispuso, sólo es viable en la medida en que el mismo no sea obligatorio, ya que ARBA, por mandato legal, sólo podría establecer un sistema de estas características en la medida en que sea una “facultad” para el contribuyente y no una obligación..
>
> Efectivamente, la ley dice que se podrá facultar a los contribuyentes a efectuar pagos a cuenta. Según el Diccionario de la Real Academia Española[5]:
>
>
>
> Facultar: Conceder facultades a alguien para hacer lo que sin tal requisito no podría.
>
>
>
> Facultad: (2da acepción) Poder, derecho para hacer algo.
>
>
>
> Como puede apreciarse, la ley posibilita que el fisco le dé un derecho a un contribuyente, y no que lo obligue a algo. El fisco no puede imponer al contribuyente un sistema de pagos a cuenta, porque si así lo hiciera el sujeto pasivo perdería la facultad que pretende el legislador, perdería el derecho a hacer algo porque se vería obligado a realizarlo.
>
> A modo de aclaración, que sirva la redacción de la ley nacional 11.683 que le brinda la posibilidad a la AFIP de exigir pagos en concepto de anticipo y no de facultar al contribuyente para que pague los impuestos de una forma distinta a la que se corresponde con el período anual:
>
>
>
> (LPF 11.683) Art. 21 - Podrá la Administración Federal de Ingresos Públicos exigir, hasta el vencimiento del plazo general o hasta la fecha de presentación de la declaración jurada por parte del contribuyente, el que fuera posterior, el ingreso de importes a cuenta del tributo que se deba abonar por el período fiscal por el cual se liquidan los anticipos.
>
>
>
> Cuando ARBA, a través del artículo 1 de la RN 111 establece que los contribuyentes con ingresos inferiores a $ 450.000 “deberán cumplir con la obligación de ingresar los anticipos liquidados por la Autoridad de Aplicación”, impone una directiva para la cual no tiene potestad.
>
>
>
> I. Reserva de Ley.
>
> Nullum tributo sine lege, según el aforismo latino. Simplemente significa, nada más y nada menos, que sin una ley que lo indique no puede haber tributo.
>
> Es ajeno a mi intención repetir la lista interminable de doctrina y jurisprudencia que respalda el límite constitucional al poder tributario que más tajantemente ha defendido la justicia, dándole al mismo la más amplia interpretación: negación de la analogía, imposibilidad de crear hechos imponibles por cualquier vía que no sea legal, negación a la potestad del ejecutivo a derogar exenciones aún cuando se le haya delegado la misma por vía de una ley, etc.
>
> Ahora bien, si nos encontramos con que el ejecutivo determinará la cuantía de los doce anticipos mensuales del impuesto anual; con que no tiene que utilizar base concreta alguna sino que simplemente presumirá la base de medición del impuesto; si tampoco tiene que utilizar ninguna alícuota para su cálculo; si la determinación del anticipo no puede compensarse plenamente con percepciones y retenciones sufridas por el contribuyente correspondientes al mismo período e impuesto que se está anticipando; si de estos regímenes de recaudación, también creación del ejecutivo, el sujeto no puede librarse; si el contribuyente no puede rectificar el importe determinado por ARBA; si al cabo del año la probable diferencia a favor del suejeto se vuelve un crédito absolutamente ilusorio, ya que la posibilidad de volverlo efectivo se diluye por negarse su compensación y porque la repetición demandará más gastos que el monto del propio crédito; digo, si ocurre todo eso, ¿acaso no nos encontramos con un tributo que fue creado por el fisco? Porque de Impuesto a los Ingresos Brutos sólo le quedará el nombre.
>
>
>
> 5 Conclusión.
>
> Del punto anterior surge transparente el carácter arbitrario y por lo tanto ilegal del régimen de anticipos que pretende imponer ARBA. La norma vuelve célebre al Mediático Recaudador… tristemente célebre.
>
> Será interesante conocer el fin de esta película para saber si todo lo que uno enseña en la educación de grado está en franco desuso o si, por el contrario, la RN 111 se volverá material obligatorio de estudio como compendio de todo lo que no debe hacerse.
>
> A su vez, también es interesante ver como los fiscos tienden a abusar de aquellos que más tienen que proteger. Los atropellos reiterados que se verifican en el quehacer diario tienen, las más de la veces, implicancias contra los pequeños contribuyente; basta con tener en cuenta la normativa general del monotributo en el orden nacional y, ahora, este zafarrancho provincial. Es más fácil abusar de los que menos tienen, de los que no saben o no pueden defenderse porque carecen de un aparato de asesores ya pagos; se termina tratando distinto a los distintos, como dice la premisa que postula la equidad vertical, pero justamente al revés. ¿La noble igualdad? Bien, gracias. Ya no la busquen en un trono, un taburete le queda grande.
>
>
>
> Federico Frittayón
>
>
>
> El autor es Contador Publico (U.B.A.) con Pos Grado: Especialista en Tributación (UNMdelP)
>
> Autor del Libro: “Monotributo. Análisis tributario profundizado” – Editorial La Ley – Bs. As. Mayo de 2008.
>
> También es autor de numerosas publicaciones citando algunas en elDial.com, Suplemento de Derecho Tributario, La Ley , Revista Impuestos, Errepar
>
> Especialista en asesoramiento tributario y previsional, complementado con contabilidad y auditoría ha dictado numerosos cursos y seminarios.
>
> Actualmente es Profesor Adjunto de “Teoría y Técnica Impositiva I”, “Teoría y Técnica Impositiva II” y “Finanzas Públicas” de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAA.
>
> [1] Francisco Martínez – “Los anticipos. Su naturaleza jurídica y …” – La Ley – Revista Impuestos XL-A.
>
> [2] Ricardo Chicolino, Oscar Fernández , Alejandra Schneir y otros – “Cuestiones fundamentales de Procedimiento Tributario Nacional” – Osmar D. Buyatti – Bs. As. Abril de 2007.
>
> [3] Esto es harina de otro costal, pero cuánta indignación produce que aquellos contribuyentes que pagaron el Adicional todavía no lo puedan compensar porque ARBA no instrumentó cómo. No obstante, no se debe dejar de tener presente el fallo de Corte “FM Comercial” que estableció que los derechos no dejan de ser tales por su falta de reglamentación.
>
> [4] Compañía General de Combustibles S.A. c. D.G.I. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contenciosoadministrativo Federal, sala V. 22/11/1995.
>
> [5] http://buscon.rae.es/draeI/
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> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN (JUNIO 09)
Segunda Opinión
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN
Las declaraciones oficiales tienden a mostrar un optimismo que en nuestra opinión excede largamente las expectativas. Los indicadores deben ser calculados y sobre todo leídos de manera adecuada.
Resulta ocioso a estas alturas hacer mención al hecho de que el gobierno del matrimonio Kirchner ha destruido el sistema de cálculo estadístico convirtiéndolo en una farsa de mal gusto. La inutilidad de los datos oficiales es hoy vox pópuli y nadie en su sano juicio puede poner en duda este aserto. Incluso funcionarios del mismo oficialismo, como por ejemplo el jefe de gabinete, han admitido en varias oportunidades que es imprescindible terminar con la adulteración de datos. Esto, sin embargo, no ha ocurrido. Es obvio que el gobierno se resiste a admitir la realidad, lo cual no deja de constituir a nuestro juicio uno de los datos más preocupantes de la actual coyuntura. Negar lo obvio siempre es el peor de los escenarios.
Cuando días pasados la presidenta hizo referencia a la recaudación fiscal del mes de mayo, envolvió el dato de una euforia absolutamente injustificada. El 12,5% de crecimiento anual nominal en la recaudación está muy lejos de demostrar el éxito económico. Por el contrario, si la tasa de inflación estimada para el período anual considerado está, según los diversos cálculos, entre el 20 y el 24%, es obvio que la recaudación ha caído de manera estrepitosa.
La recaudación tributaria propiamente dicha creció en el período considerado un 9,5%, el menor crecimiento nominal del último cuatrimestre. En febrero el crecimiento había sido del 14% , y en marzo el 23%.
Si a todo esto le agregamos el hecho de que las recaudaciones de estos meses incluyen el desvío de los aportes que el año pasado los trabajadores realizaban a las AFJP y ahora no lo hacen más, tenemos en verdad una caída bastante más importante en el volumen de recaudación.
La AFIP continúa con la política de no devolver impuestos a los exportadores con argumentos que no se condicen con su verdadera función fiscalizadora, dado que se hace mención a operaciones con países denominados paraísos fiscales y a la necesidad de demostrar la veracidad y certeza de tales operaciones y mientras tanto no se devuelven los impuestos, lo cual obviamente constituye un concepto bien diferente. Tales devoluciones de impuestos cayeron más del 38%.
Mientras el IVA a cargo de la DGI se mantuvo dentro de los valores esperados ante la pérdida de valor de la moneda, el IVA de la Administración Nacional de Aduanas se derrumbó más del 30%, ello como consecuencia del derrumbe de las exportaciones y del control y limitación a las importaciones.
En materia de impuestos internos, si no consideramos el tabaco (que sufrió incrementos de alícuotas(, la suba interanual apenas superó el 10%, cifra absolutamente negativa si la comparamos con la inflación real.
El Monotributo no superó el 8% interanual de incremento en su recaudación. El impuesto a las transacciones financieras subió apenas un 2%, siempre en el mismo período. Las caídas son elocuentes.
La actividad inmobiliaria por su parte hizo caer cerca del 30% el impuesto a las transferencias de inmuebles (I.T.I.). Los derechos de exportación casi el 10% de merma, y los de importación -24,5%.
La verdad es que la recaudación no ha venido creciendo en la misma medida en la que lo hacen los gastos. En especial las remuneraciones del Estado, que han venido subiendo proporcionalmente cerca de 4 veces más que el aumento de los ingresos.
La industria ha caído un 13% interanual en el primer cuatrimestre. Pero el INDEC dice que en igual período el sector cayó apenas el 1,8%. La construcción cayó en abril un 7,5% (3% según el INDEC). En los supermercados las ventas cayeron más del 20% en abril (para el INDEC subieron un 13%).
La presidenta, entonces, presenta de manera exitosa y valorativa del modelo una serie de datos que en realidad están significando todo lo contrario. Obviamente que no se trata únicamente de la situación de la economía argentina, a la que sin dudas hay que enmarcar en un panorama internacional sumamente inestable y en general bastante recesivo.
No sabemos si la euforia es por desconocimiento o una pose deliberada. En cualquiera de los dos casos es un elemento negativo. Porque los inversores, sus asesores y en general los profesionales de las ciencias económicas no ignoran estos datos. Preferimos no sacar conclusiones que por ahí exceden el marco aún de un comentario de opinión como es éste.
A todo esto aumenta la salida de capitales y se ponen todo tipo de trabas para frenar las importaciones, y el secretario de comercio incurre en ridiculeces tales como pretender que alguien que importa (lo que sea) exporte por el mismo valor (rebuscátelas, dicen que le dijo a un empresario, comprá aceitunas y exportalas, o vino...). En estas cuestiones ni siquiera juega la ideología, pues estamos de lleno en el terrero de la ignorancia y el abuso de poder.
Completamos este panorama recordando que en nuestra opinión, y pese a todos los indicadores negativos que estamos mencionando, la situación no será tan crítica, a menos que los descalabros en materia de decisiones sigan el rumbo que están teniendo.
Es que en estos momentos lo que observamos es una tendencia muy seria al surrealismo. No vale la pena abundar sobre lo que hace la secretaría de comercio, o sobre lo que señalamos de la euforia de la presidenta, que si es por ignorancia puede ser peligrosísimo. Si se toman medidas tan nefastas como para empujar al país al precipicio o no, no podemos adelantarlo.
Las cifras no están tan mal, y un cierto repunte en los valores de la commodities resultan sin duda favorables. Al mismo tiempo, si en el mundo se produce una cierta reactivación (no estamos para nada seguros que esto ocurra de manera importante, al menos durante este año), la demanda externa puede también favorecer al mercado local.
Pero, sin embargo, ciertos comentarios del presidente de facto nos ponen sobre ascuas. En efecto, Néstor Kirchner afirmó que no devaluará luego del 28 de junio. Dijo más, dijo que estaría loco si lo hiciera. En realidad Kirchner cree que una devaluación depende exclusivamente de lo que él disponga.
Es decir que una persona que ha pasado la cincuentena larga de años de vida, abogado y con una larga trayectoria como intendente, gobernador y presidente de derecho y de facto, aún no ha aprendido que no depende de su voluntad la no devaluación de la moneda. Y sin embargo, lo cree. O hace creer que lo cree. Las devaluaciones ocurren más allá de las intenciones, lo cual significa que aún no queriendo el funcionario actuante, no puede evitarlo. Esto ha ocurrido demasiadas veces en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 e incluso a comienzos de este siglo, cuando el gobierno duhaldista pretendió llevar el dólar a $ 1,40 y a las pocas semanas éste había alcanzado los $ 4.- (de paso: cuando ciertos economistas pronosticaban un dólar de $ 10.- para fin de 2002, algunos profesionales los tachaban –y aún lo hacen- de genios por haber fallado sus pronósticos, pero ni tales profesionales ni los gobernantes actuales hacen mención a la impresionante pifia de Remes Lenicov-Duhalde y compañía en ese año).
Los indicadores con relación a las reservas de energía o las existencias ganaderas, agrícolas y lácteas son francamente negativos. Los índices de pobreza han crecido notablemente en los últimos dos años si se miden adecuadamente las estadísticas. Las inversiones no llegan a la argentina y es por eso que en su momento se convocó a Beatriz Nofal para intentar atraerlas como fuere. La fuga de divisas está tan a la vista que desespera a personajes como el secretario de gobierno, que la verdad es que ya no sabe a quién patotear. ¿Dónde está la bonanza y la expectativa de un futuro promisorio del modelo?
Por eso no terminamos de entender las razones de la euforia. Las razones por las cuales la presidenta viaja a Suiza a sermonear al resto del planeta respecto de lo que hay que hacer para pasar al frente.
No hemos arreglado nuestra deuda externa, ni con los holdouts ni con el Club de París. Mantenemos un sistema de subsidios absolutamente negador de la realidad en materia de precios. La apropiación de los fondos de las AFJP ha dado lugar a toda clase de patriadas de parte de la ANSES, esencialmente tendientes a conservar las fuentes de trabajo allí donde en verdad se necesita gestión y management. y no amigos del poder puestos a directores.
Tenemos serios problemas de financiamiento externo. Se habla de una recomposición con el FMI que el gobierno se resiste a reconocer. El problema de los embargos y bloqueos a fondos argentinos en el exterior es bastante más grave de lo que trasciende. El financiamiento local es casi inexistente siendo que debería estar en el orden del 50% de los fondos del sistema, dado que los bancos oficiales mantienen depósitos por ese porcentaje del total (y se supone que no son avaros e injustos como la presidenta sugiere de todos los banqueros –excepción hecha, suponemos, de los bancos oficiales y de Carlos Heller-).
Y terminamos con una reflexión: a aquella famosa frase de Luis Barrionuevo respecto de que tendríamos que dejar de robar por dos años, habría que agregarle que también deberíamos dejar de mentir por ese lapso. O en todo caso dejar de creérnosla.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 17 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
Las Heras 648 – 1704 Ramos Mejía (B.A.)
(011) 5254-5820 y (011) 154-4718968
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN
Las declaraciones oficiales tienden a mostrar un optimismo que en nuestra opinión excede largamente las expectativas. Los indicadores deben ser calculados y sobre todo leídos de manera adecuada.
Resulta ocioso a estas alturas hacer mención al hecho de que el gobierno del matrimonio Kirchner ha destruido el sistema de cálculo estadístico convirtiéndolo en una farsa de mal gusto. La inutilidad de los datos oficiales es hoy vox pópuli y nadie en su sano juicio puede poner en duda este aserto. Incluso funcionarios del mismo oficialismo, como por ejemplo el jefe de gabinete, han admitido en varias oportunidades que es imprescindible terminar con la adulteración de datos. Esto, sin embargo, no ha ocurrido. Es obvio que el gobierno se resiste a admitir la realidad, lo cual no deja de constituir a nuestro juicio uno de los datos más preocupantes de la actual coyuntura. Negar lo obvio siempre es el peor de los escenarios.
Cuando días pasados la presidenta hizo referencia a la recaudación fiscal del mes de mayo, envolvió el dato de una euforia absolutamente injustificada. El 12,5% de crecimiento anual nominal en la recaudación está muy lejos de demostrar el éxito económico. Por el contrario, si la tasa de inflación estimada para el período anual considerado está, según los diversos cálculos, entre el 20 y el 24%, es obvio que la recaudación ha caído de manera estrepitosa.
La recaudación tributaria propiamente dicha creció en el período considerado un 9,5%, el menor crecimiento nominal del último cuatrimestre. En febrero el crecimiento había sido del 14% , y en marzo el 23%.
Si a todo esto le agregamos el hecho de que las recaudaciones de estos meses incluyen el desvío de los aportes que el año pasado los trabajadores realizaban a las AFJP y ahora no lo hacen más, tenemos en verdad una caída bastante más importante en el volumen de recaudación.
La AFIP continúa con la política de no devolver impuestos a los exportadores con argumentos que no se condicen con su verdadera función fiscalizadora, dado que se hace mención a operaciones con países denominados paraísos fiscales y a la necesidad de demostrar la veracidad y certeza de tales operaciones y mientras tanto no se devuelven los impuestos, lo cual obviamente constituye un concepto bien diferente. Tales devoluciones de impuestos cayeron más del 38%.
Mientras el IVA a cargo de la DGI se mantuvo dentro de los valores esperados ante la pérdida de valor de la moneda, el IVA de la Administración Nacional de Aduanas se derrumbó más del 30%, ello como consecuencia del derrumbe de las exportaciones y del control y limitación a las importaciones.
En materia de impuestos internos, si no consideramos el tabaco (que sufrió incrementos de alícuotas(, la suba interanual apenas superó el 10%, cifra absolutamente negativa si la comparamos con la inflación real.
El Monotributo no superó el 8% interanual de incremento en su recaudación. El impuesto a las transacciones financieras subió apenas un 2%, siempre en el mismo período. Las caídas son elocuentes.
La actividad inmobiliaria por su parte hizo caer cerca del 30% el impuesto a las transferencias de inmuebles (I.T.I.). Los derechos de exportación casi el 10% de merma, y los de importación -24,5%.
La verdad es que la recaudación no ha venido creciendo en la misma medida en la que lo hacen los gastos. En especial las remuneraciones del Estado, que han venido subiendo proporcionalmente cerca de 4 veces más que el aumento de los ingresos.
La industria ha caído un 13% interanual en el primer cuatrimestre. Pero el INDEC dice que en igual período el sector cayó apenas el 1,8%. La construcción cayó en abril un 7,5% (3% según el INDEC). En los supermercados las ventas cayeron más del 20% en abril (para el INDEC subieron un 13%).
La presidenta, entonces, presenta de manera exitosa y valorativa del modelo una serie de datos que en realidad están significando todo lo contrario. Obviamente que no se trata únicamente de la situación de la economía argentina, a la que sin dudas hay que enmarcar en un panorama internacional sumamente inestable y en general bastante recesivo.
No sabemos si la euforia es por desconocimiento o una pose deliberada. En cualquiera de los dos casos es un elemento negativo. Porque los inversores, sus asesores y en general los profesionales de las ciencias económicas no ignoran estos datos. Preferimos no sacar conclusiones que por ahí exceden el marco aún de un comentario de opinión como es éste.
A todo esto aumenta la salida de capitales y se ponen todo tipo de trabas para frenar las importaciones, y el secretario de comercio incurre en ridiculeces tales como pretender que alguien que importa (lo que sea) exporte por el mismo valor (rebuscátelas, dicen que le dijo a un empresario, comprá aceitunas y exportalas, o vino...). En estas cuestiones ni siquiera juega la ideología, pues estamos de lleno en el terrero de la ignorancia y el abuso de poder.
Completamos este panorama recordando que en nuestra opinión, y pese a todos los indicadores negativos que estamos mencionando, la situación no será tan crítica, a menos que los descalabros en materia de decisiones sigan el rumbo que están teniendo.
Es que en estos momentos lo que observamos es una tendencia muy seria al surrealismo. No vale la pena abundar sobre lo que hace la secretaría de comercio, o sobre lo que señalamos de la euforia de la presidenta, que si es por ignorancia puede ser peligrosísimo. Si se toman medidas tan nefastas como para empujar al país al precipicio o no, no podemos adelantarlo.
Las cifras no están tan mal, y un cierto repunte en los valores de la commodities resultan sin duda favorables. Al mismo tiempo, si en el mundo se produce una cierta reactivación (no estamos para nada seguros que esto ocurra de manera importante, al menos durante este año), la demanda externa puede también favorecer al mercado local.
Pero, sin embargo, ciertos comentarios del presidente de facto nos ponen sobre ascuas. En efecto, Néstor Kirchner afirmó que no devaluará luego del 28 de junio. Dijo más, dijo que estaría loco si lo hiciera. En realidad Kirchner cree que una devaluación depende exclusivamente de lo que él disponga.
Es decir que una persona que ha pasado la cincuentena larga de años de vida, abogado y con una larga trayectoria como intendente, gobernador y presidente de derecho y de facto, aún no ha aprendido que no depende de su voluntad la no devaluación de la moneda. Y sin embargo, lo cree. O hace creer que lo cree. Las devaluaciones ocurren más allá de las intenciones, lo cual significa que aún no queriendo el funcionario actuante, no puede evitarlo. Esto ha ocurrido demasiadas veces en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 e incluso a comienzos de este siglo, cuando el gobierno duhaldista pretendió llevar el dólar a $ 1,40 y a las pocas semanas éste había alcanzado los $ 4.- (de paso: cuando ciertos economistas pronosticaban un dólar de $ 10.- para fin de 2002, algunos profesionales los tachaban –y aún lo hacen- de genios por haber fallado sus pronósticos, pero ni tales profesionales ni los gobernantes actuales hacen mención a la impresionante pifia de Remes Lenicov-Duhalde y compañía en ese año).
Los indicadores con relación a las reservas de energía o las existencias ganaderas, agrícolas y lácteas son francamente negativos. Los índices de pobreza han crecido notablemente en los últimos dos años si se miden adecuadamente las estadísticas. Las inversiones no llegan a la argentina y es por eso que en su momento se convocó a Beatriz Nofal para intentar atraerlas como fuere. La fuga de divisas está tan a la vista que desespera a personajes como el secretario de gobierno, que la verdad es que ya no sabe a quién patotear. ¿Dónde está la bonanza y la expectativa de un futuro promisorio del modelo?
Por eso no terminamos de entender las razones de la euforia. Las razones por las cuales la presidenta viaja a Suiza a sermonear al resto del planeta respecto de lo que hay que hacer para pasar al frente.
No hemos arreglado nuestra deuda externa, ni con los holdouts ni con el Club de París. Mantenemos un sistema de subsidios absolutamente negador de la realidad en materia de precios. La apropiación de los fondos de las AFJP ha dado lugar a toda clase de patriadas de parte de la ANSES, esencialmente tendientes a conservar las fuentes de trabajo allí donde en verdad se necesita gestión y management. y no amigos del poder puestos a directores.
Tenemos serios problemas de financiamiento externo. Se habla de una recomposición con el FMI que el gobierno se resiste a reconocer. El problema de los embargos y bloqueos a fondos argentinos en el exterior es bastante más grave de lo que trasciende. El financiamiento local es casi inexistente siendo que debería estar en el orden del 50% de los fondos del sistema, dado que los bancos oficiales mantienen depósitos por ese porcentaje del total (y se supone que no son avaros e injustos como la presidenta sugiere de todos los banqueros –excepción hecha, suponemos, de los bancos oficiales y de Carlos Heller-).
Y terminamos con una reflexión: a aquella famosa frase de Luis Barrionuevo respecto de que tendríamos que dejar de robar por dos años, habría que agregarle que también deberíamos dejar de mentir por ese lapso. O en todo caso dejar de creérnosla.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 17 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
Las Heras 648 – 1704 Ramos Mejía (B.A.)
(011) 5254-5820 y (011) 154-4718968
LA VERDADERA HISTORIA (JUNIO 09)
"PAPÁ, DEJÉ DE SER PERONISTA"
Este el título con el que se publicó hoy domingo una carta de lectores en el diario La Nación, enviada por el Sr. Diógenes Vázquez, hijo de Jorge Vázquez, que según se indica en el remitente, fue embajador argentino seguramente en tiempos de Perón.
El texto de la carta encierra, como su título lo indica, una profunda desilusión de parte de quien la envía: una persona que por su número de documento ha de tener alrededor de 40 años.
Dice por ejemplo: "Viejo, me enseñaste desde chico que el peronismo representaba la libertad, la defensa de la democracia y las instuticiones, y un compromiso genuino por mejorar la calidad de vida de los que menos tienen". El peronismo jamás representó ninguna de esas cosas. El remitente ha preferido confiar en los dichos de su padre antes que ponerse a repasar la historia de la época. No hablamos de lecturas de periódicos, sino de documentos fílmicos, diarios de sesiones, detalle de presos políticos, etc.
En la Argentina del presente y desde hace varias décadas, se omite en las enseñanzas históricas, la referencia al peronismo dictatorial, clausurador y expropiador de diarios, encarcelador de opositores. No se menciona al peronismo que obligaba a afiliarse al partido para seguir trabajando, ni al peronismo del "Eva de ama" de los textos escolares. No se dice nada del peronismo cuyo líder salía a los balcones el 17 de octubre a gritar "mañana San Perón" para prolongar la fiesta de "la lealtad"· nada menos que con su propia santificación.
Nada se dice del peronismo de los jefes de manzana que obligaba a los opositores al silencio, que arrimaba los camiones junto a los barcos atracados en el Puerto de Buenos Aires para arrear como ganado a los obreros (en la mayoría de los casos extranjeros) para asistir obligados a los actos de Eva Duarte y del propio Perón en la Plaza de Mayo, a riesgo de quedar sin trabajo en caso de no concurrir.
El peronismo no intentaba mejorar la calidad de vida de "los que menos tienen", sino la de sus adeptos. El peronismo no era una lucha de ricos contra pobres, sino de peronistas contra no peronistas (luego antiperonistas)
El peronismo eran las "cuerdas de enfardar para colgar a los opositores". Era el "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos". El peronismo era el "al enemigo ni justicia".
Basta escuchar los discursos de personajes como don Alfredo Palacios en 1955 poco antes de la caída del régimen y cuando finalmente Perón autorizó que los opositores hablaran por la radio, cosa que estaba prohibida desde comienzos de la década del 50.
Está grabada la voz de Eva Duarte gritando (porque tanto el líder como su segunda esposa SIEMPRE gritaban) que "dicen que no somos democráticos, pero lo que pasa es que ellos no son peronistas"....Esto puede verse en la película La República Perdida.
Dice el autor de la carta: "hoy, desgraciadamente, descubro que su única vocación (la del peronismo) es la de usar a la gente para obtener poder". Los datos que muy brevemente transcribimos no indican, históricamente, otra cosa.
En la Argentina se había gestado un verdadero culto a la personalidad. Todo se llamaba Perón. Territorios nacionales como La Pampa o el Chaco, ciudades como La Plata. Calles, avenidas, plazas, estaciones de ferrocarril. Todo. A tal punto que la oposición hablaba socarronamente (y en secreto, claro está) del "Peronchuelo" para referirse al Riachuelo.
El peronismo no fue nunca la defensa de los pobres. A los pobres no se los puede defender con dádivas. En esos años se había creado la Fundación Eva Perón, que dirigía Eva Perón, y que era la encargada de repartir entre otras cosas juguetes entre los chicos, con dinero del Estado argentino, pero a través de una fundación creada con el nombre de su titular, que tranquila y orgullosamente dirigía Eva Duarte.
El señor Vázquez recuerda los años de la dictadura militar, cuando fue sacado su padre de su casa y encarcelado por cinco años, como tantos otros que no fueron víctimas de secuestro y desaparición. Entre ellos el propio Carlos Menem. El señor Vázquez dice que su padre estuvo preso "simplemente por pensar diferente". El señor Vázquez no conoce la historia del peronismo.
Acá, señor Vázquez, hubo muchísimos presos y exiliados por pensar diferente en los años cincuenta. Hasta el propio Ricardo Balbín estuvo preso por pensar diferente. Y en los años 70 mejor no hablar, cuando los canales de televisión fueron tomados a punta de pistola y se prohibió a actores como Tato Bores o simplemente conductores de televisión como Mirtha Legrand.
¿Cómo puede ser que Diógenes Vázquez no conociera esta parte de la historia?.
No queremos hacer un panegírico. En absoluto.
Simplemente nos mueve a reflexión tanta ignorancia (o negación) de la historia reciente.
Vázquez dice que lo que lo hizo tomar su decisión (la de dejar de ser peronista) es "la persecución y el hostigamiento hacia aquellas personas que piensan diferente de ellos". Eso hizo desde sus comienzos el propio Perón, señor Vázquez. ¿Es posible que Ud. no lo supiera?
El pasado autoritario del peronismo arranca desde el mismo 4 de Junio de 1943, cuando el golpe de Estado de ese día le permitió al entonces Coronel Perón hacerse cargo de la secretaría de Trabajo y Previsión. Porque Perón inició su carrera política gracias a un golpe de Estado, señor Vázquez. ¿Tampoco lo sabía?
La ignorancia de la historia no conduce al mejoramiento de nuestra condición como ciudadanos, sino al contrario. Vázquez parece creer que el autoritarismo peronista empezó con Kirchner. Y no es así. Tanto no es así que hasta parece ridículo que no lo sepa.
Basta con buscar en Internet para encontrar de todo sobre la historia de los últimos 70 años. Alguien que se atreve a mandar una carta a un diario con semejante confesión debería haberse documentado antes un poco. Creemos.
Pero no parece haberlo hecho. Vázquez parece creer a pies juntillas en lo que su padre le había dicho.
Tiene su lógica. Era su padre. Queremos entenderlo.
Y ya lo dejamos, porque no es nuestra intención, aunque pueda parecer lo contrario, ir contra Diógenes Vázquez.
Lo que intentamos decir es que la historia no se escribe negándola, sino sincerándola.
Nosotros no somos peronistas, obviamente. Otros lo serán y no lo discutimos. Cada cual puede pensar lo que quiera y como quiera. Pero conocer los hechos es lo único que puede mejorarnos como nación. Negarlos, negárselos a nuestros descendientes, no hace otra cosa que sembrar oscurantismo.
En efecto, los Kirchner representan lo más rancio del peronismo cincuentista. Estatizaciones, persecución de opositores, controles de precios, mandamases en la secretaría de comercio, ataques al campo y a empresarios díscolos, etc. Pero esto es justamente lo que decimos: lo que ocurría en los años 50. No otra cosa. No es que antes era otra cosa. Si hasta Cristina copia a Eva Duarte en su modo de modular cuando discursea.
En su tramo final, el autor de la carta dice que "la venganza y la discriminación conducen a la violencia y al odio. Yo lo viví".
Se refiere a la dictadura militar, al parecer. Y agrega "yo lo viví".
Nosotros también lo vivimos Vázquez. Vivimos el 56 y los fusilamientos. Vivimos la reforma constitucional del 57. La prohibición de nombrar a Perón y la proscripción del peronismo. Vivimos TODO. El odio, la revancha del 55 luego de la quema de las iglesias y de la Casa Radical. Los ataques de los propios militares que derrocaron a Perón, general de la Nación a quien les fueron quitados sus títulos y honores.
¿Ud piensa que todo lo que ocurrió en la Argentina a partir de 1955 fue obra de malditos bastardos que solamente pretendían que el pueblo se muriera de hambre en lugar de seguir viviendo en la gloria del peronismo cincuentista?.
Hay de todo en la Viña del Señor, dice el dicho. Pero está Ud. equivocado si cree o ha creído que acá las cosas que ocurrieron en la segunda mitad de los cincuenta, incluída la ominosa desaparición del cadáver de Eva Duarte, fueron consecuencia de otra cos que no sea la misma que Ud. señala: "la venganza y la discriminación". Porque eso es lo que ocurría con Perón y con Eva Duarte. Sépalo. Léalo. Infórmese en películas y noticieros de la época. No en libros escritos por antiperonistas. Léalo y averíguelo Ud. mismo.
Conocerá entonces la verdadera historia.
Si todos pudiéramos conocer la verdadera historia. Si los archivos fueran verdaderamente abiertos y todos pudiéramos acceder a ellos. Sabríamos la verdad. Toda la verdad. Incluída la de los años 70 La de la Triple A forjada durante el tercer gobierno de Perón. La de los grupos terroristas como los montoneros. La de las "formaciones especiales". La del Comando de Organización.
La de la "juventud maravillosa".
Conocer la verdadera historia no es tan difícil. Luego cada uno puede opinar lo que quiera. Pero conocerla. Porque, ¿cómo era?, solo la verdad nos hará libres.
Héctor Trillo
Este el título con el que se publicó hoy domingo una carta de lectores en el diario La Nación, enviada por el Sr. Diógenes Vázquez, hijo de Jorge Vázquez, que según se indica en el remitente, fue embajador argentino seguramente en tiempos de Perón.
El texto de la carta encierra, como su título lo indica, una profunda desilusión de parte de quien la envía: una persona que por su número de documento ha de tener alrededor de 40 años.
Dice por ejemplo: "Viejo, me enseñaste desde chico que el peronismo representaba la libertad, la defensa de la democracia y las instuticiones, y un compromiso genuino por mejorar la calidad de vida de los que menos tienen". El peronismo jamás representó ninguna de esas cosas. El remitente ha preferido confiar en los dichos de su padre antes que ponerse a repasar la historia de la época. No hablamos de lecturas de periódicos, sino de documentos fílmicos, diarios de sesiones, detalle de presos políticos, etc.
En la Argentina del presente y desde hace varias décadas, se omite en las enseñanzas históricas, la referencia al peronismo dictatorial, clausurador y expropiador de diarios, encarcelador de opositores. No se menciona al peronismo que obligaba a afiliarse al partido para seguir trabajando, ni al peronismo del "Eva de ama" de los textos escolares. No se dice nada del peronismo cuyo líder salía a los balcones el 17 de octubre a gritar "mañana San Perón" para prolongar la fiesta de "la lealtad"· nada menos que con su propia santificación.
Nada se dice del peronismo de los jefes de manzana que obligaba a los opositores al silencio, que arrimaba los camiones junto a los barcos atracados en el Puerto de Buenos Aires para arrear como ganado a los obreros (en la mayoría de los casos extranjeros) para asistir obligados a los actos de Eva Duarte y del propio Perón en la Plaza de Mayo, a riesgo de quedar sin trabajo en caso de no concurrir.
El peronismo no intentaba mejorar la calidad de vida de "los que menos tienen", sino la de sus adeptos. El peronismo no era una lucha de ricos contra pobres, sino de peronistas contra no peronistas (luego antiperonistas)
El peronismo eran las "cuerdas de enfardar para colgar a los opositores". Era el "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos". El peronismo era el "al enemigo ni justicia".
Basta escuchar los discursos de personajes como don Alfredo Palacios en 1955 poco antes de la caída del régimen y cuando finalmente Perón autorizó que los opositores hablaran por la radio, cosa que estaba prohibida desde comienzos de la década del 50.
Está grabada la voz de Eva Duarte gritando (porque tanto el líder como su segunda esposa SIEMPRE gritaban) que "dicen que no somos democráticos, pero lo que pasa es que ellos no son peronistas"....Esto puede verse en la película La República Perdida.
Dice el autor de la carta: "hoy, desgraciadamente, descubro que su única vocación (la del peronismo) es la de usar a la gente para obtener poder". Los datos que muy brevemente transcribimos no indican, históricamente, otra cosa.
En la Argentina se había gestado un verdadero culto a la personalidad. Todo se llamaba Perón. Territorios nacionales como La Pampa o el Chaco, ciudades como La Plata. Calles, avenidas, plazas, estaciones de ferrocarril. Todo. A tal punto que la oposición hablaba socarronamente (y en secreto, claro está) del "Peronchuelo" para referirse al Riachuelo.
El peronismo no fue nunca la defensa de los pobres. A los pobres no se los puede defender con dádivas. En esos años se había creado la Fundación Eva Perón, que dirigía Eva Perón, y que era la encargada de repartir entre otras cosas juguetes entre los chicos, con dinero del Estado argentino, pero a través de una fundación creada con el nombre de su titular, que tranquila y orgullosamente dirigía Eva Duarte.
El señor Vázquez recuerda los años de la dictadura militar, cuando fue sacado su padre de su casa y encarcelado por cinco años, como tantos otros que no fueron víctimas de secuestro y desaparición. Entre ellos el propio Carlos Menem. El señor Vázquez dice que su padre estuvo preso "simplemente por pensar diferente". El señor Vázquez no conoce la historia del peronismo.
Acá, señor Vázquez, hubo muchísimos presos y exiliados por pensar diferente en los años cincuenta. Hasta el propio Ricardo Balbín estuvo preso por pensar diferente. Y en los años 70 mejor no hablar, cuando los canales de televisión fueron tomados a punta de pistola y se prohibió a actores como Tato Bores o simplemente conductores de televisión como Mirtha Legrand.
¿Cómo puede ser que Diógenes Vázquez no conociera esta parte de la historia?.
No queremos hacer un panegírico. En absoluto.
Simplemente nos mueve a reflexión tanta ignorancia (o negación) de la historia reciente.
Vázquez dice que lo que lo hizo tomar su decisión (la de dejar de ser peronista) es "la persecución y el hostigamiento hacia aquellas personas que piensan diferente de ellos". Eso hizo desde sus comienzos el propio Perón, señor Vázquez. ¿Es posible que Ud. no lo supiera?
El pasado autoritario del peronismo arranca desde el mismo 4 de Junio de 1943, cuando el golpe de Estado de ese día le permitió al entonces Coronel Perón hacerse cargo de la secretaría de Trabajo y Previsión. Porque Perón inició su carrera política gracias a un golpe de Estado, señor Vázquez. ¿Tampoco lo sabía?
La ignorancia de la historia no conduce al mejoramiento de nuestra condición como ciudadanos, sino al contrario. Vázquez parece creer que el autoritarismo peronista empezó con Kirchner. Y no es así. Tanto no es así que hasta parece ridículo que no lo sepa.
Basta con buscar en Internet para encontrar de todo sobre la historia de los últimos 70 años. Alguien que se atreve a mandar una carta a un diario con semejante confesión debería haberse documentado antes un poco. Creemos.
Pero no parece haberlo hecho. Vázquez parece creer a pies juntillas en lo que su padre le había dicho.
Tiene su lógica. Era su padre. Queremos entenderlo.
Y ya lo dejamos, porque no es nuestra intención, aunque pueda parecer lo contrario, ir contra Diógenes Vázquez.
Lo que intentamos decir es que la historia no se escribe negándola, sino sincerándola.
Nosotros no somos peronistas, obviamente. Otros lo serán y no lo discutimos. Cada cual puede pensar lo que quiera y como quiera. Pero conocer los hechos es lo único que puede mejorarnos como nación. Negarlos, negárselos a nuestros descendientes, no hace otra cosa que sembrar oscurantismo.
En efecto, los Kirchner representan lo más rancio del peronismo cincuentista. Estatizaciones, persecución de opositores, controles de precios, mandamases en la secretaría de comercio, ataques al campo y a empresarios díscolos, etc. Pero esto es justamente lo que decimos: lo que ocurría en los años 50. No otra cosa. No es que antes era otra cosa. Si hasta Cristina copia a Eva Duarte en su modo de modular cuando discursea.
En su tramo final, el autor de la carta dice que "la venganza y la discriminación conducen a la violencia y al odio. Yo lo viví".
Se refiere a la dictadura militar, al parecer. Y agrega "yo lo viví".
Nosotros también lo vivimos Vázquez. Vivimos el 56 y los fusilamientos. Vivimos la reforma constitucional del 57. La prohibición de nombrar a Perón y la proscripción del peronismo. Vivimos TODO. El odio, la revancha del 55 luego de la quema de las iglesias y de la Casa Radical. Los ataques de los propios militares que derrocaron a Perón, general de la Nación a quien les fueron quitados sus títulos y honores.
¿Ud piensa que todo lo que ocurrió en la Argentina a partir de 1955 fue obra de malditos bastardos que solamente pretendían que el pueblo se muriera de hambre en lugar de seguir viviendo en la gloria del peronismo cincuentista?.
Hay de todo en la Viña del Señor, dice el dicho. Pero está Ud. equivocado si cree o ha creído que acá las cosas que ocurrieron en la segunda mitad de los cincuenta, incluída la ominosa desaparición del cadáver de Eva Duarte, fueron consecuencia de otra cos que no sea la misma que Ud. señala: "la venganza y la discriminación". Porque eso es lo que ocurría con Perón y con Eva Duarte. Sépalo. Léalo. Infórmese en películas y noticieros de la época. No en libros escritos por antiperonistas. Léalo y averíguelo Ud. mismo.
Conocerá entonces la verdadera historia.
Si todos pudiéramos conocer la verdadera historia. Si los archivos fueran verdaderamente abiertos y todos pudiéramos acceder a ellos. Sabríamos la verdad. Toda la verdad. Incluída la de los años 70 La de la Triple A forjada durante el tercer gobierno de Perón. La de los grupos terroristas como los montoneros. La de las "formaciones especiales". La del Comando de Organización.
La de la "juventud maravillosa".
Conocer la verdadera historia no es tan difícil. Luego cada uno puede opinar lo que quiera. Pero conocerla. Porque, ¿cómo era?, solo la verdad nos hará libres.
Héctor Trillo
ARBA Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE (JUNIO 09)
Ecotributaria
A.R.B.A. Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE
Ante el ominoso silencio político, la Justicia ha comenzado a poner las cosas en su lugar respecto de las exacciones ilegítimas de ARBA a supuestos contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la Provincia de Buenos Aires. Acercamos a nuestros lectores, un interesante trabajo difundido por W.H. Grosso Sheridan.
LA JUSTICIA CHUBUTENSE NEUTRALIZA LAS EXTRALIMITACIONES DE ARBA
WALMYR H. GROSSO SHERIDAN
INTRODUCCIÓN
La voracidad recaudatoria de algunos Fiscos parece no tener medida. Entre ellos, y tal vez a la cabeza de la carrera de cometer inequidades tributarias, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) no guarda reparo alguno en saquear confiscatoriamente los patrimonios empresarios.
En esta ocasión, la Administración bonaerense inventa un régimen de retenciones del impuesto sobre los ingresos brutos, poniendo en cabeza de las entidades financieras el deber de proceder a actuar en tal carácter sobre toda acreditación bancaria efectuada en las cuentas de los contribuyentes cuya lista se extrae de un padrón elaborado por vaya a saber qué supervisión elucubrativa, cuyo sostenimiento de legitimidad se funda en la existencia presunta de hechos imponibles perfeccionados dentro de la Provincia de Buenos Aires. En otras palabras, el sujeto factible de retención es todo aquel contribuyente que haya caído en la desgracia de haber sido informado ante la Agencia Recaudadora a través de los regímenes informativos en vigencia que, hay que recordar, solamente dan pistas precarias para establecer la existencia de datos primarios, que necesitan ser posteriormente corroborados y concatenados para poder dejar de ser simplemente indiciarios y convertirse en base cierta que justifique con fuerza de ley la presunción de estar ante una actividad alcanzada por el tributo provincial. Este proceso, por supuesto, no fue hecho.
Bajo estos presupuestos equivocados, ARBA dicta la resolución normativa 105/2008, que sustituyó los artículos 462 a 477 de la disposición normativa (DPR Bs. As.) "B" 1/2004, y las entidades bancarias inician la actuación de agentes de retención sobre toda suma acreditada (en tanto no le quepa alguna exención de las que se prevén en la misma norma) en las cuentas de todo el país de quienes hayan sido incorporados arbitrariamente al padrón, habiéndose alcanzado con esta medida a empresas que están radicadas y únicamente efectúan ventas dentro de la Provincia del Chubut. Como consecuencia de ello, las únicas cuentas bancarias que tienen se ubican en esta zona.
Previo a analizar particularmente la situación para el ámbito de la jurisdicción patagónica, hay que imaginar que si cada Fisco Provincial, suponiendo que cuenta con la misma legitimidad que ARBA para imponer una carga tributaria por medio de las retenciones en cuentas bancarias a cualquier desafortunado contribuyente que sea informado por un tercero, dispusiese que las entidades financieras hicieran lo mismo, pero esta vez para cada una de sus arcas locales, sin duda alguna llegaríamos al caso en el que un sujeto podría ver capturada por vía retentiva la integridad de la masa de fondos que canalice mediante operaciones bancarias y se llegaría al absurdo de que, tal vez, quede en situación deudora con algún Fisco. No hay que ser una avezado conocedor del tema para poder determinar que este camino no es el que ni la letra ni el espíritu del Régimen del Convenio Multilateral han pensado y acordado entre las jurisdicciones miembro.
EL CASO ESPECIAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
En la Provincia del Chubut el régimen de tributación del impuesto sobre los ingresos brutos se aparta del resto del país. En efecto, sin entrar a analizar pormenorizadamente la situación, hay que agregar que las Municipalidades, por vía de una delegación potestativa efectuada desde la Provincia hacia las corporaciones municipales, tienen facultad de imponer y recaudar este gravamen cuando el contribuyente solamente realiza operaciones comerciales dentro del ejido urbano de un Municipio dado, quedando solamente reservado al ámbito provincial la legislación y el cobro del tributo cuando las actividades son llevadas adelante en el marco del Régimen del Convenio Multilateral, o extrapolan el límite de la ciudad en la que se efectúan las ventas hacia terreno provincial, en el que los Municipios carecen de competencia orgánica para atraerlos con la tributación. De esta manera, se produce una categorización de contribuyentes, en la cual se otorga la calidad de local al que tributa en los Municipios, y general o de convenio al que lo hace en las Provincias.
El efecto directo de este hecho es que nos encontramos con que cada Municipalidad cuenta con una ordenanza distinta para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos local, y por otra parte, la Provincia tiene su propia norma general. En realidad, se presenta el caso frecuente de que un contribuyente, que realice solamente operaciones dentro de la jurisdicción provincial chubutense (por lo cual, no deba sujetarse al Régimen del Convenio Multilateral) concomitantemente en distintos Municipios, tiene un número de inscripción para cada ciudad, pero carece de uno provincial y es deudor del impuesto cada uno de ellos en carácter de contribuyente local.
En resumen, se quiere destacar que, en la práctica, se presenta esto con mucho más frecuencia que en el caso de un comercio que es investigado con la información que comparten las administraciones adheridas al Convenio Multilateral, llámese, por ejemplo, su número de inscripción, o que no tenga registrado ese dato para establecer a qué Fisco Provincial deposita el gravamen, porque en realidad lo está haciendo ante la Municipalidad de la Ciudad en la que efectúa sus operaciones comerciales, considerándoselo contribuyente local. Esta circunstancia ha sido explicada reiteradas veces, hasta por directa intervención del señor Gobernador a las autoridades bonaerenses, y nunca fue tomada en cuenta por ARBA.
EL REMEDIO ACOGIDO POR LA JUSTICIA PARA IMPEDIR QUE ARBA SIGA RETENIENDO EL IMPUESTO A LOS CONTRIBUYENTES LOCALES
Una masa importante de contribuyentes locales ha sido atacado injustificadamente por ARBA como consecuencia de estar incorporados en los padrones que las instituciones financieras deben consultar para aplicarles la retención del impuesto sobre los ingresos brutos con destino a la Provincia de Buenos Aires, repercutiendo estas acciones en cuentas que están localizadas en las ciudades patagónicas en las que tributan regularmente su gravamen.
Frente a ello, las Cámaras de Comercio y los Fiscos Municipales reaccionaron sin éxito alguno, no pudiendo impedir que se termine con este atropello. Por otra parte, se analizó que, estando bajo un régimen fiscal ajeno a la potestad del Fisco bonaerense, no cabía posibilidad de introducirse en el proceso guiado por el Código Fiscal de dicha jurisdicción, con el objeto de neutralizar las retenciones improcedentes que venían saqueando los fondos empresarios. Aun en el caso de que se tome tal camino, no existiría una solución urgente que ponga las cosas en su lugar. Ello, en función de las actitudes sordas que ya había tomado la Administración.
Ante una situación en la que no existe relación jurídico-tributaria alguna con la Provincia de Buenos Aires, lo cual excluye al contribuyente el deber de someterse a sus normas, se entendió que no correspondía participarla de una contienda judicial, como podría haber sido la facultad de "accionar amparísticamente", dejándole abierta la posibilidad de dilatar el resultado final mediante la utilización de todo el tránsito integral del proceso hasta una sentencia definitiva, una vez sorteados distintos estadios judiciales.
El remedio encaminado a la neutralización del perjuicio se encontró a través de la articulación de una medida autosatisfactiva, instituto que no se encuentra específicamente incorporado a la legislación procesal de la Provincia del Chubut, pero que la Justicia tomó para sí acogiéndola favorablemente y dictando sumarísimamente un conjunto de sentencias en las que le ordena a las instituciones bancarias cesar de actuar, para ARBA, en carácter de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos sobre las cuentas abiertas por los contribuyentes cuya radicación está dentro de la Ciudad de Comodoro Rivadavia. En este aspecto, hay que destacar que la vía legal elegida dejaba fuera del proceso a la Administración Fiscal, pero habilitaba a los bancos a recurrir la medida, cosa que no sucedió, quedando firme y expedita.
La Justicia de la Ciudad de Comodoro Rivadavia entendió constantemente en sus fallos que "las medidas autosatisfactivas son soluciones jurisdiccionales urgentes, autónomas, despachables 'inaudita et altera pars' y mediando una fuerte probabilidad de que los planteos formulados sean atendibles. Lo que distingue este tipo de medidas es que se agotan con su despacho favorable, no resultando necesaria la interposición de una ulterior acción principal para evitar su decaimiento", para finalmente cementar sus fallos en estos términos: "Requiere, como se dijo, de la existencia de una fuerte probabilidad de que el derecho del peticionante sea atendible, el presupuesto de la urgencia, entendido como el riesgo de sufrir un daño inminente e irreparable, que precisamente constituye uno de los parámetros con los cuales ha de determinarse la viabilidad de la medida".
Ha sido, a mi juicio, el criterio de la Justicia que el daño inminente se configuraría frente a la amputación parcial de los montos acreditados en las cuentas bancarias correspondientes a las retenciones que efectuaban los bancos, ya que se trata de sumas de difícil o nula probabilidad de recuperación presente o futura, y por otra parte, la calidad de irreparabilidad se trasuntaría en la circunstancia de que, como se explicó anteriormente, el hecho de que las empresas estuvieran ajenas a la relación jurídico-tributaria, creada por la legislación de la Provincia de Buenos Aires, haría prácticamente imposible el recupero de las sumas retenidas si no se subsumieran y consintieran dentro del norte del régimen legal de dicha jurisdicción. La Justicia ratifica, por medio de sus fallos, este criterio cuando agrega, en el considerando 13), que "se advierte la existencia de una probabilidad -no una simple verosimilitud- de que efectivamente lo requerido es jurídicamente atendible y que es admisible, en el caso, otorgar una plena y definitiva satisfacción al requirente, sin que sea menester, a tal efecto, que éste incoe un proceso de conocimiento más amplio, dada la posibilidad cierta de que, de mantenerse la situación, pudiera ocasionarse un menoscabo patrimonial...".
PUNTOS TRASCENDENTALES DE LOS PRONUNCIAMIENTOS JUDICIALES
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo del doctor Alberto Gustavo Sanca, durante los meses de abril y mayo de 2009 efectuó con justicia las consideraciones que reseñaré brevemente a continuación para el dictado de los pronunciamientos en las causas caratuladas "Felipe Escribano e Hijos SA, Mottesi Materiales SA c/Banco de Galicia y otros", "Comercial Maderas SRL s/medida autosatisfactiva", "Neomat SA s/medida autosatisfactiva", "Don José Hogar SA s/medida autosatisfactiva", "Homero y Compañía SRL s/medida autosatisfactiva" y "Antonio Mendonca s/medida autosatisfactiva":
1. Considera que el hecho imponible del impuesto sobre los ingresos brutos se sustenta en el ejercicio habitual a título oneroso de las actividades presupuestadas en la legislación, resultando, para los casos en análisis, que los sistemas recaudatorios por vía de pagos a cuenta producto de retenciones alteran la verdadera estructura del gravamen, distorsionándolo y desnaturalizándolo. Es decir, subliminalmente el juzgador está sobreentendiendo que los presupuestos en los que se basa el ingreso al listado de contribuyentes que sufrirán retenciones no resultan hábiles para establecer la posible situación de haberse configurado el tributo en tal jurisdicción.
2. El segundo aspecto que tratan los pronunciamientos es el referido al sustento territorial, puesto que los fallos se sostienen principalmente, según lo dicho por sus redacciones, en la circunstancia de que, para que el hecho imponible de ingresos brutos se configure respecto del Fisco que lo pretenda, la actividad debe haberse desarrollado, efectiva, física y tangiblemente, en el territorio de la Provincia respectiva, siendo muy distinto que se den algunos supuestos en la jurisdicción provincial por los cuales se les pueda atribuir la base por el Convenio Multilateral, hecho que no es el caso de los actores. Agregan las resoluciones judiciales, además, la letra taxativa del artículo 156 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, en el que se establece que el presupuesto de imposición se circunscribe al ejercicio habitual y a título oneroso en la jurisdicción bonaerense del comercio, de la industria, de la profesión, del oficio, del negocio, de las locaciones de bienes, obras y servicios, o de cualquier otra actividad oneroso-lucrativa o no. Los considerandos, además, se introducen en dos aspectos, a mi juicio medularmente significativos del asunto, que analizan que de no verse acreditada la territorialidad de la actividad, no se cumple, según el artículo 158 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, con el elemento espacial configurativo de la existencia de un hecho imponible. Por otra parte, se viola el principio de legalidad en materia tributaria.
3. Los fallos siguen siendo incisivos y agregan párrafos mortales a las pretensiones de la ARBA cuando la Justicia, con excelente tino, agrega que lo que debe quedar claro es que el Fisco de la Provincia de Buenos Aires no puede efectuar retenciones en concepto de impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas corrientes bancarias a sujetos que están fuera del hecho imponible del impuesto que lo motiva, caso de los que no realizan la actividad gravada en la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, no se encuentra legitimada la ARBA para efectuar retenciones en cuentas de sujetos que no son contribuyentes en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión resulta diáfana. Caso contrario, si se practican retenciones por impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas bancarias por el Fisco de la Provincia de Buenos Aires a sujetos que no son contribuyentes del impuesto, estaría apropiándose indebidamente de fondos de un tercero, y sin ley que lo sustente; tan sólo se ha hecho sobre la base de una interpretación de una disposición normativa, o bien de la resolución normativa (ARBA) 105/2008.
4. Finalmente, los fallos son engalanados magistralmente cuando se incluyen estas palabras: que el Régimen del Convenio Multilateral está reservado para el caso exclusivo de contribuyentes que lleven a cabo bajo su órbita la totalidad del desarrollo de la cadena de comercialización, circunstancia en la que ha quedado comprobado aquí que no se configura en la especie. De todo lo desarrollado en párrafos anteriores, surge, sin hesitación alguna, la fundada situación de estar ante un ataque a la propiedad privada que se opone al régimen legal vigente. Todos conocemos el famoso apotegma "nullum tributum sine lege", es decir, no hay impuesto sin ley. Aquí, la entidad bonaerense está creando un régimen retentivo en desmedro y con total desprecio del patrimonio empresario, que no se encuentra sometido al poder de imperio del sistema tributario de dicha Provincia.
REFLEXIONES FINALES
El Magistrado ha satisfecho, mediante su fallo, la necesidad de justicia. Si bien estas "medidas autosatisfactivas" son remedios procesales sui géneris, han servido de plataforma para resolver esta inequidad, y lo trascendente del asunto es que el Órgano Jurisdiccional lo ha consagrado como camino apropiadamente apto para sepultar conflictos en los que el poder tributario parece no poder encontrar un equilibrio razonable. En el campo federal, unos días antes el Juzgado de Comodoro Rivadavia ya había resuelto otorgar una medida cautelar a favor de la firma Otamendi y Compañía SRL, al ordenarle a ARBA que se abstenga de continuar reteniendo suma alguna (se refiere al impuesto bajo análisis), en proceso de fondo canalizado a través de un recurso de amparo.
Recordemos que estamos ante contribuyentes que realizan sus ventas en la Provincia del Chubut, y por lo tanto, se encuentran sometidos al impuesto sobre los ingresos brutos en jurisdicción extraña a la que pretende amputarles parcialmente sus rentas por vía de una retención ilegítima, puesto que aun mediando la circunstancia de que pudiesen haber sido informados como adquirentes de bienes y servicios en territorio bonaerense, la cadena de valor comercializado se ha conformado por distintos sujetos proveedores que intervinieron hasta la llegada de los productos y servicios a la Provincia del Chubut. No es una situación similar, a los fines de este tema, la de un contribuyente que asume para sí unilateralmente todo el proceso de adquisición, traslado y comercialización, que aquel que lo hace mediante tercerización y desagregación de los agentes económicos en un régimen de participación múltiple. Simplemente, basta repasar el artículo 1 del Régimen del Convenio Multilateral, y cuantiosa doctrina y jurisprudencia. La distribución del impuesto sobre los ingresos brutos corresponde; entonces, debe ser repartida por la porción exacta en la que cada uno ha participado a lo largo de la cadena de valor agregado, tributando el gravamen a su cargo a la jurisdicción que correspondiere, puesto que, de lo contrario, se está capturando una masa de fondos impositiva cuya potestad de percepción es propia de otro erario público.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
A.R.B.A. Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE
Ante el ominoso silencio político, la Justicia ha comenzado a poner las cosas en su lugar respecto de las exacciones ilegítimas de ARBA a supuestos contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la Provincia de Buenos Aires. Acercamos a nuestros lectores, un interesante trabajo difundido por W.H. Grosso Sheridan.
LA JUSTICIA CHUBUTENSE NEUTRALIZA LAS EXTRALIMITACIONES DE ARBA
WALMYR H. GROSSO SHERIDAN
INTRODUCCIÓN
La voracidad recaudatoria de algunos Fiscos parece no tener medida. Entre ellos, y tal vez a la cabeza de la carrera de cometer inequidades tributarias, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) no guarda reparo alguno en saquear confiscatoriamente los patrimonios empresarios.
En esta ocasión, la Administración bonaerense inventa un régimen de retenciones del impuesto sobre los ingresos brutos, poniendo en cabeza de las entidades financieras el deber de proceder a actuar en tal carácter sobre toda acreditación bancaria efectuada en las cuentas de los contribuyentes cuya lista se extrae de un padrón elaborado por vaya a saber qué supervisión elucubrativa, cuyo sostenimiento de legitimidad se funda en la existencia presunta de hechos imponibles perfeccionados dentro de la Provincia de Buenos Aires. En otras palabras, el sujeto factible de retención es todo aquel contribuyente que haya caído en la desgracia de haber sido informado ante la Agencia Recaudadora a través de los regímenes informativos en vigencia que, hay que recordar, solamente dan pistas precarias para establecer la existencia de datos primarios, que necesitan ser posteriormente corroborados y concatenados para poder dejar de ser simplemente indiciarios y convertirse en base cierta que justifique con fuerza de ley la presunción de estar ante una actividad alcanzada por el tributo provincial. Este proceso, por supuesto, no fue hecho.
Bajo estos presupuestos equivocados, ARBA dicta la resolución normativa 105/2008, que sustituyó los artículos 462 a 477 de la disposición normativa (DPR Bs. As.) "B" 1/2004, y las entidades bancarias inician la actuación de agentes de retención sobre toda suma acreditada (en tanto no le quepa alguna exención de las que se prevén en la misma norma) en las cuentas de todo el país de quienes hayan sido incorporados arbitrariamente al padrón, habiéndose alcanzado con esta medida a empresas que están radicadas y únicamente efectúan ventas dentro de la Provincia del Chubut. Como consecuencia de ello, las únicas cuentas bancarias que tienen se ubican en esta zona.
Previo a analizar particularmente la situación para el ámbito de la jurisdicción patagónica, hay que imaginar que si cada Fisco Provincial, suponiendo que cuenta con la misma legitimidad que ARBA para imponer una carga tributaria por medio de las retenciones en cuentas bancarias a cualquier desafortunado contribuyente que sea informado por un tercero, dispusiese que las entidades financieras hicieran lo mismo, pero esta vez para cada una de sus arcas locales, sin duda alguna llegaríamos al caso en el que un sujeto podría ver capturada por vía retentiva la integridad de la masa de fondos que canalice mediante operaciones bancarias y se llegaría al absurdo de que, tal vez, quede en situación deudora con algún Fisco. No hay que ser una avezado conocedor del tema para poder determinar que este camino no es el que ni la letra ni el espíritu del Régimen del Convenio Multilateral han pensado y acordado entre las jurisdicciones miembro.
EL CASO ESPECIAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
En la Provincia del Chubut el régimen de tributación del impuesto sobre los ingresos brutos se aparta del resto del país. En efecto, sin entrar a analizar pormenorizadamente la situación, hay que agregar que las Municipalidades, por vía de una delegación potestativa efectuada desde la Provincia hacia las corporaciones municipales, tienen facultad de imponer y recaudar este gravamen cuando el contribuyente solamente realiza operaciones comerciales dentro del ejido urbano de un Municipio dado, quedando solamente reservado al ámbito provincial la legislación y el cobro del tributo cuando las actividades son llevadas adelante en el marco del Régimen del Convenio Multilateral, o extrapolan el límite de la ciudad en la que se efectúan las ventas hacia terreno provincial, en el que los Municipios carecen de competencia orgánica para atraerlos con la tributación. De esta manera, se produce una categorización de contribuyentes, en la cual se otorga la calidad de local al que tributa en los Municipios, y general o de convenio al que lo hace en las Provincias.
El efecto directo de este hecho es que nos encontramos con que cada Municipalidad cuenta con una ordenanza distinta para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos local, y por otra parte, la Provincia tiene su propia norma general. En realidad, se presenta el caso frecuente de que un contribuyente, que realice solamente operaciones dentro de la jurisdicción provincial chubutense (por lo cual, no deba sujetarse al Régimen del Convenio Multilateral) concomitantemente en distintos Municipios, tiene un número de inscripción para cada ciudad, pero carece de uno provincial y es deudor del impuesto cada uno de ellos en carácter de contribuyente local.
En resumen, se quiere destacar que, en la práctica, se presenta esto con mucho más frecuencia que en el caso de un comercio que es investigado con la información que comparten las administraciones adheridas al Convenio Multilateral, llámese, por ejemplo, su número de inscripción, o que no tenga registrado ese dato para establecer a qué Fisco Provincial deposita el gravamen, porque en realidad lo está haciendo ante la Municipalidad de la Ciudad en la que efectúa sus operaciones comerciales, considerándoselo contribuyente local. Esta circunstancia ha sido explicada reiteradas veces, hasta por directa intervención del señor Gobernador a las autoridades bonaerenses, y nunca fue tomada en cuenta por ARBA.
EL REMEDIO ACOGIDO POR LA JUSTICIA PARA IMPEDIR QUE ARBA SIGA RETENIENDO EL IMPUESTO A LOS CONTRIBUYENTES LOCALES
Una masa importante de contribuyentes locales ha sido atacado injustificadamente por ARBA como consecuencia de estar incorporados en los padrones que las instituciones financieras deben consultar para aplicarles la retención del impuesto sobre los ingresos brutos con destino a la Provincia de Buenos Aires, repercutiendo estas acciones en cuentas que están localizadas en las ciudades patagónicas en las que tributan regularmente su gravamen.
Frente a ello, las Cámaras de Comercio y los Fiscos Municipales reaccionaron sin éxito alguno, no pudiendo impedir que se termine con este atropello. Por otra parte, se analizó que, estando bajo un régimen fiscal ajeno a la potestad del Fisco bonaerense, no cabía posibilidad de introducirse en el proceso guiado por el Código Fiscal de dicha jurisdicción, con el objeto de neutralizar las retenciones improcedentes que venían saqueando los fondos empresarios. Aun en el caso de que se tome tal camino, no existiría una solución urgente que ponga las cosas en su lugar. Ello, en función de las actitudes sordas que ya había tomado la Administración.
Ante una situación en la que no existe relación jurídico-tributaria alguna con la Provincia de Buenos Aires, lo cual excluye al contribuyente el deber de someterse a sus normas, se entendió que no correspondía participarla de una contienda judicial, como podría haber sido la facultad de "accionar amparísticamente", dejándole abierta la posibilidad de dilatar el resultado final mediante la utilización de todo el tránsito integral del proceso hasta una sentencia definitiva, una vez sorteados distintos estadios judiciales.
El remedio encaminado a la neutralización del perjuicio se encontró a través de la articulación de una medida autosatisfactiva, instituto que no se encuentra específicamente incorporado a la legislación procesal de la Provincia del Chubut, pero que la Justicia tomó para sí acogiéndola favorablemente y dictando sumarísimamente un conjunto de sentencias en las que le ordena a las instituciones bancarias cesar de actuar, para ARBA, en carácter de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos sobre las cuentas abiertas por los contribuyentes cuya radicación está dentro de la Ciudad de Comodoro Rivadavia. En este aspecto, hay que destacar que la vía legal elegida dejaba fuera del proceso a la Administración Fiscal, pero habilitaba a los bancos a recurrir la medida, cosa que no sucedió, quedando firme y expedita.
La Justicia de la Ciudad de Comodoro Rivadavia entendió constantemente en sus fallos que "las medidas autosatisfactivas son soluciones jurisdiccionales urgentes, autónomas, despachables 'inaudita et altera pars' y mediando una fuerte probabilidad de que los planteos formulados sean atendibles. Lo que distingue este tipo de medidas es que se agotan con su despacho favorable, no resultando necesaria la interposición de una ulterior acción principal para evitar su decaimiento", para finalmente cementar sus fallos en estos términos: "Requiere, como se dijo, de la existencia de una fuerte probabilidad de que el derecho del peticionante sea atendible, el presupuesto de la urgencia, entendido como el riesgo de sufrir un daño inminente e irreparable, que precisamente constituye uno de los parámetros con los cuales ha de determinarse la viabilidad de la medida".
Ha sido, a mi juicio, el criterio de la Justicia que el daño inminente se configuraría frente a la amputación parcial de los montos acreditados en las cuentas bancarias correspondientes a las retenciones que efectuaban los bancos, ya que se trata de sumas de difícil o nula probabilidad de recuperación presente o futura, y por otra parte, la calidad de irreparabilidad se trasuntaría en la circunstancia de que, como se explicó anteriormente, el hecho de que las empresas estuvieran ajenas a la relación jurídico-tributaria, creada por la legislación de la Provincia de Buenos Aires, haría prácticamente imposible el recupero de las sumas retenidas si no se subsumieran y consintieran dentro del norte del régimen legal de dicha jurisdicción. La Justicia ratifica, por medio de sus fallos, este criterio cuando agrega, en el considerando 13), que "se advierte la existencia de una probabilidad -no una simple verosimilitud- de que efectivamente lo requerido es jurídicamente atendible y que es admisible, en el caso, otorgar una plena y definitiva satisfacción al requirente, sin que sea menester, a tal efecto, que éste incoe un proceso de conocimiento más amplio, dada la posibilidad cierta de que, de mantenerse la situación, pudiera ocasionarse un menoscabo patrimonial...".
PUNTOS TRASCENDENTALES DE LOS PRONUNCIAMIENTOS JUDICIALES
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo del doctor Alberto Gustavo Sanca, durante los meses de abril y mayo de 2009 efectuó con justicia las consideraciones que reseñaré brevemente a continuación para el dictado de los pronunciamientos en las causas caratuladas "Felipe Escribano e Hijos SA, Mottesi Materiales SA c/Banco de Galicia y otros", "Comercial Maderas SRL s/medida autosatisfactiva", "Neomat SA s/medida autosatisfactiva", "Don José Hogar SA s/medida autosatisfactiva", "Homero y Compañía SRL s/medida autosatisfactiva" y "Antonio Mendonca s/medida autosatisfactiva":
1. Considera que el hecho imponible del impuesto sobre los ingresos brutos se sustenta en el ejercicio habitual a título oneroso de las actividades presupuestadas en la legislación, resultando, para los casos en análisis, que los sistemas recaudatorios por vía de pagos a cuenta producto de retenciones alteran la verdadera estructura del gravamen, distorsionándolo y desnaturalizándolo. Es decir, subliminalmente el juzgador está sobreentendiendo que los presupuestos en los que se basa el ingreso al listado de contribuyentes que sufrirán retenciones no resultan hábiles para establecer la posible situación de haberse configurado el tributo en tal jurisdicción.
2. El segundo aspecto que tratan los pronunciamientos es el referido al sustento territorial, puesto que los fallos se sostienen principalmente, según lo dicho por sus redacciones, en la circunstancia de que, para que el hecho imponible de ingresos brutos se configure respecto del Fisco que lo pretenda, la actividad debe haberse desarrollado, efectiva, física y tangiblemente, en el territorio de la Provincia respectiva, siendo muy distinto que se den algunos supuestos en la jurisdicción provincial por los cuales se les pueda atribuir la base por el Convenio Multilateral, hecho que no es el caso de los actores. Agregan las resoluciones judiciales, además, la letra taxativa del artículo 156 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, en el que se establece que el presupuesto de imposición se circunscribe al ejercicio habitual y a título oneroso en la jurisdicción bonaerense del comercio, de la industria, de la profesión, del oficio, del negocio, de las locaciones de bienes, obras y servicios, o de cualquier otra actividad oneroso-lucrativa o no. Los considerandos, además, se introducen en dos aspectos, a mi juicio medularmente significativos del asunto, que analizan que de no verse acreditada la territorialidad de la actividad, no se cumple, según el artículo 158 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, con el elemento espacial configurativo de la existencia de un hecho imponible. Por otra parte, se viola el principio de legalidad en materia tributaria.
3. Los fallos siguen siendo incisivos y agregan párrafos mortales a las pretensiones de la ARBA cuando la Justicia, con excelente tino, agrega que lo que debe quedar claro es que el Fisco de la Provincia de Buenos Aires no puede efectuar retenciones en concepto de impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas corrientes bancarias a sujetos que están fuera del hecho imponible del impuesto que lo motiva, caso de los que no realizan la actividad gravada en la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, no se encuentra legitimada la ARBA para efectuar retenciones en cuentas de sujetos que no son contribuyentes en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión resulta diáfana. Caso contrario, si se practican retenciones por impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas bancarias por el Fisco de la Provincia de Buenos Aires a sujetos que no son contribuyentes del impuesto, estaría apropiándose indebidamente de fondos de un tercero, y sin ley que lo sustente; tan sólo se ha hecho sobre la base de una interpretación de una disposición normativa, o bien de la resolución normativa (ARBA) 105/2008.
4. Finalmente, los fallos son engalanados magistralmente cuando se incluyen estas palabras: que el Régimen del Convenio Multilateral está reservado para el caso exclusivo de contribuyentes que lleven a cabo bajo su órbita la totalidad del desarrollo de la cadena de comercialización, circunstancia en la que ha quedado comprobado aquí que no se configura en la especie. De todo lo desarrollado en párrafos anteriores, surge, sin hesitación alguna, la fundada situación de estar ante un ataque a la propiedad privada que se opone al régimen legal vigente. Todos conocemos el famoso apotegma "nullum tributum sine lege", es decir, no hay impuesto sin ley. Aquí, la entidad bonaerense está creando un régimen retentivo en desmedro y con total desprecio del patrimonio empresario, que no se encuentra sometido al poder de imperio del sistema tributario de dicha Provincia.
REFLEXIONES FINALES
El Magistrado ha satisfecho, mediante su fallo, la necesidad de justicia. Si bien estas "medidas autosatisfactivas" son remedios procesales sui géneris, han servido de plataforma para resolver esta inequidad, y lo trascendente del asunto es que el Órgano Jurisdiccional lo ha consagrado como camino apropiadamente apto para sepultar conflictos en los que el poder tributario parece no poder encontrar un equilibrio razonable. En el campo federal, unos días antes el Juzgado de Comodoro Rivadavia ya había resuelto otorgar una medida cautelar a favor de la firma Otamendi y Compañía SRL, al ordenarle a ARBA que se abstenga de continuar reteniendo suma alguna (se refiere al impuesto bajo análisis), en proceso de fondo canalizado a través de un recurso de amparo.
Recordemos que estamos ante contribuyentes que realizan sus ventas en la Provincia del Chubut, y por lo tanto, se encuentran sometidos al impuesto sobre los ingresos brutos en jurisdicción extraña a la que pretende amputarles parcialmente sus rentas por vía de una retención ilegítima, puesto que aun mediando la circunstancia de que pudiesen haber sido informados como adquirentes de bienes y servicios en territorio bonaerense, la cadena de valor comercializado se ha conformado por distintos sujetos proveedores que intervinieron hasta la llegada de los productos y servicios a la Provincia del Chubut. No es una situación similar, a los fines de este tema, la de un contribuyente que asume para sí unilateralmente todo el proceso de adquisición, traslado y comercialización, que aquel que lo hace mediante tercerización y desagregación de los agentes económicos en un régimen de participación múltiple. Simplemente, basta repasar el artículo 1 del Régimen del Convenio Multilateral, y cuantiosa doctrina y jurisprudencia. La distribución del impuesto sobre los ingresos brutos corresponde; entonces, debe ser repartida por la porción exacta en la que cada uno ha participado a lo largo de la cadena de valor agregado, tributando el gravamen a su cargo a la jurisdicción que correspondiere, puesto que, de lo contrario, se está capturando una masa de fondos impositiva cuya potestad de percepción es propia de otro erario público.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
sábado, junio 13, 2009
"COSAS VEDERES..." 6/6/09
Realmente escuchar en la radio al ex presidente Kirchner exigirle al candidato a diputado De Narváez que se presente ante el Juez Federal Faggionato Márquez, quien lo ha citado en carácter de imputado en la causa de la efedrina ha superado con largas creces la capacidad de asombro.
En primer lugar porque el Juez citado había pedido primero la declaración de De Narváez como testigo en dicha causa, que éste respondió por escrito dada su condición de diputado nacional (que le permite hacerlo). Y una cosa es ser testigo y otra muy distinta imputado.
Si bien puede ocurrir que de la evaluación que el Juez lleva a cabo, surjan evidencias como para imputarlo, resulta cuando menos curioso que sin nuevos elementos conocidos la situación de De Narváez se complique de tal modo.
En segundo lugar porque este mismo Juez tiene en su haber nada menos que treinta y siete pedidos de juicio político, varios de los cuales han sido efectuados por fiscales o colegas por diversos motivos, entre ellos por enriquecimiento ilícito.
En tercer lugar porque el tema de la efedrina provocó el año pasado el crimen de tres personas vinculadas al caso, cuyos cadáveres acribillados aparecieron cerca de la ruta 6 en General Rodríguez, hecho del cual conviene recordar lo siguiente por lo menos:
a. Que a las pocas horas se removió el sitio donde se hallaron los cadáveres borrando así la posibilidad de obtener alguna prueba adicional del hecho, sin que se dieran razones ni se inculpara a nadie que se sepa por semejante acto.
b. Que los asesinados fueron aportantes de la campaña de Cristina Fernández de Kirchner, hecho reconocido por el gobierno.
En cuarto lugar en el caso de Antonini Wilson como todo el mundo sabe el dinero de la famosa valija llegó al país en un avión oficial contratado por Enarsa y con funcionarios del gobierno argentino, siendo que los casi 800.000 fueron denunciados en los EEUU como destinados a la campaña de Cristina Fernández de Kirchner sin que hasta el momento nadie diera explicaciones acerca de su origen, que no puede ser otro que ilegal. Ni en la Argentina ni en Venezuela se ha avanzado en la causa, cuando tranquilamente el dinero podría provenir del narcolavado.
Y así las cosas, Néstor Kirchner sale a clamar por justicia contra su principal contendor en la provincia y justamente 24 horas después de que una encuesta de una entidad seria como Poliarquía lo coloca en segundo lugar en la Provincia de Buenos Aires.
Cosas vederes Sancho, que non crederes...
Héctor Trillo
En primer lugar porque el Juez citado había pedido primero la declaración de De Narváez como testigo en dicha causa, que éste respondió por escrito dada su condición de diputado nacional (que le permite hacerlo). Y una cosa es ser testigo y otra muy distinta imputado.
Si bien puede ocurrir que de la evaluación que el Juez lleva a cabo, surjan evidencias como para imputarlo, resulta cuando menos curioso que sin nuevos elementos conocidos la situación de De Narváez se complique de tal modo.
En segundo lugar porque este mismo Juez tiene en su haber nada menos que treinta y siete pedidos de juicio político, varios de los cuales han sido efectuados por fiscales o colegas por diversos motivos, entre ellos por enriquecimiento ilícito.
En tercer lugar porque el tema de la efedrina provocó el año pasado el crimen de tres personas vinculadas al caso, cuyos cadáveres acribillados aparecieron cerca de la ruta 6 en General Rodríguez, hecho del cual conviene recordar lo siguiente por lo menos:
a. Que a las pocas horas se removió el sitio donde se hallaron los cadáveres borrando así la posibilidad de obtener alguna prueba adicional del hecho, sin que se dieran razones ni se inculpara a nadie que se sepa por semejante acto.
b. Que los asesinados fueron aportantes de la campaña de Cristina Fernández de Kirchner, hecho reconocido por el gobierno.
En cuarto lugar en el caso de Antonini Wilson como todo el mundo sabe el dinero de la famosa valija llegó al país en un avión oficial contratado por Enarsa y con funcionarios del gobierno argentino, siendo que los casi 800.000 fueron denunciados en los EEUU como destinados a la campaña de Cristina Fernández de Kirchner sin que hasta el momento nadie diera explicaciones acerca de su origen, que no puede ser otro que ilegal. Ni en la Argentina ni en Venezuela se ha avanzado en la causa, cuando tranquilamente el dinero podría provenir del narcolavado.
Y así las cosas, Néstor Kirchner sale a clamar por justicia contra su principal contendor en la provincia y justamente 24 horas después de que una encuesta de una entidad seria como Poliarquía lo coloca en segundo lugar en la Provincia de Buenos Aires.
Cosas vederes Sancho, que non crederes...
Héctor Trillo
ARBA Y EL FINAL PREVISTO (12/6/09)
Ecotributaria
A.R.B.A. Y EL FINAL PREVISTO
Nos hemos referido en otros trabajos al proceder francamente ilegítimo de ARBA, al aplicar sistemas de retenciones bancarias a personas y empresas que no son contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la provincia de Buenos Aires. Tales retenciones, en la mayoría de los casos que hemos conocido, llegan al 3% de cualquier depósito o acreditación que se haga en cuentas corrientes o de ahorro común, incluso en los casos de devoluciones de IVA por compras minoristas o acreditaciones por descuentos de tarjetas de débito.
También hicimos hincapié en el hecho de que los anuncios en los que se afirmaba que a partir del 1º de junio la situación se revertiría y el dinero sería devuelto no se ajustaban a las verdaderas intenciones de los funcionarios y de los políticos bonaerenses.
No dejamos de mencionar, a su vez, el curioso silencio de los candidatos opositores que no están utilizando como herramienta de campaña, aunque más no fuera, el tema del abuso de poder que significa esta apropiación hasta ahora impune del dinero de honestos empresarios, trabajadores y hasta jubilados que nada tienen que ver con la jurisdicción provincial y son víctimas que inclusive en muchos casos ni se enteraron todavía, ya que nunca fueron notificados de que ahora eran contribuyentes de prepo. La reversión de la carga de la prueba, la exigencia de documentación mediante el uso del correo electrónico y no por requerimiento fehaciente, etc. son elementos concomitantes de este accionar contrario a derecho se lo mire como se lo mire.
Esta insólita situación ha generado reacciones de todo tipo, que los funcionarios ignoran olímpicamente, como puede comprobarse en el hecho de que ni siquiera se prestan, que sepamos, a la requisitoria periodística. Entre todas las reacciones, hay una nota enviada por la Federación Argentina de Consejos Profesionales en Ciencias Económicas fechada el 2 de junio pasado y que al momento de escribir estas líneas, como también era de esperar, no ha recibido respuesta que sepamos. Siendo así, todo este cuadro es más grave todavía y muestra a las claras que poco importa cómo se obtengan los recursos, incluso poco importa mantener sólido el sistema bancario. Poco importa afianzar la justicia, en definitiva.
Al final de estas líneas transcribimos íntegramente la nota a la que nos referimos. Pero antes de ello hacemos la siguiente reflexión: ¿es necesario recurrir a una nota firmada por la Federación de profesionales de las ciencias económicas dirigida a un funcionario a cargo del Ente Recaudador provincial para que el organismo de marcha atrás respecto de verdaderas exacciones ilegales llevadas a cabo impunemente? ¿es ese organismo el encargado de modificar las leyes violatorias de los derechos de las gentes? ¿no debería haberse dirigido la misma al gobernador o a la legislatura provincial? ¿No debería intervenir de oficio algún fiscal, hoy que están tan de moda tales intervenciones en otras lides?
¿Debemos suponer que, al menos en la provincia, la Justicia no actúa de oficio contra estas anomalías institucionalizadas? Sabemos que hay innúmeros reclamos de todo tipo y que mucha gente ha decidido reducir al mínimo la actividad bancaria para huir del sistema y evitar la exacción. ¿Esto habrá de seguir así hasta que finalmente los propios bancos o los proveedores de tarjetas de débito, por ejemplo, tengan algo para decir?
La nota además, hace referencia al hecho de que se ha confeccionado porque se acumularon innumerables pedidos de los Consejos Profesionales. Y preguntamos entonces: ¿es necesario que haya innumerables pedidos para que la Federación actúe reclamando ante un acto manifiestamente ilícito como todo profesional que más o menos se precie lo reconoce? ¿Nadie actúa de oficio en la Argentina ante la iniquidad? ¿No es suficiente con la comprobación fáctica de un accionar cuasi delictivo que hay que esperar a que distintas organizaciones reclamen primero para finalmente actuar y encima haciendo mención a tales reclamos? ¿Alguien en el gobierno provincial esperaba que nadie reclamara? Realmente es incomprensible.
Dejamos a nuestros amables lectores las propias reflexiones del caso.
Ciudad Aut. de Buenos Aires, 2 de junio de 2009
Sr. Director Ejecutivo de la
Agencia Recaudación Buenos Aires (ARBA)
Cdor. Rafael PERELMITER
Su despacho
De nuestra mayor consideración:
La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), atendiendo los innumerables pedidos realizados por los Consejos Profesionales que representa, le solicita tenga a bien reformular los actuales regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, toda vez que los mismos derivan en las siguientes consecuencias:
- Los agentes de recaudación le efectúan retenciones y percepciones a sujetos que no son contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires.
- La cantidad de regímenes de retención y percepción que conviven en la actualidad le provocan graves perjuicios comerciales y financieros a sujetos que, siendo contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, tienen permanentes saldos a su favor en concepto de ese gravamen.
- Las dificultades actuales en obtener la exclusión de los regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, perjudican la relación entre los sujetos pasibles de las mismas, y los profesionales en Ciencias Económicas que los asisten.
I. Los Regímenes de Retención y Percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos previstos por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
I.1 Regímenes de retención y percepción - DN “B” 1/04
Régimen General de Percepción (Art. 338 al Art. 347).
Regímenes Especiales de Percepción (Art. 348 al Art. 405).
Comercialización mayorista de combustibles líquidos. Compañías de transporte de pasajeros y carga. Sector automotriz. Comercialización y prestaciones que realicen los laboratorios y otros. Comercialización de revistas e impresos de venta condicionada. Venta de cervezas y otras bebidas. Operaciones de importación definitiva para consumo.
Régimen General de Retención (Art. 406 al Art. 412.
Regímenes Especiales de Retención (Art. 413 al Art. 477).
Actividades agropecuarias. Concesionarios, contratistas y proveedores del Estado. Empresas de construcción. Entidades de Seguros. Honorarios. Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Tarjetas de compra y de crédito.
Cooperativas de provisión minorista de la ley 10345. Entidades de ahorro por círculo cerrado. Participaciones en ingresos. Disposiciones comunes. Municipalidades. Inicio de actividades.
Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes Directos y del Convenio Multilateral (Art. 462 al Art. 477).
I.2 Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes del Convenio Multilateral –SIRCREB- DN “B” 79/04.
I.3 Régimen de retención sobre cheques y sobre acreditaciones bancarias aplicable a los sujetos designados por ARBA a los Bancos - RN (ARBA) Nº 14/09.
Consecuencias:
Al aplicar las retenciones y percepciones en forma simultánea sobre los mismos sujetos pasibles, y aún sobre quienes no resultan contribuyentes de la provincia de Buenos Aires, ARBA no solo coloca en una situación de grave perjuicio comercial y financiero a tales sujetos pasibles, sino que perjudica gravemente nuestro ejercicio profesional, ya que continuamente debemos “probar” la improcedencia de los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Mientras los profesionales no puedan “probar” la improcedencia de los regímenes de retención y percepción que impone ARBA a los sujetos pasibles, el referido perjuicio comercial y financiero provoca que los sujetos pasibles se pregunten si el responsable de su grave problema es ARBA, o bien, si el responsable es el profesional que los asiste.
II. Los trámites de Exclusión de las Retenciones y Percepciones previstas por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
II. 1 Exclusión del padrón de retenciones bancarias - RN (ARBA) Nº 47/08
Se solicita a través de la página web de ARBA. Si se acepta la exclusión, el contribuyente sale del padrón recién a partir del próximo mes. Si se rechaza la solicitud, el contribuyente presenta un segundo reclamo por escrito en “la dependencia de ARBA que corresponda por el domicilio fiscal”, siendo a menudo se trata de sujetos que no son contribuyentes de Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires.
Ante el segundo reclamo, ARBA tiene 10 días para resolverlo, pero puede solicitar más documentación dando 15 días para su cumplimiento, en cuyo caso los 10 días corren desde tal cumplimiento.
II. 2 Exclusión de los regímenes de retención y percepción cuando se generen Saldos a Favor del contribuyente durante al menos 3 meses - RN (ARBA) Nº 119/08
El trámite se realiza a través de la página web, y ARBA cuenta con 15 días para resolver. Pero como ARBA puede solicitar más documentación otorgando para ello el plazo de 10 días, aún cuando el contribuyente cumpla lo solicitado, ARBA no tiene plazo para resolver.
Consecuencias:
Para los sujetos pasibles de las Retenciones y Percepciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos resulta sumamente complejo obtener “exclusiones” de los regímenes de recaudación anticipada en la provincia de Buenos Aires.
La constante dilación por parte de ARBA en el otorgamiento de las referidas exclusiones puede ocasionar graves trastornos económicos, comerciales y financieros a los contribuyentes, afectándose con ello no solo el normal funcionamiento de sus cobros y pagos, sino también su relación con los profesionales que los asisten.
III. PETITORIO
Conforme las consecuencias expuestas, la FACPCE le solicita al Sr. Director Ejecutivo tenga a bien introducir urgentes modificaciones a los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la provincia de Buenos Aires, a los efectos de lograr que:
1. Los regímenes de retención y percepción sólo alcancen como sujetos pasibles a los contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires (y no como ocurre en la actualidad, que tales regímenes no tienen en cuenta la condición de contribuyente del sujeto pasible).
2. Los sistemas de exclusión de retenciones y percepciones, permitan la inmediata exclusión de tales regímenes a los contribuyentes que la solicitan (si tal solicitud de exclusión resultara improcedente, ARBA le puede reclamar al contribuyente los accesorios que le correspondan -intereses y multas-).
Quedando a la espera de una respuesta favorable a la presente solicitud, hacemos propicia la oportunidad para saludarlo muy atentamente.
Dr. Guillermo H. Fernández
Secretario Dr. Jorge A. Paganetti
Presidente
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
A.R.B.A. Y EL FINAL PREVISTO
Nos hemos referido en otros trabajos al proceder francamente ilegítimo de ARBA, al aplicar sistemas de retenciones bancarias a personas y empresas que no son contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la provincia de Buenos Aires. Tales retenciones, en la mayoría de los casos que hemos conocido, llegan al 3% de cualquier depósito o acreditación que se haga en cuentas corrientes o de ahorro común, incluso en los casos de devoluciones de IVA por compras minoristas o acreditaciones por descuentos de tarjetas de débito.
También hicimos hincapié en el hecho de que los anuncios en los que se afirmaba que a partir del 1º de junio la situación se revertiría y el dinero sería devuelto no se ajustaban a las verdaderas intenciones de los funcionarios y de los políticos bonaerenses.
No dejamos de mencionar, a su vez, el curioso silencio de los candidatos opositores que no están utilizando como herramienta de campaña, aunque más no fuera, el tema del abuso de poder que significa esta apropiación hasta ahora impune del dinero de honestos empresarios, trabajadores y hasta jubilados que nada tienen que ver con la jurisdicción provincial y son víctimas que inclusive en muchos casos ni se enteraron todavía, ya que nunca fueron notificados de que ahora eran contribuyentes de prepo. La reversión de la carga de la prueba, la exigencia de documentación mediante el uso del correo electrónico y no por requerimiento fehaciente, etc. son elementos concomitantes de este accionar contrario a derecho se lo mire como se lo mire.
Esta insólita situación ha generado reacciones de todo tipo, que los funcionarios ignoran olímpicamente, como puede comprobarse en el hecho de que ni siquiera se prestan, que sepamos, a la requisitoria periodística. Entre todas las reacciones, hay una nota enviada por la Federación Argentina de Consejos Profesionales en Ciencias Económicas fechada el 2 de junio pasado y que al momento de escribir estas líneas, como también era de esperar, no ha recibido respuesta que sepamos. Siendo así, todo este cuadro es más grave todavía y muestra a las claras que poco importa cómo se obtengan los recursos, incluso poco importa mantener sólido el sistema bancario. Poco importa afianzar la justicia, en definitiva.
Al final de estas líneas transcribimos íntegramente la nota a la que nos referimos. Pero antes de ello hacemos la siguiente reflexión: ¿es necesario recurrir a una nota firmada por la Federación de profesionales de las ciencias económicas dirigida a un funcionario a cargo del Ente Recaudador provincial para que el organismo de marcha atrás respecto de verdaderas exacciones ilegales llevadas a cabo impunemente? ¿es ese organismo el encargado de modificar las leyes violatorias de los derechos de las gentes? ¿no debería haberse dirigido la misma al gobernador o a la legislatura provincial? ¿No debería intervenir de oficio algún fiscal, hoy que están tan de moda tales intervenciones en otras lides?
¿Debemos suponer que, al menos en la provincia, la Justicia no actúa de oficio contra estas anomalías institucionalizadas? Sabemos que hay innúmeros reclamos de todo tipo y que mucha gente ha decidido reducir al mínimo la actividad bancaria para huir del sistema y evitar la exacción. ¿Esto habrá de seguir así hasta que finalmente los propios bancos o los proveedores de tarjetas de débito, por ejemplo, tengan algo para decir?
La nota además, hace referencia al hecho de que se ha confeccionado porque se acumularon innumerables pedidos de los Consejos Profesionales. Y preguntamos entonces: ¿es necesario que haya innumerables pedidos para que la Federación actúe reclamando ante un acto manifiestamente ilícito como todo profesional que más o menos se precie lo reconoce? ¿Nadie actúa de oficio en la Argentina ante la iniquidad? ¿No es suficiente con la comprobación fáctica de un accionar cuasi delictivo que hay que esperar a que distintas organizaciones reclamen primero para finalmente actuar y encima haciendo mención a tales reclamos? ¿Alguien en el gobierno provincial esperaba que nadie reclamara? Realmente es incomprensible.
Dejamos a nuestros amables lectores las propias reflexiones del caso.
Ciudad Aut. de Buenos Aires, 2 de junio de 2009
Sr. Director Ejecutivo de la
Agencia Recaudación Buenos Aires (ARBA)
Cdor. Rafael PERELMITER
Su despacho
De nuestra mayor consideración:
La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), atendiendo los innumerables pedidos realizados por los Consejos Profesionales que representa, le solicita tenga a bien reformular los actuales regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, toda vez que los mismos derivan en las siguientes consecuencias:
- Los agentes de recaudación le efectúan retenciones y percepciones a sujetos que no son contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires.
- La cantidad de regímenes de retención y percepción que conviven en la actualidad le provocan graves perjuicios comerciales y financieros a sujetos que, siendo contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, tienen permanentes saldos a su favor en concepto de ese gravamen.
- Las dificultades actuales en obtener la exclusión de los regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, perjudican la relación entre los sujetos pasibles de las mismas, y los profesionales en Ciencias Económicas que los asisten.
I. Los Regímenes de Retención y Percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos previstos por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
I.1 Regímenes de retención y percepción - DN “B” 1/04
Régimen General de Percepción (Art. 338 al Art. 347).
Regímenes Especiales de Percepción (Art. 348 al Art. 405).
Comercialización mayorista de combustibles líquidos. Compañías de transporte de pasajeros y carga. Sector automotriz. Comercialización y prestaciones que realicen los laboratorios y otros. Comercialización de revistas e impresos de venta condicionada. Venta de cervezas y otras bebidas. Operaciones de importación definitiva para consumo.
Régimen General de Retención (Art. 406 al Art. 412.
Regímenes Especiales de Retención (Art. 413 al Art. 477).
Actividades agropecuarias. Concesionarios, contratistas y proveedores del Estado. Empresas de construcción. Entidades de Seguros. Honorarios. Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Tarjetas de compra y de crédito.
Cooperativas de provisión minorista de la ley 10345. Entidades de ahorro por círculo cerrado. Participaciones en ingresos. Disposiciones comunes. Municipalidades. Inicio de actividades.
Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes Directos y del Convenio Multilateral (Art. 462 al Art. 477).
I.2 Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes del Convenio Multilateral –SIRCREB- DN “B” 79/04.
I.3 Régimen de retención sobre cheques y sobre acreditaciones bancarias aplicable a los sujetos designados por ARBA a los Bancos - RN (ARBA) Nº 14/09.
Consecuencias:
Al aplicar las retenciones y percepciones en forma simultánea sobre los mismos sujetos pasibles, y aún sobre quienes no resultan contribuyentes de la provincia de Buenos Aires, ARBA no solo coloca en una situación de grave perjuicio comercial y financiero a tales sujetos pasibles, sino que perjudica gravemente nuestro ejercicio profesional, ya que continuamente debemos “probar” la improcedencia de los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Mientras los profesionales no puedan “probar” la improcedencia de los regímenes de retención y percepción que impone ARBA a los sujetos pasibles, el referido perjuicio comercial y financiero provoca que los sujetos pasibles se pregunten si el responsable de su grave problema es ARBA, o bien, si el responsable es el profesional que los asiste.
II. Los trámites de Exclusión de las Retenciones y Percepciones previstas por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
II. 1 Exclusión del padrón de retenciones bancarias - RN (ARBA) Nº 47/08
Se solicita a través de la página web de ARBA. Si se acepta la exclusión, el contribuyente sale del padrón recién a partir del próximo mes. Si se rechaza la solicitud, el contribuyente presenta un segundo reclamo por escrito en “la dependencia de ARBA que corresponda por el domicilio fiscal”, siendo a menudo se trata de sujetos que no son contribuyentes de Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires.
Ante el segundo reclamo, ARBA tiene 10 días para resolverlo, pero puede solicitar más documentación dando 15 días para su cumplimiento, en cuyo caso los 10 días corren desde tal cumplimiento.
II. 2 Exclusión de los regímenes de retención y percepción cuando se generen Saldos a Favor del contribuyente durante al menos 3 meses - RN (ARBA) Nº 119/08
El trámite se realiza a través de la página web, y ARBA cuenta con 15 días para resolver. Pero como ARBA puede solicitar más documentación otorgando para ello el plazo de 10 días, aún cuando el contribuyente cumpla lo solicitado, ARBA no tiene plazo para resolver.
Consecuencias:
Para los sujetos pasibles de las Retenciones y Percepciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos resulta sumamente complejo obtener “exclusiones” de los regímenes de recaudación anticipada en la provincia de Buenos Aires.
La constante dilación por parte de ARBA en el otorgamiento de las referidas exclusiones puede ocasionar graves trastornos económicos, comerciales y financieros a los contribuyentes, afectándose con ello no solo el normal funcionamiento de sus cobros y pagos, sino también su relación con los profesionales que los asisten.
III. PETITORIO
Conforme las consecuencias expuestas, la FACPCE le solicita al Sr. Director Ejecutivo tenga a bien introducir urgentes modificaciones a los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la provincia de Buenos Aires, a los efectos de lograr que:
1. Los regímenes de retención y percepción sólo alcancen como sujetos pasibles a los contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires (y no como ocurre en la actualidad, que tales regímenes no tienen en cuenta la condición de contribuyente del sujeto pasible).
2. Los sistemas de exclusión de retenciones y percepciones, permitan la inmediata exclusión de tales regímenes a los contribuyentes que la solicitan (si tal solicitud de exclusión resultara improcedente, ARBA le puede reclamar al contribuyente los accesorios que le correspondan -intereses y multas-).
Quedando a la espera de una respuesta favorable a la presente solicitud, hacemos propicia la oportunidad para saludarlo muy atentamente.
Dr. Guillermo H. Fernández
Secretario Dr. Jorge A. Paganetti
Presidente
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
domingo, junio 07, 2009
CUBA Y LA OEA (6/6/09)
La Organización de los Estados Americanos nos parece un ente burocrático más al igual que la Organización de las Naciones Unidas y todas sus "dependencias". Esto lo decimos desde el vamos para evitar cualquier tipo de malos entendidos.
La votación de esta Organización permitiendo el reingreso de Cuba a su seno, o más bien habilitándola, más bien parece una forma de obligar a los hermanos Castro a blanquear su verdadera posición ideológica.
Los ancianos dictadores caribeños apuntaron de inmediato los cañones contra EEUU (como siempre, claro está) afirmando que pese a su oposición, finalmente fueron obligados a permitir el cambio de posición de la OEA respecto del trato dado a Cuba durante casi medio siglo.
Los hermanos Castro salieron de inmediato con los tapones de punta a tratar de traidores, infames, basura y cuantas cosas el lector pueda imaginar a los integrantes de la Organización de marras y a la Organización misma. Es decir, que mientras tales integrantes finalmente revierten una situación a todas luces anacrónica y francamente inútil desde cualquier punto de vista, los tiranuelos cubanos salen a defenestrar a quienes en definitiva votaron a su favor.
Pero, claro, lo que parece a su favor termina siendo en realidad en su contra. Cuba ha dejado de ser víctima de la discriminación de la OEA. Tal vez muy pronto deje de ser víctima del boicot nortemaericano. Ya en parte se han abierto algunas puertas, como la facilitación de las remesas de exiliados cubanos a su terruño. Todo esto es en verdad humo. Porque siempre existieron los canales de triangulación a través de España o de Bahamas, por citar ejemplos.
Ahora es conveniente hacer un poco de historia. Cuando en 1962 la nación caribeña fue expulsada de la OEA en la Convención de Punta del Este, lo fue porque su vuelco al comunismo soviético en plena guerra fría era un hecho. Y más allá del antinorteamericanismo y toda la historieta, lo cierto es que el régimen de La Habana se convertía así en un enemigo de la región. La crisis de los misiles fue una muestra acabada de lo que decimos. Y todo esto ocurrió en 1962, durante la presidencia de Kennedy, un verdadero demócrata y "progresista" cabal, para usar términos hoy en boga.
En aquella expulsión, en la que la Argentina de Frondizi se abstuvo prudentemente, solamente un país votó a favor de la permanencia de Cuba en la OEA: la propia Cuba.
La Cuba de Fidel Castro votó a favor de permanecer en el organismo que ahora resulta que por lo menos es un nido de traidores y una basura hecha y derecha. Pero entonces parece que no lo era, ¿no?.
La errática historia del régimen dictatorial puede servir de refresca memorias también. Cuba apoyó a los militares argentinos y se negó siempre a considerar la situación de los derechos humanos en la región. Y lo mismo hizo respecto de otros regímenes militares de la región a partir de la segunda mitad de los años 70. Fidel Castro intercambiaba cigarros por vino con el riojano Carlos Menem cuando éste era presidente pese a que se decían de todo en público. Y es recordada la anécdota del insulto de Castro al gobierno de De la Rúa, cuando el dictador trató al país de "lamebotas" de los EEUU.
Claro, ¿qué razón habría para que Castro se escandalizara de las violaciones a los derechos humanos en la Argentina si jamás se ocupó de ellos en su propia patria?. En realidad, se ocupó de violarlos una y otra vez. Hasta el día de hoy. El caso de Hilda Molina es de una elocuencia estremecedora.
No se trata claro está de que los países americanos en su conjunto sean Carmelitas Descalzas, ni muchísimo menos. Se trata de poner en claro que aquello de que la "revolución" es principista y que por eso no quiere ahora entrar en la OEA es un verso de cualidades mayúsculas.
Los principios de Fidel y de su hermano son parecidos a aquellos de los que hablaba Groucho Marx en su infinita ironía.
Mientras la dictadura de Videla hacía estragos en la Argentina, Fidel y los suyos no dijeron jamás una palabra. Nunca.
Siempre insistieron, además, en que eran discriminados porque habían sido expulsados de la OEA. Y ahora, que finalmente la cuestión ha girado 180 grados, ahora dicen lo que dicen sin ponerse colorados. ¿Por qué se quejaban entonces?
Porque el que no llora no mama, señores. Así de sencillo.
Héctor Trillo
La votación de esta Organización permitiendo el reingreso de Cuba a su seno, o más bien habilitándola, más bien parece una forma de obligar a los hermanos Castro a blanquear su verdadera posición ideológica.
Los ancianos dictadores caribeños apuntaron de inmediato los cañones contra EEUU (como siempre, claro está) afirmando que pese a su oposición, finalmente fueron obligados a permitir el cambio de posición de la OEA respecto del trato dado a Cuba durante casi medio siglo.
Los hermanos Castro salieron de inmediato con los tapones de punta a tratar de traidores, infames, basura y cuantas cosas el lector pueda imaginar a los integrantes de la Organización de marras y a la Organización misma. Es decir, que mientras tales integrantes finalmente revierten una situación a todas luces anacrónica y francamente inútil desde cualquier punto de vista, los tiranuelos cubanos salen a defenestrar a quienes en definitiva votaron a su favor.
Pero, claro, lo que parece a su favor termina siendo en realidad en su contra. Cuba ha dejado de ser víctima de la discriminación de la OEA. Tal vez muy pronto deje de ser víctima del boicot nortemaericano. Ya en parte se han abierto algunas puertas, como la facilitación de las remesas de exiliados cubanos a su terruño. Todo esto es en verdad humo. Porque siempre existieron los canales de triangulación a través de España o de Bahamas, por citar ejemplos.
Ahora es conveniente hacer un poco de historia. Cuando en 1962 la nación caribeña fue expulsada de la OEA en la Convención de Punta del Este, lo fue porque su vuelco al comunismo soviético en plena guerra fría era un hecho. Y más allá del antinorteamericanismo y toda la historieta, lo cierto es que el régimen de La Habana se convertía así en un enemigo de la región. La crisis de los misiles fue una muestra acabada de lo que decimos. Y todo esto ocurrió en 1962, durante la presidencia de Kennedy, un verdadero demócrata y "progresista" cabal, para usar términos hoy en boga.
En aquella expulsión, en la que la Argentina de Frondizi se abstuvo prudentemente, solamente un país votó a favor de la permanencia de Cuba en la OEA: la propia Cuba.
La Cuba de Fidel Castro votó a favor de permanecer en el organismo que ahora resulta que por lo menos es un nido de traidores y una basura hecha y derecha. Pero entonces parece que no lo era, ¿no?.
La errática historia del régimen dictatorial puede servir de refresca memorias también. Cuba apoyó a los militares argentinos y se negó siempre a considerar la situación de los derechos humanos en la región. Y lo mismo hizo respecto de otros regímenes militares de la región a partir de la segunda mitad de los años 70. Fidel Castro intercambiaba cigarros por vino con el riojano Carlos Menem cuando éste era presidente pese a que se decían de todo en público. Y es recordada la anécdota del insulto de Castro al gobierno de De la Rúa, cuando el dictador trató al país de "lamebotas" de los EEUU.
Claro, ¿qué razón habría para que Castro se escandalizara de las violaciones a los derechos humanos en la Argentina si jamás se ocupó de ellos en su propia patria?. En realidad, se ocupó de violarlos una y otra vez. Hasta el día de hoy. El caso de Hilda Molina es de una elocuencia estremecedora.
No se trata claro está de que los países americanos en su conjunto sean Carmelitas Descalzas, ni muchísimo menos. Se trata de poner en claro que aquello de que la "revolución" es principista y que por eso no quiere ahora entrar en la OEA es un verso de cualidades mayúsculas.
Los principios de Fidel y de su hermano son parecidos a aquellos de los que hablaba Groucho Marx en su infinita ironía.
Mientras la dictadura de Videla hacía estragos en la Argentina, Fidel y los suyos no dijeron jamás una palabra. Nunca.
Siempre insistieron, además, en que eran discriminados porque habían sido expulsados de la OEA. Y ahora, que finalmente la cuestión ha girado 180 grados, ahora dicen lo que dicen sin ponerse colorados. ¿Por qué se quejaban entonces?
Porque el que no llora no mama, señores. Así de sencillo.
Héctor Trillo
ACCIONES Y REACCIONES (5/6/09)
Segunda opinión
ACCIONES Y REACCIONES
Las declaraciones del dirigente ruralista Alfredo De Ángeli han motivado una verdadera andanada de críticas a nuestro juicio bastante vacuas en la mayoría de los casos, y en los restantes hipócritas por lo menos.
De Ángeli cargó contra el ex presidente Kirchner calificándolo de pelotudo y de decir pelotudeces. Naturalmente ha insultado al ex presidente y no caben dudas de que, llevado a la Justicia, podría ser rápidamente condenado por injurias. El punto es saber si el Dr. Kirchner hará tal cosa, porque si lo hiciera no es que no vaya a lograr tener razón, sino que tal vez se le vuelva en contra al mostrar a su público que no se banca la campaña política de frente march.
Ahora bien ¿el dirigente rural ha actuado de ese modo porque sí o, en cambio, lo ha hecho por haberse sentido agredido en innúmeras oportunidades por el ex presidente? Nosotros consideramos que la segunda alternativa terminó siendo la causa de la reacción. El otro aspecto a considerar es si Kirchner y su grupo no ha buscado que tal cosa ocurriera.
Pero la verdad es que las reacciones que a su vez ha desencadenado este sanguíneo dirigente entrerriano parecen antes bien actuaciones aplicables a conspicuos perdonavidas que intentan resultar políticamente correctos, cuestión que claro está a nosotros nos tiene sin cuidado. Y cuando hablamos de perdonavidas no nos referimos únicamente a los clásicos de la televisión pública únicamente.
Todo el mundo sabe que el Dr. Kirchner hace ya largos 6 años que vive insultando a todo el mundo, de una manera o de otra. Recordamos especialmente aquellas manifestaciones acerca de que las empresas concesionarias del servicio eléctrico estaban extorsionando al gobierno con cortes de energía. O sus penosas afirmaciones en contra del empresario Alfredo Coto pidiéndole que dejara de meterle las manos en los bolsillos a la gente. En ambas oportunidades, Néstor Kirchner era presidente de la república, no era un simple opinólogo de esos que frecuentan ciertos medios supuestamente progresistas. El daño social que sus afirmaciones pudieron producir, y seguramente han producido, es enorme. No es chico el porcentaje de la población que toma semejantes exabruptos como verdades reveladas. El ex presidente, en cambio, bien que se cuida de recurrir a la Justicia para probar aunque sea en determinados foros sus acusaciones. Jamás lo ha hecho. Otra que es histórica, ya que estamos, es aquella oportunidad en que afirmó que la empresa francesa Suez (dueña de la concesión de Aguas Argentinas) había puesto dos caños y se había llevado 5.000 millones de dólares del país ¡Y él como presidente de la Nación convivió con esa empresa durante varios años sin quitarle la concesión y sin acusar penalmente a sus directivos como hubiera correspondido ante tamaña estafa!.
Los permanentes ataques y descalificaciones a los medios llevan una porción importante de esta verdadera gimnasia del insulto y la ofensa del presidente de facto. Morales Solá, Escribano, La Nación, Clarín y general la prensa toda son también blanco de esta patética forma de demostrar la intolerancia cuasi fascista de un político que llegó al más alto cargo mediante el padrinazgo del aparato bonaerense digitado por Eduardo Duhalde, aquel que dijera públicamente que la dirigencia política estaba llena de hijos de puta. Menuda historia del ejemplo del modelo vigente es el pasado de quienes lo conformaron.
En su momento, los genuflexos compadres del kirchnerismo pegaron carteles en todas partes afirmando que los productores rurales eran pillos, con el obvio aval presidencial. Y también es histórico el momento en que Néstor Kirchner presidente envió las hordas del patotero-racista-antisemita D Elía contra las estaciones de servicio Shell porque habían aumentado un par de puntos porcentuales los precios de sus combustibles. Aparte de eso, llamó a boicotear las estaciones de servicio de esa compañía, y se dice que también encargó al otro patotero surrealista por excelencia: Guillermo Moreno, que interviniera para aplicar multas por no cumplir con la ley de abastecimiento contra esa empresa. Entre otras bravuconadas, claro está.
Como se ve, Kirchner parece haberse cuidado de no descalificar a personas con nombre y apellido, salvo el caso citado de Coto, pero que se ha cansado de prender el ventilador contra todo el mundo creemos que nadie con cierto criterio puede negarlo. Solamente genuflexos que viven a costa del régimen habrán de tener aún hoy el tupé de defender lo indefendible.
En el caso del llamado campo propiamente dicho, Kirchner ha adoptado un discurso entre infantil y ridículo que ha sido seguido a pies juntillas por casi todos sus adláteres. Personajes lineales como Carlos Kunkel o sitios de Internet que actúan como spammers como por ejemplo uno llamado Identidad Popular (correo@megafon.com.ar) y que evidentemente no funcionan gratis, se han cansado de repetir las consignas de poca monta y francamente ridículas lanzadas a los cuatro vientos por la televisión pública.
Es tan paradigmático lo que decimos que hasta autocalificados progresistas otrora adherentes y que viven del erario (artistas, conferencistas y periodistas) han tomado progresiva distancia de tanto ditirambo. En otros casos se han unido íntimamente en una fragua francamente impresentable, como es el caso de la actriz Nacha Guevara que pretende llevar a la realidad su actuación como una Evita cargada de entelequias que no alcanzan a explicar la verdadera historia de la Fundación con nombre propio dinero del erario, o de la Santa (para emular al Santo, tal vez) , y de aquella concepción de la democracia según la cual no era factible ser demócratas sin ser peronistas.
Así las cosas, y luego de un año largo de destruir progresivamente la producción agropecuaria con medidas tomadas al amparo del autoritarismo reinante, mediante resoluciones absolutamente inconstitucionales dictadas a veces por funcionarias cuya principal acción en materia económica ha consistido en esconder una bolsa repleta de dinero en un baño, o por funcionarios que resuelven poner un precio tope a las exportaciones mediante retenciones móviles en un país con un 25% de inflación anual, resulta francamente insólito que se pretenda que nadie le responda a estos personajes sus bravuconadas y sus desplantes. La señora de la bolsa en el baño pasa sus días ocupada manejando las finanzas de una porción de las Madres del Plaza de Mayo, a las que asesora, y el recordado joven ministro Lousteau concede reportajes en los que aparece como el principal opositor del gobierno del que formó parte. Aprendió pronto el muchacho.
En algún momento, decimos, la reacción tiene que aparecer cuando el abuso de poder, el autoritarismo, la descalificación personal, la acusación vacua, y toda la parafernalia infantojuvenil se puso en marcha sin solución de continuidad.
Acá no estamos defendiendo a De Ángeli ni a nadie. Va de suyo. Es un adulto que sabe defenderse solo y lo hace realmente bien. Es que estamos también nosotros descargando nuestra propia artillería contra los impresentables que nos gobiernan. Y todo lo dicho es poco.
¿Alguien puede poner en duda que Aníbal Fernández es un maleducado y un grosero? ¿Alguien puede oponerse a la afirmación de que Moreno es un patotero ridículo que pretendió copar la Plaza de Mayo rodeado de guardaespaldas como en esas películas del hampa de los años 30? ¿Alguien puede discutir que no son sino bravatas las acusaciones de Kirchner a sectores enteros de comportarse de manera destituyente, golpista y contraria al interés nacional sin haber hecho jamás una mísera presentación judicial al respecto?
Otras veces lo hemos señalado. Acá para no ser destituyente, golpista, pillo, primate, ladrón, neoliberal y demás calificativos ridículos que en este momento no acuden a nuestra memoria (tal vez por falta de costumbre), hay que ser oficialistas. Repartidores de consignas y etiquetas, como Kunkel, como Aníbal, como el impresentable Díaz Bancalari. Y si es posible ser comunicadores de Canal 7 o del subliminal ·Encuentro, un verdadero panfleto político disfrazado de cultural. Porque la verdadera televisión estatal, en tren de existir, debe mostrar todas las campanas y no solamente presentar la de aquellos que adhieren al oficialismo reinante, por convicción o por dinero. La verdad histórica no la tienen Pigna o Galeano, por ejemplo. Y ver a periodistas en la televisión pública intentar descalificar al diario Clarín nos parece tan bastardo que los calificativos de De Angeli a Kirchner se quedan absolutamente cortos.
Muy bien. Terminaremos estas líneas dejando bien en claro que no avalamos los exabruptos y los excesos verbales de nadie. Nos parece un proceder nefasto, torpe y desvalido. Que en lugar de llevar al análisis lleva a la bronca, al reproche. Pero en este orden de ideas nos parece muchísimo peor lo que ha hecho el presidente de facto, antes y ahora, en la materia. Como con la historia del terrorismo de estado, siempre es peor que quien insulta es quien gobierna.
Y es el gobierno actual y el anterior quienes han salido a insultar y descalificar desde el vamos, allá por el año 2003. Tales acciones provocaron tales reacciones. Es tan simple como eso. Y nada más.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 5 de junio de 2009
ACCIONES Y REACCIONES
Las declaraciones del dirigente ruralista Alfredo De Ángeli han motivado una verdadera andanada de críticas a nuestro juicio bastante vacuas en la mayoría de los casos, y en los restantes hipócritas por lo menos.
De Ángeli cargó contra el ex presidente Kirchner calificándolo de pelotudo y de decir pelotudeces. Naturalmente ha insultado al ex presidente y no caben dudas de que, llevado a la Justicia, podría ser rápidamente condenado por injurias. El punto es saber si el Dr. Kirchner hará tal cosa, porque si lo hiciera no es que no vaya a lograr tener razón, sino que tal vez se le vuelva en contra al mostrar a su público que no se banca la campaña política de frente march.
Ahora bien ¿el dirigente rural ha actuado de ese modo porque sí o, en cambio, lo ha hecho por haberse sentido agredido en innúmeras oportunidades por el ex presidente? Nosotros consideramos que la segunda alternativa terminó siendo la causa de la reacción. El otro aspecto a considerar es si Kirchner y su grupo no ha buscado que tal cosa ocurriera.
Pero la verdad es que las reacciones que a su vez ha desencadenado este sanguíneo dirigente entrerriano parecen antes bien actuaciones aplicables a conspicuos perdonavidas que intentan resultar políticamente correctos, cuestión que claro está a nosotros nos tiene sin cuidado. Y cuando hablamos de perdonavidas no nos referimos únicamente a los clásicos de la televisión pública únicamente.
Todo el mundo sabe que el Dr. Kirchner hace ya largos 6 años que vive insultando a todo el mundo, de una manera o de otra. Recordamos especialmente aquellas manifestaciones acerca de que las empresas concesionarias del servicio eléctrico estaban extorsionando al gobierno con cortes de energía. O sus penosas afirmaciones en contra del empresario Alfredo Coto pidiéndole que dejara de meterle las manos en los bolsillos a la gente. En ambas oportunidades, Néstor Kirchner era presidente de la república, no era un simple opinólogo de esos que frecuentan ciertos medios supuestamente progresistas. El daño social que sus afirmaciones pudieron producir, y seguramente han producido, es enorme. No es chico el porcentaje de la población que toma semejantes exabruptos como verdades reveladas. El ex presidente, en cambio, bien que se cuida de recurrir a la Justicia para probar aunque sea en determinados foros sus acusaciones. Jamás lo ha hecho. Otra que es histórica, ya que estamos, es aquella oportunidad en que afirmó que la empresa francesa Suez (dueña de la concesión de Aguas Argentinas) había puesto dos caños y se había llevado 5.000 millones de dólares del país ¡Y él como presidente de la Nación convivió con esa empresa durante varios años sin quitarle la concesión y sin acusar penalmente a sus directivos como hubiera correspondido ante tamaña estafa!.
Los permanentes ataques y descalificaciones a los medios llevan una porción importante de esta verdadera gimnasia del insulto y la ofensa del presidente de facto. Morales Solá, Escribano, La Nación, Clarín y general la prensa toda son también blanco de esta patética forma de demostrar la intolerancia cuasi fascista de un político que llegó al más alto cargo mediante el padrinazgo del aparato bonaerense digitado por Eduardo Duhalde, aquel que dijera públicamente que la dirigencia política estaba llena de hijos de puta. Menuda historia del ejemplo del modelo vigente es el pasado de quienes lo conformaron.
En su momento, los genuflexos compadres del kirchnerismo pegaron carteles en todas partes afirmando que los productores rurales eran pillos, con el obvio aval presidencial. Y también es histórico el momento en que Néstor Kirchner presidente envió las hordas del patotero-racista-antisemita D Elía contra las estaciones de servicio Shell porque habían aumentado un par de puntos porcentuales los precios de sus combustibles. Aparte de eso, llamó a boicotear las estaciones de servicio de esa compañía, y se dice que también encargó al otro patotero surrealista por excelencia: Guillermo Moreno, que interviniera para aplicar multas por no cumplir con la ley de abastecimiento contra esa empresa. Entre otras bravuconadas, claro está.
Como se ve, Kirchner parece haberse cuidado de no descalificar a personas con nombre y apellido, salvo el caso citado de Coto, pero que se ha cansado de prender el ventilador contra todo el mundo creemos que nadie con cierto criterio puede negarlo. Solamente genuflexos que viven a costa del régimen habrán de tener aún hoy el tupé de defender lo indefendible.
En el caso del llamado campo propiamente dicho, Kirchner ha adoptado un discurso entre infantil y ridículo que ha sido seguido a pies juntillas por casi todos sus adláteres. Personajes lineales como Carlos Kunkel o sitios de Internet que actúan como spammers como por ejemplo uno llamado Identidad Popular (correo@megafon.com.ar) y que evidentemente no funcionan gratis, se han cansado de repetir las consignas de poca monta y francamente ridículas lanzadas a los cuatro vientos por la televisión pública.
Es tan paradigmático lo que decimos que hasta autocalificados progresistas otrora adherentes y que viven del erario (artistas, conferencistas y periodistas) han tomado progresiva distancia de tanto ditirambo. En otros casos se han unido íntimamente en una fragua francamente impresentable, como es el caso de la actriz Nacha Guevara que pretende llevar a la realidad su actuación como una Evita cargada de entelequias que no alcanzan a explicar la verdadera historia de la Fundación con nombre propio dinero del erario, o de la Santa (para emular al Santo, tal vez) , y de aquella concepción de la democracia según la cual no era factible ser demócratas sin ser peronistas.
Así las cosas, y luego de un año largo de destruir progresivamente la producción agropecuaria con medidas tomadas al amparo del autoritarismo reinante, mediante resoluciones absolutamente inconstitucionales dictadas a veces por funcionarias cuya principal acción en materia económica ha consistido en esconder una bolsa repleta de dinero en un baño, o por funcionarios que resuelven poner un precio tope a las exportaciones mediante retenciones móviles en un país con un 25% de inflación anual, resulta francamente insólito que se pretenda que nadie le responda a estos personajes sus bravuconadas y sus desplantes. La señora de la bolsa en el baño pasa sus días ocupada manejando las finanzas de una porción de las Madres del Plaza de Mayo, a las que asesora, y el recordado joven ministro Lousteau concede reportajes en los que aparece como el principal opositor del gobierno del que formó parte. Aprendió pronto el muchacho.
En algún momento, decimos, la reacción tiene que aparecer cuando el abuso de poder, el autoritarismo, la descalificación personal, la acusación vacua, y toda la parafernalia infantojuvenil se puso en marcha sin solución de continuidad.
Acá no estamos defendiendo a De Ángeli ni a nadie. Va de suyo. Es un adulto que sabe defenderse solo y lo hace realmente bien. Es que estamos también nosotros descargando nuestra propia artillería contra los impresentables que nos gobiernan. Y todo lo dicho es poco.
¿Alguien puede poner en duda que Aníbal Fernández es un maleducado y un grosero? ¿Alguien puede oponerse a la afirmación de que Moreno es un patotero ridículo que pretendió copar la Plaza de Mayo rodeado de guardaespaldas como en esas películas del hampa de los años 30? ¿Alguien puede discutir que no son sino bravatas las acusaciones de Kirchner a sectores enteros de comportarse de manera destituyente, golpista y contraria al interés nacional sin haber hecho jamás una mísera presentación judicial al respecto?
Otras veces lo hemos señalado. Acá para no ser destituyente, golpista, pillo, primate, ladrón, neoliberal y demás calificativos ridículos que en este momento no acuden a nuestra memoria (tal vez por falta de costumbre), hay que ser oficialistas. Repartidores de consignas y etiquetas, como Kunkel, como Aníbal, como el impresentable Díaz Bancalari. Y si es posible ser comunicadores de Canal 7 o del subliminal ·Encuentro, un verdadero panfleto político disfrazado de cultural. Porque la verdadera televisión estatal, en tren de existir, debe mostrar todas las campanas y no solamente presentar la de aquellos que adhieren al oficialismo reinante, por convicción o por dinero. La verdad histórica no la tienen Pigna o Galeano, por ejemplo. Y ver a periodistas en la televisión pública intentar descalificar al diario Clarín nos parece tan bastardo que los calificativos de De Angeli a Kirchner se quedan absolutamente cortos.
Muy bien. Terminaremos estas líneas dejando bien en claro que no avalamos los exabruptos y los excesos verbales de nadie. Nos parece un proceder nefasto, torpe y desvalido. Que en lugar de llevar al análisis lleva a la bronca, al reproche. Pero en este orden de ideas nos parece muchísimo peor lo que ha hecho el presidente de facto, antes y ahora, en la materia. Como con la historia del terrorismo de estado, siempre es peor que quien insulta es quien gobierna.
Y es el gobierno actual y el anterior quienes han salido a insultar y descalificar desde el vamos, allá por el año 2003. Tales acciones provocaron tales reacciones. Es tan simple como eso. Y nada más.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 5 de junio de 2009
miércoles, mayo 27, 2009
CLAUDIA RUCCI Y LOS MONTONEROS
Claudia Rucci le responde a Aníbal Fernández con unas cuantas verdades. De esas verdades que en la Argentina parecen ocultas por décadas y décadas.
Los montoneros vergonzantes en el poder tendrán ahora la palabra, si es que alguna vez tienen bolas para asumirse como lo que son, que no creemos.
Pero no podemos dejar de recordar que tales montoneros formaban parte de aquellos jóvenes imberbes primero apoyados por Perón y luego echados de la Plaza por el mismo Perón.
Las Formaciones Especiales, el Comando de Organización...todos ellos.
Aquí están, estos son, los muchachos de Perón.
Pobre Claudia Rucci, ella defiende con honor a su padre y bien que hace. Pero probablemente también le hayan ocultado parte de la verdadera historia del peronismo.
¿Por qué los descendientes ideológicos del nazifascismo peronista harían otra cosa?
Acaba de fallecer Francisco Uzal, por ejemplo, aquel radical que estuvo preso durante dos años del 52 al 54 por "desacato" durante el régimen del forjador de tales "formaciones especiales" y de la "juventud maravillosa".
Uzal se oponía a la reforma constitucional del 49 y por eso fue preso, como fue Balbín, como fueron tantos.
Vean este link que sigue, vean además cómo los "periodistas" tratan de poner paños fríos ante una claridad de conceptos extraordinaria de una hija cuyo padre fue muerto miserablemente por asesinos que hoy mismo niegan su pasado y se ocultan bajo la férula de que sus crímenes no son de "lesa humanidad".
No vale la pena abundar. Vean el link antes de que lo saquen.
http://www.youtube.com/watch?v=5W0-mQFV31Q
Los montoneros vergonzantes en el poder tendrán ahora la palabra, si es que alguna vez tienen bolas para asumirse como lo que son, que no creemos.
Pero no podemos dejar de recordar que tales montoneros formaban parte de aquellos jóvenes imberbes primero apoyados por Perón y luego echados de la Plaza por el mismo Perón.
Las Formaciones Especiales, el Comando de Organización...todos ellos.
Aquí están, estos son, los muchachos de Perón.
Pobre Claudia Rucci, ella defiende con honor a su padre y bien que hace. Pero probablemente también le hayan ocultado parte de la verdadera historia del peronismo.
¿Por qué los descendientes ideológicos del nazifascismo peronista harían otra cosa?
Acaba de fallecer Francisco Uzal, por ejemplo, aquel radical que estuvo preso durante dos años del 52 al 54 por "desacato" durante el régimen del forjador de tales "formaciones especiales" y de la "juventud maravillosa".
Uzal se oponía a la reforma constitucional del 49 y por eso fue preso, como fue Balbín, como fueron tantos.
Vean este link que sigue, vean además cómo los "periodistas" tratan de poner paños fríos ante una claridad de conceptos extraordinaria de una hija cuyo padre fue muerto miserablemente por asesinos que hoy mismo niegan su pasado y se ocultan bajo la férula de que sus crímenes no son de "lesa humanidad".
No vale la pena abundar. Vean el link antes de que lo saquen.
http://www.youtube.com/watch?v=5W0-mQFV31Q
MÁS Y MÁS ANTISEMITISMO
Así es como actúa el antisemitismo. Vean el texto que sigue y vean el título que tiene en letras rojas.A estas cosas hay que enfrentarse. Hay que enfrentarse en serio y con todas las fuerzas. No hay que dejarlas crecer. No hay que dejarlas pasar. Por eso el ataque del otro día contra gente inocente en la celebración de un acto por la independencia de Israel es más que condenable. Soretes con la cara tapada agarrando a palos a chicos y mujeres. Soretes que luego dicen que en realidad se oponen al "sionismo", palabra que ni siquiera saben qué quiere decir, como hemos comprobado más de una vez.
Los comunistas o los amantes de cualquier dictadura nunca van de frente. Nunca. Las intenciones "no son antisemitas" pero el texto que transcribimos es una basura antisemita que habla hasta de un "vientre judío".
Nosotros no vemos en la Argentina una genuina lucha contra el antisemitismo, hoy disfrazado en parte de "antisionismo".
El antisemitismo es el ataque a toda la colectividad judía, hasta al "vientre" de una persona de religión judía es sujeto de culpa.
La concepción conspirativa de este texto, que parte de la base de que "los judíos" copan todo es de un grado de patetismo atroz.
Nazi. Esto sí que es nazi, no las pelotudeces que dicen, justamente, no pocos comunistas cuando se refieren a todos quienes no piensan como ellos.
Y curiosamente muchos de esos comunistas están enrolados en la bazofia antisemita, aunque digan que no. Por eso "escrachan"· a las "ratas sionistas allí donde estén".
Basura y más basura.
Podremos discutir luego otras afirmaciones que se hacen en este texto, como el odio a la iglesia y similares, que tienen su origen en el peronismo incendiario de iglesias del 55, pero es otro tema. Acá lo que hay que mostrar es cómo actúan estos miserables pretendiendo disfrazar su propio odio racista y bastardo.
Héctor Trillo
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> Sin intenciones antisemitas, pero...fijate vos...qué cosa, no?!
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> En una reunión que convocó a hombres y mujeres de decisión de diversas áreas productivas de nuestro país, se deslizó a manera de encuesta casera la siguiente pregunta:
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> ¿Se imaginan a un judío de Presidente?...
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> Y la respuesta por unanimidad fue negativa.
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> Ante la sorpresa de los preguntados por el tenor de la pregunta, se reiteró la pregunta, pero esta vez se cambió de género:
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> ¿Se imaginan una judía de Presidente?...
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> Y la respuesta fue coincidente, pero el rechazo fue mucho más marcado, algunos agregaron 'ni loco' y otros (mayoritariamente mujeres) hicieron referencia a que después de ésta (por la bipolar Presidente), puede pasar cualquier cosa'.
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> Por último, la pregunta fue:
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> ¿Uds. saben que la Presidente es judía?
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> La respuesta fue un largo silencio... hasta ir comprendiendo intuitivamente que Cristina Elisabet Fernández Wilhelm, siendo hija de vientre judío, es judía.
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> Luego de la tercera pregunta, luego del prolongado silencio, todos comenzaron a 'atar cabos, Wilhelm, Ezquenazi, Werthein, Elztain, Mindlin, Grobocopatel, Kunkel, Vervitsky, Capitanich, Alperovich, Fellner, Larcher, Manusovich, Scioli y una larga lista de quienes siendo hebreos que ahogan sistemáticamente a los sectores productivos del país y se encaminan hacia la hegemonía, habiéndose ya apoderado de segmentos estratégicos que van desde el Banco Hipotecario y los seguros (Elztain - Werthein), hasta los recursos energéticos (Ezquenazi - Werthein - Mindlin), pasando por las comunicaciones (Werthein), los negocios agroindustriales (Werthein - Ezquenazi - Grobocopatel), las importaciones masivas de China (Werthein) y el apoderamiento de tierras fiscales o campos hipotecados.
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> Y atando cabos, comenzaron a entender porqué tanto odio a la Iglesia, el odio a los militares, el odio al campo, el odio a la clase media y el odio a todo aquel que les pueda descubrir (e impedir) el juego.
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> Esto no es una simple anécdota. Esto demuestra que gente de alto nivel intelectual (como Ud.), desconoce o no quiere conocer, sobre quiénes 'supuestamente' lo van a representar.
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> Este desinterés en cuestiones de fondo explica la crisis que vivimos y la que se nos viene: Tenemos una judía de Presidente, que instaló la judería y masonería local, con la ayuda de la judería internacional, para mal de todos.
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> La independencia está en NOSOTROS, la Nación Argentina , la Criolla.
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> Es bueno saber a lo que nos tenemos que atener.
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Los comunistas o los amantes de cualquier dictadura nunca van de frente. Nunca. Las intenciones "no son antisemitas" pero el texto que transcribimos es una basura antisemita que habla hasta de un "vientre judío".
Nosotros no vemos en la Argentina una genuina lucha contra el antisemitismo, hoy disfrazado en parte de "antisionismo".
El antisemitismo es el ataque a toda la colectividad judía, hasta al "vientre" de una persona de religión judía es sujeto de culpa.
La concepción conspirativa de este texto, que parte de la base de que "los judíos" copan todo es de un grado de patetismo atroz.
Nazi. Esto sí que es nazi, no las pelotudeces que dicen, justamente, no pocos comunistas cuando se refieren a todos quienes no piensan como ellos.
Y curiosamente muchos de esos comunistas están enrolados en la bazofia antisemita, aunque digan que no. Por eso "escrachan"· a las "ratas sionistas allí donde estén".
Basura y más basura.
Podremos discutir luego otras afirmaciones que se hacen en este texto, como el odio a la iglesia y similares, que tienen su origen en el peronismo incendiario de iglesias del 55, pero es otro tema. Acá lo que hay que mostrar es cómo actúan estos miserables pretendiendo disfrazar su propio odio racista y bastardo.
Héctor Trillo
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> Sin intenciones antisemitas, pero...fijate vos...qué cosa, no?!
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> En una reunión que convocó a hombres y mujeres de decisión de diversas áreas productivas de nuestro país, se deslizó a manera de encuesta casera la siguiente pregunta:
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> ¿Se imaginan a un judío de Presidente?...
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> Y la respuesta por unanimidad fue negativa.
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> Ante la sorpresa de los preguntados por el tenor de la pregunta, se reiteró la pregunta, pero esta vez se cambió de género:
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> ¿Se imaginan una judía de Presidente?...
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> Y la respuesta fue coincidente, pero el rechazo fue mucho más marcado, algunos agregaron 'ni loco' y otros (mayoritariamente mujeres) hicieron referencia a que después de ésta (por la bipolar Presidente), puede pasar cualquier cosa'.
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> Por último, la pregunta fue:
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> ¿Uds. saben que la Presidente es judía?
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> La respuesta fue un largo silencio... hasta ir comprendiendo intuitivamente que Cristina Elisabet Fernández Wilhelm, siendo hija de vientre judío, es judía.
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> Luego de la tercera pregunta, luego del prolongado silencio, todos comenzaron a 'atar cabos, Wilhelm, Ezquenazi, Werthein, Elztain, Mindlin, Grobocopatel, Kunkel, Vervitsky, Capitanich, Alperovich, Fellner, Larcher, Manusovich, Scioli y una larga lista de quienes siendo hebreos que ahogan sistemáticamente a los sectores productivos del país y se encaminan hacia la hegemonía, habiéndose ya apoderado de segmentos estratégicos que van desde el Banco Hipotecario y los seguros (Elztain - Werthein), hasta los recursos energéticos (Ezquenazi - Werthein - Mindlin), pasando por las comunicaciones (Werthein), los negocios agroindustriales (Werthein - Ezquenazi - Grobocopatel), las importaciones masivas de China (Werthein) y el apoderamiento de tierras fiscales o campos hipotecados.
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> Y atando cabos, comenzaron a entender porqué tanto odio a la Iglesia, el odio a los militares, el odio al campo, el odio a la clase media y el odio a todo aquel que les pueda descubrir (e impedir) el juego.
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> Esto no es una simple anécdota. Esto demuestra que gente de alto nivel intelectual (como Ud.), desconoce o no quiere conocer, sobre quiénes 'supuestamente' lo van a representar.
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> Este desinterés en cuestiones de fondo explica la crisis que vivimos y la que se nos viene: Tenemos una judía de Presidente, que instaló la judería y masonería local, con la ayuda de la judería internacional, para mal de todos.
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> La independencia está en NOSOTROS, la Nación Argentina , la Criolla.
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> Es bueno saber a lo que nos tenemos que atener.
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lunes, mayo 25, 2009
UNA SUPUESTA BUENA NOTICIA DE ARBA (24/5/09)
Segunda opinión
UNA SUPUESTA BUENA NOTICIA DE A.R.B.A.
¿UNA BUENA NOTICIA?
En estos últimos días hemos visto que los medios se han ocupado finalmente de las retenciones impositivas que aplica de manera manifiestamente ilegítima la provincia de Buenos Aires sobre la base de presunciones que en ningún caso, que sepamos, se ha encargado de demostrar a sus víctimas.
Como hemos señalado en trabajos anteriores, en muchos casos por tener residencia fijada en la Provincia de Buenos Aires o por estar inscriptos en la jurisdicción provincial de la AFIP correspondiente a su domicilio, las víctimas son consideradas directamente sujetas a retenciones de impuestos en sus cuentas bancarias.
Antes de continuar, y dado que hemos visto errores informativos que preferimos pensar que son errores, debemos decir que las retenciones-exacciones se producen ante cualquier crédito en cuentas bancarias, sean ésta de ahorro o corrientes, de sociedades o de personas, de un solo titular o de varios, de orden recíproca o indistinta. Todo sirve, digamos. El verdadero hurto que este proceder significa, no se priva de nada..
Cuando los contribuyentes reclaman mediante la página web de ARBA, se inicia un derrotero de intercambios de correo electrónico que en primer lugar apunta a determinar por qué razón la víctima es víctima.
Las razones (si es que puede utilizarse tal calificación) pueden ser varias. Las más comunes son: porque los movimientos de las cuentas bancarias son discordantes (sic); o porque la víctima cuenta con domicilio en la provincia, razón ésta última más que suficiente: condenatoria.
Cuando el afectado insiste lógicamente en la averiguación de los antecedentes del caso, comprueba que ARBA no tiene ningún otro elemento para soportar sus afirmaciones. Que alguien viva en la provincia no implica que trabaje en ella, que lo haga de manera independiente, o que obtenga ingresos gravados por el impuesto sobre los ingresos brutos, que es la causa de la retención. De tal manera se ven afectados por este verdadero hurto, trabajadores en relación de dependencia (exentos), jubilados (exentos), parientes cercanos (por ejemplo cuentas a nombre de matrimonios donde las víctimas terminan siendo ambos), y todas las variantes que a uno pudieran ocurrírsele.
Así, también son víctimas quienes reciben reintegros de IVA, o devoluciones como consecuencia de descuentos bancarios por compras en supermercados, etc. Todo sirve. Todo vale.
Abrimos un nuevo paréntesis para señalar que discordante es, según el diccionario de la RAE, discorde, que significa disconforme, desavenido. Por lo que mal puede cualquiera intentar saber en qué se basa ARBA en estos casos (si es que en algún caso se basare en algo sólido), porque nadie podrá entender a ciencia cierta cómo los movimientos bancarios pueden estar disconformes o resultar desavenidos. Es que se trata de adjetivos aplicables a las personas. Pero, claro, tampoco se trata de pedirle a quien únicamente quiere obtener dinero legal de manera ilegítima que se preocupe del castellano. Una segunda acepción de la palabra discorde está referida a la música: disonante, falto de consonancia. Por supuesto que si la primera acepción es absurda, la segunda es francamente grotesca. La conclusión es obvia; esta gente no parece haber buscado en el diccionario la palabra a utilizar para señalar un motivo válido que justifique su accionar.
A estas alturas tenemos entonces que cualquiera puede resultar incluido en lo que viene siendo un padrón que puede consultarse en la página web de ARBA, por razones tan exóticas e incomprensibles como la señalada.
En otras palabras. ARBA considera evasores a quienes sin estar inscriptos en el impuesto sobre los ingresos brutos, viven en provincia o tienen operaciones bancarias discordantes. Y como los considera evasores, les saca su dinero hasta que demuestren los contrario. Claro, es difícil imaginar que alguien pueda convertir en acordes los números discordes. Y mucho menos si resultaren desavenidos. Pero también se dan casos de personas que nada tienen que ver con la provincia y están incluidas en el padrón-lista-negra que los convierte en evasores.
ARBA exige a través de sus representaciones zonales que las víctimas acerquen facturas, resúmenes bancarios, copias de matrículas profesionales y otras menudencias que corresponden a las acciones privadas de los hombres y que para ser solicitadas deben aplicarse los procedimientos del caso previstos en las leyes procedimentales. Esto es: notificación fehaciente, indicios concretos, pedidos específicos y, llegado el caso de una inspección, la orden de intervención. Es más, correspondería también algún tipo de denuncia, ya que estamos ante evasores de impuestos y por lo tanto ante delincuentes.
El órgano recaudador presume que la gente es delincuente hasta que demuestre lo contrario, acercando información privada de manera masiva. Lo hace ante los reclamos que los afectados formulan a través la página web. Es decir, lo hace por Internet.
ARBA ha determinado que las víctimas deben pagar impuesto sobre la base de presunciones, pero cuando el supuesto contribuyente exige que se le exhiban tales presunciones, ARBA revierte la carga de prueba y pide a la víctima que demuestre que no es contribuyente. En realidad revierte tal carga desde el momento que aplica un impuesto sin haber corroborado que se trata de un contribuyente que está evadiendo. Peor imposible.
No son pocos quienes han aceptado este modo de proceder cuasi mafioso del organismo provincial. Otros han preferido cerrar sus cuentas bancarias o evitar simplemente los movimientos. Otros tal vez se han resignado o quizás ni se enteraron todavía. Todos, salvo los dos últimos grupos, han invertido tiempo y dinero en intentar aclarar que no son lo que le dicen que son.
SUPERMAN
El funcionario que reglamentó este proceder cuasi mafioso está hoy fuera del organismo recaudador por desavenencias políticas con el poder ejecutivo nacional. Como se sabe, a poco de ser solicitada su renuncia, este señor concurrió a cuanto medio lo invitara poco menos que con el traje de Superman a mostrarse como el justiciero luchador contra la evasión. Y muchos le creyeron, y algunos le creerán aún. Hemos tenido oportunidad de verlo en una entrevista afirmando que en el mes de marzo ARBA había recaudado 303 palos (sic). Tenemos el dato de que alrededor de 80 millones provienen de esta práctica que estamos comentando.
Lo cierto es que este nuevo superhéroe de historieta es en realidad el Rey de las Moratorias, el Padre del Surrealismo Recaudador, que tiene en su haber lindezas tales como ir a esperar a las parejas a la salida de los albergues transitorios, o la solicitud del listado de huéspedes de hoteles en zonas de veraneo. Listado que muchas veces fue suministrado por el temor de conserjes y subalternos varios de tales instalaciones. El Superman de marras no es otro que Santiago Montoya, y el registro de la cantidad de moratorias disfrazadas de descuentos en los intereses que aplicó a lo largo de por lo menos 5 años arroja no menos de dos por período. Este personaje, que esperaba a la gente que viajaba al Uruguay en su automóvil, o distribuía Papás Noel por las calles de la ciudad para controlar el pago de impuestos como las patentes y demás, terminó haciendo desastres tales como incentivar aquel famoso impuesto sobre la riqueza de carácter provincial, que rápidamente fue dejado sin efecto por la flagrancia de su inconstitucionalidad. Y cuyos costos judiciales producto de las demandas de las víctimas, deberá afrontar la provincia.
No queremos abusar de la amabilidad de quienes nos leen haciendo esta historia más larga de lo que merece. Las corporaciones cuasi mafiosas tienen en su haber todo tipo de historias y relatarlas a todas excede más que largamente cualquier intento de resumirlas en un artículo. Más bien es preciso un extenso tratado cargado de detalles como esos libros-datos que publican algunos periodistas sobre el pasado de algunos políticos.
SUSPENSIÓN, PERO FUTURA
Lo cierto es que finalmente el gobernador Scioli anunció que se suspendería la aplicación de las mentadas retenciones-exacciones-hurtos de quienes hubieran sido incluidos injustamente en el padrón-lista-negra de ARBA. Y que esto sería de aplicación a partir del 1º de junio próximo.
Es decir, la provincia reconoce oficialmente que ha cometido un error, pero que continuará con él hasta fin de mes. Y entonces sí devolverá el dinero. ¿No resulta bochornoso semejante proceder? ¿Es posible que quien descubre que está obrando mal sostenga muy suelto de cuerpo que seguirá haciéndolo por unos cuantos días más?
Sin embargo así ha sido publicado en los medios. Los titulares hablan de buenas noticias, cuando en realidad son pésimas, porque alguien reconoce estar sacando dinero a víctimas indefensas pero al mismo tiempo admite que seguirá haciéndolo hasta un día determinado a partir del cual resolverá volverse bueno, digamos.
En este punto queremos alertar que se encuentra en suspenso otra disposición que implementa la retención de impuesto sobre los ingresos brutos a quienes cobren cheques de más de $ 1.000 en ventanilla. Tal disposición fue prudentemente suspendida hasta el día después de las elecciones, y no ha sido derogada ni mucho menos.
Ahora bien. Las noticias hablan de que se revertirá la situación y se devolverá el dinero a quienes se les haya retenido injustamente. ¿Y quiénes serán los afortunados, por así llamarlos? No sabemos.
¿Serán los desavenidos o disconformes? ¿Tal vez quienes no viven en provincia pero también han sido incluidos en el padrón-lista-negra? ¿Aquellos que demuestren con todo tipo de documentación (solicitada por Internet de manera ilegal, ilegítima, espantosamente irregular) que no son evasores?
No sabemos, insistimos. Tampoco sabemos si a quienes le devuelvan el dinero le pagarán los intereses y gastos sufridos en este tiempo de consultas y reclamos de todo tipo.
APLICACIÓN DE LAS RETENCIONES A OTROS IMPUESTOS
Otro detalle no menor es que ARBA ha dispuesto (mediante resoluciones, disposiciones normativas y engendros varios) que los importes retenidos en concepto de ingresos brutos podrán ser aplicados a otro tipo de deudas tributarias del contribuyente en potencia. Léase impuesto inmobiliario, patentes o lo que fuere. Es decir que ha dispuesto que la retención por un impuesto, en caso de no servir para ese impuesto, pero sí servir para otros, entonces es válida.
El gran Federico Fellini debe estar revolviéndose en su tumba. Ilegalidad, ilegitimidad, prepotencia, abuso de poder. Todo junto y por el mismo precio.
¿Cómo hará ARBA para determinar si el supuesto contribuyente debe otros impuestos? ¿Verificará si tiene operaciones desavenidas o disconformes?
Es sabido por ejemplo que muchos vehículos pese a haber sido transferidos por venta hace años siguen siendo sujetos del impuesto sobre patentes que llega rigurosamente a los domicilios de los contribuyentes que se desprendieron de ellos. Las razones de tales supervivencias, por decirlo de algún modo, son variadas y todas sumamente burocráticas. Una por ejemplo es que no es suficiente con comunicar al Registro del Automotor la transferencia, sino que además debe comunicarse a ARBA
¿Cuántos habitantes de la provincia estarán en esta situación y deberán demostrar no sólo que ya no tienen el vehículo, sino desde cuándo, cómo y por qué? Claro, se dirá que de este modo al menos se regularizará el padrón vehicular. ¿Y mientras tanto habrá que seguir sufriendo las retenciones?
En el caso del impuesto inmobiliario los problemas no son menores. Muchas veces las propiedades tienen ajustes en sus valores que no han sido comunicados a los contribuyentes, por lo cual pese a abonar regularmente sus boletas, igual deben dinero. Sí, como lo decimos. A veces ARBA (o la vieja Dirección de Rentas) procede a ajustar el valor sobre la base de fotografías satelitales, unión de propiedades rurales de un mismo dueño u otras; y no lo comunica al contribuyente, que de ese modo es deudor sin saberlo y por desidia del Fisco.
Pero también hay contribuyentes de estos últimos impuestos que deben dinero y lo saben. ¿A estos últimos se les aplicará la normativa supermaniana de considerar que una retención de un impuesto es aplicable a otros impuestos?
La situación es realmente escandalosa. Y además es muy preocupante que desde los medios no se asigne al problema su verdadera dimensión. La mención de la buena noticia es prueba de ello.
Como también es sabido, los regímenes de retención y percepción de impuestos han proliferado en todas las provincias y también a nivel nacional. Son conocidas las dificultades que existen para excluir de estos regímenes a determinados contribuyentes (como es el caso, por ejemplo, de quienes deben cumplir un sinnúmero de requisitos para ser incorporados en el Registro Nacional de Granos). Algunas provincias, como es el caso de Santa Fe, han copiado la metodología supermaniana del ex funcionario Montoya, aplicando retenciones a presuntos contribuyentes del mismo modo que lo hace la provincia de Buenos Aires. El cargo administrativo para quienes resultan designados agentes de recaudación es un tributo más.
¿Habrá que esperar que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires reciba una verdadera andanada de recursos de amparo para poner las cosas en su lugar? Porque la verdad es que si para hacerlo se toma su tiempo y luego anuncia que lo hará si corresponde, preparémonos. Porque hasta ahora le corresponde prácticamente a todo el mundo. ¿A quiénes dejará de corresponderle desde el 1º de junio?
Y no faltan quienes afirman que la provincia ha gastado el dinero recaudado de esta forma ilícita, por lo que podría llegar a considerar entregar bonos. Insistimos: todo es posible. Absolutamente todo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 24 de mayo de 2009
UNA SUPUESTA BUENA NOTICIA DE A.R.B.A.
¿UNA BUENA NOTICIA?
En estos últimos días hemos visto que los medios se han ocupado finalmente de las retenciones impositivas que aplica de manera manifiestamente ilegítima la provincia de Buenos Aires sobre la base de presunciones que en ningún caso, que sepamos, se ha encargado de demostrar a sus víctimas.
Como hemos señalado en trabajos anteriores, en muchos casos por tener residencia fijada en la Provincia de Buenos Aires o por estar inscriptos en la jurisdicción provincial de la AFIP correspondiente a su domicilio, las víctimas son consideradas directamente sujetas a retenciones de impuestos en sus cuentas bancarias.
Antes de continuar, y dado que hemos visto errores informativos que preferimos pensar que son errores, debemos decir que las retenciones-exacciones se producen ante cualquier crédito en cuentas bancarias, sean ésta de ahorro o corrientes, de sociedades o de personas, de un solo titular o de varios, de orden recíproca o indistinta. Todo sirve, digamos. El verdadero hurto que este proceder significa, no se priva de nada..
Cuando los contribuyentes reclaman mediante la página web de ARBA, se inicia un derrotero de intercambios de correo electrónico que en primer lugar apunta a determinar por qué razón la víctima es víctima.
Las razones (si es que puede utilizarse tal calificación) pueden ser varias. Las más comunes son: porque los movimientos de las cuentas bancarias son discordantes (sic); o porque la víctima cuenta con domicilio en la provincia, razón ésta última más que suficiente: condenatoria.
Cuando el afectado insiste lógicamente en la averiguación de los antecedentes del caso, comprueba que ARBA no tiene ningún otro elemento para soportar sus afirmaciones. Que alguien viva en la provincia no implica que trabaje en ella, que lo haga de manera independiente, o que obtenga ingresos gravados por el impuesto sobre los ingresos brutos, que es la causa de la retención. De tal manera se ven afectados por este verdadero hurto, trabajadores en relación de dependencia (exentos), jubilados (exentos), parientes cercanos (por ejemplo cuentas a nombre de matrimonios donde las víctimas terminan siendo ambos), y todas las variantes que a uno pudieran ocurrírsele.
Así, también son víctimas quienes reciben reintegros de IVA, o devoluciones como consecuencia de descuentos bancarios por compras en supermercados, etc. Todo sirve. Todo vale.
Abrimos un nuevo paréntesis para señalar que discordante es, según el diccionario de la RAE, discorde, que significa disconforme, desavenido. Por lo que mal puede cualquiera intentar saber en qué se basa ARBA en estos casos (si es que en algún caso se basare en algo sólido), porque nadie podrá entender a ciencia cierta cómo los movimientos bancarios pueden estar disconformes o resultar desavenidos. Es que se trata de adjetivos aplicables a las personas. Pero, claro, tampoco se trata de pedirle a quien únicamente quiere obtener dinero legal de manera ilegítima que se preocupe del castellano. Una segunda acepción de la palabra discorde está referida a la música: disonante, falto de consonancia. Por supuesto que si la primera acepción es absurda, la segunda es francamente grotesca. La conclusión es obvia; esta gente no parece haber buscado en el diccionario la palabra a utilizar para señalar un motivo válido que justifique su accionar.
A estas alturas tenemos entonces que cualquiera puede resultar incluido en lo que viene siendo un padrón que puede consultarse en la página web de ARBA, por razones tan exóticas e incomprensibles como la señalada.
En otras palabras. ARBA considera evasores a quienes sin estar inscriptos en el impuesto sobre los ingresos brutos, viven en provincia o tienen operaciones bancarias discordantes. Y como los considera evasores, les saca su dinero hasta que demuestren los contrario. Claro, es difícil imaginar que alguien pueda convertir en acordes los números discordes. Y mucho menos si resultaren desavenidos. Pero también se dan casos de personas que nada tienen que ver con la provincia y están incluidas en el padrón-lista-negra que los convierte en evasores.
ARBA exige a través de sus representaciones zonales que las víctimas acerquen facturas, resúmenes bancarios, copias de matrículas profesionales y otras menudencias que corresponden a las acciones privadas de los hombres y que para ser solicitadas deben aplicarse los procedimientos del caso previstos en las leyes procedimentales. Esto es: notificación fehaciente, indicios concretos, pedidos específicos y, llegado el caso de una inspección, la orden de intervención. Es más, correspondería también algún tipo de denuncia, ya que estamos ante evasores de impuestos y por lo tanto ante delincuentes.
El órgano recaudador presume que la gente es delincuente hasta que demuestre lo contrario, acercando información privada de manera masiva. Lo hace ante los reclamos que los afectados formulan a través la página web. Es decir, lo hace por Internet.
ARBA ha determinado que las víctimas deben pagar impuesto sobre la base de presunciones, pero cuando el supuesto contribuyente exige que se le exhiban tales presunciones, ARBA revierte la carga de prueba y pide a la víctima que demuestre que no es contribuyente. En realidad revierte tal carga desde el momento que aplica un impuesto sin haber corroborado que se trata de un contribuyente que está evadiendo. Peor imposible.
No son pocos quienes han aceptado este modo de proceder cuasi mafioso del organismo provincial. Otros han preferido cerrar sus cuentas bancarias o evitar simplemente los movimientos. Otros tal vez se han resignado o quizás ni se enteraron todavía. Todos, salvo los dos últimos grupos, han invertido tiempo y dinero en intentar aclarar que no son lo que le dicen que son.
SUPERMAN
El funcionario que reglamentó este proceder cuasi mafioso está hoy fuera del organismo recaudador por desavenencias políticas con el poder ejecutivo nacional. Como se sabe, a poco de ser solicitada su renuncia, este señor concurrió a cuanto medio lo invitara poco menos que con el traje de Superman a mostrarse como el justiciero luchador contra la evasión. Y muchos le creyeron, y algunos le creerán aún. Hemos tenido oportunidad de verlo en una entrevista afirmando que en el mes de marzo ARBA había recaudado 303 palos (sic). Tenemos el dato de que alrededor de 80 millones provienen de esta práctica que estamos comentando.
Lo cierto es que este nuevo superhéroe de historieta es en realidad el Rey de las Moratorias, el Padre del Surrealismo Recaudador, que tiene en su haber lindezas tales como ir a esperar a las parejas a la salida de los albergues transitorios, o la solicitud del listado de huéspedes de hoteles en zonas de veraneo. Listado que muchas veces fue suministrado por el temor de conserjes y subalternos varios de tales instalaciones. El Superman de marras no es otro que Santiago Montoya, y el registro de la cantidad de moratorias disfrazadas de descuentos en los intereses que aplicó a lo largo de por lo menos 5 años arroja no menos de dos por período. Este personaje, que esperaba a la gente que viajaba al Uruguay en su automóvil, o distribuía Papás Noel por las calles de la ciudad para controlar el pago de impuestos como las patentes y demás, terminó haciendo desastres tales como incentivar aquel famoso impuesto sobre la riqueza de carácter provincial, que rápidamente fue dejado sin efecto por la flagrancia de su inconstitucionalidad. Y cuyos costos judiciales producto de las demandas de las víctimas, deberá afrontar la provincia.
No queremos abusar de la amabilidad de quienes nos leen haciendo esta historia más larga de lo que merece. Las corporaciones cuasi mafiosas tienen en su haber todo tipo de historias y relatarlas a todas excede más que largamente cualquier intento de resumirlas en un artículo. Más bien es preciso un extenso tratado cargado de detalles como esos libros-datos que publican algunos periodistas sobre el pasado de algunos políticos.
SUSPENSIÓN, PERO FUTURA
Lo cierto es que finalmente el gobernador Scioli anunció que se suspendería la aplicación de las mentadas retenciones-exacciones-hurtos de quienes hubieran sido incluidos injustamente en el padrón-lista-negra de ARBA. Y que esto sería de aplicación a partir del 1º de junio próximo.
Es decir, la provincia reconoce oficialmente que ha cometido un error, pero que continuará con él hasta fin de mes. Y entonces sí devolverá el dinero. ¿No resulta bochornoso semejante proceder? ¿Es posible que quien descubre que está obrando mal sostenga muy suelto de cuerpo que seguirá haciéndolo por unos cuantos días más?
Sin embargo así ha sido publicado en los medios. Los titulares hablan de buenas noticias, cuando en realidad son pésimas, porque alguien reconoce estar sacando dinero a víctimas indefensas pero al mismo tiempo admite que seguirá haciéndolo hasta un día determinado a partir del cual resolverá volverse bueno, digamos.
En este punto queremos alertar que se encuentra en suspenso otra disposición que implementa la retención de impuesto sobre los ingresos brutos a quienes cobren cheques de más de $ 1.000 en ventanilla. Tal disposición fue prudentemente suspendida hasta el día después de las elecciones, y no ha sido derogada ni mucho menos.
Ahora bien. Las noticias hablan de que se revertirá la situación y se devolverá el dinero a quienes se les haya retenido injustamente. ¿Y quiénes serán los afortunados, por así llamarlos? No sabemos.
¿Serán los desavenidos o disconformes? ¿Tal vez quienes no viven en provincia pero también han sido incluidos en el padrón-lista-negra? ¿Aquellos que demuestren con todo tipo de documentación (solicitada por Internet de manera ilegal, ilegítima, espantosamente irregular) que no son evasores?
No sabemos, insistimos. Tampoco sabemos si a quienes le devuelvan el dinero le pagarán los intereses y gastos sufridos en este tiempo de consultas y reclamos de todo tipo.
APLICACIÓN DE LAS RETENCIONES A OTROS IMPUESTOS
Otro detalle no menor es que ARBA ha dispuesto (mediante resoluciones, disposiciones normativas y engendros varios) que los importes retenidos en concepto de ingresos brutos podrán ser aplicados a otro tipo de deudas tributarias del contribuyente en potencia. Léase impuesto inmobiliario, patentes o lo que fuere. Es decir que ha dispuesto que la retención por un impuesto, en caso de no servir para ese impuesto, pero sí servir para otros, entonces es válida.
El gran Federico Fellini debe estar revolviéndose en su tumba. Ilegalidad, ilegitimidad, prepotencia, abuso de poder. Todo junto y por el mismo precio.
¿Cómo hará ARBA para determinar si el supuesto contribuyente debe otros impuestos? ¿Verificará si tiene operaciones desavenidas o disconformes?
Es sabido por ejemplo que muchos vehículos pese a haber sido transferidos por venta hace años siguen siendo sujetos del impuesto sobre patentes que llega rigurosamente a los domicilios de los contribuyentes que se desprendieron de ellos. Las razones de tales supervivencias, por decirlo de algún modo, son variadas y todas sumamente burocráticas. Una por ejemplo es que no es suficiente con comunicar al Registro del Automotor la transferencia, sino que además debe comunicarse a ARBA
¿Cuántos habitantes de la provincia estarán en esta situación y deberán demostrar no sólo que ya no tienen el vehículo, sino desde cuándo, cómo y por qué? Claro, se dirá que de este modo al menos se regularizará el padrón vehicular. ¿Y mientras tanto habrá que seguir sufriendo las retenciones?
En el caso del impuesto inmobiliario los problemas no son menores. Muchas veces las propiedades tienen ajustes en sus valores que no han sido comunicados a los contribuyentes, por lo cual pese a abonar regularmente sus boletas, igual deben dinero. Sí, como lo decimos. A veces ARBA (o la vieja Dirección de Rentas) procede a ajustar el valor sobre la base de fotografías satelitales, unión de propiedades rurales de un mismo dueño u otras; y no lo comunica al contribuyente, que de ese modo es deudor sin saberlo y por desidia del Fisco.
Pero también hay contribuyentes de estos últimos impuestos que deben dinero y lo saben. ¿A estos últimos se les aplicará la normativa supermaniana de considerar que una retención de un impuesto es aplicable a otros impuestos?
La situación es realmente escandalosa. Y además es muy preocupante que desde los medios no se asigne al problema su verdadera dimensión. La mención de la buena noticia es prueba de ello.
Como también es sabido, los regímenes de retención y percepción de impuestos han proliferado en todas las provincias y también a nivel nacional. Son conocidas las dificultades que existen para excluir de estos regímenes a determinados contribuyentes (como es el caso, por ejemplo, de quienes deben cumplir un sinnúmero de requisitos para ser incorporados en el Registro Nacional de Granos). Algunas provincias, como es el caso de Santa Fe, han copiado la metodología supermaniana del ex funcionario Montoya, aplicando retenciones a presuntos contribuyentes del mismo modo que lo hace la provincia de Buenos Aires. El cargo administrativo para quienes resultan designados agentes de recaudación es un tributo más.
¿Habrá que esperar que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires reciba una verdadera andanada de recursos de amparo para poner las cosas en su lugar? Porque la verdad es que si para hacerlo se toma su tiempo y luego anuncia que lo hará si corresponde, preparémonos. Porque hasta ahora le corresponde prácticamente a todo el mundo. ¿A quiénes dejará de corresponderle desde el 1º de junio?
Y no faltan quienes afirman que la provincia ha gastado el dinero recaudado de esta forma ilícita, por lo que podría llegar a considerar entregar bonos. Insistimos: todo es posible. Absolutamente todo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 24 de mayo de 2009
ANTISEMITISMO Y ANTISIONISMO
El ataque de un grupo de fanáticos perpetrado de manera impune contra simples ciudadanos que estaban celebrando el aniversario de la creación del Estado de Israel no tiene ningún atenuante.
Unos cuantos malnacidos salieron de la boca del subte cargados de palos, hondas, capuchas y demás adminículos usuales por estos émulos del Manifiesto.
Su objetivo era, según dijeron, manifestarse en contra del sionismo internacional. Es que estos cobardes enmascarados son antisionistas, dicen ellos y ciertos medios de tendencia izquierdista.
No está demás aquí hacer un breve paréntesis para recordar aquellas palabras de Abba Ebban, el primer embajador en las Naciones Unidas designado por el entonces flamante estado Israelí: "Una de las tareas principales de cualquier diálog con el mundo gentil es probarle que la diferencia entre antisemitismo y antisionismo en realidad no existe".
¡Y claro que no existe! Es obvio.
Porque si existiera se manifestaría el antisionismo con pancartas y banderas, con cánticos y con consignas políticas. Se manifestaría como cualquier manifestación en cualquier país democrático del mundo. Pero no es el caso.
Hemos visto en la televisión un escenario con un grupo de bailarines representando una danza tradicional hebrea cuando aparecieron estos cobardes fanáticos con palos y capuchas golpeando a gente absolutamente pacífica e indefensa. Y eso, señores, no es ser antisionista. Eso es otra cosa.
Atacar a las "ratas sionistas" allí donde estén, como expresara no hace tanto la organización fascista denominada "convergencia socialista", no parece ser una expresión de lucha democrática contra aquellos con quienes no se coincide políticamente. En realidad no lo es en absoluto.
Más bien se parece bastante a las expresiones del negador del Holocausto y asesino de homosexuales Ahmadinejad, ¿no?. Personaje sin embargo de sobra defendido por el otro gran antisemita, racista y xenófobo ex funcionario del gobierno y amigo personal de Néstor Kirchner: Luis D Elía.
Como muchos grupos de izquierda se refriegan con el fanatismo y las consignas vacuas, y se cansan de etiquetar a la gente sin debatir absolutamente ninguna de sus aberrantes afirmaciones, nos permitimos reiterar que el sionismo es la aspiración israelí a recuperar a Palestina como su patria, según la definición del diccionario de la RAE. La aspiración ha sido en buena medida concretada pero aún así que alguien quiera ocupar un territorio determinado fundamentandose en razones históricas o religiosas o lo que fuere, no significa que todos quienes profesan la religión judía quieran lo mismo. Y mucho menos significa aceptar que como quieren eso, quienes lo quieren deben ser molidos a palos por cagones con capucha. Entendemos que está bien claro el concepto y la diferencia.
Los principales grupos de fanáticos integran la llamada "convergencia socialista" y también la agrupación Quebracho. Se habla también del Movimiento Teresa Rodríguez, integrado por trotskistas de origen "revolucionario", componentes del Partido Obrero y a los cuales adhiere el grupo de Hebe de Bonafini. Todos ellos son sostenidos en buena medida por el gobierno nacional.
Porque todos ellos integran agrupaciones autodenominadas "sociales" que reparten planes de ayuda, reciben fondos para construir viviendas y comedores comunitarios y demás yerbas. Es decir, todos ellos, fanáticos, agresivos, antisemitas, xenófobos, clasistas, racistas y cuanta calificación por el estilo les quepa (y esto no es decir algo al voleo, sus propios actos prueban de sobra que esto es cierto), son sostenidos por el Estado argentino: cuando es obvio que si alguien debe hacerse cargo de cualquier forma de ayuda social ese alguien debe estar conformado por organizaciones no gubernamentales sin color político, tales como Cáritas, la Cruz Roja, distintas agrupaciones religiosas y demás.
Pero bueno, está claro que si esta gente puede organizar marchas, cortar medio país, pasarse horas y horas de cualquier día hábil viajando de sus lugares de origen en micros contratados y luego pasarse incluso días enteros en plazas y calles de la ciudad, de algún lado sale el dinero que los banca. Y sale del Estado, señores. Obviamente.
Entonces, por un lado tenemos la cobardía: cobardía de capuchas, de negar lo que hacen, de decir que los atacaron primero, de esconderse y mentir con ese caradurismo que solamente tienen aquellos que se cagan encima al primer atisbo de reacción. Por otro lado tenemos el financiamiento del gobierno argentino: a los D Elía, a los Pérsico, a los grupos "sociales", etc. Por el otro, tenemos el silencio patético de los organismos encargados de controlar los medios (como el democrático Comfer), el Observatorio de Medios, o la Facultad de Ciencias Sociales, que nada tienen que decir respecto de las afirmaciones de "antisionismo" vertidas en determinados periódicos, radios y canales, y que curiosamente les parece acertado e indiscutible.
Los comunistas, los trotskistas, los fascistas, los nazis, los xenófobos y demás fanáticos siempre repiten que ellos no fueron. Siempre empezaron los otros. Siempre la culpa es de "los de arriba", de los policías, de los medios, de la "puta oligarquía", de alguien...nunca ellos tienen nada que ver. Es inaudito el grado de patetismo que muestran.
Nosotros lo decimos una vez más: hay que poner en evidencia tanto como se pueda a todos estos criminales en potencia, exterminadores de pueblos, oscurantistas, retrógrados y tantas cosas más que no trepidamos en repetir y en explicar por qué lo decimos.
Mientras tanto, también debemos exigir a nuestros gobiernos que de una vez por todas se pongan las bolas para decir que lo que hacen con la plata de todos nosotros es sostener a estos estúpidos, que no hacen sino daño al país, en definitiva.
Y dejarse de joder los Kirchner y compañía asumiendo el papel de víctimas cuando son ellos los que reparten fondos a personajes como D Elía y demás, y luego los sientan a su lado en actos públicos después de liberarles plazas y justificar ataques a comisarías. Hay que desenmascarar todos los días a los cagones que intentan justificar y justificarse. Hay que hacerlo siempre.
Es la única forma de sembrar las bases para que exista entre nosotros alguna vez una verdadera democracia, con internas abiertas, con candidatos reales, con justicia, con respeto de la Constitución, con respeto a las minorías. Una democracia que incluya que puedan venir a habitar nuestra patria todos los hombres del mundo de buena voluntad. Que respete la igualdad de derechos. Que termine con la impunidad política, los robos, las corrupciones, la intervención de la justicia por el poder político, etc etc.
Hay que insistir. Insistir. Insistir.
Es el único modo.
Héctor Trillo
Unos cuantos malnacidos salieron de la boca del subte cargados de palos, hondas, capuchas y demás adminículos usuales por estos émulos del Manifiesto.
Su objetivo era, según dijeron, manifestarse en contra del sionismo internacional. Es que estos cobardes enmascarados son antisionistas, dicen ellos y ciertos medios de tendencia izquierdista.
No está demás aquí hacer un breve paréntesis para recordar aquellas palabras de Abba Ebban, el primer embajador en las Naciones Unidas designado por el entonces flamante estado Israelí: "Una de las tareas principales de cualquier diálog con el mundo gentil es probarle que la diferencia entre antisemitismo y antisionismo en realidad no existe".
¡Y claro que no existe! Es obvio.
Porque si existiera se manifestaría el antisionismo con pancartas y banderas, con cánticos y con consignas políticas. Se manifestaría como cualquier manifestación en cualquier país democrático del mundo. Pero no es el caso.
Hemos visto en la televisión un escenario con un grupo de bailarines representando una danza tradicional hebrea cuando aparecieron estos cobardes fanáticos con palos y capuchas golpeando a gente absolutamente pacífica e indefensa. Y eso, señores, no es ser antisionista. Eso es otra cosa.
Atacar a las "ratas sionistas" allí donde estén, como expresara no hace tanto la organización fascista denominada "convergencia socialista", no parece ser una expresión de lucha democrática contra aquellos con quienes no se coincide políticamente. En realidad no lo es en absoluto.
Más bien se parece bastante a las expresiones del negador del Holocausto y asesino de homosexuales Ahmadinejad, ¿no?. Personaje sin embargo de sobra defendido por el otro gran antisemita, racista y xenófobo ex funcionario del gobierno y amigo personal de Néstor Kirchner: Luis D Elía.
Como muchos grupos de izquierda se refriegan con el fanatismo y las consignas vacuas, y se cansan de etiquetar a la gente sin debatir absolutamente ninguna de sus aberrantes afirmaciones, nos permitimos reiterar que el sionismo es la aspiración israelí a recuperar a Palestina como su patria, según la definición del diccionario de la RAE. La aspiración ha sido en buena medida concretada pero aún así que alguien quiera ocupar un territorio determinado fundamentandose en razones históricas o religiosas o lo que fuere, no significa que todos quienes profesan la religión judía quieran lo mismo. Y mucho menos significa aceptar que como quieren eso, quienes lo quieren deben ser molidos a palos por cagones con capucha. Entendemos que está bien claro el concepto y la diferencia.
Los principales grupos de fanáticos integran la llamada "convergencia socialista" y también la agrupación Quebracho. Se habla también del Movimiento Teresa Rodríguez, integrado por trotskistas de origen "revolucionario", componentes del Partido Obrero y a los cuales adhiere el grupo de Hebe de Bonafini. Todos ellos son sostenidos en buena medida por el gobierno nacional.
Porque todos ellos integran agrupaciones autodenominadas "sociales" que reparten planes de ayuda, reciben fondos para construir viviendas y comedores comunitarios y demás yerbas. Es decir, todos ellos, fanáticos, agresivos, antisemitas, xenófobos, clasistas, racistas y cuanta calificación por el estilo les quepa (y esto no es decir algo al voleo, sus propios actos prueban de sobra que esto es cierto), son sostenidos por el Estado argentino: cuando es obvio que si alguien debe hacerse cargo de cualquier forma de ayuda social ese alguien debe estar conformado por organizaciones no gubernamentales sin color político, tales como Cáritas, la Cruz Roja, distintas agrupaciones religiosas y demás.
Pero bueno, está claro que si esta gente puede organizar marchas, cortar medio país, pasarse horas y horas de cualquier día hábil viajando de sus lugares de origen en micros contratados y luego pasarse incluso días enteros en plazas y calles de la ciudad, de algún lado sale el dinero que los banca. Y sale del Estado, señores. Obviamente.
Entonces, por un lado tenemos la cobardía: cobardía de capuchas, de negar lo que hacen, de decir que los atacaron primero, de esconderse y mentir con ese caradurismo que solamente tienen aquellos que se cagan encima al primer atisbo de reacción. Por otro lado tenemos el financiamiento del gobierno argentino: a los D Elía, a los Pérsico, a los grupos "sociales", etc. Por el otro, tenemos el silencio patético de los organismos encargados de controlar los medios (como el democrático Comfer), el Observatorio de Medios, o la Facultad de Ciencias Sociales, que nada tienen que decir respecto de las afirmaciones de "antisionismo" vertidas en determinados periódicos, radios y canales, y que curiosamente les parece acertado e indiscutible.
Los comunistas, los trotskistas, los fascistas, los nazis, los xenófobos y demás fanáticos siempre repiten que ellos no fueron. Siempre empezaron los otros. Siempre la culpa es de "los de arriba", de los policías, de los medios, de la "puta oligarquía", de alguien...nunca ellos tienen nada que ver. Es inaudito el grado de patetismo que muestran.
Nosotros lo decimos una vez más: hay que poner en evidencia tanto como se pueda a todos estos criminales en potencia, exterminadores de pueblos, oscurantistas, retrógrados y tantas cosas más que no trepidamos en repetir y en explicar por qué lo decimos.
Mientras tanto, también debemos exigir a nuestros gobiernos que de una vez por todas se pongan las bolas para decir que lo que hacen con la plata de todos nosotros es sostener a estos estúpidos, que no hacen sino daño al país, en definitiva.
Y dejarse de joder los Kirchner y compañía asumiendo el papel de víctimas cuando son ellos los que reparten fondos a personajes como D Elía y demás, y luego los sientan a su lado en actos públicos después de liberarles plazas y justificar ataques a comisarías. Hay que desenmascarar todos los días a los cagones que intentan justificar y justificarse. Hay que hacerlo siempre.
Es la única forma de sembrar las bases para que exista entre nosotros alguna vez una verdadera democracia, con internas abiertas, con candidatos reales, con justicia, con respeto de la Constitución, con respeto a las minorías. Una democracia que incluya que puedan venir a habitar nuestra patria todos los hombres del mundo de buena voluntad. Que respete la igualdad de derechos. Que termine con la impunidad política, los robos, las corrupciones, la intervención de la justicia por el poder político, etc etc.
Hay que insistir. Insistir. Insistir.
Es el único modo.
Héctor Trillo
EL INADMISIBLE PROCEDER DE ARBA
EL INADMISIBLE PROCEDER DE A.R.B.A.
Hemos expresado en trabajos anteriores el método de hurto de recursos de supuestos contribuyentes que utiliza A.R.B.A. para aumentar la recaudación de la Provincia de Buenos Aires. En nuestra trabajo diario recibimos continuamente consultas y quejas de nuestros clientes ante esta forma de proceder que no parece tener límites.
Los motivos por los que A.R.B.A. retiene son diversos y en muchos casos absolutamente inexplicables.
Por ejemplo si una persona tiene domicilio fiscal en la A.F.I.P. en la provincia pero es una profesional que actúa en la Ciudad de Buenos Aires, A.R.B.A. le retiene nada menos que el 3% sobre cualquier acreditación, incluso de bonificaciones que la persona recibe por compras en supermercados. (Recordamos que la categoría mínima del Monotributo es la que corresponde a un ingreso anual de $ 12.000, o sea $ 1.000 por mes. Es decir, bastante menos que el salario mínimo vital y móvil fijado por el gobierno, que es de $ 1.260.-)
En otros casos, las causas obedecen a oscuras explicaciones tales como la existencia de movimientos bancarios discordantes.
La manera de operar es definitivamente indignante y sólo lleva a la gente a cerrar sus cuentas o evitar las operaciones bancarias.
Creemos que en general el tema es conocido por lo que no hace falta abundar más. Pero sí es interesante enviar a nuestros clientes y allegados, algunas de las explicaciones que suministra el organismo ante los reclamos vía web (que es la única forma de reclamar que se admite). Veamos:
Mediante el presente le comunico que ha sido incluido en el padrón de sujetos
pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema
de Monitoreo de Movimientos Bancarios Discordantes. El mismo implica
la aplicación de una alícuota de retención mínima (0.50 %) sobre los
movimientos
Tal medida se aplicará por un tiempo limitado, no pudiendo ser excluido, luego
del cual habiendo verificado que los movimientos de fondos resulten acordes a
su situación, los montos retenidos se devolverán/acreditrarán de manera
automática. Asimismo se deja constancia que las retenciones no se efectúan
sobre la acreditación de haberes.
La afirmación de que la medida se aplicará por tiempo limitado es una especie de placebo que se le entrega a la víctima para que de algún modo se tranquilice y permita que le sigan robando. Porque hasta el momento de escribir estas líneas no conocemos ningún caso en el que haya dejado de retenerse dinero sin motivo, pese a los reiterados reclamos efectuados. Por lo demás ¿qué significa un tiempo limitado?, porque no hay plazos. Ahora veamos una observación de una colega nuestra:
Hoy hablé a ARBA por un reclamo de retenciones indebidas, ya lo había presentado por internet, el contribuyente había recibido una respuesta automática que en nada contemplaba su situación y me dijeron que podía escribir a la dirección que les detallo exponiendo todos los argumentos e incluso mandando escaneados los resúmenes bancarios donde se habían efectuado las retenciones.
¿Por qué razón la víctima en este caso tiene que enviar sus resúmenes bancarios si se supone que los datos ya los tiene A.R.B.A. y por eso le retiene? Nadie tiene obligación de suministrar información a un organismo a menos que ésta le sea requerida por una notificación escrita y guardando las formalidades legales.
Los socios del estudio donde trabajo, no tienen absolutamente nada en la provincia de Buenos aires y le retienen igual
Un par de compañeros míos, trabajadores en relación de dependencia, tampoco tienen nada en Bs. As y les retienen igual
Quieren hacer el reclamo por pagina de ARBA y dice que no tienen retenciones por reclamar.
Están atados de pies y manos.
Yo les indique que vayan a rentas prov. de Bs. As y pataleen hasta que laguien les de una respuesta, lease gritos, golpes en el escritorio, descomponerse de los nervios y mucho mas.
Este es otro comentario recibido en un foro profesional en el que participamos.
Veamos ahora otra respuesta de A.R.B.A. muy jugosa en este caso:
. Estimado Contribuyente:
Tengo el agrado de dirigirme a Usted a fin de responder a
vuestra consulta comunicandole que ha sido incluído en el padrón de
sujetos pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema de Monitoreo de Movimientos Bancarios ,que comprenden movimientos diferentes a su situacion laboral e impositiva. El mismo significa la aplicacin de una alicuota de retencion minima para dichos movimientos de fondos al responsible de la cuenta , conforme RN 14/09 y en el caso que las acreditaciones resulten acordes a su situacion , los montos se devolveran o acreditaran de manera automatica, al mes siguiente de resuelto el reclamo. Desde ya se anticipa que los movimientos no alcanzados por exclusin u otros motivos no seran tenidos en cuenta, y que si los movimientos son logicos y dentro del marco de sus actividades , se devolveran conforme a lo señalado. Asimismo, sírvase remitirnos Vía Fax 4482-4583 la documentación que detallo a continuación para analizar su caso: EXTRACTOS BANCARIOS NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS RECIBOS DE HABERES – TRES (3) ULTIMOS
Es de mencionar que la documentación requerida deberá registrar N° DE TICKETS XXX; N° DE RECLAMO XXXX; NOMBRE DEL AGENTE QUE LE FUERA ASIGNADO EL RECLAMO.
Se informa por este medio que de no recibir respuesta, su reclamo será cerrado al cumplirse diez (10) días de envíado el presente, no obstante lo expuesto podrá Ud., generar un nuevo reclamo.-
Transcribimos el texto tal cual lo envía A.R.B.A., es decir con errores de ortografía, tipeo y redacción incluidos.
En este caso también se le pide a la víctima que acerque todo tipo de información, incluyendo una NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS y....LOS RECIBOS DE HABERES. Lo más llamativo sin embargo ni siquiera es esto, sino el comentario sobre que si los movimientos (bancarios) son lógicos y dentro del marco de sus actividades, se devolverán (los fondos retenidos).
¿Quién, cómo y con qué pruebas determinará si los movimientos bancarios son lógicos? ¿Qué cosa es que no lo sean?
Y si no son lógicos, ¿para qué se pide documentación de manera espuria y contraria a derecho?
Estamos en un país donde hasta las llamadas candidaturas testimoniales son legales. Acá todo es posible.
Profesionalmente solo parece quedar la vía de un recurso de amparo ante al abuso de autoridad que significa apropiarse de fondos de manera indebida o solicitar información personal por métodos improcedentes.
Desde un punto de vista práctico, en esta Argentina del piquete, lo más aconsejable es reclamar mediante notas, cartas a los diarios, llamados a las radios, cámaras de televisión y similares. Toda protesta es poca, ya que esta gente no parece tener escrúpulos ni respetar ningún límite de legalidad. Y encima están ávidos de dinero para no tener que emitir las llamadas cuasi monedas.
Hay que tener en cuenta que el paso siguiente será que se retenga dinero ante la presentación de cheques en ventanilla, medida que ha sido postergada hasta después de las elecciones por razones obvias. Es decir que la situación no sólo es patéticamente mafiosa, sino que tiende a empeorar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 20 de mayo de 2009
Hemos expresado en trabajos anteriores el método de hurto de recursos de supuestos contribuyentes que utiliza A.R.B.A. para aumentar la recaudación de la Provincia de Buenos Aires. En nuestra trabajo diario recibimos continuamente consultas y quejas de nuestros clientes ante esta forma de proceder que no parece tener límites.
Los motivos por los que A.R.B.A. retiene son diversos y en muchos casos absolutamente inexplicables.
Por ejemplo si una persona tiene domicilio fiscal en la A.F.I.P. en la provincia pero es una profesional que actúa en la Ciudad de Buenos Aires, A.R.B.A. le retiene nada menos que el 3% sobre cualquier acreditación, incluso de bonificaciones que la persona recibe por compras en supermercados. (Recordamos que la categoría mínima del Monotributo es la que corresponde a un ingreso anual de $ 12.000, o sea $ 1.000 por mes. Es decir, bastante menos que el salario mínimo vital y móvil fijado por el gobierno, que es de $ 1.260.-)
En otros casos, las causas obedecen a oscuras explicaciones tales como la existencia de movimientos bancarios discordantes.
La manera de operar es definitivamente indignante y sólo lleva a la gente a cerrar sus cuentas o evitar las operaciones bancarias.
Creemos que en general el tema es conocido por lo que no hace falta abundar más. Pero sí es interesante enviar a nuestros clientes y allegados, algunas de las explicaciones que suministra el organismo ante los reclamos vía web (que es la única forma de reclamar que se admite). Veamos:
Mediante el presente le comunico que ha sido incluido en el padrón de sujetos
pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema
de Monitoreo de Movimientos Bancarios Discordantes. El mismo implica
la aplicación de una alícuota de retención mínima (0.50 %) sobre los
movimientos
Tal medida se aplicará por un tiempo limitado, no pudiendo ser excluido, luego
del cual habiendo verificado que los movimientos de fondos resulten acordes a
su situación, los montos retenidos se devolverán/acreditrarán de manera
automática. Asimismo se deja constancia que las retenciones no se efectúan
sobre la acreditación de haberes.
La afirmación de que la medida se aplicará por tiempo limitado es una especie de placebo que se le entrega a la víctima para que de algún modo se tranquilice y permita que le sigan robando. Porque hasta el momento de escribir estas líneas no conocemos ningún caso en el que haya dejado de retenerse dinero sin motivo, pese a los reiterados reclamos efectuados. Por lo demás ¿qué significa un tiempo limitado?, porque no hay plazos. Ahora veamos una observación de una colega nuestra:
Hoy hablé a ARBA por un reclamo de retenciones indebidas, ya lo había presentado por internet, el contribuyente había recibido una respuesta automática que en nada contemplaba su situación y me dijeron que podía escribir a la dirección que les detallo exponiendo todos los argumentos e incluso mandando escaneados los resúmenes bancarios donde se habían efectuado las retenciones.
¿Por qué razón la víctima en este caso tiene que enviar sus resúmenes bancarios si se supone que los datos ya los tiene A.R.B.A. y por eso le retiene? Nadie tiene obligación de suministrar información a un organismo a menos que ésta le sea requerida por una notificación escrita y guardando las formalidades legales.
Los socios del estudio donde trabajo, no tienen absolutamente nada en la provincia de Buenos aires y le retienen igual
Un par de compañeros míos, trabajadores en relación de dependencia, tampoco tienen nada en Bs. As y les retienen igual
Quieren hacer el reclamo por pagina de ARBA y dice que no tienen retenciones por reclamar.
Están atados de pies y manos.
Yo les indique que vayan a rentas prov. de Bs. As y pataleen hasta que laguien les de una respuesta, lease gritos, golpes en el escritorio, descomponerse de los nervios y mucho mas.
Este es otro comentario recibido en un foro profesional en el que participamos.
Veamos ahora otra respuesta de A.R.B.A. muy jugosa en este caso:
. Estimado Contribuyente:
Tengo el agrado de dirigirme a Usted a fin de responder a
vuestra consulta comunicandole que ha sido incluído en el padrón de
sujetos pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema de Monitoreo de Movimientos Bancarios ,que comprenden movimientos diferentes a su situacion laboral e impositiva. El mismo significa la aplicacin de una alicuota de retencion minima para dichos movimientos de fondos al responsible de la cuenta , conforme RN 14/09 y en el caso que las acreditaciones resulten acordes a su situacion , los montos se devolveran o acreditaran de manera automatica, al mes siguiente de resuelto el reclamo. Desde ya se anticipa que los movimientos no alcanzados por exclusin u otros motivos no seran tenidos en cuenta, y que si los movimientos son logicos y dentro del marco de sus actividades , se devolveran conforme a lo señalado. Asimismo, sírvase remitirnos Vía Fax 4482-4583 la documentación que detallo a continuación para analizar su caso: EXTRACTOS BANCARIOS NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS RECIBOS DE HABERES – TRES (3) ULTIMOS
Es de mencionar que la documentación requerida deberá registrar N° DE TICKETS XXX; N° DE RECLAMO XXXX; NOMBRE DEL AGENTE QUE LE FUERA ASIGNADO EL RECLAMO.
Se informa por este medio que de no recibir respuesta, su reclamo será cerrado al cumplirse diez (10) días de envíado el presente, no obstante lo expuesto podrá Ud., generar un nuevo reclamo.-
Transcribimos el texto tal cual lo envía A.R.B.A., es decir con errores de ortografía, tipeo y redacción incluidos.
En este caso también se le pide a la víctima que acerque todo tipo de información, incluyendo una NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS y....LOS RECIBOS DE HABERES. Lo más llamativo sin embargo ni siquiera es esto, sino el comentario sobre que si los movimientos (bancarios) son lógicos y dentro del marco de sus actividades, se devolverán (los fondos retenidos).
¿Quién, cómo y con qué pruebas determinará si los movimientos bancarios son lógicos? ¿Qué cosa es que no lo sean?
Y si no son lógicos, ¿para qué se pide documentación de manera espuria y contraria a derecho?
Estamos en un país donde hasta las llamadas candidaturas testimoniales son legales. Acá todo es posible.
Profesionalmente solo parece quedar la vía de un recurso de amparo ante al abuso de autoridad que significa apropiarse de fondos de manera indebida o solicitar información personal por métodos improcedentes.
Desde un punto de vista práctico, en esta Argentina del piquete, lo más aconsejable es reclamar mediante notas, cartas a los diarios, llamados a las radios, cámaras de televisión y similares. Toda protesta es poca, ya que esta gente no parece tener escrúpulos ni respetar ningún límite de legalidad. Y encima están ávidos de dinero para no tener que emitir las llamadas cuasi monedas.
Hay que tener en cuenta que el paso siguiente será que se retenga dinero ante la presentación de cheques en ventanilla, medida que ha sido postergada hasta después de las elecciones por razones obvias. Es decir que la situación no sólo es patéticamente mafiosa, sino que tiende a empeorar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 20 de mayo de 2009
REFLEXIONES SOBRE LA SOLIDARIDAD (16/5/09)
Segunda Opinión
REFLEXIONES SOBRE LA SOLIDARIDAD
En el mundo que nos toca vivir ciertas nociones morales se han difundido hasta el punto de constituir verdades reveladas que nadie en su sano juicio parece estar en condiciones de discutir. Aparecen como prácticas inevitables, incontrovertibles, apropiadas a la condición humana. Pero sin embargo, los cuestionamientos y los enfoques que pueden ser aplicables a tales prácticas, tienen muchas aristas.
Nosotros no pretendemos hacer una investigación sociológica que ni de lejos estamos en condiciones de solventar debido a nuestra formación, esencialmente forjada en las Ciencias Económicas. Pero sí podemos avanzar en ciertos criterios, como el de la solidaridad, que son considerados absolutamente éticos, incontrovertibles y, sobre todas las cuestiones, aplicables a todos por igual a partir de definiciones políticas o, más bien, de grupos políticos. Verdaderas consignas que son tomadas como paradigmas indiscutibles.
La solidaridad siempre es tomada como una virtud y parece en nuestra cultura resultar obligatoria. He ahí un primer punto que conviene dejar en claro: aquello que es obligatorio no es virtuoso. Ser solidario por obligación no es ser solidario. Adherir a una causa es un acto voluntario.
¿Y quienes se definen a sí mismos como solidarios, lo son realmente? Una virtud siempre es un valor subjetivo y admite tantas definiciones como individuos existen sobre la faz de la Tierra. Ciertas pautas sin embargo son factibles de ser establecidas. Veamos el diccionario de la RAE:
Solidaridad es la adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. También es, en Derecho, modo de derecho u obligación in sólidum. En el lenguaje común se dice de aquellas obligaciones o derechos en los cuales dos o más personas o entes son solidariamente responsables.
De esto deviene que la adhesión a una causa de otros no necesariamente implica que la causa sea justa. Es más, es de carácter subjetivo determinar la justicia de tal causa. La empresa en este caso es equivalente al emprendimiento, a aquello que emprenden otros y a lo cual, circunstancialmente, adherimos.
Por consiguiente para ser virtuosa la solidaridad debe subsumir aquella condición de la adhesión a otra mucho más elevada: la causa justa.
Se es solidario al menos entre nosotros (por lo general) cuando se adhiere a la causa de ayudar al prójimo. Pero, claro, estamos entonces ante el problema de que es preciso definir qué cosa es ayudar a ese prójimo, de lo contrario estaríamos a mitad de camino.
¿Es ayudarlo repartirle electrodomésticos como hacen los políticos? ¿Lo es facilitarle las cosas en general para que no tenga que hacer el esfuerzo de lograrlas por sí mismo? ¿Tendrá que ver con ayudar a algún necesitado en razón de, por ejemplo, padecer alguna incapacidad?
Cuanto uno más escarba en estas cuestiones más observa lo endebles que resultan las consignas que tan livianamente se difunden desde ciertos sectores políticos y sociales.
Cuando el Estado recauda impuestos para distribuirlos entre los necesitados (eslogan político si los hay) está definiendo también quiénes son esos necesitados, qué cosas han de necesitar y por qué razón no pueden obtenerlas por sí mismos. Obliga entonces a la población a pagar tales impuestos y de allí obtiene los recursos para, luego, según su leal saber y entender, fijar prioridades y proceder al reparto. Esto, claro está, dejando de lado corruptelas y malversaciones varias, que no pretendemos incluir en este análisis.
Pero es que cuando la población paga sus impuestos porque está obligada a hacerlo no está siendo solidaria. No está adhiriendo a ninguna causa, dado que los impuestos son eso: imposiciones. Y por lo tanto no son actos voluntarios.
Llegamos entonces a otro de los puntos a dilucidar: ¿cuáles actos son voluntarios? Obviamente aquellos que surgen de nuestra disposición. Y serán buenos actos cuando se trate de lo que proverbialmente podemos llamar buenas obras, como las de los boy scouts. Nuevamente chocamos con la necesidad de definir cuáles obras son buenas y cuáles no. Y en este punto tal vez podremos acudir al llamado consenso general de opiniones al que aludía Simon.
El tal consenso está condicionado a una determinada idiosincracia, a una determinada forma de convivencia. A una escala de preferencias o de valores. A una pauta cultural.
Estamos entonces en el punto adecuado para definir un poco mejor las cosas: serán solidarios aquellos que realicen buenas obras, fijadas estas en el consenso general de opiniones, y solventadas voluntariamente por los actores.
El consenso general de opiniones considera buenas obras a determinadas acciones. Pero el tal consenso no es unánime. No todo el mundo piensa lo mismo respecto de la legalización de la droga, o del aborto, o de la falta de voluntad del prójimo para esforzarse, o de lo que fuera.
Pero en una sociedad democrática y en un estado de derecho todos pueden tener sus opiniones libremente. Todos deben tenerlas.
¿Respetar las opiniones de los demás es, además de un acto democrático, un acto solidario? ¿es posible considerar que la adhesión a una causa o empresa incluye la adhesión al respeto del pensamiento del prójimo? ¿O no?
Lo que queremos señalar, en suma, es que el mundo de la solidaridad es un mundo cargado de subjetividades y de millones de opiniones dispersas que se unifican a partir de consignas por lo general de origen político y que llevan a pensar que las obligaciones tributarias, por ejemplo, son actos de solidaridad cuando en realidad son exigencias legales
Suponiendo que aceptemos ser solidarios, ¿con qué prójimo lo seremos? ¿a qué causas circunstancialmente adheriremos? ¿hay alguna prioridad en esto? ¿podemos establecerla nosotros, en tal caso, o deberán hacerlo los funcionarios públicos que mediante resoluciones y normas nos lo exigen?
Esta última pregunta tiene respuesta muy clara: si cumplimos las normas estamos dentro de la legalidad, no de la solidaridad.
Y quienes nos aplican el poder de policía para obligarnos a pagar, no hacen otra cosa que cumplir con determinadas atribuciones que se supone el sistema le autoriza a ejercer. Dejamos de lado también acá los abusos de poder. Nos limitamos a decir que ciertos funcionarios resuelven, a partir de leyes votadas en el Congreso, aplicar determinados impuestos a determinadas gentes para llevar adelante determinados actos y favorecer a determinadas personas, artes, empresas o lo que fuere.
Pero nada de esto tiene que ver con la solidaridad individual, la de cada uno. Esa es propia y no depende de obligaciones, sino de nuestro deseo y voluntad. Incluso si interpretamos a la solidaridad como un acto virtuoso, jamás puede fundamentarse en una obligación, incluso las de origen religioso.
Adherir a causas justas no forma parte de la definición de solidaridad. Sólo adherir a causas o empresas, insistimos.
¿Por qué en la Argentina actual sin embargo se subsume el principio de la solidaridad con aquel otro de la atención al prójimo con fines virtuosos? La verdad es que no lo sabemos a ciencia cierta.
Pero un estado de derecho no funciona sobre la base de que los habitantes de una Nación sean solidarios en el sentido argentino del término. De lo que depende es de que los habitantes cumplan la ley y las autoridades la hagan cumplir. Siempre.
Siguiendo con el mismo precepto: no se trata de analizar si tal o cual persona es buena, caritativa, dadivosa, amable o una porquería. De lo que se trata es de que esa persona cumpla con la ley.
Por lo demás, claro está, cada cual considerará a su prójimo con los adjetivos que le parezcan mejor según su personal modo de ver.
En la Argentina, al menos, la solidaridad no es definida de modo adecuado. Acá se trata de una suerte de solidarismo, de virtuosismo a la violeta. El concepto según el cual debemos ayudar aún sacrificando nuestro propio bienestar (altruismo) es confundido con el concepto de adherir a una causa (solidaridad). Y el deseo de ayudar es confundido con la obligación de hacerlo. Y nadie o casi nadie se detiene a pensar en qué pasa por la cabeza de quien espera ser ayudado. Y mucho menos si éste hace lo posible por propinarse por sus propios medios aquello de lo que carece.
Porque es necesario tener en cuenta qué esfuerzos hace para no necesitar ser ayudado quien luego termina siéndolo. No observar este detalle conduce a que todos terminemos esperando ser ayudados aprovechándonos del prejuicio generado en torno a la solidaridad entendida como virtud. No parece un escenario virtuoso en sí mismo. Y cabe preguntarse qué tan solidario resulta quien sólo espera ser ayudado y no pone nada de sí por superar su situación.
Un aspecto que no podemos dejar de señalar es aquel que refiere la doctrina objetivista, que hace hincapié en el hecho de que cuando alguien se comporta de modo altruista porque espera obtener un premio superior, entonces no es altruista. Y quien lo hace porque los demás le achacarán el no hacerlo, tampoco lo es. Y del mismo modo, no se es solidario en el sentido que entre nosotros se le da al término, si se trata de cumplir con una especie de moral establecida, para no ser castigado socialmente.
Una sociedad no progresa cuando la política pretende establecer consignas generales sobre las virtudes de la gente, sino cuando se cumple la ley y se respeta el estado de derecho. Nadie está obligado a rendir cuentas de sus virtudes sino ante su conciencia, como bien dice la Constitución Nacional. Tal vez no está mal analizar y debatir estos temas, porque se ha instalado entre nosotros cierta pauta general que se corresponde con la idea de que no podemos ser un gran país porque somos individualistas o egoístas y cuestiones así.
Nada más alejado de la lógica más básica. La moral de un pueblo sin duda influye en el juego de la legalidad y, por ende, en la aplicabilidad de la ley. Pero no se trata de que cada uno de nosotros nos pongamos a analizar el comportamiento de millones de personas-individuos que actúan como lo hacen en virtud de sus historias personales. Y no dejemos de recordar que quien supuestamente se brinda a los demás porque espera un premio, no hace sino actuar en su propio provecho, lo cual lo convierte también en egoísta e individualista. Pero dejamos este tema para otra oportunidad.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de mayo de 2009
REFLEXIONES SOBRE LA SOLIDARIDAD
En el mundo que nos toca vivir ciertas nociones morales se han difundido hasta el punto de constituir verdades reveladas que nadie en su sano juicio parece estar en condiciones de discutir. Aparecen como prácticas inevitables, incontrovertibles, apropiadas a la condición humana. Pero sin embargo, los cuestionamientos y los enfoques que pueden ser aplicables a tales prácticas, tienen muchas aristas.
Nosotros no pretendemos hacer una investigación sociológica que ni de lejos estamos en condiciones de solventar debido a nuestra formación, esencialmente forjada en las Ciencias Económicas. Pero sí podemos avanzar en ciertos criterios, como el de la solidaridad, que son considerados absolutamente éticos, incontrovertibles y, sobre todas las cuestiones, aplicables a todos por igual a partir de definiciones políticas o, más bien, de grupos políticos. Verdaderas consignas que son tomadas como paradigmas indiscutibles.
La solidaridad siempre es tomada como una virtud y parece en nuestra cultura resultar obligatoria. He ahí un primer punto que conviene dejar en claro: aquello que es obligatorio no es virtuoso. Ser solidario por obligación no es ser solidario. Adherir a una causa es un acto voluntario.
¿Y quienes se definen a sí mismos como solidarios, lo son realmente? Una virtud siempre es un valor subjetivo y admite tantas definiciones como individuos existen sobre la faz de la Tierra. Ciertas pautas sin embargo son factibles de ser establecidas. Veamos el diccionario de la RAE:
Solidaridad es la adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. También es, en Derecho, modo de derecho u obligación in sólidum. En el lenguaje común se dice de aquellas obligaciones o derechos en los cuales dos o más personas o entes son solidariamente responsables.
De esto deviene que la adhesión a una causa de otros no necesariamente implica que la causa sea justa. Es más, es de carácter subjetivo determinar la justicia de tal causa. La empresa en este caso es equivalente al emprendimiento, a aquello que emprenden otros y a lo cual, circunstancialmente, adherimos.
Por consiguiente para ser virtuosa la solidaridad debe subsumir aquella condición de la adhesión a otra mucho más elevada: la causa justa.
Se es solidario al menos entre nosotros (por lo general) cuando se adhiere a la causa de ayudar al prójimo. Pero, claro, estamos entonces ante el problema de que es preciso definir qué cosa es ayudar a ese prójimo, de lo contrario estaríamos a mitad de camino.
¿Es ayudarlo repartirle electrodomésticos como hacen los políticos? ¿Lo es facilitarle las cosas en general para que no tenga que hacer el esfuerzo de lograrlas por sí mismo? ¿Tendrá que ver con ayudar a algún necesitado en razón de, por ejemplo, padecer alguna incapacidad?
Cuanto uno más escarba en estas cuestiones más observa lo endebles que resultan las consignas que tan livianamente se difunden desde ciertos sectores políticos y sociales.
Cuando el Estado recauda impuestos para distribuirlos entre los necesitados (eslogan político si los hay) está definiendo también quiénes son esos necesitados, qué cosas han de necesitar y por qué razón no pueden obtenerlas por sí mismos. Obliga entonces a la población a pagar tales impuestos y de allí obtiene los recursos para, luego, según su leal saber y entender, fijar prioridades y proceder al reparto. Esto, claro está, dejando de lado corruptelas y malversaciones varias, que no pretendemos incluir en este análisis.
Pero es que cuando la población paga sus impuestos porque está obligada a hacerlo no está siendo solidaria. No está adhiriendo a ninguna causa, dado que los impuestos son eso: imposiciones. Y por lo tanto no son actos voluntarios.
Llegamos entonces a otro de los puntos a dilucidar: ¿cuáles actos son voluntarios? Obviamente aquellos que surgen de nuestra disposición. Y serán buenos actos cuando se trate de lo que proverbialmente podemos llamar buenas obras, como las de los boy scouts. Nuevamente chocamos con la necesidad de definir cuáles obras son buenas y cuáles no. Y en este punto tal vez podremos acudir al llamado consenso general de opiniones al que aludía Simon.
El tal consenso está condicionado a una determinada idiosincracia, a una determinada forma de convivencia. A una escala de preferencias o de valores. A una pauta cultural.
Estamos entonces en el punto adecuado para definir un poco mejor las cosas: serán solidarios aquellos que realicen buenas obras, fijadas estas en el consenso general de opiniones, y solventadas voluntariamente por los actores.
El consenso general de opiniones considera buenas obras a determinadas acciones. Pero el tal consenso no es unánime. No todo el mundo piensa lo mismo respecto de la legalización de la droga, o del aborto, o de la falta de voluntad del prójimo para esforzarse, o de lo que fuera.
Pero en una sociedad democrática y en un estado de derecho todos pueden tener sus opiniones libremente. Todos deben tenerlas.
¿Respetar las opiniones de los demás es, además de un acto democrático, un acto solidario? ¿es posible considerar que la adhesión a una causa o empresa incluye la adhesión al respeto del pensamiento del prójimo? ¿O no?
Lo que queremos señalar, en suma, es que el mundo de la solidaridad es un mundo cargado de subjetividades y de millones de opiniones dispersas que se unifican a partir de consignas por lo general de origen político y que llevan a pensar que las obligaciones tributarias, por ejemplo, son actos de solidaridad cuando en realidad son exigencias legales
Suponiendo que aceptemos ser solidarios, ¿con qué prójimo lo seremos? ¿a qué causas circunstancialmente adheriremos? ¿hay alguna prioridad en esto? ¿podemos establecerla nosotros, en tal caso, o deberán hacerlo los funcionarios públicos que mediante resoluciones y normas nos lo exigen?
Esta última pregunta tiene respuesta muy clara: si cumplimos las normas estamos dentro de la legalidad, no de la solidaridad.
Y quienes nos aplican el poder de policía para obligarnos a pagar, no hacen otra cosa que cumplir con determinadas atribuciones que se supone el sistema le autoriza a ejercer. Dejamos de lado también acá los abusos de poder. Nos limitamos a decir que ciertos funcionarios resuelven, a partir de leyes votadas en el Congreso, aplicar determinados impuestos a determinadas gentes para llevar adelante determinados actos y favorecer a determinadas personas, artes, empresas o lo que fuere.
Pero nada de esto tiene que ver con la solidaridad individual, la de cada uno. Esa es propia y no depende de obligaciones, sino de nuestro deseo y voluntad. Incluso si interpretamos a la solidaridad como un acto virtuoso, jamás puede fundamentarse en una obligación, incluso las de origen religioso.
Adherir a causas justas no forma parte de la definición de solidaridad. Sólo adherir a causas o empresas, insistimos.
¿Por qué en la Argentina actual sin embargo se subsume el principio de la solidaridad con aquel otro de la atención al prójimo con fines virtuosos? La verdad es que no lo sabemos a ciencia cierta.
Pero un estado de derecho no funciona sobre la base de que los habitantes de una Nación sean solidarios en el sentido argentino del término. De lo que depende es de que los habitantes cumplan la ley y las autoridades la hagan cumplir. Siempre.
Siguiendo con el mismo precepto: no se trata de analizar si tal o cual persona es buena, caritativa, dadivosa, amable o una porquería. De lo que se trata es de que esa persona cumpla con la ley.
Por lo demás, claro está, cada cual considerará a su prójimo con los adjetivos que le parezcan mejor según su personal modo de ver.
En la Argentina, al menos, la solidaridad no es definida de modo adecuado. Acá se trata de una suerte de solidarismo, de virtuosismo a la violeta. El concepto según el cual debemos ayudar aún sacrificando nuestro propio bienestar (altruismo) es confundido con el concepto de adherir a una causa (solidaridad). Y el deseo de ayudar es confundido con la obligación de hacerlo. Y nadie o casi nadie se detiene a pensar en qué pasa por la cabeza de quien espera ser ayudado. Y mucho menos si éste hace lo posible por propinarse por sus propios medios aquello de lo que carece.
Porque es necesario tener en cuenta qué esfuerzos hace para no necesitar ser ayudado quien luego termina siéndolo. No observar este detalle conduce a que todos terminemos esperando ser ayudados aprovechándonos del prejuicio generado en torno a la solidaridad entendida como virtud. No parece un escenario virtuoso en sí mismo. Y cabe preguntarse qué tan solidario resulta quien sólo espera ser ayudado y no pone nada de sí por superar su situación.
Un aspecto que no podemos dejar de señalar es aquel que refiere la doctrina objetivista, que hace hincapié en el hecho de que cuando alguien se comporta de modo altruista porque espera obtener un premio superior, entonces no es altruista. Y quien lo hace porque los demás le achacarán el no hacerlo, tampoco lo es. Y del mismo modo, no se es solidario en el sentido que entre nosotros se le da al término, si se trata de cumplir con una especie de moral establecida, para no ser castigado socialmente.
Una sociedad no progresa cuando la política pretende establecer consignas generales sobre las virtudes de la gente, sino cuando se cumple la ley y se respeta el estado de derecho. Nadie está obligado a rendir cuentas de sus virtudes sino ante su conciencia, como bien dice la Constitución Nacional. Tal vez no está mal analizar y debatir estos temas, porque se ha instalado entre nosotros cierta pauta general que se corresponde con la idea de que no podemos ser un gran país porque somos individualistas o egoístas y cuestiones así.
Nada más alejado de la lógica más básica. La moral de un pueblo sin duda influye en el juego de la legalidad y, por ende, en la aplicabilidad de la ley. Pero no se trata de que cada uno de nosotros nos pongamos a analizar el comportamiento de millones de personas-individuos que actúan como lo hacen en virtud de sus historias personales. Y no dejemos de recordar que quien supuestamente se brinda a los demás porque espera un premio, no hace sino actuar en su propio provecho, lo cual lo convierte también en egoísta e individualista. Pero dejamos este tema para otra oportunidad.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de mayo de 2009
ESPAÑA SUFRE LA CRISIS ECONÓMICA (13/5/09)
Segunda Opinión
ESPAÑA SUFRE LA CRISIS ECONÓMICA
Los diarios reflejan el enfrentamiento que se ha producido en el Congreso español a raíz de la situación económica en la península. Allí, el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero sufrió una virtual censura encubierta que afectará sin duda el futuro del mandato socialista.
Los embates contra la política económica gubernamental vinieron de todos los frentes. Desde el principal contendor Mariano Rajoy, líder del derechista PP, hasta el nacionalista vasco Josu Eukoreka o su equivalente catalán Josep A. Durán Lleida.
Zapatero debió reconocer ante los diputados que su gobierno falló a la hora de prever el impacto de la crisis internacional, permitiendo de ese modo que la desocupación trepara a los cuatro millones de personas, algo así como el 17% de la población activa.
Esta breve introducción está destinada a mostrar el clima que se vive en la Madre Patria como consecuencia de la debacle económica, de la cual los opositores parecen querer desengancharse, mientras los oficialistas intentan un mea culpa fundamentado, para decirlo cortito, en errores del intervencionismo.
Zapatero propuso un cambio en el modelo productivo, que en los últimos 10 años estuvo basado esencialmente en el sector inmobiliario y de la construcción. De tal forma, adelantó que se destinarán nada menos que 25.000 millones de euros para distribuir entre un Fondo para la Economía Sostenible (20.000 millones) y otro de Inversión Local (los 5.000 millones restantes). También propuso reducir de 20 a 15% el impuesto de sociedades en tanto éstas estén dentro de las consideradas pequeñas y medianas empresas, categoría que se alcanza si se tienen menos de 25 empleados y una facturación anual de menos de 5 millones de euros. Para lograr tal disminución de tasa, tales empresas deberán mantener su plantilla de personal. Es decir que las empresas más grandes no tendrán el beneficio pero sí podrán desprenderse de personal, mientras que las más pequeñas sostendrán el personal abonándole el sueldo con la baja de la tasa del impuesto citado. En otras palabras: el Estado pagará de su presupuesto el sueldo de tales trabajadores. También anunció Zapatero que se bajaría el gasto público en 1.000 millones y se establecerá un subsidio directo de 2.000 euros para la compra de automóviles nuevos. La medida de bajar el gasto apunta a reducir el déficit público y el endeudamiento estatal, pero al mismo tiempo las otras medidas van en sentido contrario. A su vez, bajar el gasto público implica reducir la demanda de bienes y servicios por parte del sector público, lo cual es recesivo.
La verdad es que cualquier parecido con el caso argentino no es pura coincidencia. Es, antes bien, la razón de ser del esquema elegido para intentar impulsar la economía mediante artilugios que significan favorecer a unos y perjudicar a otros. Igual que acá.
Si durante estos años el modelo se fundamentó en la construcción hasta que estalló la burbuja, ahora lo que se busca es un modelo de crecimiento renovado a partir de sectores innovadores y ligados al fomento de las energías renovables a los que definió como una economía verde y sostenible. Si alguien pretende no decir nada nuevo no creemos que pueda encontrar una forma mejor de hacerlo.
El derrumbe de la burbuja inmobiliaria tuvo su origen en la sobredemanda producida por los créditos a bajas tasas, como lo hemos señalado reiteradas veces. Es decir, tuvo su origen exactamente en los mismos factores con los que ahora se pretende innovar: créditos blandos, subsidios y combos.
La economía española ha sido golpeada fuertemente por la crisis porque adhirió al esquema seguido por EEUU y del cual se contagió Europa armando esa gran bola de nieve de bonos securitizados que se vendían una y otra vez como garantías seguras para nuevos préstamos y colocaciones diversas hasta que el sistema dijo basta cuando alguien no pudo pagar.
Lo que le pasó a España es que durante estos años ha creído que puede crecer indefinidamente mediante ayudas y créditos blandos. Y lo que pretende hacer es otorgar nuevas ayudas y nuevos créditos blandos, pero a otros sectores. Y punto.
Hace un par de años, el gobierno de Zapatero había instituido un subsidio de 2.500 euros por cada bebé nacido, al tiempo que limitaba cada vez más la llegada de inmigrantes con argumentos francamente xenófobos, como aquel de las expulsiones de los extranjeros que cometen actos violentos, lo cual implica una violación del criterio de igualdad ante la ley que priva en toda sociedad democrática moderna.
Ahora se anuncia que se entregará a cada alumno entre 10 y 11 años una computadora portátil. La limitación a esas edades nos resulta incomprensible. Pero lo cierto es que con esto entre otras cosas evidentemente se incentivará el mercado de las computadoras portátiles. Y más allá da la utilidad educativa que pudiera tener, lo cierto es que no se entregarán computadoras a niños que no puedan adquirirlas en razón de estar sus padres desempleados o por ser de familias pobres. No. Se les entregarán a todos los niños de esas edades. En realidad dice la noticia que se les facilitarán, lo cual puede significar alguna forma de subsidio que para el caso es lo mismo: Centenares de miles de niños recibirán de manera subsidiada o gratuita un elemento que es muy importante para su instrucción y que será pagado por todos los demás habitantes, aún a pesar de que quienes reciben tales computadoras estuvieran en condiciones de adquirirlas por sus propios medios sin problemas.
Sin abundar, cabría aquí también preguntarse por qué computadoras portátiles y no de las otras, que son sensiblemente más económicas. La respuesta no puede encontrarse en otra parte que no sea en la manía intervencionista de quienes creen que ellos pueden resolver, cual dioses, lo que no puede resolver la realidad económica. Y, claro, la educación es un tema por demás sensible y nadie puede oponerse a todo lo que contribuya a ese objetivo. Pero también está educándose a la población ibérica a recibir dádivas, combos y subsidios varios sin trabajar.
Rajoy por su parte afirmó que la economía necesita un plan general, que pasa por corregir nuestras rémoras estructurales, es decir, hacer reformas. Es decir, nada. Porque decir eso y no decir nada de nada es lo mismo.
A su vez el líder derechista pidió una flexibilización del mercado de trabajo a los efectos de que las empresas puedan manejar con menos costos las variaciones en la plantilla. Este tipo de medidas son ampliamente resistidas por los sindicalistas, que ven menguar sus recursos, aún a pesar de que en España existe el seguro de desempleo. Pero a la larga, si las empresas no pueden sostener sus ventas no podrán sostener su personal. Y si los lineamientos del mercado de trabajo son más rígidos, los costos serán mayores, pero las cosas ocurrirán igual. De lo contrario no tendrían hoy por hoy cuatro millones de desocupados.
Lo que queremos decir, un poco para ir concluyendo, es que los métodos intervencionistas no resuelven los problemas sino que cambian la tierra de lugar, como decía una vieja publicidad respecto de los plumeros.
La desorientación de la dirigencia política española es bien visible. Todo el mundo esperaba que la fiesta siguiera para siempre. Y no fue así. Y ahora se pretende enfocar, con una especie de rayo que ilumina la jungla, el sector adecuado al que hay que estimular, porque el estimulado hasta ahora no era el que debía haberlo sido. Un galimatías diabólico, realmente.
Finalmente, nos cabe señalar muy claramente que cualquier ayuda tiene un costo y éste debe ser medido actuarialmente para determinar si termina siendo beneficioso en un lapso razonable. De lo contrario la elección resulta más costosa que el beneficio y eso implica una baja del estándar de vida general que termina deteriorando aquello que se quiso favorecer.
Que los niños (todos los niños) tengan acceso a la computación es un fin loable. Pero es necesario evaluar qué tipo de computación habrá de utilizarse y cuál es su costo. Acercar cultura no implica acercar libros de tapas duras y hojas brillosas. Implica en todo caso acercar libros.
España se ha desarrollado notablemente en los últimos 30 años, luego de la muerte del dictador Francisco Franco y a partir del llamado Pacto de la Moncloa y el ingreso a la Comunidad Europea. Pero poco a poco ha conformado un Estado Benefactor fundamentado en la importación de tecnología dentro de la Comunidad, y sobre todo en los ingresos por turismo. A ello hay que agregar que el conglomerado comunitario constituye un encierro en fronteras más grandes. Porque los bienes fabricados dentro de esquemas de sobreprotección son demasiado costosos y no compiten con sus equivalentes del mercado asiático, por ejemplo. Y esta realidad, nos guste o no, hay que afrontarla con la debida consideración. La tecnología permite bajar los costos relativos de los bienes fabricados, mientras que el Estado Benefactor los encarece. Y la tecnología europea, aún la más avanzada, no está a la altura de la norteamericana e incluso de la japonesa, excepto tal vez en algunos campos. Baste pensar dónde se han desarrollado los mayores adelantos tecnológicos del mundo de los últimos 70 años, por poner una fecha, para darse cuenta de lo que queremos señalar.
En nuestra opinión España debería tender a salir de este tipo de políticas del estilo a-ver-a-quién-ayudamos-ahora y volver a las fuentes de la sana competencia y la libertad económica. No es con iluminados dirigentes políticos que resuelven a quiénes les damos y cuánto les damos como se arreglan las fallas estructurales a las que se refiere Rajoy. Porque las fallas estructurales tienen su origen justamente en el intervencionismo, y pretenden subsanarse con otro intervencionismo. Lo cual. obviamente, no ocurrirá.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 13 de mayo de 2009
ESPAÑA SUFRE LA CRISIS ECONÓMICA
Los diarios reflejan el enfrentamiento que se ha producido en el Congreso español a raíz de la situación económica en la península. Allí, el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero sufrió una virtual censura encubierta que afectará sin duda el futuro del mandato socialista.
Los embates contra la política económica gubernamental vinieron de todos los frentes. Desde el principal contendor Mariano Rajoy, líder del derechista PP, hasta el nacionalista vasco Josu Eukoreka o su equivalente catalán Josep A. Durán Lleida.
Zapatero debió reconocer ante los diputados que su gobierno falló a la hora de prever el impacto de la crisis internacional, permitiendo de ese modo que la desocupación trepara a los cuatro millones de personas, algo así como el 17% de la población activa.
Esta breve introducción está destinada a mostrar el clima que se vive en la Madre Patria como consecuencia de la debacle económica, de la cual los opositores parecen querer desengancharse, mientras los oficialistas intentan un mea culpa fundamentado, para decirlo cortito, en errores del intervencionismo.
Zapatero propuso un cambio en el modelo productivo, que en los últimos 10 años estuvo basado esencialmente en el sector inmobiliario y de la construcción. De tal forma, adelantó que se destinarán nada menos que 25.000 millones de euros para distribuir entre un Fondo para la Economía Sostenible (20.000 millones) y otro de Inversión Local (los 5.000 millones restantes). También propuso reducir de 20 a 15% el impuesto de sociedades en tanto éstas estén dentro de las consideradas pequeñas y medianas empresas, categoría que se alcanza si se tienen menos de 25 empleados y una facturación anual de menos de 5 millones de euros. Para lograr tal disminución de tasa, tales empresas deberán mantener su plantilla de personal. Es decir que las empresas más grandes no tendrán el beneficio pero sí podrán desprenderse de personal, mientras que las más pequeñas sostendrán el personal abonándole el sueldo con la baja de la tasa del impuesto citado. En otras palabras: el Estado pagará de su presupuesto el sueldo de tales trabajadores. También anunció Zapatero que se bajaría el gasto público en 1.000 millones y se establecerá un subsidio directo de 2.000 euros para la compra de automóviles nuevos. La medida de bajar el gasto apunta a reducir el déficit público y el endeudamiento estatal, pero al mismo tiempo las otras medidas van en sentido contrario. A su vez, bajar el gasto público implica reducir la demanda de bienes y servicios por parte del sector público, lo cual es recesivo.
La verdad es que cualquier parecido con el caso argentino no es pura coincidencia. Es, antes bien, la razón de ser del esquema elegido para intentar impulsar la economía mediante artilugios que significan favorecer a unos y perjudicar a otros. Igual que acá.
Si durante estos años el modelo se fundamentó en la construcción hasta que estalló la burbuja, ahora lo que se busca es un modelo de crecimiento renovado a partir de sectores innovadores y ligados al fomento de las energías renovables a los que definió como una economía verde y sostenible. Si alguien pretende no decir nada nuevo no creemos que pueda encontrar una forma mejor de hacerlo.
El derrumbe de la burbuja inmobiliaria tuvo su origen en la sobredemanda producida por los créditos a bajas tasas, como lo hemos señalado reiteradas veces. Es decir, tuvo su origen exactamente en los mismos factores con los que ahora se pretende innovar: créditos blandos, subsidios y combos.
La economía española ha sido golpeada fuertemente por la crisis porque adhirió al esquema seguido por EEUU y del cual se contagió Europa armando esa gran bola de nieve de bonos securitizados que se vendían una y otra vez como garantías seguras para nuevos préstamos y colocaciones diversas hasta que el sistema dijo basta cuando alguien no pudo pagar.
Lo que le pasó a España es que durante estos años ha creído que puede crecer indefinidamente mediante ayudas y créditos blandos. Y lo que pretende hacer es otorgar nuevas ayudas y nuevos créditos blandos, pero a otros sectores. Y punto.
Hace un par de años, el gobierno de Zapatero había instituido un subsidio de 2.500 euros por cada bebé nacido, al tiempo que limitaba cada vez más la llegada de inmigrantes con argumentos francamente xenófobos, como aquel de las expulsiones de los extranjeros que cometen actos violentos, lo cual implica una violación del criterio de igualdad ante la ley que priva en toda sociedad democrática moderna.
Ahora se anuncia que se entregará a cada alumno entre 10 y 11 años una computadora portátil. La limitación a esas edades nos resulta incomprensible. Pero lo cierto es que con esto entre otras cosas evidentemente se incentivará el mercado de las computadoras portátiles. Y más allá da la utilidad educativa que pudiera tener, lo cierto es que no se entregarán computadoras a niños que no puedan adquirirlas en razón de estar sus padres desempleados o por ser de familias pobres. No. Se les entregarán a todos los niños de esas edades. En realidad dice la noticia que se les facilitarán, lo cual puede significar alguna forma de subsidio que para el caso es lo mismo: Centenares de miles de niños recibirán de manera subsidiada o gratuita un elemento que es muy importante para su instrucción y que será pagado por todos los demás habitantes, aún a pesar de que quienes reciben tales computadoras estuvieran en condiciones de adquirirlas por sus propios medios sin problemas.
Sin abundar, cabría aquí también preguntarse por qué computadoras portátiles y no de las otras, que son sensiblemente más económicas. La respuesta no puede encontrarse en otra parte que no sea en la manía intervencionista de quienes creen que ellos pueden resolver, cual dioses, lo que no puede resolver la realidad económica. Y, claro, la educación es un tema por demás sensible y nadie puede oponerse a todo lo que contribuya a ese objetivo. Pero también está educándose a la población ibérica a recibir dádivas, combos y subsidios varios sin trabajar.
Rajoy por su parte afirmó que la economía necesita un plan general, que pasa por corregir nuestras rémoras estructurales, es decir, hacer reformas. Es decir, nada. Porque decir eso y no decir nada de nada es lo mismo.
A su vez el líder derechista pidió una flexibilización del mercado de trabajo a los efectos de que las empresas puedan manejar con menos costos las variaciones en la plantilla. Este tipo de medidas son ampliamente resistidas por los sindicalistas, que ven menguar sus recursos, aún a pesar de que en España existe el seguro de desempleo. Pero a la larga, si las empresas no pueden sostener sus ventas no podrán sostener su personal. Y si los lineamientos del mercado de trabajo son más rígidos, los costos serán mayores, pero las cosas ocurrirán igual. De lo contrario no tendrían hoy por hoy cuatro millones de desocupados.
Lo que queremos decir, un poco para ir concluyendo, es que los métodos intervencionistas no resuelven los problemas sino que cambian la tierra de lugar, como decía una vieja publicidad respecto de los plumeros.
La desorientación de la dirigencia política española es bien visible. Todo el mundo esperaba que la fiesta siguiera para siempre. Y no fue así. Y ahora se pretende enfocar, con una especie de rayo que ilumina la jungla, el sector adecuado al que hay que estimular, porque el estimulado hasta ahora no era el que debía haberlo sido. Un galimatías diabólico, realmente.
Finalmente, nos cabe señalar muy claramente que cualquier ayuda tiene un costo y éste debe ser medido actuarialmente para determinar si termina siendo beneficioso en un lapso razonable. De lo contrario la elección resulta más costosa que el beneficio y eso implica una baja del estándar de vida general que termina deteriorando aquello que se quiso favorecer.
Que los niños (todos los niños) tengan acceso a la computación es un fin loable. Pero es necesario evaluar qué tipo de computación habrá de utilizarse y cuál es su costo. Acercar cultura no implica acercar libros de tapas duras y hojas brillosas. Implica en todo caso acercar libros.
España se ha desarrollado notablemente en los últimos 30 años, luego de la muerte del dictador Francisco Franco y a partir del llamado Pacto de la Moncloa y el ingreso a la Comunidad Europea. Pero poco a poco ha conformado un Estado Benefactor fundamentado en la importación de tecnología dentro de la Comunidad, y sobre todo en los ingresos por turismo. A ello hay que agregar que el conglomerado comunitario constituye un encierro en fronteras más grandes. Porque los bienes fabricados dentro de esquemas de sobreprotección son demasiado costosos y no compiten con sus equivalentes del mercado asiático, por ejemplo. Y esta realidad, nos guste o no, hay que afrontarla con la debida consideración. La tecnología permite bajar los costos relativos de los bienes fabricados, mientras que el Estado Benefactor los encarece. Y la tecnología europea, aún la más avanzada, no está a la altura de la norteamericana e incluso de la japonesa, excepto tal vez en algunos campos. Baste pensar dónde se han desarrollado los mayores adelantos tecnológicos del mundo de los últimos 70 años, por poner una fecha, para darse cuenta de lo que queremos señalar.
En nuestra opinión España debería tender a salir de este tipo de políticas del estilo a-ver-a-quién-ayudamos-ahora y volver a las fuentes de la sana competencia y la libertad económica. No es con iluminados dirigentes políticos que resuelven a quiénes les damos y cuánto les damos como se arreglan las fallas estructurales a las que se refiere Rajoy. Porque las fallas estructurales tienen su origen justamente en el intervencionismo, y pretenden subsanarse con otro intervencionismo. Lo cual. obviamente, no ocurrirá.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 13 de mayo de 2009
ANTISEMITA, SECTARIO Y RACISTA
La "marcha" organizada por el patotero Luis D Elía en el día de ayer convocó a alrededor de 5.000 idiotas útiles pagados por el "aparato", es decir por todos nosotros, dada la cercanía de este impresentable con el poder político de turno de todos conocida y jamás negada ni ocultada por ningún "funcionario" que se precie.
Las recordadas manifestaciones de odio hacia lo que llamó (recordando eslóganes setentistas) "la puta oligarquía" o "los blancos del Barrio Norte versus los negros de González Catán" fueron reavivadas esta vez con alusiones a que las listas no deben ser "blancas y marketineras" sino integradas por "morochos" que para este patético charlatán son "el pueblo" y "los trabajadores".
El pueblo y los trabajadores son morochos, señores. El resto, los blancos, son la puta oligarquía.
¡Con razón admira al teocrático Ahmadinejad este infame racista!.
Por supuesto que a los funcionarios gubernamentales encargados de velar por la "no discriminación y el racismo" encaramados en el INADI no se les moverá un pelo. No están para este tipo de manifestaciones racistas, están para otras. Junto con el "observatorio de medios" y la "facultad de ciencias sociales" o el "COMFER" de Mariotto y su séquito autoritario y clasista. Todos ellos están para criticar a De Angeli y a los "niños bián" que intentan cacerolear en "la plaza" defendida a golpes de manopla por la patota de D Elía, Moreno y algunos patovicas.
Este es el "modelo de inclusión social" señores. Esta es la patria que "está primero" según las manifestaciones vertidas por este personaje.
En oportunidad de la visita a Irán este mismo personaje se codeó con el teócrata encargado de asesinar homosexuales para asegurar luego que en su país no existen. El mismo que ha negado una y otra vez el Holocausto y que jura y perjura que el fin último de su vida terrenal y religiosa es borrar a los judíos de la faz de esta bendita tierra, y junto con ellos al Estado de Israel.
D Elía infinidad de veces se ha manifestado en contra de Israel confundiendo de manera paradigmática un estado soberano con los religiosos judíos. Poniendo en la misma bolsa a todos los individuos de un credo desparramados en el planeta entero, con el Estado en donde son mayoría.
Cómo nos gustaría no ya escuchar a los patéticos representantes de los organismos aludidos más arriba, sino a los periodistas, comunicadores, o como quiera que se les llame, poner el grito en el cielo ante tanta barbarie disfrazada de nada.
Dónde están estos impresentables que hablaban no hace tanto de lograr que "los medios" no distingan entre "gente común" y "piqueteros", que ahora nada tienen que decir (ni comunicado que publicar) sobre los "morochos" y "la puta oligarquía", o las "listas blancas".
Luchar contra el antisemitismo y el racismo no es cosa sencilla, porque para eso es preciso que quienes tienen responsabilidades (o las asuman sin ningún derecho, como ciertos "consejos universitarios") hayan eliminado sus propios prejuicios raciales y religiosos.
Porque son esos mismos sectores los que luego hablan de "los pueblos originarios" como si todos nosotros no fuéramos pueblos originarios de alguna parte y ciertos pueblos originarios tuvieran derechos especiales respecto del resto de la población.
Esa suerte de herencia recibida según la cual "los judios mataron a Cristo, mueran los judíos" es aplicable tranquilamente a esta otra de que "si los españoles les sacaron las tierras a los habitantes locales hace quinientos años, ahora hay que devolvérselas a sus descendientes". Razonamiento que implica que todos aquellos que no pertenezcan a alguna de las etnias nativas, aunque mas no fuera mezclados, deberán ser arrojados al mar o poco menos.
Tamaño dislate obedece a causas ideológicas y también a prejuicios raciales y religiosos.
La aceptación de los hechos históricos no implica la concesión de que todo lo que pudiera haber ocurrido en el planeta desde que en él existe el ser humano debe ser considerado justo. Y mucho menos significa que las generaciones descendientes de aquellos que habitaron la Tierra hace 2000 años, 500 años o los que fuera, deberán ser reivindicadas y por lo tanto ser tratadas como individuos privilegiados que tienen derecho a apoderarse de lo que otros descendientes en la mayoría de los casos compraron legítimamente siguiendo la legislación vigente desde 1853 en la Argentina. Y si hubo quienes obtuvieron tierras o lo que fuera por medio de otras artes, incluso malas artes, todos ellos están muertos hace centurias, por lo que tomárselas con las familias descendientes es, una vez más, un acto impúdicamente sectario, clasista y racista.
D Elía representa ese tipo de pensamiento. Porque lo cree o porque le conviene, porque como provocador que es nunca se sabe muy bien. Con la misma desfachatez con la que se rinde a Néstor Kirchner puede llegar a hacerse amigo de Ahmadinejad o ponerle una cámara oculta a su otrora amigo Raúl Portal.
Alguna vez habrá que poner las cosas en su lugar en la Argentina. Estos personajes impregnados de sectarismo racista, deben ser puestos en evidencia en cada oportunidad en que se manifiestan. Esa es la manera de obligarlos a hablar, a decir exactamente lo que sienten.
D Elía no es un tipo recuperable desde el punto de vista del universalismo de la especie humana. Ya está jugado. Su resentimiento supera cualquier intento de corrección que por otra parte no desea. Es por eso que cada día que pasa se vuelve más agresivo.
Héctor Trillo
Las recordadas manifestaciones de odio hacia lo que llamó (recordando eslóganes setentistas) "la puta oligarquía" o "los blancos del Barrio Norte versus los negros de González Catán" fueron reavivadas esta vez con alusiones a que las listas no deben ser "blancas y marketineras" sino integradas por "morochos" que para este patético charlatán son "el pueblo" y "los trabajadores".
El pueblo y los trabajadores son morochos, señores. El resto, los blancos, son la puta oligarquía.
¡Con razón admira al teocrático Ahmadinejad este infame racista!.
Por supuesto que a los funcionarios gubernamentales encargados de velar por la "no discriminación y el racismo" encaramados en el INADI no se les moverá un pelo. No están para este tipo de manifestaciones racistas, están para otras. Junto con el "observatorio de medios" y la "facultad de ciencias sociales" o el "COMFER" de Mariotto y su séquito autoritario y clasista. Todos ellos están para criticar a De Angeli y a los "niños bián" que intentan cacerolear en "la plaza" defendida a golpes de manopla por la patota de D Elía, Moreno y algunos patovicas.
Este es el "modelo de inclusión social" señores. Esta es la patria que "está primero" según las manifestaciones vertidas por este personaje.
En oportunidad de la visita a Irán este mismo personaje se codeó con el teócrata encargado de asesinar homosexuales para asegurar luego que en su país no existen. El mismo que ha negado una y otra vez el Holocausto y que jura y perjura que el fin último de su vida terrenal y religiosa es borrar a los judíos de la faz de esta bendita tierra, y junto con ellos al Estado de Israel.
D Elía infinidad de veces se ha manifestado en contra de Israel confundiendo de manera paradigmática un estado soberano con los religiosos judíos. Poniendo en la misma bolsa a todos los individuos de un credo desparramados en el planeta entero, con el Estado en donde son mayoría.
Cómo nos gustaría no ya escuchar a los patéticos representantes de los organismos aludidos más arriba, sino a los periodistas, comunicadores, o como quiera que se les llame, poner el grito en el cielo ante tanta barbarie disfrazada de nada.
Dónde están estos impresentables que hablaban no hace tanto de lograr que "los medios" no distingan entre "gente común" y "piqueteros", que ahora nada tienen que decir (ni comunicado que publicar) sobre los "morochos" y "la puta oligarquía", o las "listas blancas".
Luchar contra el antisemitismo y el racismo no es cosa sencilla, porque para eso es preciso que quienes tienen responsabilidades (o las asuman sin ningún derecho, como ciertos "consejos universitarios") hayan eliminado sus propios prejuicios raciales y religiosos.
Porque son esos mismos sectores los que luego hablan de "los pueblos originarios" como si todos nosotros no fuéramos pueblos originarios de alguna parte y ciertos pueblos originarios tuvieran derechos especiales respecto del resto de la población.
Esa suerte de herencia recibida según la cual "los judios mataron a Cristo, mueran los judíos" es aplicable tranquilamente a esta otra de que "si los españoles les sacaron las tierras a los habitantes locales hace quinientos años, ahora hay que devolvérselas a sus descendientes". Razonamiento que implica que todos aquellos que no pertenezcan a alguna de las etnias nativas, aunque mas no fuera mezclados, deberán ser arrojados al mar o poco menos.
Tamaño dislate obedece a causas ideológicas y también a prejuicios raciales y religiosos.
La aceptación de los hechos históricos no implica la concesión de que todo lo que pudiera haber ocurrido en el planeta desde que en él existe el ser humano debe ser considerado justo. Y mucho menos significa que las generaciones descendientes de aquellos que habitaron la Tierra hace 2000 años, 500 años o los que fuera, deberán ser reivindicadas y por lo tanto ser tratadas como individuos privilegiados que tienen derecho a apoderarse de lo que otros descendientes en la mayoría de los casos compraron legítimamente siguiendo la legislación vigente desde 1853 en la Argentina. Y si hubo quienes obtuvieron tierras o lo que fuera por medio de otras artes, incluso malas artes, todos ellos están muertos hace centurias, por lo que tomárselas con las familias descendientes es, una vez más, un acto impúdicamente sectario, clasista y racista.
D Elía representa ese tipo de pensamiento. Porque lo cree o porque le conviene, porque como provocador que es nunca se sabe muy bien. Con la misma desfachatez con la que se rinde a Néstor Kirchner puede llegar a hacerse amigo de Ahmadinejad o ponerle una cámara oculta a su otrora amigo Raúl Portal.
Alguna vez habrá que poner las cosas en su lugar en la Argentina. Estos personajes impregnados de sectarismo racista, deben ser puestos en evidencia en cada oportunidad en que se manifiestan. Esa es la manera de obligarlos a hablar, a decir exactamente lo que sienten.
D Elía no es un tipo recuperable desde el punto de vista del universalismo de la especie humana. Ya está jugado. Su resentimiento supera cualquier intento de corrección que por otra parte no desea. Es por eso que cada día que pasa se vuelve más agresivo.
Héctor Trillo
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
egunda Edición
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
En un interesante trabajo publicado por el economista Enrique Szewach en el diario Ámbito Financiero del miércoles 29 de abril se plantean distintos escenarios para el día posterior a los comicios de junio.
Esencialmente, el economista habla de la incertidumbre, tal como tantas veces la hemos referido en nuestros comentarios. Incertidumbre provocada entre otras cosas por el enorme grado de improvisación y la creciente arbitrariedad reinante.
Szewach habla del contexto político segúne resultado electoral. También se refiere a la situación internacional y finalmente el grado de arbitrariedad con que se maneja la economía desde el gobierno.
De estos tres aspectos el que podemos resaltar como no contemplado mayormente por nosotros hasta ahora es el del resultado electoral y sus implicancias.
Si en el actual contexto vemos con frecuencia el alto grado de improvisación reinante, o la forma en que se generan conflictos absolutamente inútiles, a los que se suman anuncios a las apuradas sin contenido ni adecuación práctica, todo ello sin ningún tipo de referencia institucional, podemos deducir que el panorama es, hoy mismo, bastante turbio.
Qué pasará luego del 28 de junio si el partido gobernante pierde las elecciones en términos generales es una gran incógnita. Y también lo es si gana.
Porque la realidad es que mientras los ingresos podrán crecer, digamos un 15%, el gasto está en vías claras de duplicación en cuanto a crecimiento. Las importaciones se limitan o cierran de mil maneras, las exportaciones están restringidas, la sequía ha jugado su papel en la producción primaria, sumada al conflicto agropecuario.
Las provincias tienen crecientes problemas y los déficit han comenzado a multiplicarse. La verdadera andanada inconstitucional recaudatoria llevada a delante por la provincia de Buenos Aires, de la mano de un aparentemente bonachón gobernador es terrible. Y todo con el único objeto de rapiñar fondos de donde fuere y como fuere.
Y si en este marco se ha suspendido la retención a los cheques a cobrar en ventanilla con destino a ARBA en concepto de unos ingresos brutos provinciales a sujetos que no son contribuyentes de ese impuesto pero que no tienen recursos a la mano como no sea acudir a la Justicia, el panorama es realmente patético.
Aún así, las provincias deberán emitir deuda forzosa y probablemente retornar a las llamadas cuasi monedas. También podrán ir a canje “voluntario” de deuda pública o directamente al default. A todo esto los sindicatos y en especial la CGT pero también la CTA pretenden ocupar espacios de poder solicitando aumentos absolutamente inaplicables, mientras intentan incorporar en las listas sábana cargadas de candidatos testimoniales a sindicalistas para defender la quintita indefendible de un trabajo que merma día a día a la luz de los acontecimientos descriptos.
¿Cuál será la política fiscal, cuál la cambiaria, cuál la monetaria o la de deuda pública para el segundo semestre del año? No existe que sepamos un solo borrador que permita colegir qué se hará. NI tampoco qué se propone para el caso de que el oficialismo pierda las elecciones.
El discurso de que si el kirchnerismo pierde viene la explosión es un discurso chabacano, alarmista, de muy poco vuelo. Y esencialmente es un discurso tendiente a atemorizar a la población, como el recordado voto cuota en su momento.
La realidad es que los mismos políticos que hoy siguen defenestrando un sistema que hace 10 años que no se aplica, formaban parte de ese sistema hasta la médula, como puede verse en tantos videos en Internet, para dolor de cabeza de los antidemocráticos miembros del organismo de origen dictatorial llamado COMFER.
Nosotros no somos, como se sabe, analistas políticos. Pero es obvio que si la composición del Congreso se modifica y desaparece la mayoría automática que levanta la mano cuando lo pide el jefe, podemos llegar a estar en problemas. Vendrá seguramente una lluvia de D.N.U. (o medidas autóctonas violatorias de la ley, como las recordadas resoluciones prohibiendo exportaciones) con infinidad de normas y contra normas tendientes a incentivar lo inincentivable.
Actualmente la actividad interna está muy vinculada a la demanda externa. Hoy por hoy el sector externo representa casi el 40% del P.B.I., cuando en los 90 no superaba el 20%. De manera que la crisis internacional puede producir (y de hecho está produciendo) una notable desaceleración de la demanda externa, ello más allá de las increíbles decisiones de organismos como la ONCCA o de funcionarios como el secretario de comercio en materia de importaciones y exportaciones.
Szewach recuerda que en estos tiempos se han venido aplicando normas de lo más contradictorias, tales como cancelar anticipadamente deuda pública no vencida (FMI) o fefaultear. Subsidiar consumos energéticos o incrementar hasta un 400% las tarifas eléctricas. Usar fondos públicos para alentar el consumo privado o secar el sistema financiero de crédito para dicho sector, con el objeto, agregamos, de alentar la inversión de las Pymes.
Se han expropiado las AFJP para que discrecionalmente un funcionario del P.E. disponga de los fondos. Se ha puesto en marcha un blanqueo de capitales sin tomar en cuenta datos básicos tales como la ley penal cambiaria que hoy pretende subsanarse con un dictamen del Banco Central (¡dos meses después de estar en vigencia el blanqueo!). Se ha dispuesto coparticipar de laguna manera las retenciones de la soja, cuando la merma en la producción ha sido notable por efecto de la crisis del campo, de los valores internacionales y de la sequía. Se insiste en que si la 125 se hubiera aplicado la cosa no sería tan grave, pero eso no se corrige como correspondería, dado que implica un daño a la producción de ser así.
Acá se pasa de la heterodoxia a la ortodoxia sin solución de continuidad, afirma el economista que venimos citando.
Y, claro, la amenaza de la explosión, una verdadera ironía del destino peronista que ha gobernado la Argentina la mayoría de los 26 años de democracia que llevamos a cuestas. Incluso ha gobernado la mayoría de las provincias, en casi todo ese lapso, en especial la de Buenos Aires, hoy deficitaria y con innúmeros problemas que la llevan a violar la propiedad privada de manera grosera, torpe y hasta infantil.
No podemos colegir con exactitud qué ocurrirá en el segundo semestre en materia política. Si la presidenta renunciará como anticipó el piquetero-inocente Emilio Pérsico, funcionario del gobierno que es una mezcla del surrealismo patotero de D Elía y el neorrealismo de barricada de Jorge Ceballos.
Pero que repite el discurso oficial, sin duda alguna.
En este cuadro de situación todo es posible. Por eso en los primeros tres meses del año casi 6.000 millones de dólares salieron del país, mientras el gobierno intenta atraer capitales con el blanqueo. Intenta impedir importaciones para que no se usen dólares para pagarlas. Intenta que los exportadores saquen la soja de los silos bolsa para sumar divisas, y también intenta vía encajes bancarios favorecer la posición en reservas del Banco Central.
El futuro es hoy por hoy un mar de dudas. Nada está encarrilado y nadie sabe cómo seguirá la película.
La campaña iniciada en estas horas apunta a defenestrar a opositores con discursos descalificadores, como cuando Kirchner se detiene a afirmar que De Narváez tiene plata, como si ese hecho por sí sólo lo descalificara para ejercer un cargo político. Y como si el propio Néstor Kirchner fuera poco menos que un indigente.
Es realmente notable la baja calidad de los discursos y esto no es nuevo. No se conoce una sola idea coherente casi en ningún sector. Y desde el oficialismo se habla del modelo cuando en realidad tal modelo no existe ni jamás existió. Artilugios monetarios, controles de precios, falseamientos de datos estadísticos, prohibiciones inconstitucionales, no devoluciones de impuestos con argumentos fuera
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
En un interesante trabajo publicado por el economista Enrique Szewach en el diario Ámbito Financiero del miércoles 29 de abril se plantean distintos escenarios para el día posterior a los comicios de junio.
Esencialmente, el economista habla de la incertidumbre, tal como tantas veces la hemos referido en nuestros comentarios. Incertidumbre provocada entre otras cosas por el enorme grado de improvisación y la creciente arbitrariedad reinante.
Szewach habla del contexto político segúne resultado electoral. También se refiere a la situación internacional y finalmente el grado de arbitrariedad con que se maneja la economía desde el gobierno.
De estos tres aspectos el que podemos resaltar como no contemplado mayormente por nosotros hasta ahora es el del resultado electoral y sus implicancias.
Si en el actual contexto vemos con frecuencia el alto grado de improvisación reinante, o la forma en que se generan conflictos absolutamente inútiles, a los que se suman anuncios a las apuradas sin contenido ni adecuación práctica, todo ello sin ningún tipo de referencia institucional, podemos deducir que el panorama es, hoy mismo, bastante turbio.
Qué pasará luego del 28 de junio si el partido gobernante pierde las elecciones en términos generales es una gran incógnita. Y también lo es si gana.
Porque la realidad es que mientras los ingresos podrán crecer, digamos un 15%, el gasto está en vías claras de duplicación en cuanto a crecimiento. Las importaciones se limitan o cierran de mil maneras, las exportaciones están restringidas, la sequía ha jugado su papel en la producción primaria, sumada al conflicto agropecuario.
Las provincias tienen crecientes problemas y los déficit han comenzado a multiplicarse. La verdadera andanada inconstitucional recaudatoria llevada a delante por la provincia de Buenos Aires, de la mano de un aparentemente bonachón gobernador es terrible. Y todo con el único objeto de rapiñar fondos de donde fuere y como fuere.
Y si en este marco se ha suspendido la retención a los cheques a cobrar en ventanilla con destino a ARBA en concepto de unos ingresos brutos provinciales a sujetos que no son contribuyentes de ese impuesto pero que no tienen recursos a la mano como no sea acudir a la Justicia, el panorama es realmente patético.
Aún así, las provincias deberán emitir deuda forzosa y probablemente retornar a las llamadas cuasi monedas. También podrán ir a canje “voluntario” de deuda pública o directamente al default. A todo esto los sindicatos y en especial la CGT pero también la CTA pretenden ocupar espacios de poder solicitando aumentos absolutamente inaplicables, mientras intentan incorporar en las listas sábana cargadas de candidatos testimoniales a sindicalistas para defender la quintita indefendible de un trabajo que merma día a día a la luz de los acontecimientos descriptos.
¿Cuál será la política fiscal, cuál la cambiaria, cuál la monetaria o la de deuda pública para el segundo semestre del año? No existe que sepamos un solo borrador que permita colegir qué se hará. NI tampoco qué se propone para el caso de que el oficialismo pierda las elecciones.
El discurso de que si el kirchnerismo pierde viene la explosión es un discurso chabacano, alarmista, de muy poco vuelo. Y esencialmente es un discurso tendiente a atemorizar a la población, como el recordado voto cuota en su momento.
La realidad es que los mismos políticos que hoy siguen defenestrando un sistema que hace 10 años que no se aplica, formaban parte de ese sistema hasta la médula, como puede verse en tantos videos en Internet, para dolor de cabeza de los antidemocráticos miembros del organismo de origen dictatorial llamado COMFER.
Nosotros no somos, como se sabe, analistas políticos. Pero es obvio que si la composición del Congreso se modifica y desaparece la mayoría automática que levanta la mano cuando lo pide el jefe, podemos llegar a estar en problemas. Vendrá seguramente una lluvia de D.N.U. (o medidas autóctonas violatorias de la ley, como las recordadas resoluciones prohibiendo exportaciones) con infinidad de normas y contra normas tendientes a incentivar lo inincentivable.
Actualmente la actividad interna está muy vinculada a la demanda externa. Hoy por hoy el sector externo representa casi el 40% del P.B.I., cuando en los 90 no superaba el 20%. De manera que la crisis internacional puede producir (y de hecho está produciendo) una notable desaceleración de la demanda externa, ello más allá de las increíbles decisiones de organismos como la ONCCA o de funcionarios como el secretario de comercio en materia de importaciones y exportaciones.
Szewach recuerda que en estos tiempos se han venido aplicando normas de lo más contradictorias, tales como cancelar anticipadamente deuda pública no vencida (FMI) o fefaultear. Subsidiar consumos energéticos o incrementar hasta un 400% las tarifas eléctricas. Usar fondos públicos para alentar el consumo privado o secar el sistema financiero de crédito para dicho sector, con el objeto, agregamos, de alentar la inversión de las Pymes.
Se han expropiado las AFJP para que discrecionalmente un funcionario del P.E. disponga de los fondos. Se ha puesto en marcha un blanqueo de capitales sin tomar en cuenta datos básicos tales como la ley penal cambiaria que hoy pretende subsanarse con un dictamen del Banco Central (¡dos meses después de estar en vigencia el blanqueo!). Se ha dispuesto coparticipar de laguna manera las retenciones de la soja, cuando la merma en la producción ha sido notable por efecto de la crisis del campo, de los valores internacionales y de la sequía. Se insiste en que si la 125 se hubiera aplicado la cosa no sería tan grave, pero eso no se corrige como correspondería, dado que implica un daño a la producción de ser así.
Acá se pasa de la heterodoxia a la ortodoxia sin solución de continuidad, afirma el economista que venimos citando.
Y, claro, la amenaza de la explosión, una verdadera ironía del destino peronista que ha gobernado la Argentina la mayoría de los 26 años de democracia que llevamos a cuestas. Incluso ha gobernado la mayoría de las provincias, en casi todo ese lapso, en especial la de Buenos Aires, hoy deficitaria y con innúmeros problemas que la llevan a violar la propiedad privada de manera grosera, torpe y hasta infantil.
No podemos colegir con exactitud qué ocurrirá en el segundo semestre en materia política. Si la presidenta renunciará como anticipó el piquetero-inocente Emilio Pérsico, funcionario del gobierno que es una mezcla del surrealismo patotero de D Elía y el neorrealismo de barricada de Jorge Ceballos.
Pero que repite el discurso oficial, sin duda alguna.
En este cuadro de situación todo es posible. Por eso en los primeros tres meses del año casi 6.000 millones de dólares salieron del país, mientras el gobierno intenta atraer capitales con el blanqueo. Intenta impedir importaciones para que no se usen dólares para pagarlas. Intenta que los exportadores saquen la soja de los silos bolsa para sumar divisas, y también intenta vía encajes bancarios favorecer la posición en reservas del Banco Central.
El futuro es hoy por hoy un mar de dudas. Nada está encarrilado y nadie sabe cómo seguirá la película.
La campaña iniciada en estas horas apunta a defenestrar a opositores con discursos descalificadores, como cuando Kirchner se detiene a afirmar que De Narváez tiene plata, como si ese hecho por sí sólo lo descalificara para ejercer un cargo político. Y como si el propio Néstor Kirchner fuera poco menos que un indigente.
Es realmente notable la baja calidad de los discursos y esto no es nuevo. No se conoce una sola idea coherente casi en ningún sector. Y desde el oficialismo se habla del modelo cuando en realidad tal modelo no existe ni jamás existió. Artilugios monetarios, controles de precios, falseamientos de datos estadísticos, prohibiciones inconstitucionales, no devoluciones de impuestos con argumentos fuera