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> ARBANet Y SU MARCO LEGAL
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> El siguiente trabajo, elaborado por el colega Federico Frittayón, llegó a nuestras manos por medio del correo electrónico. Dado que en estos días se cumple con el incumplimiento, por así decirlo, de aquello que se había anunciado con relación a la devolución de las retenciones de impuesto sobre los ingresos brutos a cuentas bancarias a quienes no son contribuyentes de ese impuesto, nos parece importante, una vez más, dar la máxima difusión posible a todos aquellos análisis de carácter profesional dirigidos a explicar el modo de proceder del gobierno y la legislatura de la provincia de Buenos Aires.
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> Ilegal. (ARBANet)
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> Federico Frittayón
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> Bastarda de legalidad, así nació ARBANet, tanto que es necesario titularizar el trabajo con lo que debiera ser un mero adjetivo.
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> Es despreciable la actitud despótica de quien recauda pero, a juzgar por los antecedentes, la cualidad parece devenir de un fuerte sustantivo que no sólo lo describe, sino que lo subjetiviza.
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> La RN 111, que reglamenta obligaciones que comienzan a vencer el 12 de diciembre, recién se publica en el Boletín Oficial el 9: que todo sea urgente, súbito, que no haya tiempo de pensar, que nadie se pregunte por sus derechos.
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> También nos sorprenderemos “gratamente” con anticipos liquidados exiguos, mínimos, que no asustan, como tampoco asustaba la retención bancaria del 0,49% que hoy ya sextuplicó, y más, ese ratio.
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> Interesante manera de gobernar, publicitando defensas a los derechos humanos y soslayando las garantías republicanas básicas como lo es la división de poderes. Mejor eliminemos las legislaturas que lo único que ocasionan son gastos, ¿o alguien se siente representado?
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> 1 El río suena: marco legal:
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> A mediados del año en curso, la Legislatura Provincial en un todo de acuerdo con su conducta complaciente hacia los caprichos tributarios del Poder Ejecutivo y, particularmente, del Mediático Recaudador, procede a realizar ciertas modificaciones al Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires a través de la ley 13.850.
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> Más allá de que la misma no tiene desperdicio como compendio de estudio tributario, y no como ejemplo positivo, en lo que interesa respecto de la criatura que se estaba gestando y que meses después sería bautizada ARBANET, trae las siguientes novedades:
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> 1) En el artículo 83, norma cuasi formal que establecía los momentos para el pago de los impuestos provinciales, agrega el siguiente párrafo:
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> Art. 83 – (…) Asimismo, la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras. En caso que los pagos así realizados deviniesen indebidos o sin causa, serán considerados como créditos fiscales a favor del contribuyente, y podrán ser objeto de demanda de repetición.
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> 2) Por otra parte, cambia la redacción del artículo 93, y queda de la siguiente manera:
>
> Art. 93 – La Autoridad de Aplicación deberá compensar, de oficio o a pedido de los contribuyentes o responsables, los saldos acreedores, cualquiera sea la forma o el procedimiento por el cual se establezcan, con las deudas o saldos deudores de gravámenes declarados por los contribuyentes o responsables, o determinados por la Autoridad de Aplicación.
>
> La compensación se aplicará de modo tal de extinguir la totalidad de las deudas no prescriptas de la obligación fiscal cuyo pago en exceso originó el saldo acreedor, comenzando por las más remotas.
>
> Si una vez extinguida la totalidad de la deuda correspondiente a la obligación fiscal cuyo pago en exceso originó el saldo acreedor, subsistiese a favor del contribuyente o responsable un remanente, la Autoridad de Aplicación podrá computar el mismo, en la forma y modo que establezca mediante reglamentación, como pago a cuenta de obligaciones futuras de la misma obligación, o aplicarlo a la cancelación de otras obligaciones adeudadas por el contribuyente o responsable.
>
> La compensación prevista en el presente artículo se efectuará comenzando por los intereses y recargos, siguiendo con las multas y los gravámenes, en ese orden.
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> 3) También estrena redacción el Artículo 182:
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> Art. 182 - El período fiscal será el año calendario.. El gravamen se ingresará mediante anticipos mensuales liquidados por la Autoridad de Aplicación.
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> Tratándose de contribuyentes comprendidos en las disposiciones del Convenio Multilateral del 18 de agosto de 1977 y sus modificaciones, los anticipos y el pago final tendrán vencimiento dentro del mes siguiente o subsiguiente en fecha a determinar por la Comisión Plenaria prevista en el Convenio citado y que se trasladará al primer día hábil posterior cuando la fecha adoptada con carácter general recayera en un día que no lo fuera.
>
> Sin perjuicio de lo establecido en el primer párrafo, la Autoridad de Aplicación podrá disponer, de manera general, o para determinado grupo o categoría de contribuyentes o responsables, la liquidación del impuesto e ingreso de los anticipos sobre la base de declaraciones juradas.
>
> Asimismo, podrá disponer, cuando razones de administración lo requieran, el ingreso de los anticipos en forma bimestral.
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>
>
> 4) Y el 183:
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> Art. 183 - Los anticipos a que se refiere el artículo anterior, se liquidarán -excepto contribuyentes del Convenio Multilateral- de acuerdo con las normas que dicte al efecto la Autoridad de Aplicación, debiendo ingresarse el anticipo dentro del mes calendario siguiente al vencimiento de aquellos. Asimismo, dicha Autoridad establecerá la forma y plazos de inscripción de los contribuyentes y demás responsables.
>
> Juntamente con el pago del último anticipo del año, deberá presentarse una declaración jurada en la que se determinará el impuesto del período fiscal anual e incluirá el resumen de la totalidad de las operaciones del período.
>
> Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 201 y 202, los contribuyentes comprendidos en las disposiciones del Convenio Multilateral del 18 de agosto de 1977 y sus modificaciones, presentarán una declaración jurada anual, determinativa de los coeficientes de ingresos y gastos a aplicar por jurisdicción y demás requisitos que establezca la Comisión Arbitral del Convenio Multilateral, en la forma y plazos que la misma disponga.
>
> Las omisiones, errores o falsedades que en las declaraciones juradas se comprueben están sujetas tanto a las penalidades establecidas en este Código, como a las que contemple la legislación nacional.
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>
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>
> 2 Interpretación de las nuevas normas (que la inocencia les valga):
>
> Podemos decir que, de la lectura de las normas arriba detalladas, se veía nacer un nuevo método de liquidación del impuesto a los Ingresos Brutos. Este sistema podría estar caracterizado como sigue:
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> 1) Nos encontramos claramente con un impuesto de período anual que se ingresará sobre la base de anticipos mensuales.
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> 2) La principal novedad es que los anticipos los liquidará ARBA, por lo que ya no quedan dudas de que los mismos no tendrán el carácter de DDJJ.
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> 3) Como tales, como anticipos, tendrán el carácter de pago a cuenta de una obligación principal que es la del pago del impuesto, razón por la cual se vuelve operativo el último párrafo del artículo 82.
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> 4) Los contribuyentes del Convenio Multilateral quedan fuera de este sistema.
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> 5) Otros, a designar por ARBA, también podrían quedar excluidos del régimen.
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>
> Hasta aquí no veo inconvenientes en la aplicación de este nuevo método. De hecho, con una reglamentación que se adecue a derecho (y con esto no sólo me refiero al Código Fiscal sino a toda normativa de orden superior), podría llegarse a un sistema perfectamente coherente, comparable al nacional.
>
> Así, se podría establecer una forma de pago de anticipos sobre la base de la DDJJ del año anterior, siempre permitiendo al contribuyente que recalcule en menos cuando estos pagos se presupuesten como superiores a los que realmente redundarán del cálculo de la obligación jurídico tributaria.
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> Sobre estas premisas, palabras más palabras menos, funcionan los regímenes de anticipos de los impuestos nacionales a las Ganancias, a la Ganancia Mínima Presunta y a los Bienes Personales, tal cual surge de la RG (AFIP) 327.
>
> Ahora bien, si es cierto que hasta aquí las normas legales no merecen mayor tacha, lo que se podría preguntar algún tributarista extranjero que ande por estos lados es porqué cambiar el sistema anterior por éste, cuando el viejo parecía llevar el hilo del negocio del contribuyente en razón de mantener una constante relación del pago mensual o bimestral con lo que se constituiría en la base de medición del tributo: los ingresos brutos.
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> Y digo que el dudoso tiene que ser extranjero porque cualquiera que tenga más de 20 años de argentino (y diría que podemos soslayar la condición de especialista en la materia) ya estaba mirando de costado estas normas y con los ojos achinados, porque por experiencia hemos aprendido que cuando el río suena…
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>
> 3 Agua trae: la reglamentación de ARBA.
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> Con la concepción de la criatura, ARBA se prepara para parirla.
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> El acontecimiento fue anunciado con notificaciones previas a cualquier reglamentación, en donde se le informaba a los contribuyentes con ingresos menores a $ 450.000,- anuales que estaban de parabienes porque la administración fiscal bonaerense le simplificaba sus siete declaraciones juradas (o trece, según sea el caso) en una sola, resultando que se pagarían 12 anticipos del impuesto según lo determine ARBA a gusto y piacere.
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> Con el último anticipo, sí se presentaría aquella DDJJ anual que conciliaría lo determinado por el organismo con lo real (claro, lo real, la determinación legal del tributo: base de medición por alícuota; a ello se le restarán las retenciones y percepciones efectivamente sufridas – no las que tenga ARBA registradas – y así se determinaría el verdadero importe a ingresar).
>
> Para rematarla, informaban que de haber pagado con liquidaciones en defecto se deberá cancelar el saldo pero, en caso contrario, ARBA procedería a la devolución o una fiscalización, sí a una “fiscalización”.
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> Y acá nos encontramos con que nuestro tributarista extranjero, ya más asombrado, empieza a ver cómo le sube el agua, pero aún incrédulo opina que esto sólo se debe tratar de una torpeza en la divulgación de la noticia y que todo quedará aclarado con la reglamentación.
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> A la hora del parto, lejos del angelito que pronosticaba el buen hombre del exterior y pese a las albricias con que lo anunciaba el organismo fiscal provincial, nos encontramos con ARBANET, un nombre casi bíblico… pero de los malos, eh?
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> Concretamente, la Resolución Normativa 111, establece un sistema de pago del impuesto a los ingresos brutos que funcionaría, en sus aspectos salientes, de la siguiente manera:
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>
>
> 1) El contribuyente tiene que ingresar a la página de ARBA y acceder a los anticipos mensuales que el organismo liquidó y que deberá pagar. (Art. 9).
>
> 2) Los anticipos se calcularán sobre la base de ingresos brutos estimados por ARBA para lo que tomará en consideración (Art. 5):
>
> a. La información vinculada al contribuyente (¿?).
>
> b. Las DDJJ presentadas.
>
> c. La información proporcionada por los agentes de recaudación.
>
> d. Demás datos obtenidos por otros organismos públicos o privados.
>
> 3) No lo dice en ningún lado, pero en un esfuerzo de lógica habría que suponer que a esos ingresos estimados se le aplicará la alícuota correspondiente a su actividad.
>
> 4) A efectos de determinar el monto a pagar se considerarán las retenciones y percepciones que haya sufrido el contribuyente y que se encuentren en la base de datos de la Administración (Art. 6).
>
> 5) Se considerará el mínimo mensual (Art. 7).
>
> 6) El contribuyente deberá presentar una DDJJ anual en la que determinará el impuesto del período fiscal anual (Art. 12).
>
> 7) No obstante, ARBANET proveerá una DDJJ anual con un detalle de la información indiciaria utilizada durante el año (Art. 13).
>
> 8) Finalmente, en razón de la conciliación entre la verdadera liquidación tributaria y la presumida por ARBA pueden suceder dos cosas con sus consecuentes efectos:
>
> a. Que el impuesto real sea mayor que la suma de los anticipos: en tal caso el contribuyente deberá ingresar el saldo (Art. 14).
>
> b. Lo contrario: la devolución de la diferencia estará sujeta al procedimiento de repetición (Art. 15).
>
>
>
>
>
> 4 Ilegal.
>
> El resumido anterior dibuja un sistema que es arbitrario. Quiero ser explícito, no un sistema que puede propender al arbitrio o a generar inequidades, no, el sistema ya tiene esos vicios, no importa si el efecto de su aplicación deriva en la más exacta y pulida consideración de la capacidad contributiva, ya está concebido desde la falta de objetividad y de igualdad frente a la ley que deben tener los contribuyentes en su relación con el fisco.
>
> Esta apreciación se justifica en varios puntos que a continuación detallo:
>
>
>
> A. Naturaleza del anticipo.
>
> Lo primero que es necesario indicar es que el anticipo de un impuesto tiene una naturaleza, según la cual, no se lo puede desvincular del impuesto que se pretende estar adelantando.
>
> El anticipo es un pago a cuenta de una obligación de orden público como lo es el impuesto. Hace varios años, Francisco Martínez decía que “…el anticipo es una prestación que se efectúa a cuenta del tributo del período fiscal y que, por esto mismo, se imputa al pago de dicho tributo, aquél no puede revestir otra naturaleza que la de un pago a cuenta de una obligación futura, que es, precisamente su causa (causa solvendi) y el centro de gravedad del fenómeno jurídico que se considera, y no a la inversa.”[1]
>
> Es importante no perder de vista que el anticipo tiene una relación íntima con el impuesto respecto del cual es pago a cuenta. Si no existiera dicho tributo, devenido de la voluntad del legislador de imponerlo dentro de las facultades que le corresponden y con riguroso respeto por las limitaciones a dicho poder, el anticipo perdería justificación.
>
> Las razones para la implementación de un sistema de pago a cuenta de los impuestos de período anual, se han encontrado, fundamentalmente, en la necesidad del Estado de uniformar sus ingresos durante todo el año.
>
> Merece comentarse que la otra cara de la necesidad fiscal es el derecho del contribuyente a no erogar un importe que suponga un exceso respecto del impuesto; por eso se ha dicho que en la autorización legal para la reglamentación de anticipos “…el legislador supone la permanencia en el tiempo de la capacidad contributiva manifestada en el ejercicio anterior, que sirve de base para el cálculo de las sumas a anticipar.”[2]
>
> Si bien esta apreciación tiene relación directa con el sistema nacional, en el cual los anticipos se calculan sobre la base de la DDJJ del año anterior, la consideración de cierta uniformidad en la capacidad contributiva o, por lo menos, de una estricta vinculación entre el cálculo del pago a cuenta y del impuesto futuro, es necesaria para la procedencia legal del sistema que se instaure.
>
>
>
> B. Vinculación del anticipo con elementos ajenos al tributo.
>
> El cálculo del anticipo parece tener un elemento sustancial (que no obstante nunca aparece explícito) que son los ingresos que ARBA presume que el contribuyente ha tenido.
>
> Sin embargo, el origen de esa presunción no se expresa en momento alguno. La Resolución indica que tomará en consideración: “…la información vinculada al contribuyente, las declaraciones juradas presentadas, la información proporcionada por los agentes de recaudación y demás datos obtenidos a través de otros organismos públicos o privados.”
>
> ¿Pero de qué información vinculada al contribuyente estaremos hablando? ¿Incidirá si es rubio o negro, judío o cristiano, alto o bajo, gordo o flaco? ¿No? Entonces podremos pensar en información patrimonial: ¿será importante si tiene un auto o dos?¿o varias casas? Tal vez sea muy importante si pagó el impuesto adicional a automotores e inmobiliario y le compensen la diferencia tal cual lo indica el mandato legislativo… no sueñe[3].
>
> Parece coherente tener en cuenta las declaraciones juradas presentadas y los datos devenidos de los agentes de recaudación, pero da bastante miedo aquello de los demás obtenidos a través de otros organismos públicos… ¡o privados! ¿De qué organismos estará hablado?¿De la SIDE?¿De Veraz? Yo no sé, no sé porque no lo dice en ninguna parte.
>
> El que suscribe también tiene sus tareas de inteligencia y se hizo de un instructivo interno de ARBA que indica:
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>
>
> “Método de estimación de ingresos: el fisco, en función a las deducciones y percepciones informadas por los agentes, a las operaciones de ventas con tarjetas de crédito y/o débito, los índices de crecimiento de la actividad económica, los índices de evasión fiscal, el coeficiente de riesgo de cada contribuyente, y toda otra información de consumos, compras, gastos, ventas y operaciones físicas con las que cuenta, calculará los anticipos a pagar por los contribuyentes.”
>
>
>
> Algunos ítems parecen coherentes, incluso como hechos ciertos serían tomados en una DDJJ: las ventas, las retenciones, etc.
>
> Pero lo que parece indicar este instructivo es que, si la actividad económica crece, el anticipo será mayor (al revés no está claro que también funcione). También que la incompetencia fiscal de recaudar impuestos en cabeza de quien los debe hará pasible a los contribuyentes que sí los pagan de cierto aumento en su anticipo mensual.
>
> Como huelga decir, esto es un reverendo disparate; en nada se relaciona con la naturaleza jurídica de un anticipo y su necesaria vinculación con una obligación jurídica tributaria. El lector podrá decir que me ha fallado el trabajo de inteligencia, es cierto, pensemos que es así, que esto es un disparate que sólo cabe en un chisme mal pasado, pero ¿acaso no caben todos esos índices en el universo que determina el artículo quinto de la RN 111…?
>
> Como bien puede concluirse, la determinación del anticipo es una lotería, el contribuyente no puede presupuestar en modo alguno su cuantía porque desconoce el elemento principal para su determinación, pero no es el único problema.
>
>
>
> C. Falta de precisión en los elementos de cálculo.
>
> La RN 111/2008 en ningún momento explicita cuáles serán los elementos vinculados con la determinación que hará ARBA.
>
> Nótese que nunca dice qué alícuota se le aplicará a los ingresos presuntos y, revisadas que fueron las liquidaciones de anticipos que emite ARBANET (formulario 450B), resulta ser que establece ciertos datos absolutamente desarticulados. Concretamente, da los siguientes respecto de la liquidación:
>
>
>
> Retenciones; Retenciones Bancos; Percepciones; Percepciones Aduaneras: las que aparecen por monto globales para cada renglón.
>
> Total a Pagar: que es coincidente con el anticipo.
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>
>
> Estos datos están completamente desvinculados. No hay información alguna respecto de los ingresos más que una somera indicación que alude al origen de los mismos, por ejemplo: “IIBB” o “Banco”, pero no se encuentran cuantificados ni mucho menos.. Además, el significado de “Banco” no está claro y pareciera indicar que la información se habría obtenido de acreditaciones bancarias, cuestión que en modo alguno representa ingresos gravados per se, pero que sí cabe en el universo definido por la Resolución.
>
> No existe dato respecto de la alícuota que se aplica, y si el contribuyente tiene más de una actividad, por supuesto que no hay discriminación de tipo alguno.
>
> El anticipo no se encuentra ligado de forma alguna con el resto de los datos, es decir, uno esperaría una suerte de ecuaciones:
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>
>
> Anticipo = (Ingresos Presuntos x Alícuota o Mínimo) el mayor
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> Importe a ingresar = Anticipo – Ret. y Perc.
>
>
>
> Pero nada de eso hay. Luego una leyenda “informa” que “Para la liquidación de presenta anticipo se ha considerado información correspondiente al período 01/01/2008 al 30/10/2008”, lo que no hace más que sembrar otras dudas: ¿las retenciones y percepciones serán de esos casi diez meses o sólo del mes del anticipo?¿En qué consiste esa liquidación si no hay ingresos ni alícuota?¿Por qué no se habrá tenido en cuenta la información del 31 de octubre?
>
>
>
> D. Imposibilidad de rectificar el cálculo.
>
> Como ya se ha dicho, la naturaleza del anticipo redunda en una ligazón íntima de éste con el impuesto del cual resulta ser pago a cuenta. Por esta razón, no se puede escindir de la revisión que pueda hacer el contribuyente de su correcto cálculo, no ya con los datos que debería explicitar ARBA en cuanto a la ecuación que llevaría a ello, sino con la verdadera consideración que pueda hacer él mismo respecto de los hechos imponibles que genera durante el ejercicio en curso.
>
> Existe jurisprudencia de cámara que reconoce el derecho inalienable del sujeto pasivo de recalcular los pagos a cuenta, aún cuando no existiera norma reglamentaria que lo permita: “negar por una razón de omisión reglamentaria transitoria el derecho del contribuyente a adecuar la cuantía del anticipo en función de la realidad económica vigente a la fecha de su vencimiento e ingreso, se exhibe en oposición a la economía del anticipo y de los impuestos específicos al cual acceden. (…) En efecto, a) los anticipos constituyen pagos a cuenta (art. 28, ley 11.683) o ingresos provisorios de un impuesto futuro, basados en una presunción de mantenimiento de hecho imponible o capacidad contributiva (ver dictamen DGI 194/48, actuaciones administrativas, y res. gral. 2520, art. 1º), de manera que la misma, como condición de su razonabilidad, debe admitir prueba en contrario”.[4]
>
>
>
> E. Imposibilidad de compensar con retenciones sufridas.
>
> Si vemos el mecanismo de cálculo que establece la resolución, observamos que de ARBANET también resultará la imputación de las retenciones y percepciones que hubiera sufrido el contribuyente y que figuren en la base de datos de ARBA:
>
> Esto tiene, por lo menos, dos aristas.
>
> Primero es necesario establecer la diferencia entre anticipo y retenciones y percepciones. El primero se diferencia de los otros conceptos en el sentido de que se debe determinar en función de la obligación tributaria que los justifica, deben ser una medida del tributo que resultará. Bien dice el artículo 82 del CF que “la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras” y es la propia RN 111 en su artículo octavo la que indica que “Los anticipos ingresados por el contribuyente tendrán el carácter de pagos a cuenta del impuesto que corresponda al período fiscal anual.”
>
> Por otra parte, las retenciones y percepciones se originan en operaciones que se presumen ligadas a hechos imponibles, y ya son ingresos directos al fisco.
>
> La RN 111 no considera esta diferencia, y entonces integra todos los conceptos en una misma determinación. De la lectura que podemos hacer de la liquidación que se hace de los anticipos mediante el formulario 450B, no vemos que se aprecie esta transparencia que permita revisar si las retenciones y percepciones superan al anticipo ponderado y, en tal caso, resulten en un saldo a favor que bien se podría trasladar al período siguiente.
>
> Por otro lado, es diáfano que no siempre se podrán imputar las retenciones y percepciones sufridas.
>
> Para que una retención o percepción reduzca el anticipo, según la RN debe cumplir una doble condición: que el contribuyente la haya sufrido y que figure en la base de ARBA. La pregunta obvia es qué sucede si efectivamente el contribuyente la sufrió pero no figura en la base de ARBA porque, por ejemplo, el agente de recaudación no la ingresó. La respuesta, dentro del contexto al que lamentablemente nos tiene acostumbrados el Mediático, también es obvia: si no cumple las dos condiciones, marche preso.
>
>
>
> F. Imposibilidad de excluirse de los regímenes de recaudación.
>
> Como si esto fuera poco, si el contribuyente verifica que constantemente genera saldos a favor por mérito de verse incorporado en varios regímenes de recaudación, el artículo 17 de la RN 111 indica que “Los contribuyentes incluidos en el sistema de liquidación de anticipos que se establece mediante la presente, no podrán solicitar la autorización de exclusión de los regímenes de retención o percepción vigentes”, resultando que su problema será permanente.
>
> Amén de la incongruencia que implica esta serie de desaciertos en la relación íntima que debe haber entre regímenes de recaudación, anticipos, y el impuesto que los justifica, no es menos importante la arbitrariedad que pone en desigualdad manifiesta a estos contribuyentes respecto de aquellos que no entren en este sistema.
>
>
>
> G. La devolución por vía de la repetición.
>
> Como comentamos, una vez al año se podrá revisar lo pagado y compararlo con lo que se debió pagar. Téngase presente que las diferencias se podrán haber generado, por ejemplo, en:
>
>
>
> 1) La más importante: el impuesto real, el que se corresponde con el mandato legal, aquél que el legislador quiso imponer en un todo de acuerdo con todos los principios de tributación, es distinto al determinado por ARBANET; a su vez porque:
>
> a. Los ingresos presuntos en nada se parecen a los reales.
>
> b. Desarrollando más de una actividad fueron imputados a la de mayor alícuota.
>
> c. ARBA eligió una alícuota que no existe (recordemos que en ningún momento se aclara cuál debe ser o si existe alícuota a tener en cuenta).
>
> 2) Las retenciones y percepciones sufridas han superado al impuesto anual determinado.
>
> 3) Existieron retenciones y percepciones sufridas que no fueron ingresadas por los agentes.
>
> 4) Existieron retenciones y percepciones sufridas, ingresadas por los agentes, pero que sólo sabría Dios porqué no están en la base de datos.
>
>
>
> Llegado el caso, el contribuyente puede pedir que le devuelvan la diferencia. Es decir, existe un crédito claro a favor del sujeto pasivo que se deriva de la única determinación tributaria acorde a ley, la DDJJ, que no ha sido impugnada y cuyo pago fue adelantado en el tiempo, pero el contribuyente no podrá compensarla con otros impuestos ni con el mismo, sino que deberá repetir el saldo, una operación que probablemente demorará años y que si atendemos a las características de estos pequeños empresarios y profesionales, probablemente se volverá antieconómica porque el total a recuperar difícilmente cubra los honorarios que demandará el trámite.
>
> Y no por ser poco el importe a repetir será poco importante. $ 500,- sería algo que nadie reclamaría, una diferencia de esas características no vale el dolor de cabeza de un procedimiento de repetición y mucho menos lo que cobraría un profesional para llevarlo a cabo, pero es un importe que, por ejemplo en un contribuyente de una facturación de $ 100.000,- y tasa del 3%, representa un incremento en la obligación tributaria del 17%. ¿Se va fundir? No. Pero si el legislador decidió gravar su actividad con el 3%, ¿Por qué debe pagar más de eso?
>
>
>
> H. Falta de un sistema alternativo.
>
> Esta cuestión, que podría vincularse al punto anterior o al que plantea la imposibilidad de rectificar el cálculo del anticipo, prefiero tratarla en forma apartada porque creo que es sumamente importante.
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> El anticipo tiene una relación directa con el impuesto que le da origen, como tal, bien puede concluirse que es un pago a cuenta de la obligación jurídico tributaria. Si quedaran dudas a este respecto, las mismas se diluyen en atención a que es la propia RN 111 la que indica en su artículo 8 esta cuestión.
>
> Esto no es de menor importancia, ya que el artículo 83 del Código Fiscal claramente establece que “…la Autoridad de Aplicación podrá facultar a los contribuyentes y responsables, a efectuar pagos a cuenta de obligaciones fiscales futuras.” En este orden, la posibilidad que tiene la autoridad de aplicación de establecer un sistema de pagos a cuenta como el que dispuso, sólo es viable en la medida en que el mismo no sea obligatorio, ya que ARBA, por mandato legal, sólo podría establecer un sistema de estas características en la medida en que sea una “facultad” para el contribuyente y no una obligación..
>
> Efectivamente, la ley dice que se podrá facultar a los contribuyentes a efectuar pagos a cuenta. Según el Diccionario de la Real Academia Española[5]:
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>
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> Facultar: Conceder facultades a alguien para hacer lo que sin tal requisito no podría.
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>
> Facultad: (2da acepción) Poder, derecho para hacer algo.
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>
> Como puede apreciarse, la ley posibilita que el fisco le dé un derecho a un contribuyente, y no que lo obligue a algo. El fisco no puede imponer al contribuyente un sistema de pagos a cuenta, porque si así lo hiciera el sujeto pasivo perdería la facultad que pretende el legislador, perdería el derecho a hacer algo porque se vería obligado a realizarlo.
>
> A modo de aclaración, que sirva la redacción de la ley nacional 11.683 que le brinda la posibilidad a la AFIP de exigir pagos en concepto de anticipo y no de facultar al contribuyente para que pague los impuestos de una forma distinta a la que se corresponde con el período anual:
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> (LPF 11.683) Art. 21 - Podrá la Administración Federal de Ingresos Públicos exigir, hasta el vencimiento del plazo general o hasta la fecha de presentación de la declaración jurada por parte del contribuyente, el que fuera posterior, el ingreso de importes a cuenta del tributo que se deba abonar por el período fiscal por el cual se liquidan los anticipos.
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>
> Cuando ARBA, a través del artículo 1 de la RN 111 establece que los contribuyentes con ingresos inferiores a $ 450.000 “deberán cumplir con la obligación de ingresar los anticipos liquidados por la Autoridad de Aplicación”, impone una directiva para la cual no tiene potestad.
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>
>
> I. Reserva de Ley.
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> Nullum tributo sine lege, según el aforismo latino. Simplemente significa, nada más y nada menos, que sin una ley que lo indique no puede haber tributo.
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> Es ajeno a mi intención repetir la lista interminable de doctrina y jurisprudencia que respalda el límite constitucional al poder tributario que más tajantemente ha defendido la justicia, dándole al mismo la más amplia interpretación: negación de la analogía, imposibilidad de crear hechos imponibles por cualquier vía que no sea legal, negación a la potestad del ejecutivo a derogar exenciones aún cuando se le haya delegado la misma por vía de una ley, etc.
>
> Ahora bien, si nos encontramos con que el ejecutivo determinará la cuantía de los doce anticipos mensuales del impuesto anual; con que no tiene que utilizar base concreta alguna sino que simplemente presumirá la base de medición del impuesto; si tampoco tiene que utilizar ninguna alícuota para su cálculo; si la determinación del anticipo no puede compensarse plenamente con percepciones y retenciones sufridas por el contribuyente correspondientes al mismo período e impuesto que se está anticipando; si de estos regímenes de recaudación, también creación del ejecutivo, el sujeto no puede librarse; si el contribuyente no puede rectificar el importe determinado por ARBA; si al cabo del año la probable diferencia a favor del suejeto se vuelve un crédito absolutamente ilusorio, ya que la posibilidad de volverlo efectivo se diluye por negarse su compensación y porque la repetición demandará más gastos que el monto del propio crédito; digo, si ocurre todo eso, ¿acaso no nos encontramos con un tributo que fue creado por el fisco? Porque de Impuesto a los Ingresos Brutos sólo le quedará el nombre.
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>
>
> 5 Conclusión.
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> Del punto anterior surge transparente el carácter arbitrario y por lo tanto ilegal del régimen de anticipos que pretende imponer ARBA. La norma vuelve célebre al Mediático Recaudador… tristemente célebre.
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> Será interesante conocer el fin de esta película para saber si todo lo que uno enseña en la educación de grado está en franco desuso o si, por el contrario, la RN 111 se volverá material obligatorio de estudio como compendio de todo lo que no debe hacerse.
>
> A su vez, también es interesante ver como los fiscos tienden a abusar de aquellos que más tienen que proteger. Los atropellos reiterados que se verifican en el quehacer diario tienen, las más de la veces, implicancias contra los pequeños contribuyente; basta con tener en cuenta la normativa general del monotributo en el orden nacional y, ahora, este zafarrancho provincial. Es más fácil abusar de los que menos tienen, de los que no saben o no pueden defenderse porque carecen de un aparato de asesores ya pagos; se termina tratando distinto a los distintos, como dice la premisa que postula la equidad vertical, pero justamente al revés. ¿La noble igualdad? Bien, gracias. Ya no la busquen en un trono, un taburete le queda grande.
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> Federico Frittayón
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> El autor es Contador Publico (U.B.A.) con Pos Grado: Especialista en Tributación (UNMdelP)
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> Autor del Libro: “Monotributo. Análisis tributario profundizado” – Editorial La Ley – Bs. As. Mayo de 2008.
>
> También es autor de numerosas publicaciones citando algunas en elDial.com, Suplemento de Derecho Tributario, La Ley , Revista Impuestos, Errepar
>
> Especialista en asesoramiento tributario y previsional, complementado con contabilidad y auditoría ha dictado numerosos cursos y seminarios.
>
> Actualmente es Profesor Adjunto de “Teoría y Técnica Impositiva I”, “Teoría y Técnica Impositiva II” y “Finanzas Públicas” de la Facultad de Ciencias Económicas de la UAA.
>
> [1] Francisco Martínez – “Los anticipos. Su naturaleza jurídica y …” – La Ley – Revista Impuestos XL-A.
>
> [2] Ricardo Chicolino, Oscar Fernández , Alejandra Schneir y otros – “Cuestiones fundamentales de Procedimiento Tributario Nacional” – Osmar D. Buyatti – Bs. As. Abril de 2007.
>
> [3] Esto es harina de otro costal, pero cuánta indignación produce que aquellos contribuyentes que pagaron el Adicional todavía no lo puedan compensar porque ARBA no instrumentó cómo. No obstante, no se debe dejar de tener presente el fallo de Corte “FM Comercial” que estableció que los derechos no dejan de ser tales por su falta de reglamentación.
>
> [4] Compañía General de Combustibles S.A. c. D.G.I. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contenciosoadministrativo Federal, sala V. 22/11/1995.
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> [5] http://buscon.rae.es/draeI/
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> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
jueves, junio 18, 2009
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN (JUNIO 09)
Segunda Opinión
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN
Las declaraciones oficiales tienden a mostrar un optimismo que en nuestra opinión excede largamente las expectativas. Los indicadores deben ser calculados y sobre todo leídos de manera adecuada.
Resulta ocioso a estas alturas hacer mención al hecho de que el gobierno del matrimonio Kirchner ha destruido el sistema de cálculo estadístico convirtiéndolo en una farsa de mal gusto. La inutilidad de los datos oficiales es hoy vox pópuli y nadie en su sano juicio puede poner en duda este aserto. Incluso funcionarios del mismo oficialismo, como por ejemplo el jefe de gabinete, han admitido en varias oportunidades que es imprescindible terminar con la adulteración de datos. Esto, sin embargo, no ha ocurrido. Es obvio que el gobierno se resiste a admitir la realidad, lo cual no deja de constituir a nuestro juicio uno de los datos más preocupantes de la actual coyuntura. Negar lo obvio siempre es el peor de los escenarios.
Cuando días pasados la presidenta hizo referencia a la recaudación fiscal del mes de mayo, envolvió el dato de una euforia absolutamente injustificada. El 12,5% de crecimiento anual nominal en la recaudación está muy lejos de demostrar el éxito económico. Por el contrario, si la tasa de inflación estimada para el período anual considerado está, según los diversos cálculos, entre el 20 y el 24%, es obvio que la recaudación ha caído de manera estrepitosa.
La recaudación tributaria propiamente dicha creció en el período considerado un 9,5%, el menor crecimiento nominal del último cuatrimestre. En febrero el crecimiento había sido del 14% , y en marzo el 23%.
Si a todo esto le agregamos el hecho de que las recaudaciones de estos meses incluyen el desvío de los aportes que el año pasado los trabajadores realizaban a las AFJP y ahora no lo hacen más, tenemos en verdad una caída bastante más importante en el volumen de recaudación.
La AFIP continúa con la política de no devolver impuestos a los exportadores con argumentos que no se condicen con su verdadera función fiscalizadora, dado que se hace mención a operaciones con países denominados paraísos fiscales y a la necesidad de demostrar la veracidad y certeza de tales operaciones y mientras tanto no se devuelven los impuestos, lo cual obviamente constituye un concepto bien diferente. Tales devoluciones de impuestos cayeron más del 38%.
Mientras el IVA a cargo de la DGI se mantuvo dentro de los valores esperados ante la pérdida de valor de la moneda, el IVA de la Administración Nacional de Aduanas se derrumbó más del 30%, ello como consecuencia del derrumbe de las exportaciones y del control y limitación a las importaciones.
En materia de impuestos internos, si no consideramos el tabaco (que sufrió incrementos de alícuotas(, la suba interanual apenas superó el 10%, cifra absolutamente negativa si la comparamos con la inflación real.
El Monotributo no superó el 8% interanual de incremento en su recaudación. El impuesto a las transacciones financieras subió apenas un 2%, siempre en el mismo período. Las caídas son elocuentes.
La actividad inmobiliaria por su parte hizo caer cerca del 30% el impuesto a las transferencias de inmuebles (I.T.I.). Los derechos de exportación casi el 10% de merma, y los de importación -24,5%.
La verdad es que la recaudación no ha venido creciendo en la misma medida en la que lo hacen los gastos. En especial las remuneraciones del Estado, que han venido subiendo proporcionalmente cerca de 4 veces más que el aumento de los ingresos.
La industria ha caído un 13% interanual en el primer cuatrimestre. Pero el INDEC dice que en igual período el sector cayó apenas el 1,8%. La construcción cayó en abril un 7,5% (3% según el INDEC). En los supermercados las ventas cayeron más del 20% en abril (para el INDEC subieron un 13%).
La presidenta, entonces, presenta de manera exitosa y valorativa del modelo una serie de datos que en realidad están significando todo lo contrario. Obviamente que no se trata únicamente de la situación de la economía argentina, a la que sin dudas hay que enmarcar en un panorama internacional sumamente inestable y en general bastante recesivo.
No sabemos si la euforia es por desconocimiento o una pose deliberada. En cualquiera de los dos casos es un elemento negativo. Porque los inversores, sus asesores y en general los profesionales de las ciencias económicas no ignoran estos datos. Preferimos no sacar conclusiones que por ahí exceden el marco aún de un comentario de opinión como es éste.
A todo esto aumenta la salida de capitales y se ponen todo tipo de trabas para frenar las importaciones, y el secretario de comercio incurre en ridiculeces tales como pretender que alguien que importa (lo que sea) exporte por el mismo valor (rebuscátelas, dicen que le dijo a un empresario, comprá aceitunas y exportalas, o vino...). En estas cuestiones ni siquiera juega la ideología, pues estamos de lleno en el terrero de la ignorancia y el abuso de poder.
Completamos este panorama recordando que en nuestra opinión, y pese a todos los indicadores negativos que estamos mencionando, la situación no será tan crítica, a menos que los descalabros en materia de decisiones sigan el rumbo que están teniendo.
Es que en estos momentos lo que observamos es una tendencia muy seria al surrealismo. No vale la pena abundar sobre lo que hace la secretaría de comercio, o sobre lo que señalamos de la euforia de la presidenta, que si es por ignorancia puede ser peligrosísimo. Si se toman medidas tan nefastas como para empujar al país al precipicio o no, no podemos adelantarlo.
Las cifras no están tan mal, y un cierto repunte en los valores de la commodities resultan sin duda favorables. Al mismo tiempo, si en el mundo se produce una cierta reactivación (no estamos para nada seguros que esto ocurra de manera importante, al menos durante este año), la demanda externa puede también favorecer al mercado local.
Pero, sin embargo, ciertos comentarios del presidente de facto nos ponen sobre ascuas. En efecto, Néstor Kirchner afirmó que no devaluará luego del 28 de junio. Dijo más, dijo que estaría loco si lo hiciera. En realidad Kirchner cree que una devaluación depende exclusivamente de lo que él disponga.
Es decir que una persona que ha pasado la cincuentena larga de años de vida, abogado y con una larga trayectoria como intendente, gobernador y presidente de derecho y de facto, aún no ha aprendido que no depende de su voluntad la no devaluación de la moneda. Y sin embargo, lo cree. O hace creer que lo cree. Las devaluaciones ocurren más allá de las intenciones, lo cual significa que aún no queriendo el funcionario actuante, no puede evitarlo. Esto ha ocurrido demasiadas veces en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 e incluso a comienzos de este siglo, cuando el gobierno duhaldista pretendió llevar el dólar a $ 1,40 y a las pocas semanas éste había alcanzado los $ 4.- (de paso: cuando ciertos economistas pronosticaban un dólar de $ 10.- para fin de 2002, algunos profesionales los tachaban –y aún lo hacen- de genios por haber fallado sus pronósticos, pero ni tales profesionales ni los gobernantes actuales hacen mención a la impresionante pifia de Remes Lenicov-Duhalde y compañía en ese año).
Los indicadores con relación a las reservas de energía o las existencias ganaderas, agrícolas y lácteas son francamente negativos. Los índices de pobreza han crecido notablemente en los últimos dos años si se miden adecuadamente las estadísticas. Las inversiones no llegan a la argentina y es por eso que en su momento se convocó a Beatriz Nofal para intentar atraerlas como fuere. La fuga de divisas está tan a la vista que desespera a personajes como el secretario de gobierno, que la verdad es que ya no sabe a quién patotear. ¿Dónde está la bonanza y la expectativa de un futuro promisorio del modelo?
Por eso no terminamos de entender las razones de la euforia. Las razones por las cuales la presidenta viaja a Suiza a sermonear al resto del planeta respecto de lo que hay que hacer para pasar al frente.
No hemos arreglado nuestra deuda externa, ni con los holdouts ni con el Club de París. Mantenemos un sistema de subsidios absolutamente negador de la realidad en materia de precios. La apropiación de los fondos de las AFJP ha dado lugar a toda clase de patriadas de parte de la ANSES, esencialmente tendientes a conservar las fuentes de trabajo allí donde en verdad se necesita gestión y management. y no amigos del poder puestos a directores.
Tenemos serios problemas de financiamiento externo. Se habla de una recomposición con el FMI que el gobierno se resiste a reconocer. El problema de los embargos y bloqueos a fondos argentinos en el exterior es bastante más grave de lo que trasciende. El financiamiento local es casi inexistente siendo que debería estar en el orden del 50% de los fondos del sistema, dado que los bancos oficiales mantienen depósitos por ese porcentaje del total (y se supone que no son avaros e injustos como la presidenta sugiere de todos los banqueros –excepción hecha, suponemos, de los bancos oficiales y de Carlos Heller-).
Y terminamos con una reflexión: a aquella famosa frase de Luis Barrionuevo respecto de que tendríamos que dejar de robar por dos años, habría que agregarle que también deberíamos dejar de mentir por ese lapso. O en todo caso dejar de creérnosla.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 17 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
Las Heras 648 – 1704 Ramos Mejía (B.A.)
(011) 5254-5820 y (011) 154-4718968
INDICADORES ECONÓMICOS: REALIDAD Y FICCIÓN
Las declaraciones oficiales tienden a mostrar un optimismo que en nuestra opinión excede largamente las expectativas. Los indicadores deben ser calculados y sobre todo leídos de manera adecuada.
Resulta ocioso a estas alturas hacer mención al hecho de que el gobierno del matrimonio Kirchner ha destruido el sistema de cálculo estadístico convirtiéndolo en una farsa de mal gusto. La inutilidad de los datos oficiales es hoy vox pópuli y nadie en su sano juicio puede poner en duda este aserto. Incluso funcionarios del mismo oficialismo, como por ejemplo el jefe de gabinete, han admitido en varias oportunidades que es imprescindible terminar con la adulteración de datos. Esto, sin embargo, no ha ocurrido. Es obvio que el gobierno se resiste a admitir la realidad, lo cual no deja de constituir a nuestro juicio uno de los datos más preocupantes de la actual coyuntura. Negar lo obvio siempre es el peor de los escenarios.
Cuando días pasados la presidenta hizo referencia a la recaudación fiscal del mes de mayo, envolvió el dato de una euforia absolutamente injustificada. El 12,5% de crecimiento anual nominal en la recaudación está muy lejos de demostrar el éxito económico. Por el contrario, si la tasa de inflación estimada para el período anual considerado está, según los diversos cálculos, entre el 20 y el 24%, es obvio que la recaudación ha caído de manera estrepitosa.
La recaudación tributaria propiamente dicha creció en el período considerado un 9,5%, el menor crecimiento nominal del último cuatrimestre. En febrero el crecimiento había sido del 14% , y en marzo el 23%.
Si a todo esto le agregamos el hecho de que las recaudaciones de estos meses incluyen el desvío de los aportes que el año pasado los trabajadores realizaban a las AFJP y ahora no lo hacen más, tenemos en verdad una caída bastante más importante en el volumen de recaudación.
La AFIP continúa con la política de no devolver impuestos a los exportadores con argumentos que no se condicen con su verdadera función fiscalizadora, dado que se hace mención a operaciones con países denominados paraísos fiscales y a la necesidad de demostrar la veracidad y certeza de tales operaciones y mientras tanto no se devuelven los impuestos, lo cual obviamente constituye un concepto bien diferente. Tales devoluciones de impuestos cayeron más del 38%.
Mientras el IVA a cargo de la DGI se mantuvo dentro de los valores esperados ante la pérdida de valor de la moneda, el IVA de la Administración Nacional de Aduanas se derrumbó más del 30%, ello como consecuencia del derrumbe de las exportaciones y del control y limitación a las importaciones.
En materia de impuestos internos, si no consideramos el tabaco (que sufrió incrementos de alícuotas(, la suba interanual apenas superó el 10%, cifra absolutamente negativa si la comparamos con la inflación real.
El Monotributo no superó el 8% interanual de incremento en su recaudación. El impuesto a las transacciones financieras subió apenas un 2%, siempre en el mismo período. Las caídas son elocuentes.
La actividad inmobiliaria por su parte hizo caer cerca del 30% el impuesto a las transferencias de inmuebles (I.T.I.). Los derechos de exportación casi el 10% de merma, y los de importación -24,5%.
La verdad es que la recaudación no ha venido creciendo en la misma medida en la que lo hacen los gastos. En especial las remuneraciones del Estado, que han venido subiendo proporcionalmente cerca de 4 veces más que el aumento de los ingresos.
La industria ha caído un 13% interanual en el primer cuatrimestre. Pero el INDEC dice que en igual período el sector cayó apenas el 1,8%. La construcción cayó en abril un 7,5% (3% según el INDEC). En los supermercados las ventas cayeron más del 20% en abril (para el INDEC subieron un 13%).
La presidenta, entonces, presenta de manera exitosa y valorativa del modelo una serie de datos que en realidad están significando todo lo contrario. Obviamente que no se trata únicamente de la situación de la economía argentina, a la que sin dudas hay que enmarcar en un panorama internacional sumamente inestable y en general bastante recesivo.
No sabemos si la euforia es por desconocimiento o una pose deliberada. En cualquiera de los dos casos es un elemento negativo. Porque los inversores, sus asesores y en general los profesionales de las ciencias económicas no ignoran estos datos. Preferimos no sacar conclusiones que por ahí exceden el marco aún de un comentario de opinión como es éste.
A todo esto aumenta la salida de capitales y se ponen todo tipo de trabas para frenar las importaciones, y el secretario de comercio incurre en ridiculeces tales como pretender que alguien que importa (lo que sea) exporte por el mismo valor (rebuscátelas, dicen que le dijo a un empresario, comprá aceitunas y exportalas, o vino...). En estas cuestiones ni siquiera juega la ideología, pues estamos de lleno en el terrero de la ignorancia y el abuso de poder.
Completamos este panorama recordando que en nuestra opinión, y pese a todos los indicadores negativos que estamos mencionando, la situación no será tan crítica, a menos que los descalabros en materia de decisiones sigan el rumbo que están teniendo.
Es que en estos momentos lo que observamos es una tendencia muy seria al surrealismo. No vale la pena abundar sobre lo que hace la secretaría de comercio, o sobre lo que señalamos de la euforia de la presidenta, que si es por ignorancia puede ser peligrosísimo. Si se toman medidas tan nefastas como para empujar al país al precipicio o no, no podemos adelantarlo.
Las cifras no están tan mal, y un cierto repunte en los valores de la commodities resultan sin duda favorables. Al mismo tiempo, si en el mundo se produce una cierta reactivación (no estamos para nada seguros que esto ocurra de manera importante, al menos durante este año), la demanda externa puede también favorecer al mercado local.
Pero, sin embargo, ciertos comentarios del presidente de facto nos ponen sobre ascuas. En efecto, Néstor Kirchner afirmó que no devaluará luego del 28 de junio. Dijo más, dijo que estaría loco si lo hiciera. En realidad Kirchner cree que una devaluación depende exclusivamente de lo que él disponga.
Es decir que una persona que ha pasado la cincuentena larga de años de vida, abogado y con una larga trayectoria como intendente, gobernador y presidente de derecho y de facto, aún no ha aprendido que no depende de su voluntad la no devaluación de la moneda. Y sin embargo, lo cree. O hace creer que lo cree. Las devaluaciones ocurren más allá de las intenciones, lo cual significa que aún no queriendo el funcionario actuante, no puede evitarlo. Esto ha ocurrido demasiadas veces en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 e incluso a comienzos de este siglo, cuando el gobierno duhaldista pretendió llevar el dólar a $ 1,40 y a las pocas semanas éste había alcanzado los $ 4.- (de paso: cuando ciertos economistas pronosticaban un dólar de $ 10.- para fin de 2002, algunos profesionales los tachaban –y aún lo hacen- de genios por haber fallado sus pronósticos, pero ni tales profesionales ni los gobernantes actuales hacen mención a la impresionante pifia de Remes Lenicov-Duhalde y compañía en ese año).
Los indicadores con relación a las reservas de energía o las existencias ganaderas, agrícolas y lácteas son francamente negativos. Los índices de pobreza han crecido notablemente en los últimos dos años si se miden adecuadamente las estadísticas. Las inversiones no llegan a la argentina y es por eso que en su momento se convocó a Beatriz Nofal para intentar atraerlas como fuere. La fuga de divisas está tan a la vista que desespera a personajes como el secretario de gobierno, que la verdad es que ya no sabe a quién patotear. ¿Dónde está la bonanza y la expectativa de un futuro promisorio del modelo?
Por eso no terminamos de entender las razones de la euforia. Las razones por las cuales la presidenta viaja a Suiza a sermonear al resto del planeta respecto de lo que hay que hacer para pasar al frente.
No hemos arreglado nuestra deuda externa, ni con los holdouts ni con el Club de París. Mantenemos un sistema de subsidios absolutamente negador de la realidad en materia de precios. La apropiación de los fondos de las AFJP ha dado lugar a toda clase de patriadas de parte de la ANSES, esencialmente tendientes a conservar las fuentes de trabajo allí donde en verdad se necesita gestión y management. y no amigos del poder puestos a directores.
Tenemos serios problemas de financiamiento externo. Se habla de una recomposición con el FMI que el gobierno se resiste a reconocer. El problema de los embargos y bloqueos a fondos argentinos en el exterior es bastante más grave de lo que trasciende. El financiamiento local es casi inexistente siendo que debería estar en el orden del 50% de los fondos del sistema, dado que los bancos oficiales mantienen depósitos por ese porcentaje del total (y se supone que no son avaros e injustos como la presidenta sugiere de todos los banqueros –excepción hecha, suponemos, de los bancos oficiales y de Carlos Heller-).
Y terminamos con una reflexión: a aquella famosa frase de Luis Barrionuevo respecto de que tendríamos que dejar de robar por dos años, habría que agregarle que también deberíamos dejar de mentir por ese lapso. O en todo caso dejar de creérnosla.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 17 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
Las Heras 648 – 1704 Ramos Mejía (B.A.)
(011) 5254-5820 y (011) 154-4718968
LA VERDADERA HISTORIA (JUNIO 09)
"PAPÁ, DEJÉ DE SER PERONISTA"
Este el título con el que se publicó hoy domingo una carta de lectores en el diario La Nación, enviada por el Sr. Diógenes Vázquez, hijo de Jorge Vázquez, que según se indica en el remitente, fue embajador argentino seguramente en tiempos de Perón.
El texto de la carta encierra, como su título lo indica, una profunda desilusión de parte de quien la envía: una persona que por su número de documento ha de tener alrededor de 40 años.
Dice por ejemplo: "Viejo, me enseñaste desde chico que el peronismo representaba la libertad, la defensa de la democracia y las instuticiones, y un compromiso genuino por mejorar la calidad de vida de los que menos tienen". El peronismo jamás representó ninguna de esas cosas. El remitente ha preferido confiar en los dichos de su padre antes que ponerse a repasar la historia de la época. No hablamos de lecturas de periódicos, sino de documentos fílmicos, diarios de sesiones, detalle de presos políticos, etc.
En la Argentina del presente y desde hace varias décadas, se omite en las enseñanzas históricas, la referencia al peronismo dictatorial, clausurador y expropiador de diarios, encarcelador de opositores. No se menciona al peronismo que obligaba a afiliarse al partido para seguir trabajando, ni al peronismo del "Eva de ama" de los textos escolares. No se dice nada del peronismo cuyo líder salía a los balcones el 17 de octubre a gritar "mañana San Perón" para prolongar la fiesta de "la lealtad"· nada menos que con su propia santificación.
Nada se dice del peronismo de los jefes de manzana que obligaba a los opositores al silencio, que arrimaba los camiones junto a los barcos atracados en el Puerto de Buenos Aires para arrear como ganado a los obreros (en la mayoría de los casos extranjeros) para asistir obligados a los actos de Eva Duarte y del propio Perón en la Plaza de Mayo, a riesgo de quedar sin trabajo en caso de no concurrir.
El peronismo no intentaba mejorar la calidad de vida de "los que menos tienen", sino la de sus adeptos. El peronismo no era una lucha de ricos contra pobres, sino de peronistas contra no peronistas (luego antiperonistas)
El peronismo eran las "cuerdas de enfardar para colgar a los opositores". Era el "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos". El peronismo era el "al enemigo ni justicia".
Basta escuchar los discursos de personajes como don Alfredo Palacios en 1955 poco antes de la caída del régimen y cuando finalmente Perón autorizó que los opositores hablaran por la radio, cosa que estaba prohibida desde comienzos de la década del 50.
Está grabada la voz de Eva Duarte gritando (porque tanto el líder como su segunda esposa SIEMPRE gritaban) que "dicen que no somos democráticos, pero lo que pasa es que ellos no son peronistas"....Esto puede verse en la película La República Perdida.
Dice el autor de la carta: "hoy, desgraciadamente, descubro que su única vocación (la del peronismo) es la de usar a la gente para obtener poder". Los datos que muy brevemente transcribimos no indican, históricamente, otra cosa.
En la Argentina se había gestado un verdadero culto a la personalidad. Todo se llamaba Perón. Territorios nacionales como La Pampa o el Chaco, ciudades como La Plata. Calles, avenidas, plazas, estaciones de ferrocarril. Todo. A tal punto que la oposición hablaba socarronamente (y en secreto, claro está) del "Peronchuelo" para referirse al Riachuelo.
El peronismo no fue nunca la defensa de los pobres. A los pobres no se los puede defender con dádivas. En esos años se había creado la Fundación Eva Perón, que dirigía Eva Perón, y que era la encargada de repartir entre otras cosas juguetes entre los chicos, con dinero del Estado argentino, pero a través de una fundación creada con el nombre de su titular, que tranquila y orgullosamente dirigía Eva Duarte.
El señor Vázquez recuerda los años de la dictadura militar, cuando fue sacado su padre de su casa y encarcelado por cinco años, como tantos otros que no fueron víctimas de secuestro y desaparición. Entre ellos el propio Carlos Menem. El señor Vázquez dice que su padre estuvo preso "simplemente por pensar diferente". El señor Vázquez no conoce la historia del peronismo.
Acá, señor Vázquez, hubo muchísimos presos y exiliados por pensar diferente en los años cincuenta. Hasta el propio Ricardo Balbín estuvo preso por pensar diferente. Y en los años 70 mejor no hablar, cuando los canales de televisión fueron tomados a punta de pistola y se prohibió a actores como Tato Bores o simplemente conductores de televisión como Mirtha Legrand.
¿Cómo puede ser que Diógenes Vázquez no conociera esta parte de la historia?.
No queremos hacer un panegírico. En absoluto.
Simplemente nos mueve a reflexión tanta ignorancia (o negación) de la historia reciente.
Vázquez dice que lo que lo hizo tomar su decisión (la de dejar de ser peronista) es "la persecución y el hostigamiento hacia aquellas personas que piensan diferente de ellos". Eso hizo desde sus comienzos el propio Perón, señor Vázquez. ¿Es posible que Ud. no lo supiera?
El pasado autoritario del peronismo arranca desde el mismo 4 de Junio de 1943, cuando el golpe de Estado de ese día le permitió al entonces Coronel Perón hacerse cargo de la secretaría de Trabajo y Previsión. Porque Perón inició su carrera política gracias a un golpe de Estado, señor Vázquez. ¿Tampoco lo sabía?
La ignorancia de la historia no conduce al mejoramiento de nuestra condición como ciudadanos, sino al contrario. Vázquez parece creer que el autoritarismo peronista empezó con Kirchner. Y no es así. Tanto no es así que hasta parece ridículo que no lo sepa.
Basta con buscar en Internet para encontrar de todo sobre la historia de los últimos 70 años. Alguien que se atreve a mandar una carta a un diario con semejante confesión debería haberse documentado antes un poco. Creemos.
Pero no parece haberlo hecho. Vázquez parece creer a pies juntillas en lo que su padre le había dicho.
Tiene su lógica. Era su padre. Queremos entenderlo.
Y ya lo dejamos, porque no es nuestra intención, aunque pueda parecer lo contrario, ir contra Diógenes Vázquez.
Lo que intentamos decir es que la historia no se escribe negándola, sino sincerándola.
Nosotros no somos peronistas, obviamente. Otros lo serán y no lo discutimos. Cada cual puede pensar lo que quiera y como quiera. Pero conocer los hechos es lo único que puede mejorarnos como nación. Negarlos, negárselos a nuestros descendientes, no hace otra cosa que sembrar oscurantismo.
En efecto, los Kirchner representan lo más rancio del peronismo cincuentista. Estatizaciones, persecución de opositores, controles de precios, mandamases en la secretaría de comercio, ataques al campo y a empresarios díscolos, etc. Pero esto es justamente lo que decimos: lo que ocurría en los años 50. No otra cosa. No es que antes era otra cosa. Si hasta Cristina copia a Eva Duarte en su modo de modular cuando discursea.
En su tramo final, el autor de la carta dice que "la venganza y la discriminación conducen a la violencia y al odio. Yo lo viví".
Se refiere a la dictadura militar, al parecer. Y agrega "yo lo viví".
Nosotros también lo vivimos Vázquez. Vivimos el 56 y los fusilamientos. Vivimos la reforma constitucional del 57. La prohibición de nombrar a Perón y la proscripción del peronismo. Vivimos TODO. El odio, la revancha del 55 luego de la quema de las iglesias y de la Casa Radical. Los ataques de los propios militares que derrocaron a Perón, general de la Nación a quien les fueron quitados sus títulos y honores.
¿Ud piensa que todo lo que ocurrió en la Argentina a partir de 1955 fue obra de malditos bastardos que solamente pretendían que el pueblo se muriera de hambre en lugar de seguir viviendo en la gloria del peronismo cincuentista?.
Hay de todo en la Viña del Señor, dice el dicho. Pero está Ud. equivocado si cree o ha creído que acá las cosas que ocurrieron en la segunda mitad de los cincuenta, incluída la ominosa desaparición del cadáver de Eva Duarte, fueron consecuencia de otra cos que no sea la misma que Ud. señala: "la venganza y la discriminación". Porque eso es lo que ocurría con Perón y con Eva Duarte. Sépalo. Léalo. Infórmese en películas y noticieros de la época. No en libros escritos por antiperonistas. Léalo y averíguelo Ud. mismo.
Conocerá entonces la verdadera historia.
Si todos pudiéramos conocer la verdadera historia. Si los archivos fueran verdaderamente abiertos y todos pudiéramos acceder a ellos. Sabríamos la verdad. Toda la verdad. Incluída la de los años 70 La de la Triple A forjada durante el tercer gobierno de Perón. La de los grupos terroristas como los montoneros. La de las "formaciones especiales". La del Comando de Organización.
La de la "juventud maravillosa".
Conocer la verdadera historia no es tan difícil. Luego cada uno puede opinar lo que quiera. Pero conocerla. Porque, ¿cómo era?, solo la verdad nos hará libres.
Héctor Trillo
Este el título con el que se publicó hoy domingo una carta de lectores en el diario La Nación, enviada por el Sr. Diógenes Vázquez, hijo de Jorge Vázquez, que según se indica en el remitente, fue embajador argentino seguramente en tiempos de Perón.
El texto de la carta encierra, como su título lo indica, una profunda desilusión de parte de quien la envía: una persona que por su número de documento ha de tener alrededor de 40 años.
Dice por ejemplo: "Viejo, me enseñaste desde chico que el peronismo representaba la libertad, la defensa de la democracia y las instuticiones, y un compromiso genuino por mejorar la calidad de vida de los que menos tienen". El peronismo jamás representó ninguna de esas cosas. El remitente ha preferido confiar en los dichos de su padre antes que ponerse a repasar la historia de la época. No hablamos de lecturas de periódicos, sino de documentos fílmicos, diarios de sesiones, detalle de presos políticos, etc.
En la Argentina del presente y desde hace varias décadas, se omite en las enseñanzas históricas, la referencia al peronismo dictatorial, clausurador y expropiador de diarios, encarcelador de opositores. No se menciona al peronismo que obligaba a afiliarse al partido para seguir trabajando, ni al peronismo del "Eva de ama" de los textos escolares. No se dice nada del peronismo cuyo líder salía a los balcones el 17 de octubre a gritar "mañana San Perón" para prolongar la fiesta de "la lealtad"· nada menos que con su propia santificación.
Nada se dice del peronismo de los jefes de manzana que obligaba a los opositores al silencio, que arrimaba los camiones junto a los barcos atracados en el Puerto de Buenos Aires para arrear como ganado a los obreros (en la mayoría de los casos extranjeros) para asistir obligados a los actos de Eva Duarte y del propio Perón en la Plaza de Mayo, a riesgo de quedar sin trabajo en caso de no concurrir.
El peronismo no intentaba mejorar la calidad de vida de "los que menos tienen", sino la de sus adeptos. El peronismo no era una lucha de ricos contra pobres, sino de peronistas contra no peronistas (luego antiperonistas)
El peronismo eran las "cuerdas de enfardar para colgar a los opositores". Era el "por cada uno de los nuestros que caiga, caerán cinco de los de ellos". El peronismo era el "al enemigo ni justicia".
Basta escuchar los discursos de personajes como don Alfredo Palacios en 1955 poco antes de la caída del régimen y cuando finalmente Perón autorizó que los opositores hablaran por la radio, cosa que estaba prohibida desde comienzos de la década del 50.
Está grabada la voz de Eva Duarte gritando (porque tanto el líder como su segunda esposa SIEMPRE gritaban) que "dicen que no somos democráticos, pero lo que pasa es que ellos no son peronistas"....Esto puede verse en la película La República Perdida.
Dice el autor de la carta: "hoy, desgraciadamente, descubro que su única vocación (la del peronismo) es la de usar a la gente para obtener poder". Los datos que muy brevemente transcribimos no indican, históricamente, otra cosa.
En la Argentina se había gestado un verdadero culto a la personalidad. Todo se llamaba Perón. Territorios nacionales como La Pampa o el Chaco, ciudades como La Plata. Calles, avenidas, plazas, estaciones de ferrocarril. Todo. A tal punto que la oposición hablaba socarronamente (y en secreto, claro está) del "Peronchuelo" para referirse al Riachuelo.
El peronismo no fue nunca la defensa de los pobres. A los pobres no se los puede defender con dádivas. En esos años se había creado la Fundación Eva Perón, que dirigía Eva Perón, y que era la encargada de repartir entre otras cosas juguetes entre los chicos, con dinero del Estado argentino, pero a través de una fundación creada con el nombre de su titular, que tranquila y orgullosamente dirigía Eva Duarte.
El señor Vázquez recuerda los años de la dictadura militar, cuando fue sacado su padre de su casa y encarcelado por cinco años, como tantos otros que no fueron víctimas de secuestro y desaparición. Entre ellos el propio Carlos Menem. El señor Vázquez dice que su padre estuvo preso "simplemente por pensar diferente". El señor Vázquez no conoce la historia del peronismo.
Acá, señor Vázquez, hubo muchísimos presos y exiliados por pensar diferente en los años cincuenta. Hasta el propio Ricardo Balbín estuvo preso por pensar diferente. Y en los años 70 mejor no hablar, cuando los canales de televisión fueron tomados a punta de pistola y se prohibió a actores como Tato Bores o simplemente conductores de televisión como Mirtha Legrand.
¿Cómo puede ser que Diógenes Vázquez no conociera esta parte de la historia?.
No queremos hacer un panegírico. En absoluto.
Simplemente nos mueve a reflexión tanta ignorancia (o negación) de la historia reciente.
Vázquez dice que lo que lo hizo tomar su decisión (la de dejar de ser peronista) es "la persecución y el hostigamiento hacia aquellas personas que piensan diferente de ellos". Eso hizo desde sus comienzos el propio Perón, señor Vázquez. ¿Es posible que Ud. no lo supiera?
El pasado autoritario del peronismo arranca desde el mismo 4 de Junio de 1943, cuando el golpe de Estado de ese día le permitió al entonces Coronel Perón hacerse cargo de la secretaría de Trabajo y Previsión. Porque Perón inició su carrera política gracias a un golpe de Estado, señor Vázquez. ¿Tampoco lo sabía?
La ignorancia de la historia no conduce al mejoramiento de nuestra condición como ciudadanos, sino al contrario. Vázquez parece creer que el autoritarismo peronista empezó con Kirchner. Y no es así. Tanto no es así que hasta parece ridículo que no lo sepa.
Basta con buscar en Internet para encontrar de todo sobre la historia de los últimos 70 años. Alguien que se atreve a mandar una carta a un diario con semejante confesión debería haberse documentado antes un poco. Creemos.
Pero no parece haberlo hecho. Vázquez parece creer a pies juntillas en lo que su padre le había dicho.
Tiene su lógica. Era su padre. Queremos entenderlo.
Y ya lo dejamos, porque no es nuestra intención, aunque pueda parecer lo contrario, ir contra Diógenes Vázquez.
Lo que intentamos decir es que la historia no se escribe negándola, sino sincerándola.
Nosotros no somos peronistas, obviamente. Otros lo serán y no lo discutimos. Cada cual puede pensar lo que quiera y como quiera. Pero conocer los hechos es lo único que puede mejorarnos como nación. Negarlos, negárselos a nuestros descendientes, no hace otra cosa que sembrar oscurantismo.
En efecto, los Kirchner representan lo más rancio del peronismo cincuentista. Estatizaciones, persecución de opositores, controles de precios, mandamases en la secretaría de comercio, ataques al campo y a empresarios díscolos, etc. Pero esto es justamente lo que decimos: lo que ocurría en los años 50. No otra cosa. No es que antes era otra cosa. Si hasta Cristina copia a Eva Duarte en su modo de modular cuando discursea.
En su tramo final, el autor de la carta dice que "la venganza y la discriminación conducen a la violencia y al odio. Yo lo viví".
Se refiere a la dictadura militar, al parecer. Y agrega "yo lo viví".
Nosotros también lo vivimos Vázquez. Vivimos el 56 y los fusilamientos. Vivimos la reforma constitucional del 57. La prohibición de nombrar a Perón y la proscripción del peronismo. Vivimos TODO. El odio, la revancha del 55 luego de la quema de las iglesias y de la Casa Radical. Los ataques de los propios militares que derrocaron a Perón, general de la Nación a quien les fueron quitados sus títulos y honores.
¿Ud piensa que todo lo que ocurrió en la Argentina a partir de 1955 fue obra de malditos bastardos que solamente pretendían que el pueblo se muriera de hambre en lugar de seguir viviendo en la gloria del peronismo cincuentista?.
Hay de todo en la Viña del Señor, dice el dicho. Pero está Ud. equivocado si cree o ha creído que acá las cosas que ocurrieron en la segunda mitad de los cincuenta, incluída la ominosa desaparición del cadáver de Eva Duarte, fueron consecuencia de otra cos que no sea la misma que Ud. señala: "la venganza y la discriminación". Porque eso es lo que ocurría con Perón y con Eva Duarte. Sépalo. Léalo. Infórmese en películas y noticieros de la época. No en libros escritos por antiperonistas. Léalo y averíguelo Ud. mismo.
Conocerá entonces la verdadera historia.
Si todos pudiéramos conocer la verdadera historia. Si los archivos fueran verdaderamente abiertos y todos pudiéramos acceder a ellos. Sabríamos la verdad. Toda la verdad. Incluída la de los años 70 La de la Triple A forjada durante el tercer gobierno de Perón. La de los grupos terroristas como los montoneros. La de las "formaciones especiales". La del Comando de Organización.
La de la "juventud maravillosa".
Conocer la verdadera historia no es tan difícil. Luego cada uno puede opinar lo que quiera. Pero conocerla. Porque, ¿cómo era?, solo la verdad nos hará libres.
Héctor Trillo
ARBA Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE (JUNIO 09)
Ecotributaria
A.R.B.A. Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE
Ante el ominoso silencio político, la Justicia ha comenzado a poner las cosas en su lugar respecto de las exacciones ilegítimas de ARBA a supuestos contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la Provincia de Buenos Aires. Acercamos a nuestros lectores, un interesante trabajo difundido por W.H. Grosso Sheridan.
LA JUSTICIA CHUBUTENSE NEUTRALIZA LAS EXTRALIMITACIONES DE ARBA
WALMYR H. GROSSO SHERIDAN
INTRODUCCIÓN
La voracidad recaudatoria de algunos Fiscos parece no tener medida. Entre ellos, y tal vez a la cabeza de la carrera de cometer inequidades tributarias, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) no guarda reparo alguno en saquear confiscatoriamente los patrimonios empresarios.
En esta ocasión, la Administración bonaerense inventa un régimen de retenciones del impuesto sobre los ingresos brutos, poniendo en cabeza de las entidades financieras el deber de proceder a actuar en tal carácter sobre toda acreditación bancaria efectuada en las cuentas de los contribuyentes cuya lista se extrae de un padrón elaborado por vaya a saber qué supervisión elucubrativa, cuyo sostenimiento de legitimidad se funda en la existencia presunta de hechos imponibles perfeccionados dentro de la Provincia de Buenos Aires. En otras palabras, el sujeto factible de retención es todo aquel contribuyente que haya caído en la desgracia de haber sido informado ante la Agencia Recaudadora a través de los regímenes informativos en vigencia que, hay que recordar, solamente dan pistas precarias para establecer la existencia de datos primarios, que necesitan ser posteriormente corroborados y concatenados para poder dejar de ser simplemente indiciarios y convertirse en base cierta que justifique con fuerza de ley la presunción de estar ante una actividad alcanzada por el tributo provincial. Este proceso, por supuesto, no fue hecho.
Bajo estos presupuestos equivocados, ARBA dicta la resolución normativa 105/2008, que sustituyó los artículos 462 a 477 de la disposición normativa (DPR Bs. As.) "B" 1/2004, y las entidades bancarias inician la actuación de agentes de retención sobre toda suma acreditada (en tanto no le quepa alguna exención de las que se prevén en la misma norma) en las cuentas de todo el país de quienes hayan sido incorporados arbitrariamente al padrón, habiéndose alcanzado con esta medida a empresas que están radicadas y únicamente efectúan ventas dentro de la Provincia del Chubut. Como consecuencia de ello, las únicas cuentas bancarias que tienen se ubican en esta zona.
Previo a analizar particularmente la situación para el ámbito de la jurisdicción patagónica, hay que imaginar que si cada Fisco Provincial, suponiendo que cuenta con la misma legitimidad que ARBA para imponer una carga tributaria por medio de las retenciones en cuentas bancarias a cualquier desafortunado contribuyente que sea informado por un tercero, dispusiese que las entidades financieras hicieran lo mismo, pero esta vez para cada una de sus arcas locales, sin duda alguna llegaríamos al caso en el que un sujeto podría ver capturada por vía retentiva la integridad de la masa de fondos que canalice mediante operaciones bancarias y se llegaría al absurdo de que, tal vez, quede en situación deudora con algún Fisco. No hay que ser una avezado conocedor del tema para poder determinar que este camino no es el que ni la letra ni el espíritu del Régimen del Convenio Multilateral han pensado y acordado entre las jurisdicciones miembro.
EL CASO ESPECIAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
En la Provincia del Chubut el régimen de tributación del impuesto sobre los ingresos brutos se aparta del resto del país. En efecto, sin entrar a analizar pormenorizadamente la situación, hay que agregar que las Municipalidades, por vía de una delegación potestativa efectuada desde la Provincia hacia las corporaciones municipales, tienen facultad de imponer y recaudar este gravamen cuando el contribuyente solamente realiza operaciones comerciales dentro del ejido urbano de un Municipio dado, quedando solamente reservado al ámbito provincial la legislación y el cobro del tributo cuando las actividades son llevadas adelante en el marco del Régimen del Convenio Multilateral, o extrapolan el límite de la ciudad en la que se efectúan las ventas hacia terreno provincial, en el que los Municipios carecen de competencia orgánica para atraerlos con la tributación. De esta manera, se produce una categorización de contribuyentes, en la cual se otorga la calidad de local al que tributa en los Municipios, y general o de convenio al que lo hace en las Provincias.
El efecto directo de este hecho es que nos encontramos con que cada Municipalidad cuenta con una ordenanza distinta para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos local, y por otra parte, la Provincia tiene su propia norma general. En realidad, se presenta el caso frecuente de que un contribuyente, que realice solamente operaciones dentro de la jurisdicción provincial chubutense (por lo cual, no deba sujetarse al Régimen del Convenio Multilateral) concomitantemente en distintos Municipios, tiene un número de inscripción para cada ciudad, pero carece de uno provincial y es deudor del impuesto cada uno de ellos en carácter de contribuyente local.
En resumen, se quiere destacar que, en la práctica, se presenta esto con mucho más frecuencia que en el caso de un comercio que es investigado con la información que comparten las administraciones adheridas al Convenio Multilateral, llámese, por ejemplo, su número de inscripción, o que no tenga registrado ese dato para establecer a qué Fisco Provincial deposita el gravamen, porque en realidad lo está haciendo ante la Municipalidad de la Ciudad en la que efectúa sus operaciones comerciales, considerándoselo contribuyente local. Esta circunstancia ha sido explicada reiteradas veces, hasta por directa intervención del señor Gobernador a las autoridades bonaerenses, y nunca fue tomada en cuenta por ARBA.
EL REMEDIO ACOGIDO POR LA JUSTICIA PARA IMPEDIR QUE ARBA SIGA RETENIENDO EL IMPUESTO A LOS CONTRIBUYENTES LOCALES
Una masa importante de contribuyentes locales ha sido atacado injustificadamente por ARBA como consecuencia de estar incorporados en los padrones que las instituciones financieras deben consultar para aplicarles la retención del impuesto sobre los ingresos brutos con destino a la Provincia de Buenos Aires, repercutiendo estas acciones en cuentas que están localizadas en las ciudades patagónicas en las que tributan regularmente su gravamen.
Frente a ello, las Cámaras de Comercio y los Fiscos Municipales reaccionaron sin éxito alguno, no pudiendo impedir que se termine con este atropello. Por otra parte, se analizó que, estando bajo un régimen fiscal ajeno a la potestad del Fisco bonaerense, no cabía posibilidad de introducirse en el proceso guiado por el Código Fiscal de dicha jurisdicción, con el objeto de neutralizar las retenciones improcedentes que venían saqueando los fondos empresarios. Aun en el caso de que se tome tal camino, no existiría una solución urgente que ponga las cosas en su lugar. Ello, en función de las actitudes sordas que ya había tomado la Administración.
Ante una situación en la que no existe relación jurídico-tributaria alguna con la Provincia de Buenos Aires, lo cual excluye al contribuyente el deber de someterse a sus normas, se entendió que no correspondía participarla de una contienda judicial, como podría haber sido la facultad de "accionar amparísticamente", dejándole abierta la posibilidad de dilatar el resultado final mediante la utilización de todo el tránsito integral del proceso hasta una sentencia definitiva, una vez sorteados distintos estadios judiciales.
El remedio encaminado a la neutralización del perjuicio se encontró a través de la articulación de una medida autosatisfactiva, instituto que no se encuentra específicamente incorporado a la legislación procesal de la Provincia del Chubut, pero que la Justicia tomó para sí acogiéndola favorablemente y dictando sumarísimamente un conjunto de sentencias en las que le ordena a las instituciones bancarias cesar de actuar, para ARBA, en carácter de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos sobre las cuentas abiertas por los contribuyentes cuya radicación está dentro de la Ciudad de Comodoro Rivadavia. En este aspecto, hay que destacar que la vía legal elegida dejaba fuera del proceso a la Administración Fiscal, pero habilitaba a los bancos a recurrir la medida, cosa que no sucedió, quedando firme y expedita.
La Justicia de la Ciudad de Comodoro Rivadavia entendió constantemente en sus fallos que "las medidas autosatisfactivas son soluciones jurisdiccionales urgentes, autónomas, despachables 'inaudita et altera pars' y mediando una fuerte probabilidad de que los planteos formulados sean atendibles. Lo que distingue este tipo de medidas es que se agotan con su despacho favorable, no resultando necesaria la interposición de una ulterior acción principal para evitar su decaimiento", para finalmente cementar sus fallos en estos términos: "Requiere, como se dijo, de la existencia de una fuerte probabilidad de que el derecho del peticionante sea atendible, el presupuesto de la urgencia, entendido como el riesgo de sufrir un daño inminente e irreparable, que precisamente constituye uno de los parámetros con los cuales ha de determinarse la viabilidad de la medida".
Ha sido, a mi juicio, el criterio de la Justicia que el daño inminente se configuraría frente a la amputación parcial de los montos acreditados en las cuentas bancarias correspondientes a las retenciones que efectuaban los bancos, ya que se trata de sumas de difícil o nula probabilidad de recuperación presente o futura, y por otra parte, la calidad de irreparabilidad se trasuntaría en la circunstancia de que, como se explicó anteriormente, el hecho de que las empresas estuvieran ajenas a la relación jurídico-tributaria, creada por la legislación de la Provincia de Buenos Aires, haría prácticamente imposible el recupero de las sumas retenidas si no se subsumieran y consintieran dentro del norte del régimen legal de dicha jurisdicción. La Justicia ratifica, por medio de sus fallos, este criterio cuando agrega, en el considerando 13), que "se advierte la existencia de una probabilidad -no una simple verosimilitud- de que efectivamente lo requerido es jurídicamente atendible y que es admisible, en el caso, otorgar una plena y definitiva satisfacción al requirente, sin que sea menester, a tal efecto, que éste incoe un proceso de conocimiento más amplio, dada la posibilidad cierta de que, de mantenerse la situación, pudiera ocasionarse un menoscabo patrimonial...".
PUNTOS TRASCENDENTALES DE LOS PRONUNCIAMIENTOS JUDICIALES
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo del doctor Alberto Gustavo Sanca, durante los meses de abril y mayo de 2009 efectuó con justicia las consideraciones que reseñaré brevemente a continuación para el dictado de los pronunciamientos en las causas caratuladas "Felipe Escribano e Hijos SA, Mottesi Materiales SA c/Banco de Galicia y otros", "Comercial Maderas SRL s/medida autosatisfactiva", "Neomat SA s/medida autosatisfactiva", "Don José Hogar SA s/medida autosatisfactiva", "Homero y Compañía SRL s/medida autosatisfactiva" y "Antonio Mendonca s/medida autosatisfactiva":
1. Considera que el hecho imponible del impuesto sobre los ingresos brutos se sustenta en el ejercicio habitual a título oneroso de las actividades presupuestadas en la legislación, resultando, para los casos en análisis, que los sistemas recaudatorios por vía de pagos a cuenta producto de retenciones alteran la verdadera estructura del gravamen, distorsionándolo y desnaturalizándolo. Es decir, subliminalmente el juzgador está sobreentendiendo que los presupuestos en los que se basa el ingreso al listado de contribuyentes que sufrirán retenciones no resultan hábiles para establecer la posible situación de haberse configurado el tributo en tal jurisdicción.
2. El segundo aspecto que tratan los pronunciamientos es el referido al sustento territorial, puesto que los fallos se sostienen principalmente, según lo dicho por sus redacciones, en la circunstancia de que, para que el hecho imponible de ingresos brutos se configure respecto del Fisco que lo pretenda, la actividad debe haberse desarrollado, efectiva, física y tangiblemente, en el territorio de la Provincia respectiva, siendo muy distinto que se den algunos supuestos en la jurisdicción provincial por los cuales se les pueda atribuir la base por el Convenio Multilateral, hecho que no es el caso de los actores. Agregan las resoluciones judiciales, además, la letra taxativa del artículo 156 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, en el que se establece que el presupuesto de imposición se circunscribe al ejercicio habitual y a título oneroso en la jurisdicción bonaerense del comercio, de la industria, de la profesión, del oficio, del negocio, de las locaciones de bienes, obras y servicios, o de cualquier otra actividad oneroso-lucrativa o no. Los considerandos, además, se introducen en dos aspectos, a mi juicio medularmente significativos del asunto, que analizan que de no verse acreditada la territorialidad de la actividad, no se cumple, según el artículo 158 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, con el elemento espacial configurativo de la existencia de un hecho imponible. Por otra parte, se viola el principio de legalidad en materia tributaria.
3. Los fallos siguen siendo incisivos y agregan párrafos mortales a las pretensiones de la ARBA cuando la Justicia, con excelente tino, agrega que lo que debe quedar claro es que el Fisco de la Provincia de Buenos Aires no puede efectuar retenciones en concepto de impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas corrientes bancarias a sujetos que están fuera del hecho imponible del impuesto que lo motiva, caso de los que no realizan la actividad gravada en la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, no se encuentra legitimada la ARBA para efectuar retenciones en cuentas de sujetos que no son contribuyentes en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión resulta diáfana. Caso contrario, si se practican retenciones por impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas bancarias por el Fisco de la Provincia de Buenos Aires a sujetos que no son contribuyentes del impuesto, estaría apropiándose indebidamente de fondos de un tercero, y sin ley que lo sustente; tan sólo se ha hecho sobre la base de una interpretación de una disposición normativa, o bien de la resolución normativa (ARBA) 105/2008.
4. Finalmente, los fallos son engalanados magistralmente cuando se incluyen estas palabras: que el Régimen del Convenio Multilateral está reservado para el caso exclusivo de contribuyentes que lleven a cabo bajo su órbita la totalidad del desarrollo de la cadena de comercialización, circunstancia en la que ha quedado comprobado aquí que no se configura en la especie. De todo lo desarrollado en párrafos anteriores, surge, sin hesitación alguna, la fundada situación de estar ante un ataque a la propiedad privada que se opone al régimen legal vigente. Todos conocemos el famoso apotegma "nullum tributum sine lege", es decir, no hay impuesto sin ley. Aquí, la entidad bonaerense está creando un régimen retentivo en desmedro y con total desprecio del patrimonio empresario, que no se encuentra sometido al poder de imperio del sistema tributario de dicha Provincia.
REFLEXIONES FINALES
El Magistrado ha satisfecho, mediante su fallo, la necesidad de justicia. Si bien estas "medidas autosatisfactivas" son remedios procesales sui géneris, han servido de plataforma para resolver esta inequidad, y lo trascendente del asunto es que el Órgano Jurisdiccional lo ha consagrado como camino apropiadamente apto para sepultar conflictos en los que el poder tributario parece no poder encontrar un equilibrio razonable. En el campo federal, unos días antes el Juzgado de Comodoro Rivadavia ya había resuelto otorgar una medida cautelar a favor de la firma Otamendi y Compañía SRL, al ordenarle a ARBA que se abstenga de continuar reteniendo suma alguna (se refiere al impuesto bajo análisis), en proceso de fondo canalizado a través de un recurso de amparo.
Recordemos que estamos ante contribuyentes que realizan sus ventas en la Provincia del Chubut, y por lo tanto, se encuentran sometidos al impuesto sobre los ingresos brutos en jurisdicción extraña a la que pretende amputarles parcialmente sus rentas por vía de una retención ilegítima, puesto que aun mediando la circunstancia de que pudiesen haber sido informados como adquirentes de bienes y servicios en territorio bonaerense, la cadena de valor comercializado se ha conformado por distintos sujetos proveedores que intervinieron hasta la llegada de los productos y servicios a la Provincia del Chubut. No es una situación similar, a los fines de este tema, la de un contribuyente que asume para sí unilateralmente todo el proceso de adquisición, traslado y comercialización, que aquel que lo hace mediante tercerización y desagregación de los agentes económicos en un régimen de participación múltiple. Simplemente, basta repasar el artículo 1 del Régimen del Convenio Multilateral, y cuantiosa doctrina y jurisprudencia. La distribución del impuesto sobre los ingresos brutos corresponde; entonces, debe ser repartida por la porción exacta en la que cada uno ha participado a lo largo de la cadena de valor agregado, tributando el gravamen a su cargo a la jurisdicción que correspondiere, puesto que, de lo contrario, se está capturando una masa de fondos impositiva cuya potestad de percepción es propia de otro erario público.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
A.R.B.A. Y LA JUSTICIA CHUBUTENSE
Ante el ominoso silencio político, la Justicia ha comenzado a poner las cosas en su lugar respecto de las exacciones ilegítimas de ARBA a supuestos contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la Provincia de Buenos Aires. Acercamos a nuestros lectores, un interesante trabajo difundido por W.H. Grosso Sheridan.
LA JUSTICIA CHUBUTENSE NEUTRALIZA LAS EXTRALIMITACIONES DE ARBA
WALMYR H. GROSSO SHERIDAN
INTRODUCCIÓN
La voracidad recaudatoria de algunos Fiscos parece no tener medida. Entre ellos, y tal vez a la cabeza de la carrera de cometer inequidades tributarias, la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) no guarda reparo alguno en saquear confiscatoriamente los patrimonios empresarios.
En esta ocasión, la Administración bonaerense inventa un régimen de retenciones del impuesto sobre los ingresos brutos, poniendo en cabeza de las entidades financieras el deber de proceder a actuar en tal carácter sobre toda acreditación bancaria efectuada en las cuentas de los contribuyentes cuya lista se extrae de un padrón elaborado por vaya a saber qué supervisión elucubrativa, cuyo sostenimiento de legitimidad se funda en la existencia presunta de hechos imponibles perfeccionados dentro de la Provincia de Buenos Aires. En otras palabras, el sujeto factible de retención es todo aquel contribuyente que haya caído en la desgracia de haber sido informado ante la Agencia Recaudadora a través de los regímenes informativos en vigencia que, hay que recordar, solamente dan pistas precarias para establecer la existencia de datos primarios, que necesitan ser posteriormente corroborados y concatenados para poder dejar de ser simplemente indiciarios y convertirse en base cierta que justifique con fuerza de ley la presunción de estar ante una actividad alcanzada por el tributo provincial. Este proceso, por supuesto, no fue hecho.
Bajo estos presupuestos equivocados, ARBA dicta la resolución normativa 105/2008, que sustituyó los artículos 462 a 477 de la disposición normativa (DPR Bs. As.) "B" 1/2004, y las entidades bancarias inician la actuación de agentes de retención sobre toda suma acreditada (en tanto no le quepa alguna exención de las que se prevén en la misma norma) en las cuentas de todo el país de quienes hayan sido incorporados arbitrariamente al padrón, habiéndose alcanzado con esta medida a empresas que están radicadas y únicamente efectúan ventas dentro de la Provincia del Chubut. Como consecuencia de ello, las únicas cuentas bancarias que tienen se ubican en esta zona.
Previo a analizar particularmente la situación para el ámbito de la jurisdicción patagónica, hay que imaginar que si cada Fisco Provincial, suponiendo que cuenta con la misma legitimidad que ARBA para imponer una carga tributaria por medio de las retenciones en cuentas bancarias a cualquier desafortunado contribuyente que sea informado por un tercero, dispusiese que las entidades financieras hicieran lo mismo, pero esta vez para cada una de sus arcas locales, sin duda alguna llegaríamos al caso en el que un sujeto podría ver capturada por vía retentiva la integridad de la masa de fondos que canalice mediante operaciones bancarias y se llegaría al absurdo de que, tal vez, quede en situación deudora con algún Fisco. No hay que ser una avezado conocedor del tema para poder determinar que este camino no es el que ni la letra ni el espíritu del Régimen del Convenio Multilateral han pensado y acordado entre las jurisdicciones miembro.
EL CASO ESPECIAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
En la Provincia del Chubut el régimen de tributación del impuesto sobre los ingresos brutos se aparta del resto del país. En efecto, sin entrar a analizar pormenorizadamente la situación, hay que agregar que las Municipalidades, por vía de una delegación potestativa efectuada desde la Provincia hacia las corporaciones municipales, tienen facultad de imponer y recaudar este gravamen cuando el contribuyente solamente realiza operaciones comerciales dentro del ejido urbano de un Municipio dado, quedando solamente reservado al ámbito provincial la legislación y el cobro del tributo cuando las actividades son llevadas adelante en el marco del Régimen del Convenio Multilateral, o extrapolan el límite de la ciudad en la que se efectúan las ventas hacia terreno provincial, en el que los Municipios carecen de competencia orgánica para atraerlos con la tributación. De esta manera, se produce una categorización de contribuyentes, en la cual se otorga la calidad de local al que tributa en los Municipios, y general o de convenio al que lo hace en las Provincias.
El efecto directo de este hecho es que nos encontramos con que cada Municipalidad cuenta con una ordenanza distinta para el pago del impuesto sobre los ingresos brutos local, y por otra parte, la Provincia tiene su propia norma general. En realidad, se presenta el caso frecuente de que un contribuyente, que realice solamente operaciones dentro de la jurisdicción provincial chubutense (por lo cual, no deba sujetarse al Régimen del Convenio Multilateral) concomitantemente en distintos Municipios, tiene un número de inscripción para cada ciudad, pero carece de uno provincial y es deudor del impuesto cada uno de ellos en carácter de contribuyente local.
En resumen, se quiere destacar que, en la práctica, se presenta esto con mucho más frecuencia que en el caso de un comercio que es investigado con la información que comparten las administraciones adheridas al Convenio Multilateral, llámese, por ejemplo, su número de inscripción, o que no tenga registrado ese dato para establecer a qué Fisco Provincial deposita el gravamen, porque en realidad lo está haciendo ante la Municipalidad de la Ciudad en la que efectúa sus operaciones comerciales, considerándoselo contribuyente local. Esta circunstancia ha sido explicada reiteradas veces, hasta por directa intervención del señor Gobernador a las autoridades bonaerenses, y nunca fue tomada en cuenta por ARBA.
EL REMEDIO ACOGIDO POR LA JUSTICIA PARA IMPEDIR QUE ARBA SIGA RETENIENDO EL IMPUESTO A LOS CONTRIBUYENTES LOCALES
Una masa importante de contribuyentes locales ha sido atacado injustificadamente por ARBA como consecuencia de estar incorporados en los padrones que las instituciones financieras deben consultar para aplicarles la retención del impuesto sobre los ingresos brutos con destino a la Provincia de Buenos Aires, repercutiendo estas acciones en cuentas que están localizadas en las ciudades patagónicas en las que tributan regularmente su gravamen.
Frente a ello, las Cámaras de Comercio y los Fiscos Municipales reaccionaron sin éxito alguno, no pudiendo impedir que se termine con este atropello. Por otra parte, se analizó que, estando bajo un régimen fiscal ajeno a la potestad del Fisco bonaerense, no cabía posibilidad de introducirse en el proceso guiado por el Código Fiscal de dicha jurisdicción, con el objeto de neutralizar las retenciones improcedentes que venían saqueando los fondos empresarios. Aun en el caso de que se tome tal camino, no existiría una solución urgente que ponga las cosas en su lugar. Ello, en función de las actitudes sordas que ya había tomado la Administración.
Ante una situación en la que no existe relación jurídico-tributaria alguna con la Provincia de Buenos Aires, lo cual excluye al contribuyente el deber de someterse a sus normas, se entendió que no correspondía participarla de una contienda judicial, como podría haber sido la facultad de "accionar amparísticamente", dejándole abierta la posibilidad de dilatar el resultado final mediante la utilización de todo el tránsito integral del proceso hasta una sentencia definitiva, una vez sorteados distintos estadios judiciales.
El remedio encaminado a la neutralización del perjuicio se encontró a través de la articulación de una medida autosatisfactiva, instituto que no se encuentra específicamente incorporado a la legislación procesal de la Provincia del Chubut, pero que la Justicia tomó para sí acogiéndola favorablemente y dictando sumarísimamente un conjunto de sentencias en las que le ordena a las instituciones bancarias cesar de actuar, para ARBA, en carácter de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos sobre las cuentas abiertas por los contribuyentes cuya radicación está dentro de la Ciudad de Comodoro Rivadavia. En este aspecto, hay que destacar que la vía legal elegida dejaba fuera del proceso a la Administración Fiscal, pero habilitaba a los bancos a recurrir la medida, cosa que no sucedió, quedando firme y expedita.
La Justicia de la Ciudad de Comodoro Rivadavia entendió constantemente en sus fallos que "las medidas autosatisfactivas son soluciones jurisdiccionales urgentes, autónomas, despachables 'inaudita et altera pars' y mediando una fuerte probabilidad de que los planteos formulados sean atendibles. Lo que distingue este tipo de medidas es que se agotan con su despacho favorable, no resultando necesaria la interposición de una ulterior acción principal para evitar su decaimiento", para finalmente cementar sus fallos en estos términos: "Requiere, como se dijo, de la existencia de una fuerte probabilidad de que el derecho del peticionante sea atendible, el presupuesto de la urgencia, entendido como el riesgo de sufrir un daño inminente e irreparable, que precisamente constituye uno de los parámetros con los cuales ha de determinarse la viabilidad de la medida".
Ha sido, a mi juicio, el criterio de la Justicia que el daño inminente se configuraría frente a la amputación parcial de los montos acreditados en las cuentas bancarias correspondientes a las retenciones que efectuaban los bancos, ya que se trata de sumas de difícil o nula probabilidad de recuperación presente o futura, y por otra parte, la calidad de irreparabilidad se trasuntaría en la circunstancia de que, como se explicó anteriormente, el hecho de que las empresas estuvieran ajenas a la relación jurídico-tributaria, creada por la legislación de la Provincia de Buenos Aires, haría prácticamente imposible el recupero de las sumas retenidas si no se subsumieran y consintieran dentro del norte del régimen legal de dicha jurisdicción. La Justicia ratifica, por medio de sus fallos, este criterio cuando agrega, en el considerando 13), que "se advierte la existencia de una probabilidad -no una simple verosimilitud- de que efectivamente lo requerido es jurídicamente atendible y que es admisible, en el caso, otorgar una plena y definitiva satisfacción al requirente, sin que sea menester, a tal efecto, que éste incoe un proceso de conocimiento más amplio, dada la posibilidad cierta de que, de mantenerse la situación, pudiera ocasionarse un menoscabo patrimonial...".
PUNTOS TRASCENDENTALES DE LOS PRONUNCIAMIENTOS JUDICIALES
El Juzgado Civil y Comercial Nº 2 de Comodoro Rivadavia, a cargo del doctor Alberto Gustavo Sanca, durante los meses de abril y mayo de 2009 efectuó con justicia las consideraciones que reseñaré brevemente a continuación para el dictado de los pronunciamientos en las causas caratuladas "Felipe Escribano e Hijos SA, Mottesi Materiales SA c/Banco de Galicia y otros", "Comercial Maderas SRL s/medida autosatisfactiva", "Neomat SA s/medida autosatisfactiva", "Don José Hogar SA s/medida autosatisfactiva", "Homero y Compañía SRL s/medida autosatisfactiva" y "Antonio Mendonca s/medida autosatisfactiva":
1. Considera que el hecho imponible del impuesto sobre los ingresos brutos se sustenta en el ejercicio habitual a título oneroso de las actividades presupuestadas en la legislación, resultando, para los casos en análisis, que los sistemas recaudatorios por vía de pagos a cuenta producto de retenciones alteran la verdadera estructura del gravamen, distorsionándolo y desnaturalizándolo. Es decir, subliminalmente el juzgador está sobreentendiendo que los presupuestos en los que se basa el ingreso al listado de contribuyentes que sufrirán retenciones no resultan hábiles para establecer la posible situación de haberse configurado el tributo en tal jurisdicción.
2. El segundo aspecto que tratan los pronunciamientos es el referido al sustento territorial, puesto que los fallos se sostienen principalmente, según lo dicho por sus redacciones, en la circunstancia de que, para que el hecho imponible de ingresos brutos se configure respecto del Fisco que lo pretenda, la actividad debe haberse desarrollado, efectiva, física y tangiblemente, en el territorio de la Provincia respectiva, siendo muy distinto que se den algunos supuestos en la jurisdicción provincial por los cuales se les pueda atribuir la base por el Convenio Multilateral, hecho que no es el caso de los actores. Agregan las resoluciones judiciales, además, la letra taxativa del artículo 156 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, en el que se establece que el presupuesto de imposición se circunscribe al ejercicio habitual y a título oneroso en la jurisdicción bonaerense del comercio, de la industria, de la profesión, del oficio, del negocio, de las locaciones de bienes, obras y servicios, o de cualquier otra actividad oneroso-lucrativa o no. Los considerandos, además, se introducen en dos aspectos, a mi juicio medularmente significativos del asunto, que analizan que de no verse acreditada la territorialidad de la actividad, no se cumple, según el artículo 158 del Código Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, con el elemento espacial configurativo de la existencia de un hecho imponible. Por otra parte, se viola el principio de legalidad en materia tributaria.
3. Los fallos siguen siendo incisivos y agregan párrafos mortales a las pretensiones de la ARBA cuando la Justicia, con excelente tino, agrega que lo que debe quedar claro es que el Fisco de la Provincia de Buenos Aires no puede efectuar retenciones en concepto de impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas corrientes bancarias a sujetos que están fuera del hecho imponible del impuesto que lo motiva, caso de los que no realizan la actividad gravada en la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires. Por ello, no se encuentra legitimada la ARBA para efectuar retenciones en cuentas de sujetos que no son contribuyentes en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión resulta diáfana. Caso contrario, si se practican retenciones por impuesto sobre los ingresos brutos en cuentas bancarias por el Fisco de la Provincia de Buenos Aires a sujetos que no son contribuyentes del impuesto, estaría apropiándose indebidamente de fondos de un tercero, y sin ley que lo sustente; tan sólo se ha hecho sobre la base de una interpretación de una disposición normativa, o bien de la resolución normativa (ARBA) 105/2008.
4. Finalmente, los fallos son engalanados magistralmente cuando se incluyen estas palabras: que el Régimen del Convenio Multilateral está reservado para el caso exclusivo de contribuyentes que lleven a cabo bajo su órbita la totalidad del desarrollo de la cadena de comercialización, circunstancia en la que ha quedado comprobado aquí que no se configura en la especie. De todo lo desarrollado en párrafos anteriores, surge, sin hesitación alguna, la fundada situación de estar ante un ataque a la propiedad privada que se opone al régimen legal vigente. Todos conocemos el famoso apotegma "nullum tributum sine lege", es decir, no hay impuesto sin ley. Aquí, la entidad bonaerense está creando un régimen retentivo en desmedro y con total desprecio del patrimonio empresario, que no se encuentra sometido al poder de imperio del sistema tributario de dicha Provincia.
REFLEXIONES FINALES
El Magistrado ha satisfecho, mediante su fallo, la necesidad de justicia. Si bien estas "medidas autosatisfactivas" son remedios procesales sui géneris, han servido de plataforma para resolver esta inequidad, y lo trascendente del asunto es que el Órgano Jurisdiccional lo ha consagrado como camino apropiadamente apto para sepultar conflictos en los que el poder tributario parece no poder encontrar un equilibrio razonable. En el campo federal, unos días antes el Juzgado de Comodoro Rivadavia ya había resuelto otorgar una medida cautelar a favor de la firma Otamendi y Compañía SRL, al ordenarle a ARBA que se abstenga de continuar reteniendo suma alguna (se refiere al impuesto bajo análisis), en proceso de fondo canalizado a través de un recurso de amparo.
Recordemos que estamos ante contribuyentes que realizan sus ventas en la Provincia del Chubut, y por lo tanto, se encuentran sometidos al impuesto sobre los ingresos brutos en jurisdicción extraña a la que pretende amputarles parcialmente sus rentas por vía de una retención ilegítima, puesto que aun mediando la circunstancia de que pudiesen haber sido informados como adquirentes de bienes y servicios en territorio bonaerense, la cadena de valor comercializado se ha conformado por distintos sujetos proveedores que intervinieron hasta la llegada de los productos y servicios a la Provincia del Chubut. No es una situación similar, a los fines de este tema, la de un contribuyente que asume para sí unilateralmente todo el proceso de adquisición, traslado y comercialización, que aquel que lo hace mediante tercerización y desagregación de los agentes económicos en un régimen de participación múltiple. Simplemente, basta repasar el artículo 1 del Régimen del Convenio Multilateral, y cuantiosa doctrina y jurisprudencia. La distribución del impuesto sobre los ingresos brutos corresponde; entonces, debe ser repartida por la porción exacta en la que cada uno ha participado a lo largo de la cadena de valor agregado, tributando el gravamen a su cargo a la jurisdicción que correspondiere, puesto que, de lo contrario, se está capturando una masa de fondos impositiva cuya potestad de percepción es propia de otro erario público.
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de junio de 2009
ESTUDIO
HÉCTOR BLAS TRILLO
sábado, junio 13, 2009
"COSAS VEDERES..." 6/6/09
Realmente escuchar en la radio al ex presidente Kirchner exigirle al candidato a diputado De Narváez que se presente ante el Juez Federal Faggionato Márquez, quien lo ha citado en carácter de imputado en la causa de la efedrina ha superado con largas creces la capacidad de asombro.
En primer lugar porque el Juez citado había pedido primero la declaración de De Narváez como testigo en dicha causa, que éste respondió por escrito dada su condición de diputado nacional (que le permite hacerlo). Y una cosa es ser testigo y otra muy distinta imputado.
Si bien puede ocurrir que de la evaluación que el Juez lleva a cabo, surjan evidencias como para imputarlo, resulta cuando menos curioso que sin nuevos elementos conocidos la situación de De Narváez se complique de tal modo.
En segundo lugar porque este mismo Juez tiene en su haber nada menos que treinta y siete pedidos de juicio político, varios de los cuales han sido efectuados por fiscales o colegas por diversos motivos, entre ellos por enriquecimiento ilícito.
En tercer lugar porque el tema de la efedrina provocó el año pasado el crimen de tres personas vinculadas al caso, cuyos cadáveres acribillados aparecieron cerca de la ruta 6 en General Rodríguez, hecho del cual conviene recordar lo siguiente por lo menos:
a. Que a las pocas horas se removió el sitio donde se hallaron los cadáveres borrando así la posibilidad de obtener alguna prueba adicional del hecho, sin que se dieran razones ni se inculpara a nadie que se sepa por semejante acto.
b. Que los asesinados fueron aportantes de la campaña de Cristina Fernández de Kirchner, hecho reconocido por el gobierno.
En cuarto lugar en el caso de Antonini Wilson como todo el mundo sabe el dinero de la famosa valija llegó al país en un avión oficial contratado por Enarsa y con funcionarios del gobierno argentino, siendo que los casi 800.000 fueron denunciados en los EEUU como destinados a la campaña de Cristina Fernández de Kirchner sin que hasta el momento nadie diera explicaciones acerca de su origen, que no puede ser otro que ilegal. Ni en la Argentina ni en Venezuela se ha avanzado en la causa, cuando tranquilamente el dinero podría provenir del narcolavado.
Y así las cosas, Néstor Kirchner sale a clamar por justicia contra su principal contendor en la provincia y justamente 24 horas después de que una encuesta de una entidad seria como Poliarquía lo coloca en segundo lugar en la Provincia de Buenos Aires.
Cosas vederes Sancho, que non crederes...
Héctor Trillo
En primer lugar porque el Juez citado había pedido primero la declaración de De Narváez como testigo en dicha causa, que éste respondió por escrito dada su condición de diputado nacional (que le permite hacerlo). Y una cosa es ser testigo y otra muy distinta imputado.
Si bien puede ocurrir que de la evaluación que el Juez lleva a cabo, surjan evidencias como para imputarlo, resulta cuando menos curioso que sin nuevos elementos conocidos la situación de De Narváez se complique de tal modo.
En segundo lugar porque este mismo Juez tiene en su haber nada menos que treinta y siete pedidos de juicio político, varios de los cuales han sido efectuados por fiscales o colegas por diversos motivos, entre ellos por enriquecimiento ilícito.
En tercer lugar porque el tema de la efedrina provocó el año pasado el crimen de tres personas vinculadas al caso, cuyos cadáveres acribillados aparecieron cerca de la ruta 6 en General Rodríguez, hecho del cual conviene recordar lo siguiente por lo menos:
a. Que a las pocas horas se removió el sitio donde se hallaron los cadáveres borrando así la posibilidad de obtener alguna prueba adicional del hecho, sin que se dieran razones ni se inculpara a nadie que se sepa por semejante acto.
b. Que los asesinados fueron aportantes de la campaña de Cristina Fernández de Kirchner, hecho reconocido por el gobierno.
En cuarto lugar en el caso de Antonini Wilson como todo el mundo sabe el dinero de la famosa valija llegó al país en un avión oficial contratado por Enarsa y con funcionarios del gobierno argentino, siendo que los casi 800.000 fueron denunciados en los EEUU como destinados a la campaña de Cristina Fernández de Kirchner sin que hasta el momento nadie diera explicaciones acerca de su origen, que no puede ser otro que ilegal. Ni en la Argentina ni en Venezuela se ha avanzado en la causa, cuando tranquilamente el dinero podría provenir del narcolavado.
Y así las cosas, Néstor Kirchner sale a clamar por justicia contra su principal contendor en la provincia y justamente 24 horas después de que una encuesta de una entidad seria como Poliarquía lo coloca en segundo lugar en la Provincia de Buenos Aires.
Cosas vederes Sancho, que non crederes...
Héctor Trillo
ARBA Y EL FINAL PREVISTO (12/6/09)
Ecotributaria
A.R.B.A. Y EL FINAL PREVISTO
Nos hemos referido en otros trabajos al proceder francamente ilegítimo de ARBA, al aplicar sistemas de retenciones bancarias a personas y empresas que no son contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la provincia de Buenos Aires. Tales retenciones, en la mayoría de los casos que hemos conocido, llegan al 3% de cualquier depósito o acreditación que se haga en cuentas corrientes o de ahorro común, incluso en los casos de devoluciones de IVA por compras minoristas o acreditaciones por descuentos de tarjetas de débito.
También hicimos hincapié en el hecho de que los anuncios en los que se afirmaba que a partir del 1º de junio la situación se revertiría y el dinero sería devuelto no se ajustaban a las verdaderas intenciones de los funcionarios y de los políticos bonaerenses.
No dejamos de mencionar, a su vez, el curioso silencio de los candidatos opositores que no están utilizando como herramienta de campaña, aunque más no fuera, el tema del abuso de poder que significa esta apropiación hasta ahora impune del dinero de honestos empresarios, trabajadores y hasta jubilados que nada tienen que ver con la jurisdicción provincial y son víctimas que inclusive en muchos casos ni se enteraron todavía, ya que nunca fueron notificados de que ahora eran contribuyentes de prepo. La reversión de la carga de la prueba, la exigencia de documentación mediante el uso del correo electrónico y no por requerimiento fehaciente, etc. son elementos concomitantes de este accionar contrario a derecho se lo mire como se lo mire.
Esta insólita situación ha generado reacciones de todo tipo, que los funcionarios ignoran olímpicamente, como puede comprobarse en el hecho de que ni siquiera se prestan, que sepamos, a la requisitoria periodística. Entre todas las reacciones, hay una nota enviada por la Federación Argentina de Consejos Profesionales en Ciencias Económicas fechada el 2 de junio pasado y que al momento de escribir estas líneas, como también era de esperar, no ha recibido respuesta que sepamos. Siendo así, todo este cuadro es más grave todavía y muestra a las claras que poco importa cómo se obtengan los recursos, incluso poco importa mantener sólido el sistema bancario. Poco importa afianzar la justicia, en definitiva.
Al final de estas líneas transcribimos íntegramente la nota a la que nos referimos. Pero antes de ello hacemos la siguiente reflexión: ¿es necesario recurrir a una nota firmada por la Federación de profesionales de las ciencias económicas dirigida a un funcionario a cargo del Ente Recaudador provincial para que el organismo de marcha atrás respecto de verdaderas exacciones ilegales llevadas a cabo impunemente? ¿es ese organismo el encargado de modificar las leyes violatorias de los derechos de las gentes? ¿no debería haberse dirigido la misma al gobernador o a la legislatura provincial? ¿No debería intervenir de oficio algún fiscal, hoy que están tan de moda tales intervenciones en otras lides?
¿Debemos suponer que, al menos en la provincia, la Justicia no actúa de oficio contra estas anomalías institucionalizadas? Sabemos que hay innúmeros reclamos de todo tipo y que mucha gente ha decidido reducir al mínimo la actividad bancaria para huir del sistema y evitar la exacción. ¿Esto habrá de seguir así hasta que finalmente los propios bancos o los proveedores de tarjetas de débito, por ejemplo, tengan algo para decir?
La nota además, hace referencia al hecho de que se ha confeccionado porque se acumularon innumerables pedidos de los Consejos Profesionales. Y preguntamos entonces: ¿es necesario que haya innumerables pedidos para que la Federación actúe reclamando ante un acto manifiestamente ilícito como todo profesional que más o menos se precie lo reconoce? ¿Nadie actúa de oficio en la Argentina ante la iniquidad? ¿No es suficiente con la comprobación fáctica de un accionar cuasi delictivo que hay que esperar a que distintas organizaciones reclamen primero para finalmente actuar y encima haciendo mención a tales reclamos? ¿Alguien en el gobierno provincial esperaba que nadie reclamara? Realmente es incomprensible.
Dejamos a nuestros amables lectores las propias reflexiones del caso.
Ciudad Aut. de Buenos Aires, 2 de junio de 2009
Sr. Director Ejecutivo de la
Agencia Recaudación Buenos Aires (ARBA)
Cdor. Rafael PERELMITER
Su despacho
De nuestra mayor consideración:
La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), atendiendo los innumerables pedidos realizados por los Consejos Profesionales que representa, le solicita tenga a bien reformular los actuales regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, toda vez que los mismos derivan en las siguientes consecuencias:
- Los agentes de recaudación le efectúan retenciones y percepciones a sujetos que no son contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires.
- La cantidad de regímenes de retención y percepción que conviven en la actualidad le provocan graves perjuicios comerciales y financieros a sujetos que, siendo contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, tienen permanentes saldos a su favor en concepto de ese gravamen.
- Las dificultades actuales en obtener la exclusión de los regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, perjudican la relación entre los sujetos pasibles de las mismas, y los profesionales en Ciencias Económicas que los asisten.
I. Los Regímenes de Retención y Percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos previstos por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
I.1 Regímenes de retención y percepción - DN “B” 1/04
Régimen General de Percepción (Art. 338 al Art. 347).
Regímenes Especiales de Percepción (Art. 348 al Art. 405).
Comercialización mayorista de combustibles líquidos. Compañías de transporte de pasajeros y carga. Sector automotriz. Comercialización y prestaciones que realicen los laboratorios y otros. Comercialización de revistas e impresos de venta condicionada. Venta de cervezas y otras bebidas. Operaciones de importación definitiva para consumo.
Régimen General de Retención (Art. 406 al Art. 412.
Regímenes Especiales de Retención (Art. 413 al Art. 477).
Actividades agropecuarias. Concesionarios, contratistas y proveedores del Estado. Empresas de construcción. Entidades de Seguros. Honorarios. Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Tarjetas de compra y de crédito.
Cooperativas de provisión minorista de la ley 10345. Entidades de ahorro por círculo cerrado. Participaciones en ingresos. Disposiciones comunes. Municipalidades. Inicio de actividades.
Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes Directos y del Convenio Multilateral (Art. 462 al Art. 477).
I.2 Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes del Convenio Multilateral –SIRCREB- DN “B” 79/04.
I.3 Régimen de retención sobre cheques y sobre acreditaciones bancarias aplicable a los sujetos designados por ARBA a los Bancos - RN (ARBA) Nº 14/09.
Consecuencias:
Al aplicar las retenciones y percepciones en forma simultánea sobre los mismos sujetos pasibles, y aún sobre quienes no resultan contribuyentes de la provincia de Buenos Aires, ARBA no solo coloca en una situación de grave perjuicio comercial y financiero a tales sujetos pasibles, sino que perjudica gravemente nuestro ejercicio profesional, ya que continuamente debemos “probar” la improcedencia de los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Mientras los profesionales no puedan “probar” la improcedencia de los regímenes de retención y percepción que impone ARBA a los sujetos pasibles, el referido perjuicio comercial y financiero provoca que los sujetos pasibles se pregunten si el responsable de su grave problema es ARBA, o bien, si el responsable es el profesional que los asiste.
II. Los trámites de Exclusión de las Retenciones y Percepciones previstas por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
II. 1 Exclusión del padrón de retenciones bancarias - RN (ARBA) Nº 47/08
Se solicita a través de la página web de ARBA. Si se acepta la exclusión, el contribuyente sale del padrón recién a partir del próximo mes. Si se rechaza la solicitud, el contribuyente presenta un segundo reclamo por escrito en “la dependencia de ARBA que corresponda por el domicilio fiscal”, siendo a menudo se trata de sujetos que no son contribuyentes de Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires.
Ante el segundo reclamo, ARBA tiene 10 días para resolverlo, pero puede solicitar más documentación dando 15 días para su cumplimiento, en cuyo caso los 10 días corren desde tal cumplimiento.
II. 2 Exclusión de los regímenes de retención y percepción cuando se generen Saldos a Favor del contribuyente durante al menos 3 meses - RN (ARBA) Nº 119/08
El trámite se realiza a través de la página web, y ARBA cuenta con 15 días para resolver. Pero como ARBA puede solicitar más documentación otorgando para ello el plazo de 10 días, aún cuando el contribuyente cumpla lo solicitado, ARBA no tiene plazo para resolver.
Consecuencias:
Para los sujetos pasibles de las Retenciones y Percepciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos resulta sumamente complejo obtener “exclusiones” de los regímenes de recaudación anticipada en la provincia de Buenos Aires.
La constante dilación por parte de ARBA en el otorgamiento de las referidas exclusiones puede ocasionar graves trastornos económicos, comerciales y financieros a los contribuyentes, afectándose con ello no solo el normal funcionamiento de sus cobros y pagos, sino también su relación con los profesionales que los asisten.
III. PETITORIO
Conforme las consecuencias expuestas, la FACPCE le solicita al Sr. Director Ejecutivo tenga a bien introducir urgentes modificaciones a los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la provincia de Buenos Aires, a los efectos de lograr que:
1. Los regímenes de retención y percepción sólo alcancen como sujetos pasibles a los contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires (y no como ocurre en la actualidad, que tales regímenes no tienen en cuenta la condición de contribuyente del sujeto pasible).
2. Los sistemas de exclusión de retenciones y percepciones, permitan la inmediata exclusión de tales regímenes a los contribuyentes que la solicitan (si tal solicitud de exclusión resultara improcedente, ARBA le puede reclamar al contribuyente los accesorios que le correspondan -intereses y multas-).
Quedando a la espera de una respuesta favorable a la presente solicitud, hacemos propicia la oportunidad para saludarlo muy atentamente.
Dr. Guillermo H. Fernández
Secretario Dr. Jorge A. Paganetti
Presidente
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
A.R.B.A. Y EL FINAL PREVISTO
Nos hemos referido en otros trabajos al proceder francamente ilegítimo de ARBA, al aplicar sistemas de retenciones bancarias a personas y empresas que no son contribuyentes del impuesto sobre los ingresos brutos en la provincia de Buenos Aires. Tales retenciones, en la mayoría de los casos que hemos conocido, llegan al 3% de cualquier depósito o acreditación que se haga en cuentas corrientes o de ahorro común, incluso en los casos de devoluciones de IVA por compras minoristas o acreditaciones por descuentos de tarjetas de débito.
También hicimos hincapié en el hecho de que los anuncios en los que se afirmaba que a partir del 1º de junio la situación se revertiría y el dinero sería devuelto no se ajustaban a las verdaderas intenciones de los funcionarios y de los políticos bonaerenses.
No dejamos de mencionar, a su vez, el curioso silencio de los candidatos opositores que no están utilizando como herramienta de campaña, aunque más no fuera, el tema del abuso de poder que significa esta apropiación hasta ahora impune del dinero de honestos empresarios, trabajadores y hasta jubilados que nada tienen que ver con la jurisdicción provincial y son víctimas que inclusive en muchos casos ni se enteraron todavía, ya que nunca fueron notificados de que ahora eran contribuyentes de prepo. La reversión de la carga de la prueba, la exigencia de documentación mediante el uso del correo electrónico y no por requerimiento fehaciente, etc. son elementos concomitantes de este accionar contrario a derecho se lo mire como se lo mire.
Esta insólita situación ha generado reacciones de todo tipo, que los funcionarios ignoran olímpicamente, como puede comprobarse en el hecho de que ni siquiera se prestan, que sepamos, a la requisitoria periodística. Entre todas las reacciones, hay una nota enviada por la Federación Argentina de Consejos Profesionales en Ciencias Económicas fechada el 2 de junio pasado y que al momento de escribir estas líneas, como también era de esperar, no ha recibido respuesta que sepamos. Siendo así, todo este cuadro es más grave todavía y muestra a las claras que poco importa cómo se obtengan los recursos, incluso poco importa mantener sólido el sistema bancario. Poco importa afianzar la justicia, en definitiva.
Al final de estas líneas transcribimos íntegramente la nota a la que nos referimos. Pero antes de ello hacemos la siguiente reflexión: ¿es necesario recurrir a una nota firmada por la Federación de profesionales de las ciencias económicas dirigida a un funcionario a cargo del Ente Recaudador provincial para que el organismo de marcha atrás respecto de verdaderas exacciones ilegales llevadas a cabo impunemente? ¿es ese organismo el encargado de modificar las leyes violatorias de los derechos de las gentes? ¿no debería haberse dirigido la misma al gobernador o a la legislatura provincial? ¿No debería intervenir de oficio algún fiscal, hoy que están tan de moda tales intervenciones en otras lides?
¿Debemos suponer que, al menos en la provincia, la Justicia no actúa de oficio contra estas anomalías institucionalizadas? Sabemos que hay innúmeros reclamos de todo tipo y que mucha gente ha decidido reducir al mínimo la actividad bancaria para huir del sistema y evitar la exacción. ¿Esto habrá de seguir así hasta que finalmente los propios bancos o los proveedores de tarjetas de débito, por ejemplo, tengan algo para decir?
La nota además, hace referencia al hecho de que se ha confeccionado porque se acumularon innumerables pedidos de los Consejos Profesionales. Y preguntamos entonces: ¿es necesario que haya innumerables pedidos para que la Federación actúe reclamando ante un acto manifiestamente ilícito como todo profesional que más o menos se precie lo reconoce? ¿Nadie actúa de oficio en la Argentina ante la iniquidad? ¿No es suficiente con la comprobación fáctica de un accionar cuasi delictivo que hay que esperar a que distintas organizaciones reclamen primero para finalmente actuar y encima haciendo mención a tales reclamos? ¿Alguien en el gobierno provincial esperaba que nadie reclamara? Realmente es incomprensible.
Dejamos a nuestros amables lectores las propias reflexiones del caso.
Ciudad Aut. de Buenos Aires, 2 de junio de 2009
Sr. Director Ejecutivo de la
Agencia Recaudación Buenos Aires (ARBA)
Cdor. Rafael PERELMITER
Su despacho
De nuestra mayor consideración:
La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE), atendiendo los innumerables pedidos realizados por los Consejos Profesionales que representa, le solicita tenga a bien reformular los actuales regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, toda vez que los mismos derivan en las siguientes consecuencias:
- Los agentes de recaudación le efectúan retenciones y percepciones a sujetos que no son contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires.
- La cantidad de regímenes de retención y percepción que conviven en la actualidad le provocan graves perjuicios comerciales y financieros a sujetos que, siendo contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, tienen permanentes saldos a su favor en concepto de ese gravamen.
- Las dificultades actuales en obtener la exclusión de los regímenes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires, perjudican la relación entre los sujetos pasibles de las mismas, y los profesionales en Ciencias Económicas que los asisten.
I. Los Regímenes de Retención y Percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos previstos por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
I.1 Regímenes de retención y percepción - DN “B” 1/04
Régimen General de Percepción (Art. 338 al Art. 347).
Regímenes Especiales de Percepción (Art. 348 al Art. 405).
Comercialización mayorista de combustibles líquidos. Compañías de transporte de pasajeros y carga. Sector automotriz. Comercialización y prestaciones que realicen los laboratorios y otros. Comercialización de revistas e impresos de venta condicionada. Venta de cervezas y otras bebidas. Operaciones de importación definitiva para consumo.
Régimen General de Retención (Art. 406 al Art. 412.
Regímenes Especiales de Retención (Art. 413 al Art. 477).
Actividades agropecuarias. Concesionarios, contratistas y proveedores del Estado. Empresas de construcción. Entidades de Seguros. Honorarios. Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Tarjetas de compra y de crédito.
Cooperativas de provisión minorista de la ley 10345. Entidades de ahorro por círculo cerrado. Participaciones en ingresos. Disposiciones comunes. Municipalidades. Inicio de actividades.
Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes Directos y del Convenio Multilateral (Art. 462 al Art. 477).
I.2 Régimen de retención sobre los créditos bancarios aplicable a Contribuyentes del Convenio Multilateral –SIRCREB- DN “B” 79/04.
I.3 Régimen de retención sobre cheques y sobre acreditaciones bancarias aplicable a los sujetos designados por ARBA a los Bancos - RN (ARBA) Nº 14/09.
Consecuencias:
Al aplicar las retenciones y percepciones en forma simultánea sobre los mismos sujetos pasibles, y aún sobre quienes no resultan contribuyentes de la provincia de Buenos Aires, ARBA no solo coloca en una situación de grave perjuicio comercial y financiero a tales sujetos pasibles, sino que perjudica gravemente nuestro ejercicio profesional, ya que continuamente debemos “probar” la improcedencia de los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
Mientras los profesionales no puedan “probar” la improcedencia de los regímenes de retención y percepción que impone ARBA a los sujetos pasibles, el referido perjuicio comercial y financiero provoca que los sujetos pasibles se pregunten si el responsable de su grave problema es ARBA, o bien, si el responsable es el profesional que los asiste.
II. Los trámites de Exclusión de las Retenciones y Percepciones previstas por ARBA, y las consecuencias para los profesionales.
II. 1 Exclusión del padrón de retenciones bancarias - RN (ARBA) Nº 47/08
Se solicita a través de la página web de ARBA. Si se acepta la exclusión, el contribuyente sale del padrón recién a partir del próximo mes. Si se rechaza la solicitud, el contribuyente presenta un segundo reclamo por escrito en “la dependencia de ARBA que corresponda por el domicilio fiscal”, siendo a menudo se trata de sujetos que no son contribuyentes de Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires.
Ante el segundo reclamo, ARBA tiene 10 días para resolverlo, pero puede solicitar más documentación dando 15 días para su cumplimiento, en cuyo caso los 10 días corren desde tal cumplimiento.
II. 2 Exclusión de los regímenes de retención y percepción cuando se generen Saldos a Favor del contribuyente durante al menos 3 meses - RN (ARBA) Nº 119/08
El trámite se realiza a través de la página web, y ARBA cuenta con 15 días para resolver. Pero como ARBA puede solicitar más documentación otorgando para ello el plazo de 10 días, aún cuando el contribuyente cumpla lo solicitado, ARBA no tiene plazo para resolver.
Consecuencias:
Para los sujetos pasibles de las Retenciones y Percepciones del Impuesto sobre los Ingresos Brutos resulta sumamente complejo obtener “exclusiones” de los regímenes de recaudación anticipada en la provincia de Buenos Aires.
La constante dilación por parte de ARBA en el otorgamiento de las referidas exclusiones puede ocasionar graves trastornos económicos, comerciales y financieros a los contribuyentes, afectándose con ello no solo el normal funcionamiento de sus cobros y pagos, sino también su relación con los profesionales que los asisten.
III. PETITORIO
Conforme las consecuencias expuestas, la FACPCE le solicita al Sr. Director Ejecutivo tenga a bien introducir urgentes modificaciones a los regímenes de recaudación anticipada del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la provincia de Buenos Aires, a los efectos de lograr que:
1. Los regímenes de retención y percepción sólo alcancen como sujetos pasibles a los contribuyentes del Impuesto sobre los Ingresos Brutos de la Provincia de Buenos Aires (y no como ocurre en la actualidad, que tales regímenes no tienen en cuenta la condición de contribuyente del sujeto pasible).
2. Los sistemas de exclusión de retenciones y percepciones, permitan la inmediata exclusión de tales regímenes a los contribuyentes que la solicitan (si tal solicitud de exclusión resultara improcedente, ARBA le puede reclamar al contribuyente los accesorios que le correspondan -intereses y multas-).
Quedando a la espera de una respuesta favorable a la presente solicitud, hacemos propicia la oportunidad para saludarlo muy atentamente.
Dr. Guillermo H. Fernández
Secretario Dr. Jorge A. Paganetti
Presidente
DR. HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 12 de junio de 2009
domingo, junio 07, 2009
CUBA Y LA OEA (6/6/09)
La Organización de los Estados Americanos nos parece un ente burocrático más al igual que la Organización de las Naciones Unidas y todas sus "dependencias". Esto lo decimos desde el vamos para evitar cualquier tipo de malos entendidos.
La votación de esta Organización permitiendo el reingreso de Cuba a su seno, o más bien habilitándola, más bien parece una forma de obligar a los hermanos Castro a blanquear su verdadera posición ideológica.
Los ancianos dictadores caribeños apuntaron de inmediato los cañones contra EEUU (como siempre, claro está) afirmando que pese a su oposición, finalmente fueron obligados a permitir el cambio de posición de la OEA respecto del trato dado a Cuba durante casi medio siglo.
Los hermanos Castro salieron de inmediato con los tapones de punta a tratar de traidores, infames, basura y cuantas cosas el lector pueda imaginar a los integrantes de la Organización de marras y a la Organización misma. Es decir, que mientras tales integrantes finalmente revierten una situación a todas luces anacrónica y francamente inútil desde cualquier punto de vista, los tiranuelos cubanos salen a defenestrar a quienes en definitiva votaron a su favor.
Pero, claro, lo que parece a su favor termina siendo en realidad en su contra. Cuba ha dejado de ser víctima de la discriminación de la OEA. Tal vez muy pronto deje de ser víctima del boicot nortemaericano. Ya en parte se han abierto algunas puertas, como la facilitación de las remesas de exiliados cubanos a su terruño. Todo esto es en verdad humo. Porque siempre existieron los canales de triangulación a través de España o de Bahamas, por citar ejemplos.
Ahora es conveniente hacer un poco de historia. Cuando en 1962 la nación caribeña fue expulsada de la OEA en la Convención de Punta del Este, lo fue porque su vuelco al comunismo soviético en plena guerra fría era un hecho. Y más allá del antinorteamericanismo y toda la historieta, lo cierto es que el régimen de La Habana se convertía así en un enemigo de la región. La crisis de los misiles fue una muestra acabada de lo que decimos. Y todo esto ocurrió en 1962, durante la presidencia de Kennedy, un verdadero demócrata y "progresista" cabal, para usar términos hoy en boga.
En aquella expulsión, en la que la Argentina de Frondizi se abstuvo prudentemente, solamente un país votó a favor de la permanencia de Cuba en la OEA: la propia Cuba.
La Cuba de Fidel Castro votó a favor de permanecer en el organismo que ahora resulta que por lo menos es un nido de traidores y una basura hecha y derecha. Pero entonces parece que no lo era, ¿no?.
La errática historia del régimen dictatorial puede servir de refresca memorias también. Cuba apoyó a los militares argentinos y se negó siempre a considerar la situación de los derechos humanos en la región. Y lo mismo hizo respecto de otros regímenes militares de la región a partir de la segunda mitad de los años 70. Fidel Castro intercambiaba cigarros por vino con el riojano Carlos Menem cuando éste era presidente pese a que se decían de todo en público. Y es recordada la anécdota del insulto de Castro al gobierno de De la Rúa, cuando el dictador trató al país de "lamebotas" de los EEUU.
Claro, ¿qué razón habría para que Castro se escandalizara de las violaciones a los derechos humanos en la Argentina si jamás se ocupó de ellos en su propia patria?. En realidad, se ocupó de violarlos una y otra vez. Hasta el día de hoy. El caso de Hilda Molina es de una elocuencia estremecedora.
No se trata claro está de que los países americanos en su conjunto sean Carmelitas Descalzas, ni muchísimo menos. Se trata de poner en claro que aquello de que la "revolución" es principista y que por eso no quiere ahora entrar en la OEA es un verso de cualidades mayúsculas.
Los principios de Fidel y de su hermano son parecidos a aquellos de los que hablaba Groucho Marx en su infinita ironía.
Mientras la dictadura de Videla hacía estragos en la Argentina, Fidel y los suyos no dijeron jamás una palabra. Nunca.
Siempre insistieron, además, en que eran discriminados porque habían sido expulsados de la OEA. Y ahora, que finalmente la cuestión ha girado 180 grados, ahora dicen lo que dicen sin ponerse colorados. ¿Por qué se quejaban entonces?
Porque el que no llora no mama, señores. Así de sencillo.
Héctor Trillo
La votación de esta Organización permitiendo el reingreso de Cuba a su seno, o más bien habilitándola, más bien parece una forma de obligar a los hermanos Castro a blanquear su verdadera posición ideológica.
Los ancianos dictadores caribeños apuntaron de inmediato los cañones contra EEUU (como siempre, claro está) afirmando que pese a su oposición, finalmente fueron obligados a permitir el cambio de posición de la OEA respecto del trato dado a Cuba durante casi medio siglo.
Los hermanos Castro salieron de inmediato con los tapones de punta a tratar de traidores, infames, basura y cuantas cosas el lector pueda imaginar a los integrantes de la Organización de marras y a la Organización misma. Es decir, que mientras tales integrantes finalmente revierten una situación a todas luces anacrónica y francamente inútil desde cualquier punto de vista, los tiranuelos cubanos salen a defenestrar a quienes en definitiva votaron a su favor.
Pero, claro, lo que parece a su favor termina siendo en realidad en su contra. Cuba ha dejado de ser víctima de la discriminación de la OEA. Tal vez muy pronto deje de ser víctima del boicot nortemaericano. Ya en parte se han abierto algunas puertas, como la facilitación de las remesas de exiliados cubanos a su terruño. Todo esto es en verdad humo. Porque siempre existieron los canales de triangulación a través de España o de Bahamas, por citar ejemplos.
Ahora es conveniente hacer un poco de historia. Cuando en 1962 la nación caribeña fue expulsada de la OEA en la Convención de Punta del Este, lo fue porque su vuelco al comunismo soviético en plena guerra fría era un hecho. Y más allá del antinorteamericanismo y toda la historieta, lo cierto es que el régimen de La Habana se convertía así en un enemigo de la región. La crisis de los misiles fue una muestra acabada de lo que decimos. Y todo esto ocurrió en 1962, durante la presidencia de Kennedy, un verdadero demócrata y "progresista" cabal, para usar términos hoy en boga.
En aquella expulsión, en la que la Argentina de Frondizi se abstuvo prudentemente, solamente un país votó a favor de la permanencia de Cuba en la OEA: la propia Cuba.
La Cuba de Fidel Castro votó a favor de permanecer en el organismo que ahora resulta que por lo menos es un nido de traidores y una basura hecha y derecha. Pero entonces parece que no lo era, ¿no?.
La errática historia del régimen dictatorial puede servir de refresca memorias también. Cuba apoyó a los militares argentinos y se negó siempre a considerar la situación de los derechos humanos en la región. Y lo mismo hizo respecto de otros regímenes militares de la región a partir de la segunda mitad de los años 70. Fidel Castro intercambiaba cigarros por vino con el riojano Carlos Menem cuando éste era presidente pese a que se decían de todo en público. Y es recordada la anécdota del insulto de Castro al gobierno de De la Rúa, cuando el dictador trató al país de "lamebotas" de los EEUU.
Claro, ¿qué razón habría para que Castro se escandalizara de las violaciones a los derechos humanos en la Argentina si jamás se ocupó de ellos en su propia patria?. En realidad, se ocupó de violarlos una y otra vez. Hasta el día de hoy. El caso de Hilda Molina es de una elocuencia estremecedora.
No se trata claro está de que los países americanos en su conjunto sean Carmelitas Descalzas, ni muchísimo menos. Se trata de poner en claro que aquello de que la "revolución" es principista y que por eso no quiere ahora entrar en la OEA es un verso de cualidades mayúsculas.
Los principios de Fidel y de su hermano son parecidos a aquellos de los que hablaba Groucho Marx en su infinita ironía.
Mientras la dictadura de Videla hacía estragos en la Argentina, Fidel y los suyos no dijeron jamás una palabra. Nunca.
Siempre insistieron, además, en que eran discriminados porque habían sido expulsados de la OEA. Y ahora, que finalmente la cuestión ha girado 180 grados, ahora dicen lo que dicen sin ponerse colorados. ¿Por qué se quejaban entonces?
Porque el que no llora no mama, señores. Así de sencillo.
Héctor Trillo
ACCIONES Y REACCIONES (5/6/09)
Segunda opinión
ACCIONES Y REACCIONES
Las declaraciones del dirigente ruralista Alfredo De Ángeli han motivado una verdadera andanada de críticas a nuestro juicio bastante vacuas en la mayoría de los casos, y en los restantes hipócritas por lo menos.
De Ángeli cargó contra el ex presidente Kirchner calificándolo de pelotudo y de decir pelotudeces. Naturalmente ha insultado al ex presidente y no caben dudas de que, llevado a la Justicia, podría ser rápidamente condenado por injurias. El punto es saber si el Dr. Kirchner hará tal cosa, porque si lo hiciera no es que no vaya a lograr tener razón, sino que tal vez se le vuelva en contra al mostrar a su público que no se banca la campaña política de frente march.
Ahora bien ¿el dirigente rural ha actuado de ese modo porque sí o, en cambio, lo ha hecho por haberse sentido agredido en innúmeras oportunidades por el ex presidente? Nosotros consideramos que la segunda alternativa terminó siendo la causa de la reacción. El otro aspecto a considerar es si Kirchner y su grupo no ha buscado que tal cosa ocurriera.
Pero la verdad es que las reacciones que a su vez ha desencadenado este sanguíneo dirigente entrerriano parecen antes bien actuaciones aplicables a conspicuos perdonavidas que intentan resultar políticamente correctos, cuestión que claro está a nosotros nos tiene sin cuidado. Y cuando hablamos de perdonavidas no nos referimos únicamente a los clásicos de la televisión pública únicamente.
Todo el mundo sabe que el Dr. Kirchner hace ya largos 6 años que vive insultando a todo el mundo, de una manera o de otra. Recordamos especialmente aquellas manifestaciones acerca de que las empresas concesionarias del servicio eléctrico estaban extorsionando al gobierno con cortes de energía. O sus penosas afirmaciones en contra del empresario Alfredo Coto pidiéndole que dejara de meterle las manos en los bolsillos a la gente. En ambas oportunidades, Néstor Kirchner era presidente de la república, no era un simple opinólogo de esos que frecuentan ciertos medios supuestamente progresistas. El daño social que sus afirmaciones pudieron producir, y seguramente han producido, es enorme. No es chico el porcentaje de la población que toma semejantes exabruptos como verdades reveladas. El ex presidente, en cambio, bien que se cuida de recurrir a la Justicia para probar aunque sea en determinados foros sus acusaciones. Jamás lo ha hecho. Otra que es histórica, ya que estamos, es aquella oportunidad en que afirmó que la empresa francesa Suez (dueña de la concesión de Aguas Argentinas) había puesto dos caños y se había llevado 5.000 millones de dólares del país ¡Y él como presidente de la Nación convivió con esa empresa durante varios años sin quitarle la concesión y sin acusar penalmente a sus directivos como hubiera correspondido ante tamaña estafa!.
Los permanentes ataques y descalificaciones a los medios llevan una porción importante de esta verdadera gimnasia del insulto y la ofensa del presidente de facto. Morales Solá, Escribano, La Nación, Clarín y general la prensa toda son también blanco de esta patética forma de demostrar la intolerancia cuasi fascista de un político que llegó al más alto cargo mediante el padrinazgo del aparato bonaerense digitado por Eduardo Duhalde, aquel que dijera públicamente que la dirigencia política estaba llena de hijos de puta. Menuda historia del ejemplo del modelo vigente es el pasado de quienes lo conformaron.
En su momento, los genuflexos compadres del kirchnerismo pegaron carteles en todas partes afirmando que los productores rurales eran pillos, con el obvio aval presidencial. Y también es histórico el momento en que Néstor Kirchner presidente envió las hordas del patotero-racista-antisemita D Elía contra las estaciones de servicio Shell porque habían aumentado un par de puntos porcentuales los precios de sus combustibles. Aparte de eso, llamó a boicotear las estaciones de servicio de esa compañía, y se dice que también encargó al otro patotero surrealista por excelencia: Guillermo Moreno, que interviniera para aplicar multas por no cumplir con la ley de abastecimiento contra esa empresa. Entre otras bravuconadas, claro está.
Como se ve, Kirchner parece haberse cuidado de no descalificar a personas con nombre y apellido, salvo el caso citado de Coto, pero que se ha cansado de prender el ventilador contra todo el mundo creemos que nadie con cierto criterio puede negarlo. Solamente genuflexos que viven a costa del régimen habrán de tener aún hoy el tupé de defender lo indefendible.
En el caso del llamado campo propiamente dicho, Kirchner ha adoptado un discurso entre infantil y ridículo que ha sido seguido a pies juntillas por casi todos sus adláteres. Personajes lineales como Carlos Kunkel o sitios de Internet que actúan como spammers como por ejemplo uno llamado Identidad Popular (correo@megafon.com.ar) y que evidentemente no funcionan gratis, se han cansado de repetir las consignas de poca monta y francamente ridículas lanzadas a los cuatro vientos por la televisión pública.
Es tan paradigmático lo que decimos que hasta autocalificados progresistas otrora adherentes y que viven del erario (artistas, conferencistas y periodistas) han tomado progresiva distancia de tanto ditirambo. En otros casos se han unido íntimamente en una fragua francamente impresentable, como es el caso de la actriz Nacha Guevara que pretende llevar a la realidad su actuación como una Evita cargada de entelequias que no alcanzan a explicar la verdadera historia de la Fundación con nombre propio dinero del erario, o de la Santa (para emular al Santo, tal vez) , y de aquella concepción de la democracia según la cual no era factible ser demócratas sin ser peronistas.
Así las cosas, y luego de un año largo de destruir progresivamente la producción agropecuaria con medidas tomadas al amparo del autoritarismo reinante, mediante resoluciones absolutamente inconstitucionales dictadas a veces por funcionarias cuya principal acción en materia económica ha consistido en esconder una bolsa repleta de dinero en un baño, o por funcionarios que resuelven poner un precio tope a las exportaciones mediante retenciones móviles en un país con un 25% de inflación anual, resulta francamente insólito que se pretenda que nadie le responda a estos personajes sus bravuconadas y sus desplantes. La señora de la bolsa en el baño pasa sus días ocupada manejando las finanzas de una porción de las Madres del Plaza de Mayo, a las que asesora, y el recordado joven ministro Lousteau concede reportajes en los que aparece como el principal opositor del gobierno del que formó parte. Aprendió pronto el muchacho.
En algún momento, decimos, la reacción tiene que aparecer cuando el abuso de poder, el autoritarismo, la descalificación personal, la acusación vacua, y toda la parafernalia infantojuvenil se puso en marcha sin solución de continuidad.
Acá no estamos defendiendo a De Ángeli ni a nadie. Va de suyo. Es un adulto que sabe defenderse solo y lo hace realmente bien. Es que estamos también nosotros descargando nuestra propia artillería contra los impresentables que nos gobiernan. Y todo lo dicho es poco.
¿Alguien puede poner en duda que Aníbal Fernández es un maleducado y un grosero? ¿Alguien puede oponerse a la afirmación de que Moreno es un patotero ridículo que pretendió copar la Plaza de Mayo rodeado de guardaespaldas como en esas películas del hampa de los años 30? ¿Alguien puede discutir que no son sino bravatas las acusaciones de Kirchner a sectores enteros de comportarse de manera destituyente, golpista y contraria al interés nacional sin haber hecho jamás una mísera presentación judicial al respecto?
Otras veces lo hemos señalado. Acá para no ser destituyente, golpista, pillo, primate, ladrón, neoliberal y demás calificativos ridículos que en este momento no acuden a nuestra memoria (tal vez por falta de costumbre), hay que ser oficialistas. Repartidores de consignas y etiquetas, como Kunkel, como Aníbal, como el impresentable Díaz Bancalari. Y si es posible ser comunicadores de Canal 7 o del subliminal ·Encuentro, un verdadero panfleto político disfrazado de cultural. Porque la verdadera televisión estatal, en tren de existir, debe mostrar todas las campanas y no solamente presentar la de aquellos que adhieren al oficialismo reinante, por convicción o por dinero. La verdad histórica no la tienen Pigna o Galeano, por ejemplo. Y ver a periodistas en la televisión pública intentar descalificar al diario Clarín nos parece tan bastardo que los calificativos de De Angeli a Kirchner se quedan absolutamente cortos.
Muy bien. Terminaremos estas líneas dejando bien en claro que no avalamos los exabruptos y los excesos verbales de nadie. Nos parece un proceder nefasto, torpe y desvalido. Que en lugar de llevar al análisis lleva a la bronca, al reproche. Pero en este orden de ideas nos parece muchísimo peor lo que ha hecho el presidente de facto, antes y ahora, en la materia. Como con la historia del terrorismo de estado, siempre es peor que quien insulta es quien gobierna.
Y es el gobierno actual y el anterior quienes han salido a insultar y descalificar desde el vamos, allá por el año 2003. Tales acciones provocaron tales reacciones. Es tan simple como eso. Y nada más.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 5 de junio de 2009
ACCIONES Y REACCIONES
Las declaraciones del dirigente ruralista Alfredo De Ángeli han motivado una verdadera andanada de críticas a nuestro juicio bastante vacuas en la mayoría de los casos, y en los restantes hipócritas por lo menos.
De Ángeli cargó contra el ex presidente Kirchner calificándolo de pelotudo y de decir pelotudeces. Naturalmente ha insultado al ex presidente y no caben dudas de que, llevado a la Justicia, podría ser rápidamente condenado por injurias. El punto es saber si el Dr. Kirchner hará tal cosa, porque si lo hiciera no es que no vaya a lograr tener razón, sino que tal vez se le vuelva en contra al mostrar a su público que no se banca la campaña política de frente march.
Ahora bien ¿el dirigente rural ha actuado de ese modo porque sí o, en cambio, lo ha hecho por haberse sentido agredido en innúmeras oportunidades por el ex presidente? Nosotros consideramos que la segunda alternativa terminó siendo la causa de la reacción. El otro aspecto a considerar es si Kirchner y su grupo no ha buscado que tal cosa ocurriera.
Pero la verdad es que las reacciones que a su vez ha desencadenado este sanguíneo dirigente entrerriano parecen antes bien actuaciones aplicables a conspicuos perdonavidas que intentan resultar políticamente correctos, cuestión que claro está a nosotros nos tiene sin cuidado. Y cuando hablamos de perdonavidas no nos referimos únicamente a los clásicos de la televisión pública únicamente.
Todo el mundo sabe que el Dr. Kirchner hace ya largos 6 años que vive insultando a todo el mundo, de una manera o de otra. Recordamos especialmente aquellas manifestaciones acerca de que las empresas concesionarias del servicio eléctrico estaban extorsionando al gobierno con cortes de energía. O sus penosas afirmaciones en contra del empresario Alfredo Coto pidiéndole que dejara de meterle las manos en los bolsillos a la gente. En ambas oportunidades, Néstor Kirchner era presidente de la república, no era un simple opinólogo de esos que frecuentan ciertos medios supuestamente progresistas. El daño social que sus afirmaciones pudieron producir, y seguramente han producido, es enorme. No es chico el porcentaje de la población que toma semejantes exabruptos como verdades reveladas. El ex presidente, en cambio, bien que se cuida de recurrir a la Justicia para probar aunque sea en determinados foros sus acusaciones. Jamás lo ha hecho. Otra que es histórica, ya que estamos, es aquella oportunidad en que afirmó que la empresa francesa Suez (dueña de la concesión de Aguas Argentinas) había puesto dos caños y se había llevado 5.000 millones de dólares del país ¡Y él como presidente de la Nación convivió con esa empresa durante varios años sin quitarle la concesión y sin acusar penalmente a sus directivos como hubiera correspondido ante tamaña estafa!.
Los permanentes ataques y descalificaciones a los medios llevan una porción importante de esta verdadera gimnasia del insulto y la ofensa del presidente de facto. Morales Solá, Escribano, La Nación, Clarín y general la prensa toda son también blanco de esta patética forma de demostrar la intolerancia cuasi fascista de un político que llegó al más alto cargo mediante el padrinazgo del aparato bonaerense digitado por Eduardo Duhalde, aquel que dijera públicamente que la dirigencia política estaba llena de hijos de puta. Menuda historia del ejemplo del modelo vigente es el pasado de quienes lo conformaron.
En su momento, los genuflexos compadres del kirchnerismo pegaron carteles en todas partes afirmando que los productores rurales eran pillos, con el obvio aval presidencial. Y también es histórico el momento en que Néstor Kirchner presidente envió las hordas del patotero-racista-antisemita D Elía contra las estaciones de servicio Shell porque habían aumentado un par de puntos porcentuales los precios de sus combustibles. Aparte de eso, llamó a boicotear las estaciones de servicio de esa compañía, y se dice que también encargó al otro patotero surrealista por excelencia: Guillermo Moreno, que interviniera para aplicar multas por no cumplir con la ley de abastecimiento contra esa empresa. Entre otras bravuconadas, claro está.
Como se ve, Kirchner parece haberse cuidado de no descalificar a personas con nombre y apellido, salvo el caso citado de Coto, pero que se ha cansado de prender el ventilador contra todo el mundo creemos que nadie con cierto criterio puede negarlo. Solamente genuflexos que viven a costa del régimen habrán de tener aún hoy el tupé de defender lo indefendible.
En el caso del llamado campo propiamente dicho, Kirchner ha adoptado un discurso entre infantil y ridículo que ha sido seguido a pies juntillas por casi todos sus adláteres. Personajes lineales como Carlos Kunkel o sitios de Internet que actúan como spammers como por ejemplo uno llamado Identidad Popular (correo@megafon.com.ar) y que evidentemente no funcionan gratis, se han cansado de repetir las consignas de poca monta y francamente ridículas lanzadas a los cuatro vientos por la televisión pública.
Es tan paradigmático lo que decimos que hasta autocalificados progresistas otrora adherentes y que viven del erario (artistas, conferencistas y periodistas) han tomado progresiva distancia de tanto ditirambo. En otros casos se han unido íntimamente en una fragua francamente impresentable, como es el caso de la actriz Nacha Guevara que pretende llevar a la realidad su actuación como una Evita cargada de entelequias que no alcanzan a explicar la verdadera historia de la Fundación con nombre propio dinero del erario, o de la Santa (para emular al Santo, tal vez) , y de aquella concepción de la democracia según la cual no era factible ser demócratas sin ser peronistas.
Así las cosas, y luego de un año largo de destruir progresivamente la producción agropecuaria con medidas tomadas al amparo del autoritarismo reinante, mediante resoluciones absolutamente inconstitucionales dictadas a veces por funcionarias cuya principal acción en materia económica ha consistido en esconder una bolsa repleta de dinero en un baño, o por funcionarios que resuelven poner un precio tope a las exportaciones mediante retenciones móviles en un país con un 25% de inflación anual, resulta francamente insólito que se pretenda que nadie le responda a estos personajes sus bravuconadas y sus desplantes. La señora de la bolsa en el baño pasa sus días ocupada manejando las finanzas de una porción de las Madres del Plaza de Mayo, a las que asesora, y el recordado joven ministro Lousteau concede reportajes en los que aparece como el principal opositor del gobierno del que formó parte. Aprendió pronto el muchacho.
En algún momento, decimos, la reacción tiene que aparecer cuando el abuso de poder, el autoritarismo, la descalificación personal, la acusación vacua, y toda la parafernalia infantojuvenil se puso en marcha sin solución de continuidad.
Acá no estamos defendiendo a De Ángeli ni a nadie. Va de suyo. Es un adulto que sabe defenderse solo y lo hace realmente bien. Es que estamos también nosotros descargando nuestra propia artillería contra los impresentables que nos gobiernan. Y todo lo dicho es poco.
¿Alguien puede poner en duda que Aníbal Fernández es un maleducado y un grosero? ¿Alguien puede oponerse a la afirmación de que Moreno es un patotero ridículo que pretendió copar la Plaza de Mayo rodeado de guardaespaldas como en esas películas del hampa de los años 30? ¿Alguien puede discutir que no son sino bravatas las acusaciones de Kirchner a sectores enteros de comportarse de manera destituyente, golpista y contraria al interés nacional sin haber hecho jamás una mísera presentación judicial al respecto?
Otras veces lo hemos señalado. Acá para no ser destituyente, golpista, pillo, primate, ladrón, neoliberal y demás calificativos ridículos que en este momento no acuden a nuestra memoria (tal vez por falta de costumbre), hay que ser oficialistas. Repartidores de consignas y etiquetas, como Kunkel, como Aníbal, como el impresentable Díaz Bancalari. Y si es posible ser comunicadores de Canal 7 o del subliminal ·Encuentro, un verdadero panfleto político disfrazado de cultural. Porque la verdadera televisión estatal, en tren de existir, debe mostrar todas las campanas y no solamente presentar la de aquellos que adhieren al oficialismo reinante, por convicción o por dinero. La verdad histórica no la tienen Pigna o Galeano, por ejemplo. Y ver a periodistas en la televisión pública intentar descalificar al diario Clarín nos parece tan bastardo que los calificativos de De Angeli a Kirchner se quedan absolutamente cortos.
Muy bien. Terminaremos estas líneas dejando bien en claro que no avalamos los exabruptos y los excesos verbales de nadie. Nos parece un proceder nefasto, torpe y desvalido. Que en lugar de llevar al análisis lleva a la bronca, al reproche. Pero en este orden de ideas nos parece muchísimo peor lo que ha hecho el presidente de facto, antes y ahora, en la materia. Como con la historia del terrorismo de estado, siempre es peor que quien insulta es quien gobierna.
Y es el gobierno actual y el anterior quienes han salido a insultar y descalificar desde el vamos, allá por el año 2003. Tales acciones provocaron tales reacciones. Es tan simple como eso. Y nada más.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 5 de junio de 2009
miércoles, mayo 27, 2009
CLAUDIA RUCCI Y LOS MONTONEROS
Claudia Rucci le responde a Aníbal Fernández con unas cuantas verdades. De esas verdades que en la Argentina parecen ocultas por décadas y décadas.
Los montoneros vergonzantes en el poder tendrán ahora la palabra, si es que alguna vez tienen bolas para asumirse como lo que son, que no creemos.
Pero no podemos dejar de recordar que tales montoneros formaban parte de aquellos jóvenes imberbes primero apoyados por Perón y luego echados de la Plaza por el mismo Perón.
Las Formaciones Especiales, el Comando de Organización...todos ellos.
Aquí están, estos son, los muchachos de Perón.
Pobre Claudia Rucci, ella defiende con honor a su padre y bien que hace. Pero probablemente también le hayan ocultado parte de la verdadera historia del peronismo.
¿Por qué los descendientes ideológicos del nazifascismo peronista harían otra cosa?
Acaba de fallecer Francisco Uzal, por ejemplo, aquel radical que estuvo preso durante dos años del 52 al 54 por "desacato" durante el régimen del forjador de tales "formaciones especiales" y de la "juventud maravillosa".
Uzal se oponía a la reforma constitucional del 49 y por eso fue preso, como fue Balbín, como fueron tantos.
Vean este link que sigue, vean además cómo los "periodistas" tratan de poner paños fríos ante una claridad de conceptos extraordinaria de una hija cuyo padre fue muerto miserablemente por asesinos que hoy mismo niegan su pasado y se ocultan bajo la férula de que sus crímenes no son de "lesa humanidad".
No vale la pena abundar. Vean el link antes de que lo saquen.
http://www.youtube.com/watch?v=5W0-mQFV31Q
Los montoneros vergonzantes en el poder tendrán ahora la palabra, si es que alguna vez tienen bolas para asumirse como lo que son, que no creemos.
Pero no podemos dejar de recordar que tales montoneros formaban parte de aquellos jóvenes imberbes primero apoyados por Perón y luego echados de la Plaza por el mismo Perón.
Las Formaciones Especiales, el Comando de Organización...todos ellos.
Aquí están, estos son, los muchachos de Perón.
Pobre Claudia Rucci, ella defiende con honor a su padre y bien que hace. Pero probablemente también le hayan ocultado parte de la verdadera historia del peronismo.
¿Por qué los descendientes ideológicos del nazifascismo peronista harían otra cosa?
Acaba de fallecer Francisco Uzal, por ejemplo, aquel radical que estuvo preso durante dos años del 52 al 54 por "desacato" durante el régimen del forjador de tales "formaciones especiales" y de la "juventud maravillosa".
Uzal se oponía a la reforma constitucional del 49 y por eso fue preso, como fue Balbín, como fueron tantos.
Vean este link que sigue, vean además cómo los "periodistas" tratan de poner paños fríos ante una claridad de conceptos extraordinaria de una hija cuyo padre fue muerto miserablemente por asesinos que hoy mismo niegan su pasado y se ocultan bajo la férula de que sus crímenes no son de "lesa humanidad".
No vale la pena abundar. Vean el link antes de que lo saquen.
http://www.youtube.com/watch?v=5W0-mQFV31Q
MÁS Y MÁS ANTISEMITISMO
Así es como actúa el antisemitismo. Vean el texto que sigue y vean el título que tiene en letras rojas.A estas cosas hay que enfrentarse. Hay que enfrentarse en serio y con todas las fuerzas. No hay que dejarlas crecer. No hay que dejarlas pasar. Por eso el ataque del otro día contra gente inocente en la celebración de un acto por la independencia de Israel es más que condenable. Soretes con la cara tapada agarrando a palos a chicos y mujeres. Soretes que luego dicen que en realidad se oponen al "sionismo", palabra que ni siquiera saben qué quiere decir, como hemos comprobado más de una vez.
Los comunistas o los amantes de cualquier dictadura nunca van de frente. Nunca. Las intenciones "no son antisemitas" pero el texto que transcribimos es una basura antisemita que habla hasta de un "vientre judío".
Nosotros no vemos en la Argentina una genuina lucha contra el antisemitismo, hoy disfrazado en parte de "antisionismo".
El antisemitismo es el ataque a toda la colectividad judía, hasta al "vientre" de una persona de religión judía es sujeto de culpa.
La concepción conspirativa de este texto, que parte de la base de que "los judíos" copan todo es de un grado de patetismo atroz.
Nazi. Esto sí que es nazi, no las pelotudeces que dicen, justamente, no pocos comunistas cuando se refieren a todos quienes no piensan como ellos.
Y curiosamente muchos de esos comunistas están enrolados en la bazofia antisemita, aunque digan que no. Por eso "escrachan"· a las "ratas sionistas allí donde estén".
Basura y más basura.
Podremos discutir luego otras afirmaciones que se hacen en este texto, como el odio a la iglesia y similares, que tienen su origen en el peronismo incendiario de iglesias del 55, pero es otro tema. Acá lo que hay que mostrar es cómo actúan estos miserables pretendiendo disfrazar su propio odio racista y bastardo.
Héctor Trillo
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> Sin intenciones antisemitas, pero...fijate vos...qué cosa, no?!
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> En una reunión que convocó a hombres y mujeres de decisión de diversas áreas productivas de nuestro país, se deslizó a manera de encuesta casera la siguiente pregunta:
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> ¿Se imaginan a un judío de Presidente?...
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> Y la respuesta por unanimidad fue negativa.
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> Ante la sorpresa de los preguntados por el tenor de la pregunta, se reiteró la pregunta, pero esta vez se cambió de género:
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>
> ¿Se imaginan una judía de Presidente?...
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>
> Y la respuesta fue coincidente, pero el rechazo fue mucho más marcado, algunos agregaron 'ni loco' y otros (mayoritariamente mujeres) hicieron referencia a que después de ésta (por la bipolar Presidente), puede pasar cualquier cosa'.
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>
> Por último, la pregunta fue:
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>
> ¿Uds. saben que la Presidente es judía?
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>
> La respuesta fue un largo silencio... hasta ir comprendiendo intuitivamente que Cristina Elisabet Fernández Wilhelm, siendo hija de vientre judío, es judía.
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>
>
> Luego de la tercera pregunta, luego del prolongado silencio, todos comenzaron a 'atar cabos, Wilhelm, Ezquenazi, Werthein, Elztain, Mindlin, Grobocopatel, Kunkel, Vervitsky, Capitanich, Alperovich, Fellner, Larcher, Manusovich, Scioli y una larga lista de quienes siendo hebreos que ahogan sistemáticamente a los sectores productivos del país y se encaminan hacia la hegemonía, habiéndose ya apoderado de segmentos estratégicos que van desde el Banco Hipotecario y los seguros (Elztain - Werthein), hasta los recursos energéticos (Ezquenazi - Werthein - Mindlin), pasando por las comunicaciones (Werthein), los negocios agroindustriales (Werthein - Ezquenazi - Grobocopatel), las importaciones masivas de China (Werthein) y el apoderamiento de tierras fiscales o campos hipotecados.
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>
>
> Y atando cabos, comenzaron a entender porqué tanto odio a la Iglesia, el odio a los militares, el odio al campo, el odio a la clase media y el odio a todo aquel que les pueda descubrir (e impedir) el juego.
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> Esto no es una simple anécdota. Esto demuestra que gente de alto nivel intelectual (como Ud.), desconoce o no quiere conocer, sobre quiénes 'supuestamente' lo van a representar.
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> Este desinterés en cuestiones de fondo explica la crisis que vivimos y la que se nos viene: Tenemos una judía de Presidente, que instaló la judería y masonería local, con la ayuda de la judería internacional, para mal de todos.
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>
> La independencia está en NOSOTROS, la Nación Argentina , la Criolla.
>
> Es bueno saber a lo que nos tenemos que atener.
>
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Los comunistas o los amantes de cualquier dictadura nunca van de frente. Nunca. Las intenciones "no son antisemitas" pero el texto que transcribimos es una basura antisemita que habla hasta de un "vientre judío".
Nosotros no vemos en la Argentina una genuina lucha contra el antisemitismo, hoy disfrazado en parte de "antisionismo".
El antisemitismo es el ataque a toda la colectividad judía, hasta al "vientre" de una persona de religión judía es sujeto de culpa.
La concepción conspirativa de este texto, que parte de la base de que "los judíos" copan todo es de un grado de patetismo atroz.
Nazi. Esto sí que es nazi, no las pelotudeces que dicen, justamente, no pocos comunistas cuando se refieren a todos quienes no piensan como ellos.
Y curiosamente muchos de esos comunistas están enrolados en la bazofia antisemita, aunque digan que no. Por eso "escrachan"· a las "ratas sionistas allí donde estén".
Basura y más basura.
Podremos discutir luego otras afirmaciones que se hacen en este texto, como el odio a la iglesia y similares, que tienen su origen en el peronismo incendiario de iglesias del 55, pero es otro tema. Acá lo que hay que mostrar es cómo actúan estos miserables pretendiendo disfrazar su propio odio racista y bastardo.
Héctor Trillo
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> Sin intenciones antisemitas, pero...fijate vos...qué cosa, no?!
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> En una reunión que convocó a hombres y mujeres de decisión de diversas áreas productivas de nuestro país, se deslizó a manera de encuesta casera la siguiente pregunta:
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> ¿Se imaginan a un judío de Presidente?...
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> Y la respuesta por unanimidad fue negativa.
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> Ante la sorpresa de los preguntados por el tenor de la pregunta, se reiteró la pregunta, pero esta vez se cambió de género:
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> ¿Se imaginan una judía de Presidente?...
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> Y la respuesta fue coincidente, pero el rechazo fue mucho más marcado, algunos agregaron 'ni loco' y otros (mayoritariamente mujeres) hicieron referencia a que después de ésta (por la bipolar Presidente), puede pasar cualquier cosa'.
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> Por último, la pregunta fue:
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> ¿Uds. saben que la Presidente es judía?
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> La respuesta fue un largo silencio... hasta ir comprendiendo intuitivamente que Cristina Elisabet Fernández Wilhelm, siendo hija de vientre judío, es judía.
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> Luego de la tercera pregunta, luego del prolongado silencio, todos comenzaron a 'atar cabos, Wilhelm, Ezquenazi, Werthein, Elztain, Mindlin, Grobocopatel, Kunkel, Vervitsky, Capitanich, Alperovich, Fellner, Larcher, Manusovich, Scioli y una larga lista de quienes siendo hebreos que ahogan sistemáticamente a los sectores productivos del país y se encaminan hacia la hegemonía, habiéndose ya apoderado de segmentos estratégicos que van desde el Banco Hipotecario y los seguros (Elztain - Werthein), hasta los recursos energéticos (Ezquenazi - Werthein - Mindlin), pasando por las comunicaciones (Werthein), los negocios agroindustriales (Werthein - Ezquenazi - Grobocopatel), las importaciones masivas de China (Werthein) y el apoderamiento de tierras fiscales o campos hipotecados.
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> Y atando cabos, comenzaron a entender porqué tanto odio a la Iglesia, el odio a los militares, el odio al campo, el odio a la clase media y el odio a todo aquel que les pueda descubrir (e impedir) el juego.
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> Esto no es una simple anécdota. Esto demuestra que gente de alto nivel intelectual (como Ud.), desconoce o no quiere conocer, sobre quiénes 'supuestamente' lo van a representar.
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> Este desinterés en cuestiones de fondo explica la crisis que vivimos y la que se nos viene: Tenemos una judía de Presidente, que instaló la judería y masonería local, con la ayuda de la judería internacional, para mal de todos.
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> La independencia está en NOSOTROS, la Nación Argentina , la Criolla.
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> Es bueno saber a lo que nos tenemos que atener.
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lunes, mayo 25, 2009
UNA SUPUESTA BUENA NOTICIA DE ARBA (24/5/09)
Segunda opinión
UNA SUPUESTA BUENA NOTICIA DE A.R.B.A.
¿UNA BUENA NOTICIA?
En estos últimos días hemos visto que los medios se han ocupado finalmente de las retenciones impositivas que aplica de manera manifiestamente ilegítima la provincia de Buenos Aires sobre la base de presunciones que en ningún caso, que sepamos, se ha encargado de demostrar a sus víctimas.
Como hemos señalado en trabajos anteriores, en muchos casos por tener residencia fijada en la Provincia de Buenos Aires o por estar inscriptos en la jurisdicción provincial de la AFIP correspondiente a su domicilio, las víctimas son consideradas directamente sujetas a retenciones de impuestos en sus cuentas bancarias.
Antes de continuar, y dado que hemos visto errores informativos que preferimos pensar que son errores, debemos decir que las retenciones-exacciones se producen ante cualquier crédito en cuentas bancarias, sean ésta de ahorro o corrientes, de sociedades o de personas, de un solo titular o de varios, de orden recíproca o indistinta. Todo sirve, digamos. El verdadero hurto que este proceder significa, no se priva de nada..
Cuando los contribuyentes reclaman mediante la página web de ARBA, se inicia un derrotero de intercambios de correo electrónico que en primer lugar apunta a determinar por qué razón la víctima es víctima.
Las razones (si es que puede utilizarse tal calificación) pueden ser varias. Las más comunes son: porque los movimientos de las cuentas bancarias son discordantes (sic); o porque la víctima cuenta con domicilio en la provincia, razón ésta última más que suficiente: condenatoria.
Cuando el afectado insiste lógicamente en la averiguación de los antecedentes del caso, comprueba que ARBA no tiene ningún otro elemento para soportar sus afirmaciones. Que alguien viva en la provincia no implica que trabaje en ella, que lo haga de manera independiente, o que obtenga ingresos gravados por el impuesto sobre los ingresos brutos, que es la causa de la retención. De tal manera se ven afectados por este verdadero hurto, trabajadores en relación de dependencia (exentos), jubilados (exentos), parientes cercanos (por ejemplo cuentas a nombre de matrimonios donde las víctimas terminan siendo ambos), y todas las variantes que a uno pudieran ocurrírsele.
Así, también son víctimas quienes reciben reintegros de IVA, o devoluciones como consecuencia de descuentos bancarios por compras en supermercados, etc. Todo sirve. Todo vale.
Abrimos un nuevo paréntesis para señalar que discordante es, según el diccionario de la RAE, discorde, que significa disconforme, desavenido. Por lo que mal puede cualquiera intentar saber en qué se basa ARBA en estos casos (si es que en algún caso se basare en algo sólido), porque nadie podrá entender a ciencia cierta cómo los movimientos bancarios pueden estar disconformes o resultar desavenidos. Es que se trata de adjetivos aplicables a las personas. Pero, claro, tampoco se trata de pedirle a quien únicamente quiere obtener dinero legal de manera ilegítima que se preocupe del castellano. Una segunda acepción de la palabra discorde está referida a la música: disonante, falto de consonancia. Por supuesto que si la primera acepción es absurda, la segunda es francamente grotesca. La conclusión es obvia; esta gente no parece haber buscado en el diccionario la palabra a utilizar para señalar un motivo válido que justifique su accionar.
A estas alturas tenemos entonces que cualquiera puede resultar incluido en lo que viene siendo un padrón que puede consultarse en la página web de ARBA, por razones tan exóticas e incomprensibles como la señalada.
En otras palabras. ARBA considera evasores a quienes sin estar inscriptos en el impuesto sobre los ingresos brutos, viven en provincia o tienen operaciones bancarias discordantes. Y como los considera evasores, les saca su dinero hasta que demuestren los contrario. Claro, es difícil imaginar que alguien pueda convertir en acordes los números discordes. Y mucho menos si resultaren desavenidos. Pero también se dan casos de personas que nada tienen que ver con la provincia y están incluidas en el padrón-lista-negra que los convierte en evasores.
ARBA exige a través de sus representaciones zonales que las víctimas acerquen facturas, resúmenes bancarios, copias de matrículas profesionales y otras menudencias que corresponden a las acciones privadas de los hombres y que para ser solicitadas deben aplicarse los procedimientos del caso previstos en las leyes procedimentales. Esto es: notificación fehaciente, indicios concretos, pedidos específicos y, llegado el caso de una inspección, la orden de intervención. Es más, correspondería también algún tipo de denuncia, ya que estamos ante evasores de impuestos y por lo tanto ante delincuentes.
El órgano recaudador presume que la gente es delincuente hasta que demuestre lo contrario, acercando información privada de manera masiva. Lo hace ante los reclamos que los afectados formulan a través la página web. Es decir, lo hace por Internet.
ARBA ha determinado que las víctimas deben pagar impuesto sobre la base de presunciones, pero cuando el supuesto contribuyente exige que se le exhiban tales presunciones, ARBA revierte la carga de prueba y pide a la víctima que demuestre que no es contribuyente. En realidad revierte tal carga desde el momento que aplica un impuesto sin haber corroborado que se trata de un contribuyente que está evadiendo. Peor imposible.
No son pocos quienes han aceptado este modo de proceder cuasi mafioso del organismo provincial. Otros han preferido cerrar sus cuentas bancarias o evitar simplemente los movimientos. Otros tal vez se han resignado o quizás ni se enteraron todavía. Todos, salvo los dos últimos grupos, han invertido tiempo y dinero en intentar aclarar que no son lo que le dicen que son.
SUPERMAN
El funcionario que reglamentó este proceder cuasi mafioso está hoy fuera del organismo recaudador por desavenencias políticas con el poder ejecutivo nacional. Como se sabe, a poco de ser solicitada su renuncia, este señor concurrió a cuanto medio lo invitara poco menos que con el traje de Superman a mostrarse como el justiciero luchador contra la evasión. Y muchos le creyeron, y algunos le creerán aún. Hemos tenido oportunidad de verlo en una entrevista afirmando que en el mes de marzo ARBA había recaudado 303 palos (sic). Tenemos el dato de que alrededor de 80 millones provienen de esta práctica que estamos comentando.
Lo cierto es que este nuevo superhéroe de historieta es en realidad el Rey de las Moratorias, el Padre del Surrealismo Recaudador, que tiene en su haber lindezas tales como ir a esperar a las parejas a la salida de los albergues transitorios, o la solicitud del listado de huéspedes de hoteles en zonas de veraneo. Listado que muchas veces fue suministrado por el temor de conserjes y subalternos varios de tales instalaciones. El Superman de marras no es otro que Santiago Montoya, y el registro de la cantidad de moratorias disfrazadas de descuentos en los intereses que aplicó a lo largo de por lo menos 5 años arroja no menos de dos por período. Este personaje, que esperaba a la gente que viajaba al Uruguay en su automóvil, o distribuía Papás Noel por las calles de la ciudad para controlar el pago de impuestos como las patentes y demás, terminó haciendo desastres tales como incentivar aquel famoso impuesto sobre la riqueza de carácter provincial, que rápidamente fue dejado sin efecto por la flagrancia de su inconstitucionalidad. Y cuyos costos judiciales producto de las demandas de las víctimas, deberá afrontar la provincia.
No queremos abusar de la amabilidad de quienes nos leen haciendo esta historia más larga de lo que merece. Las corporaciones cuasi mafiosas tienen en su haber todo tipo de historias y relatarlas a todas excede más que largamente cualquier intento de resumirlas en un artículo. Más bien es preciso un extenso tratado cargado de detalles como esos libros-datos que publican algunos periodistas sobre el pasado de algunos políticos.
SUSPENSIÓN, PERO FUTURA
Lo cierto es que finalmente el gobernador Scioli anunció que se suspendería la aplicación de las mentadas retenciones-exacciones-hurtos de quienes hubieran sido incluidos injustamente en el padrón-lista-negra de ARBA. Y que esto sería de aplicación a partir del 1º de junio próximo.
Es decir, la provincia reconoce oficialmente que ha cometido un error, pero que continuará con él hasta fin de mes. Y entonces sí devolverá el dinero. ¿No resulta bochornoso semejante proceder? ¿Es posible que quien descubre que está obrando mal sostenga muy suelto de cuerpo que seguirá haciéndolo por unos cuantos días más?
Sin embargo así ha sido publicado en los medios. Los titulares hablan de buenas noticias, cuando en realidad son pésimas, porque alguien reconoce estar sacando dinero a víctimas indefensas pero al mismo tiempo admite que seguirá haciéndolo hasta un día determinado a partir del cual resolverá volverse bueno, digamos.
En este punto queremos alertar que se encuentra en suspenso otra disposición que implementa la retención de impuesto sobre los ingresos brutos a quienes cobren cheques de más de $ 1.000 en ventanilla. Tal disposición fue prudentemente suspendida hasta el día después de las elecciones, y no ha sido derogada ni mucho menos.
Ahora bien. Las noticias hablan de que se revertirá la situación y se devolverá el dinero a quienes se les haya retenido injustamente. ¿Y quiénes serán los afortunados, por así llamarlos? No sabemos.
¿Serán los desavenidos o disconformes? ¿Tal vez quienes no viven en provincia pero también han sido incluidos en el padrón-lista-negra? ¿Aquellos que demuestren con todo tipo de documentación (solicitada por Internet de manera ilegal, ilegítima, espantosamente irregular) que no son evasores?
No sabemos, insistimos. Tampoco sabemos si a quienes le devuelvan el dinero le pagarán los intereses y gastos sufridos en este tiempo de consultas y reclamos de todo tipo.
APLICACIÓN DE LAS RETENCIONES A OTROS IMPUESTOS
Otro detalle no menor es que ARBA ha dispuesto (mediante resoluciones, disposiciones normativas y engendros varios) que los importes retenidos en concepto de ingresos brutos podrán ser aplicados a otro tipo de deudas tributarias del contribuyente en potencia. Léase impuesto inmobiliario, patentes o lo que fuere. Es decir que ha dispuesto que la retención por un impuesto, en caso de no servir para ese impuesto, pero sí servir para otros, entonces es válida.
El gran Federico Fellini debe estar revolviéndose en su tumba. Ilegalidad, ilegitimidad, prepotencia, abuso de poder. Todo junto y por el mismo precio.
¿Cómo hará ARBA para determinar si el supuesto contribuyente debe otros impuestos? ¿Verificará si tiene operaciones desavenidas o disconformes?
Es sabido por ejemplo que muchos vehículos pese a haber sido transferidos por venta hace años siguen siendo sujetos del impuesto sobre patentes que llega rigurosamente a los domicilios de los contribuyentes que se desprendieron de ellos. Las razones de tales supervivencias, por decirlo de algún modo, son variadas y todas sumamente burocráticas. Una por ejemplo es que no es suficiente con comunicar al Registro del Automotor la transferencia, sino que además debe comunicarse a ARBA
¿Cuántos habitantes de la provincia estarán en esta situación y deberán demostrar no sólo que ya no tienen el vehículo, sino desde cuándo, cómo y por qué? Claro, se dirá que de este modo al menos se regularizará el padrón vehicular. ¿Y mientras tanto habrá que seguir sufriendo las retenciones?
En el caso del impuesto inmobiliario los problemas no son menores. Muchas veces las propiedades tienen ajustes en sus valores que no han sido comunicados a los contribuyentes, por lo cual pese a abonar regularmente sus boletas, igual deben dinero. Sí, como lo decimos. A veces ARBA (o la vieja Dirección de Rentas) procede a ajustar el valor sobre la base de fotografías satelitales, unión de propiedades rurales de un mismo dueño u otras; y no lo comunica al contribuyente, que de ese modo es deudor sin saberlo y por desidia del Fisco.
Pero también hay contribuyentes de estos últimos impuestos que deben dinero y lo saben. ¿A estos últimos se les aplicará la normativa supermaniana de considerar que una retención de un impuesto es aplicable a otros impuestos?
La situación es realmente escandalosa. Y además es muy preocupante que desde los medios no se asigne al problema su verdadera dimensión. La mención de la buena noticia es prueba de ello.
Como también es sabido, los regímenes de retención y percepción de impuestos han proliferado en todas las provincias y también a nivel nacional. Son conocidas las dificultades que existen para excluir de estos regímenes a determinados contribuyentes (como es el caso, por ejemplo, de quienes deben cumplir un sinnúmero de requisitos para ser incorporados en el Registro Nacional de Granos). Algunas provincias, como es el caso de Santa Fe, han copiado la metodología supermaniana del ex funcionario Montoya, aplicando retenciones a presuntos contribuyentes del mismo modo que lo hace la provincia de Buenos Aires. El cargo administrativo para quienes resultan designados agentes de recaudación es un tributo más.
¿Habrá que esperar que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires reciba una verdadera andanada de recursos de amparo para poner las cosas en su lugar? Porque la verdad es que si para hacerlo se toma su tiempo y luego anuncia que lo hará si corresponde, preparémonos. Porque hasta ahora le corresponde prácticamente a todo el mundo. ¿A quiénes dejará de corresponderle desde el 1º de junio?
Y no faltan quienes afirman que la provincia ha gastado el dinero recaudado de esta forma ilícita, por lo que podría llegar a considerar entregar bonos. Insistimos: todo es posible. Absolutamente todo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 24 de mayo de 2009
UNA SUPUESTA BUENA NOTICIA DE A.R.B.A.
¿UNA BUENA NOTICIA?
En estos últimos días hemos visto que los medios se han ocupado finalmente de las retenciones impositivas que aplica de manera manifiestamente ilegítima la provincia de Buenos Aires sobre la base de presunciones que en ningún caso, que sepamos, se ha encargado de demostrar a sus víctimas.
Como hemos señalado en trabajos anteriores, en muchos casos por tener residencia fijada en la Provincia de Buenos Aires o por estar inscriptos en la jurisdicción provincial de la AFIP correspondiente a su domicilio, las víctimas son consideradas directamente sujetas a retenciones de impuestos en sus cuentas bancarias.
Antes de continuar, y dado que hemos visto errores informativos que preferimos pensar que son errores, debemos decir que las retenciones-exacciones se producen ante cualquier crédito en cuentas bancarias, sean ésta de ahorro o corrientes, de sociedades o de personas, de un solo titular o de varios, de orden recíproca o indistinta. Todo sirve, digamos. El verdadero hurto que este proceder significa, no se priva de nada..
Cuando los contribuyentes reclaman mediante la página web de ARBA, se inicia un derrotero de intercambios de correo electrónico que en primer lugar apunta a determinar por qué razón la víctima es víctima.
Las razones (si es que puede utilizarse tal calificación) pueden ser varias. Las más comunes son: porque los movimientos de las cuentas bancarias son discordantes (sic); o porque la víctima cuenta con domicilio en la provincia, razón ésta última más que suficiente: condenatoria.
Cuando el afectado insiste lógicamente en la averiguación de los antecedentes del caso, comprueba que ARBA no tiene ningún otro elemento para soportar sus afirmaciones. Que alguien viva en la provincia no implica que trabaje en ella, que lo haga de manera independiente, o que obtenga ingresos gravados por el impuesto sobre los ingresos brutos, que es la causa de la retención. De tal manera se ven afectados por este verdadero hurto, trabajadores en relación de dependencia (exentos), jubilados (exentos), parientes cercanos (por ejemplo cuentas a nombre de matrimonios donde las víctimas terminan siendo ambos), y todas las variantes que a uno pudieran ocurrírsele.
Así, también son víctimas quienes reciben reintegros de IVA, o devoluciones como consecuencia de descuentos bancarios por compras en supermercados, etc. Todo sirve. Todo vale.
Abrimos un nuevo paréntesis para señalar que discordante es, según el diccionario de la RAE, discorde, que significa disconforme, desavenido. Por lo que mal puede cualquiera intentar saber en qué se basa ARBA en estos casos (si es que en algún caso se basare en algo sólido), porque nadie podrá entender a ciencia cierta cómo los movimientos bancarios pueden estar disconformes o resultar desavenidos. Es que se trata de adjetivos aplicables a las personas. Pero, claro, tampoco se trata de pedirle a quien únicamente quiere obtener dinero legal de manera ilegítima que se preocupe del castellano. Una segunda acepción de la palabra discorde está referida a la música: disonante, falto de consonancia. Por supuesto que si la primera acepción es absurda, la segunda es francamente grotesca. La conclusión es obvia; esta gente no parece haber buscado en el diccionario la palabra a utilizar para señalar un motivo válido que justifique su accionar.
A estas alturas tenemos entonces que cualquiera puede resultar incluido en lo que viene siendo un padrón que puede consultarse en la página web de ARBA, por razones tan exóticas e incomprensibles como la señalada.
En otras palabras. ARBA considera evasores a quienes sin estar inscriptos en el impuesto sobre los ingresos brutos, viven en provincia o tienen operaciones bancarias discordantes. Y como los considera evasores, les saca su dinero hasta que demuestren los contrario. Claro, es difícil imaginar que alguien pueda convertir en acordes los números discordes. Y mucho menos si resultaren desavenidos. Pero también se dan casos de personas que nada tienen que ver con la provincia y están incluidas en el padrón-lista-negra que los convierte en evasores.
ARBA exige a través de sus representaciones zonales que las víctimas acerquen facturas, resúmenes bancarios, copias de matrículas profesionales y otras menudencias que corresponden a las acciones privadas de los hombres y que para ser solicitadas deben aplicarse los procedimientos del caso previstos en las leyes procedimentales. Esto es: notificación fehaciente, indicios concretos, pedidos específicos y, llegado el caso de una inspección, la orden de intervención. Es más, correspondería también algún tipo de denuncia, ya que estamos ante evasores de impuestos y por lo tanto ante delincuentes.
El órgano recaudador presume que la gente es delincuente hasta que demuestre lo contrario, acercando información privada de manera masiva. Lo hace ante los reclamos que los afectados formulan a través la página web. Es decir, lo hace por Internet.
ARBA ha determinado que las víctimas deben pagar impuesto sobre la base de presunciones, pero cuando el supuesto contribuyente exige que se le exhiban tales presunciones, ARBA revierte la carga de prueba y pide a la víctima que demuestre que no es contribuyente. En realidad revierte tal carga desde el momento que aplica un impuesto sin haber corroborado que se trata de un contribuyente que está evadiendo. Peor imposible.
No son pocos quienes han aceptado este modo de proceder cuasi mafioso del organismo provincial. Otros han preferido cerrar sus cuentas bancarias o evitar simplemente los movimientos. Otros tal vez se han resignado o quizás ni se enteraron todavía. Todos, salvo los dos últimos grupos, han invertido tiempo y dinero en intentar aclarar que no son lo que le dicen que son.
SUPERMAN
El funcionario que reglamentó este proceder cuasi mafioso está hoy fuera del organismo recaudador por desavenencias políticas con el poder ejecutivo nacional. Como se sabe, a poco de ser solicitada su renuncia, este señor concurrió a cuanto medio lo invitara poco menos que con el traje de Superman a mostrarse como el justiciero luchador contra la evasión. Y muchos le creyeron, y algunos le creerán aún. Hemos tenido oportunidad de verlo en una entrevista afirmando que en el mes de marzo ARBA había recaudado 303 palos (sic). Tenemos el dato de que alrededor de 80 millones provienen de esta práctica que estamos comentando.
Lo cierto es que este nuevo superhéroe de historieta es en realidad el Rey de las Moratorias, el Padre del Surrealismo Recaudador, que tiene en su haber lindezas tales como ir a esperar a las parejas a la salida de los albergues transitorios, o la solicitud del listado de huéspedes de hoteles en zonas de veraneo. Listado que muchas veces fue suministrado por el temor de conserjes y subalternos varios de tales instalaciones. El Superman de marras no es otro que Santiago Montoya, y el registro de la cantidad de moratorias disfrazadas de descuentos en los intereses que aplicó a lo largo de por lo menos 5 años arroja no menos de dos por período. Este personaje, que esperaba a la gente que viajaba al Uruguay en su automóvil, o distribuía Papás Noel por las calles de la ciudad para controlar el pago de impuestos como las patentes y demás, terminó haciendo desastres tales como incentivar aquel famoso impuesto sobre la riqueza de carácter provincial, que rápidamente fue dejado sin efecto por la flagrancia de su inconstitucionalidad. Y cuyos costos judiciales producto de las demandas de las víctimas, deberá afrontar la provincia.
No queremos abusar de la amabilidad de quienes nos leen haciendo esta historia más larga de lo que merece. Las corporaciones cuasi mafiosas tienen en su haber todo tipo de historias y relatarlas a todas excede más que largamente cualquier intento de resumirlas en un artículo. Más bien es preciso un extenso tratado cargado de detalles como esos libros-datos que publican algunos periodistas sobre el pasado de algunos políticos.
SUSPENSIÓN, PERO FUTURA
Lo cierto es que finalmente el gobernador Scioli anunció que se suspendería la aplicación de las mentadas retenciones-exacciones-hurtos de quienes hubieran sido incluidos injustamente en el padrón-lista-negra de ARBA. Y que esto sería de aplicación a partir del 1º de junio próximo.
Es decir, la provincia reconoce oficialmente que ha cometido un error, pero que continuará con él hasta fin de mes. Y entonces sí devolverá el dinero. ¿No resulta bochornoso semejante proceder? ¿Es posible que quien descubre que está obrando mal sostenga muy suelto de cuerpo que seguirá haciéndolo por unos cuantos días más?
Sin embargo así ha sido publicado en los medios. Los titulares hablan de buenas noticias, cuando en realidad son pésimas, porque alguien reconoce estar sacando dinero a víctimas indefensas pero al mismo tiempo admite que seguirá haciéndolo hasta un día determinado a partir del cual resolverá volverse bueno, digamos.
En este punto queremos alertar que se encuentra en suspenso otra disposición que implementa la retención de impuesto sobre los ingresos brutos a quienes cobren cheques de más de $ 1.000 en ventanilla. Tal disposición fue prudentemente suspendida hasta el día después de las elecciones, y no ha sido derogada ni mucho menos.
Ahora bien. Las noticias hablan de que se revertirá la situación y se devolverá el dinero a quienes se les haya retenido injustamente. ¿Y quiénes serán los afortunados, por así llamarlos? No sabemos.
¿Serán los desavenidos o disconformes? ¿Tal vez quienes no viven en provincia pero también han sido incluidos en el padrón-lista-negra? ¿Aquellos que demuestren con todo tipo de documentación (solicitada por Internet de manera ilegal, ilegítima, espantosamente irregular) que no son evasores?
No sabemos, insistimos. Tampoco sabemos si a quienes le devuelvan el dinero le pagarán los intereses y gastos sufridos en este tiempo de consultas y reclamos de todo tipo.
APLICACIÓN DE LAS RETENCIONES A OTROS IMPUESTOS
Otro detalle no menor es que ARBA ha dispuesto (mediante resoluciones, disposiciones normativas y engendros varios) que los importes retenidos en concepto de ingresos brutos podrán ser aplicados a otro tipo de deudas tributarias del contribuyente en potencia. Léase impuesto inmobiliario, patentes o lo que fuere. Es decir que ha dispuesto que la retención por un impuesto, en caso de no servir para ese impuesto, pero sí servir para otros, entonces es válida.
El gran Federico Fellini debe estar revolviéndose en su tumba. Ilegalidad, ilegitimidad, prepotencia, abuso de poder. Todo junto y por el mismo precio.
¿Cómo hará ARBA para determinar si el supuesto contribuyente debe otros impuestos? ¿Verificará si tiene operaciones desavenidas o disconformes?
Es sabido por ejemplo que muchos vehículos pese a haber sido transferidos por venta hace años siguen siendo sujetos del impuesto sobre patentes que llega rigurosamente a los domicilios de los contribuyentes que se desprendieron de ellos. Las razones de tales supervivencias, por decirlo de algún modo, son variadas y todas sumamente burocráticas. Una por ejemplo es que no es suficiente con comunicar al Registro del Automotor la transferencia, sino que además debe comunicarse a ARBA
¿Cuántos habitantes de la provincia estarán en esta situación y deberán demostrar no sólo que ya no tienen el vehículo, sino desde cuándo, cómo y por qué? Claro, se dirá que de este modo al menos se regularizará el padrón vehicular. ¿Y mientras tanto habrá que seguir sufriendo las retenciones?
En el caso del impuesto inmobiliario los problemas no son menores. Muchas veces las propiedades tienen ajustes en sus valores que no han sido comunicados a los contribuyentes, por lo cual pese a abonar regularmente sus boletas, igual deben dinero. Sí, como lo decimos. A veces ARBA (o la vieja Dirección de Rentas) procede a ajustar el valor sobre la base de fotografías satelitales, unión de propiedades rurales de un mismo dueño u otras; y no lo comunica al contribuyente, que de ese modo es deudor sin saberlo y por desidia del Fisco.
Pero también hay contribuyentes de estos últimos impuestos que deben dinero y lo saben. ¿A estos últimos se les aplicará la normativa supermaniana de considerar que una retención de un impuesto es aplicable a otros impuestos?
La situación es realmente escandalosa. Y además es muy preocupante que desde los medios no se asigne al problema su verdadera dimensión. La mención de la buena noticia es prueba de ello.
Como también es sabido, los regímenes de retención y percepción de impuestos han proliferado en todas las provincias y también a nivel nacional. Son conocidas las dificultades que existen para excluir de estos regímenes a determinados contribuyentes (como es el caso, por ejemplo, de quienes deben cumplir un sinnúmero de requisitos para ser incorporados en el Registro Nacional de Granos). Algunas provincias, como es el caso de Santa Fe, han copiado la metodología supermaniana del ex funcionario Montoya, aplicando retenciones a presuntos contribuyentes del mismo modo que lo hace la provincia de Buenos Aires. El cargo administrativo para quienes resultan designados agentes de recaudación es un tributo más.
¿Habrá que esperar que el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires reciba una verdadera andanada de recursos de amparo para poner las cosas en su lugar? Porque la verdad es que si para hacerlo se toma su tiempo y luego anuncia que lo hará si corresponde, preparémonos. Porque hasta ahora le corresponde prácticamente a todo el mundo. ¿A quiénes dejará de corresponderle desde el 1º de junio?
Y no faltan quienes afirman que la provincia ha gastado el dinero recaudado de esta forma ilícita, por lo que podría llegar a considerar entregar bonos. Insistimos: todo es posible. Absolutamente todo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 24 de mayo de 2009
ANTISEMITISMO Y ANTISIONISMO
El ataque de un grupo de fanáticos perpetrado de manera impune contra simples ciudadanos que estaban celebrando el aniversario de la creación del Estado de Israel no tiene ningún atenuante.
Unos cuantos malnacidos salieron de la boca del subte cargados de palos, hondas, capuchas y demás adminículos usuales por estos émulos del Manifiesto.
Su objetivo era, según dijeron, manifestarse en contra del sionismo internacional. Es que estos cobardes enmascarados son antisionistas, dicen ellos y ciertos medios de tendencia izquierdista.
No está demás aquí hacer un breve paréntesis para recordar aquellas palabras de Abba Ebban, el primer embajador en las Naciones Unidas designado por el entonces flamante estado Israelí: "Una de las tareas principales de cualquier diálog con el mundo gentil es probarle que la diferencia entre antisemitismo y antisionismo en realidad no existe".
¡Y claro que no existe! Es obvio.
Porque si existiera se manifestaría el antisionismo con pancartas y banderas, con cánticos y con consignas políticas. Se manifestaría como cualquier manifestación en cualquier país democrático del mundo. Pero no es el caso.
Hemos visto en la televisión un escenario con un grupo de bailarines representando una danza tradicional hebrea cuando aparecieron estos cobardes fanáticos con palos y capuchas golpeando a gente absolutamente pacífica e indefensa. Y eso, señores, no es ser antisionista. Eso es otra cosa.
Atacar a las "ratas sionistas" allí donde estén, como expresara no hace tanto la organización fascista denominada "convergencia socialista", no parece ser una expresión de lucha democrática contra aquellos con quienes no se coincide políticamente. En realidad no lo es en absoluto.
Más bien se parece bastante a las expresiones del negador del Holocausto y asesino de homosexuales Ahmadinejad, ¿no?. Personaje sin embargo de sobra defendido por el otro gran antisemita, racista y xenófobo ex funcionario del gobierno y amigo personal de Néstor Kirchner: Luis D Elía.
Como muchos grupos de izquierda se refriegan con el fanatismo y las consignas vacuas, y se cansan de etiquetar a la gente sin debatir absolutamente ninguna de sus aberrantes afirmaciones, nos permitimos reiterar que el sionismo es la aspiración israelí a recuperar a Palestina como su patria, según la definición del diccionario de la RAE. La aspiración ha sido en buena medida concretada pero aún así que alguien quiera ocupar un territorio determinado fundamentandose en razones históricas o religiosas o lo que fuere, no significa que todos quienes profesan la religión judía quieran lo mismo. Y mucho menos significa aceptar que como quieren eso, quienes lo quieren deben ser molidos a palos por cagones con capucha. Entendemos que está bien claro el concepto y la diferencia.
Los principales grupos de fanáticos integran la llamada "convergencia socialista" y también la agrupación Quebracho. Se habla también del Movimiento Teresa Rodríguez, integrado por trotskistas de origen "revolucionario", componentes del Partido Obrero y a los cuales adhiere el grupo de Hebe de Bonafini. Todos ellos son sostenidos en buena medida por el gobierno nacional.
Porque todos ellos integran agrupaciones autodenominadas "sociales" que reparten planes de ayuda, reciben fondos para construir viviendas y comedores comunitarios y demás yerbas. Es decir, todos ellos, fanáticos, agresivos, antisemitas, xenófobos, clasistas, racistas y cuanta calificación por el estilo les quepa (y esto no es decir algo al voleo, sus propios actos prueban de sobra que esto es cierto), son sostenidos por el Estado argentino: cuando es obvio que si alguien debe hacerse cargo de cualquier forma de ayuda social ese alguien debe estar conformado por organizaciones no gubernamentales sin color político, tales como Cáritas, la Cruz Roja, distintas agrupaciones religiosas y demás.
Pero bueno, está claro que si esta gente puede organizar marchas, cortar medio país, pasarse horas y horas de cualquier día hábil viajando de sus lugares de origen en micros contratados y luego pasarse incluso días enteros en plazas y calles de la ciudad, de algún lado sale el dinero que los banca. Y sale del Estado, señores. Obviamente.
Entonces, por un lado tenemos la cobardía: cobardía de capuchas, de negar lo que hacen, de decir que los atacaron primero, de esconderse y mentir con ese caradurismo que solamente tienen aquellos que se cagan encima al primer atisbo de reacción. Por otro lado tenemos el financiamiento del gobierno argentino: a los D Elía, a los Pérsico, a los grupos "sociales", etc. Por el otro, tenemos el silencio patético de los organismos encargados de controlar los medios (como el democrático Comfer), el Observatorio de Medios, o la Facultad de Ciencias Sociales, que nada tienen que decir respecto de las afirmaciones de "antisionismo" vertidas en determinados periódicos, radios y canales, y que curiosamente les parece acertado e indiscutible.
Los comunistas, los trotskistas, los fascistas, los nazis, los xenófobos y demás fanáticos siempre repiten que ellos no fueron. Siempre empezaron los otros. Siempre la culpa es de "los de arriba", de los policías, de los medios, de la "puta oligarquía", de alguien...nunca ellos tienen nada que ver. Es inaudito el grado de patetismo que muestran.
Nosotros lo decimos una vez más: hay que poner en evidencia tanto como se pueda a todos estos criminales en potencia, exterminadores de pueblos, oscurantistas, retrógrados y tantas cosas más que no trepidamos en repetir y en explicar por qué lo decimos.
Mientras tanto, también debemos exigir a nuestros gobiernos que de una vez por todas se pongan las bolas para decir que lo que hacen con la plata de todos nosotros es sostener a estos estúpidos, que no hacen sino daño al país, en definitiva.
Y dejarse de joder los Kirchner y compañía asumiendo el papel de víctimas cuando son ellos los que reparten fondos a personajes como D Elía y demás, y luego los sientan a su lado en actos públicos después de liberarles plazas y justificar ataques a comisarías. Hay que desenmascarar todos los días a los cagones que intentan justificar y justificarse. Hay que hacerlo siempre.
Es la única forma de sembrar las bases para que exista entre nosotros alguna vez una verdadera democracia, con internas abiertas, con candidatos reales, con justicia, con respeto de la Constitución, con respeto a las minorías. Una democracia que incluya que puedan venir a habitar nuestra patria todos los hombres del mundo de buena voluntad. Que respete la igualdad de derechos. Que termine con la impunidad política, los robos, las corrupciones, la intervención de la justicia por el poder político, etc etc.
Hay que insistir. Insistir. Insistir.
Es el único modo.
Héctor Trillo
Unos cuantos malnacidos salieron de la boca del subte cargados de palos, hondas, capuchas y demás adminículos usuales por estos émulos del Manifiesto.
Su objetivo era, según dijeron, manifestarse en contra del sionismo internacional. Es que estos cobardes enmascarados son antisionistas, dicen ellos y ciertos medios de tendencia izquierdista.
No está demás aquí hacer un breve paréntesis para recordar aquellas palabras de Abba Ebban, el primer embajador en las Naciones Unidas designado por el entonces flamante estado Israelí: "Una de las tareas principales de cualquier diálog con el mundo gentil es probarle que la diferencia entre antisemitismo y antisionismo en realidad no existe".
¡Y claro que no existe! Es obvio.
Porque si existiera se manifestaría el antisionismo con pancartas y banderas, con cánticos y con consignas políticas. Se manifestaría como cualquier manifestación en cualquier país democrático del mundo. Pero no es el caso.
Hemos visto en la televisión un escenario con un grupo de bailarines representando una danza tradicional hebrea cuando aparecieron estos cobardes fanáticos con palos y capuchas golpeando a gente absolutamente pacífica e indefensa. Y eso, señores, no es ser antisionista. Eso es otra cosa.
Atacar a las "ratas sionistas" allí donde estén, como expresara no hace tanto la organización fascista denominada "convergencia socialista", no parece ser una expresión de lucha democrática contra aquellos con quienes no se coincide políticamente. En realidad no lo es en absoluto.
Más bien se parece bastante a las expresiones del negador del Holocausto y asesino de homosexuales Ahmadinejad, ¿no?. Personaje sin embargo de sobra defendido por el otro gran antisemita, racista y xenófobo ex funcionario del gobierno y amigo personal de Néstor Kirchner: Luis D Elía.
Como muchos grupos de izquierda se refriegan con el fanatismo y las consignas vacuas, y se cansan de etiquetar a la gente sin debatir absolutamente ninguna de sus aberrantes afirmaciones, nos permitimos reiterar que el sionismo es la aspiración israelí a recuperar a Palestina como su patria, según la definición del diccionario de la RAE. La aspiración ha sido en buena medida concretada pero aún así que alguien quiera ocupar un territorio determinado fundamentandose en razones históricas o religiosas o lo que fuere, no significa que todos quienes profesan la religión judía quieran lo mismo. Y mucho menos significa aceptar que como quieren eso, quienes lo quieren deben ser molidos a palos por cagones con capucha. Entendemos que está bien claro el concepto y la diferencia.
Los principales grupos de fanáticos integran la llamada "convergencia socialista" y también la agrupación Quebracho. Se habla también del Movimiento Teresa Rodríguez, integrado por trotskistas de origen "revolucionario", componentes del Partido Obrero y a los cuales adhiere el grupo de Hebe de Bonafini. Todos ellos son sostenidos en buena medida por el gobierno nacional.
Porque todos ellos integran agrupaciones autodenominadas "sociales" que reparten planes de ayuda, reciben fondos para construir viviendas y comedores comunitarios y demás yerbas. Es decir, todos ellos, fanáticos, agresivos, antisemitas, xenófobos, clasistas, racistas y cuanta calificación por el estilo les quepa (y esto no es decir algo al voleo, sus propios actos prueban de sobra que esto es cierto), son sostenidos por el Estado argentino: cuando es obvio que si alguien debe hacerse cargo de cualquier forma de ayuda social ese alguien debe estar conformado por organizaciones no gubernamentales sin color político, tales como Cáritas, la Cruz Roja, distintas agrupaciones religiosas y demás.
Pero bueno, está claro que si esta gente puede organizar marchas, cortar medio país, pasarse horas y horas de cualquier día hábil viajando de sus lugares de origen en micros contratados y luego pasarse incluso días enteros en plazas y calles de la ciudad, de algún lado sale el dinero que los banca. Y sale del Estado, señores. Obviamente.
Entonces, por un lado tenemos la cobardía: cobardía de capuchas, de negar lo que hacen, de decir que los atacaron primero, de esconderse y mentir con ese caradurismo que solamente tienen aquellos que se cagan encima al primer atisbo de reacción. Por otro lado tenemos el financiamiento del gobierno argentino: a los D Elía, a los Pérsico, a los grupos "sociales", etc. Por el otro, tenemos el silencio patético de los organismos encargados de controlar los medios (como el democrático Comfer), el Observatorio de Medios, o la Facultad de Ciencias Sociales, que nada tienen que decir respecto de las afirmaciones de "antisionismo" vertidas en determinados periódicos, radios y canales, y que curiosamente les parece acertado e indiscutible.
Los comunistas, los trotskistas, los fascistas, los nazis, los xenófobos y demás fanáticos siempre repiten que ellos no fueron. Siempre empezaron los otros. Siempre la culpa es de "los de arriba", de los policías, de los medios, de la "puta oligarquía", de alguien...nunca ellos tienen nada que ver. Es inaudito el grado de patetismo que muestran.
Nosotros lo decimos una vez más: hay que poner en evidencia tanto como se pueda a todos estos criminales en potencia, exterminadores de pueblos, oscurantistas, retrógrados y tantas cosas más que no trepidamos en repetir y en explicar por qué lo decimos.
Mientras tanto, también debemos exigir a nuestros gobiernos que de una vez por todas se pongan las bolas para decir que lo que hacen con la plata de todos nosotros es sostener a estos estúpidos, que no hacen sino daño al país, en definitiva.
Y dejarse de joder los Kirchner y compañía asumiendo el papel de víctimas cuando son ellos los que reparten fondos a personajes como D Elía y demás, y luego los sientan a su lado en actos públicos después de liberarles plazas y justificar ataques a comisarías. Hay que desenmascarar todos los días a los cagones que intentan justificar y justificarse. Hay que hacerlo siempre.
Es la única forma de sembrar las bases para que exista entre nosotros alguna vez una verdadera democracia, con internas abiertas, con candidatos reales, con justicia, con respeto de la Constitución, con respeto a las minorías. Una democracia que incluya que puedan venir a habitar nuestra patria todos los hombres del mundo de buena voluntad. Que respete la igualdad de derechos. Que termine con la impunidad política, los robos, las corrupciones, la intervención de la justicia por el poder político, etc etc.
Hay que insistir. Insistir. Insistir.
Es el único modo.
Héctor Trillo
EL INADMISIBLE PROCEDER DE ARBA
EL INADMISIBLE PROCEDER DE A.R.B.A.
Hemos expresado en trabajos anteriores el método de hurto de recursos de supuestos contribuyentes que utiliza A.R.B.A. para aumentar la recaudación de la Provincia de Buenos Aires. En nuestra trabajo diario recibimos continuamente consultas y quejas de nuestros clientes ante esta forma de proceder que no parece tener límites.
Los motivos por los que A.R.B.A. retiene son diversos y en muchos casos absolutamente inexplicables.
Por ejemplo si una persona tiene domicilio fiscal en la A.F.I.P. en la provincia pero es una profesional que actúa en la Ciudad de Buenos Aires, A.R.B.A. le retiene nada menos que el 3% sobre cualquier acreditación, incluso de bonificaciones que la persona recibe por compras en supermercados. (Recordamos que la categoría mínima del Monotributo es la que corresponde a un ingreso anual de $ 12.000, o sea $ 1.000 por mes. Es decir, bastante menos que el salario mínimo vital y móvil fijado por el gobierno, que es de $ 1.260.-)
En otros casos, las causas obedecen a oscuras explicaciones tales como la existencia de movimientos bancarios discordantes.
La manera de operar es definitivamente indignante y sólo lleva a la gente a cerrar sus cuentas o evitar las operaciones bancarias.
Creemos que en general el tema es conocido por lo que no hace falta abundar más. Pero sí es interesante enviar a nuestros clientes y allegados, algunas de las explicaciones que suministra el organismo ante los reclamos vía web (que es la única forma de reclamar que se admite). Veamos:
Mediante el presente le comunico que ha sido incluido en el padrón de sujetos
pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema
de Monitoreo de Movimientos Bancarios Discordantes. El mismo implica
la aplicación de una alícuota de retención mínima (0.50 %) sobre los
movimientos
Tal medida se aplicará por un tiempo limitado, no pudiendo ser excluido, luego
del cual habiendo verificado que los movimientos de fondos resulten acordes a
su situación, los montos retenidos se devolverán/acreditrarán de manera
automática. Asimismo se deja constancia que las retenciones no se efectúan
sobre la acreditación de haberes.
La afirmación de que la medida se aplicará por tiempo limitado es una especie de placebo que se le entrega a la víctima para que de algún modo se tranquilice y permita que le sigan robando. Porque hasta el momento de escribir estas líneas no conocemos ningún caso en el que haya dejado de retenerse dinero sin motivo, pese a los reiterados reclamos efectuados. Por lo demás ¿qué significa un tiempo limitado?, porque no hay plazos. Ahora veamos una observación de una colega nuestra:
Hoy hablé a ARBA por un reclamo de retenciones indebidas, ya lo había presentado por internet, el contribuyente había recibido una respuesta automática que en nada contemplaba su situación y me dijeron que podía escribir a la dirección que les detallo exponiendo todos los argumentos e incluso mandando escaneados los resúmenes bancarios donde se habían efectuado las retenciones.
¿Por qué razón la víctima en este caso tiene que enviar sus resúmenes bancarios si se supone que los datos ya los tiene A.R.B.A. y por eso le retiene? Nadie tiene obligación de suministrar información a un organismo a menos que ésta le sea requerida por una notificación escrita y guardando las formalidades legales.
Los socios del estudio donde trabajo, no tienen absolutamente nada en la provincia de Buenos aires y le retienen igual
Un par de compañeros míos, trabajadores en relación de dependencia, tampoco tienen nada en Bs. As y les retienen igual
Quieren hacer el reclamo por pagina de ARBA y dice que no tienen retenciones por reclamar.
Están atados de pies y manos.
Yo les indique que vayan a rentas prov. de Bs. As y pataleen hasta que laguien les de una respuesta, lease gritos, golpes en el escritorio, descomponerse de los nervios y mucho mas.
Este es otro comentario recibido en un foro profesional en el que participamos.
Veamos ahora otra respuesta de A.R.B.A. muy jugosa en este caso:
. Estimado Contribuyente:
Tengo el agrado de dirigirme a Usted a fin de responder a
vuestra consulta comunicandole que ha sido incluído en el padrón de
sujetos pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema de Monitoreo de Movimientos Bancarios ,que comprenden movimientos diferentes a su situacion laboral e impositiva. El mismo significa la aplicacin de una alicuota de retencion minima para dichos movimientos de fondos al responsible de la cuenta , conforme RN 14/09 y en el caso que las acreditaciones resulten acordes a su situacion , los montos se devolveran o acreditaran de manera automatica, al mes siguiente de resuelto el reclamo. Desde ya se anticipa que los movimientos no alcanzados por exclusin u otros motivos no seran tenidos en cuenta, y que si los movimientos son logicos y dentro del marco de sus actividades , se devolveran conforme a lo señalado. Asimismo, sírvase remitirnos Vía Fax 4482-4583 la documentación que detallo a continuación para analizar su caso: EXTRACTOS BANCARIOS NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS RECIBOS DE HABERES – TRES (3) ULTIMOS
Es de mencionar que la documentación requerida deberá registrar N° DE TICKETS XXX; N° DE RECLAMO XXXX; NOMBRE DEL AGENTE QUE LE FUERA ASIGNADO EL RECLAMO.
Se informa por este medio que de no recibir respuesta, su reclamo será cerrado al cumplirse diez (10) días de envíado el presente, no obstante lo expuesto podrá Ud., generar un nuevo reclamo.-
Transcribimos el texto tal cual lo envía A.R.B.A., es decir con errores de ortografía, tipeo y redacción incluidos.
En este caso también se le pide a la víctima que acerque todo tipo de información, incluyendo una NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS y....LOS RECIBOS DE HABERES. Lo más llamativo sin embargo ni siquiera es esto, sino el comentario sobre que si los movimientos (bancarios) son lógicos y dentro del marco de sus actividades, se devolverán (los fondos retenidos).
¿Quién, cómo y con qué pruebas determinará si los movimientos bancarios son lógicos? ¿Qué cosa es que no lo sean?
Y si no son lógicos, ¿para qué se pide documentación de manera espuria y contraria a derecho?
Estamos en un país donde hasta las llamadas candidaturas testimoniales son legales. Acá todo es posible.
Profesionalmente solo parece quedar la vía de un recurso de amparo ante al abuso de autoridad que significa apropiarse de fondos de manera indebida o solicitar información personal por métodos improcedentes.
Desde un punto de vista práctico, en esta Argentina del piquete, lo más aconsejable es reclamar mediante notas, cartas a los diarios, llamados a las radios, cámaras de televisión y similares. Toda protesta es poca, ya que esta gente no parece tener escrúpulos ni respetar ningún límite de legalidad. Y encima están ávidos de dinero para no tener que emitir las llamadas cuasi monedas.
Hay que tener en cuenta que el paso siguiente será que se retenga dinero ante la presentación de cheques en ventanilla, medida que ha sido postergada hasta después de las elecciones por razones obvias. Es decir que la situación no sólo es patéticamente mafiosa, sino que tiende a empeorar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 20 de mayo de 2009
Hemos expresado en trabajos anteriores el método de hurto de recursos de supuestos contribuyentes que utiliza A.R.B.A. para aumentar la recaudación de la Provincia de Buenos Aires. En nuestra trabajo diario recibimos continuamente consultas y quejas de nuestros clientes ante esta forma de proceder que no parece tener límites.
Los motivos por los que A.R.B.A. retiene son diversos y en muchos casos absolutamente inexplicables.
Por ejemplo si una persona tiene domicilio fiscal en la A.F.I.P. en la provincia pero es una profesional que actúa en la Ciudad de Buenos Aires, A.R.B.A. le retiene nada menos que el 3% sobre cualquier acreditación, incluso de bonificaciones que la persona recibe por compras en supermercados. (Recordamos que la categoría mínima del Monotributo es la que corresponde a un ingreso anual de $ 12.000, o sea $ 1.000 por mes. Es decir, bastante menos que el salario mínimo vital y móvil fijado por el gobierno, que es de $ 1.260.-)
En otros casos, las causas obedecen a oscuras explicaciones tales como la existencia de movimientos bancarios discordantes.
La manera de operar es definitivamente indignante y sólo lleva a la gente a cerrar sus cuentas o evitar las operaciones bancarias.
Creemos que en general el tema es conocido por lo que no hace falta abundar más. Pero sí es interesante enviar a nuestros clientes y allegados, algunas de las explicaciones que suministra el organismo ante los reclamos vía web (que es la única forma de reclamar que se admite). Veamos:
Mediante el presente le comunico que ha sido incluido en el padrón de sujetos
pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema
de Monitoreo de Movimientos Bancarios Discordantes. El mismo implica
la aplicación de una alícuota de retención mínima (0.50 %) sobre los
movimientos
Tal medida se aplicará por un tiempo limitado, no pudiendo ser excluido, luego
del cual habiendo verificado que los movimientos de fondos resulten acordes a
su situación, los montos retenidos se devolverán/acreditrarán de manera
automática. Asimismo se deja constancia que las retenciones no se efectúan
sobre la acreditación de haberes.
La afirmación de que la medida se aplicará por tiempo limitado es una especie de placebo que se le entrega a la víctima para que de algún modo se tranquilice y permita que le sigan robando. Porque hasta el momento de escribir estas líneas no conocemos ningún caso en el que haya dejado de retenerse dinero sin motivo, pese a los reiterados reclamos efectuados. Por lo demás ¿qué significa un tiempo limitado?, porque no hay plazos. Ahora veamos una observación de una colega nuestra:
Hoy hablé a ARBA por un reclamo de retenciones indebidas, ya lo había presentado por internet, el contribuyente había recibido una respuesta automática que en nada contemplaba su situación y me dijeron que podía escribir a la dirección que les detallo exponiendo todos los argumentos e incluso mandando escaneados los resúmenes bancarios donde se habían efectuado las retenciones.
¿Por qué razón la víctima en este caso tiene que enviar sus resúmenes bancarios si se supone que los datos ya los tiene A.R.B.A. y por eso le retiene? Nadie tiene obligación de suministrar información a un organismo a menos que ésta le sea requerida por una notificación escrita y guardando las formalidades legales.
Los socios del estudio donde trabajo, no tienen absolutamente nada en la provincia de Buenos aires y le retienen igual
Un par de compañeros míos, trabajadores en relación de dependencia, tampoco tienen nada en Bs. As y les retienen igual
Quieren hacer el reclamo por pagina de ARBA y dice que no tienen retenciones por reclamar.
Están atados de pies y manos.
Yo les indique que vayan a rentas prov. de Bs. As y pataleen hasta que laguien les de una respuesta, lease gritos, golpes en el escritorio, descomponerse de los nervios y mucho mas.
Este es otro comentario recibido en un foro profesional en el que participamos.
Veamos ahora otra respuesta de A.R.B.A. muy jugosa en este caso:
. Estimado Contribuyente:
Tengo el agrado de dirigirme a Usted a fin de responder a
vuestra consulta comunicandole que ha sido incluído en el padrón de
sujetos pasibles de retenciones bancarias por estar alcanzado por el Sistema de Monitoreo de Movimientos Bancarios ,que comprenden movimientos diferentes a su situacion laboral e impositiva. El mismo significa la aplicacin de una alicuota de retencion minima para dichos movimientos de fondos al responsible de la cuenta , conforme RN 14/09 y en el caso que las acreditaciones resulten acordes a su situacion , los montos se devolveran o acreditaran de manera automatica, al mes siguiente de resuelto el reclamo. Desde ya se anticipa que los movimientos no alcanzados por exclusin u otros motivos no seran tenidos en cuenta, y que si los movimientos son logicos y dentro del marco de sus actividades , se devolveran conforme a lo señalado. Asimismo, sírvase remitirnos Vía Fax 4482-4583 la documentación que detallo a continuación para analizar su caso: EXTRACTOS BANCARIOS NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS RECIBOS DE HABERES – TRES (3) ULTIMOS
Es de mencionar que la documentación requerida deberá registrar N° DE TICKETS XXX; N° DE RECLAMO XXXX; NOMBRE DEL AGENTE QUE LE FUERA ASIGNADO EL RECLAMO.
Se informa por este medio que de no recibir respuesta, su reclamo será cerrado al cumplirse diez (10) días de envíado el presente, no obstante lo expuesto podrá Ud., generar un nuevo reclamo.-
Transcribimos el texto tal cual lo envía A.R.B.A., es decir con errores de ortografía, tipeo y redacción incluidos.
En este caso también se le pide a la víctima que acerque todo tipo de información, incluyendo una NOTA DE DESCARGO JUSTIFICANDO LOS MOVIMIENTOS BANCARIOS y....LOS RECIBOS DE HABERES. Lo más llamativo sin embargo ni siquiera es esto, sino el comentario sobre que si los movimientos (bancarios) son lógicos y dentro del marco de sus actividades, se devolverán (los fondos retenidos).
¿Quién, cómo y con qué pruebas determinará si los movimientos bancarios son lógicos? ¿Qué cosa es que no lo sean?
Y si no son lógicos, ¿para qué se pide documentación de manera espuria y contraria a derecho?
Estamos en un país donde hasta las llamadas candidaturas testimoniales son legales. Acá todo es posible.
Profesionalmente solo parece quedar la vía de un recurso de amparo ante al abuso de autoridad que significa apropiarse de fondos de manera indebida o solicitar información personal por métodos improcedentes.
Desde un punto de vista práctico, en esta Argentina del piquete, lo más aconsejable es reclamar mediante notas, cartas a los diarios, llamados a las radios, cámaras de televisión y similares. Toda protesta es poca, ya que esta gente no parece tener escrúpulos ni respetar ningún límite de legalidad. Y encima están ávidos de dinero para no tener que emitir las llamadas cuasi monedas.
Hay que tener en cuenta que el paso siguiente será que se retenga dinero ante la presentación de cheques en ventanilla, medida que ha sido postergada hasta después de las elecciones por razones obvias. Es decir que la situación no sólo es patéticamente mafiosa, sino que tiende a empeorar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 20 de mayo de 2009
REFLEXIONES SOBRE LA SOLIDARIDAD (16/5/09)
Segunda Opinión
REFLEXIONES SOBRE LA SOLIDARIDAD
En el mundo que nos toca vivir ciertas nociones morales se han difundido hasta el punto de constituir verdades reveladas que nadie en su sano juicio parece estar en condiciones de discutir. Aparecen como prácticas inevitables, incontrovertibles, apropiadas a la condición humana. Pero sin embargo, los cuestionamientos y los enfoques que pueden ser aplicables a tales prácticas, tienen muchas aristas.
Nosotros no pretendemos hacer una investigación sociológica que ni de lejos estamos en condiciones de solventar debido a nuestra formación, esencialmente forjada en las Ciencias Económicas. Pero sí podemos avanzar en ciertos criterios, como el de la solidaridad, que son considerados absolutamente éticos, incontrovertibles y, sobre todas las cuestiones, aplicables a todos por igual a partir de definiciones políticas o, más bien, de grupos políticos. Verdaderas consignas que son tomadas como paradigmas indiscutibles.
La solidaridad siempre es tomada como una virtud y parece en nuestra cultura resultar obligatoria. He ahí un primer punto que conviene dejar en claro: aquello que es obligatorio no es virtuoso. Ser solidario por obligación no es ser solidario. Adherir a una causa es un acto voluntario.
¿Y quienes se definen a sí mismos como solidarios, lo son realmente? Una virtud siempre es un valor subjetivo y admite tantas definiciones como individuos existen sobre la faz de la Tierra. Ciertas pautas sin embargo son factibles de ser establecidas. Veamos el diccionario de la RAE:
Solidaridad es la adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. También es, en Derecho, modo de derecho u obligación in sólidum. En el lenguaje común se dice de aquellas obligaciones o derechos en los cuales dos o más personas o entes son solidariamente responsables.
De esto deviene que la adhesión a una causa de otros no necesariamente implica que la causa sea justa. Es más, es de carácter subjetivo determinar la justicia de tal causa. La empresa en este caso es equivalente al emprendimiento, a aquello que emprenden otros y a lo cual, circunstancialmente, adherimos.
Por consiguiente para ser virtuosa la solidaridad debe subsumir aquella condición de la adhesión a otra mucho más elevada: la causa justa.
Se es solidario al menos entre nosotros (por lo general) cuando se adhiere a la causa de ayudar al prójimo. Pero, claro, estamos entonces ante el problema de que es preciso definir qué cosa es ayudar a ese prójimo, de lo contrario estaríamos a mitad de camino.
¿Es ayudarlo repartirle electrodomésticos como hacen los políticos? ¿Lo es facilitarle las cosas en general para que no tenga que hacer el esfuerzo de lograrlas por sí mismo? ¿Tendrá que ver con ayudar a algún necesitado en razón de, por ejemplo, padecer alguna incapacidad?
Cuanto uno más escarba en estas cuestiones más observa lo endebles que resultan las consignas que tan livianamente se difunden desde ciertos sectores políticos y sociales.
Cuando el Estado recauda impuestos para distribuirlos entre los necesitados (eslogan político si los hay) está definiendo también quiénes son esos necesitados, qué cosas han de necesitar y por qué razón no pueden obtenerlas por sí mismos. Obliga entonces a la población a pagar tales impuestos y de allí obtiene los recursos para, luego, según su leal saber y entender, fijar prioridades y proceder al reparto. Esto, claro está, dejando de lado corruptelas y malversaciones varias, que no pretendemos incluir en este análisis.
Pero es que cuando la población paga sus impuestos porque está obligada a hacerlo no está siendo solidaria. No está adhiriendo a ninguna causa, dado que los impuestos son eso: imposiciones. Y por lo tanto no son actos voluntarios.
Llegamos entonces a otro de los puntos a dilucidar: ¿cuáles actos son voluntarios? Obviamente aquellos que surgen de nuestra disposición. Y serán buenos actos cuando se trate de lo que proverbialmente podemos llamar buenas obras, como las de los boy scouts. Nuevamente chocamos con la necesidad de definir cuáles obras son buenas y cuáles no. Y en este punto tal vez podremos acudir al llamado consenso general de opiniones al que aludía Simon.
El tal consenso está condicionado a una determinada idiosincracia, a una determinada forma de convivencia. A una escala de preferencias o de valores. A una pauta cultural.
Estamos entonces en el punto adecuado para definir un poco mejor las cosas: serán solidarios aquellos que realicen buenas obras, fijadas estas en el consenso general de opiniones, y solventadas voluntariamente por los actores.
El consenso general de opiniones considera buenas obras a determinadas acciones. Pero el tal consenso no es unánime. No todo el mundo piensa lo mismo respecto de la legalización de la droga, o del aborto, o de la falta de voluntad del prójimo para esforzarse, o de lo que fuera.
Pero en una sociedad democrática y en un estado de derecho todos pueden tener sus opiniones libremente. Todos deben tenerlas.
¿Respetar las opiniones de los demás es, además de un acto democrático, un acto solidario? ¿es posible considerar que la adhesión a una causa o empresa incluye la adhesión al respeto del pensamiento del prójimo? ¿O no?
Lo que queremos señalar, en suma, es que el mundo de la solidaridad es un mundo cargado de subjetividades y de millones de opiniones dispersas que se unifican a partir de consignas por lo general de origen político y que llevan a pensar que las obligaciones tributarias, por ejemplo, son actos de solidaridad cuando en realidad son exigencias legales
Suponiendo que aceptemos ser solidarios, ¿con qué prójimo lo seremos? ¿a qué causas circunstancialmente adheriremos? ¿hay alguna prioridad en esto? ¿podemos establecerla nosotros, en tal caso, o deberán hacerlo los funcionarios públicos que mediante resoluciones y normas nos lo exigen?
Esta última pregunta tiene respuesta muy clara: si cumplimos las normas estamos dentro de la legalidad, no de la solidaridad.
Y quienes nos aplican el poder de policía para obligarnos a pagar, no hacen otra cosa que cumplir con determinadas atribuciones que se supone el sistema le autoriza a ejercer. Dejamos de lado también acá los abusos de poder. Nos limitamos a decir que ciertos funcionarios resuelven, a partir de leyes votadas en el Congreso, aplicar determinados impuestos a determinadas gentes para llevar adelante determinados actos y favorecer a determinadas personas, artes, empresas o lo que fuere.
Pero nada de esto tiene que ver con la solidaridad individual, la de cada uno. Esa es propia y no depende de obligaciones, sino de nuestro deseo y voluntad. Incluso si interpretamos a la solidaridad como un acto virtuoso, jamás puede fundamentarse en una obligación, incluso las de origen religioso.
Adherir a causas justas no forma parte de la definición de solidaridad. Sólo adherir a causas o empresas, insistimos.
¿Por qué en la Argentina actual sin embargo se subsume el principio de la solidaridad con aquel otro de la atención al prójimo con fines virtuosos? La verdad es que no lo sabemos a ciencia cierta.
Pero un estado de derecho no funciona sobre la base de que los habitantes de una Nación sean solidarios en el sentido argentino del término. De lo que depende es de que los habitantes cumplan la ley y las autoridades la hagan cumplir. Siempre.
Siguiendo con el mismo precepto: no se trata de analizar si tal o cual persona es buena, caritativa, dadivosa, amable o una porquería. De lo que se trata es de que esa persona cumpla con la ley.
Por lo demás, claro está, cada cual considerará a su prójimo con los adjetivos que le parezcan mejor según su personal modo de ver.
En la Argentina, al menos, la solidaridad no es definida de modo adecuado. Acá se trata de una suerte de solidarismo, de virtuosismo a la violeta. El concepto según el cual debemos ayudar aún sacrificando nuestro propio bienestar (altruismo) es confundido con el concepto de adherir a una causa (solidaridad). Y el deseo de ayudar es confundido con la obligación de hacerlo. Y nadie o casi nadie se detiene a pensar en qué pasa por la cabeza de quien espera ser ayudado. Y mucho menos si éste hace lo posible por propinarse por sus propios medios aquello de lo que carece.
Porque es necesario tener en cuenta qué esfuerzos hace para no necesitar ser ayudado quien luego termina siéndolo. No observar este detalle conduce a que todos terminemos esperando ser ayudados aprovechándonos del prejuicio generado en torno a la solidaridad entendida como virtud. No parece un escenario virtuoso en sí mismo. Y cabe preguntarse qué tan solidario resulta quien sólo espera ser ayudado y no pone nada de sí por superar su situación.
Un aspecto que no podemos dejar de señalar es aquel que refiere la doctrina objetivista, que hace hincapié en el hecho de que cuando alguien se comporta de modo altruista porque espera obtener un premio superior, entonces no es altruista. Y quien lo hace porque los demás le achacarán el no hacerlo, tampoco lo es. Y del mismo modo, no se es solidario en el sentido que entre nosotros se le da al término, si se trata de cumplir con una especie de moral establecida, para no ser castigado socialmente.
Una sociedad no progresa cuando la política pretende establecer consignas generales sobre las virtudes de la gente, sino cuando se cumple la ley y se respeta el estado de derecho. Nadie está obligado a rendir cuentas de sus virtudes sino ante su conciencia, como bien dice la Constitución Nacional. Tal vez no está mal analizar y debatir estos temas, porque se ha instalado entre nosotros cierta pauta general que se corresponde con la idea de que no podemos ser un gran país porque somos individualistas o egoístas y cuestiones así.
Nada más alejado de la lógica más básica. La moral de un pueblo sin duda influye en el juego de la legalidad y, por ende, en la aplicabilidad de la ley. Pero no se trata de que cada uno de nosotros nos pongamos a analizar el comportamiento de millones de personas-individuos que actúan como lo hacen en virtud de sus historias personales. Y no dejemos de recordar que quien supuestamente se brinda a los demás porque espera un premio, no hace sino actuar en su propio provecho, lo cual lo convierte también en egoísta e individualista. Pero dejamos este tema para otra oportunidad.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de mayo de 2009
REFLEXIONES SOBRE LA SOLIDARIDAD
En el mundo que nos toca vivir ciertas nociones morales se han difundido hasta el punto de constituir verdades reveladas que nadie en su sano juicio parece estar en condiciones de discutir. Aparecen como prácticas inevitables, incontrovertibles, apropiadas a la condición humana. Pero sin embargo, los cuestionamientos y los enfoques que pueden ser aplicables a tales prácticas, tienen muchas aristas.
Nosotros no pretendemos hacer una investigación sociológica que ni de lejos estamos en condiciones de solventar debido a nuestra formación, esencialmente forjada en las Ciencias Económicas. Pero sí podemos avanzar en ciertos criterios, como el de la solidaridad, que son considerados absolutamente éticos, incontrovertibles y, sobre todas las cuestiones, aplicables a todos por igual a partir de definiciones políticas o, más bien, de grupos políticos. Verdaderas consignas que son tomadas como paradigmas indiscutibles.
La solidaridad siempre es tomada como una virtud y parece en nuestra cultura resultar obligatoria. He ahí un primer punto que conviene dejar en claro: aquello que es obligatorio no es virtuoso. Ser solidario por obligación no es ser solidario. Adherir a una causa es un acto voluntario.
¿Y quienes se definen a sí mismos como solidarios, lo son realmente? Una virtud siempre es un valor subjetivo y admite tantas definiciones como individuos existen sobre la faz de la Tierra. Ciertas pautas sin embargo son factibles de ser establecidas. Veamos el diccionario de la RAE:
Solidaridad es la adhesión circunstancial a la causa o a la empresa de otros. También es, en Derecho, modo de derecho u obligación in sólidum. En el lenguaje común se dice de aquellas obligaciones o derechos en los cuales dos o más personas o entes son solidariamente responsables.
De esto deviene que la adhesión a una causa de otros no necesariamente implica que la causa sea justa. Es más, es de carácter subjetivo determinar la justicia de tal causa. La empresa en este caso es equivalente al emprendimiento, a aquello que emprenden otros y a lo cual, circunstancialmente, adherimos.
Por consiguiente para ser virtuosa la solidaridad debe subsumir aquella condición de la adhesión a otra mucho más elevada: la causa justa.
Se es solidario al menos entre nosotros (por lo general) cuando se adhiere a la causa de ayudar al prójimo. Pero, claro, estamos entonces ante el problema de que es preciso definir qué cosa es ayudar a ese prójimo, de lo contrario estaríamos a mitad de camino.
¿Es ayudarlo repartirle electrodomésticos como hacen los políticos? ¿Lo es facilitarle las cosas en general para que no tenga que hacer el esfuerzo de lograrlas por sí mismo? ¿Tendrá que ver con ayudar a algún necesitado en razón de, por ejemplo, padecer alguna incapacidad?
Cuanto uno más escarba en estas cuestiones más observa lo endebles que resultan las consignas que tan livianamente se difunden desde ciertos sectores políticos y sociales.
Cuando el Estado recauda impuestos para distribuirlos entre los necesitados (eslogan político si los hay) está definiendo también quiénes son esos necesitados, qué cosas han de necesitar y por qué razón no pueden obtenerlas por sí mismos. Obliga entonces a la población a pagar tales impuestos y de allí obtiene los recursos para, luego, según su leal saber y entender, fijar prioridades y proceder al reparto. Esto, claro está, dejando de lado corruptelas y malversaciones varias, que no pretendemos incluir en este análisis.
Pero es que cuando la población paga sus impuestos porque está obligada a hacerlo no está siendo solidaria. No está adhiriendo a ninguna causa, dado que los impuestos son eso: imposiciones. Y por lo tanto no son actos voluntarios.
Llegamos entonces a otro de los puntos a dilucidar: ¿cuáles actos son voluntarios? Obviamente aquellos que surgen de nuestra disposición. Y serán buenos actos cuando se trate de lo que proverbialmente podemos llamar buenas obras, como las de los boy scouts. Nuevamente chocamos con la necesidad de definir cuáles obras son buenas y cuáles no. Y en este punto tal vez podremos acudir al llamado consenso general de opiniones al que aludía Simon.
El tal consenso está condicionado a una determinada idiosincracia, a una determinada forma de convivencia. A una escala de preferencias o de valores. A una pauta cultural.
Estamos entonces en el punto adecuado para definir un poco mejor las cosas: serán solidarios aquellos que realicen buenas obras, fijadas estas en el consenso general de opiniones, y solventadas voluntariamente por los actores.
El consenso general de opiniones considera buenas obras a determinadas acciones. Pero el tal consenso no es unánime. No todo el mundo piensa lo mismo respecto de la legalización de la droga, o del aborto, o de la falta de voluntad del prójimo para esforzarse, o de lo que fuera.
Pero en una sociedad democrática y en un estado de derecho todos pueden tener sus opiniones libremente. Todos deben tenerlas.
¿Respetar las opiniones de los demás es, además de un acto democrático, un acto solidario? ¿es posible considerar que la adhesión a una causa o empresa incluye la adhesión al respeto del pensamiento del prójimo? ¿O no?
Lo que queremos señalar, en suma, es que el mundo de la solidaridad es un mundo cargado de subjetividades y de millones de opiniones dispersas que se unifican a partir de consignas por lo general de origen político y que llevan a pensar que las obligaciones tributarias, por ejemplo, son actos de solidaridad cuando en realidad son exigencias legales
Suponiendo que aceptemos ser solidarios, ¿con qué prójimo lo seremos? ¿a qué causas circunstancialmente adheriremos? ¿hay alguna prioridad en esto? ¿podemos establecerla nosotros, en tal caso, o deberán hacerlo los funcionarios públicos que mediante resoluciones y normas nos lo exigen?
Esta última pregunta tiene respuesta muy clara: si cumplimos las normas estamos dentro de la legalidad, no de la solidaridad.
Y quienes nos aplican el poder de policía para obligarnos a pagar, no hacen otra cosa que cumplir con determinadas atribuciones que se supone el sistema le autoriza a ejercer. Dejamos de lado también acá los abusos de poder. Nos limitamos a decir que ciertos funcionarios resuelven, a partir de leyes votadas en el Congreso, aplicar determinados impuestos a determinadas gentes para llevar adelante determinados actos y favorecer a determinadas personas, artes, empresas o lo que fuere.
Pero nada de esto tiene que ver con la solidaridad individual, la de cada uno. Esa es propia y no depende de obligaciones, sino de nuestro deseo y voluntad. Incluso si interpretamos a la solidaridad como un acto virtuoso, jamás puede fundamentarse en una obligación, incluso las de origen religioso.
Adherir a causas justas no forma parte de la definición de solidaridad. Sólo adherir a causas o empresas, insistimos.
¿Por qué en la Argentina actual sin embargo se subsume el principio de la solidaridad con aquel otro de la atención al prójimo con fines virtuosos? La verdad es que no lo sabemos a ciencia cierta.
Pero un estado de derecho no funciona sobre la base de que los habitantes de una Nación sean solidarios en el sentido argentino del término. De lo que depende es de que los habitantes cumplan la ley y las autoridades la hagan cumplir. Siempre.
Siguiendo con el mismo precepto: no se trata de analizar si tal o cual persona es buena, caritativa, dadivosa, amable o una porquería. De lo que se trata es de que esa persona cumpla con la ley.
Por lo demás, claro está, cada cual considerará a su prójimo con los adjetivos que le parezcan mejor según su personal modo de ver.
En la Argentina, al menos, la solidaridad no es definida de modo adecuado. Acá se trata de una suerte de solidarismo, de virtuosismo a la violeta. El concepto según el cual debemos ayudar aún sacrificando nuestro propio bienestar (altruismo) es confundido con el concepto de adherir a una causa (solidaridad). Y el deseo de ayudar es confundido con la obligación de hacerlo. Y nadie o casi nadie se detiene a pensar en qué pasa por la cabeza de quien espera ser ayudado. Y mucho menos si éste hace lo posible por propinarse por sus propios medios aquello de lo que carece.
Porque es necesario tener en cuenta qué esfuerzos hace para no necesitar ser ayudado quien luego termina siéndolo. No observar este detalle conduce a que todos terminemos esperando ser ayudados aprovechándonos del prejuicio generado en torno a la solidaridad entendida como virtud. No parece un escenario virtuoso en sí mismo. Y cabe preguntarse qué tan solidario resulta quien sólo espera ser ayudado y no pone nada de sí por superar su situación.
Un aspecto que no podemos dejar de señalar es aquel que refiere la doctrina objetivista, que hace hincapié en el hecho de que cuando alguien se comporta de modo altruista porque espera obtener un premio superior, entonces no es altruista. Y quien lo hace porque los demás le achacarán el no hacerlo, tampoco lo es. Y del mismo modo, no se es solidario en el sentido que entre nosotros se le da al término, si se trata de cumplir con una especie de moral establecida, para no ser castigado socialmente.
Una sociedad no progresa cuando la política pretende establecer consignas generales sobre las virtudes de la gente, sino cuando se cumple la ley y se respeta el estado de derecho. Nadie está obligado a rendir cuentas de sus virtudes sino ante su conciencia, como bien dice la Constitución Nacional. Tal vez no está mal analizar y debatir estos temas, porque se ha instalado entre nosotros cierta pauta general que se corresponde con la idea de que no podemos ser un gran país porque somos individualistas o egoístas y cuestiones así.
Nada más alejado de la lógica más básica. La moral de un pueblo sin duda influye en el juego de la legalidad y, por ende, en la aplicabilidad de la ley. Pero no se trata de que cada uno de nosotros nos pongamos a analizar el comportamiento de millones de personas-individuos que actúan como lo hacen en virtud de sus historias personales. Y no dejemos de recordar que quien supuestamente se brinda a los demás porque espera un premio, no hace sino actuar en su propio provecho, lo cual lo convierte también en egoísta e individualista. Pero dejamos este tema para otra oportunidad.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 16 de mayo de 2009
ESPAÑA SUFRE LA CRISIS ECONÓMICA (13/5/09)
Segunda Opinión
ESPAÑA SUFRE LA CRISIS ECONÓMICA
Los diarios reflejan el enfrentamiento que se ha producido en el Congreso español a raíz de la situación económica en la península. Allí, el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero sufrió una virtual censura encubierta que afectará sin duda el futuro del mandato socialista.
Los embates contra la política económica gubernamental vinieron de todos los frentes. Desde el principal contendor Mariano Rajoy, líder del derechista PP, hasta el nacionalista vasco Josu Eukoreka o su equivalente catalán Josep A. Durán Lleida.
Zapatero debió reconocer ante los diputados que su gobierno falló a la hora de prever el impacto de la crisis internacional, permitiendo de ese modo que la desocupación trepara a los cuatro millones de personas, algo así como el 17% de la población activa.
Esta breve introducción está destinada a mostrar el clima que se vive en la Madre Patria como consecuencia de la debacle económica, de la cual los opositores parecen querer desengancharse, mientras los oficialistas intentan un mea culpa fundamentado, para decirlo cortito, en errores del intervencionismo.
Zapatero propuso un cambio en el modelo productivo, que en los últimos 10 años estuvo basado esencialmente en el sector inmobiliario y de la construcción. De tal forma, adelantó que se destinarán nada menos que 25.000 millones de euros para distribuir entre un Fondo para la Economía Sostenible (20.000 millones) y otro de Inversión Local (los 5.000 millones restantes). También propuso reducir de 20 a 15% el impuesto de sociedades en tanto éstas estén dentro de las consideradas pequeñas y medianas empresas, categoría que se alcanza si se tienen menos de 25 empleados y una facturación anual de menos de 5 millones de euros. Para lograr tal disminución de tasa, tales empresas deberán mantener su plantilla de personal. Es decir que las empresas más grandes no tendrán el beneficio pero sí podrán desprenderse de personal, mientras que las más pequeñas sostendrán el personal abonándole el sueldo con la baja de la tasa del impuesto citado. En otras palabras: el Estado pagará de su presupuesto el sueldo de tales trabajadores. También anunció Zapatero que se bajaría el gasto público en 1.000 millones y se establecerá un subsidio directo de 2.000 euros para la compra de automóviles nuevos. La medida de bajar el gasto apunta a reducir el déficit público y el endeudamiento estatal, pero al mismo tiempo las otras medidas van en sentido contrario. A su vez, bajar el gasto público implica reducir la demanda de bienes y servicios por parte del sector público, lo cual es recesivo.
La verdad es que cualquier parecido con el caso argentino no es pura coincidencia. Es, antes bien, la razón de ser del esquema elegido para intentar impulsar la economía mediante artilugios que significan favorecer a unos y perjudicar a otros. Igual que acá.
Si durante estos años el modelo se fundamentó en la construcción hasta que estalló la burbuja, ahora lo que se busca es un modelo de crecimiento renovado a partir de sectores innovadores y ligados al fomento de las energías renovables a los que definió como una economía verde y sostenible. Si alguien pretende no decir nada nuevo no creemos que pueda encontrar una forma mejor de hacerlo.
El derrumbe de la burbuja inmobiliaria tuvo su origen en la sobredemanda producida por los créditos a bajas tasas, como lo hemos señalado reiteradas veces. Es decir, tuvo su origen exactamente en los mismos factores con los que ahora se pretende innovar: créditos blandos, subsidios y combos.
La economía española ha sido golpeada fuertemente por la crisis porque adhirió al esquema seguido por EEUU y del cual se contagió Europa armando esa gran bola de nieve de bonos securitizados que se vendían una y otra vez como garantías seguras para nuevos préstamos y colocaciones diversas hasta que el sistema dijo basta cuando alguien no pudo pagar.
Lo que le pasó a España es que durante estos años ha creído que puede crecer indefinidamente mediante ayudas y créditos blandos. Y lo que pretende hacer es otorgar nuevas ayudas y nuevos créditos blandos, pero a otros sectores. Y punto.
Hace un par de años, el gobierno de Zapatero había instituido un subsidio de 2.500 euros por cada bebé nacido, al tiempo que limitaba cada vez más la llegada de inmigrantes con argumentos francamente xenófobos, como aquel de las expulsiones de los extranjeros que cometen actos violentos, lo cual implica una violación del criterio de igualdad ante la ley que priva en toda sociedad democrática moderna.
Ahora se anuncia que se entregará a cada alumno entre 10 y 11 años una computadora portátil. La limitación a esas edades nos resulta incomprensible. Pero lo cierto es que con esto entre otras cosas evidentemente se incentivará el mercado de las computadoras portátiles. Y más allá da la utilidad educativa que pudiera tener, lo cierto es que no se entregarán computadoras a niños que no puedan adquirirlas en razón de estar sus padres desempleados o por ser de familias pobres. No. Se les entregarán a todos los niños de esas edades. En realidad dice la noticia que se les facilitarán, lo cual puede significar alguna forma de subsidio que para el caso es lo mismo: Centenares de miles de niños recibirán de manera subsidiada o gratuita un elemento que es muy importante para su instrucción y que será pagado por todos los demás habitantes, aún a pesar de que quienes reciben tales computadoras estuvieran en condiciones de adquirirlas por sus propios medios sin problemas.
Sin abundar, cabría aquí también preguntarse por qué computadoras portátiles y no de las otras, que son sensiblemente más económicas. La respuesta no puede encontrarse en otra parte que no sea en la manía intervencionista de quienes creen que ellos pueden resolver, cual dioses, lo que no puede resolver la realidad económica. Y, claro, la educación es un tema por demás sensible y nadie puede oponerse a todo lo que contribuya a ese objetivo. Pero también está educándose a la población ibérica a recibir dádivas, combos y subsidios varios sin trabajar.
Rajoy por su parte afirmó que la economía necesita un plan general, que pasa por corregir nuestras rémoras estructurales, es decir, hacer reformas. Es decir, nada. Porque decir eso y no decir nada de nada es lo mismo.
A su vez el líder derechista pidió una flexibilización del mercado de trabajo a los efectos de que las empresas puedan manejar con menos costos las variaciones en la plantilla. Este tipo de medidas son ampliamente resistidas por los sindicalistas, que ven menguar sus recursos, aún a pesar de que en España existe el seguro de desempleo. Pero a la larga, si las empresas no pueden sostener sus ventas no podrán sostener su personal. Y si los lineamientos del mercado de trabajo son más rígidos, los costos serán mayores, pero las cosas ocurrirán igual. De lo contrario no tendrían hoy por hoy cuatro millones de desocupados.
Lo que queremos decir, un poco para ir concluyendo, es que los métodos intervencionistas no resuelven los problemas sino que cambian la tierra de lugar, como decía una vieja publicidad respecto de los plumeros.
La desorientación de la dirigencia política española es bien visible. Todo el mundo esperaba que la fiesta siguiera para siempre. Y no fue así. Y ahora se pretende enfocar, con una especie de rayo que ilumina la jungla, el sector adecuado al que hay que estimular, porque el estimulado hasta ahora no era el que debía haberlo sido. Un galimatías diabólico, realmente.
Finalmente, nos cabe señalar muy claramente que cualquier ayuda tiene un costo y éste debe ser medido actuarialmente para determinar si termina siendo beneficioso en un lapso razonable. De lo contrario la elección resulta más costosa que el beneficio y eso implica una baja del estándar de vida general que termina deteriorando aquello que se quiso favorecer.
Que los niños (todos los niños) tengan acceso a la computación es un fin loable. Pero es necesario evaluar qué tipo de computación habrá de utilizarse y cuál es su costo. Acercar cultura no implica acercar libros de tapas duras y hojas brillosas. Implica en todo caso acercar libros.
España se ha desarrollado notablemente en los últimos 30 años, luego de la muerte del dictador Francisco Franco y a partir del llamado Pacto de la Moncloa y el ingreso a la Comunidad Europea. Pero poco a poco ha conformado un Estado Benefactor fundamentado en la importación de tecnología dentro de la Comunidad, y sobre todo en los ingresos por turismo. A ello hay que agregar que el conglomerado comunitario constituye un encierro en fronteras más grandes. Porque los bienes fabricados dentro de esquemas de sobreprotección son demasiado costosos y no compiten con sus equivalentes del mercado asiático, por ejemplo. Y esta realidad, nos guste o no, hay que afrontarla con la debida consideración. La tecnología permite bajar los costos relativos de los bienes fabricados, mientras que el Estado Benefactor los encarece. Y la tecnología europea, aún la más avanzada, no está a la altura de la norteamericana e incluso de la japonesa, excepto tal vez en algunos campos. Baste pensar dónde se han desarrollado los mayores adelantos tecnológicos del mundo de los últimos 70 años, por poner una fecha, para darse cuenta de lo que queremos señalar.
En nuestra opinión España debería tender a salir de este tipo de políticas del estilo a-ver-a-quién-ayudamos-ahora y volver a las fuentes de la sana competencia y la libertad económica. No es con iluminados dirigentes políticos que resuelven a quiénes les damos y cuánto les damos como se arreglan las fallas estructurales a las que se refiere Rajoy. Porque las fallas estructurales tienen su origen justamente en el intervencionismo, y pretenden subsanarse con otro intervencionismo. Lo cual. obviamente, no ocurrirá.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 13 de mayo de 2009
ESPAÑA SUFRE LA CRISIS ECONÓMICA
Los diarios reflejan el enfrentamiento que se ha producido en el Congreso español a raíz de la situación económica en la península. Allí, el presidente del gobierno Rodríguez Zapatero sufrió una virtual censura encubierta que afectará sin duda el futuro del mandato socialista.
Los embates contra la política económica gubernamental vinieron de todos los frentes. Desde el principal contendor Mariano Rajoy, líder del derechista PP, hasta el nacionalista vasco Josu Eukoreka o su equivalente catalán Josep A. Durán Lleida.
Zapatero debió reconocer ante los diputados que su gobierno falló a la hora de prever el impacto de la crisis internacional, permitiendo de ese modo que la desocupación trepara a los cuatro millones de personas, algo así como el 17% de la población activa.
Esta breve introducción está destinada a mostrar el clima que se vive en la Madre Patria como consecuencia de la debacle económica, de la cual los opositores parecen querer desengancharse, mientras los oficialistas intentan un mea culpa fundamentado, para decirlo cortito, en errores del intervencionismo.
Zapatero propuso un cambio en el modelo productivo, que en los últimos 10 años estuvo basado esencialmente en el sector inmobiliario y de la construcción. De tal forma, adelantó que se destinarán nada menos que 25.000 millones de euros para distribuir entre un Fondo para la Economía Sostenible (20.000 millones) y otro de Inversión Local (los 5.000 millones restantes). También propuso reducir de 20 a 15% el impuesto de sociedades en tanto éstas estén dentro de las consideradas pequeñas y medianas empresas, categoría que se alcanza si se tienen menos de 25 empleados y una facturación anual de menos de 5 millones de euros. Para lograr tal disminución de tasa, tales empresas deberán mantener su plantilla de personal. Es decir que las empresas más grandes no tendrán el beneficio pero sí podrán desprenderse de personal, mientras que las más pequeñas sostendrán el personal abonándole el sueldo con la baja de la tasa del impuesto citado. En otras palabras: el Estado pagará de su presupuesto el sueldo de tales trabajadores. También anunció Zapatero que se bajaría el gasto público en 1.000 millones y se establecerá un subsidio directo de 2.000 euros para la compra de automóviles nuevos. La medida de bajar el gasto apunta a reducir el déficit público y el endeudamiento estatal, pero al mismo tiempo las otras medidas van en sentido contrario. A su vez, bajar el gasto público implica reducir la demanda de bienes y servicios por parte del sector público, lo cual es recesivo.
La verdad es que cualquier parecido con el caso argentino no es pura coincidencia. Es, antes bien, la razón de ser del esquema elegido para intentar impulsar la economía mediante artilugios que significan favorecer a unos y perjudicar a otros. Igual que acá.
Si durante estos años el modelo se fundamentó en la construcción hasta que estalló la burbuja, ahora lo que se busca es un modelo de crecimiento renovado a partir de sectores innovadores y ligados al fomento de las energías renovables a los que definió como una economía verde y sostenible. Si alguien pretende no decir nada nuevo no creemos que pueda encontrar una forma mejor de hacerlo.
El derrumbe de la burbuja inmobiliaria tuvo su origen en la sobredemanda producida por los créditos a bajas tasas, como lo hemos señalado reiteradas veces. Es decir, tuvo su origen exactamente en los mismos factores con los que ahora se pretende innovar: créditos blandos, subsidios y combos.
La economía española ha sido golpeada fuertemente por la crisis porque adhirió al esquema seguido por EEUU y del cual se contagió Europa armando esa gran bola de nieve de bonos securitizados que se vendían una y otra vez como garantías seguras para nuevos préstamos y colocaciones diversas hasta que el sistema dijo basta cuando alguien no pudo pagar.
Lo que le pasó a España es que durante estos años ha creído que puede crecer indefinidamente mediante ayudas y créditos blandos. Y lo que pretende hacer es otorgar nuevas ayudas y nuevos créditos blandos, pero a otros sectores. Y punto.
Hace un par de años, el gobierno de Zapatero había instituido un subsidio de 2.500 euros por cada bebé nacido, al tiempo que limitaba cada vez más la llegada de inmigrantes con argumentos francamente xenófobos, como aquel de las expulsiones de los extranjeros que cometen actos violentos, lo cual implica una violación del criterio de igualdad ante la ley que priva en toda sociedad democrática moderna.
Ahora se anuncia que se entregará a cada alumno entre 10 y 11 años una computadora portátil. La limitación a esas edades nos resulta incomprensible. Pero lo cierto es que con esto entre otras cosas evidentemente se incentivará el mercado de las computadoras portátiles. Y más allá da la utilidad educativa que pudiera tener, lo cierto es que no se entregarán computadoras a niños que no puedan adquirirlas en razón de estar sus padres desempleados o por ser de familias pobres. No. Se les entregarán a todos los niños de esas edades. En realidad dice la noticia que se les facilitarán, lo cual puede significar alguna forma de subsidio que para el caso es lo mismo: Centenares de miles de niños recibirán de manera subsidiada o gratuita un elemento que es muy importante para su instrucción y que será pagado por todos los demás habitantes, aún a pesar de que quienes reciben tales computadoras estuvieran en condiciones de adquirirlas por sus propios medios sin problemas.
Sin abundar, cabría aquí también preguntarse por qué computadoras portátiles y no de las otras, que son sensiblemente más económicas. La respuesta no puede encontrarse en otra parte que no sea en la manía intervencionista de quienes creen que ellos pueden resolver, cual dioses, lo que no puede resolver la realidad económica. Y, claro, la educación es un tema por demás sensible y nadie puede oponerse a todo lo que contribuya a ese objetivo. Pero también está educándose a la población ibérica a recibir dádivas, combos y subsidios varios sin trabajar.
Rajoy por su parte afirmó que la economía necesita un plan general, que pasa por corregir nuestras rémoras estructurales, es decir, hacer reformas. Es decir, nada. Porque decir eso y no decir nada de nada es lo mismo.
A su vez el líder derechista pidió una flexibilización del mercado de trabajo a los efectos de que las empresas puedan manejar con menos costos las variaciones en la plantilla. Este tipo de medidas son ampliamente resistidas por los sindicalistas, que ven menguar sus recursos, aún a pesar de que en España existe el seguro de desempleo. Pero a la larga, si las empresas no pueden sostener sus ventas no podrán sostener su personal. Y si los lineamientos del mercado de trabajo son más rígidos, los costos serán mayores, pero las cosas ocurrirán igual. De lo contrario no tendrían hoy por hoy cuatro millones de desocupados.
Lo que queremos decir, un poco para ir concluyendo, es que los métodos intervencionistas no resuelven los problemas sino que cambian la tierra de lugar, como decía una vieja publicidad respecto de los plumeros.
La desorientación de la dirigencia política española es bien visible. Todo el mundo esperaba que la fiesta siguiera para siempre. Y no fue así. Y ahora se pretende enfocar, con una especie de rayo que ilumina la jungla, el sector adecuado al que hay que estimular, porque el estimulado hasta ahora no era el que debía haberlo sido. Un galimatías diabólico, realmente.
Finalmente, nos cabe señalar muy claramente que cualquier ayuda tiene un costo y éste debe ser medido actuarialmente para determinar si termina siendo beneficioso en un lapso razonable. De lo contrario la elección resulta más costosa que el beneficio y eso implica una baja del estándar de vida general que termina deteriorando aquello que se quiso favorecer.
Que los niños (todos los niños) tengan acceso a la computación es un fin loable. Pero es necesario evaluar qué tipo de computación habrá de utilizarse y cuál es su costo. Acercar cultura no implica acercar libros de tapas duras y hojas brillosas. Implica en todo caso acercar libros.
España se ha desarrollado notablemente en los últimos 30 años, luego de la muerte del dictador Francisco Franco y a partir del llamado Pacto de la Moncloa y el ingreso a la Comunidad Europea. Pero poco a poco ha conformado un Estado Benefactor fundamentado en la importación de tecnología dentro de la Comunidad, y sobre todo en los ingresos por turismo. A ello hay que agregar que el conglomerado comunitario constituye un encierro en fronteras más grandes. Porque los bienes fabricados dentro de esquemas de sobreprotección son demasiado costosos y no compiten con sus equivalentes del mercado asiático, por ejemplo. Y esta realidad, nos guste o no, hay que afrontarla con la debida consideración. La tecnología permite bajar los costos relativos de los bienes fabricados, mientras que el Estado Benefactor los encarece. Y la tecnología europea, aún la más avanzada, no está a la altura de la norteamericana e incluso de la japonesa, excepto tal vez en algunos campos. Baste pensar dónde se han desarrollado los mayores adelantos tecnológicos del mundo de los últimos 70 años, por poner una fecha, para darse cuenta de lo que queremos señalar.
En nuestra opinión España debería tender a salir de este tipo de políticas del estilo a-ver-a-quién-ayudamos-ahora y volver a las fuentes de la sana competencia y la libertad económica. No es con iluminados dirigentes políticos que resuelven a quiénes les damos y cuánto les damos como se arreglan las fallas estructurales a las que se refiere Rajoy. Porque las fallas estructurales tienen su origen justamente en el intervencionismo, y pretenden subsanarse con otro intervencionismo. Lo cual. obviamente, no ocurrirá.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 13 de mayo de 2009
ANTISEMITA, SECTARIO Y RACISTA
La "marcha" organizada por el patotero Luis D Elía en el día de ayer convocó a alrededor de 5.000 idiotas útiles pagados por el "aparato", es decir por todos nosotros, dada la cercanía de este impresentable con el poder político de turno de todos conocida y jamás negada ni ocultada por ningún "funcionario" que se precie.
Las recordadas manifestaciones de odio hacia lo que llamó (recordando eslóganes setentistas) "la puta oligarquía" o "los blancos del Barrio Norte versus los negros de González Catán" fueron reavivadas esta vez con alusiones a que las listas no deben ser "blancas y marketineras" sino integradas por "morochos" que para este patético charlatán son "el pueblo" y "los trabajadores".
El pueblo y los trabajadores son morochos, señores. El resto, los blancos, son la puta oligarquía.
¡Con razón admira al teocrático Ahmadinejad este infame racista!.
Por supuesto que a los funcionarios gubernamentales encargados de velar por la "no discriminación y el racismo" encaramados en el INADI no se les moverá un pelo. No están para este tipo de manifestaciones racistas, están para otras. Junto con el "observatorio de medios" y la "facultad de ciencias sociales" o el "COMFER" de Mariotto y su séquito autoritario y clasista. Todos ellos están para criticar a De Angeli y a los "niños bián" que intentan cacerolear en "la plaza" defendida a golpes de manopla por la patota de D Elía, Moreno y algunos patovicas.
Este es el "modelo de inclusión social" señores. Esta es la patria que "está primero" según las manifestaciones vertidas por este personaje.
En oportunidad de la visita a Irán este mismo personaje se codeó con el teócrata encargado de asesinar homosexuales para asegurar luego que en su país no existen. El mismo que ha negado una y otra vez el Holocausto y que jura y perjura que el fin último de su vida terrenal y religiosa es borrar a los judíos de la faz de esta bendita tierra, y junto con ellos al Estado de Israel.
D Elía infinidad de veces se ha manifestado en contra de Israel confundiendo de manera paradigmática un estado soberano con los religiosos judíos. Poniendo en la misma bolsa a todos los individuos de un credo desparramados en el planeta entero, con el Estado en donde son mayoría.
Cómo nos gustaría no ya escuchar a los patéticos representantes de los organismos aludidos más arriba, sino a los periodistas, comunicadores, o como quiera que se les llame, poner el grito en el cielo ante tanta barbarie disfrazada de nada.
Dónde están estos impresentables que hablaban no hace tanto de lograr que "los medios" no distingan entre "gente común" y "piqueteros", que ahora nada tienen que decir (ni comunicado que publicar) sobre los "morochos" y "la puta oligarquía", o las "listas blancas".
Luchar contra el antisemitismo y el racismo no es cosa sencilla, porque para eso es preciso que quienes tienen responsabilidades (o las asuman sin ningún derecho, como ciertos "consejos universitarios") hayan eliminado sus propios prejuicios raciales y religiosos.
Porque son esos mismos sectores los que luego hablan de "los pueblos originarios" como si todos nosotros no fuéramos pueblos originarios de alguna parte y ciertos pueblos originarios tuvieran derechos especiales respecto del resto de la población.
Esa suerte de herencia recibida según la cual "los judios mataron a Cristo, mueran los judíos" es aplicable tranquilamente a esta otra de que "si los españoles les sacaron las tierras a los habitantes locales hace quinientos años, ahora hay que devolvérselas a sus descendientes". Razonamiento que implica que todos aquellos que no pertenezcan a alguna de las etnias nativas, aunque mas no fuera mezclados, deberán ser arrojados al mar o poco menos.
Tamaño dislate obedece a causas ideológicas y también a prejuicios raciales y religiosos.
La aceptación de los hechos históricos no implica la concesión de que todo lo que pudiera haber ocurrido en el planeta desde que en él existe el ser humano debe ser considerado justo. Y mucho menos significa que las generaciones descendientes de aquellos que habitaron la Tierra hace 2000 años, 500 años o los que fuera, deberán ser reivindicadas y por lo tanto ser tratadas como individuos privilegiados que tienen derecho a apoderarse de lo que otros descendientes en la mayoría de los casos compraron legítimamente siguiendo la legislación vigente desde 1853 en la Argentina. Y si hubo quienes obtuvieron tierras o lo que fuera por medio de otras artes, incluso malas artes, todos ellos están muertos hace centurias, por lo que tomárselas con las familias descendientes es, una vez más, un acto impúdicamente sectario, clasista y racista.
D Elía representa ese tipo de pensamiento. Porque lo cree o porque le conviene, porque como provocador que es nunca se sabe muy bien. Con la misma desfachatez con la que se rinde a Néstor Kirchner puede llegar a hacerse amigo de Ahmadinejad o ponerle una cámara oculta a su otrora amigo Raúl Portal.
Alguna vez habrá que poner las cosas en su lugar en la Argentina. Estos personajes impregnados de sectarismo racista, deben ser puestos en evidencia en cada oportunidad en que se manifiestan. Esa es la manera de obligarlos a hablar, a decir exactamente lo que sienten.
D Elía no es un tipo recuperable desde el punto de vista del universalismo de la especie humana. Ya está jugado. Su resentimiento supera cualquier intento de corrección que por otra parte no desea. Es por eso que cada día que pasa se vuelve más agresivo.
Héctor Trillo
Las recordadas manifestaciones de odio hacia lo que llamó (recordando eslóganes setentistas) "la puta oligarquía" o "los blancos del Barrio Norte versus los negros de González Catán" fueron reavivadas esta vez con alusiones a que las listas no deben ser "blancas y marketineras" sino integradas por "morochos" que para este patético charlatán son "el pueblo" y "los trabajadores".
El pueblo y los trabajadores son morochos, señores. El resto, los blancos, son la puta oligarquía.
¡Con razón admira al teocrático Ahmadinejad este infame racista!.
Por supuesto que a los funcionarios gubernamentales encargados de velar por la "no discriminación y el racismo" encaramados en el INADI no se les moverá un pelo. No están para este tipo de manifestaciones racistas, están para otras. Junto con el "observatorio de medios" y la "facultad de ciencias sociales" o el "COMFER" de Mariotto y su séquito autoritario y clasista. Todos ellos están para criticar a De Angeli y a los "niños bián" que intentan cacerolear en "la plaza" defendida a golpes de manopla por la patota de D Elía, Moreno y algunos patovicas.
Este es el "modelo de inclusión social" señores. Esta es la patria que "está primero" según las manifestaciones vertidas por este personaje.
En oportunidad de la visita a Irán este mismo personaje se codeó con el teócrata encargado de asesinar homosexuales para asegurar luego que en su país no existen. El mismo que ha negado una y otra vez el Holocausto y que jura y perjura que el fin último de su vida terrenal y religiosa es borrar a los judíos de la faz de esta bendita tierra, y junto con ellos al Estado de Israel.
D Elía infinidad de veces se ha manifestado en contra de Israel confundiendo de manera paradigmática un estado soberano con los religiosos judíos. Poniendo en la misma bolsa a todos los individuos de un credo desparramados en el planeta entero, con el Estado en donde son mayoría.
Cómo nos gustaría no ya escuchar a los patéticos representantes de los organismos aludidos más arriba, sino a los periodistas, comunicadores, o como quiera que se les llame, poner el grito en el cielo ante tanta barbarie disfrazada de nada.
Dónde están estos impresentables que hablaban no hace tanto de lograr que "los medios" no distingan entre "gente común" y "piqueteros", que ahora nada tienen que decir (ni comunicado que publicar) sobre los "morochos" y "la puta oligarquía", o las "listas blancas".
Luchar contra el antisemitismo y el racismo no es cosa sencilla, porque para eso es preciso que quienes tienen responsabilidades (o las asuman sin ningún derecho, como ciertos "consejos universitarios") hayan eliminado sus propios prejuicios raciales y religiosos.
Porque son esos mismos sectores los que luego hablan de "los pueblos originarios" como si todos nosotros no fuéramos pueblos originarios de alguna parte y ciertos pueblos originarios tuvieran derechos especiales respecto del resto de la población.
Esa suerte de herencia recibida según la cual "los judios mataron a Cristo, mueran los judíos" es aplicable tranquilamente a esta otra de que "si los españoles les sacaron las tierras a los habitantes locales hace quinientos años, ahora hay que devolvérselas a sus descendientes". Razonamiento que implica que todos aquellos que no pertenezcan a alguna de las etnias nativas, aunque mas no fuera mezclados, deberán ser arrojados al mar o poco menos.
Tamaño dislate obedece a causas ideológicas y también a prejuicios raciales y religiosos.
La aceptación de los hechos históricos no implica la concesión de que todo lo que pudiera haber ocurrido en el planeta desde que en él existe el ser humano debe ser considerado justo. Y mucho menos significa que las generaciones descendientes de aquellos que habitaron la Tierra hace 2000 años, 500 años o los que fuera, deberán ser reivindicadas y por lo tanto ser tratadas como individuos privilegiados que tienen derecho a apoderarse de lo que otros descendientes en la mayoría de los casos compraron legítimamente siguiendo la legislación vigente desde 1853 en la Argentina. Y si hubo quienes obtuvieron tierras o lo que fuera por medio de otras artes, incluso malas artes, todos ellos están muertos hace centurias, por lo que tomárselas con las familias descendientes es, una vez más, un acto impúdicamente sectario, clasista y racista.
D Elía representa ese tipo de pensamiento. Porque lo cree o porque le conviene, porque como provocador que es nunca se sabe muy bien. Con la misma desfachatez con la que se rinde a Néstor Kirchner puede llegar a hacerse amigo de Ahmadinejad o ponerle una cámara oculta a su otrora amigo Raúl Portal.
Alguna vez habrá que poner las cosas en su lugar en la Argentina. Estos personajes impregnados de sectarismo racista, deben ser puestos en evidencia en cada oportunidad en que se manifiestan. Esa es la manera de obligarlos a hablar, a decir exactamente lo que sienten.
D Elía no es un tipo recuperable desde el punto de vista del universalismo de la especie humana. Ya está jugado. Su resentimiento supera cualquier intento de corrección que por otra parte no desea. Es por eso que cada día que pasa se vuelve más agresivo.
Héctor Trillo
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
egunda Edición
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
En un interesante trabajo publicado por el economista Enrique Szewach en el diario Ámbito Financiero del miércoles 29 de abril se plantean distintos escenarios para el día posterior a los comicios de junio.
Esencialmente, el economista habla de la incertidumbre, tal como tantas veces la hemos referido en nuestros comentarios. Incertidumbre provocada entre otras cosas por el enorme grado de improvisación y la creciente arbitrariedad reinante.
Szewach habla del contexto político segúne resultado electoral. También se refiere a la situación internacional y finalmente el grado de arbitrariedad con que se maneja la economía desde el gobierno.
De estos tres aspectos el que podemos resaltar como no contemplado mayormente por nosotros hasta ahora es el del resultado electoral y sus implicancias.
Si en el actual contexto vemos con frecuencia el alto grado de improvisación reinante, o la forma en que se generan conflictos absolutamente inútiles, a los que se suman anuncios a las apuradas sin contenido ni adecuación práctica, todo ello sin ningún tipo de referencia institucional, podemos deducir que el panorama es, hoy mismo, bastante turbio.
Qué pasará luego del 28 de junio si el partido gobernante pierde las elecciones en términos generales es una gran incógnita. Y también lo es si gana.
Porque la realidad es que mientras los ingresos podrán crecer, digamos un 15%, el gasto está en vías claras de duplicación en cuanto a crecimiento. Las importaciones se limitan o cierran de mil maneras, las exportaciones están restringidas, la sequía ha jugado su papel en la producción primaria, sumada al conflicto agropecuario.
Las provincias tienen crecientes problemas y los déficit han comenzado a multiplicarse. La verdadera andanada inconstitucional recaudatoria llevada a delante por la provincia de Buenos Aires, de la mano de un aparentemente bonachón gobernador es terrible. Y todo con el único objeto de rapiñar fondos de donde fuere y como fuere.
Y si en este marco se ha suspendido la retención a los cheques a cobrar en ventanilla con destino a ARBA en concepto de unos ingresos brutos provinciales a sujetos que no son contribuyentes de ese impuesto pero que no tienen recursos a la mano como no sea acudir a la Justicia, el panorama es realmente patético.
Aún así, las provincias deberán emitir deuda forzosa y probablemente retornar a las llamadas cuasi monedas. También podrán ir a canje “voluntario” de deuda pública o directamente al default. A todo esto los sindicatos y en especial la CGT pero también la CTA pretenden ocupar espacios de poder solicitando aumentos absolutamente inaplicables, mientras intentan incorporar en las listas sábana cargadas de candidatos testimoniales a sindicalistas para defender la quintita indefendible de un trabajo que merma día a día a la luz de los acontecimientos descriptos.
¿Cuál será la política fiscal, cuál la cambiaria, cuál la monetaria o la de deuda pública para el segundo semestre del año? No existe que sepamos un solo borrador que permita colegir qué se hará. NI tampoco qué se propone para el caso de que el oficialismo pierda las elecciones.
El discurso de que si el kirchnerismo pierde viene la explosión es un discurso chabacano, alarmista, de muy poco vuelo. Y esencialmente es un discurso tendiente a atemorizar a la población, como el recordado voto cuota en su momento.
La realidad es que los mismos políticos que hoy siguen defenestrando un sistema que hace 10 años que no se aplica, formaban parte de ese sistema hasta la médula, como puede verse en tantos videos en Internet, para dolor de cabeza de los antidemocráticos miembros del organismo de origen dictatorial llamado COMFER.
Nosotros no somos, como se sabe, analistas políticos. Pero es obvio que si la composición del Congreso se modifica y desaparece la mayoría automática que levanta la mano cuando lo pide el jefe, podemos llegar a estar en problemas. Vendrá seguramente una lluvia de D.N.U. (o medidas autóctonas violatorias de la ley, como las recordadas resoluciones prohibiendo exportaciones) con infinidad de normas y contra normas tendientes a incentivar lo inincentivable.
Actualmente la actividad interna está muy vinculada a la demanda externa. Hoy por hoy el sector externo representa casi el 40% del P.B.I., cuando en los 90 no superaba el 20%. De manera que la crisis internacional puede producir (y de hecho está produciendo) una notable desaceleración de la demanda externa, ello más allá de las increíbles decisiones de organismos como la ONCCA o de funcionarios como el secretario de comercio en materia de importaciones y exportaciones.
Szewach recuerda que en estos tiempos se han venido aplicando normas de lo más contradictorias, tales como cancelar anticipadamente deuda pública no vencida (FMI) o fefaultear. Subsidiar consumos energéticos o incrementar hasta un 400% las tarifas eléctricas. Usar fondos públicos para alentar el consumo privado o secar el sistema financiero de crédito para dicho sector, con el objeto, agregamos, de alentar la inversión de las Pymes.
Se han expropiado las AFJP para que discrecionalmente un funcionario del P.E. disponga de los fondos. Se ha puesto en marcha un blanqueo de capitales sin tomar en cuenta datos básicos tales como la ley penal cambiaria que hoy pretende subsanarse con un dictamen del Banco Central (¡dos meses después de estar en vigencia el blanqueo!). Se ha dispuesto coparticipar de laguna manera las retenciones de la soja, cuando la merma en la producción ha sido notable por efecto de la crisis del campo, de los valores internacionales y de la sequía. Se insiste en que si la 125 se hubiera aplicado la cosa no sería tan grave, pero eso no se corrige como correspondería, dado que implica un daño a la producción de ser así.
Acá se pasa de la heterodoxia a la ortodoxia sin solución de continuidad, afirma el economista que venimos citando.
Y, claro, la amenaza de la explosión, una verdadera ironía del destino peronista que ha gobernado la Argentina la mayoría de los 26 años de democracia que llevamos a cuestas. Incluso ha gobernado la mayoría de las provincias, en casi todo ese lapso, en especial la de Buenos Aires, hoy deficitaria y con innúmeros problemas que la llevan a violar la propiedad privada de manera grosera, torpe y hasta infantil.
No podemos colegir con exactitud qué ocurrirá en el segundo semestre en materia política. Si la presidenta renunciará como anticipó el piquetero-inocente Emilio Pérsico, funcionario del gobierno que es una mezcla del surrealismo patotero de D Elía y el neorrealismo de barricada de Jorge Ceballos.
Pero que repite el discurso oficial, sin duda alguna.
En este cuadro de situación todo es posible. Por eso en los primeros tres meses del año casi 6.000 millones de dólares salieron del país, mientras el gobierno intenta atraer capitales con el blanqueo. Intenta impedir importaciones para que no se usen dólares para pagarlas. Intenta que los exportadores saquen la soja de los silos bolsa para sumar divisas, y también intenta vía encajes bancarios favorecer la posición en reservas del Banco Central.
El futuro es hoy por hoy un mar de dudas. Nada está encarrilado y nadie sabe cómo seguirá la película.
La campaña iniciada en estas horas apunta a defenestrar a opositores con discursos descalificadores, como cuando Kirchner se detiene a afirmar que De Narváez tiene plata, como si ese hecho por sí sólo lo descalificara para ejercer un cargo político. Y como si el propio Néstor Kirchner fuera poco menos que un indigente.
Es realmente notable la baja calidad de los discursos y esto no es nuevo. No se conoce una sola idea coherente casi en ningún sector. Y desde el oficialismo se habla del modelo cuando en realidad tal modelo no existe ni jamás existió. Artilugios monetarios, controles de precios, falseamientos de datos estadísticos, prohibiciones inconstitucionales, no devoluciones de impuestos con argumentos fuera de la ley, proliferación de regímenes de retención tributaria provincial violatorios de los derechos elementales de los ciudadanos y habitantes en general, etc.
Con este cuadro de situación se sale también a hablar de los agoreros que pretenden que el gobierno tal vez no llegue a su fin. Pero ¿a qué agoreros se refieren? ¿A Pérsico?, ¿a Néstor Kirchner y su explosión? ¿A los anuncios oficiales en los que se reitera que se intenta retornar a los 90 donde los mismos actores también estaban?
Solo nos queda reiterar lo que dijimos al comienzo: UN MAR DE DUDAS
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 30 de abril de 2009
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
En un interesante trabajo publicado por el economista Enrique Szewach en el diario Ámbito Financiero del miércoles 29 de abril se plantean distintos escenarios para el día posterior a los comicios de junio.
Esencialmente, el economista habla de la incertidumbre, tal como tantas veces la hemos referido en nuestros comentarios. Incertidumbre provocada entre otras cosas por el enorme grado de improvisación y la creciente arbitrariedad reinante.
Szewach habla del contexto político segúne resultado electoral. También se refiere a la situación internacional y finalmente el grado de arbitrariedad con que se maneja la economía desde el gobierno.
De estos tres aspectos el que podemos resaltar como no contemplado mayormente por nosotros hasta ahora es el del resultado electoral y sus implicancias.
Si en el actual contexto vemos con frecuencia el alto grado de improvisación reinante, o la forma en que se generan conflictos absolutamente inútiles, a los que se suman anuncios a las apuradas sin contenido ni adecuación práctica, todo ello sin ningún tipo de referencia institucional, podemos deducir que el panorama es, hoy mismo, bastante turbio.
Qué pasará luego del 28 de junio si el partido gobernante pierde las elecciones en términos generales es una gran incógnita. Y también lo es si gana.
Porque la realidad es que mientras los ingresos podrán crecer, digamos un 15%, el gasto está en vías claras de duplicación en cuanto a crecimiento. Las importaciones se limitan o cierran de mil maneras, las exportaciones están restringidas, la sequía ha jugado su papel en la producción primaria, sumada al conflicto agropecuario.
Las provincias tienen crecientes problemas y los déficit han comenzado a multiplicarse. La verdadera andanada inconstitucional recaudatoria llevada a delante por la provincia de Buenos Aires, de la mano de un aparentemente bonachón gobernador es terrible. Y todo con el único objeto de rapiñar fondos de donde fuere y como fuere.
Y si en este marco se ha suspendido la retención a los cheques a cobrar en ventanilla con destino a ARBA en concepto de unos ingresos brutos provinciales a sujetos que no son contribuyentes de ese impuesto pero que no tienen recursos a la mano como no sea acudir a la Justicia, el panorama es realmente patético.
Aún así, las provincias deberán emitir deuda forzosa y probablemente retornar a las llamadas cuasi monedas. También podrán ir a canje “voluntario” de deuda pública o directamente al default. A todo esto los sindicatos y en especial la CGT pero también la CTA pretenden ocupar espacios de poder solicitando aumentos absolutamente inaplicables, mientras intentan incorporar en las listas sábana cargadas de candidatos testimoniales a sindicalistas para defender la quintita indefendible de un trabajo que merma día a día a la luz de los acontecimientos descriptos.
¿Cuál será la política fiscal, cuál la cambiaria, cuál la monetaria o la de deuda pública para el segundo semestre del año? No existe que sepamos un solo borrador que permita colegir qué se hará. NI tampoco qué se propone para el caso de que el oficialismo pierda las elecciones.
El discurso de que si el kirchnerismo pierde viene la explosión es un discurso chabacano, alarmista, de muy poco vuelo. Y esencialmente es un discurso tendiente a atemorizar a la población, como el recordado voto cuota en su momento.
La realidad es que los mismos políticos que hoy siguen defenestrando un sistema que hace 10 años que no se aplica, formaban parte de ese sistema hasta la médula, como puede verse en tantos videos en Internet, para dolor de cabeza de los antidemocráticos miembros del organismo de origen dictatorial llamado COMFER.
Nosotros no somos, como se sabe, analistas políticos. Pero es obvio que si la composición del Congreso se modifica y desaparece la mayoría automática que levanta la mano cuando lo pide el jefe, podemos llegar a estar en problemas. Vendrá seguramente una lluvia de D.N.U. (o medidas autóctonas violatorias de la ley, como las recordadas resoluciones prohibiendo exportaciones) con infinidad de normas y contra normas tendientes a incentivar lo inincentivable.
Actualmente la actividad interna está muy vinculada a la demanda externa. Hoy por hoy el sector externo representa casi el 40% del P.B.I., cuando en los 90 no superaba el 20%. De manera que la crisis internacional puede producir (y de hecho está produciendo) una notable desaceleración de la demanda externa, ello más allá de las increíbles decisiones de organismos como la ONCCA o de funcionarios como el secretario de comercio en materia de importaciones y exportaciones.
Szewach recuerda que en estos tiempos se han venido aplicando normas de lo más contradictorias, tales como cancelar anticipadamente deuda pública no vencida (FMI) o fefaultear. Subsidiar consumos energéticos o incrementar hasta un 400% las tarifas eléctricas. Usar fondos públicos para alentar el consumo privado o secar el sistema financiero de crédito para dicho sector, con el objeto, agregamos, de alentar la inversión de las Pymes.
Se han expropiado las AFJP para que discrecionalmente un funcionario del P.E. disponga de los fondos. Se ha puesto en marcha un blanqueo de capitales sin tomar en cuenta datos básicos tales como la ley penal cambiaria que hoy pretende subsanarse con un dictamen del Banco Central (¡dos meses después de estar en vigencia el blanqueo!). Se ha dispuesto coparticipar de laguna manera las retenciones de la soja, cuando la merma en la producción ha sido notable por efecto de la crisis del campo, de los valores internacionales y de la sequía. Se insiste en que si la 125 se hubiera aplicado la cosa no sería tan grave, pero eso no se corrige como correspondería, dado que implica un daño a la producción de ser así.
Acá se pasa de la heterodoxia a la ortodoxia sin solución de continuidad, afirma el economista que venimos citando.
Y, claro, la amenaza de la explosión, una verdadera ironía del destino peronista que ha gobernado la Argentina la mayoría de los 26 años de democracia que llevamos a cuestas. Incluso ha gobernado la mayoría de las provincias, en casi todo ese lapso, en especial la de Buenos Aires, hoy deficitaria y con innúmeros problemas que la llevan a violar la propiedad privada de manera grosera, torpe y hasta infantil.
No podemos colegir con exactitud qué ocurrirá en el segundo semestre en materia política. Si la presidenta renunciará como anticipó el piquetero-inocente Emilio Pérsico, funcionario del gobierno que es una mezcla del surrealismo patotero de D Elía y el neorrealismo de barricada de Jorge Ceballos.
Pero que repite el discurso oficial, sin duda alguna.
En este cuadro de situación todo es posible. Por eso en los primeros tres meses del año casi 6.000 millones de dólares salieron del país, mientras el gobierno intenta atraer capitales con el blanqueo. Intenta impedir importaciones para que no se usen dólares para pagarlas. Intenta que los exportadores saquen la soja de los silos bolsa para sumar divisas, y también intenta vía encajes bancarios favorecer la posición en reservas del Banco Central.
El futuro es hoy por hoy un mar de dudas. Nada está encarrilado y nadie sabe cómo seguirá la película.
La campaña iniciada en estas horas apunta a defenestrar a opositores con discursos descalificadores, como cuando Kirchner se detiene a afirmar que De Narváez tiene plata, como si ese hecho por sí sólo lo descalificara para ejercer un cargo político. Y como si el propio Néstor Kirchner fuera poco menos que un indigente.
Es realmente notable la baja calidad de los discursos y esto no es nuevo. No se conoce una sola idea coherente casi en ningún sector. Y desde el oficialismo se habla del modelo cuando en realidad tal modelo no existe ni jamás existió. Artilugios monetarios, controles de precios, falseamientos de datos estadísticos, prohibiciones inconstitucionales, no devoluciones de impuestos con argumentos fuera de la ley, proliferación de regímenes de retención tributaria provincial violatorios de los derechos elementales de los ciudadanos y habitantes en general, etc.
Con este cuadro de situación se sale también a hablar de los agoreros que pretenden que el gobierno tal vez no llegue a su fin. Pero ¿a qué agoreros se refieren? ¿A Pérsico?, ¿a Néstor Kirchner y su explosión? ¿A los anuncios oficiales en los que se reitera que se intenta retornar a los 90 donde los mismos actores también estaban?
Solo nos queda reiterar lo que dijimos al comienzo: UN MAR DE DUDAS
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 30 de abril de 2009
UNA DERROTA MÁS (1/5/09)
Una vez más el sindicalismo fascista argentino, inaugurado por Perón luego del golpe del 4 de junio de 1943, ha demostrado que es incapaz de organizar un acto sobre la base de la convocatoria cristalina y espontánea de sus seguidores.
Afiliaciones compulsivas, sindicato único por rama de actividad, obligación de asistir al acto con la camiseta puesta. Micros contratados, choripanes, dinero repartido entre los concurrentes. Garantía de "planes de ayuda".
El patético elixir del reparto de prebendas para demostrar el fracaso.
Sólo un cínico impertérrito puede considerar un éxito lo que en realidad es la demostración palpable de la farsa, de la dádiva, de la repartija de los dineros de los genuinos trabajadores.
Un discurso lacayo, bastardo, torpe. Para grupos de marginados creados por el mismo sistema para que los "solidarios" dueños de la ética, rodeados de una actriz entre infantil e histérica candidateada a diputada, se la crean, literalmente.
Porque se la creen. Ellos creen que llevando miles de micros pagos con choripanes y planes trabajar, haciendo un acto un día de trabajo para que no se dispersen las ovejas y poder meterlas en los micros está todo dicho y el triunfo está asegurado.
Eso creía el pobrecito de Herminio Iglesias en 1983. Eso creen estos prepotentes sindicalistas cuyos hijos rodeados de choferes pistoleros la emprenden a los tiros ante las cámaras de la TV mientras la policía y los jueces ahora independientes miran para otro lado.
Todos se la creen, como en una inmensa calesa llena de luces de colores que simula la ilusión y la gloria.
Estúpidos ladrones, vividores, cobardes. Antiéticos. Patéticos representantes de un poderío fascista basado en la famosa "carta del lavoro" de triste historia.
Émulos de Mussolini y de Berlusconi. Patoteros. Prepotentes, abusadores. Cortadores de rutas y puentes. Incapaces de hacer un acto el PRIMERO DE MAYO como manda la tradición laburadora. Incapaces, inútiles, torpes admitiendo la verdad.
Son lo que son. Juntan miles de personas que no tienen para comer porque ellos lo hacen posible. Y luego fermentan su basura justificando la mentira de un INDEC regenteado por impresentables como ellos que mienten una y otra vez.
Saben como sabemos todos que el primero de mayo no les viene nadie. Lo saben y pretenden que no es así. Casi se creen extraterrestres, como aquel personaje de Hombre Mirando al Sudeste. Alienados, mentirosos, cobardes. Patoteros, abusadores, enriquecidos con el dinero de los más pobres, de las víctimas.
Sabemos todos cómo actúan. Basta concurrir a las villas, a Morón, a Fiorito, a Diamante, a Valentín Alsina, para saber cómo juntan a la gente. Basta con consultar con cualquier colectivero escolar. Lo saben TODOS. TODOS, incluída la pareja gobernante que repite una y otra vez la moralina del "modelo", que no es más que el "capitalismo de amigos". Fascistas. Cobardes, Mentirosos. Incapaces de dar la cara y admitir que sin la plata y en un día feriado no juntan a nadie.
Dan lástima. Todos damos lástima.
Es una derrota más, sin embargo. Esperemos que se refleje en las urnas. Si es que dejan votar, claro.
Héctor Trillo
Afiliaciones compulsivas, sindicato único por rama de actividad, obligación de asistir al acto con la camiseta puesta. Micros contratados, choripanes, dinero repartido entre los concurrentes. Garantía de "planes de ayuda".
El patético elixir del reparto de prebendas para demostrar el fracaso.
Sólo un cínico impertérrito puede considerar un éxito lo que en realidad es la demostración palpable de la farsa, de la dádiva, de la repartija de los dineros de los genuinos trabajadores.
Un discurso lacayo, bastardo, torpe. Para grupos de marginados creados por el mismo sistema para que los "solidarios" dueños de la ética, rodeados de una actriz entre infantil e histérica candidateada a diputada, se la crean, literalmente.
Porque se la creen. Ellos creen que llevando miles de micros pagos con choripanes y planes trabajar, haciendo un acto un día de trabajo para que no se dispersen las ovejas y poder meterlas en los micros está todo dicho y el triunfo está asegurado.
Eso creía el pobrecito de Herminio Iglesias en 1983. Eso creen estos prepotentes sindicalistas cuyos hijos rodeados de choferes pistoleros la emprenden a los tiros ante las cámaras de la TV mientras la policía y los jueces ahora independientes miran para otro lado.
Todos se la creen, como en una inmensa calesa llena de luces de colores que simula la ilusión y la gloria.
Estúpidos ladrones, vividores, cobardes. Antiéticos. Patéticos representantes de un poderío fascista basado en la famosa "carta del lavoro" de triste historia.
Émulos de Mussolini y de Berlusconi. Patoteros. Prepotentes, abusadores. Cortadores de rutas y puentes. Incapaces de hacer un acto el PRIMERO DE MAYO como manda la tradición laburadora. Incapaces, inútiles, torpes admitiendo la verdad.
Son lo que son. Juntan miles de personas que no tienen para comer porque ellos lo hacen posible. Y luego fermentan su basura justificando la mentira de un INDEC regenteado por impresentables como ellos que mienten una y otra vez.
Saben como sabemos todos que el primero de mayo no les viene nadie. Lo saben y pretenden que no es así. Casi se creen extraterrestres, como aquel personaje de Hombre Mirando al Sudeste. Alienados, mentirosos, cobardes. Patoteros, abusadores, enriquecidos con el dinero de los más pobres, de las víctimas.
Sabemos todos cómo actúan. Basta concurrir a las villas, a Morón, a Fiorito, a Diamante, a Valentín Alsina, para saber cómo juntan a la gente. Basta con consultar con cualquier colectivero escolar. Lo saben TODOS. TODOS, incluída la pareja gobernante que repite una y otra vez la moralina del "modelo", que no es más que el "capitalismo de amigos". Fascistas. Cobardes, Mentirosos. Incapaces de dar la cara y admitir que sin la plata y en un día feriado no juntan a nadie.
Dan lástima. Todos damos lástima.
Es una derrota más, sin embargo. Esperemos que se refleje en las urnas. Si es que dejan votar, claro.
Héctor Trillo
sábado, mayo 09, 2009
EL POBRISMO (29/4/09)
El artículo que sigue lo escribió Alejandro Rozitchner a mediados de 2005, cuando todavía la gran ola de la decadencia del "modelo" no se había desatado. Muchas veces hemos dicho que el sistema basado en el proteccionismo, en el artilugio cambiario, en la prepotencia de los funcionarios, en la falta de estado de derecho, en los controles de precios y tantas cosas más, no puede conducir a otro parte que al desastre.
Hoy se ha iniciado la desbandada hace ya bastante tiempo. La histeria de Néstor Kirchner es una evidencia absoluta, especialmente luego de sus declaraciones sobre la explosión del país en caso de perder su grupo político. Por eso, nos parece importante recordar el artículo de Rozitchner, que tiene mucho que ver con la idiosincracia del pueblo argentino, que es la que posibilita que estos impresentables se encaramen en el poder y sobrevivan. Ora menemistas, ora cavallistas, ora kirchneristas, ora duhaldistas, ora lo que sea. Es la gente y su modo de sentir la que hace posible su existencia. Somos nosotros, en definitiva.
Muchas veces también hemos señalado la contradicción entre querer ser grandes pero sin ganar "mucho". Ser "primer mundo" pero no pagar por nuestros servicios. Ganar poco, vivir con poco. El elogio de la pobreza como desiderátum.
No vale la pena abundar más. Va el artículo.
Héctor Trillo
Una visión pobrista
El pobrismo no es un mecanismo de dominación, es una visión de la sociedad, una filosofía de vida, una versión del mundo. Como forma de dominación es muy imperfecta, ya que debe pagar un altísimo costo en la violencia que engendra y en la potencial revuelta justiciera que hace asomar en el horizonte. El pobrismo es una forma de vivir la vida y de pensar el país, una manera reducida de concebir al ser, la creencia absurda de que el destino se manifiesta como una serie infinita de carencias y que cualquier propuesta debe respetar el peso de ese límite. La carencia es promovida como si se tratara de una prueba de honradez, como si ser honrado fuera no aspirar a más porque todo querer nos compromete en los caminos del mal. Su moral es una moral de quedados que dicen estar siempre bajo una voluntad ajena,
cuando por lo general antes de la existencia de esa voluntad enemiga lo que se evidencia es la falta de una voluntad propia.
El pobrismo es la política de la neurosis, de aspirar a poco, el plan
de no pagar, no ya la deuda externa sino ninguno de los precios que una sociedad debe pagar para conquistar un buen nivel de vida generalizado. Ni pagar cada persona los precios de su crecimiento personal, se trate de su crecimiento afectivo, laboral, espiritual, de cualquier tipo. Pobrismo es no ver ni entender que pagar los altos precios que requiere la realización de una persona madura o de una sociedad madura es lo que permite elevar el nivel de vida, como si la finalidad fuera ante todo la de no modificar la existencia de una pobreza a la que se dice querer eliminar pero a la que se reivindica al mismo tiempo como cultura popular, como expresión de sabiduría y campo de valores superiores. Pobrismo es hacer de la comunidad carenciada una comunidad virtuosa, del hombre caído un personaje siempre más valioso y mejor que el hombre entero y capaz de algo.
Pobrismo es confundir el hecho de que es necesario ayudar y asistir y educar y formar a quienes padecen de miseria con la creencia de que a ese estado se llega por haber sido bueno.
Pobrismo es rechazar el crecimiento por ver en la riqueza que este genera la huella del diablo, pobrismo es ser más sensible a las pérdidas que todo crecimiento siempre produce que a los beneficios de tales metamorfosis. Pobrismo es estar enamorados de los momentos débiles del desarrollo, preferir subrayar esos costos antes que hacer pie en los posibles resultados de las apuestas osadas y tal vez exitosas. Pobrismo es no aspirar a una vida plena sino a una mera supervivencia, lo que constituye una forma de involucionar. Pobrismo es no querer crecer, ver en el crecimiento una tentación indebida, tener un repertorio de ideas para afear el camino de quien quiere crecer, para arruinárselo, con la moral absurda de que si yo no puedo o no quiero tampoco debe poder o querer nadie. Pobrismo es mirar para atrás, pensar para atrás, querer para atrás, asegurarse la quietud con estratégicas morales de respeto y de temor. Pobrismo es creer que el temor es una reverencia frente a una instancia importante que debe respetarse, no captar la debilidad que ese temor entraña y no querer por lo tanto nunca superarlo.
Pobrismo es creer que la gente que tiene plata no puede querer el bien del país y por el contrario creer que lo que quiere y decide alguien en mala situación es siempre bueno y correcto. Pobrismo es creer que las malas ideas, las comprensiones limitadas de la situación, desde el momento en que se tornan masivas se vuelven también verdaderas e imprescindibles.
Pobrismo es, para un político, cortejar a la pobreza como a una novia, siendo incapaz de generar otra estrategia de poder que la de reinar en el vacío. Pobrismo es depresión de líder que no puede dejar de querer reinar pero no sabe bien para qué, y pobrismo es también suponer que a todo líder le pasa lo mismo, dar esa versión miserable de los hechos según la que todo en el fondo responde al mismo vacío. Pobrismo es halagar al sentido común, halagar al pueblo en sus aspectos más quedados y conservadores, pobrismo es conformar ese poder de un pueblo encaprichado con su facilismo, armar una ciudadanía con el lomo de sus prejuicios bien sobado, contenta de ser mediocre y tiránica a la hora de descalificar cualquier instancia que busque desafiarla, hacerla crecer, llevarla a confrontar con sus límites de comodidad y a desprenderse de su moral de pobreza justa, de pobreza racionalizada, de pobreza padecida pero de la cual siempre otro es responsable, de pobreza que se convierte en plan de lucha en contra de aquel que osó no ser pobre para castigar su osadía.
Pobrismo es preferir no hacer olas y quedarse en el confort y la
retroalimentación que produce el grupo de frustrados, es no querer explorar las posibilidades disponibles, preferir el juego de rechazarlas a todas para hacer más fuerte el sentido colectivo de la frustración y centrarse en una lucha inverosímil e inventada, falsa, optar por culpar al rico, al menos pobre, al que busca, como si fuera responsable absoluto de la existencia de las dificultades que se padecen.
No digo que nuestra sociedad sea total y fatalmente pobrista, pero me parece productivo mirar a la cara estas tendencias poderosas en nuestra vida social, porque es el único modo de aspirar a desactivarlas. Hay entre nosotros también otras visiones, más capaces y más vitales. Sería bueno distinguir unas de otras y aprender a apoyar las tendencias más aptas para aprovechar lo que de positivo tiene nuestro momento actual. Argentina tiene necesidad de enormes dosis de buena conciencia, es decir, de modos de mirar la vida que la hagan superar las miserias mentales que engendran miserias materiales. Dejar de creer que nuestra pobreza proviene de enemigos feroces, modificar el vicio de crear y recrear nuestros vacíos meritorios.
Hoy se ha iniciado la desbandada hace ya bastante tiempo. La histeria de Néstor Kirchner es una evidencia absoluta, especialmente luego de sus declaraciones sobre la explosión del país en caso de perder su grupo político. Por eso, nos parece importante recordar el artículo de Rozitchner, que tiene mucho que ver con la idiosincracia del pueblo argentino, que es la que posibilita que estos impresentables se encaramen en el poder y sobrevivan. Ora menemistas, ora cavallistas, ora kirchneristas, ora duhaldistas, ora lo que sea. Es la gente y su modo de sentir la que hace posible su existencia. Somos nosotros, en definitiva.
Muchas veces también hemos señalado la contradicción entre querer ser grandes pero sin ganar "mucho". Ser "primer mundo" pero no pagar por nuestros servicios. Ganar poco, vivir con poco. El elogio de la pobreza como desiderátum.
No vale la pena abundar más. Va el artículo.
Héctor Trillo
Una visión pobrista
El pobrismo no es un mecanismo de dominación, es una visión de la sociedad, una filosofía de vida, una versión del mundo. Como forma de dominación es muy imperfecta, ya que debe pagar un altísimo costo en la violencia que engendra y en la potencial revuelta justiciera que hace asomar en el horizonte. El pobrismo es una forma de vivir la vida y de pensar el país, una manera reducida de concebir al ser, la creencia absurda de que el destino se manifiesta como una serie infinita de carencias y que cualquier propuesta debe respetar el peso de ese límite. La carencia es promovida como si se tratara de una prueba de honradez, como si ser honrado fuera no aspirar a más porque todo querer nos compromete en los caminos del mal. Su moral es una moral de quedados que dicen estar siempre bajo una voluntad ajena,
cuando por lo general antes de la existencia de esa voluntad enemiga lo que se evidencia es la falta de una voluntad propia.
El pobrismo es la política de la neurosis, de aspirar a poco, el plan
de no pagar, no ya la deuda externa sino ninguno de los precios que una sociedad debe pagar para conquistar un buen nivel de vida generalizado. Ni pagar cada persona los precios de su crecimiento personal, se trate de su crecimiento afectivo, laboral, espiritual, de cualquier tipo. Pobrismo es no ver ni entender que pagar los altos precios que requiere la realización de una persona madura o de una sociedad madura es lo que permite elevar el nivel de vida, como si la finalidad fuera ante todo la de no modificar la existencia de una pobreza a la que se dice querer eliminar pero a la que se reivindica al mismo tiempo como cultura popular, como expresión de sabiduría y campo de valores superiores. Pobrismo es hacer de la comunidad carenciada una comunidad virtuosa, del hombre caído un personaje siempre más valioso y mejor que el hombre entero y capaz de algo.
Pobrismo es confundir el hecho de que es necesario ayudar y asistir y educar y formar a quienes padecen de miseria con la creencia de que a ese estado se llega por haber sido bueno.
Pobrismo es rechazar el crecimiento por ver en la riqueza que este genera la huella del diablo, pobrismo es ser más sensible a las pérdidas que todo crecimiento siempre produce que a los beneficios de tales metamorfosis. Pobrismo es estar enamorados de los momentos débiles del desarrollo, preferir subrayar esos costos antes que hacer pie en los posibles resultados de las apuestas osadas y tal vez exitosas. Pobrismo es no aspirar a una vida plena sino a una mera supervivencia, lo que constituye una forma de involucionar. Pobrismo es no querer crecer, ver en el crecimiento una tentación indebida, tener un repertorio de ideas para afear el camino de quien quiere crecer, para arruinárselo, con la moral absurda de que si yo no puedo o no quiero tampoco debe poder o querer nadie. Pobrismo es mirar para atrás, pensar para atrás, querer para atrás, asegurarse la quietud con estratégicas morales de respeto y de temor. Pobrismo es creer que el temor es una reverencia frente a una instancia importante que debe respetarse, no captar la debilidad que ese temor entraña y no querer por lo tanto nunca superarlo.
Pobrismo es creer que la gente que tiene plata no puede querer el bien del país y por el contrario creer que lo que quiere y decide alguien en mala situación es siempre bueno y correcto. Pobrismo es creer que las malas ideas, las comprensiones limitadas de la situación, desde el momento en que se tornan masivas se vuelven también verdaderas e imprescindibles.
Pobrismo es, para un político, cortejar a la pobreza como a una novia, siendo incapaz de generar otra estrategia de poder que la de reinar en el vacío. Pobrismo es depresión de líder que no puede dejar de querer reinar pero no sabe bien para qué, y pobrismo es también suponer que a todo líder le pasa lo mismo, dar esa versión miserable de los hechos según la que todo en el fondo responde al mismo vacío. Pobrismo es halagar al sentido común, halagar al pueblo en sus aspectos más quedados y conservadores, pobrismo es conformar ese poder de un pueblo encaprichado con su facilismo, armar una ciudadanía con el lomo de sus prejuicios bien sobado, contenta de ser mediocre y tiránica a la hora de descalificar cualquier instancia que busque desafiarla, hacerla crecer, llevarla a confrontar con sus límites de comodidad y a desprenderse de su moral de pobreza justa, de pobreza racionalizada, de pobreza padecida pero de la cual siempre otro es responsable, de pobreza que se convierte en plan de lucha en contra de aquel que osó no ser pobre para castigar su osadía.
Pobrismo es preferir no hacer olas y quedarse en el confort y la
retroalimentación que produce el grupo de frustrados, es no querer explorar las posibilidades disponibles, preferir el juego de rechazarlas a todas para hacer más fuerte el sentido colectivo de la frustración y centrarse en una lucha inverosímil e inventada, falsa, optar por culpar al rico, al menos pobre, al que busca, como si fuera responsable absoluto de la existencia de las dificultades que se padecen.
No digo que nuestra sociedad sea total y fatalmente pobrista, pero me parece productivo mirar a la cara estas tendencias poderosas en nuestra vida social, porque es el único modo de aspirar a desactivarlas. Hay entre nosotros también otras visiones, más capaces y más vitales. Sería bueno distinguir unas de otras y aprender a apoyar las tendencias más aptas para aprovechar lo que de positivo tiene nuestro momento actual. Argentina tiene necesidad de enormes dosis de buena conciencia, es decir, de modos de mirar la vida que la hagan superar las miserias mentales que engendran miserias materiales. Dejar de creer que nuestra pobreza proviene de enemigos feroces, modificar el vicio de crear y recrear nuestros vacíos meritorios.
UNA DERROTA MÁS (1/5/09)
Una vez más el sindicalismo fascista argentino, inaugurado por Perón luego del golpe del 4 de junio de 1943, ha demostrado que es incapaz de organizar un acto sobre la base de la convocatoria cristalina y espontánea de sus seguidores.
Afiliaciones compulsivas, sindicato único por rama de actividad, obligación de asistir al acto con la camiseta puesta. Micros contratados, choripanes, dinero repartido entre los concurrentes. Garantía de "planes de ayuda".
El patético elixir del reparto de prebendas para demostrar el fracaso.
Sólo un cínico impertérrito puede considerar un éxito lo que en realidad es la demostración palpable de la farsa, de la dádiva, de la repartija de los dineros de los genuinos trabajadores.
Un discurso lacayo, bastardo, torpe. Para grupos de marginados creados por el mismo sistema para que los "solidarios" dueños de la ética, rodeados de una actriz entre infantil e histérica candidateada a diputada, se la crean, literalmente.
Porque se la creen. Ellos creen que llevando miles de micros pagos con choripanes y planes trabajar, haciendo un acto un día de trabajo para que no se dispersen las ovejas y poder meterlas en los micros está todo dicho y el triunfo está asegurado.
Eso creía el pobrecito de Herminio Iglesias en 1983. Eso creen estos prepotentes sindicalistas cuyos hijos rodeados de choferes pistoleros la emprenden a los tiros ante las cámaras de la TV mientras la policía y los jueces ahora independientes miran para otro lado.
Todos se la creen, como en una inmensa calesa llena de luces de colores que simula la ilusión y la gloria.
Estúpidos ladrones, vividores, cobardes. Antiéticos. Patéticos representantes de un poderío fascista basado en la famosa "carta del lavoro" de triste historia.
Émulos de Mussolini y de Berlusconi. Patoteros. Prepotentes, abusadores. Cortadores de rutas y puentes. Incapaces de hacer un acto el PRIMERO DE MAYO como manda la tradición laburadora. Incapaces, inútiles, torpes admitiendo la verdad.
Son lo que son. Juntan miles de personas que no tienen para comer porque ellos lo hacen posible. Y luego fermentan su basura justificando la mentira de un INDEC regenteado por impresentables como ellos que mienten una y otra vez.
Saben como sabemos todos que el primero de mayo no les viene nadie. Lo saben y pretenden que no es así. Casi se creen extraterrestres, como aquel personaje de Hombre Mirando al Sudeste. Alienados, mentirosos, cobardes. Patoteros, abusadores, enriquecidos con el dinero de los más pobres, de las víctimas.
Sabemos todos cómo actúan. Basta concurrir a las villas, a Morón, a Fiorito, a Diamante, a Valentín Alsina, para saber cómo juntan a la gente. Basta con consultar con cualquier colectivero escolar. Lo saben TODOS. TODOS, incluída la pareja gobernante que repite una y otra vez la moralina del "modelo", que no es más que el "capitalismo de amigos". Fascistas. Cobardes, Mentirosos. Incapaces de dar la cara y admitir que sin la plata y en un día feriado no juntan a nadie.
Dan lástima. Todos damos lástima.
Es una derrota más, sin embargo. Esperemos que se refleje en las urnas. Si es que dejan votar, claro.
Héctor Trillo
Afiliaciones compulsivas, sindicato único por rama de actividad, obligación de asistir al acto con la camiseta puesta. Micros contratados, choripanes, dinero repartido entre los concurrentes. Garantía de "planes de ayuda".
El patético elixir del reparto de prebendas para demostrar el fracaso.
Sólo un cínico impertérrito puede considerar un éxito lo que en realidad es la demostración palpable de la farsa, de la dádiva, de la repartija de los dineros de los genuinos trabajadores.
Un discurso lacayo, bastardo, torpe. Para grupos de marginados creados por el mismo sistema para que los "solidarios" dueños de la ética, rodeados de una actriz entre infantil e histérica candidateada a diputada, se la crean, literalmente.
Porque se la creen. Ellos creen que llevando miles de micros pagos con choripanes y planes trabajar, haciendo un acto un día de trabajo para que no se dispersen las ovejas y poder meterlas en los micros está todo dicho y el triunfo está asegurado.
Eso creía el pobrecito de Herminio Iglesias en 1983. Eso creen estos prepotentes sindicalistas cuyos hijos rodeados de choferes pistoleros la emprenden a los tiros ante las cámaras de la TV mientras la policía y los jueces ahora independientes miran para otro lado.
Todos se la creen, como en una inmensa calesa llena de luces de colores que simula la ilusión y la gloria.
Estúpidos ladrones, vividores, cobardes. Antiéticos. Patéticos representantes de un poderío fascista basado en la famosa "carta del lavoro" de triste historia.
Émulos de Mussolini y de Berlusconi. Patoteros. Prepotentes, abusadores. Cortadores de rutas y puentes. Incapaces de hacer un acto el PRIMERO DE MAYO como manda la tradición laburadora. Incapaces, inútiles, torpes admitiendo la verdad.
Son lo que son. Juntan miles de personas que no tienen para comer porque ellos lo hacen posible. Y luego fermentan su basura justificando la mentira de un INDEC regenteado por impresentables como ellos que mienten una y otra vez.
Saben como sabemos todos que el primero de mayo no les viene nadie. Lo saben y pretenden que no es así. Casi se creen extraterrestres, como aquel personaje de Hombre Mirando al Sudeste. Alienados, mentirosos, cobardes. Patoteros, abusadores, enriquecidos con el dinero de los más pobres, de las víctimas.
Sabemos todos cómo actúan. Basta concurrir a las villas, a Morón, a Fiorito, a Diamante, a Valentín Alsina, para saber cómo juntan a la gente. Basta con consultar con cualquier colectivero escolar. Lo saben TODOS. TODOS, incluída la pareja gobernante que repite una y otra vez la moralina del "modelo", que no es más que el "capitalismo de amigos". Fascistas. Cobardes, Mentirosos. Incapaces de dar la cara y admitir que sin la plata y en un día feriado no juntan a nadie.
Dan lástima. Todos damos lástima.
Es una derrota más, sin embargo. Esperemos que se refleje en las urnas. Si es que dejan votar, claro.
Héctor Trillo
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
Segunda Edición
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
En un interesante trabajo publicado por el economista Enrique Szewach en el diario Ámbito Financiero del miércoles 29 de abril se plantean distintos escenarios para el día posterior a los comicios de junio.
Esencialmente, el economista habla de la incertidumbre, tal como tantas veces la hemos referido en nuestros comentarios. Incertidumbre provocada entre otras cosas por el enorme grado de improvisación y la creciente arbitrariedad reinante.
Szewach habla del contexto político segúne resultado electoral. También se refiere a la situación internacional y finalmente el grado de arbitrariedad con que se maneja la economía desde el gobierno.
De estos tres aspectos el que podemos resaltar como no contemplado mayormente por nosotros hasta ahora es el del resultado electoral y sus implicancias.
Si en el actual contexto vemos con frecuencia el alto grado de improvisación reinante, o la forma en que se generan conflictos absolutamente inútiles, a los que se suman anuncios a las apuradas sin contenido ni adecuación práctica, todo ello sin ningún tipo de referencia institucional, podemos deducir que el panorama es, hoy mismo, bastante turbio.
Qué pasará luego del 28 de junio si el partido gobernante pierde las elecciones en términos generales es una gran incógnita. Y también lo es si gana.
Porque la realidad es que mientras los ingresos podrán crecer, digamos un 15%, el gasto está en vías claras de duplicación en cuanto a crecimiento. Las importaciones se limitan o cierran de mil maneras, las exportaciones están restringidas, la sequía ha jugado su papel en la producción primaria, sumada al conflicto agropecuario.
Las provincias tienen crecientes problemas y los déficit han comenzado a multiplicarse. La verdadera andanada inconstitucional recaudatoria llevada a delante por la provincia de Buenos Aires, de la mano de un aparentemente bonachón gobernador es terrible. Y todo con el único objeto de rapiñar fondos de donde fuere y como fuere.
Y si en este marco se ha suspendido la retención a los cheques a cobrar en ventanilla con destino a ARBA en concepto de unos ingresos brutos provinciales a sujetos que no son contribuyentes de ese impuesto pero que no tienen recursos a la mano como no sea acudir a la Justicia, el panorama es realmente patético.
Aún así, las provincias deberán emitir deuda forzosa y probablemente retornar a las llamadas cuasi monedas. También podrán ir a canje “voluntario” de deuda pública o directamente al default. A todo esto los sindicatos y en especial la CGT pero también la CTA pretenden ocupar espacios de poder solicitando aumentos absolutamente inaplicables, mientras intentan incorporar en las listas sábana cargadas de candidatos testimoniales a sindicalistas para defender la quintita indefendible de un trabajo que merma día a día a la luz de los acontecimientos descriptos.
¿Cuál será la política fiscal, cuál la cambiaria, cuál la monetaria o la de deuda pública para el segundo semestre del año? No existe que sepamos un solo borrador que permita colegir qué se hará. NI tampoco qué se propone para el caso de que el oficialismo pierda las elecciones.
El discurso de que si el kirchnerismo pierde viene la explosión es un discurso chabacano, alarmista, de muy poco vuelo. Y esencialmente es un discurso tendiente a atemorizar a la población, como el recordado voto cuota en su momento.
La realidad es que los mismos políticos que hoy siguen defenestrando un sistema que hace 10 años que no se aplica, formaban parte de ese sistema hasta la médula, como puede verse en tantos videos en Internet, para dolor de cabeza de los antidemocráticos miembros del organismo de origen dictatorial llamado COMFER.
Nosotros no somos, como se sabe, analistas políticos. Pero es obvio que si la composición del Congreso se modifica y desaparece la mayoría automática que levanta la mano cuando lo pide el jefe, podemos llegar a estar en problemas. Vendrá seguramente una lluvia de D.N.U. (o medidas autóctonas violatorias de la ley, como las recordadas resoluciones prohibiendo exportaciones) con infinidad de normas y contra normas tendientes a incentivar lo inincentivable.
Actualmente la actividad interna está muy vinculada a la demanda externa. Hoy por hoy el sector externo representa casi el 40% del P.B.I., cuando en los 90 no superaba el 20%. De manera que la crisis internacional puede producir (y de hecho está produciendo) una notable desaceleración de la demanda externa, ello más allá de las increíbles decisiones de organismos como la ONCCA o de funcionarios como el secretario de comercio en materia de importaciones y exportaciones.
Szewach recuerda que en estos tiempos se han venido aplicando normas de lo más contradictorias, tales como cancelar anticipadamente deuda pública no vencida (FMI) o fefaultear. Subsidiar consumos energéticos o incrementar hasta un 400% las tarifas eléctricas. Usar fondos públicos para alentar el consumo privado o secar el sistema financiero de crédito para dicho sector, con el objeto, agregamos, de alentar la inversión de las Pymes.
Se han expropiado las AFJP para que discrecionalmente un funcionario del P.E. disponga de los fondos. Se ha puesto en marcha un blanqueo de capitales sin tomar en cuenta datos básicos tales como la ley penal cambiaria que hoy pretende subsanarse con un dictamen del Banco Central (¡dos meses después de estar en vigencia el blanqueo!). Se ha dispuesto coparticipar de laguna manera las retenciones de la soja, cuando la merma en la producción ha sido notable por efecto de la crisis del campo, de los valores internacionales y de la sequía. Se insiste en que si la 125 se hubiera aplicado la cosa no sería tan grave, pero eso no se corrige como correspondería, dado que implica un daño a la producción de ser así.
Acá se pasa de la heterodoxia a la ortodoxia sin solución de continuidad, afirma el economista que venimos citando.
Y, claro, la amenaza de la explosión, una verdadera ironía del destino peronista que ha gobernado la Argentina la mayoría de los 26 años de democracia que llevamos a cuestas. Incluso ha gobernado la mayoría de las provincias, en casi todo ese lapso, en especial la de Buenos Aires, hoy deficitaria y con innúmeros problemas que la llevan a violar la propiedad privada de manera grosera, torpe y hasta infantil.
No podemos colegir con exactitud qué ocurrirá en el segundo semestre en materia política. Si la presidenta renunciará como anticipó el piquetero-inocente Emilio Pérsico, funcionario del gobierno que es una mezcla del surrealismo patotero de D Elía y el neorrealismo de barricada de Jorge Ceballos.
Pero que repite el discurso oficial, sin duda alguna.
En este cuadro de situación todo es posible. Por eso en los primeros tres meses del año casi 6.000 millones de dólares salieron del país, mientras el gobierno intenta atraer capitales con el blanqueo. Intenta impedir importaciones para que no se usen dólares para pagarlas. Intenta que los exportadores saquen la soja de los silos bolsa para sumar divisas, y también intenta vía encajes bancarios favorecer la posición en reservas del Banco Central.
El futuro es hoy por hoy un mar de dudas. Nada está encarrilado y nadie sabe cómo seguirá la película.
La campaña iniciada en estas horas apunta a defenestrar a opositores con discursos descalificadores, como cuando Kirchner se detiene a afirmar que De Narváez tiene plata, como si ese hecho por sí sólo lo descalificara para ejercer un cargo político. Y como si el propio Néstor Kirchner fuera poco menos que un indigente.
Es realmente notable la baja calidad de los discursos y esto no es nuevo. No se conoce una sola idea coherente casi en ningún sector. Y desde el oficialismo se habla del modelo cuando en realidad tal modelo no existe ni jamás existió. Artilugios monetarios, controles de precios, falseamientos de datos estadísticos, prohibiciones inconstitucionales, no devoluciones de impuestos con argumentos fuera de la ley, proliferación de regímenes de retención tributaria provincial violatorios de los derechos elementales de los ciudadanos y habitantes en general, etc.
Con este cuadro de situación se sale también a hablar de los agoreros que pretenden que el gobierno tal vez no llegue a su fin. Pero ¿a qué agoreros se refieren? ¿A Pérsico?, ¿a Néstor Kirchner y su explosión? ¿A los anuncios oficiales en los que se reitera que se intenta retornar a los 90 donde los mismos actores también estaban?
Solo nos queda reiterar lo que dijimos al comienzo: UN MAR DE DUDAS
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 30 de abril de 2009
AÑO ELECTORAL: UN MAR DE DUDAS
En un interesante trabajo publicado por el economista Enrique Szewach en el diario Ámbito Financiero del miércoles 29 de abril se plantean distintos escenarios para el día posterior a los comicios de junio.
Esencialmente, el economista habla de la incertidumbre, tal como tantas veces la hemos referido en nuestros comentarios. Incertidumbre provocada entre otras cosas por el enorme grado de improvisación y la creciente arbitrariedad reinante.
Szewach habla del contexto político segúne resultado electoral. También se refiere a la situación internacional y finalmente el grado de arbitrariedad con que se maneja la economía desde el gobierno.
De estos tres aspectos el que podemos resaltar como no contemplado mayormente por nosotros hasta ahora es el del resultado electoral y sus implicancias.
Si en el actual contexto vemos con frecuencia el alto grado de improvisación reinante, o la forma en que se generan conflictos absolutamente inútiles, a los que se suman anuncios a las apuradas sin contenido ni adecuación práctica, todo ello sin ningún tipo de referencia institucional, podemos deducir que el panorama es, hoy mismo, bastante turbio.
Qué pasará luego del 28 de junio si el partido gobernante pierde las elecciones en términos generales es una gran incógnita. Y también lo es si gana.
Porque la realidad es que mientras los ingresos podrán crecer, digamos un 15%, el gasto está en vías claras de duplicación en cuanto a crecimiento. Las importaciones se limitan o cierran de mil maneras, las exportaciones están restringidas, la sequía ha jugado su papel en la producción primaria, sumada al conflicto agropecuario.
Las provincias tienen crecientes problemas y los déficit han comenzado a multiplicarse. La verdadera andanada inconstitucional recaudatoria llevada a delante por la provincia de Buenos Aires, de la mano de un aparentemente bonachón gobernador es terrible. Y todo con el único objeto de rapiñar fondos de donde fuere y como fuere.
Y si en este marco se ha suspendido la retención a los cheques a cobrar en ventanilla con destino a ARBA en concepto de unos ingresos brutos provinciales a sujetos que no son contribuyentes de ese impuesto pero que no tienen recursos a la mano como no sea acudir a la Justicia, el panorama es realmente patético.
Aún así, las provincias deberán emitir deuda forzosa y probablemente retornar a las llamadas cuasi monedas. También podrán ir a canje “voluntario” de deuda pública o directamente al default. A todo esto los sindicatos y en especial la CGT pero también la CTA pretenden ocupar espacios de poder solicitando aumentos absolutamente inaplicables, mientras intentan incorporar en las listas sábana cargadas de candidatos testimoniales a sindicalistas para defender la quintita indefendible de un trabajo que merma día a día a la luz de los acontecimientos descriptos.
¿Cuál será la política fiscal, cuál la cambiaria, cuál la monetaria o la de deuda pública para el segundo semestre del año? No existe que sepamos un solo borrador que permita colegir qué se hará. NI tampoco qué se propone para el caso de que el oficialismo pierda las elecciones.
El discurso de que si el kirchnerismo pierde viene la explosión es un discurso chabacano, alarmista, de muy poco vuelo. Y esencialmente es un discurso tendiente a atemorizar a la población, como el recordado voto cuota en su momento.
La realidad es que los mismos políticos que hoy siguen defenestrando un sistema que hace 10 años que no se aplica, formaban parte de ese sistema hasta la médula, como puede verse en tantos videos en Internet, para dolor de cabeza de los antidemocráticos miembros del organismo de origen dictatorial llamado COMFER.
Nosotros no somos, como se sabe, analistas políticos. Pero es obvio que si la composición del Congreso se modifica y desaparece la mayoría automática que levanta la mano cuando lo pide el jefe, podemos llegar a estar en problemas. Vendrá seguramente una lluvia de D.N.U. (o medidas autóctonas violatorias de la ley, como las recordadas resoluciones prohibiendo exportaciones) con infinidad de normas y contra normas tendientes a incentivar lo inincentivable.
Actualmente la actividad interna está muy vinculada a la demanda externa. Hoy por hoy el sector externo representa casi el 40% del P.B.I., cuando en los 90 no superaba el 20%. De manera que la crisis internacional puede producir (y de hecho está produciendo) una notable desaceleración de la demanda externa, ello más allá de las increíbles decisiones de organismos como la ONCCA o de funcionarios como el secretario de comercio en materia de importaciones y exportaciones.
Szewach recuerda que en estos tiempos se han venido aplicando normas de lo más contradictorias, tales como cancelar anticipadamente deuda pública no vencida (FMI) o fefaultear. Subsidiar consumos energéticos o incrementar hasta un 400% las tarifas eléctricas. Usar fondos públicos para alentar el consumo privado o secar el sistema financiero de crédito para dicho sector, con el objeto, agregamos, de alentar la inversión de las Pymes.
Se han expropiado las AFJP para que discrecionalmente un funcionario del P.E. disponga de los fondos. Se ha puesto en marcha un blanqueo de capitales sin tomar en cuenta datos básicos tales como la ley penal cambiaria que hoy pretende subsanarse con un dictamen del Banco Central (¡dos meses después de estar en vigencia el blanqueo!). Se ha dispuesto coparticipar de laguna manera las retenciones de la soja, cuando la merma en la producción ha sido notable por efecto de la crisis del campo, de los valores internacionales y de la sequía. Se insiste en que si la 125 se hubiera aplicado la cosa no sería tan grave, pero eso no se corrige como correspondería, dado que implica un daño a la producción de ser así.
Acá se pasa de la heterodoxia a la ortodoxia sin solución de continuidad, afirma el economista que venimos citando.
Y, claro, la amenaza de la explosión, una verdadera ironía del destino peronista que ha gobernado la Argentina la mayoría de los 26 años de democracia que llevamos a cuestas. Incluso ha gobernado la mayoría de las provincias, en casi todo ese lapso, en especial la de Buenos Aires, hoy deficitaria y con innúmeros problemas que la llevan a violar la propiedad privada de manera grosera, torpe y hasta infantil.
No podemos colegir con exactitud qué ocurrirá en el segundo semestre en materia política. Si la presidenta renunciará como anticipó el piquetero-inocente Emilio Pérsico, funcionario del gobierno que es una mezcla del surrealismo patotero de D Elía y el neorrealismo de barricada de Jorge Ceballos.
Pero que repite el discurso oficial, sin duda alguna.
En este cuadro de situación todo es posible. Por eso en los primeros tres meses del año casi 6.000 millones de dólares salieron del país, mientras el gobierno intenta atraer capitales con el blanqueo. Intenta impedir importaciones para que no se usen dólares para pagarlas. Intenta que los exportadores saquen la soja de los silos bolsa para sumar divisas, y también intenta vía encajes bancarios favorecer la posición en reservas del Banco Central.
El futuro es hoy por hoy un mar de dudas. Nada está encarrilado y nadie sabe cómo seguirá la película.
La campaña iniciada en estas horas apunta a defenestrar a opositores con discursos descalificadores, como cuando Kirchner se detiene a afirmar que De Narváez tiene plata, como si ese hecho por sí sólo lo descalificara para ejercer un cargo político. Y como si el propio Néstor Kirchner fuera poco menos que un indigente.
Es realmente notable la baja calidad de los discursos y esto no es nuevo. No se conoce una sola idea coherente casi en ningún sector. Y desde el oficialismo se habla del modelo cuando en realidad tal modelo no existe ni jamás existió. Artilugios monetarios, controles de precios, falseamientos de datos estadísticos, prohibiciones inconstitucionales, no devoluciones de impuestos con argumentos fuera de la ley, proliferación de regímenes de retención tributaria provincial violatorios de los derechos elementales de los ciudadanos y habitantes en general, etc.
Con este cuadro de situación se sale también a hablar de los agoreros que pretenden que el gobierno tal vez no llegue a su fin. Pero ¿a qué agoreros se refieren? ¿A Pérsico?, ¿a Néstor Kirchner y su explosión? ¿A los anuncios oficiales en los que se reitera que se intenta retornar a los 90 donde los mismos actores también estaban?
Solo nos queda reiterar lo que dijimos al comienzo: UN MAR DE DUDAS
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 30 de abril de 2009
ANTISEMITA, SECTARIO Y RACISTA (8/5/09)
La "marcha" organizada por el patotero Luis D Elía en el día de ayer convocó a alrededor de 5.000 idiotas útiles pagados por el "aparato", es decir por todos nosotros, dada la cercanía de este impresentable con el poder político de turno de todos conocida y jamás negada ni ocultada por ningún "funcionario" que se precie.
Las recordadas manifestaciones de odio hacia lo que llamó (recordando eslóganes setentistas) "la puta oligarquía" o "los blancos del Barrio Norte versus los negros de González Catán" fueron reavivadas esta vez con alusiones a que las listas no deben ser "blancas y marketineras" sino integradas por "morochos" que para este patético charlatán son "el pueblo" y "los trabajadores".
El pueblo y los trabajadores son morochos, señores. El resto, los blancos, son la puta oligarquía.
¡Con razón admira al teocrático Ahmadinejad este infame racista!.
Por supuesto que a los funcionarios gubernamentales encargados de velar por la "no discriminación y el racismo" encaramados en el INADI no se les moverá un pelo. No están para este tipo de manifestaciones racistas, están para otras. Junto con el "observatorio de medios" y la "facultad de ciencias sociales" o el "COMFER" de Mariotto y su séquito autoritario y clasista. Todos ellos están para criticar a De Angeli y a los "niños bián" que intentan cacerolear en "la plaza" defendida a golpes de manopla por la patota de D Elía, Moreno y algunos patovicas.
Este es el "modelo de inclusión social" señores. Esta es la patria que "está primero" según las manifestaciones vertidas por este personaje.
En oportunidad de la visita a Irán este mismo personaje se codeó con el teócrata encargado de asesinar homosexuales para asegurar luego que en su país no existen. El mismo que ha negado una y otra vez el Holocausto y que jura y perjura que el fin último de su vida terrenal y religiosa es borrar a los judíos de la faz de esta bendita tierra, y junto con ellos al Estado de Israel.
D Elía infinidad de veces se ha manifestado en contra de Israel confundiendo de manera paradigmática un estado soberano con los religiosos judíos. Poniendo en la misma bolsa a todos los individuos de un credo desparramados en el planeta entero, con el Estado en donde son mayoría.
Cómo nos gustaría no ya escuchar a los patéticos representantes de los organismos aludidos más arriba, sino a los periodistas, comunicadores, o como quiera que se les llame, poner el grito en el cielo ante tanta barbarie disfrazada de nada.
Dónde están estos impresentables que hablaban no hace tanto de lograr que "los medios" no distingan entre "gente común" y "piqueteros", que ahora nada tienen que decir (ni comunicado que publicar) sobre los "morochos" y "la puta oligarquía", o las "listas blancas".
Luchar contra el antisemitismo y el racismo no es cosa sencilla, porque para eso es preciso que quienes tienen responsabilidades (o las asuman sin ningún derecho, como ciertos "consejos universitarios") hayan eliminado sus propios prejuicios raciales y religiosos.
Porque son esos mismos sectores los que luego hablan de "los pueblos originarios" como si todos nosotros no fuéramos pueblos originarios de alguna parte y ciertos pueblos originarios tuvieran derechos especiales respecto del resto de la población.
Esa suerte de herencia recibida según la cual "los judios mataron a Cristo, mueran los judíos" es aplicable tranquilamente a esta otra de que "si los españoles les sacaron las tierras a los habitantes locales hace quinientos años, ahora hay que devolvérselas a sus descendientes". Razonamiento que implica que todos aquellos que no pertenezcan a alguna de las etnias nativas, aunque mas no fuera mezclados, deberán ser arrojados al mar o poco menos.
Tamaño dislate obedece a causas ideológicas y también a prejuicios raciales y religiosos.
La aceptación de los hechos históricos no implica la concesión de que todo lo que pudiera haber ocurrido en el planeta desde que en él existe el ser humano debe ser considerado justo. Y mucho menos significa que las generaciones descendientes de aquellos que habitaron la Tierra hace 2000 años, 500 años o los que fuera, deberán ser reivindicadas y por lo tanto ser tratadas como individuos privilegiados que tienen derecho a apoderarse de lo que otros descendientes en la mayoría de los casos compraron legítimamente siguiendo la legislación vigente desde 1853 en la Argentina. Y si hubo quienes obtuvieron tierras o lo que fuera por medio de otras artes, incluso malas artes, todos ellos están muertos hace centurias, por lo que tomárselas con las familias descendientes es, una vez más, un acto impúdicamente sectario, clasista y racista.
D Elía representa ese tipo de pensamiento. Porque lo cree o porque le conviene, porque como provocador que es nunca se sabe muy bien. Con la misma desfachatez con la que se rinde a Néstor Kirchner puede llegar a hacerse amigo de Ahmadinejad o ponerle una cámara oculta a su otrora amigo Raúl Portal.
Alguna vez habrá que poner las cosas en su lugar en la Argentina. Estos personajes impregnados de sectarismo racista, deben ser puestos en evidencia en cada oportunidad en que se manifiestan. Esa es la manera de obligarlos a hablar, a decir exactamente lo que sienten.
D Elía no es un tipo recuperable desde el punto de vista del universalismo de la especie humana. Ya está jugado. Su resentimiento supera cualquier intento de corrección que por otra parte no desea. Es por eso que cada día que pasa se vuelve más agresivo.
Héctor Trillo
Las recordadas manifestaciones de odio hacia lo que llamó (recordando eslóganes setentistas) "la puta oligarquía" o "los blancos del Barrio Norte versus los negros de González Catán" fueron reavivadas esta vez con alusiones a que las listas no deben ser "blancas y marketineras" sino integradas por "morochos" que para este patético charlatán son "el pueblo" y "los trabajadores".
El pueblo y los trabajadores son morochos, señores. El resto, los blancos, son la puta oligarquía.
¡Con razón admira al teocrático Ahmadinejad este infame racista!.
Por supuesto que a los funcionarios gubernamentales encargados de velar por la "no discriminación y el racismo" encaramados en el INADI no se les moverá un pelo. No están para este tipo de manifestaciones racistas, están para otras. Junto con el "observatorio de medios" y la "facultad de ciencias sociales" o el "COMFER" de Mariotto y su séquito autoritario y clasista. Todos ellos están para criticar a De Angeli y a los "niños bián" que intentan cacerolear en "la plaza" defendida a golpes de manopla por la patota de D Elía, Moreno y algunos patovicas.
Este es el "modelo de inclusión social" señores. Esta es la patria que "está primero" según las manifestaciones vertidas por este personaje.
En oportunidad de la visita a Irán este mismo personaje se codeó con el teócrata encargado de asesinar homosexuales para asegurar luego que en su país no existen. El mismo que ha negado una y otra vez el Holocausto y que jura y perjura que el fin último de su vida terrenal y religiosa es borrar a los judíos de la faz de esta bendita tierra, y junto con ellos al Estado de Israel.
D Elía infinidad de veces se ha manifestado en contra de Israel confundiendo de manera paradigmática un estado soberano con los religiosos judíos. Poniendo en la misma bolsa a todos los individuos de un credo desparramados en el planeta entero, con el Estado en donde son mayoría.
Cómo nos gustaría no ya escuchar a los patéticos representantes de los organismos aludidos más arriba, sino a los periodistas, comunicadores, o como quiera que se les llame, poner el grito en el cielo ante tanta barbarie disfrazada de nada.
Dónde están estos impresentables que hablaban no hace tanto de lograr que "los medios" no distingan entre "gente común" y "piqueteros", que ahora nada tienen que decir (ni comunicado que publicar) sobre los "morochos" y "la puta oligarquía", o las "listas blancas".
Luchar contra el antisemitismo y el racismo no es cosa sencilla, porque para eso es preciso que quienes tienen responsabilidades (o las asuman sin ningún derecho, como ciertos "consejos universitarios") hayan eliminado sus propios prejuicios raciales y religiosos.
Porque son esos mismos sectores los que luego hablan de "los pueblos originarios" como si todos nosotros no fuéramos pueblos originarios de alguna parte y ciertos pueblos originarios tuvieran derechos especiales respecto del resto de la población.
Esa suerte de herencia recibida según la cual "los judios mataron a Cristo, mueran los judíos" es aplicable tranquilamente a esta otra de que "si los españoles les sacaron las tierras a los habitantes locales hace quinientos años, ahora hay que devolvérselas a sus descendientes". Razonamiento que implica que todos aquellos que no pertenezcan a alguna de las etnias nativas, aunque mas no fuera mezclados, deberán ser arrojados al mar o poco menos.
Tamaño dislate obedece a causas ideológicas y también a prejuicios raciales y religiosos.
La aceptación de los hechos históricos no implica la concesión de que todo lo que pudiera haber ocurrido en el planeta desde que en él existe el ser humano debe ser considerado justo. Y mucho menos significa que las generaciones descendientes de aquellos que habitaron la Tierra hace 2000 años, 500 años o los que fuera, deberán ser reivindicadas y por lo tanto ser tratadas como individuos privilegiados que tienen derecho a apoderarse de lo que otros descendientes en la mayoría de los casos compraron legítimamente siguiendo la legislación vigente desde 1853 en la Argentina. Y si hubo quienes obtuvieron tierras o lo que fuera por medio de otras artes, incluso malas artes, todos ellos están muertos hace centurias, por lo que tomárselas con las familias descendientes es, una vez más, un acto impúdicamente sectario, clasista y racista.
D Elía representa ese tipo de pensamiento. Porque lo cree o porque le conviene, porque como provocador que es nunca se sabe muy bien. Con la misma desfachatez con la que se rinde a Néstor Kirchner puede llegar a hacerse amigo de Ahmadinejad o ponerle una cámara oculta a su otrora amigo Raúl Portal.
Alguna vez habrá que poner las cosas en su lugar en la Argentina. Estos personajes impregnados de sectarismo racista, deben ser puestos en evidencia en cada oportunidad en que se manifiestan. Esa es la manera de obligarlos a hablar, a decir exactamente lo que sienten.
D Elía no es un tipo recuperable desde el punto de vista del universalismo de la especie humana. Ya está jugado. Su resentimiento supera cualquier intento de corrección que por otra parte no desea. Es por eso que cada día que pasa se vuelve más agresivo.
Héctor Trillo
domingo, abril 12, 2009
A LO BESTIA (8/4/09)
La insólita idea del intendente de San Isidro de constuir una especie de muralla divisoria en la calle Uruguay, que es el límite entre ese partido y el de San Fernando ha generado una intensísima polémica, especialmente entre el periodismo radial y televisivo. Y seguramente no serán ajenos los diarios.
Con toda seguridad, y tal como viene la mano, el susodicho muro no será construido. Pero en las encuestas ganará la idea de construirlo, lo cual generará una mayor contradicción o separación (ya que a fin de cuentas de eso se trata) entre la gente y la conjunción clase-política-periodismo.
Ahora bien, ¿por qué se llega a una situación tal en la que a alguien se le ocurre construir una muralla divisoria para proteger un barrio, región, egido o como quieras que se llame? :Porque el Estado no ha ofrecido hasta el momento otra solución. Así de sencillo.
Y como de alguna manera el agua llegó al cuello, alguien algo iba a hacer.
Yo recuerdo cuando durante el gobierno de Menem surgió la idea de rodear con rejas parques y plazas. Si no recuerdo mal el primero en resultar enrejado fue el parque Thais. Los comentarios que surgieron de parte de los medios de difusión fueron similares a los que pude oir hoy: que se establecen limitaciones al uso de espacios públicos, que se discrimina a los más humildes que son quienes más usan las plazas para que sus hijos jueguen, etc. Finalmente todo el mundo cerró parques y plazas, como ya ocurría en tantos otros países.
También recuerdo cuando se dijo que en la autopista a La Plata o en la Panamericana se había adoptado la modalidad de robo mediante el procedimiento de arrojar piedras desde los puentes que cruzan las autopistas. ¿Solución?, enrejar los puentes con gruesos alambrados para que las piedras no los traspasen.
Lo mismo ocurre con las villas que están al costado de la autopista a La Plata, justamente, que cuentan con un alambrado perimetral sobre la zona cercana, justamente, a la autopista.
Posse, el intendente sanisidrense no hizo algo muy distinto a lo que aquí señalo. Tampoco a lo que se hace en los llamados barrios cerrados. Tampoco muy distinto a los impresionantes lomos de burro instalados en todas partes para beneplácito de chapistas y mecánicos de automóviles.
Y hay más: las vallas que cierran la Casa Rosada. El muro que está construyéndose junto a las vías del Sarmiento. La cerca que encierra al Obelisco. Y así podemos seguir buscando ejemplos. Cualquiera que lea esto puede aportar alguno, seguramente.
Parques, plazas, puentes, calles, monumentos públicos, casas de gobierno....todo cercado y aislado. Trabado. Cortado.
¿Qué diferencia esencial hay con el muro del amigo Posse? Seguramente el tipo debe haber hecho alguna encuesta (un clásico de cualquier político que se precie -y se aprecie-) y le dio por amplia mayoría el visto bueno para largarse a la patriada.
Mientras escribo esto estoy entrando en la página de Clarin.com para ver si hay alguna encuesta al respecto. ¡Y sí! ¡La hay! ¿Y con qué resultado? 52% que está bien, 48% que está mal. ¡Y eso pese a que todos los periodistas que he oído en la radio o visto en la tele dicen que es una iniciativa pésima, discriminatoria y burda!
Con todo lo cual en esencia coincido.
Pero en la Argentina actual taponar calles, rutas, puentes o lo que sea es moneda corriente. ¿Es o no es un muro el corte de Gualeguaychú que impide el paso a Uruguay? ¿Lo ha sido o no lo ha sido el corte de rutas de la gente del campo, incluso con la agravante de no permitir pasar a algunos y a otros sí? ¿Son o no son muros los infinitos cortes piqueteros, incluso hoy mismo en la Ruta 2 -como corresponde a un fin de semana largo-?
Se me dirá que no es lo mismo. Y, eso depende del cristal con que se mire.
Si cualquiera impide el paso de cualquiera porque considera que tiene derecho a hacerlo dado que no lo escuchan como él cree que deberían hacerlo. Entonces está todo bien. ¿O no?
Y no. Claro que no está todo bien. Porque lo que hay que hacer en el aspecto que llevó al muro de San Isidro es tomar nota de los problemas de inseguridad y resolverlos. En lugar de eso, la presidenta y un grupo de conchabados en organismos de origen dictatorial como el COMFER nos salen a decir que lo que pasa es que un degüello repetido 30 veces en la tele equivale a 30 degüellos. Y por lo tanto hay que hacer una ley de radiodifusión que disponga cómo se dará la noticia.
O algún impresentable juez de la corte sale a decir que todo es una "sensación". Juez que tiene en su haber la liberación de un violador que le hizo practicar fellatio a una nena de ocho años porque no le hizo daño y estaba oscuro. Claro, otra sensación.
Entonces tenemos jueces que hablan de sensaciones, madres de Plaza de Mayo que cuestionan los dichos de Susana Giménez porque ella es una puta que se acostó con represores. Políticos que mejor perderlos que encontrarlos por las increíbles pelotudeces que dicen. Y una ley de radiodifusión que permita matar al mensajero. Chan chan.
Y podríamos seguir, pero no vale la pena.
Insólitas confusiones de roles. Torpezas ideológicas de poca monta. Absurdos dimes y diretes respecto del "garantismo" o "no garantismo", "mano dura" o "no mano dura"...Pero de hacer algo para resolver las cosas, ni hablar.
Yo tengo una conclusión, absolutamente antipática, pero desde mi punto de vista muy obvia: los muros se construirán, señores. Al pedo, claro está, pero se construirán. Tal vez pase algún tiempo, y será de a poco, un murito aquí, otro más allá....Anoten esto porque van a verlo.
A menos que ocurra un imposible y esta gente (jueces, políticos, observatorios de medios, maestros, consejeros, policías, gendarmes y gases raros varios) se pongan de acuerdo y sigan el camino lógico de cualquier país civilizado. Atacar las causas: educación, justicia, trabajo, control social...régimen penitenciario adecuado, Estado de Derecho, seguridad jurídica. Control de armamentos y de drogas. Corte de los circuítos. En fin, lo que ya sabemos.
Héctor Trillo
Con toda seguridad, y tal como viene la mano, el susodicho muro no será construido. Pero en las encuestas ganará la idea de construirlo, lo cual generará una mayor contradicción o separación (ya que a fin de cuentas de eso se trata) entre la gente y la conjunción clase-política-periodismo.
Ahora bien, ¿por qué se llega a una situación tal en la que a alguien se le ocurre construir una muralla divisoria para proteger un barrio, región, egido o como quieras que se llame? :Porque el Estado no ha ofrecido hasta el momento otra solución. Así de sencillo.
Y como de alguna manera el agua llegó al cuello, alguien algo iba a hacer.
Yo recuerdo cuando durante el gobierno de Menem surgió la idea de rodear con rejas parques y plazas. Si no recuerdo mal el primero en resultar enrejado fue el parque Thais. Los comentarios que surgieron de parte de los medios de difusión fueron similares a los que pude oir hoy: que se establecen limitaciones al uso de espacios públicos, que se discrimina a los más humildes que son quienes más usan las plazas para que sus hijos jueguen, etc. Finalmente todo el mundo cerró parques y plazas, como ya ocurría en tantos otros países.
También recuerdo cuando se dijo que en la autopista a La Plata o en la Panamericana se había adoptado la modalidad de robo mediante el procedimiento de arrojar piedras desde los puentes que cruzan las autopistas. ¿Solución?, enrejar los puentes con gruesos alambrados para que las piedras no los traspasen.
Lo mismo ocurre con las villas que están al costado de la autopista a La Plata, justamente, que cuentan con un alambrado perimetral sobre la zona cercana, justamente, a la autopista.
Posse, el intendente sanisidrense no hizo algo muy distinto a lo que aquí señalo. Tampoco a lo que se hace en los llamados barrios cerrados. Tampoco muy distinto a los impresionantes lomos de burro instalados en todas partes para beneplácito de chapistas y mecánicos de automóviles.
Y hay más: las vallas que cierran la Casa Rosada. El muro que está construyéndose junto a las vías del Sarmiento. La cerca que encierra al Obelisco. Y así podemos seguir buscando ejemplos. Cualquiera que lea esto puede aportar alguno, seguramente.
Parques, plazas, puentes, calles, monumentos públicos, casas de gobierno....todo cercado y aislado. Trabado. Cortado.
¿Qué diferencia esencial hay con el muro del amigo Posse? Seguramente el tipo debe haber hecho alguna encuesta (un clásico de cualquier político que se precie -y se aprecie-) y le dio por amplia mayoría el visto bueno para largarse a la patriada.
Mientras escribo esto estoy entrando en la página de Clarin.com para ver si hay alguna encuesta al respecto. ¡Y sí! ¡La hay! ¿Y con qué resultado? 52% que está bien, 48% que está mal. ¡Y eso pese a que todos los periodistas que he oído en la radio o visto en la tele dicen que es una iniciativa pésima, discriminatoria y burda!
Con todo lo cual en esencia coincido.
Pero en la Argentina actual taponar calles, rutas, puentes o lo que sea es moneda corriente. ¿Es o no es un muro el corte de Gualeguaychú que impide el paso a Uruguay? ¿Lo ha sido o no lo ha sido el corte de rutas de la gente del campo, incluso con la agravante de no permitir pasar a algunos y a otros sí? ¿Son o no son muros los infinitos cortes piqueteros, incluso hoy mismo en la Ruta 2 -como corresponde a un fin de semana largo-?
Se me dirá que no es lo mismo. Y, eso depende del cristal con que se mire.
Si cualquiera impide el paso de cualquiera porque considera que tiene derecho a hacerlo dado que no lo escuchan como él cree que deberían hacerlo. Entonces está todo bien. ¿O no?
Y no. Claro que no está todo bien. Porque lo que hay que hacer en el aspecto que llevó al muro de San Isidro es tomar nota de los problemas de inseguridad y resolverlos. En lugar de eso, la presidenta y un grupo de conchabados en organismos de origen dictatorial como el COMFER nos salen a decir que lo que pasa es que un degüello repetido 30 veces en la tele equivale a 30 degüellos. Y por lo tanto hay que hacer una ley de radiodifusión que disponga cómo se dará la noticia.
O algún impresentable juez de la corte sale a decir que todo es una "sensación". Juez que tiene en su haber la liberación de un violador que le hizo practicar fellatio a una nena de ocho años porque no le hizo daño y estaba oscuro. Claro, otra sensación.
Entonces tenemos jueces que hablan de sensaciones, madres de Plaza de Mayo que cuestionan los dichos de Susana Giménez porque ella es una puta que se acostó con represores. Políticos que mejor perderlos que encontrarlos por las increíbles pelotudeces que dicen. Y una ley de radiodifusión que permita matar al mensajero. Chan chan.
Y podríamos seguir, pero no vale la pena.
Insólitas confusiones de roles. Torpezas ideológicas de poca monta. Absurdos dimes y diretes respecto del "garantismo" o "no garantismo", "mano dura" o "no mano dura"...Pero de hacer algo para resolver las cosas, ni hablar.
Yo tengo una conclusión, absolutamente antipática, pero desde mi punto de vista muy obvia: los muros se construirán, señores. Al pedo, claro está, pero se construirán. Tal vez pase algún tiempo, y será de a poco, un murito aquí, otro más allá....Anoten esto porque van a verlo.
A menos que ocurra un imposible y esta gente (jueces, políticos, observatorios de medios, maestros, consejeros, policías, gendarmes y gases raros varios) se pongan de acuerdo y sigan el camino lógico de cualquier país civilizado. Atacar las causas: educación, justicia, trabajo, control social...régimen penitenciario adecuado, Estado de Derecho, seguridad jurídica. Control de armamentos y de drogas. Corte de los circuítos. En fin, lo que ya sabemos.
Héctor Trillo
EL G 20, LA CRISIS Y LOS PARAÍSOS FISCALES (8-4-09)
Segunda Opinión
EL G 20, LA CRISIS Y LOS PARAÍSOS FISCALES
Los acuerdos del denominado G 20 incluyen muchos aspectos cuya relevancia es mayor o menor. Pero todos ellos se fundamentan el el rol de los Estados a la hora de ayudar mediante créditos y salvatajes varios a quienes están en problemas.
Nunca hemos creído que para resolver la crisis internacional lo que hacía falta era promover el crédito. Y nunca lo creímos porque entendemos que la falta de crédito es una consecuencia de la crisis, y no la causa de ella.
Hemos comentado en trabajos anteriores que lo que a nuestro entender provocó la llamada crisis de las hipotecas que luego derivó en este verdadero tsunami económico y financiero global, tuvo relación directa con el otorgamiento de créditos a bajas tasas para la adquisición de viviendas. Es decir, en el expansionismo crediticio como resultado de una política tendiente a incentivar la construcción y el acceso a la vivienda propia de millones de personas.
Los fines altruistas que tales decisiones políticas pudieran tener, no invalidan la realidad de que cuando las señales que llegan al mercado muestran que conseguir dinero es muy barato, mucha más gente se vuelca a tratar de conseguirlo. Mucha más gente construye casas, mucha más gente las compra, y todo ello da como resultado un mayor valor de las propiedades. Dicho todo esto de un modo bastante simplificado, pero real.
Las hipotecas fueron descontadas por los bancos mediante la utilización de bonos, que fueron adquiridos por fondos de inversión en general y que, claro está, al contar con el respaldo de una garantía real, eran rápidamente demandados y por consiguiente también subían su precio.
Todo esto lo hemos dicho en otras oportunidades y lo repetimos ahora porque, según nuestra modesta visión, parece que no hubiera sido del todo asimilado, y no ya por quienes no tienen por qué estar inmersos en la cuestión, sino más bien por quienes sí deberían saber de qué se trata.
Los propietarios de las viviendas hipotecadas obtuvieron nuevos créditos, que tenían como garantía el mayor valor de sus propiedades y así siguiendo se gestó la famosa burbuja que ahora se ha reventado salpicando a todo el mundo.
Confesamos que cuando vemos a los bancos centrales bajando tasas de interés e inyectando moneda para favorecer el crédito nos parece estar en el país del Nunca Jamás. Nos resulta esa historia repetida hasta el cansancio de la famosa novela de Bioy Casares llamada La invención de Morel.
La confusión es muy grande. La intención de corregir el problema puede ser muy digna, pero nos resulta equivocada.
Asistimos también a la persecución de los llamados paraísos fiscales. Es decir, los países que no entran en las normas de control bancario de Basilea y que también son llamados eufemísticamente por las leyes tributarias argentinas países de baja o nula tributación. Claro que en el marco de lo que se pretende respecto de la resolución de la crisis, no parece tener mucho que ver una cosa con la otra.
Los países considerados paraísos fiscales son aquellos que no cumplen con las normas de la O.C.D.E. (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y que aplican un tratamiento favorable a personas físicas o empresas que no son residentes. Los que siguen son los puntos liminares que fija esta organización para calificar como paraíso fiscal:
1. Si la jurisdicción no impone impuestos o éstos son sólo nominales. La OCDE reconoce que cada jurisdicción tiene derecho a determinar si imponer impuestos directos. Si no hay impuestos directos pero sí indirectos, se utilizan los otros tres factores para determinar si una jurisdicción es un paraíso fiscal.
2. Si hay falta de transparencia.
3. Si las leyes o las prácticas administrativas no permiten el intercambio de información para propósitos fiscales con otros países en relación a contribuyentes que se benefician de los bajos impuestos.
4. Si se permite a los no residentes beneficiarse de rebajas impositivas, aun cuando no desarrollen efectivamente una actividad en el país.
Pero esto no es todo, ya que puede haber países considerados dentro de esta categoría porque algunas normas tributarias no encajan dentro de alguno de estos cuatro puntos. Por ejemplo:
* Reino Unido es un paraíso fiscal para personas con domicilio en el extranjero, incluso aunque sean residentes en el país (residencia y domicilio son conceptos legales separados en el Reino Unido), pues no pagan impuestos sobre los ingresos extranjeros que no se remitan al Reino Unido. Parecidas situaciones se encuentran en otros pocos países, incluyendo Irlanda.
Nos interesa especialmente aclarar estos puntos porque entendemos que se ha generado una gran mezcolanza conceptual, probablemente porque muchos de los que se refieren a estos temas no comprenden exactamente de qué se trata. Es que se ha insistido en la abolición del llamado secreto bancario cuando determinadas actividades corresponden a la vida privada y por lo tanto no son susceptibles de ser dadas a conocer a menos que existieran razones judiciales concretas.
Ahora bien, por qué razón se intenta avanzar sobre estos países en el llamado G 20 no queda del todo claro. Porque el intercambio de información con fines fiscales entre unos países y otros no puede ser violatorio del llamado principio de habeas data. En otras palabras: es necesario que exista una investigación y razones suficientes como para que tal información sea suministrada, del mismo modo que ocurre cuando se produce la extradición de una persona. De lo contrario estaríamos ante un régimen internacional de tipo policial que simplemente haría público todo en todas partes.
Entonces cuando el G 20 anuncia que los tiempos del secreto bancario ya pasaron, no queda muy en claro a qué se refiere.
Si el problema es el lavado de dinero, por ejemplo, existen normas precisas del G.A.F.I. para intentar controlarlo y a ellas tenemos entendido que se han sometido todos los países del mundo en estos momentos. Pero, y otra vez hay que decirlo, la investigación de operaciones no transparentes o sospechosas tiene un marco regulatorio especial y no se trata de poner en Internet los movimientos de todas las cuentas de todos los habitantes y empresas del planeta para que todos podamos ver lo que cada uno de nuestros compañeros de ruta en este mundo hacen con su dinero.
Es por eso que al momento de escribir estas líneas asistimos a una especie de desilusión respecto de esta cuestión que dejamos enmarcada someramente. Es que la creación de una suerte de nuevo orden financiero es pensada, sobre todo por muchos políticos, como la puesta bajo control de los funcionarios de los Estados de los bienes y haciendas de todo el mundo. Y eso, señores, se llama fascismo.
Yendo específicamente a la situación de la Argentina en este entuerto, es sabido que nuestros actuales gobernantes interpretan que ellos deben intervenir masivamente en lo que suele llamarse el mercado, de manera continua, permanente y arbitraria. Y así las cosas no son pocos los que suponen o quieren suponer, que así debería funcionar el mundo entero y que a eso se apunta desde el G 20.
Es curioso porque a su vez se presenta la contradicción de pretender que el F.M.I. preste dinero, aportado esencialmente por los grandes países industriales, pero no aplique ningún tipo de controles ni exigencias sobre los receptores de los préstamos. Parecido a las hipotecas a bajas tasas, ¿no?.
En verdad, si estamos de acuerdo en que los Estados deben intervenir en la operatoria comercial y financiera del orbe en su conjunto no se entiende por qué no deberían hacerlo los organismos internacionales como el Fondo Monetario y el Banco Mundial. Parecería ser que solamente podrían, o deberían intervenir cuando lo hacen aplicando las normas que nosotros pensamos que son las correctas, y que no deben hacerlo cuando las normas que aplican las consideramos, o incluso han demostrado estar, equivocadas.
Es obvio que todo esto ha generado una gran confusión. Pero también es obvio que países o gobiernos como el argentino pretenden que todo poseedor de riqueza esté bajo el control de sus funcionarios, so pena de resultar neoliberales o cosa por el estilo. Y atado a esta concepción de la vida económica viene pegada la persecución de los paraísos fiscales.
No queremos pegar golpes debajo de la línea de flotación pero a paraísos fiscales supo ir el dinero de Santa Cruz cuya rendición clara y concreta de cuentas todavía estamos esperando.
La verdad de la historia es que los paraísos fiscales existen porque son una necesidad para el mundo y también un negocio. Desde que existe el sistema bancario existen zonas que no están bajo control ni podrían estarlo. Podemos exigir que no existan cuentas numeradas y que quienes depositan o mueven dinero en el sistema estén claramente identificados. Pero eso es todo.
Porque el mundo mueve ingentes sumas de dinero negro. No solamente la Argentina lo hace. Una buena parte de la población activa del mundo entero trabaja fuera del circuito legal. Hay estimaciones que hablan de 1.800 millones de personas. Si esa gente trabaja en el circuito negro es de suponer que la producción se vende también en ese circuito. Las cifras son monumentales.
Pero, y a esto queremos llegar, ¿es el dinero negro en el mundo lo que ha generado la crisis? Por supuesto que no. Entonces ¿a santo de qué traer a cuento estas cuestiones cuando pretendemos hablar de superar la crisis?. Nos apresuramos a decir que no pretendemos justificar ninguna operatoria ilegal, de ningún tipo, incluyendo en ello valijas repletas de dinero en aviones oficiales, por ejemplo. Pero también es cierto que es necesario discutir seriamente si queremos terminar al menos en buena medida con el dinero negro o si simplemente pretendemos ponerlo bajo nuestro control. Porque ambas cosas son muy diferentes, como ocurre en estos días con el blanqueo. Hasta el cansancio hemos oído en la radio publicidades oficiales mencionando a países que en los últimos años han recurrido a alguna forma de blanqueo. Y la pregunta ociosa es si con publicidades sobre blanqueos de capitales lograremos que deje de existir el mercado negro de capitales o en verdad estamos estimulándolo.
El tema de la droga requiere un extenso capítulo de análisis y habría que pensar seriamente si vamos a seguir por el mismo rumbo de las prohibiciones y encarcelamientos al estilo de la famosa ley seca norteamericana o en algún momento nos pondremos a discutir algún camino alternativo que permita que el negocio deje de ser tan rentable y obligue a blanquear la operatoria. Mientras no se busque un camino lógico y coherente para meter en caja esta actividad, el problema no se resolverá. Y más bien se agravará. Creemos que todos somos conscientes de que la batalla contra las drogas la ganan por lejos éstas últimas.
Sin embargo no ocurre lo mismo con el tabaco. Producto que merced a campañas de difusión ha perdido adherentes paulatina y rápidamente.
Queremos ser claros: una cosa es el marco de discusión internacional con sus claroscuros y sus interpretaciones, y otra muy distinta es la realidad argentina. Decir por ejemplo que Obama ha leído a Perón y lo ha copiado es un blooper inadmisible. Pero es producto de una concepción casi pueblerina de la realidad.
Días pasados oíamos al embajador en EEUU, Héctor Timerman, en un reportaje radial donde expresaba su particular manera de ver las cosas. Como generalmente ocurre, entre los funcionarios del actual gobierno lo political correct es atacar al neblinoso neoliberalismo y a la década del noventa. Si bien la reiteración del cliché ya tiene bastante cansados a todos, parece una especie de neurosis de parte de tales funcionarios que se renueva todos los días. Así, conspicuos kirchneristas otrora neoliberales (para utilizar sus mismas etiquetas), vuelven una y otra vez sobre sus gastadas e inexplicadas consignas. Y esto es lo que hacía este periodista devenido embajador nada menos que en Washington.
Entre otras cosas Timerman recordaba los tiempos en los que en la Argentina se hablaba de privatizar el Banco de la Nación y el hecho de que este banco oficial era el más importante a la hora de otorgar créditos, siendo que precisamente lo que el mundo necesita son créditos. Hacía hincapié en el hecho de que los bancos privados no estaban dando créditos, y los bancos oficiales sí lo harían.
Es tan obvio que resulta pesado tener que repetir que los bancos que no otorgan créditos no es que no deseen hacer negocios, sino que es más negocio no prestar el dinero o, siéndolo, no existen tomadores. Y luego, reemplazar una realidad por un banco oficial que presta dinero a tasas bajas o negativas es la antesala de la nueva burbuja en el plano internacional. Y en el plano local es la antesala de los préstamos a los amigos que jamás devolverán. Recuérdese la Circular 830 del Banco Hipotecario de los años 80, por ejemplo. O los préstamos a ciertos grupos económicos vinculados con el gobierno en tiempos del Dr. Menem. E inclusive del Banco de la Provincia en tiempos del Dr. De la Rúa, cuya salida de clearing pedida por Pedro Pou fue evitada echando a este último de la presidencia del Banco Central e iniciando así la salida de capitales que terminó con el corralito.
Claro, uno se pregunta a estas alturas para qué hace falta que el embajador argentino en EEUU salga a hablar de un tema que evidentemente no domina en absoluto y lo hace de manera tan equivocada. No tenemos la respuesta.
Pero sí sabemos que sus declaraciones no han producido ninguna reacción, que sepamos. NI del gobierno, ni de la oposición, ni de los medios periodísticos. Este buen señor dice algo que absolutamente contrario a la realidad y conduce a más de lo mismo, siendo encima embajador en la principal potencia de la Tierra, y al parecer es lo mismo que si hubiera hecho mención a algún resultado de un partido de fútbol.
¿Cuál es la razón, en nuestra opinión casi neurótica, por la que Timerman sale a atacar el intento de privatización del Banco de la Nación cuando debe saber que los préstamos de ese banco llegan no adonde deberían llegar, suponiendo que debieran llegar a alguna parte, sino a los amigos del poder? ¿Qué es lo que lo lleva a marcar como una equivocación digna de ser recordada 15 años después, si en realidad se trataba de una opinión como otra cualquiera y digna de ser contemplada en un tren de igualdad con la suya, por ejemplo?
Respondemos: lo que Timerman viene a querer decir es que quienes pretendían privatizar el Banco de la Nación eran neoliberales que estaban profundamente equivocados, tal como queda demostrado ahora con las conclusiones del G 20. Y que menos mal que no pudieron llevar adelante sus nefastas intenciones porque de lo contrario nos hubiera ido muy mal.
Teniendo en cuenta lo que hemos venido explicando acerca del crédito blando, los préstamos subsidiados y la incobrabilidad subsecuente, ¿no sería más prudente que el embajador en Washington se dedicara a sus quehaceres diplomáticos y dejara la economía y las finanzas para los economistas y financistas? También respondemos: no, porque los economistas están todos equivocados y encima son pagados por espurios intereses. No lo dijo esta vez, pero lo ha dicho otras. Incluso cuando trabajaba en televisión con el colega por años del neoliberal por excelencia del periodismo argentino recientemente fallecido: Bernardo Neustadt. Es decir, cuando era coequiper de Mariano Grondona.
Si en la Argentina nadie resiste un archivo, el amigo embajador menos que ninguno. Pero además, tampoco nos parece que vaya a resistir alguna enciclopedia.
¿Dónde están los préstamos del Banco de la Nación de sobra difundidos por Mercedes Marcó del Pont el año pasado? ¿Dónde los préstamos para construir o comprar viviendas y dejar de ser inquilinos de Guillermo Moreno? ¿Dónde los préstamos subsidiados para comprar 100.000 automóviles? ¿Dónde terminaron los préstamos de la circular 830 de Aníbal Reynaldo en tiempos de Alfonsín?
Terminaremos nuestro comentario con una cita al llamado Consenso de Washington, hoy vapuleado por diversas cumbres tendientes a establecer un nuevo orden económico que se oponga y corrija los errores de tal consenso.
El consenso fue formulado originalmente por john Williamson en su What Washington Means by Policy Reform (lo que Washington quiere decir por política de reformas) en 1989. Y los diez puntos que comprende son los siguientes:
1.Disciplina fiscal
2. Reordenamiento de las prioridades del gasto público
3. Reforma Impositiva
4. Liberalización de las tasas de interés
5. Una tasa de cambio competitiva
6. Liberalización del comercio internacional
7. Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas
8. Privatización
9. Desregulación
10. Derechos de propiedad
Lo opuesto de estos conceptos es fácilmente enunciable. Podemos por ejemplo decir que no queremos disciplina fiscal, o que nos oponemos al derecho de propiedad. Hay aspectos en los que naturalmente muchos podremos estar de acuerdo y muchos no. O podemos estarlo parcialmente. Todo es opinable en definitiva. Hay aquí varios puntos con los que el gobierno actual coincide plenamente, por ejemplo el 1. y el 5. Suponemos que no se opondría al 2. y al 7. Y en cuanto al punto 3. estaba en la plataforma de Néstor Kirchner aunque al parecer fue abandonado. El punto 9. fue el que le permitió al gobernador de Santa Cruz sacar los 500 millones de dólares de las regalías petroleras en los años 90.
Obviamente que tanto el punto 8. como el punto 9. hoy son prácticamente demonios, pero no lo eran cuando el Dr. Menem era el mejor presidente de todos los tiempos.
Hay un punto que no mencionamos hasta ahora. El 4. Las tasas de interés libres no se han dado prácticamente nunca. Siempre los gobiernos han intervenido para que las tasas no fueran libres, distorsionando la oferta y la demanda, hasta el punto de provocar la crisis económica y financiera mundial probablemente más grande de la historia. ¿Lo entenderán alguna vez?
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 8 de abril de 2009
EL G 20, LA CRISIS Y LOS PARAÍSOS FISCALES
Los acuerdos del denominado G 20 incluyen muchos aspectos cuya relevancia es mayor o menor. Pero todos ellos se fundamentan el el rol de los Estados a la hora de ayudar mediante créditos y salvatajes varios a quienes están en problemas.
Nunca hemos creído que para resolver la crisis internacional lo que hacía falta era promover el crédito. Y nunca lo creímos porque entendemos que la falta de crédito es una consecuencia de la crisis, y no la causa de ella.
Hemos comentado en trabajos anteriores que lo que a nuestro entender provocó la llamada crisis de las hipotecas que luego derivó en este verdadero tsunami económico y financiero global, tuvo relación directa con el otorgamiento de créditos a bajas tasas para la adquisición de viviendas. Es decir, en el expansionismo crediticio como resultado de una política tendiente a incentivar la construcción y el acceso a la vivienda propia de millones de personas.
Los fines altruistas que tales decisiones políticas pudieran tener, no invalidan la realidad de que cuando las señales que llegan al mercado muestran que conseguir dinero es muy barato, mucha más gente se vuelca a tratar de conseguirlo. Mucha más gente construye casas, mucha más gente las compra, y todo ello da como resultado un mayor valor de las propiedades. Dicho todo esto de un modo bastante simplificado, pero real.
Las hipotecas fueron descontadas por los bancos mediante la utilización de bonos, que fueron adquiridos por fondos de inversión en general y que, claro está, al contar con el respaldo de una garantía real, eran rápidamente demandados y por consiguiente también subían su precio.
Todo esto lo hemos dicho en otras oportunidades y lo repetimos ahora porque, según nuestra modesta visión, parece que no hubiera sido del todo asimilado, y no ya por quienes no tienen por qué estar inmersos en la cuestión, sino más bien por quienes sí deberían saber de qué se trata.
Los propietarios de las viviendas hipotecadas obtuvieron nuevos créditos, que tenían como garantía el mayor valor de sus propiedades y así siguiendo se gestó la famosa burbuja que ahora se ha reventado salpicando a todo el mundo.
Confesamos que cuando vemos a los bancos centrales bajando tasas de interés e inyectando moneda para favorecer el crédito nos parece estar en el país del Nunca Jamás. Nos resulta esa historia repetida hasta el cansancio de la famosa novela de Bioy Casares llamada La invención de Morel.
La confusión es muy grande. La intención de corregir el problema puede ser muy digna, pero nos resulta equivocada.
Asistimos también a la persecución de los llamados paraísos fiscales. Es decir, los países que no entran en las normas de control bancario de Basilea y que también son llamados eufemísticamente por las leyes tributarias argentinas países de baja o nula tributación. Claro que en el marco de lo que se pretende respecto de la resolución de la crisis, no parece tener mucho que ver una cosa con la otra.
Los países considerados paraísos fiscales son aquellos que no cumplen con las normas de la O.C.D.E. (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y que aplican un tratamiento favorable a personas físicas o empresas que no son residentes. Los que siguen son los puntos liminares que fija esta organización para calificar como paraíso fiscal:
1. Si la jurisdicción no impone impuestos o éstos son sólo nominales. La OCDE reconoce que cada jurisdicción tiene derecho a determinar si imponer impuestos directos. Si no hay impuestos directos pero sí indirectos, se utilizan los otros tres factores para determinar si una jurisdicción es un paraíso fiscal.
2. Si hay falta de transparencia.
3. Si las leyes o las prácticas administrativas no permiten el intercambio de información para propósitos fiscales con otros países en relación a contribuyentes que se benefician de los bajos impuestos.
4. Si se permite a los no residentes beneficiarse de rebajas impositivas, aun cuando no desarrollen efectivamente una actividad en el país.
Pero esto no es todo, ya que puede haber países considerados dentro de esta categoría porque algunas normas tributarias no encajan dentro de alguno de estos cuatro puntos. Por ejemplo:
* Reino Unido es un paraíso fiscal para personas con domicilio en el extranjero, incluso aunque sean residentes en el país (residencia y domicilio son conceptos legales separados en el Reino Unido), pues no pagan impuestos sobre los ingresos extranjeros que no se remitan al Reino Unido. Parecidas situaciones se encuentran en otros pocos países, incluyendo Irlanda.
Nos interesa especialmente aclarar estos puntos porque entendemos que se ha generado una gran mezcolanza conceptual, probablemente porque muchos de los que se refieren a estos temas no comprenden exactamente de qué se trata. Es que se ha insistido en la abolición del llamado secreto bancario cuando determinadas actividades corresponden a la vida privada y por lo tanto no son susceptibles de ser dadas a conocer a menos que existieran razones judiciales concretas.
Ahora bien, por qué razón se intenta avanzar sobre estos países en el llamado G 20 no queda del todo claro. Porque el intercambio de información con fines fiscales entre unos países y otros no puede ser violatorio del llamado principio de habeas data. En otras palabras: es necesario que exista una investigación y razones suficientes como para que tal información sea suministrada, del mismo modo que ocurre cuando se produce la extradición de una persona. De lo contrario estaríamos ante un régimen internacional de tipo policial que simplemente haría público todo en todas partes.
Entonces cuando el G 20 anuncia que los tiempos del secreto bancario ya pasaron, no queda muy en claro a qué se refiere.
Si el problema es el lavado de dinero, por ejemplo, existen normas precisas del G.A.F.I. para intentar controlarlo y a ellas tenemos entendido que se han sometido todos los países del mundo en estos momentos. Pero, y otra vez hay que decirlo, la investigación de operaciones no transparentes o sospechosas tiene un marco regulatorio especial y no se trata de poner en Internet los movimientos de todas las cuentas de todos los habitantes y empresas del planeta para que todos podamos ver lo que cada uno de nuestros compañeros de ruta en este mundo hacen con su dinero.
Es por eso que al momento de escribir estas líneas asistimos a una especie de desilusión respecto de esta cuestión que dejamos enmarcada someramente. Es que la creación de una suerte de nuevo orden financiero es pensada, sobre todo por muchos políticos, como la puesta bajo control de los funcionarios de los Estados de los bienes y haciendas de todo el mundo. Y eso, señores, se llama fascismo.
Yendo específicamente a la situación de la Argentina en este entuerto, es sabido que nuestros actuales gobernantes interpretan que ellos deben intervenir masivamente en lo que suele llamarse el mercado, de manera continua, permanente y arbitraria. Y así las cosas no son pocos los que suponen o quieren suponer, que así debería funcionar el mundo entero y que a eso se apunta desde el G 20.
Es curioso porque a su vez se presenta la contradicción de pretender que el F.M.I. preste dinero, aportado esencialmente por los grandes países industriales, pero no aplique ningún tipo de controles ni exigencias sobre los receptores de los préstamos. Parecido a las hipotecas a bajas tasas, ¿no?.
En verdad, si estamos de acuerdo en que los Estados deben intervenir en la operatoria comercial y financiera del orbe en su conjunto no se entiende por qué no deberían hacerlo los organismos internacionales como el Fondo Monetario y el Banco Mundial. Parecería ser que solamente podrían, o deberían intervenir cuando lo hacen aplicando las normas que nosotros pensamos que son las correctas, y que no deben hacerlo cuando las normas que aplican las consideramos, o incluso han demostrado estar, equivocadas.
Es obvio que todo esto ha generado una gran confusión. Pero también es obvio que países o gobiernos como el argentino pretenden que todo poseedor de riqueza esté bajo el control de sus funcionarios, so pena de resultar neoliberales o cosa por el estilo. Y atado a esta concepción de la vida económica viene pegada la persecución de los paraísos fiscales.
No queremos pegar golpes debajo de la línea de flotación pero a paraísos fiscales supo ir el dinero de Santa Cruz cuya rendición clara y concreta de cuentas todavía estamos esperando.
La verdad de la historia es que los paraísos fiscales existen porque son una necesidad para el mundo y también un negocio. Desde que existe el sistema bancario existen zonas que no están bajo control ni podrían estarlo. Podemos exigir que no existan cuentas numeradas y que quienes depositan o mueven dinero en el sistema estén claramente identificados. Pero eso es todo.
Porque el mundo mueve ingentes sumas de dinero negro. No solamente la Argentina lo hace. Una buena parte de la población activa del mundo entero trabaja fuera del circuito legal. Hay estimaciones que hablan de 1.800 millones de personas. Si esa gente trabaja en el circuito negro es de suponer que la producción se vende también en ese circuito. Las cifras son monumentales.
Pero, y a esto queremos llegar, ¿es el dinero negro en el mundo lo que ha generado la crisis? Por supuesto que no. Entonces ¿a santo de qué traer a cuento estas cuestiones cuando pretendemos hablar de superar la crisis?. Nos apresuramos a decir que no pretendemos justificar ninguna operatoria ilegal, de ningún tipo, incluyendo en ello valijas repletas de dinero en aviones oficiales, por ejemplo. Pero también es cierto que es necesario discutir seriamente si queremos terminar al menos en buena medida con el dinero negro o si simplemente pretendemos ponerlo bajo nuestro control. Porque ambas cosas son muy diferentes, como ocurre en estos días con el blanqueo. Hasta el cansancio hemos oído en la radio publicidades oficiales mencionando a países que en los últimos años han recurrido a alguna forma de blanqueo. Y la pregunta ociosa es si con publicidades sobre blanqueos de capitales lograremos que deje de existir el mercado negro de capitales o en verdad estamos estimulándolo.
El tema de la droga requiere un extenso capítulo de análisis y habría que pensar seriamente si vamos a seguir por el mismo rumbo de las prohibiciones y encarcelamientos al estilo de la famosa ley seca norteamericana o en algún momento nos pondremos a discutir algún camino alternativo que permita que el negocio deje de ser tan rentable y obligue a blanquear la operatoria. Mientras no se busque un camino lógico y coherente para meter en caja esta actividad, el problema no se resolverá. Y más bien se agravará. Creemos que todos somos conscientes de que la batalla contra las drogas la ganan por lejos éstas últimas.
Sin embargo no ocurre lo mismo con el tabaco. Producto que merced a campañas de difusión ha perdido adherentes paulatina y rápidamente.
Queremos ser claros: una cosa es el marco de discusión internacional con sus claroscuros y sus interpretaciones, y otra muy distinta es la realidad argentina. Decir por ejemplo que Obama ha leído a Perón y lo ha copiado es un blooper inadmisible. Pero es producto de una concepción casi pueblerina de la realidad.
Días pasados oíamos al embajador en EEUU, Héctor Timerman, en un reportaje radial donde expresaba su particular manera de ver las cosas. Como generalmente ocurre, entre los funcionarios del actual gobierno lo political correct es atacar al neblinoso neoliberalismo y a la década del noventa. Si bien la reiteración del cliché ya tiene bastante cansados a todos, parece una especie de neurosis de parte de tales funcionarios que se renueva todos los días. Así, conspicuos kirchneristas otrora neoliberales (para utilizar sus mismas etiquetas), vuelven una y otra vez sobre sus gastadas e inexplicadas consignas. Y esto es lo que hacía este periodista devenido embajador nada menos que en Washington.
Entre otras cosas Timerman recordaba los tiempos en los que en la Argentina se hablaba de privatizar el Banco de la Nación y el hecho de que este banco oficial era el más importante a la hora de otorgar créditos, siendo que precisamente lo que el mundo necesita son créditos. Hacía hincapié en el hecho de que los bancos privados no estaban dando créditos, y los bancos oficiales sí lo harían.
Es tan obvio que resulta pesado tener que repetir que los bancos que no otorgan créditos no es que no deseen hacer negocios, sino que es más negocio no prestar el dinero o, siéndolo, no existen tomadores. Y luego, reemplazar una realidad por un banco oficial que presta dinero a tasas bajas o negativas es la antesala de la nueva burbuja en el plano internacional. Y en el plano local es la antesala de los préstamos a los amigos que jamás devolverán. Recuérdese la Circular 830 del Banco Hipotecario de los años 80, por ejemplo. O los préstamos a ciertos grupos económicos vinculados con el gobierno en tiempos del Dr. Menem. E inclusive del Banco de la Provincia en tiempos del Dr. De la Rúa, cuya salida de clearing pedida por Pedro Pou fue evitada echando a este último de la presidencia del Banco Central e iniciando así la salida de capitales que terminó con el corralito.
Claro, uno se pregunta a estas alturas para qué hace falta que el embajador argentino en EEUU salga a hablar de un tema que evidentemente no domina en absoluto y lo hace de manera tan equivocada. No tenemos la respuesta.
Pero sí sabemos que sus declaraciones no han producido ninguna reacción, que sepamos. NI del gobierno, ni de la oposición, ni de los medios periodísticos. Este buen señor dice algo que absolutamente contrario a la realidad y conduce a más de lo mismo, siendo encima embajador en la principal potencia de la Tierra, y al parecer es lo mismo que si hubiera hecho mención a algún resultado de un partido de fútbol.
¿Cuál es la razón, en nuestra opinión casi neurótica, por la que Timerman sale a atacar el intento de privatización del Banco de la Nación cuando debe saber que los préstamos de ese banco llegan no adonde deberían llegar, suponiendo que debieran llegar a alguna parte, sino a los amigos del poder? ¿Qué es lo que lo lleva a marcar como una equivocación digna de ser recordada 15 años después, si en realidad se trataba de una opinión como otra cualquiera y digna de ser contemplada en un tren de igualdad con la suya, por ejemplo?
Respondemos: lo que Timerman viene a querer decir es que quienes pretendían privatizar el Banco de la Nación eran neoliberales que estaban profundamente equivocados, tal como queda demostrado ahora con las conclusiones del G 20. Y que menos mal que no pudieron llevar adelante sus nefastas intenciones porque de lo contrario nos hubiera ido muy mal.
Teniendo en cuenta lo que hemos venido explicando acerca del crédito blando, los préstamos subsidiados y la incobrabilidad subsecuente, ¿no sería más prudente que el embajador en Washington se dedicara a sus quehaceres diplomáticos y dejara la economía y las finanzas para los economistas y financistas? También respondemos: no, porque los economistas están todos equivocados y encima son pagados por espurios intereses. No lo dijo esta vez, pero lo ha dicho otras. Incluso cuando trabajaba en televisión con el colega por años del neoliberal por excelencia del periodismo argentino recientemente fallecido: Bernardo Neustadt. Es decir, cuando era coequiper de Mariano Grondona.
Si en la Argentina nadie resiste un archivo, el amigo embajador menos que ninguno. Pero además, tampoco nos parece que vaya a resistir alguna enciclopedia.
¿Dónde están los préstamos del Banco de la Nación de sobra difundidos por Mercedes Marcó del Pont el año pasado? ¿Dónde los préstamos para construir o comprar viviendas y dejar de ser inquilinos de Guillermo Moreno? ¿Dónde los préstamos subsidiados para comprar 100.000 automóviles? ¿Dónde terminaron los préstamos de la circular 830 de Aníbal Reynaldo en tiempos de Alfonsín?
Terminaremos nuestro comentario con una cita al llamado Consenso de Washington, hoy vapuleado por diversas cumbres tendientes a establecer un nuevo orden económico que se oponga y corrija los errores de tal consenso.
El consenso fue formulado originalmente por john Williamson en su What Washington Means by Policy Reform (lo que Washington quiere decir por política de reformas) en 1989. Y los diez puntos que comprende son los siguientes:
1.Disciplina fiscal
2. Reordenamiento de las prioridades del gasto público
3. Reforma Impositiva
4. Liberalización de las tasas de interés
5. Una tasa de cambio competitiva
6. Liberalización del comercio internacional
7. Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas
8. Privatización
9. Desregulación
10. Derechos de propiedad
Lo opuesto de estos conceptos es fácilmente enunciable. Podemos por ejemplo decir que no queremos disciplina fiscal, o que nos oponemos al derecho de propiedad. Hay aspectos en los que naturalmente muchos podremos estar de acuerdo y muchos no. O podemos estarlo parcialmente. Todo es opinable en definitiva. Hay aquí varios puntos con los que el gobierno actual coincide plenamente, por ejemplo el 1. y el 5. Suponemos que no se opondría al 2. y al 7. Y en cuanto al punto 3. estaba en la plataforma de Néstor Kirchner aunque al parecer fue abandonado. El punto 9. fue el que le permitió al gobernador de Santa Cruz sacar los 500 millones de dólares de las regalías petroleras en los años 90.
Obviamente que tanto el punto 8. como el punto 9. hoy son prácticamente demonios, pero no lo eran cuando el Dr. Menem era el mejor presidente de todos los tiempos.
Hay un punto que no mencionamos hasta ahora. El 4. Las tasas de interés libres no se han dado prácticamente nunca. Siempre los gobiernos han intervenido para que las tasas no fueran libres, distorsionando la oferta y la demanda, hasta el punto de provocar la crisis económica y financiera mundial probablemente más grande de la historia. ¿Lo entenderán alguna vez?
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 8 de abril de 2009
domingo, marzo 22, 2009
ECHAR LEÑA AL FUEGO (11/3/09)
Segunda Opinión
CRISIS INTERNACIONAL: ECHAR LEÑA AL FUEGO
En un interesantísimo artículo publicado en el diario Ámbito Financiero (11/03/09) el economista Agustín Monteverde señala algunos aspectos de gran relevancia que corroboran nuestra reiterada opinión respecto de las acciones que los gobiernos están llevando a cabo para tratar de salir de la crisis.
Hemos hecho referencia en trabajos anteriores a nuestras enormes diferencias en cuanto al tratamiento que están intentado dar a la crisis económica y financiera en la que se encuentra el mundo los principales bancos centrales del orbe.
Hemos señalado que medidas tales como la baja de tasas como la inyección de moneda son las mismas que llevaron a la situación actual a lo largo de los últimos 25 años por lo menos. Precisamente los créditos masivos a tasas bajas para que la gente pudiera acceder a viviendas propias fue el puntapié inicial de la llamada crisis de las hipotecas. Esto es, la punta del iceberg.
Porque de tal manera se exacerbó la demanda mediante la ilusión de que el dinero era más barato de lo que en realidad era, al tiempo que no se exigían las garantías necesarias y suficientes ante la perspectiva de que la propia demanda produjera subas de precios en los bienes para cubrir cualquier defección.
Hasta que la enorme bola de nieve comenzó a derretirse.
El economista Monteverde hace algunas señalizaciones que consideramos de absoluta presencia para explicar lo que pasa.
Dice por ejemplo que lo que hace falta es corregir las distorsiones acumuladas. Y si bien no explica cuáles son, es obvio que tales distorsiones son las que ha provocado el intervencionismo y que sólo se corregirán mediante el default de los factores que han llevado a cabo malos negocios u otorgado malos créditos. No hay, entendemos, demasiado misterio en esto, aunque decirlo resulte especialmente crudo.
El presidente Obama continúa con las recetas fiscales de su antecesor (Bush), aunque con diferencias en los sujetos que recibirán su asistencia, dice Monteverde. Es decir, asistir, pero cambiando el destinatario. Señala el autor que la política fiscal no constituye una herramienta potente para suavizar los traumas del ajuste, apreciación con la que coincidimos en un todo. Y está más que a la vista que así es.
Claro, incrementar el gasto público significa generar un déficit fiscal adicional muy superior comparativamente al efecto sobre el PBI que tal incremento supone, en los EEUU (o donde fuere). Monteverde dice que por cada 10 puntos de expansión del gasto, sube un punto el PBI. Señala también que los planes de infraestructura padecen un largo período de maduración, con lo cual por supuesto coincidimos pero no nos parece lo más importante.
Otro aspecto que sí nos resulta verdaderamente prístino es que los auxilios irán dirigidos, al menos en un tercio, a industrias estructuralmente no competitivas. Que es lo mismo que ha venido haciéndose en nuestro país a lo largo de varias décadas.
El plan no es suficiente para disimular las pérdidas, señala. Las pérdidas son tan monstruosas que en un día o dos se absorben tanto el plan de Bush como el de Obama juntos. Las pérdidas de capital acumuladas de sólo 15 días superaron el PBI anual de EEUU. Notable.
La merma en la riqueza de los hogares norteamericanos llega a los 20 billones de dólares, que representa un quinto del patrimonio total de las familias estadounidenses. Falta sumar allí las pérdidas del sector financiero y del estatal norteamericanos, dice Monteverde.
A su vez trae a cuento que durante la crisis del 30, la merma patrimonial alcanzó al 40%, es decir, el doble de la actual.
Los salvatajes fiscales terminan licuando el capital privado, requerirán nueva inyección de capital, seguirán incrementando el gasto público mientras que la contracción de la actividad y la deflación de precios derrumbarán los recursos fiscales.
Así las cosas, el primer año de la gestión demócrata podría culminar con un pavoroso déficit presupuestario de más de un billón y medio de dólares.
La verdad es que inyectar liquidez donde nadie está dispuesto a tomarla, aún a tasa cero, resulta un sofisma. Es un absurdo que sólo puede conducir a empeorar las cosas. Aún a tasas cero o incluso negativas puede ser conveniente no tomar ningún crédito, porque la baja de los precios puede resultar un mejor negocio.
Negocios y empleo caen entonces todavía más y se agravan así las cosas cada día.
Cuando en la Argentina se produjo la impresionante devaluación del año 2002, que el gobierno de entonces y su ministro de economía Remes Lenicov había calculado en $ 1,40 por cada dólar siendo que a los dos meses el valor de la divisa había alcanzado los $ 4.-, la caída de ingresos en divisas y la pérdida de patrimonios fue realmente monstruosa y superó largamente el 60% a nivel de hogares, por ejemplo.
El camino elegido por los gobernantes de entonces fue, sencillamente, el de licuar las obligaciones del Estado en moneda local haciendo que ésta pierda su valor rápidamente. Las consecuencias fueron absorbidas por la comunidad y, al impulso de los buenos precios de las commodities, en algunos años se recuperaron los valores de los tiempos de la llamada convertibilidad (aunque podríamos hilar un poco más fino allí en lo que se referiere a su vez a la pérdida de valor del dólar a nivel internacional).
Si bien en muchos aspectos las situaciones no son comparables con la crisis internacional actual, hay sí algunos puntos en común: un endeudamiento elevado sostenido en un tipo de cambio fijado artificialmente (que tiene su parangón en la fijación de tasas de la FED, por ejemplo), un gasto elevado en divisas, contando con los recursos que provendrían del endeudamiento externo supuestamente infinito para mantener el tipo de cambio artificial (equiparable a la idea de que la ayuda o el salvataje de los bancos centrales puede llegar a cifras astronómicas sin problema alguno, lo cual no es cierto), y así siguiendo.
En suma, la Argentina vivió por encima de sus posibilidades durante la llamada convertibilidad hasta que estalló la bomba de la realidad. Así por ejemplo los EEUU vivieron por encima de sus posibilidades al gastar más de lo debido mediante endeudamiento y déficit creciente, hasta que la llamada burbuja estalló por el lado de las hipotecas subprime y los ahora famosos apalancamientos (evidente rémora de nuestra recordada bicicleta) se derrumbaron día tras día y semana tras semana.
La realidad, volvemos a decirlo una vez más, es que los Estados avanzados del planeta, y por añadidura los restantes países, deberán hacerse cargo de la crisis como mejor puedan, asumiendo que la ayuda monetaria se topa con la llamada trampa de la liquidez (la gente prefiere no gastar ni endeudarse y permanecer líquida). Ya son monstruosas las pérdidas, inevitables por lo demás.
Es decir que ya se ha recorrido una buena parte del camino. Falta aún un tramo, que nadie puede saber con exactitud qué tan largo es.
Ese tramo deberá ser recorrido inevitablemente, por más ayudas, salvatajes y bajas de tasas que se intenten. Tal vez algunas pérdidas se disimulen o se socialicen, pero serán pérdidas inevitablemente.
Y recordamos como paradoja final que el intervencionismo no hace sino distorsionar y cambiar de manos las pérdidas como los plumeros hogareños cambian la tierra de lugar. No evitarlas.
Y mientras la idea siga siendo que lo que ocurre hoy en el mundo es consecuencia de la liberalidad de los mercados y no esencialmente del intervencionismo de los bancos centrales mediante el manejo de las tasas de interés, todavía el daño puede ser mayor al que inevitablemente hubiera de resultar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 11 de marzo de 2009
CRISIS INTERNACIONAL: ECHAR LEÑA AL FUEGO
En un interesantísimo artículo publicado en el diario Ámbito Financiero (11/03/09) el economista Agustín Monteverde señala algunos aspectos de gran relevancia que corroboran nuestra reiterada opinión respecto de las acciones que los gobiernos están llevando a cabo para tratar de salir de la crisis.
Hemos hecho referencia en trabajos anteriores a nuestras enormes diferencias en cuanto al tratamiento que están intentado dar a la crisis económica y financiera en la que se encuentra el mundo los principales bancos centrales del orbe.
Hemos señalado que medidas tales como la baja de tasas como la inyección de moneda son las mismas que llevaron a la situación actual a lo largo de los últimos 25 años por lo menos. Precisamente los créditos masivos a tasas bajas para que la gente pudiera acceder a viviendas propias fue el puntapié inicial de la llamada crisis de las hipotecas. Esto es, la punta del iceberg.
Porque de tal manera se exacerbó la demanda mediante la ilusión de que el dinero era más barato de lo que en realidad era, al tiempo que no se exigían las garantías necesarias y suficientes ante la perspectiva de que la propia demanda produjera subas de precios en los bienes para cubrir cualquier defección.
Hasta que la enorme bola de nieve comenzó a derretirse.
El economista Monteverde hace algunas señalizaciones que consideramos de absoluta presencia para explicar lo que pasa.
Dice por ejemplo que lo que hace falta es corregir las distorsiones acumuladas. Y si bien no explica cuáles son, es obvio que tales distorsiones son las que ha provocado el intervencionismo y que sólo se corregirán mediante el default de los factores que han llevado a cabo malos negocios u otorgado malos créditos. No hay, entendemos, demasiado misterio en esto, aunque decirlo resulte especialmente crudo.
El presidente Obama continúa con las recetas fiscales de su antecesor (Bush), aunque con diferencias en los sujetos que recibirán su asistencia, dice Monteverde. Es decir, asistir, pero cambiando el destinatario. Señala el autor que la política fiscal no constituye una herramienta potente para suavizar los traumas del ajuste, apreciación con la que coincidimos en un todo. Y está más que a la vista que así es.
Claro, incrementar el gasto público significa generar un déficit fiscal adicional muy superior comparativamente al efecto sobre el PBI que tal incremento supone, en los EEUU (o donde fuere). Monteverde dice que por cada 10 puntos de expansión del gasto, sube un punto el PBI. Señala también que los planes de infraestructura padecen un largo período de maduración, con lo cual por supuesto coincidimos pero no nos parece lo más importante.
Otro aspecto que sí nos resulta verdaderamente prístino es que los auxilios irán dirigidos, al menos en un tercio, a industrias estructuralmente no competitivas. Que es lo mismo que ha venido haciéndose en nuestro país a lo largo de varias décadas.
El plan no es suficiente para disimular las pérdidas, señala. Las pérdidas son tan monstruosas que en un día o dos se absorben tanto el plan de Bush como el de Obama juntos. Las pérdidas de capital acumuladas de sólo 15 días superaron el PBI anual de EEUU. Notable.
La merma en la riqueza de los hogares norteamericanos llega a los 20 billones de dólares, que representa un quinto del patrimonio total de las familias estadounidenses. Falta sumar allí las pérdidas del sector financiero y del estatal norteamericanos, dice Monteverde.
A su vez trae a cuento que durante la crisis del 30, la merma patrimonial alcanzó al 40%, es decir, el doble de la actual.
Los salvatajes fiscales terminan licuando el capital privado, requerirán nueva inyección de capital, seguirán incrementando el gasto público mientras que la contracción de la actividad y la deflación de precios derrumbarán los recursos fiscales.
Así las cosas, el primer año de la gestión demócrata podría culminar con un pavoroso déficit presupuestario de más de un billón y medio de dólares.
La verdad es que inyectar liquidez donde nadie está dispuesto a tomarla, aún a tasa cero, resulta un sofisma. Es un absurdo que sólo puede conducir a empeorar las cosas. Aún a tasas cero o incluso negativas puede ser conveniente no tomar ningún crédito, porque la baja de los precios puede resultar un mejor negocio.
Negocios y empleo caen entonces todavía más y se agravan así las cosas cada día.
Cuando en la Argentina se produjo la impresionante devaluación del año 2002, que el gobierno de entonces y su ministro de economía Remes Lenicov había calculado en $ 1,40 por cada dólar siendo que a los dos meses el valor de la divisa había alcanzado los $ 4.-, la caída de ingresos en divisas y la pérdida de patrimonios fue realmente monstruosa y superó largamente el 60% a nivel de hogares, por ejemplo.
El camino elegido por los gobernantes de entonces fue, sencillamente, el de licuar las obligaciones del Estado en moneda local haciendo que ésta pierda su valor rápidamente. Las consecuencias fueron absorbidas por la comunidad y, al impulso de los buenos precios de las commodities, en algunos años se recuperaron los valores de los tiempos de la llamada convertibilidad (aunque podríamos hilar un poco más fino allí en lo que se referiere a su vez a la pérdida de valor del dólar a nivel internacional).
Si bien en muchos aspectos las situaciones no son comparables con la crisis internacional actual, hay sí algunos puntos en común: un endeudamiento elevado sostenido en un tipo de cambio fijado artificialmente (que tiene su parangón en la fijación de tasas de la FED, por ejemplo), un gasto elevado en divisas, contando con los recursos que provendrían del endeudamiento externo supuestamente infinito para mantener el tipo de cambio artificial (equiparable a la idea de que la ayuda o el salvataje de los bancos centrales puede llegar a cifras astronómicas sin problema alguno, lo cual no es cierto), y así siguiendo.
En suma, la Argentina vivió por encima de sus posibilidades durante la llamada convertibilidad hasta que estalló la bomba de la realidad. Así por ejemplo los EEUU vivieron por encima de sus posibilidades al gastar más de lo debido mediante endeudamiento y déficit creciente, hasta que la llamada burbuja estalló por el lado de las hipotecas subprime y los ahora famosos apalancamientos (evidente rémora de nuestra recordada bicicleta) se derrumbaron día tras día y semana tras semana.
La realidad, volvemos a decirlo una vez más, es que los Estados avanzados del planeta, y por añadidura los restantes países, deberán hacerse cargo de la crisis como mejor puedan, asumiendo que la ayuda monetaria se topa con la llamada trampa de la liquidez (la gente prefiere no gastar ni endeudarse y permanecer líquida). Ya son monstruosas las pérdidas, inevitables por lo demás.
Es decir que ya se ha recorrido una buena parte del camino. Falta aún un tramo, que nadie puede saber con exactitud qué tan largo es.
Ese tramo deberá ser recorrido inevitablemente, por más ayudas, salvatajes y bajas de tasas que se intenten. Tal vez algunas pérdidas se disimulen o se socialicen, pero serán pérdidas inevitablemente.
Y recordamos como paradoja final que el intervencionismo no hace sino distorsionar y cambiar de manos las pérdidas como los plumeros hogareños cambian la tierra de lugar. No evitarlas.
Y mientras la idea siga siendo que lo que ocurre hoy en el mundo es consecuencia de la liberalidad de los mercados y no esencialmente del intervencionismo de los bancos centrales mediante el manejo de las tasas de interés, todavía el daño puede ser mayor al que inevitablemente hubiera de resultar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 11 de marzo de 2009
GROUCHO MARX (19/3/09)
>
> Realmente el desparpajo con el que el ex presidente Kirchner ha dicho en La Plata que él es un hombre de principios y que por ejemplo Macri u otros no lo son, es increíble.
> Nosotros no ponemos la mano en el fuego por ningún politico desde hace muchos años, del mismo modo que no dejamos un peso en un banco ni participamos de ningún sindicato de afiliación obligatoria (en este último caso simplemente trabajando por nuestra cuenta). Pero no podemos menos que sorprendernos de que un político que a la vez es el presidente de facto haya dicho en la provincia de Catamarca que allí se adelantan las elecciones por miedo de perder, y unos días después mande al Congreso un proyecto para cambiar la fecha de las elecciones nacionales y diciendo que los otros no tienen principios. Es impresionante.
> Ver la redacción del proyecto de ley de adelanto electoral y ver que el artículo primero incluye los considerandos muestra a las claras el paupérrimo nivel de redactores y aprobadores de este proyecto. A su vez argumentar que se hace por razones de emergencia y no recordamos qué más, es una vez más no tener cojones políticos para decir la verdad.
> Catamarca por ejemplo tiene en su Constitución estab lecido que las elecciones se celebrarán un domingo de marzo, y la ciudad de Buenos Aires tiene la facultad de elegir cuándo habrá de hacer las suyas.
> La Nación en cambio tiene una ley electoral votada por el propio gobierno de don Groucho hace algunos años.
> Con esa desfachatez propia de la cobardía ideológica el ex mandatario sale a decir que los que no tienen principios son los otros.
> ¿Será posible ver el video de ambos discursos en programas genuflexos y bajadores de línea como CQC o TVR?, nos parece muy difícil, pero sería bueno verle la cara al muchacho.
> Como también habría que vérsela una vez más cuando pide que los demás distribuyan mientras él acumula siderales fortunas. O como exige blanqueos mientras los fondos de Santa Cruz vaya uno a saber dónde están porque jamás, pero jamás jamás, se rindió cuenta de ellos.
> Por todo eso, y por mucho más del mismo tenor, sólo nos queda recordar al gran actor norteamericano Groucho Marx, cuando decía que él era un hombre de principios, pero que si a alguien no le gustaban tales principios, tenía otros.
> Ni más ni menos.
> Héctor Trillo
>
> Realmente el desparpajo con el que el ex presidente Kirchner ha dicho en La Plata que él es un hombre de principios y que por ejemplo Macri u otros no lo son, es increíble.
> Nosotros no ponemos la mano en el fuego por ningún politico desde hace muchos años, del mismo modo que no dejamos un peso en un banco ni participamos de ningún sindicato de afiliación obligatoria (en este último caso simplemente trabajando por nuestra cuenta). Pero no podemos menos que sorprendernos de que un político que a la vez es el presidente de facto haya dicho en la provincia de Catamarca que allí se adelantan las elecciones por miedo de perder, y unos días después mande al Congreso un proyecto para cambiar la fecha de las elecciones nacionales y diciendo que los otros no tienen principios. Es impresionante.
> Ver la redacción del proyecto de ley de adelanto electoral y ver que el artículo primero incluye los considerandos muestra a las claras el paupérrimo nivel de redactores y aprobadores de este proyecto. A su vez argumentar que se hace por razones de emergencia y no recordamos qué más, es una vez más no tener cojones políticos para decir la verdad.
> Catamarca por ejemplo tiene en su Constitución estab lecido que las elecciones se celebrarán un domingo de marzo, y la ciudad de Buenos Aires tiene la facultad de elegir cuándo habrá de hacer las suyas.
> La Nación en cambio tiene una ley electoral votada por el propio gobierno de don Groucho hace algunos años.
> Con esa desfachatez propia de la cobardía ideológica el ex mandatario sale a decir que los que no tienen principios son los otros.
> ¿Será posible ver el video de ambos discursos en programas genuflexos y bajadores de línea como CQC o TVR?, nos parece muy difícil, pero sería bueno verle la cara al muchacho.
> Como también habría que vérsela una vez más cuando pide que los demás distribuyan mientras él acumula siderales fortunas. O como exige blanqueos mientras los fondos de Santa Cruz vaya uno a saber dónde están porque jamás, pero jamás jamás, se rindió cuenta de ellos.
> Por todo eso, y por mucho más del mismo tenor, sólo nos queda recordar al gran actor norteamericano Groucho Marx, cuando decía que él era un hombre de principios, pero que si a alguien no le gustaban tales principios, tenía otros.
> Ni más ni menos.
> Héctor Trillo
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EL MODELO "ES" LA ARBITRARIEDAD (20/3/09)
>
>
> Segunda opinión
>
> EL MODELO ES LA ARBITRARIEDAD
>
> La decisión del Poder Ejecutivo de crear un Fondo Federal Solidario con parte del producido de los derechos de exportación de soja es una intervención más en dirección contraria a la resolución de los problemas planteados en el sector agropecuario
>
>
>
> Las reuniones que ha venido celebrando la llamada Mesa de Enlace con los representantes del Poder Ejecutivo intentaron emparchar una situación que se ha tornado insostenible. Del lado de los ruralistas se ha buscado mantener un diálogo guardando las formas, mientras que de parte del Gobierno ha venido a jugándose a dos puntas (por no decir que a una sola) desde los albores mismos del kirchnerismo.
>
> Sin el ánimo de hacer demasiada historia, baste recordar las prohibiciones de exportaciones de carnes y sus derivados, lácteos, trigo o maíz. La creación de sistemas de permisos de exportar puestos a disposición de funcionarios con poderes discrecionales y toda la gama de idas y vueltas en materia de devoluciones por fletes, cantidades, pesos, distancias a puerto y demás que intentaron llevarse a la práctica luego de la recordada sanción de la Resolución 125 en marzo del año pasado por parte del Ministerio de Economía.
>
> A ello se suma la persecución sufrida a los productores en el mercado de Liniers, los topes en el kilaje de los terneros para faena (modificados una y otra vez) las ventas forzadas de hacienda de proveniencia militar, las clausuras a los consignatarios, la difusión de carteles publicitarios y los discursos acusando a los productos de avaros, golpistas, destituyentes, piqueteros de la abundancia y pillos entre otras lindezas como la recordada del ex ministro Lavagna, que llamó a los productores primates.
>
> Hay mucho, muchísimo más, como la improvisación de la creación de feed lots para hacienda holando, por ejemplo. O aquel decreto anunciando que los fondos provenientes del remanente de retenciones a la soja (el yuyo) serían destinados a hospitales, caminos y escuelas. De lo contrario no habría ninguna de las tres cosas, podríamos agregar.
>
> Bien. Está claro y más que claro que el actual Gobierno no ha tenido la intención de ajustar sus números a la realidad socioeconómica que nos toca vivir. No se trata de salvar a nadie de culpas, nos apresuramos a decir, pero es obvio que se perdieron oportunidades increíbles y que los mercados cárnicos, de lácteos, y en general agrícolas han perdido contra nuestros competidores y no tanto, como es claramente el caso de Brasil y del Uruguay.
>
> Nosotros venimos observando una dialéctica basada en el oportunismo político, en la chicana, en la búsqueda del agujero donde meter la frase justa para poder ganar la pulseada verbal mientras se deteriora seriamente la producción agropecuaria, encima afectada ahora por la sequía de la que estamos saliendo, con un perjuicio inconmensurable para el país todo.
>
> Nos preguntamos a quién puede favorecer que la situación económica no se encamine hacia un desarrollo sostenido en un mundo pujante en el que se aprovechen las oportunidades, como lo hacen, justamente, nuestros vecinos. Nos preguntamos seriamente a quién ha de resultarle beneficioso no terminar de ponerse de acuerdo respecto de una política agropecuaria en serio, con reglas claras y previsibles, cualesquiera éstas sean, en lugar de tantas, tantísimas idas y venidas en torno de lo mismo. Las amenazas de volver a un I.A.P.I., los discursos con cajas destempladas del ex presidente respecto de lo que es bueno lo que es malo para todos los habitantes de la Nación, las acusaciones y los insultos de todo tenor y calibre de funcionarios de rango medio, como el ministro del interior, o de diputados como el Sr. Kunkel o la Sra. Vaca Narvaja, por sólo citar algunos.
>
> La verdad es que en términos económicos toda esta parafernalia a nuestro juicio surrealista no conduce a una mejora de la situación, sino a todo lo contrario. Apuntarse un poroto por ganarles de mano a los adversarios o viceversa no es una ecuación que cierre en términos de bienestar económico. Podrá cerrar políticamente para una elección, pero no significará jamás pasar a una situación mejor en términos productivos o de bienestar. Y la larga, claro está, el desastre será inevitable, como tantas veces nos ha ocurrido.
>
> La última novedad fue la creación de un momento para otro, de este fondo llamado federal solidario, con el objeto de destinar un 30% de los recursos provenientes de los derechos de exportación de la soja.
>
> Observamos un grado de improvisación y arbitrariedad crecientes en los anuncios presidenciales. Todo parece un intento de ganar de mano, de dividir al otro, de hacer los movimientos por sorpresa sin otra finalidad que posicionarse políticamente.
>
> Obsérvese que el Fondo del que hablamos se crea sin contar el hecho de que la soja vale hoy la mitad que en su mejor momento en julio pasado. Y que además no se consideran los derechos de exportación de los demás productos primarios. La soja, el yuyo, es el principio y el fin de todas las cosas, al parecer.
>
> Siempre es interesante leer los considerandos de estas normas tomadas al atardecer de un día cualquiera sin consultar a nadie más que a un círculo íntimo en general integrado por personas que desconocen supinamente el funcionamiento de aquello sobre lo que legislan. Veamos algunos:
>
> Que con la finalidad de asegurar el máximo de valor agregado en el país para obtener un adecuado ingreso para el trabajo nacional, para promover, proteger y conservar las actividades nacionales productivas de bienes y servicios, los recursos naturales, las especies animales y vegetales; para la estabilización de los precios internos a niveles convenientes y mantener el volumen adecuado a las necesidades de abastecimiento del mercado interno, propiciar la redistribución de ingresos de actividades favorecidas hacia otras que lo son menos y atender las funciones fiscales; el Estado Nacional ha establecido derechos de exportación a determinados productos.
>
> Si nos tomamos el trabajo de leer lo que podríamos llamar la plataforma política del año 2003, podremos comprobar que las retenciones a las exportaciones eran un impuesto distorsivo necesario durante la emergencia para intentar paliar los efectos, justamente, de la crisis, con la promesa de su eliminación a la brevedad posible. Este considerando no hace referencia a nada de eso, como se ve. Queda a cargo del Poder Ejecutivo determinar qué actividades son favorecidas, cuáles no, cuándo, cómo y en qué proporción, etc.
>
> Que en ese orden, adoptamos esta medida para crear un FONDO FEDERAL SOLIDARIO que tenga por destino financiar obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda y vial en ámbitos urbanos o rurales.
>
> No queremos cansar a nuestros amables lectores con estas transcripciones, pero no podemos dejar de comentar éste considerando en particular. La financiación a la que hace referencia este párrafo es prácticamente la misma que la del decreto según el cual el Poder Ejecutivo iba a destinar los excedentes de retenciones surgidos de la Resolución 125, cosa que se frustró como consecuencia de lo ocurrido en el Senado, que es de todos conocido. Cabe preguntarse por qué razón durante todos estos meses no se hizo esto, y también por qué razón eran necesarios ingresos adicionales provenientes de las retenciones móviles para hacerlo hace apenas unos meses, cuando la situación internacional era absolutamente mejor que la actual, y ahora no hacen falta tales recursos. O también por qué ahora puede disponerse del 30% de los fondos provenientes de estas retenciones y antes, cuando la soja valía el doble, no. Todo esto es incomprensible.
>
> Lo que no es incomprensible es que las provincias están en su mayoría con la soga al cuello en materia financiera y que la situación se ha tornado insostenible. También es rigurosamente cierto que esta suerte de coparticipación crea en gobernadores e intendentes un verdadero conflicto de intereses, como consecuencia de que ahora recibirán recursos (al menos promesas de ello) y no será simplemente que el Estado Nacional se los quite vía retenciones. En otras palabras: los ruralistas no podrán cargar contra sus diputados y senadores como venían haciéndolo, porque ahora al menos una parte del dinero, un resto, les volverá.
>
> Pero es un resto, insistimos. Porque justamente los derechos de exportación el gobierno considera que no son coparticipables en virtud de lo dispuesto en el artículo 4º de la Constitución (lo dice específicamente otro de los considerandos).
>
> Es la soja y es el 30% porque la señora presidenta, su marido y su grupo íntimo han considerado que así está bien. Podría haber sido otro número, otros productos, algunos, todos o ninguno. La señora presidenta y su marido, más tres o cuatro personas más, lo decidirán. O lo cambiarán esta noche, o mañana. O no.
>
> Mientras tanto, desde la ONCCA otros funcionarios deciden si alguien puede exportar, cuánto, cuándo, cómo, en qué condiciones.
>
> Y otros funcionarios deciden cuál será la inflación de cada mes a informar por el INDEC. Y cuál la desocupación, o el índice de pobreza. O lo que fuere.
>
> Estamos realmente en el reino de la arbitrariedad. Los diputados que acaban de votar el adelanto de las elecciones simplemente fueron a levantar la mano porque así se lo ordenaron, como lo hicieron todos estos años. El problema está en que la oposición está cada vez más unida y junta más gente. Por eso la intención de sesionar para tratar el tema de las retenciones juntó nada menos que a 109 diputados, una cifra muy grande y cercana a los 129 necesarios para tener quórum. Y esto, dicen no pocos analistas, asustó al matrimonio presidencial.
>
> Es muy probable que así hubiera ocurrido. No lo sabemos. Pero queda en el aire la sensación de que algo de eso hubo.
>
> Nos cabe decir, a modo de reflexión, que esta medida con toda seguridad no será de cumplimiento efectivo, como no lo han sido tantas medidas tomadas de apuro especialmente durante el gobierno de la señora Cristina Fernández.
>
> El colofón de todo esto es que los ruralistas no se ven beneficiados con esta curiosa medida. Y cuando algunos ministros han salido a mencionar días pasados cuántos fondos habían sido destinados al sector como producto de la emergencia agropecuaria, resultó cuando menos grotesco oír las cifras. Dos mil millones de pesos en números redondos, para una producción primaria que supera en grandes rasgos anualmente los 150 mil millones, con retenciones que llegaron a cifras inusitadas, del orden de los 40.000 millones de pesos. Y encima el dinero devuelto está considerado en la vieja ley de emergencia agropecuaria, y que el gobierno no hizo más que avanzar en su cumplimiento.
>
> Al momento de concluir estas líneas, nos enteramos de que un nuevo paro de actividades se iniciará esta noche por una semana. Los dirigentes hablan de lo alentar cortes de rutas, y piden a los funcionarios que no los alienten tampoco con declaraciones insultantes como suelen hacer.
>
> La verdad es que insistimos en señalar nuestra desazón. Ayer mismo estaba cortado el puente Pueyrredón por un grupo piquetero, pero los funcionarios se quejaban de los cortes de ruta de sectores del campo. Distinta vara para medir lo mismo, tal como lo ha señalado de manera desfachatada el propio presidente del partido justicialista en más de una oportunidad.
>
> Esperemos que finalmente todos y cada uno de los actores de esta tragicomedia, que en definitiva somos todos, hagamos algo por mejorar esto. Hay que terminar con la arbitrariedad y volver al Estado de Derecho, si es que alguna vez verdaderamente existió.
>
>
>
>
>
>
>
>
>
> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 20 de marzo de 2009
>
>
> www.hectorblastrillo.blogspot.com
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> Segunda opinión
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> EL MODELO ES LA ARBITRARIEDAD
>
> La decisión del Poder Ejecutivo de crear un Fondo Federal Solidario con parte del producido de los derechos de exportación de soja es una intervención más en dirección contraria a la resolución de los problemas planteados en el sector agropecuario
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>
> Las reuniones que ha venido celebrando la llamada Mesa de Enlace con los representantes del Poder Ejecutivo intentaron emparchar una situación que se ha tornado insostenible. Del lado de los ruralistas se ha buscado mantener un diálogo guardando las formas, mientras que de parte del Gobierno ha venido a jugándose a dos puntas (por no decir que a una sola) desde los albores mismos del kirchnerismo.
>
> Sin el ánimo de hacer demasiada historia, baste recordar las prohibiciones de exportaciones de carnes y sus derivados, lácteos, trigo o maíz. La creación de sistemas de permisos de exportar puestos a disposición de funcionarios con poderes discrecionales y toda la gama de idas y vueltas en materia de devoluciones por fletes, cantidades, pesos, distancias a puerto y demás que intentaron llevarse a la práctica luego de la recordada sanción de la Resolución 125 en marzo del año pasado por parte del Ministerio de Economía.
>
> A ello se suma la persecución sufrida a los productores en el mercado de Liniers, los topes en el kilaje de los terneros para faena (modificados una y otra vez) las ventas forzadas de hacienda de proveniencia militar, las clausuras a los consignatarios, la difusión de carteles publicitarios y los discursos acusando a los productos de avaros, golpistas, destituyentes, piqueteros de la abundancia y pillos entre otras lindezas como la recordada del ex ministro Lavagna, que llamó a los productores primates.
>
> Hay mucho, muchísimo más, como la improvisación de la creación de feed lots para hacienda holando, por ejemplo. O aquel decreto anunciando que los fondos provenientes del remanente de retenciones a la soja (el yuyo) serían destinados a hospitales, caminos y escuelas. De lo contrario no habría ninguna de las tres cosas, podríamos agregar.
>
> Bien. Está claro y más que claro que el actual Gobierno no ha tenido la intención de ajustar sus números a la realidad socioeconómica que nos toca vivir. No se trata de salvar a nadie de culpas, nos apresuramos a decir, pero es obvio que se perdieron oportunidades increíbles y que los mercados cárnicos, de lácteos, y en general agrícolas han perdido contra nuestros competidores y no tanto, como es claramente el caso de Brasil y del Uruguay.
>
> Nosotros venimos observando una dialéctica basada en el oportunismo político, en la chicana, en la búsqueda del agujero donde meter la frase justa para poder ganar la pulseada verbal mientras se deteriora seriamente la producción agropecuaria, encima afectada ahora por la sequía de la que estamos saliendo, con un perjuicio inconmensurable para el país todo.
>
> Nos preguntamos a quién puede favorecer que la situación económica no se encamine hacia un desarrollo sostenido en un mundo pujante en el que se aprovechen las oportunidades, como lo hacen, justamente, nuestros vecinos. Nos preguntamos seriamente a quién ha de resultarle beneficioso no terminar de ponerse de acuerdo respecto de una política agropecuaria en serio, con reglas claras y previsibles, cualesquiera éstas sean, en lugar de tantas, tantísimas idas y venidas en torno de lo mismo. Las amenazas de volver a un I.A.P.I., los discursos con cajas destempladas del ex presidente respecto de lo que es bueno lo que es malo para todos los habitantes de la Nación, las acusaciones y los insultos de todo tenor y calibre de funcionarios de rango medio, como el ministro del interior, o de diputados como el Sr. Kunkel o la Sra. Vaca Narvaja, por sólo citar algunos.
>
> La verdad es que en términos económicos toda esta parafernalia a nuestro juicio surrealista no conduce a una mejora de la situación, sino a todo lo contrario. Apuntarse un poroto por ganarles de mano a los adversarios o viceversa no es una ecuación que cierre en términos de bienestar económico. Podrá cerrar políticamente para una elección, pero no significará jamás pasar a una situación mejor en términos productivos o de bienestar. Y la larga, claro está, el desastre será inevitable, como tantas veces nos ha ocurrido.
>
> La última novedad fue la creación de un momento para otro, de este fondo llamado federal solidario, con el objeto de destinar un 30% de los recursos provenientes de los derechos de exportación de la soja.
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> Observamos un grado de improvisación y arbitrariedad crecientes en los anuncios presidenciales. Todo parece un intento de ganar de mano, de dividir al otro, de hacer los movimientos por sorpresa sin otra finalidad que posicionarse políticamente.
>
> Obsérvese que el Fondo del que hablamos se crea sin contar el hecho de que la soja vale hoy la mitad que en su mejor momento en julio pasado. Y que además no se consideran los derechos de exportación de los demás productos primarios. La soja, el yuyo, es el principio y el fin de todas las cosas, al parecer.
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> Siempre es interesante leer los considerandos de estas normas tomadas al atardecer de un día cualquiera sin consultar a nadie más que a un círculo íntimo en general integrado por personas que desconocen supinamente el funcionamiento de aquello sobre lo que legislan. Veamos algunos:
>
> Que con la finalidad de asegurar el máximo de valor agregado en el país para obtener un adecuado ingreso para el trabajo nacional, para promover, proteger y conservar las actividades nacionales productivas de bienes y servicios, los recursos naturales, las especies animales y vegetales; para la estabilización de los precios internos a niveles convenientes y mantener el volumen adecuado a las necesidades de abastecimiento del mercado interno, propiciar la redistribución de ingresos de actividades favorecidas hacia otras que lo son menos y atender las funciones fiscales; el Estado Nacional ha establecido derechos de exportación a determinados productos.
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> Si nos tomamos el trabajo de leer lo que podríamos llamar la plataforma política del año 2003, podremos comprobar que las retenciones a las exportaciones eran un impuesto distorsivo necesario durante la emergencia para intentar paliar los efectos, justamente, de la crisis, con la promesa de su eliminación a la brevedad posible. Este considerando no hace referencia a nada de eso, como se ve. Queda a cargo del Poder Ejecutivo determinar qué actividades son favorecidas, cuáles no, cuándo, cómo y en qué proporción, etc.
>
> Que en ese orden, adoptamos esta medida para crear un FONDO FEDERAL SOLIDARIO que tenga por destino financiar obras que contribuyan a la mejora de la infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, de vivienda y vial en ámbitos urbanos o rurales.
>
> No queremos cansar a nuestros amables lectores con estas transcripciones, pero no podemos dejar de comentar éste considerando en particular. La financiación a la que hace referencia este párrafo es prácticamente la misma que la del decreto según el cual el Poder Ejecutivo iba a destinar los excedentes de retenciones surgidos de la Resolución 125, cosa que se frustró como consecuencia de lo ocurrido en el Senado, que es de todos conocido. Cabe preguntarse por qué razón durante todos estos meses no se hizo esto, y también por qué razón eran necesarios ingresos adicionales provenientes de las retenciones móviles para hacerlo hace apenas unos meses, cuando la situación internacional era absolutamente mejor que la actual, y ahora no hacen falta tales recursos. O también por qué ahora puede disponerse del 30% de los fondos provenientes de estas retenciones y antes, cuando la soja valía el doble, no. Todo esto es incomprensible.
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> Lo que no es incomprensible es que las provincias están en su mayoría con la soga al cuello en materia financiera y que la situación se ha tornado insostenible. También es rigurosamente cierto que esta suerte de coparticipación crea en gobernadores e intendentes un verdadero conflicto de intereses, como consecuencia de que ahora recibirán recursos (al menos promesas de ello) y no será simplemente que el Estado Nacional se los quite vía retenciones. En otras palabras: los ruralistas no podrán cargar contra sus diputados y senadores como venían haciéndolo, porque ahora al menos una parte del dinero, un resto, les volverá.
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> Pero es un resto, insistimos. Porque justamente los derechos de exportación el gobierno considera que no son coparticipables en virtud de lo dispuesto en el artículo 4º de la Constitución (lo dice específicamente otro de los considerandos).
>
> Es la soja y es el 30% porque la señora presidenta, su marido y su grupo íntimo han considerado que así está bien. Podría haber sido otro número, otros productos, algunos, todos o ninguno. La señora presidenta y su marido, más tres o cuatro personas más, lo decidirán. O lo cambiarán esta noche, o mañana. O no.
>
> Mientras tanto, desde la ONCCA otros funcionarios deciden si alguien puede exportar, cuánto, cuándo, cómo, en qué condiciones.
>
> Y otros funcionarios deciden cuál será la inflación de cada mes a informar por el INDEC. Y cuál la desocupación, o el índice de pobreza. O lo que fuere.
>
> Estamos realmente en el reino de la arbitrariedad. Los diputados que acaban de votar el adelanto de las elecciones simplemente fueron a levantar la mano porque así se lo ordenaron, como lo hicieron todos estos años. El problema está en que la oposición está cada vez más unida y junta más gente. Por eso la intención de sesionar para tratar el tema de las retenciones juntó nada menos que a 109 diputados, una cifra muy grande y cercana a los 129 necesarios para tener quórum. Y esto, dicen no pocos analistas, asustó al matrimonio presidencial.
>
> Es muy probable que así hubiera ocurrido. No lo sabemos. Pero queda en el aire la sensación de que algo de eso hubo.
>
> Nos cabe decir, a modo de reflexión, que esta medida con toda seguridad no será de cumplimiento efectivo, como no lo han sido tantas medidas tomadas de apuro especialmente durante el gobierno de la señora Cristina Fernández.
>
> El colofón de todo esto es que los ruralistas no se ven beneficiados con esta curiosa medida. Y cuando algunos ministros han salido a mencionar días pasados cuántos fondos habían sido destinados al sector como producto de la emergencia agropecuaria, resultó cuando menos grotesco oír las cifras. Dos mil millones de pesos en números redondos, para una producción primaria que supera en grandes rasgos anualmente los 150 mil millones, con retenciones que llegaron a cifras inusitadas, del orden de los 40.000 millones de pesos. Y encima el dinero devuelto está considerado en la vieja ley de emergencia agropecuaria, y que el gobierno no hizo más que avanzar en su cumplimiento.
>
> Al momento de concluir estas líneas, nos enteramos de que un nuevo paro de actividades se iniciará esta noche por una semana. Los dirigentes hablan de lo alentar cortes de rutas, y piden a los funcionarios que no los alienten tampoco con declaraciones insultantes como suelen hacer.
>
> La verdad es que insistimos en señalar nuestra desazón. Ayer mismo estaba cortado el puente Pueyrredón por un grupo piquetero, pero los funcionarios se quejaban de los cortes de ruta de sectores del campo. Distinta vara para medir lo mismo, tal como lo ha señalado de manera desfachatada el propio presidente del partido justicialista en más de una oportunidad.
>
> Esperemos que finalmente todos y cada uno de los actores de esta tragicomedia, que en definitiva somos todos, hagamos algo por mejorar esto. Hay que terminar con la arbitrariedad y volver al Estado de Derecho, si es que alguna vez verdaderamente existió.
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> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 20 de marzo de 2009
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LOS SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUALES (22/3/09)
Segunda Opinión
LOS SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
La presentación ante la consabida claque oficialista, de un anteproyecto de ley de radiodifusión encierra no pocas zonas oscuras en materia de libertad de prensa y demasiada politiquería
La presidenta de la Nación presentó en el teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de una ley destinada a sustituir la vieja norma proveniente del gobierno militar en un marco de referencia político partidista, indigno desde cualquier punto de vista que se lo mire, para tal presentación.
Primero habrá que decir que el pasado peronista, y el presente inclusive, no ha sido referencial para la libertad de pensar en la Argentina. Desde sus albores antidemocráticos con el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, Perón atacó a la prensa en todas sus formas posibles. El acto más vandálico fue el de la expropiación del diario La Prensa, en ese entonces y por varias décadas el órgano periodístico de mayor difusión y prestigio en el país, y uno de los 10 primeros del mundo.
En la presentación del anteproyecto, las gradas estaban ocupadas por grupos de punteros y conchabados que gritaban en contra del diario Clarín siguiendo, evidentemente, las órdenes de Néstor Kirchner, sin que la señora pidiera ni siquiera por cortesía con el mundo civilizado, que la horda hiciera un piadoso silencio para que ella, justamente, pudiera hablar. Del mismo modo que no hace tanto le pidió al de la corneta que se callara. Por supuesto que la cortesía que mencionamos, no es más que un rasgo de urbanidad esperado. Porque el fondo de esta cuestión es que el proyecto de servicios de comunicación audiovisual pretende ser el paradigma de la libertad de prensa, tal como se lo describe en medios oficiales y oficialistas, al mismo tiempo que la claque insulta a medios que ejercen tal libertad porque lo que dicen o hacen no es de su agrado. O más bien no es del agrado del matrimonio presidencial.
Estamos entonces ante la realidad histórico política de que el lobo en el gallinero pide por la liberación de las gallinas, más o menos. Mientras se trina a los cuatro vientos que la vieja ley de Radiodifusión proviene de la dictadura militar, se hace un vergonzante mutis respecto de que el ComFeR también proviene de un gobierno militar. Y es precisamente en el seno de este Comité, de claro origen y rango fascista, de donde surge la redacción del modelo que confunde adrede la libertad de expresión con un difuso servicio. Esto, que puede parecer irrelevante, no lo es. Porque un servicio, si es público, entra en un rango muy diferente al del artículo 14 de la Constitución Nacional respecto de la difusión de ideas sin censura previa.
Nuevamente vemos aparecer trabajos relacionados con la manera de difundir en los medios ciertos actos o situaciones de la vida cotidiana. Los argumentos que se vierten respecto de estos, son los mismos que utiliza el matrimonio presidencial. Un crimen difundido 33 veces, hace pensar a la población que hubo 33 crímenes. De tal modo que el ComFer o la nueva ley regulatoria y su reglamentación serán los encargados de decirnos cuántas veces, cómo, dónde, por qué y a qué hora y por qué medio habrán de difundirse estas noticias. Y esto en nombre de la libertad de expresión.
La impresionante carga de autoritarismo reinante no llega sola. Hay un caldo de cultivo evidente en la propia población, que muchas veces por una razón o por otra termina consintiendo con su voto la anormal creencia de que la culpa de lo que pasa es de los mensajeros. Es por eso que personajes francamente irrelevantes y marginales como Pérsico o D Elía pasan a tener una preponderancia pública que jamás tendrían en las urnas.
El gobierno kirchnerista ha ocupado buena parte de su mandato en mentirle a la gente de la manera más artera. Desde la reiterada emergencia económica votada año tras año por genuflexos diputados y senadores, pasando por el robo a las AFJP, la constante búsqueda de enemigos o el suministro de datos amañados del INdeC. Todo ha sido posible en estos años. Un personaje de historieta como Guillermo Moreno, patotero que aparece en una Plaza de Mayo grotescamente “liberada” por el apañamiento policial kirchnerista, secundado por patovica de poca monta. O un D Elía golpeador mañero y tramposo tomado por las cámaras de una televisión que luego fue cuestionada nada menos que por el decanato de Ciencias Sociales que sin embargo mucho se cuidó de mencionar siquiera la agresión consentida por el gobierno todo, incluida la propia presidenta que dos días después tuvo al cobardón piquetero junto a ella en un acto en Parque Sarmiento. Y ni qué decir de las expresiones de ese mismo personaje respecto de su odio de clases manifestadas en un programa radial conducido por un actor devenido en periodista.
Este gobierno kirchnerista, plagado de antecedentes de arbitrariedad y autoritarismo, acusador desde sus tiempos de Santa Cruz de cuanto medio se dignara cuestionar algo de su accionar. Maniqueo, sectario, clasista, oportunista. Este gobierno, luego de haber bancado casi 6 años la ley de la dictadura sale ahora, en medio del impresionante desajuste provocado por el adelantamiento cobarde y maltrecho de las elecciones legislativas, más la amenaza del piquetero Pérsico de abandonar el barco, más el permanente ataque a la libertad de prensa manifestado no sólo en los insultos y descalificaciones, sino en los canales de televisión y la radio del gobierno, que son genuinos panfletos comparables únicamente con el recordado Pravda o con el incomprensible Granma, sino por el propio grupo de adulones presidenciales en un teatro de La Plata, más todo lo que acontece con el llamado campo, más la permanente alusión a medios como Clarín corroborada por panfletarios bastardos y torpes; este gobierno, decimos, pretende convertirse en paladín de la libertad de prensa, para lo cual envía un proyecto de ley confeccionado entre otros, por el “coordinador general” del ComFer, hito de la dictadura militar lanussista, Luis Lazzaro, que entre otras paparruchadas ha dicho y publicado lo siguiente:
La vieja ley de radiodifusión, sancionada durante la última dictadura militar (no como el ente que el coordina, que fue sancionado durante la anteúltima dictadura militar pero bien que se guarda de decirlo) y empeorada por el afán neoliberal de los 90 (y que 6 años de gobierno kirchnerista no se dignaron corregir) está hoy en el centro de los debates. Sólo algunos nostálgicos del autoritarismo militar (¿el ComFer?) o de mercado podrían negarse al debate propuesto por la presidenta... El sofisma es evidente. El militarismo es autoritario por definición y el mercado es la libertad por definición. Por lo tanto mencionar lo primero es redundante y lo segundo es absurdo e inconsistente. Aparte, claro está, de que el kirchnerismo adhirió en forma ferviente al modelo neoliberal al que se refiere seguramente sin tener idea de lo que dice, este señor. Y tal vez es por eso que mantuvo el esquema durante 6 largos años. Y si hubiera otra explicación debería darla él, ¿no es verdad?.
Lo dicho por este personaje es enriquecedor en materia de deseos de coartar libertades. Veamos un párrafo más.
Argentina (sic, por la Argentina) merece que las políticas de comunicación asuman que se trata de un bien social, que no puede estar esclavizado a las leyes de mercado en un puñado de ciudades. Lo de bien social es una vieja casete de los llamados progres argentinos, jamás definido y aclarado como jamás han definido ni aclarado prácticamente ninguna de sus consignas y etiquetas. Lo cierto es que en un país donde existe la propiedad privada crear una categoría intermedia donde determinadas propiedades pasan a ser sociales abre las puertas al grupo de iluminados del que seguramente Lazzaro cree formar parte que nos dirán qué cosa nos conviene más, y sobre todo nos lo dirán partiendo de las decisiones políticas de un gobierno a todas luces autoritario y casi monárquico que saca a relucir tal logro a 6 años de haber comenzado y no antes.
Acabamos de volver del Sur argentino. De ciudades como Esquel o pueblos como Trevelin. Podemos asegurar a quien quiera saberlo que allí solamente ingresa una AM: Radio Nacional, que tiene una programación similar a lo que podría ser en televisión el Canal Encuentro o la Televisión Pública, es decir un panfleto de poca monta al servicio de los políticos de turno en el poder hoy. ¿Dónde están los medios provenientes del puñado de grandes ciudades esclavizadas por la ley del mercado?
Si en la Argentina hay una esclavitud mediática esa es la que proviene de los medios públicos, regenteados por amigos y preferidos del poder político de turno, que llegan a todos los rincones de la república con su carga ideológica, perversa y sobre todo ignorante. Y son los poderes públicos los que tratan de digitar, publicidad oficial mediante, a los medios privados, como todo el mundo sabe desde hace varias décadas. Y si no logran así, los clausuran, como el líder del movimiento lo hiciera con el diario La Prensa, o los suspenden, como la tercera esposa del líder lo hiciera con el diario La Opinión. O los expropian a mano armada, como ocurriera con los canales de televisión en 1973. Y esto por citar algunos ejemplos, claro está.
En todo el artículo que estamos comentando (publicado por el Sr. Lazzaro en la edición de ayer sábado de Perfil) no hay una sola mención a los medios estatales de difusión. Como no suele haberla de los bancos estatales cuando se habla de los bancos. Ni suele haberla de los crímenes cuando se trata de los crímenes de los amigos del poder. Pero ahí están.
Y para no abusar, un parrafito final de este mismo señor se refiere a las comunidades alejadas donde muchas veces se encuentran nuestros pueblos originarios Ya citamos qué se oye y qué se ve en tales comunidades alejadas. Pero avancemos un poquito más: ¿nosotros no tenemos los mismos derechos que los llamados pueblos originarios? y si es así, ¿por qué la distinción, amigos del INADI?
Y si no es así, ¿por qué no es así? Alguna vez tendremos que empezar a preguntarnos qué cornos somos todos nosotros, si somos hijos o nietos o biznietos de inmigrantes, ya que originarios parece que no somos y cabe preguntarse qué destino nos cabe. Ello aparte, claro está, que un oriundo de un pueblo no originario como el Sr. Lázzaro, siguiendo sus parámetros, les diga a los pueblos originarios qué es lo que a ellos les conviene. Y a nosotros no.
Bien, y para terminar, haremos referencia también a un artículo publicado por Julio Bárbaro que supo ser interventor o como se llame del engendro dictatorial llamado ComFer durante todo el gobierno de Néstor Kirchner. Para no hacerlo demasiado largo (pedimos disculpas por eso), buscamos un párrafo que por su elocuencia dejará pasmado al más pintado.
Otro tema distinto es la publicidad del Estado, donde si algún juez liberal considera que les toca a todos por igual es porque desprecia la democracia. En nuestra realidad el Estado tiene adeptos y enemigos. Con Menem y Cavallo nos vendieron hasta lo que no teníamos, esas empresas son las que financian a los opositores al Estado, que al menos éste pueda sostener a los otros, a aquellos que por defenderlo no reciben publicidad privada.
Increíble y patético. Por un lado confunde de una manera casi infantil Estado con Gobierno, y no creemos que lo haga por casualidad. Por otro lado habla de un juez liberal que tal vez considere que la publicidad estatal debe repartirse a todos por igual, cuando la doctrina liberal, que sin duda Bárbaro conoce, no dice eso, sino que habla de la igualdad ante la ley. La Constitución habla de la igualdad ante la ley, Bárbaro. Bárbaro, o bárbaro, con minúscula.
La igualdad ante la ley distingue entre quienes son idóneos y quienes no lo son. Entre quienes son dignos y quienes no lo son. Pero la igualdad según la cual todos deben recibir lo mismo no es un principio liberal. Al contrario, es un principio totalitario según el cual cada uno debe aportar según su capacidad y recibir según su necesidad. Y ese principio, no es liberal, Bárbaro. Bárbaro.
Por eso cuando este señor habla de repartir la publicidad entre quienes la necesitan porque no reciben publicidad privada, lo que está diciendo es que hay que repartirla según la necesidad de ellos. Lo que está priorizando no es cuáles medios son los más leídos, sino cuáles son los más necesitados. Pero resulta, querido bárbaro, que la publicidad se hace justamente para que la lea o la vea la gente, no para que reciban dinero algunos medios que no reciben publicidad privada. Para eso están los subsidios, las desgravaciones impositivas o lo que sea, bárbaro.
El Estado da a publicidad sus actos y debe hacerlo por imperio constitucional. No hacer propaganda con los dineros públicos sino dar a publicidad sus actos. El Estado no tiene adeptos y enemigos, es el gobierno quien los tiene. Y así es la vida en democracia, justamente, Bárbaro, o bárbaro.
Lo que Menem hizo, con Cavallo o sin él, fue refrendado por las elecciones presidenciales del 95 luego de la reforma presidencial del 94, avalada entre otros por el matrimonio Kirchner. Y por el alfonsinismo.
Y por todos los que en ese momento tenían algo que ver con ese gobierno y hoy parece que nada tuvieron con él. Lo que Cavallo y Menem por otra parte pudieron haber hecho al vender lo que vendieron, nada tiene que ver con la libertad de prensa que nunca antes, y mucho menos ahora, estuvo tan garantizada como en esos años como lo dice cualquier periodista medianamente honesto que no tenga miedo de decirlo. Y aún si así no fuera, nada tiene que ver la privatización de lo que fuere con la ley de radiodifusión sostenida por el Matrimonio durante 6 años.
Quizás sobre recordar que este señor Bárbaro, además de interventor en el órgano de control por excelencia de los militares sobre los medios de difusión durante la era kirchnerista, supo ser secretario de cultura de Carlos Menem, y también asesor de Carlos Corach, según puede verse en varias páginas de antecedentes en Internet. Nada define a nadie, pero nadie deja de tener un pasado, señores.
Pongamos las cosas en su lugar primero, y luego si hay lugar para el debate debatamos, con todo gusto. Pero no dejemos de recordar que toda regulación es una limitación a la libertad. Y quienes sostienen, como Lazzaro, que el mercado es una tiranía, no parecen haber entendido lo que hoy mismo pasa en el mundo. El odiado mercado, tarde o temprano se devora a los peores. Y cuando el intervencionismo regulatorio pretende reemplazarlo, el mercado se devora al intervencionismo. Crudo, pero es así.
Pero no sólo eso, sino que además, estos señores pretenden reemplazar al odiado mercado por sus decisiones personales. Eso hicieron durante 70 años con la Agencia soviética Tass, por ejemplo. Eso intenta desde su creación hacer Télam entre nosotros. Ellos son los que habrán de decirnos cuáles son los contenidos culturales de los canales de televisión. Ya pasó en la Argentina, donde conductores como Roberto Galán o Mirtha Legrand fueron prohibidos por gobiernos supuestamente democráticos y peronistas, dado que sus programas no se condecían a su juicio con las necesidades de la población. Y estos señores llaman ahora autoritarios a quienes pretenden que el ejercicio de la radiodifusión sea libre. Increíble.
El caballito de batalla de que los grandes grupos económicos hacen lo que quieren con las opiniones de la gente, no se condice con la actitud asumida el monopolio estatal de canal 7 o de radio Nacional en todo el territorio de la República. Los grandes grupos económicos no pueden con Internet, no pueden con la difusión mediante mil maneras diferentes, incluso de mensajes de texto, de todas y cada una de las ideas.
Estos señores le tienen mucho miedo a la libertad de pensar. Es obvio. El matrimonio presidencial lo demuestra todos los los días en sus reiterativos y primitivos discursos de barricada. Le temen a Clarín, o a La Nación, o a Marcelo Tinelli. Y quieren reemplazarlos por la impresentable programación de canales y radios del Estado, al servicio de una propaganda pasada de moda, anquilosada. Propaganda que es sostenida además por la actitud de supuestos intelectuales que no trepidan en meter en sus bolsillos los dineros de las gentes mientras millones de argentinos se sumen en la pobreza, sabiendo por lo demás que la genuina libertad de expresión, sobre todo en un medio público, incluye desde siempre mostrar todos los pensamientos e ideas. Basta ver un par de horas el canal Encuentro para comprobar el grado panfletario que asume, como canal, y con sus cómplices.
Mientras tanto, leemos en el diario que Bauer ha sido retado por el ex presidente Kirchner, dado que no politiza lo suficiente al Canal 7.
¿Realmente alguien puede creer que esta gente está sinceramente persiguiendo una mejor asignación de los recursos mediáticos para que la población reciba toda clase de opiniones? ¿Estos gobernantes maniqueos, insultadores, descalificadores incluso a nivel internacional de medios de difusión pueden querer eso? ¿Quienes trabajan en organismos como el ComFer o el Observatorio de Medios pueden desear sinceramente la libertad de expresión?.
Acá hay que sacarse la careta de una buena vez, señores. Esta gente lo que desea es que los medios digan lo que ellos quieren, como hacía justamente Juan Perón. Y lo demuestran todos los días. Esta es la pura verdad. Les guste o no que se la digan.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 22 de marzo de 2009
LOS SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
La presentación ante la consabida claque oficialista, de un anteproyecto de ley de radiodifusión encierra no pocas zonas oscuras en materia de libertad de prensa y demasiada politiquería
La presidenta de la Nación presentó en el teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de una ley destinada a sustituir la vieja norma proveniente del gobierno militar en un marco de referencia político partidista, indigno desde cualquier punto de vista que se lo mire, para tal presentación.
Primero habrá que decir que el pasado peronista, y el presente inclusive, no ha sido referencial para la libertad de pensar en la Argentina. Desde sus albores antidemocráticos con el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, Perón atacó a la prensa en todas sus formas posibles. El acto más vandálico fue el de la expropiación del diario La Prensa, en ese entonces y por varias décadas el órgano periodístico de mayor difusión y prestigio en el país, y uno de los 10 primeros del mundo.
En la presentación del anteproyecto, las gradas estaban ocupadas por grupos de punteros y conchabados que gritaban en contra del diario Clarín siguiendo, evidentemente, las órdenes de Néstor Kirchner, sin que la señora pidiera ni siquiera por cortesía con el mundo civilizado, que la horda hiciera un piadoso silencio para que ella, justamente, pudiera hablar. Del mismo modo que no hace tanto le pidió al de la corneta que se callara. Por supuesto que la cortesía que mencionamos, no es más que un rasgo de urbanidad esperado. Porque el fondo de esta cuestión es que el proyecto de servicios de comunicación audiovisual pretende ser el paradigma de la libertad de prensa, tal como se lo describe en medios oficiales y oficialistas, al mismo tiempo que la claque insulta a medios que ejercen tal libertad porque lo que dicen o hacen no es de su agrado. O más bien no es del agrado del matrimonio presidencial.
Estamos entonces ante la realidad histórico política de que el lobo en el gallinero pide por la liberación de las gallinas, más o menos. Mientras se trina a los cuatro vientos que la vieja ley de Radiodifusión proviene de la dictadura militar, se hace un vergonzante mutis respecto de que el ComFeR también proviene de un gobierno militar. Y es precisamente en el seno de este Comité, de claro origen y rango fascista, de donde surge la redacción del modelo que confunde adrede la libertad de expresión con un difuso servicio. Esto, que puede parecer irrelevante, no lo es. Porque un servicio, si es público, entra en un rango muy diferente al del artículo 14 de la Constitución Nacional respecto de la difusión de ideas sin censura previa.
Nuevamente vemos aparecer trabajos relacionados con la manera de difundir en los medios ciertos actos o situaciones de la vida cotidiana. Los argumentos que se vierten respecto de estos, son los mismos que utiliza el matrimonio presidencial. Un crimen difundido 33 veces, hace pensar a la población que hubo 33 crímenes. De tal modo que el ComFer o la nueva ley regulatoria y su reglamentación serán los encargados de decirnos cuántas veces, cómo, dónde, por qué y a qué hora y por qué medio habrán de difundirse estas noticias. Y esto en nombre de la libertad de expresión.
La impresionante carga de autoritarismo reinante no llega sola. Hay un caldo de cultivo evidente en la propia población, que muchas veces por una razón o por otra termina consintiendo con su voto la anormal creencia de que la culpa de lo que pasa es de los mensajeros. Es por eso que personajes francamente irrelevantes y marginales como Pérsico o D Elía pasan a tener una preponderancia pública que jamás tendrían en las urnas.
El gobierno kirchnerista ha ocupado buena parte de su mandato en mentirle a la gente de la manera más artera. Desde la reiterada emergencia económica votada año tras año por genuflexos diputados y senadores, pasando por el robo a las AFJP, la constante búsqueda de enemigos o el suministro de datos amañados del INdeC. Todo ha sido posible en estos años. Un personaje de historieta como Guillermo Moreno, patotero que aparece en una Plaza de Mayo grotescamente “liberada” por el apañamiento policial kirchnerista, secundado por patovica de poca monta. O un D Elía golpeador mañero y tramposo tomado por las cámaras de una televisión que luego fue cuestionada nada menos que por el decanato de Ciencias Sociales que sin embargo mucho se cuidó de mencionar siquiera la agresión consentida por el gobierno todo, incluida la propia presidenta que dos días después tuvo al cobardón piquetero junto a ella en un acto en Parque Sarmiento. Y ni qué decir de las expresiones de ese mismo personaje respecto de su odio de clases manifestadas en un programa radial conducido por un actor devenido en periodista.
Este gobierno kirchnerista, plagado de antecedentes de arbitrariedad y autoritarismo, acusador desde sus tiempos de Santa Cruz de cuanto medio se dignara cuestionar algo de su accionar. Maniqueo, sectario, clasista, oportunista. Este gobierno, luego de haber bancado casi 6 años la ley de la dictadura sale ahora, en medio del impresionante desajuste provocado por el adelantamiento cobarde y maltrecho de las elecciones legislativas, más la amenaza del piquetero Pérsico de abandonar el barco, más el permanente ataque a la libertad de prensa manifestado no sólo en los insultos y descalificaciones, sino en los canales de televisión y la radio del gobierno, que son genuinos panfletos comparables únicamente con el recordado Pravda o con el incomprensible Granma, sino por el propio grupo de adulones presidenciales en un teatro de La Plata, más todo lo que acontece con el llamado campo, más la permanente alusión a medios como Clarín corroborada por panfletarios bastardos y torpes; este gobierno, decimos, pretende convertirse en paladín de la libertad de prensa, para lo cual envía un proyecto de ley confeccionado entre otros, por el “coordinador general” del ComFer, hito de la dictadura militar lanussista, Luis Lazzaro, que entre otras paparruchadas ha dicho y publicado lo siguiente:
La vieja ley de radiodifusión, sancionada durante la última dictadura militar (no como el ente que el coordina, que fue sancionado durante la anteúltima dictadura militar pero bien que se guarda de decirlo) y empeorada por el afán neoliberal de los 90 (y que 6 años de gobierno kirchnerista no se dignaron corregir) está hoy en el centro de los debates. Sólo algunos nostálgicos del autoritarismo militar (¿el ComFer?) o de mercado podrían negarse al debate propuesto por la presidenta... El sofisma es evidente. El militarismo es autoritario por definición y el mercado es la libertad por definición. Por lo tanto mencionar lo primero es redundante y lo segundo es absurdo e inconsistente. Aparte, claro está, de que el kirchnerismo adhirió en forma ferviente al modelo neoliberal al que se refiere seguramente sin tener idea de lo que dice, este señor. Y tal vez es por eso que mantuvo el esquema durante 6 largos años. Y si hubiera otra explicación debería darla él, ¿no es verdad?.
Lo dicho por este personaje es enriquecedor en materia de deseos de coartar libertades. Veamos un párrafo más.
Argentina (sic, por la Argentina) merece que las políticas de comunicación asuman que se trata de un bien social, que no puede estar esclavizado a las leyes de mercado en un puñado de ciudades. Lo de bien social es una vieja casete de los llamados progres argentinos, jamás definido y aclarado como jamás han definido ni aclarado prácticamente ninguna de sus consignas y etiquetas. Lo cierto es que en un país donde existe la propiedad privada crear una categoría intermedia donde determinadas propiedades pasan a ser sociales abre las puertas al grupo de iluminados del que seguramente Lazzaro cree formar parte que nos dirán qué cosa nos conviene más, y sobre todo nos lo dirán partiendo de las decisiones políticas de un gobierno a todas luces autoritario y casi monárquico que saca a relucir tal logro a 6 años de haber comenzado y no antes.
Acabamos de volver del Sur argentino. De ciudades como Esquel o pueblos como Trevelin. Podemos asegurar a quien quiera saberlo que allí solamente ingresa una AM: Radio Nacional, que tiene una programación similar a lo que podría ser en televisión el Canal Encuentro o la Televisión Pública, es decir un panfleto de poca monta al servicio de los políticos de turno en el poder hoy. ¿Dónde están los medios provenientes del puñado de grandes ciudades esclavizadas por la ley del mercado?
Si en la Argentina hay una esclavitud mediática esa es la que proviene de los medios públicos, regenteados por amigos y preferidos del poder político de turno, que llegan a todos los rincones de la república con su carga ideológica, perversa y sobre todo ignorante. Y son los poderes públicos los que tratan de digitar, publicidad oficial mediante, a los medios privados, como todo el mundo sabe desde hace varias décadas. Y si no logran así, los clausuran, como el líder del movimiento lo hiciera con el diario La Prensa, o los suspenden, como la tercera esposa del líder lo hiciera con el diario La Opinión. O los expropian a mano armada, como ocurriera con los canales de televisión en 1973. Y esto por citar algunos ejemplos, claro está.
En todo el artículo que estamos comentando (publicado por el Sr. Lazzaro en la edición de ayer sábado de Perfil) no hay una sola mención a los medios estatales de difusión. Como no suele haberla de los bancos estatales cuando se habla de los bancos. Ni suele haberla de los crímenes cuando se trata de los crímenes de los amigos del poder. Pero ahí están.
Y para no abusar, un parrafito final de este mismo señor se refiere a las comunidades alejadas donde muchas veces se encuentran nuestros pueblos originarios Ya citamos qué se oye y qué se ve en tales comunidades alejadas. Pero avancemos un poquito más: ¿nosotros no tenemos los mismos derechos que los llamados pueblos originarios? y si es así, ¿por qué la distinción, amigos del INADI?
Y si no es así, ¿por qué no es así? Alguna vez tendremos que empezar a preguntarnos qué cornos somos todos nosotros, si somos hijos o nietos o biznietos de inmigrantes, ya que originarios parece que no somos y cabe preguntarse qué destino nos cabe. Ello aparte, claro está, que un oriundo de un pueblo no originario como el Sr. Lázzaro, siguiendo sus parámetros, les diga a los pueblos originarios qué es lo que a ellos les conviene. Y a nosotros no.
Bien, y para terminar, haremos referencia también a un artículo publicado por Julio Bárbaro que supo ser interventor o como se llame del engendro dictatorial llamado ComFer durante todo el gobierno de Néstor Kirchner. Para no hacerlo demasiado largo (pedimos disculpas por eso), buscamos un párrafo que por su elocuencia dejará pasmado al más pintado.
Otro tema distinto es la publicidad del Estado, donde si algún juez liberal considera que les toca a todos por igual es porque desprecia la democracia. En nuestra realidad el Estado tiene adeptos y enemigos. Con Menem y Cavallo nos vendieron hasta lo que no teníamos, esas empresas son las que financian a los opositores al Estado, que al menos éste pueda sostener a los otros, a aquellos que por defenderlo no reciben publicidad privada.
Increíble y patético. Por un lado confunde de una manera casi infantil Estado con Gobierno, y no creemos que lo haga por casualidad. Por otro lado habla de un juez liberal que tal vez considere que la publicidad estatal debe repartirse a todos por igual, cuando la doctrina liberal, que sin duda Bárbaro conoce, no dice eso, sino que habla de la igualdad ante la ley. La Constitución habla de la igualdad ante la ley, Bárbaro. Bárbaro, o bárbaro, con minúscula.
La igualdad ante la ley distingue entre quienes son idóneos y quienes no lo son. Entre quienes son dignos y quienes no lo son. Pero la igualdad según la cual todos deben recibir lo mismo no es un principio liberal. Al contrario, es un principio totalitario según el cual cada uno debe aportar según su capacidad y recibir según su necesidad. Y ese principio, no es liberal, Bárbaro. Bárbaro.
Por eso cuando este señor habla de repartir la publicidad entre quienes la necesitan porque no reciben publicidad privada, lo que está diciendo es que hay que repartirla según la necesidad de ellos. Lo que está priorizando no es cuáles medios son los más leídos, sino cuáles son los más necesitados. Pero resulta, querido bárbaro, que la publicidad se hace justamente para que la lea o la vea la gente, no para que reciban dinero algunos medios que no reciben publicidad privada. Para eso están los subsidios, las desgravaciones impositivas o lo que sea, bárbaro.
El Estado da a publicidad sus actos y debe hacerlo por imperio constitucional. No hacer propaganda con los dineros públicos sino dar a publicidad sus actos. El Estado no tiene adeptos y enemigos, es el gobierno quien los tiene. Y así es la vida en democracia, justamente, Bárbaro, o bárbaro.
Lo que Menem hizo, con Cavallo o sin él, fue refrendado por las elecciones presidenciales del 95 luego de la reforma presidencial del 94, avalada entre otros por el matrimonio Kirchner. Y por el alfonsinismo.
Y por todos los que en ese momento tenían algo que ver con ese gobierno y hoy parece que nada tuvieron con él. Lo que Cavallo y Menem por otra parte pudieron haber hecho al vender lo que vendieron, nada tiene que ver con la libertad de prensa que nunca antes, y mucho menos ahora, estuvo tan garantizada como en esos años como lo dice cualquier periodista medianamente honesto que no tenga miedo de decirlo. Y aún si así no fuera, nada tiene que ver la privatización de lo que fuere con la ley de radiodifusión sostenida por el Matrimonio durante 6 años.
Quizás sobre recordar que este señor Bárbaro, además de interventor en el órgano de control por excelencia de los militares sobre los medios de difusión durante la era kirchnerista, supo ser secretario de cultura de Carlos Menem, y también asesor de Carlos Corach, según puede verse en varias páginas de antecedentes en Internet. Nada define a nadie, pero nadie deja de tener un pasado, señores.
Pongamos las cosas en su lugar primero, y luego si hay lugar para el debate debatamos, con todo gusto. Pero no dejemos de recordar que toda regulación es una limitación a la libertad. Y quienes sostienen, como Lazzaro, que el mercado es una tiranía, no parecen haber entendido lo que hoy mismo pasa en el mundo. El odiado mercado, tarde o temprano se devora a los peores. Y cuando el intervencionismo regulatorio pretende reemplazarlo, el mercado se devora al intervencionismo. Crudo, pero es así.
Pero no sólo eso, sino que además, estos señores pretenden reemplazar al odiado mercado por sus decisiones personales. Eso hicieron durante 70 años con la Agencia soviética Tass, por ejemplo. Eso intenta desde su creación hacer Télam entre nosotros. Ellos son los que habrán de decirnos cuáles son los contenidos culturales de los canales de televisión. Ya pasó en la Argentina, donde conductores como Roberto Galán o Mirtha Legrand fueron prohibidos por gobiernos supuestamente democráticos y peronistas, dado que sus programas no se condecían a su juicio con las necesidades de la población. Y estos señores llaman ahora autoritarios a quienes pretenden que el ejercicio de la radiodifusión sea libre. Increíble.
El caballito de batalla de que los grandes grupos económicos hacen lo que quieren con las opiniones de la gente, no se condice con la actitud asumida el monopolio estatal de canal 7 o de radio Nacional en todo el territorio de la República. Los grandes grupos económicos no pueden con Internet, no pueden con la difusión mediante mil maneras diferentes, incluso de mensajes de texto, de todas y cada una de las ideas.
Estos señores le tienen mucho miedo a la libertad de pensar. Es obvio. El matrimonio presidencial lo demuestra todos los los días en sus reiterativos y primitivos discursos de barricada. Le temen a Clarín, o a La Nación, o a Marcelo Tinelli. Y quieren reemplazarlos por la impresentable programación de canales y radios del Estado, al servicio de una propaganda pasada de moda, anquilosada. Propaganda que es sostenida además por la actitud de supuestos intelectuales que no trepidan en meter en sus bolsillos los dineros de las gentes mientras millones de argentinos se sumen en la pobreza, sabiendo por lo demás que la genuina libertad de expresión, sobre todo en un medio público, incluye desde siempre mostrar todos los pensamientos e ideas. Basta ver un par de horas el canal Encuentro para comprobar el grado panfletario que asume, como canal, y con sus cómplices.
Mientras tanto, leemos en el diario que Bauer ha sido retado por el ex presidente Kirchner, dado que no politiza lo suficiente al Canal 7.
¿Realmente alguien puede creer que esta gente está sinceramente persiguiendo una mejor asignación de los recursos mediáticos para que la población reciba toda clase de opiniones? ¿Estos gobernantes maniqueos, insultadores, descalificadores incluso a nivel internacional de medios de difusión pueden querer eso? ¿Quienes trabajan en organismos como el ComFer o el Observatorio de Medios pueden desear sinceramente la libertad de expresión?.
Acá hay que sacarse la careta de una buena vez, señores. Esta gente lo que desea es que los medios digan lo que ellos quieren, como hacía justamente Juan Perón. Y lo demuestran todos los días. Esta es la pura verdad. Les guste o no que se la digan.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 22 de marzo de 2009
LOS SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUALES (22/3/09)
Segunda Opinión
LOS SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
La presentación ante la consabida claque oficialista, de un anteproyecto de ley de radiodifusión encierra no pocas zonas oscuras en materia de libertad de prensa y demasiada politiquería
La presidenta de la Nación presentó en el teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de una ley destinada a sustituir la vieja norma proveniente del gobierno militar en un marco de referencia político partidista, indigno desde cualquier punto de vista que se lo mire, para tal presentación.
Primero habrá que decir que el pasado peronista, y el presente inclusive, no ha sido referencial para la libertad de pensar en la Argentina. Desde sus albores antidemocráticos con el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, Perón atacó a la prensa en todas sus formas posibles. El acto más vandálico fue el de la expropiación del diario La Prensa, en ese entonces y por varias décadas el órgano periodístico de mayor difusión y prestigio en el país, y uno de los 10 primeros del mundo.
En la presentación del anteproyecto, las gradas estaban ocupadas por grupos de punteros y conchabados que gritaban en contra del diario Clarín siguiendo, evidentemente, las órdenes de Néstor Kirchner, sin que la señora pidiera ni siquiera por cortesía con el mundo civilizado, que la horda hiciera un piadoso silencio para que ella, justamente, pudiera hablar. Del mismo modo que no hace tanto le pidió al de la corneta que se callara. Por supuesto que la cortesía que mencionamos, no es más que un rasgo de urbanidad esperado. Porque el fondo de esta cuestión es que el proyecto de servicios de comunicación audiovisual pretende ser el paradigma de la libertad de prensa, tal como se lo describe en medios oficiales y oficialistas, al mismo tiempo que la claque insulta a medios que ejercen tal libertad porque lo que dicen o hacen no es de su agrado. O más bien no es del agrado del matrimonio presidencial.
Estamos entonces ante la realidad histórico política de que el lobo en el gallinero pide por la liberación de las gallinas, más o menos. Mientras se trina a los cuatro vientos que la vieja ley de Radiodifusión proviene de la dictadura militar, se hace un vergonzante mutis respecto de que el ComFeR también proviene de un gobierno militar. Y es precisamente en el seno de este Comité, de claro origen y rango fascista, de donde surge la redacción del modelo que confunde adrede la libertad de expresión con un difuso servicio. Esto, que puede parecer irrelevante, no lo es. Porque un servicio, si es público, entra en un rango muy diferente al del artículo 14 de la Constitución Nacional respecto de la difusión de ideas sin censura previa.
Nuevamente vemos aparecer trabajos relacionados con la manera de difundir en los medios ciertos actos o situaciones de la vida cotidiana. Los argumentos que se vierten respecto de estos, son los mismos que utiliza el matrimonio presidencial. Un crimen difundido 33 veces, hace pensar a la población que hubo 33 crímenes. De tal modo que el ComFer o la nueva ley regulatoria y su reglamentación serán los encargados de decirnos cuántas veces, cómo, dónde, por qué y a qué hora y por qué medio habrán de difundirse estas noticias. Y esto en nombre de la libertad de expresión.
La impresionante carga de autoritarismo reinante no llega sola. Hay un caldo de cultivo evidente en la propia población, que muchas veces por una razón o por otra termina consintiendo con su voto la anormal creencia de que la culpa de lo que pasa es de los mensajeros. Es por eso que personajes francamente irrelevantes y marginales como Pérsico o D Elía pasan a tener una preponderancia pública que jamás tendrían en las urnas.
El gobierno kirchnerista ha ocupado buena parte de su mandato en mentirle a la gente de la manera más artera. Desde la reiterada emergencia económica votada año tras año por genuflexos diputados y senadores, pasando por el robo a las AFJP, la constante búsqueda de enemigos o el suministro de datos amañados del INdeC. Todo ha sido posible en estos años. Un personaje de historieta como Guillermo Moreno, patotero que aparece en una Plaza de Mayo grotescamente “liberada” por el apañamiento policial kirchnerista, secundado por patovica de poca monta. O un D Elía golpeador mañero y tramposo tomado por las cámaras de una televisión que luego fue cuestionada nada menos que por el decanato de Ciencias Sociales que sin embargo mucho se cuidó de mencionar siquiera la agresión consentida por el gobierno todo, incluida la propia presidenta que dos días después tuvo al cobardón piquetero junto a ella en un acto en Parque Sarmiento. Y ni qué decir de las expresiones de ese mismo personaje respecto de su odio de clases manifestadas en un programa radial conducido por un actor devenido en periodista.
Este gobierno kirchnerista, plagado de antecedentes de arbitrariedad y autoritarismo, acusador desde sus tiempos de Santa Cruz de cuanto medio se dignara cuestionar algo de su accionar. Maniqueo, sectario, clasista, oportunista. Este gobierno, luego de haber bancado casi 6 años la ley de la dictadura sale ahora, en medio del impresionante desajuste provocado por el adelantamiento cobarde y maltrecho de las elecciones legislativas, más la amenaza del piquetero Pérsico de abandonar el barco, más el permanente ataque a la libertad de prensa manifestado no sólo en los insultos y descalificaciones, sino en los canales de televisión y la radio del gobierno, que son genuinos panfletos comparables únicamente con el recordado Pravda o con el incomprensible Granma, sino por el propio grupo de adulones presidenciales en un teatro de La Plata, más todo lo que acontece con el llamado campo, más la permanente alusión a medios como Clarín corroborada por panfletarios bastardos y torpes; este gobierno, decimos, pretende convertirse en paladín de la libertad de prensa, para lo cual envía un proyecto de ley confeccionado entre otros, por el “coordinador general” del ComFer, hito de la dictadura militar lanussista, Luis Lazzaro, que entre otras paparruchadas ha dicho y publicado lo siguiente:
La vieja ley de radiodifusión, sancionada durante la última dictadura militar (no como el ente que el coordina, que fue sancionado durante la anteúltima dictadura militar pero bien que se guarda de decirlo) y empeorada por el afán neoliberal de los 90 (y que 6 años de gobierno kirchnerista no se dignaron corregir) está hoy en el centro de los debates. Sólo algunos nostálgicos del autoritarismo militar (¿el ComFer?) o de mercado podrían negarse al debate propuesto por la presidenta... El sofisma es evidente. El militarismo es autoritario por definición y el mercado es la libertad por definición. Por lo tanto mencionar lo primero es redundante y lo segundo es absurdo e inconsistente. Aparte, claro está, de que el kirchnerismo adhirió en forma ferviente al modelo neoliberal al que se refiere seguramente sin tener idea de lo que dice, este señor. Y tal vez es por eso que mantuvo el esquema durante 6 largos años. Y si hubiera otra explicación debería darla él, ¿no es verdad?.
Lo dicho por este personaje es enriquecedor en materia de deseos de coartar libertades. Veamos un párrafo más.
Argentina (sic, por la Argentina) merece que las políticas de comunicación asuman que se trata de un bien social, que no puede estar esclavizado a las leyes de mercado en un puñado de ciudades. Lo de bien social es una vieja casete de los llamados progres argentinos, jamás definido y aclarado como jamás han definido ni aclarado prácticamente ninguna de sus consignas y etiquetas. Lo cierto es que en un país donde existe la propiedad privada crear una categoría intermedia donde determinadas propiedades pasan a ser sociales abre las puertas al grupo de iluminados del que seguramente Lazzaro cree formar parte que nos dirán qué cosa nos conviene más, y sobre todo nos lo dirán partiendo de las decisiones políticas de un gobierno a todas luces autoritario y casi monárquico que saca a relucir tal logro a 6 años de haber comenzado y no antes.
Acabamos de volver del Sur argentino. De ciudades como Esquel o pueblos como Trevelin. Podemos asegurar a quien quiera saberlo que allí solamente ingresa una AM: Radio Nacional, que tiene una programación similar a lo que podría ser en televisión el Canal Encuentro o la Televisión Pública, es decir un panfleto de poca monta al servicio de los políticos de turno en el poder hoy. ¿Dónde están los medios provenientes del puñado de grandes ciudades esclavizadas por la ley del mercado?
Si en la Argentina hay una esclavitud mediática esa es la que proviene de los medios públicos, regenteados por amigos y preferidos del poder político de turno, que llegan a todos los rincones de la república con su carga ideológica, perversa y sobre todo ignorante. Y son los poderes públicos los que tratan de digitar, publicidad oficial mediante, a los medios privados, como todo el mundo sabe desde hace varias décadas. Y si no logran así, los clausuran, como el líder del movimiento lo hiciera con el diario La Prensa, o los suspenden, como la tercera esposa del líder lo hiciera con el diario La Opinión. O los expropian a mano armada, como ocurriera con los canales de televisión en 1973. Y esto por citar algunos ejemplos, claro está.
En todo el artículo que estamos comentando (publicado por el Sr. Lazzaro en la edición de ayer sábado de Perfil) no hay una sola mención a los medios estatales de difusión. Como no suele haberla de los bancos estatales cuando se habla de los bancos. Ni suele haberla de los crímenes cuando se trata de los crímenes de los amigos del poder. Pero ahí están.
Y para no abusar, un parrafito final de este mismo señor se refiere a las comunidades alejadas donde muchas veces se encuentran nuestros pueblos originarios Ya citamos qué se oye y qué se ve en tales comunidades alejadas. Pero avancemos un poquito más: ¿nosotros no tenemos los mismos derechos que los llamados pueblos originarios? y si es así, ¿por qué la distinción, amigos del INADI?
Y si no es así, ¿por qué no es así? Alguna vez tendremos que empezar a preguntarnos qué cornos somos todos nosotros, si somos hijos o nietos o biznietos de inmigrantes, ya que originarios parece que no somos y cabe preguntarse qué destino nos cabe. Ello aparte, claro está, que un oriundo de un pueblo no originario como el Sr. Lázzaro, siguiendo sus parámetros, les diga a los pueblos originarios qué es lo que a ellos les conviene. Y a nosotros no.
Bien, y para terminar, haremos referencia también a un artículo publicado por Julio Bárbaro que supo ser interventor o como se llame del engendro dictatorial llamado ComFer durante todo el gobierno de Néstor Kirchner. Para no hacerlo demasiado largo (pedimos disculpas por eso), buscamos un párrafo que por su elocuencia dejará pasmado al más pintado.
Otro tema distinto es la publicidad del Estado, donde si algún juez liberal considera que les toca a todos por igual es porque desprecia la democracia. En nuestra realidad el Estado tiene adeptos y enemigos. Con Menem y Cavallo nos vendieron hasta lo que no teníamos, esas empresas son las que financian a los opositores al Estado, que al menos éste pueda sostener a los otros, a aquellos que por defenderlo no reciben publicidad privada.
Increíble y patético. Por un lado confunde de una manera casi infantil Estado con Gobierno, y no creemos que lo haga por casualidad. Por otro lado habla de un juez liberal que tal vez considere que la publicidad estatal debe repartirse a todos por igual, cuando la doctrina liberal, que sin duda Bárbaro conoce, no dice eso, sino que habla de la igualdad ante la ley. La Constitución habla de la igualdad ante la ley, Bárbaro. Bárbaro, o bárbaro, con minúscula.
La igualdad ante la ley distingue entre quienes son idóneos y quienes no lo son. Entre quienes son dignos y quienes no lo son. Pero la igualdad según la cual todos deben recibir lo mismo no es un principio liberal. Al contrario, es un principio totalitario según el cual cada uno debe aportar según su capacidad y recibir según su necesidad. Y ese principio, no es liberal, Bárbaro. Bárbaro.
Por eso cuando este señor habla de repartir la publicidad entre quienes la necesitan porque no reciben publicidad privada, lo que está diciendo es que hay que repartirla según la necesidad de ellos. Lo que está priorizando no es cuáles medios son los más leídos, sino cuáles son los más necesitados. Pero resulta, querido bárbaro, que la publicidad se hace justamente para que la lea o la vea la gente, no para que reciban dinero algunos medios que no reciben publicidad privada. Para eso están los subsidios, las desgravaciones impositivas o lo que sea, bárbaro.
El Estado da a publicidad sus actos y debe hacerlo por imperio constitucional. No hacer propaganda con los dineros públicos sino dar a publicidad sus actos. El Estado no tiene adeptos y enemigos, es el gobierno quien los tiene. Y así es la vida en democracia, justamente, Bárbaro, o bárbaro.
Lo que Menem hizo, con Cavallo o sin él, fue refrendado por las elecciones presidenciales del 95 luego de la reforma presidencial del 94, avalada entre otros por el matrimonio Kirchner. Y por el alfonsinismo.
Y por todos los que en ese momento tenían algo que ver con ese gobierno y hoy parece que nada tuvieron con él. Lo que Cavallo y Menem por otra parte pudieron haber hecho al vender lo que vendieron, nada tiene que ver con la libertad de prensa que nunca antes, y mucho menos ahora, estuvo tan garantizada como en esos años como lo dice cualquier periodista medianamente honesto que no tenga miedo de decirlo. Y aún si así no fuera, nada tiene que ver la privatización de lo que fuere con la ley de radiodifusión sostenida por el Matrimonio durante 6 años.
Quizás sobre recordar que este señor Bárbaro, además de interventor en el órgano de control por excelencia de los militares sobre los medios de difusión durante la era kirchnerista, supo ser secretario de cultura de Carlos Menem, y también asesor de Carlos Corach, según puede verse en varias páginas de antecedentes en Internet. Nada define a nadie, pero nadie deja de tener un pasado, señores.
Pongamos las cosas en su lugar primero, y luego si hay lugar para el debate debatamos, con todo gusto. Pero no dejemos de recordar que toda regulación es una limitación a la libertad. Y quienes sostienen, como Lazzaro, que el mercado es una tiranía, no parecen haber entendido lo que hoy mismo pasa en el mundo. El odiado mercado, tarde o temprano se devora a los peores. Y cuando el intervencionismo regulatorio pretende reemplazarlo, el mercado se devora al intervencionismo. Crudo, pero es así.
Pero no sólo eso, sino que además, estos señores pretenden reemplazar al odiado mercado por sus decisiones personales. Eso hicieron durante 70 años con la Agencia soviética Tass, por ejemplo. Eso intenta desde su creación hacer Télam entre nosotros. Ellos son los que habrán de decirnos cuáles son los contenidos culturales de los canales de televisión. Ya pasó en la Argentina, donde conductores como Roberto Galán o Mirtha Legrand fueron prohibidos por gobiernos supuestamente democráticos y peronistas, dado que sus programas no se condecían a su juicio con las necesidades de la población. Y estos señores llaman ahora autoritarios a quienes pretenden que el ejercicio de la radiodifusión sea libre. Increíble.
El caballito de batalla de que los grandes grupos económicos hacen lo que quieren con las opiniones de la gente, no se condice con la actitud asumida el monopolio estatal de canal 7 o de radio Nacional en todo el territorio de la República. Los grandes grupos económicos no pueden con Internet, no pueden con la difusión mediante mil maneras diferentes, incluso de mensajes de texto, de todas y cada una de las ideas.
Estos señores le tienen mucho miedo a la libertad de pensar. Es obvio. El matrimonio presidencial lo demuestra todos los los días en sus reiterativos y primitivos discursos de barricada. Le temen a Clarín, o a La Nación, o a Marcelo Tinelli. Y quieren reemplazarlos por la impresentable programación de canales y radios del Estado, al servicio de una propaganda pasada de moda, anquilosada. Propaganda que es sostenida además por la actitud de supuestos intelectuales que no trepidan en meter en sus bolsillos los dineros de las gentes mientras millones de argentinos se sumen en la pobreza, sabiendo por lo demás que la genuina libertad de expresión, sobre todo en un medio público, incluye desde siempre mostrar todos los pensamientos e ideas. Basta ver un par de horas el canal Encuentro para comprobar el grado panfletario que asume, como canal, y con sus cómplices.
Mientras tanto, leemos en el diario que Bauer ha sido retado por el ex presidente Kirchner, dado que no politiza lo suficiente al Canal 7.
¿Realmente alguien puede creer que esta gente está sinceramente persiguiendo una mejor asignación de los recursos mediáticos para que la población reciba toda clase de opiniones? ¿Estos gobernantes maniqueos, insultadores, descalificadores incluso a nivel internacional de medios de difusión pueden querer eso? ¿Quienes trabajan en organismos como el ComFer o el Observatorio de Medios pueden desear sinceramente la libertad de expresión?.
Acá hay que sacarse la careta de una buena vez, señores. Esta gente lo que desea es que los medios digan lo que ellos quieren, como hacía justamente Juan Perón. Y lo demuestran todos los días. Esta es la pura verdad. Les guste o no que se la digan.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 22 de marzo de 2009
LOS SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
La presentación ante la consabida claque oficialista, de un anteproyecto de ley de radiodifusión encierra no pocas zonas oscuras en materia de libertad de prensa y demasiada politiquería
La presidenta de la Nación presentó en el teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de una ley destinada a sustituir la vieja norma proveniente del gobierno militar en un marco de referencia político partidista, indigno desde cualquier punto de vista que se lo mire, para tal presentación.
Primero habrá que decir que el pasado peronista, y el presente inclusive, no ha sido referencial para la libertad de pensar en la Argentina. Desde sus albores antidemocráticos con el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, Perón atacó a la prensa en todas sus formas posibles. El acto más vandálico fue el de la expropiación del diario La Prensa, en ese entonces y por varias décadas el órgano periodístico de mayor difusión y prestigio en el país, y uno de los 10 primeros del mundo.
En la presentación del anteproyecto, las gradas estaban ocupadas por grupos de punteros y conchabados que gritaban en contra del diario Clarín siguiendo, evidentemente, las órdenes de Néstor Kirchner, sin que la señora pidiera ni siquiera por cortesía con el mundo civilizado, que la horda hiciera un piadoso silencio para que ella, justamente, pudiera hablar. Del mismo modo que no hace tanto le pidió al de la corneta que se callara. Por supuesto que la cortesía que mencionamos, no es más que un rasgo de urbanidad esperado. Porque el fondo de esta cuestión es que el proyecto de servicios de comunicación audiovisual pretende ser el paradigma de la libertad de prensa, tal como se lo describe en medios oficiales y oficialistas, al mismo tiempo que la claque insulta a medios que ejercen tal libertad porque lo que dicen o hacen no es de su agrado. O más bien no es del agrado del matrimonio presidencial.
Estamos entonces ante la realidad histórico política de que el lobo en el gallinero pide por la liberación de las gallinas, más o menos. Mientras se trina a los cuatro vientos que la vieja ley de Radiodifusión proviene de la dictadura militar, se hace un vergonzante mutis respecto de que el ComFeR también proviene de un gobierno militar. Y es precisamente en el seno de este Comité, de claro origen y rango fascista, de donde surge la redacción del modelo que confunde adrede la libertad de expresión con un difuso servicio. Esto, que puede parecer irrelevante, no lo es. Porque un servicio, si es público, entra en un rango muy diferente al del artículo 14 de la Constitución Nacional respecto de la difusión de ideas sin censura previa.
Nuevamente vemos aparecer trabajos relacionados con la manera de difundir en los medios ciertos actos o situaciones de la vida cotidiana. Los argumentos que se vierten respecto de estos, son los mismos que utiliza el matrimonio presidencial. Un crimen difundido 33 veces, hace pensar a la población que hubo 33 crímenes. De tal modo que el ComFer o la nueva ley regulatoria y su reglamentación serán los encargados de decirnos cuántas veces, cómo, dónde, por qué y a qué hora y por qué medio habrán de difundirse estas noticias. Y esto en nombre de la libertad de expresión.
La impresionante carga de autoritarismo reinante no llega sola. Hay un caldo de cultivo evidente en la propia población, que muchas veces por una razón o por otra termina consintiendo con su voto la anormal creencia de que la culpa de lo que pasa es de los mensajeros. Es por eso que personajes francamente irrelevantes y marginales como Pérsico o D Elía pasan a tener una preponderancia pública que jamás tendrían en las urnas.
El gobierno kirchnerista ha ocupado buena parte de su mandato en mentirle a la gente de la manera más artera. Desde la reiterada emergencia económica votada año tras año por genuflexos diputados y senadores, pasando por el robo a las AFJP, la constante búsqueda de enemigos o el suministro de datos amañados del INdeC. Todo ha sido posible en estos años. Un personaje de historieta como Guillermo Moreno, patotero que aparece en una Plaza de Mayo grotescamente “liberada” por el apañamiento policial kirchnerista, secundado por patovica de poca monta. O un D Elía golpeador mañero y tramposo tomado por las cámaras de una televisión que luego fue cuestionada nada menos que por el decanato de Ciencias Sociales que sin embargo mucho se cuidó de mencionar siquiera la agresión consentida por el gobierno todo, incluida la propia presidenta que dos días después tuvo al cobardón piquetero junto a ella en un acto en Parque Sarmiento. Y ni qué decir de las expresiones de ese mismo personaje respecto de su odio de clases manifestadas en un programa radial conducido por un actor devenido en periodista.
Este gobierno kirchnerista, plagado de antecedentes de arbitrariedad y autoritarismo, acusador desde sus tiempos de Santa Cruz de cuanto medio se dignara cuestionar algo de su accionar. Maniqueo, sectario, clasista, oportunista. Este gobierno, luego de haber bancado casi 6 años la ley de la dictadura sale ahora, en medio del impresionante desajuste provocado por el adelantamiento cobarde y maltrecho de las elecciones legislativas, más la amenaza del piquetero Pérsico de abandonar el barco, más el permanente ataque a la libertad de prensa manifestado no sólo en los insultos y descalificaciones, sino en los canales de televisión y la radio del gobierno, que son genuinos panfletos comparables únicamente con el recordado Pravda o con el incomprensible Granma, sino por el propio grupo de adulones presidenciales en un teatro de La Plata, más todo lo que acontece con el llamado campo, más la permanente alusión a medios como Clarín corroborada por panfletarios bastardos y torpes; este gobierno, decimos, pretende convertirse en paladín de la libertad de prensa, para lo cual envía un proyecto de ley confeccionado entre otros, por el “coordinador general” del ComFer, hito de la dictadura militar lanussista, Luis Lazzaro, que entre otras paparruchadas ha dicho y publicado lo siguiente:
La vieja ley de radiodifusión, sancionada durante la última dictadura militar (no como el ente que el coordina, que fue sancionado durante la anteúltima dictadura militar pero bien que se guarda de decirlo) y empeorada por el afán neoliberal de los 90 (y que 6 años de gobierno kirchnerista no se dignaron corregir) está hoy en el centro de los debates. Sólo algunos nostálgicos del autoritarismo militar (¿el ComFer?) o de mercado podrían negarse al debate propuesto por la presidenta... El sofisma es evidente. El militarismo es autoritario por definición y el mercado es la libertad por definición. Por lo tanto mencionar lo primero es redundante y lo segundo es absurdo e inconsistente. Aparte, claro está, de que el kirchnerismo adhirió en forma ferviente al modelo neoliberal al que se refiere seguramente sin tener idea de lo que dice, este señor. Y tal vez es por eso que mantuvo el esquema durante 6 largos años. Y si hubiera otra explicación debería darla él, ¿no es verdad?.
Lo dicho por este personaje es enriquecedor en materia de deseos de coartar libertades. Veamos un párrafo más.
Argentina (sic, por la Argentina) merece que las políticas de comunicación asuman que se trata de un bien social, que no puede estar esclavizado a las leyes de mercado en un puñado de ciudades. Lo de bien social es una vieja casete de los llamados progres argentinos, jamás definido y aclarado como jamás han definido ni aclarado prácticamente ninguna de sus consignas y etiquetas. Lo cierto es que en un país donde existe la propiedad privada crear una categoría intermedia donde determinadas propiedades pasan a ser sociales abre las puertas al grupo de iluminados del que seguramente Lazzaro cree formar parte que nos dirán qué cosa nos conviene más, y sobre todo nos lo dirán partiendo de las decisiones políticas de un gobierno a todas luces autoritario y casi monárquico que saca a relucir tal logro a 6 años de haber comenzado y no antes.
Acabamos de volver del Sur argentino. De ciudades como Esquel o pueblos como Trevelin. Podemos asegurar a quien quiera saberlo que allí solamente ingresa una AM: Radio Nacional, que tiene una programación similar a lo que podría ser en televisión el Canal Encuentro o la Televisión Pública, es decir un panfleto de poca monta al servicio de los políticos de turno en el poder hoy. ¿Dónde están los medios provenientes del puñado de grandes ciudades esclavizadas por la ley del mercado?
Si en la Argentina hay una esclavitud mediática esa es la que proviene de los medios públicos, regenteados por amigos y preferidos del poder político de turno, que llegan a todos los rincones de la república con su carga ideológica, perversa y sobre todo ignorante. Y son los poderes públicos los que tratan de digitar, publicidad oficial mediante, a los medios privados, como todo el mundo sabe desde hace varias décadas. Y si no logran así, los clausuran, como el líder del movimiento lo hiciera con el diario La Prensa, o los suspenden, como la tercera esposa del líder lo hiciera con el diario La Opinión. O los expropian a mano armada, como ocurriera con los canales de televisión en 1973. Y esto por citar algunos ejemplos, claro está.
En todo el artículo que estamos comentando (publicado por el Sr. Lazzaro en la edición de ayer sábado de Perfil) no hay una sola mención a los medios estatales de difusión. Como no suele haberla de los bancos estatales cuando se habla de los bancos. Ni suele haberla de los crímenes cuando se trata de los crímenes de los amigos del poder. Pero ahí están.
Y para no abusar, un parrafito final de este mismo señor se refiere a las comunidades alejadas donde muchas veces se encuentran nuestros pueblos originarios Ya citamos qué se oye y qué se ve en tales comunidades alejadas. Pero avancemos un poquito más: ¿nosotros no tenemos los mismos derechos que los llamados pueblos originarios? y si es así, ¿por qué la distinción, amigos del INADI?
Y si no es así, ¿por qué no es así? Alguna vez tendremos que empezar a preguntarnos qué cornos somos todos nosotros, si somos hijos o nietos o biznietos de inmigrantes, ya que originarios parece que no somos y cabe preguntarse qué destino nos cabe. Ello aparte, claro está, que un oriundo de un pueblo no originario como el Sr. Lázzaro, siguiendo sus parámetros, les diga a los pueblos originarios qué es lo que a ellos les conviene. Y a nosotros no.
Bien, y para terminar, haremos referencia también a un artículo publicado por Julio Bárbaro que supo ser interventor o como se llame del engendro dictatorial llamado ComFer durante todo el gobierno de Néstor Kirchner. Para no hacerlo demasiado largo (pedimos disculpas por eso), buscamos un párrafo que por su elocuencia dejará pasmado al más pintado.
Otro tema distinto es la publicidad del Estado, donde si algún juez liberal considera que les toca a todos por igual es porque desprecia la democracia. En nuestra realidad el Estado tiene adeptos y enemigos. Con Menem y Cavallo nos vendieron hasta lo que no teníamos, esas empresas son las que financian a los opositores al Estado, que al menos éste pueda sostener a los otros, a aquellos que por defenderlo no reciben publicidad privada.
Increíble y patético. Por un lado confunde de una manera casi infantil Estado con Gobierno, y no creemos que lo haga por casualidad. Por otro lado habla de un juez liberal que tal vez considere que la publicidad estatal debe repartirse a todos por igual, cuando la doctrina liberal, que sin duda Bárbaro conoce, no dice eso, sino que habla de la igualdad ante la ley. La Constitución habla de la igualdad ante la ley, Bárbaro. Bárbaro, o bárbaro, con minúscula.
La igualdad ante la ley distingue entre quienes son idóneos y quienes no lo son. Entre quienes son dignos y quienes no lo son. Pero la igualdad según la cual todos deben recibir lo mismo no es un principio liberal. Al contrario, es un principio totalitario según el cual cada uno debe aportar según su capacidad y recibir según su necesidad. Y ese principio, no es liberal, Bárbaro. Bárbaro.
Por eso cuando este señor habla de repartir la publicidad entre quienes la necesitan porque no reciben publicidad privada, lo que está diciendo es que hay que repartirla según la necesidad de ellos. Lo que está priorizando no es cuáles medios son los más leídos, sino cuáles son los más necesitados. Pero resulta, querido bárbaro, que la publicidad se hace justamente para que la lea o la vea la gente, no para que reciban dinero algunos medios que no reciben publicidad privada. Para eso están los subsidios, las desgravaciones impositivas o lo que sea, bárbaro.
El Estado da a publicidad sus actos y debe hacerlo por imperio constitucional. No hacer propaganda con los dineros públicos sino dar a publicidad sus actos. El Estado no tiene adeptos y enemigos, es el gobierno quien los tiene. Y así es la vida en democracia, justamente, Bárbaro, o bárbaro.
Lo que Menem hizo, con Cavallo o sin él, fue refrendado por las elecciones presidenciales del 95 luego de la reforma presidencial del 94, avalada entre otros por el matrimonio Kirchner. Y por el alfonsinismo.
Y por todos los que en ese momento tenían algo que ver con ese gobierno y hoy parece que nada tuvieron con él. Lo que Cavallo y Menem por otra parte pudieron haber hecho al vender lo que vendieron, nada tiene que ver con la libertad de prensa que nunca antes, y mucho menos ahora, estuvo tan garantizada como en esos años como lo dice cualquier periodista medianamente honesto que no tenga miedo de decirlo. Y aún si así no fuera, nada tiene que ver la privatización de lo que fuere con la ley de radiodifusión sostenida por el Matrimonio durante 6 años.
Quizás sobre recordar que este señor Bárbaro, además de interventor en el órgano de control por excelencia de los militares sobre los medios de difusión durante la era kirchnerista, supo ser secretario de cultura de Carlos Menem, y también asesor de Carlos Corach, según puede verse en varias páginas de antecedentes en Internet. Nada define a nadie, pero nadie deja de tener un pasado, señores.
Pongamos las cosas en su lugar primero, y luego si hay lugar para el debate debatamos, con todo gusto. Pero no dejemos de recordar que toda regulación es una limitación a la libertad. Y quienes sostienen, como Lazzaro, que el mercado es una tiranía, no parecen haber entendido lo que hoy mismo pasa en el mundo. El odiado mercado, tarde o temprano se devora a los peores. Y cuando el intervencionismo regulatorio pretende reemplazarlo, el mercado se devora al intervencionismo. Crudo, pero es así.
Pero no sólo eso, sino que además, estos señores pretenden reemplazar al odiado mercado por sus decisiones personales. Eso hicieron durante 70 años con la Agencia soviética Tass, por ejemplo. Eso intenta desde su creación hacer Télam entre nosotros. Ellos son los que habrán de decirnos cuáles son los contenidos culturales de los canales de televisión. Ya pasó en la Argentina, donde conductores como Roberto Galán o Mirtha Legrand fueron prohibidos por gobiernos supuestamente democráticos y peronistas, dado que sus programas no se condecían a su juicio con las necesidades de la población. Y estos señores llaman ahora autoritarios a quienes pretenden que el ejercicio de la radiodifusión sea libre. Increíble.
El caballito de batalla de que los grandes grupos económicos hacen lo que quieren con las opiniones de la gente, no se condice con la actitud asumida el monopolio estatal de canal 7 o de radio Nacional en todo el territorio de la República. Los grandes grupos económicos no pueden con Internet, no pueden con la difusión mediante mil maneras diferentes, incluso de mensajes de texto, de todas y cada una de las ideas.
Estos señores le tienen mucho miedo a la libertad de pensar. Es obvio. El matrimonio presidencial lo demuestra todos los los días en sus reiterativos y primitivos discursos de barricada. Le temen a Clarín, o a La Nación, o a Marcelo Tinelli. Y quieren reemplazarlos por la impresentable programación de canales y radios del Estado, al servicio de una propaganda pasada de moda, anquilosada. Propaganda que es sostenida además por la actitud de supuestos intelectuales que no trepidan en meter en sus bolsillos los dineros de las gentes mientras millones de argentinos se sumen en la pobreza, sabiendo por lo demás que la genuina libertad de expresión, sobre todo en un medio público, incluye desde siempre mostrar todos los pensamientos e ideas. Basta ver un par de horas el canal Encuentro para comprobar el grado panfletario que asume, como canal, y con sus cómplices.
Mientras tanto, leemos en el diario que Bauer ha sido retado por el ex presidente Kirchner, dado que no politiza lo suficiente al Canal 7.
¿Realmente alguien puede creer que esta gente está sinceramente persiguiendo una mejor asignación de los recursos mediáticos para que la población reciba toda clase de opiniones? ¿Estos gobernantes maniqueos, insultadores, descalificadores incluso a nivel internacional de medios de difusión pueden querer eso? ¿Quienes trabajan en organismos como el ComFer o el Observatorio de Medios pueden desear sinceramente la libertad de expresión?.
Acá hay que sacarse la careta de una buena vez, señores. Esta gente lo que desea es que los medios digan lo que ellos quieren, como hacía justamente Juan Perón. Y lo demuestran todos los días. Esta es la pura verdad. Les guste o no que se la digan.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 22 de marzo de 2009
LOS SERVICIOS DE COMUNICACION AUDIOVISUALES (22/3/09)
Segunda Opinión
LOS SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
La presentación ante la consabida claque oficialista, de un anteproyecto de ley de radiodifusión encierra no pocas zonas oscuras en materia de libertad de prensa y demasiada politiquería
La presidenta de la Nación presentó en el teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de una ley destinada a sustituir la vieja norma proveniente del gobierno militar en un marco de referencia político partidista, indigno desde cualquier punto de vista que se lo mire, para tal presentación.
Primero habrá que decir que el pasado peronista, y el presente inclusive, no ha sido referencial para la libertad de pensar en la Argentina. Desde sus albores antidemocráticos con el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, Perón atacó a la prensa en todas sus formas posibles. El acto más vandálico fue el de la expropiación del diario La Prensa, en ese entonces y por varias décadas el órgano periodístico de mayor difusión y prestigio en el país, y uno de los 10 primeros del mundo.
En la presentación del anteproyecto, las gradas estaban ocupadas por grupos de punteros y conchabados que gritaban en contra del diario Clarín siguiendo, evidentemente, las órdenes de Néstor Kirchner, sin que la señora pidiera ni siquiera por cortesía con el mundo civilizado, que la horda hiciera un piadoso silencio para que ella, justamente, pudiera hablar. Del mismo modo que no hace tanto le pidió al de la corneta que se callara. Por supuesto que la cortesía que mencionamos, no es más que un rasgo de urbanidad esperado. Porque el fondo de esta cuestión es que el proyecto de servicios de comunicación audiovisual pretende ser el paradigma de la libertad de prensa, tal como se lo describe en medios oficiales y oficialistas, al mismo tiempo que la claque insulta a medios que ejercen tal libertad porque lo que dicen o hacen no es de su agrado. O más bien no es del agrado del matrimonio presidencial.
Estamos entonces ante la realidad histórico política de que el lobo en el gallinero pide por la liberación de las gallinas, más o menos. Mientras se trina a los cuatro vientos que la vieja ley de Radiodifusión proviene de la dictadura militar, se hace un vergonzante mutis respecto de que el ComFeR también proviene de un gobierno militar. Y es precisamente en el seno de este Comité, de claro origen y rango fascista, de donde surge la redacción del modelo que confunde adrede la libertad de expresión con un difuso servicio. Esto, que puede parecer irrelevante, no lo es. Porque un servicio, si es público, entra en un rango muy diferente al del artículo 14 de la Constitución Nacional respecto de la difusión de ideas sin censura previa.
Nuevamente vemos aparecer trabajos relacionados con la manera de difundir en los medios ciertos actos o situaciones de la vida cotidiana. Los argumentos que se vierten respecto de estos, son los mismos que utiliza el matrimonio presidencial. Un crimen difundido 33 veces, hace pensar a la población que hubo 33 crímenes. De tal modo que el ComFer o la nueva ley regulatoria y su reglamentación serán los encargados de decirnos cuántas veces, cómo, dónde, por qué y a qué hora y por qué medio habrán de difundirse estas noticias. Y esto en nombre de la libertad de expresión.
La impresionante carga de autoritarismo reinante no llega sola. Hay un caldo de cultivo evidente en la propia población, que muchas veces por una razón o por otra termina consintiendo con su voto la anormal creencia de que la culpa de lo que pasa es de los mensajeros. Es por eso que personajes francamente irrelevantes y marginales como Pérsico o D Elía pasan a tener una preponderancia pública que jamás tendrían en las urnas.
El gobierno kirchnerista ha ocupado buena parte de su mandato en mentirle a la gente de la manera más artera. Desde la reiterada emergencia económica votada año tras año por genuflexos diputados y senadores, pasando por el robo a las AFJP, la constante búsqueda de enemigos o el suministro de datos amañados del INdeC. Todo ha sido posible en estos años. Un personaje de historieta como Guillermo Moreno, patotero que aparece en una Plaza de Mayo grotescamente “liberada” por el apañamiento policial kirchnerista, secundado por patovica de poca monta. O un D Elía golpeador mañero y tramposo tomado por las cámaras de una televisión que luego fue cuestionada nada menos que por el decanato de Ciencias Sociales que sin embargo mucho se cuidó de mencionar siquiera la agresión consentida por el gobierno todo, incluida la propia presidenta que dos días después tuvo al cobardón piquetero junto a ella en un acto en Parque Sarmiento. Y ni qué decir de las expresiones de ese mismo personaje respecto de su odio de clases manifestadas en un programa radial conducido por un actor devenido en periodista.
Este gobierno kirchnerista, plagado de antecedentes de arbitrariedad y autoritarismo, acusador desde sus tiempos de Santa Cruz de cuanto medio se dignara cuestionar algo de su accionar. Maniqueo, sectario, clasista, oportunista. Este gobierno, luego de haber bancado casi 6 años la ley de la dictadura sale ahora, en medio del impresionante desajuste provocado por el adelantamiento cobarde y maltrecho de las elecciones legislativas, más la amenaza del piquetero Pérsico de abandonar el barco, más el permanente ataque a la libertad de prensa manifestado no sólo en los insultos y descalificaciones, sino en los canales de televisión y la radio del gobierno, que son genuinos panfletos comparables únicamente con el recordado Pravda o con el incomprensible Granma, sino por el propio grupo de adulones presidenciales en un teatro de La Plata, más todo lo que acontece con el llamado campo, más la permanente alusión a medios como Clarín corroborada por panfletarios bastardos y torpes; este gobierno, decimos, pretende convertirse en paladín de la libertad de prensa, para lo cual envía un proyecto de ley confeccionado entre otros, por el “coordinador general” del ComFer, hito de la dictadura militar lanussista, Luis Lazzaro, que entre otras paparruchadas ha dicho y publicado lo siguiente:
La vieja ley de radiodifusión, sancionada durante la última dictadura militar (no como el ente que el coordina, que fue sancionado durante la anteúltima dictadura militar pero bien que se guarda de decirlo) y empeorada por el afán neoliberal de los 90 (y que 6 años de gobierno kirchnerista no se dignaron corregir) está hoy en el centro de los debates. Sólo algunos nostálgicos del autoritarismo militar (¿el ComFer?) o de mercado podrían negarse al debate propuesto por la presidenta... El sofisma es evidente. El militarismo es autoritario por definición y el mercado es la libertad por definición. Por lo tanto mencionar lo primero es redundante y lo segundo es absurdo e inconsistente. Aparte, claro está, de que el kirchnerismo adhirió en forma ferviente al modelo neoliberal al que se refiere seguramente sin tener idea de lo que dice, este señor. Y tal vez es por eso que mantuvo el esquema durante 6 largos años. Y si hubiera otra explicación debería darla él, ¿no es verdad?.
Lo dicho por este personaje es enriquecedor en materia de deseos de coartar libertades. Veamos un párrafo más.
Argentina (sic, por la Argentina) merece que las políticas de comunicación asuman que se trata de un bien social, que no puede estar esclavizado a las leyes de mercado en un puñado de ciudades. Lo de bien social es una vieja casete de los llamados progres argentinos, jamás definido y aclarado como jamás han definido ni aclarado prácticamente ninguna de sus consignas y etiquetas. Lo cierto es que en un país donde existe la propiedad privada crear una categoría intermedia donde determinadas propiedades pasan a ser sociales abre las puertas al grupo de iluminados del que seguramente Lazzaro cree formar parte que nos dirán qué cosa nos conviene más, y sobre todo nos lo dirán partiendo de las decisiones políticas de un gobierno a todas luces autoritario y casi monárquico que saca a relucir tal logro a 6 años de haber comenzado y no antes.
Acabamos de volver del Sur argentino. De ciudades como Esquel o pueblos como Trevelin. Podemos asegurar a quien quiera saberlo que allí solamente ingresa una AM: Radio Nacional, que tiene una programación similar a lo que podría ser en televisión el Canal Encuentro o la Televisión Pública, es decir un panfleto de poca monta al servicio de los políticos de turno en el poder hoy. ¿Dónde están los medios provenientes del puñado de grandes ciudades esclavizadas por la ley del mercado?
Si en la Argentina hay una esclavitud mediática esa es la que proviene de los medios públicos, regenteados por amigos y preferidos del poder político de turno, que llegan a todos los rincones de la república con su carga ideológica, perversa y sobre todo ignorante. Y son los poderes públicos los que tratan de digitar, publicidad oficial mediante, a los medios privados, como todo el mundo sabe desde hace varias décadas. Y si no logran así, los clausuran, como el líder del movimiento lo hiciera con el diario La Prensa, o los suspenden, como la tercera esposa del líder lo hiciera con el diario La Opinión. O los expropian a mano armada, como ocurriera con los canales de televisión en 1973. Y esto por citar algunos ejemplos, claro está.
En todo el artículo que estamos comentando (publicado por el Sr. Lazzaro en la edición de ayer sábado de Perfil) no hay una sola mención a los medios estatales de difusión. Como no suele haberla de los bancos estatales cuando se habla de los bancos. Ni suele haberla de los crímenes cuando se trata de los crímenes de los amigos del poder. Pero ahí están.
Y para no abusar, un parrafito final de este mismo señor se refiere a las comunidades alejadas donde muchas veces se encuentran nuestros pueblos originarios Ya citamos qué se oye y qué se ve en tales comunidades alejadas. Pero avancemos un poquito más: ¿nosotros no tenemos los mismos derechos que los llamados pueblos originarios? y si es así, ¿por qué la distinción, amigos del INADI?
Y si no es así, ¿por qué no es así? Alguna vez tendremos que empezar a preguntarnos qué cornos somos todos nosotros, si somos hijos o nietos o biznietos de inmigrantes, ya que originarios parece que no somos y cabe preguntarse qué destino nos cabe. Ello aparte, claro está, que un oriundo de un pueblo no originario como el Sr. Lázzaro, siguiendo sus parámetros, les diga a los pueblos originarios qué es lo que a ellos les conviene. Y a nosotros no.
Bien, y para terminar, haremos referencia también a un artículo publicado por Julio Bárbaro que supo ser interventor o como se llame del engendro dictatorial llamado ComFer durante todo el gobierno de Néstor Kirchner. Para no hacerlo demasiado largo (pedimos disculpas por eso), buscamos un párrafo que por su elocuencia dejará pasmado al más pintado.
Otro tema distinto es la publicidad del Estado, donde si algún juez liberal considera que les toca a todos por igual es porque desprecia la democracia. En nuestra realidad el Estado tiene adeptos y enemigos. Con Menem y Cavallo nos vendieron hasta lo que no teníamos, esas empresas son las que financian a los opositores al Estado, que al menos éste pueda sostener a los otros, a aquellos que por defenderlo no reciben publicidad privada.
Increíble y patético. Por un lado confunde de una manera casi infantil Estado con Gobierno, y no creemos que lo haga por casualidad. Por otro lado habla de un juez liberal que tal vez considere que la publicidad estatal debe repartirse a todos por igual, cuando la doctrina liberal, que sin duda Bárbaro conoce, no dice eso, sino que habla de la igualdad ante la ley. La Constitución habla de la igualdad ante la ley, Bárbaro. Bárbaro, o bárbaro, con minúscula.
La igualdad ante la ley distingue entre quienes son idóneos y quienes no lo son. Entre quienes son dignos y quienes no lo son. Pero la igualdad según la cual todos deben recibir lo mismo no es un principio liberal. Al contrario, es un principio totalitario según el cual cada uno debe aportar según su capacidad y recibir según su necesidad. Y ese principio, no es liberal, Bárbaro. Bárbaro.
Por eso cuando este señor habla de repartir la publicidad entre quienes la necesitan porque no reciben publicidad privada, lo que está diciendo es que hay que repartirla según la necesidad de ellos. Lo que está priorizando no es cuáles medios son los más leídos, sino cuáles son los más necesitados. Pero resulta, querido bárbaro, que la publicidad se hace justamente para que la lea o la vea la gente, no para que reciban dinero algunos medios que no reciben publicidad privada. Para eso están los subsidios, las desgravaciones impositivas o lo que sea, bárbaro.
El Estado da a publicidad sus actos y debe hacerlo por imperio constitucional. No hacer propaganda con los dineros públicos sino dar a publicidad sus actos. El Estado no tiene adeptos y enemigos, es el gobierno quien los tiene. Y así es la vida en democracia, justamente, Bárbaro, o bárbaro.
Lo que Menem hizo, con Cavallo o sin él, fue refrendado por las elecciones presidenciales del 95 luego de la reforma presidencial del 94, avalada entre otros por el matrimonio Kirchner. Y por el alfonsinismo.
Y por todos los que en ese momento tenían algo que ver con ese gobierno y hoy parece que nada tuvieron con él. Lo que Cavallo y Menem por otra parte pudieron haber hecho al vender lo que vendieron, nada tiene que ver con la libertad de prensa que nunca antes, y mucho menos ahora, estuvo tan garantizada como en esos años como lo dice cualquier periodista medianamente honesto que no tenga miedo de decirlo. Y aún si así no fuera, nada tiene que ver la privatización de lo que fuere con la ley de radiodifusión sostenida por el Matrimonio durante 6 años.
Quizás sobre recordar que este señor Bárbaro, además de interventor en el órgano de control por excelencia de los militares sobre los medios de difusión durante la era kirchnerista, supo ser secretario de cultura de Carlos Menem, y también asesor de Carlos Corach, según puede verse en varias páginas de antecedentes en Internet. Nada define a nadie, pero nadie deja de tener un pasado, señores.
Pongamos las cosas en su lugar primero, y luego si hay lugar para el debate debatamos, con todo gusto. Pero no dejemos de recordar que toda regulación es una limitación a la libertad. Y quienes sostienen, como Lazzaro, que el mercado es una tiranía, no parecen haber entendido lo que hoy mismo pasa en el mundo. El odiado mercado, tarde o temprano se devora a los peores. Y cuando el intervencionismo regulatorio pretende reemplazarlo, el mercado se devora al intervencionismo. Crudo, pero es así.
Pero no sólo eso, sino que además, estos señores pretenden reemplazar al odiado mercado por sus decisiones personales. Eso hicieron durante 70 años con la Agencia soviética Tass, por ejemplo. Eso intenta desde su creación hacer Télam entre nosotros. Ellos son los que habrán de decirnos cuáles son los contenidos culturales de los canales de televisión. Ya pasó en la Argentina, donde conductores como Roberto Galán o Mirtha Legrand fueron prohibidos por gobiernos supuestamente democráticos y peronistas, dado que sus programas no se condecían a su juicio con las necesidades de la población. Y estos señores llaman ahora autoritarios a quienes pretenden que el ejercicio de la radiodifusión sea libre. Increíble.
El caballito de batalla de que los grandes grupos económicos hacen lo que quieren con las opiniones de la gente, no se condice con la actitud asumida el monopolio estatal de canal 7 o de radio Nacional en todo el territorio de la República. Los grandes grupos económicos no pueden con Internet, no pueden con la difusión mediante mil maneras diferentes, incluso de mensajes de texto, de todas y cada una de las ideas.
Estos señores le tienen mucho miedo a la libertad de pensar. Es obvio. El matrimonio presidencial lo demuestra todos los los días en sus reiterativos y primitivos discursos de barricada. Le temen a Clarín, o a La Nación, o a Marcelo Tinelli. Y quieren reemplazarlos por la impresentable programación de canales y radios del Estado, al servicio de una propaganda pasada de moda, anquilosada. Propaganda que es sostenida además por la actitud de supuestos intelectuales que no trepidan en meter en sus bolsillos los dineros de las gentes mientras millones de argentinos se sumen en la pobreza, sabiendo por lo demás que la genuina libertad de expresión, sobre todo en un medio público, incluye desde siempre mostrar todos los pensamientos e ideas. Basta ver un par de horas el canal Encuentro para comprobar el grado panfletario que asume, como canal, y con sus cómplices.
Mientras tanto, leemos en el diario que Bauer ha sido retado por el ex presidente Kirchner, dado que no politiza lo suficiente al Canal 7.
¿Realmente alguien puede creer que esta gente está sinceramente persiguiendo una mejor asignación de los recursos mediáticos para que la población reciba toda clase de opiniones? ¿Estos gobernantes maniqueos, insultadores, descalificadores incluso a nivel internacional de medios de difusión pueden querer eso? ¿Quienes trabajan en organismos como el ComFer o el Observatorio de Medios pueden desear sinceramente la libertad de expresión?.
Acá hay que sacarse la careta de una buena vez, señores. Esta gente lo que desea es que los medios digan lo que ellos quieren, como hacía justamente Juan Perón. Y lo demuestran todos los días. Esta es la pura verdad. Les guste o no que se la digan.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 22 de marzo de 2009
LOS SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL
La presentación ante la consabida claque oficialista, de un anteproyecto de ley de radiodifusión encierra no pocas zonas oscuras en materia de libertad de prensa y demasiada politiquería
La presidenta de la Nación presentó en el teatro Argentino de La Plata el anteproyecto de una ley destinada a sustituir la vieja norma proveniente del gobierno militar en un marco de referencia político partidista, indigno desde cualquier punto de vista que se lo mire, para tal presentación.
Primero habrá que decir que el pasado peronista, y el presente inclusive, no ha sido referencial para la libertad de pensar en la Argentina. Desde sus albores antidemocráticos con el golpe de Estado del 4 de junio de 1943, Perón atacó a la prensa en todas sus formas posibles. El acto más vandálico fue el de la expropiación del diario La Prensa, en ese entonces y por varias décadas el órgano periodístico de mayor difusión y prestigio en el país, y uno de los 10 primeros del mundo.
En la presentación del anteproyecto, las gradas estaban ocupadas por grupos de punteros y conchabados que gritaban en contra del diario Clarín siguiendo, evidentemente, las órdenes de Néstor Kirchner, sin que la señora pidiera ni siquiera por cortesía con el mundo civilizado, que la horda hiciera un piadoso silencio para que ella, justamente, pudiera hablar. Del mismo modo que no hace tanto le pidió al de la corneta que se callara. Por supuesto que la cortesía que mencionamos, no es más que un rasgo de urbanidad esperado. Porque el fondo de esta cuestión es que el proyecto de servicios de comunicación audiovisual pretende ser el paradigma de la libertad de prensa, tal como se lo describe en medios oficiales y oficialistas, al mismo tiempo que la claque insulta a medios que ejercen tal libertad porque lo que dicen o hacen no es de su agrado. O más bien no es del agrado del matrimonio presidencial.
Estamos entonces ante la realidad histórico política de que el lobo en el gallinero pide por la liberación de las gallinas, más o menos. Mientras se trina a los cuatro vientos que la vieja ley de Radiodifusión proviene de la dictadura militar, se hace un vergonzante mutis respecto de que el ComFeR también proviene de un gobierno militar. Y es precisamente en el seno de este Comité, de claro origen y rango fascista, de donde surge la redacción del modelo que confunde adrede la libertad de expresión con un difuso servicio. Esto, que puede parecer irrelevante, no lo es. Porque un servicio, si es público, entra en un rango muy diferente al del artículo 14 de la Constitución Nacional respecto de la difusión de ideas sin censura previa.
Nuevamente vemos aparecer trabajos relacionados con la manera de difundir en los medios ciertos actos o situaciones de la vida cotidiana. Los argumentos que se vierten respecto de estos, son los mismos que utiliza el matrimonio presidencial. Un crimen difundido 33 veces, hace pensar a la población que hubo 33 crímenes. De tal modo que el ComFer o la nueva ley regulatoria y su reglamentación serán los encargados de decirnos cuántas veces, cómo, dónde, por qué y a qué hora y por qué medio habrán de difundirse estas noticias. Y esto en nombre de la libertad de expresión.
La impresionante carga de autoritarismo reinante no llega sola. Hay un caldo de cultivo evidente en la propia población, que muchas veces por una razón o por otra termina consintiendo con su voto la anormal creencia de que la culpa de lo que pasa es de los mensajeros. Es por eso que personajes francamente irrelevantes y marginales como Pérsico o D Elía pasan a tener una preponderancia pública que jamás tendrían en las urnas.
El gobierno kirchnerista ha ocupado buena parte de su mandato en mentirle a la gente de la manera más artera. Desde la reiterada emergencia económica votada año tras año por genuflexos diputados y senadores, pasando por el robo a las AFJP, la constante búsqueda de enemigos o el suministro de datos amañados del INdeC. Todo ha sido posible en estos años. Un personaje de historieta como Guillermo Moreno, patotero que aparece en una Plaza de Mayo grotescamente “liberada” por el apañamiento policial kirchnerista, secundado por patovica de poca monta. O un D Elía golpeador mañero y tramposo tomado por las cámaras de una televisión que luego fue cuestionada nada menos que por el decanato de Ciencias Sociales que sin embargo mucho se cuidó de mencionar siquiera la agresión consentida por el gobierno todo, incluida la propia presidenta que dos días después tuvo al cobardón piquetero junto a ella en un acto en Parque Sarmiento. Y ni qué decir de las expresiones de ese mismo personaje respecto de su odio de clases manifestadas en un programa radial conducido por un actor devenido en periodista.
Este gobierno kirchnerista, plagado de antecedentes de arbitrariedad y autoritarismo, acusador desde sus tiempos de Santa Cruz de cuanto medio se dignara cuestionar algo de su accionar. Maniqueo, sectario, clasista, oportunista. Este gobierno, luego de haber bancado casi 6 años la ley de la dictadura sale ahora, en medio del impresionante desajuste provocado por el adelantamiento cobarde y maltrecho de las elecciones legislativas, más la amenaza del piquetero Pérsico de abandonar el barco, más el permanente ataque a la libertad de prensa manifestado no sólo en los insultos y descalificaciones, sino en los canales de televisión y la radio del gobierno, que son genuinos panfletos comparables únicamente con el recordado Pravda o con el incomprensible Granma, sino por el propio grupo de adulones presidenciales en un teatro de La Plata, más todo lo que acontece con el llamado campo, más la permanente alusión a medios como Clarín corroborada por panfletarios bastardos y torpes; este gobierno, decimos, pretende convertirse en paladín de la libertad de prensa, para lo cual envía un proyecto de ley confeccionado entre otros, por el “coordinador general” del ComFer, hito de la dictadura militar lanussista, Luis Lazzaro, que entre otras paparruchadas ha dicho y publicado lo siguiente:
La vieja ley de radiodifusión, sancionada durante la última dictadura militar (no como el ente que el coordina, que fue sancionado durante la anteúltima dictadura militar pero bien que se guarda de decirlo) y empeorada por el afán neoliberal de los 90 (y que 6 años de gobierno kirchnerista no se dignaron corregir) está hoy en el centro de los debates. Sólo algunos nostálgicos del autoritarismo militar (¿el ComFer?) o de mercado podrían negarse al debate propuesto por la presidenta... El sofisma es evidente. El militarismo es autoritario por definición y el mercado es la libertad por definición. Por lo tanto mencionar lo primero es redundante y lo segundo es absurdo e inconsistente. Aparte, claro está, de que el kirchnerismo adhirió en forma ferviente al modelo neoliberal al que se refiere seguramente sin tener idea de lo que dice, este señor. Y tal vez es por eso que mantuvo el esquema durante 6 largos años. Y si hubiera otra explicación debería darla él, ¿no es verdad?.
Lo dicho por este personaje es enriquecedor en materia de deseos de coartar libertades. Veamos un párrafo más.
Argentina (sic, por la Argentina) merece que las políticas de comunicación asuman que se trata de un bien social, que no puede estar esclavizado a las leyes de mercado en un puñado de ciudades. Lo de bien social es una vieja casete de los llamados progres argentinos, jamás definido y aclarado como jamás han definido ni aclarado prácticamente ninguna de sus consignas y etiquetas. Lo cierto es que en un país donde existe la propiedad privada crear una categoría intermedia donde determinadas propiedades pasan a ser sociales abre las puertas al grupo de iluminados del que seguramente Lazzaro cree formar parte que nos dirán qué cosa nos conviene más, y sobre todo nos lo dirán partiendo de las decisiones políticas de un gobierno a todas luces autoritario y casi monárquico que saca a relucir tal logro a 6 años de haber comenzado y no antes.
Acabamos de volver del Sur argentino. De ciudades como Esquel o pueblos como Trevelin. Podemos asegurar a quien quiera saberlo que allí solamente ingresa una AM: Radio Nacional, que tiene una programación similar a lo que podría ser en televisión el Canal Encuentro o la Televisión Pública, es decir un panfleto de poca monta al servicio de los políticos de turno en el poder hoy. ¿Dónde están los medios provenientes del puñado de grandes ciudades esclavizadas por la ley del mercado?
Si en la Argentina hay una esclavitud mediática esa es la que proviene de los medios públicos, regenteados por amigos y preferidos del poder político de turno, que llegan a todos los rincones de la república con su carga ideológica, perversa y sobre todo ignorante. Y son los poderes públicos los que tratan de digitar, publicidad oficial mediante, a los medios privados, como todo el mundo sabe desde hace varias décadas. Y si no logran así, los clausuran, como el líder del movimiento lo hiciera con el diario La Prensa, o los suspenden, como la tercera esposa del líder lo hiciera con el diario La Opinión. O los expropian a mano armada, como ocurriera con los canales de televisión en 1973. Y esto por citar algunos ejemplos, claro está.
En todo el artículo que estamos comentando (publicado por el Sr. Lazzaro en la edición de ayer sábado de Perfil) no hay una sola mención a los medios estatales de difusión. Como no suele haberla de los bancos estatales cuando se habla de los bancos. Ni suele haberla de los crímenes cuando se trata de los crímenes de los amigos del poder. Pero ahí están.
Y para no abusar, un parrafito final de este mismo señor se refiere a las comunidades alejadas donde muchas veces se encuentran nuestros pueblos originarios Ya citamos qué se oye y qué se ve en tales comunidades alejadas. Pero avancemos un poquito más: ¿nosotros no tenemos los mismos derechos que los llamados pueblos originarios? y si es así, ¿por qué la distinción, amigos del INADI?
Y si no es así, ¿por qué no es así? Alguna vez tendremos que empezar a preguntarnos qué cornos somos todos nosotros, si somos hijos o nietos o biznietos de inmigrantes, ya que originarios parece que no somos y cabe preguntarse qué destino nos cabe. Ello aparte, claro está, que un oriundo de un pueblo no originario como el Sr. Lázzaro, siguiendo sus parámetros, les diga a los pueblos originarios qué es lo que a ellos les conviene. Y a nosotros no.
Bien, y para terminar, haremos referencia también a un artículo publicado por Julio Bárbaro que supo ser interventor o como se llame del engendro dictatorial llamado ComFer durante todo el gobierno de Néstor Kirchner. Para no hacerlo demasiado largo (pedimos disculpas por eso), buscamos un párrafo que por su elocuencia dejará pasmado al más pintado.
Otro tema distinto es la publicidad del Estado, donde si algún juez liberal considera que les toca a todos por igual es porque desprecia la democracia. En nuestra realidad el Estado tiene adeptos y enemigos. Con Menem y Cavallo nos vendieron hasta lo que no teníamos, esas empresas son las que financian a los opositores al Estado, que al menos éste pueda sostener a los otros, a aquellos que por defenderlo no reciben publicidad privada.
Increíble y patético. Por un lado confunde de una manera casi infantil Estado con Gobierno, y no creemos que lo haga por casualidad. Por otro lado habla de un juez liberal que tal vez considere que la publicidad estatal debe repartirse a todos por igual, cuando la doctrina liberal, que sin duda Bárbaro conoce, no dice eso, sino que habla de la igualdad ante la ley. La Constitución habla de la igualdad ante la ley, Bárbaro. Bárbaro, o bárbaro, con minúscula.
La igualdad ante la ley distingue entre quienes son idóneos y quienes no lo son. Entre quienes son dignos y quienes no lo son. Pero la igualdad según la cual todos deben recibir lo mismo no es un principio liberal. Al contrario, es un principio totalitario según el cual cada uno debe aportar según su capacidad y recibir según su necesidad. Y ese principio, no es liberal, Bárbaro. Bárbaro.
Por eso cuando este señor habla de repartir la publicidad entre quienes la necesitan porque no reciben publicidad privada, lo que está diciendo es que hay que repartirla según la necesidad de ellos. Lo que está priorizando no es cuáles medios son los más leídos, sino cuáles son los más necesitados. Pero resulta, querido bárbaro, que la publicidad se hace justamente para que la lea o la vea la gente, no para que reciban dinero algunos medios que no reciben publicidad privada. Para eso están los subsidios, las desgravaciones impositivas o lo que sea, bárbaro.
El Estado da a publicidad sus actos y debe hacerlo por imperio constitucional. No hacer propaganda con los dineros públicos sino dar a publicidad sus actos. El Estado no tiene adeptos y enemigos, es el gobierno quien los tiene. Y así es la vida en democracia, justamente, Bárbaro, o bárbaro.
Lo que Menem hizo, con Cavallo o sin él, fue refrendado por las elecciones presidenciales del 95 luego de la reforma presidencial del 94, avalada entre otros por el matrimonio Kirchner. Y por el alfonsinismo.
Y por todos los que en ese momento tenían algo que ver con ese gobierno y hoy parece que nada tuvieron con él. Lo que Cavallo y Menem por otra parte pudieron haber hecho al vender lo que vendieron, nada tiene que ver con la libertad de prensa que nunca antes, y mucho menos ahora, estuvo tan garantizada como en esos años como lo dice cualquier periodista medianamente honesto que no tenga miedo de decirlo. Y aún si así no fuera, nada tiene que ver la privatización de lo que fuere con la ley de radiodifusión sostenida por el Matrimonio durante 6 años.
Quizás sobre recordar que este señor Bárbaro, además de interventor en el órgano de control por excelencia de los militares sobre los medios de difusión durante la era kirchnerista, supo ser secretario de cultura de Carlos Menem, y también asesor de Carlos Corach, según puede verse en varias páginas de antecedentes en Internet. Nada define a nadie, pero nadie deja de tener un pasado, señores.
Pongamos las cosas en su lugar primero, y luego si hay lugar para el debate debatamos, con todo gusto. Pero no dejemos de recordar que toda regulación es una limitación a la libertad. Y quienes sostienen, como Lazzaro, que el mercado es una tiranía, no parecen haber entendido lo que hoy mismo pasa en el mundo. El odiado mercado, tarde o temprano se devora a los peores. Y cuando el intervencionismo regulatorio pretende reemplazarlo, el mercado se devora al intervencionismo. Crudo, pero es así.
Pero no sólo eso, sino que además, estos señores pretenden reemplazar al odiado mercado por sus decisiones personales. Eso hicieron durante 70 años con la Agencia soviética Tass, por ejemplo. Eso intenta desde su creación hacer Télam entre nosotros. Ellos son los que habrán de decirnos cuáles son los contenidos culturales de los canales de televisión. Ya pasó en la Argentina, donde conductores como Roberto Galán o Mirtha Legrand fueron prohibidos por gobiernos supuestamente democráticos y peronistas, dado que sus programas no se condecían a su juicio con las necesidades de la población. Y estos señores llaman ahora autoritarios a quienes pretenden que el ejercicio de la radiodifusión sea libre. Increíble.
El caballito de batalla de que los grandes grupos económicos hacen lo que quieren con las opiniones de la gente, no se condice con la actitud asumida el monopolio estatal de canal 7 o de radio Nacional en todo el territorio de la República. Los grandes grupos económicos no pueden con Internet, no pueden con la difusión mediante mil maneras diferentes, incluso de mensajes de texto, de todas y cada una de las ideas.
Estos señores le tienen mucho miedo a la libertad de pensar. Es obvio. El matrimonio presidencial lo demuestra todos los los días en sus reiterativos y primitivos discursos de barricada. Le temen a Clarín, o a La Nación, o a Marcelo Tinelli. Y quieren reemplazarlos por la impresentable programación de canales y radios del Estado, al servicio de una propaganda pasada de moda, anquilosada. Propaganda que es sostenida además por la actitud de supuestos intelectuales que no trepidan en meter en sus bolsillos los dineros de las gentes mientras millones de argentinos se sumen en la pobreza, sabiendo por lo demás que la genuina libertad de expresión, sobre todo en un medio público, incluye desde siempre mostrar todos los pensamientos e ideas. Basta ver un par de horas el canal Encuentro para comprobar el grado panfletario que asume, como canal, y con sus cómplices.
Mientras tanto, leemos en el diario que Bauer ha sido retado por el ex presidente Kirchner, dado que no politiza lo suficiente al Canal 7.
¿Realmente alguien puede creer que esta gente está sinceramente persiguiendo una mejor asignación de los recursos mediáticos para que la población reciba toda clase de opiniones? ¿Estos gobernantes maniqueos, insultadores, descalificadores incluso a nivel internacional de medios de difusión pueden querer eso? ¿Quienes trabajan en organismos como el ComFer o el Observatorio de Medios pueden desear sinceramente la libertad de expresión?.
Acá hay que sacarse la careta de una buena vez, señores. Esta gente lo que desea es que los medios digan lo que ellos quieren, como hacía justamente Juan Perón. Y lo demuestran todos los días. Esta es la pura verdad. Les guste o no que se la digan.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 22 de marzo de 2009
viernes, marzo 13, 2009
DISCURSO PRESIDENCIAL Y REALIDAD ECONÓMICA (3/3/09)
Segunda Opinión
EL DISCURSO PRESIDENCIAL Y LA REALIDAD ECONÓMICA Y POLÍTICA
En estos días en los que la crisis económica y financiera mundial se ha acentuado de manera peligrosa, se hace necesario mantener la cabeza fría e intentar por todos los medios recurrir a los que saben, despojados de consignas ideológicas tanto como se pueda.
Probablemente este comentario que sigue sea más político que los que le han precedido en todos estos años. Después de todo en la Facultad nos enseñaban “Política Económica” y es obvio que la vinculación entre una cosa y la otra termina por refundirse cuando la escalada ha sido lo suficientemente importante como convertirlas en la misma cuestión.
El discurso de la Presidenta en el Congreso en oportunidad de la apertura del período de sesiones tuvo la característica de ser una enumeración más o menos taxativa de los sucesos acaecidos a lo largo del año que transcurrió desde el 1º de marzo del año 2008. La enumeración estuvo cargada de subjetividades producto de lo que podríamos llamar la opinología tan cara al gobierno del matrimonio Kirchner.
Nos centraremos en aspectos económicos intentando así y todo dejar de lado cuestiones meramente políticas, como el llamado al diálogo a la oposición, una especie de chanza casi de mal gusto, si se nos permite, dados los antecedentes.
La tendencia presidencial a sermonear a los opositores y a los díscolos, intentando reflejar su punto de vista como la verdad incontrastable dista mucho de acercarse al criterio de unidad política que mínimamente debería privar si es que se intenta acordar algo con quienes no piensen exactamente como nuestros gobernantes. Lamentable este es un aspecto que conforma parte del estilo de gobernar de los Kirchner y probablemente no se modifique, lo cual no queda sino lamentar. Esto de reemplazar un supuesto pensamiento único por otro no creemos que colabore en absoluto en cuanto a contar con una unidad basada en acuerdos programáticos básicos que permitan, de a poco, ir restaurando las instituciones y por consiguiente el Estado de Derecho.
El evidente desconocimiento sobre temas económicos y financieros hace incurrir a la Dra. de Kirchner en innúmeras fallas de razonamiento. Y afirmaciones tales como esa de Los que toda la vida pronosticaron lo que iba a pasar sobre nosotros, sobre ellos, sobre el mundo y sobre la historia, no aciertan en ninguna de las medidas... no toman en cuenta que no solamente muchos pronósticos de conocidos economistas, como el caso del argentino Guillermo Calvo cuando pronosticó el llamado Tequila, sí acertaron y sobradamente. Al tiempo que la propia presidenta no acertó cuando en EEUU dijo muy suelta de cuerpo que el mundo desarrollado necesitaba un Plan B y nosotros los argentinos no, siendo que es obvio que la sucesión de manotazos de ahogado de estas horas indica exactamente lo contrario al menos en lo que a la Argentina se refiere. Es más, el propio Néstor Kirchner creyó que acertaba cuando apostaba sus fichas a Domingo Cavallo en tiempos de Carlos Menem.
Es verdad que muchos diagnósticos han sido equivocados. La economía es considerada una ciencia social y por lo tanto sujeta a los vaivenes de las reacciones humanas, siempre impredecibles por más sistemas econométricos que pretendan deducirlas. Pero no es cierto que todos los pronósticos hayan fallado. A lo largo de la historia de las últimas centurias el acierto político económico norteamericano es un dato incontrastable, por más que sea políticamente incorrecto decirlo. Y si se trata de recordar desaciertos debemos empezar localmente por decir que el economista Remes Lenicov pronosticó un dólar de $ 1,40 a comienzos de 2002 y un mes y medio después lo teníamos a $ 4.-. Luego podremos hablar sí de los economistas liberales que no acertaron al decir que el billete norteamericano llegaría en ese año a $ 10.-, algo muy reiterado por los economistas adherentes a este grupo gobernante. Economistas que por otra parte incursionaron en el periodismo en un diario económico y financiero cuyo eslogan es que defiende lo nuestro, como si esa fuera la función de un periódico, y no la de informar.
Otro aspecto que hay que señalar es el de la amenaza de más y más intervencionismo a la que hizo referencia la presidenta, cuando dijo que enviaremos al Congreso todos aquellos instrumentos que las épocas y los tiempos (como si se tratara de conceptos diferentes) exijan. Si tenemos en cuenta que en la Argentina funcionarios de segundo o tercer orden prepotean a la gente, dibujan índices de precios, prohíben exportar carnes o granos o leche, envían listas de precios máximos sin membrete al Mercado de Liniers, etc. no queremos ni imaginar qué cosas pueden llegar a ser necesarias ni cómo se implementarán en caso de que el Congreso no quiera aprobarlas. Supuesto, claro está, que se envíen antes de firmar los consabidos decretos de necesidad y urgencia para luego solicitar entonces una ratificación.
Es decir, que el cuadro intervencionista-violador de la Constitución en el que nos encontramos no hace presagiar lo que se ha dado en llamar un clima de negocios. Más bien sigue sin hacerlo presagiar. Y tal vez, hace más agorero cualquier presagio.
Estamos en manos de gobernantes que son capaces de hacer cualquier cosa con el dinero, con las AFJP, con el sector rural, con las exportaciones, con los planes de canje, con el manejo de fondos públicos sin rendición de cuentas, con lo que se les ocurra. Esta es la realidad que nos toca vivir.
La mención a la resolución 125 estuvo tan fuera de lugar como de tiempo y espacio, ya que ésta vencía a fines de octubre de 2008. Mencionar que hubiera sido beneficiosa cuando el propio gobierno hubo de modificarla al menos dos veces antes de enviarla al Congreso nos lleva a pensar a cuál de las variantes de la resolución se refiere, por otra parte.
La realidad es que todo aquello de positivo que los sectores oficialistas pudieran encontrar en el gobierno actual, se topa con esa otra realidad que dice que hay abundante arbitrariedad, sobrada descalificación del pensamiento de los demás, ataques insólitos y vergonzosos a la prensa, manejo discrecional de fondos, confiscaciones de ahorros de futuros jubilados, mentira recurrente en la elaboración de índices, sostenimiento de funcionarios psicóticos de armas llevar que se hacen proteger en la plaza pública por pintorescos campeones de un símil del boxeo, piqueteros ex funcionarios que toman a trompadas a indefensos ciudadanos que se manifiestan (y encima desde atrás), blanqueos de capitales luego de haber prometido traje a rayas para los evasores, etc. etc.
Mientras tanto el mundo, a nuestro juicio, intenta apagar el incendio arrojando más nafta al fuego. Porque la verdadera causa de la crisis ha sido el exceso de crédito a tasas artificialmente rebajadas por las políticas de los bancos centrales, en especial de la Reserva Federal norteamericana. De manera que la inyección de moneda tiene un efecto similar al que ha venido produciendo en la Argentina, justamente. El intervencionismo no hace más que desviar las verdaderas motivaciones de las voluntades humanas, y por lo tanto altera innúmeras variables hasta provocar el derrumbe. Esto pasó en los años 30, pasó también en la Unión Soviética. Y pasó muchas veces entre nosotros, como por ejemplo con el llamado rodrigazo, luego de la inconcebible inflación cero de Gelbard, o con el plan Bónex, o con el fin de la llamada convertibilidad.
Una buena parte de la población mundial prefiere ahorrar en dólares y quedarse en ellos, debido a la confianza que imprime la dinámica de la economía norteamericana, que es de lejos la más versátil del mundo. Y en esa parte de la población estamos también los argentinos, incluso el ex presidente Kirchner al sacar los fondos de Santa Cruz en los años 90. Así, el mundo financia gratuitamente el enorme déficit norteamericano, que tiene esencialmente un origen bélico.
Pero las políticas que los líderes del G 7 intentan implementar no constituyen ni de lejos la forma de corregir los malos créditos, sino de transferir a los acreedores las pérdidas que deberían asumir los deudores.
En momentos de escribir estas líneas tenemos una real declinación de la actividad económica en la Argentina, en parte provocada por la crisis internacional, y en otra proporción tal vez bastante más alta en la increíble política llevada a cabo con el sector rural, en todos los sentidos, en todos los aspectos casi sin excepción. Y no de ahora, ya que esta política que podríamos denominar anticampo la inició el furibundo Dr. Lavagna y su insólito camino de penalizar con mayores retenciones a quienes no bajaran los precios. Una forma de proceder que jamás hemos visto en ningún texto serio de economía. Vienen a nuestra mente los calificativos utilizados por el insigne ex ministro para referirse a los dirigentes agropecuarios: primates, ignorantes en materia económica y otras lindezas.
No cabe sino concluir con el viejo adagio tan reiterado entre profesionales: en economía se puede hacer cualquier cosa, menos evitar las consecuencias.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 3 de marzo de 2009
EL DISCURSO PRESIDENCIAL Y LA REALIDAD ECONÓMICA Y POLÍTICA
En estos días en los que la crisis económica y financiera mundial se ha acentuado de manera peligrosa, se hace necesario mantener la cabeza fría e intentar por todos los medios recurrir a los que saben, despojados de consignas ideológicas tanto como se pueda.
Probablemente este comentario que sigue sea más político que los que le han precedido en todos estos años. Después de todo en la Facultad nos enseñaban “Política Económica” y es obvio que la vinculación entre una cosa y la otra termina por refundirse cuando la escalada ha sido lo suficientemente importante como convertirlas en la misma cuestión.
El discurso de la Presidenta en el Congreso en oportunidad de la apertura del período de sesiones tuvo la característica de ser una enumeración más o menos taxativa de los sucesos acaecidos a lo largo del año que transcurrió desde el 1º de marzo del año 2008. La enumeración estuvo cargada de subjetividades producto de lo que podríamos llamar la opinología tan cara al gobierno del matrimonio Kirchner.
Nos centraremos en aspectos económicos intentando así y todo dejar de lado cuestiones meramente políticas, como el llamado al diálogo a la oposición, una especie de chanza casi de mal gusto, si se nos permite, dados los antecedentes.
La tendencia presidencial a sermonear a los opositores y a los díscolos, intentando reflejar su punto de vista como la verdad incontrastable dista mucho de acercarse al criterio de unidad política que mínimamente debería privar si es que se intenta acordar algo con quienes no piensen exactamente como nuestros gobernantes. Lamentable este es un aspecto que conforma parte del estilo de gobernar de los Kirchner y probablemente no se modifique, lo cual no queda sino lamentar. Esto de reemplazar un supuesto pensamiento único por otro no creemos que colabore en absoluto en cuanto a contar con una unidad basada en acuerdos programáticos básicos que permitan, de a poco, ir restaurando las instituciones y por consiguiente el Estado de Derecho.
El evidente desconocimiento sobre temas económicos y financieros hace incurrir a la Dra. de Kirchner en innúmeras fallas de razonamiento. Y afirmaciones tales como esa de Los que toda la vida pronosticaron lo que iba a pasar sobre nosotros, sobre ellos, sobre el mundo y sobre la historia, no aciertan en ninguna de las medidas... no toman en cuenta que no solamente muchos pronósticos de conocidos economistas, como el caso del argentino Guillermo Calvo cuando pronosticó el llamado Tequila, sí acertaron y sobradamente. Al tiempo que la propia presidenta no acertó cuando en EEUU dijo muy suelta de cuerpo que el mundo desarrollado necesitaba un Plan B y nosotros los argentinos no, siendo que es obvio que la sucesión de manotazos de ahogado de estas horas indica exactamente lo contrario al menos en lo que a la Argentina se refiere. Es más, el propio Néstor Kirchner creyó que acertaba cuando apostaba sus fichas a Domingo Cavallo en tiempos de Carlos Menem.
Es verdad que muchos diagnósticos han sido equivocados. La economía es considerada una ciencia social y por lo tanto sujeta a los vaivenes de las reacciones humanas, siempre impredecibles por más sistemas econométricos que pretendan deducirlas. Pero no es cierto que todos los pronósticos hayan fallado. A lo largo de la historia de las últimas centurias el acierto político económico norteamericano es un dato incontrastable, por más que sea políticamente incorrecto decirlo. Y si se trata de recordar desaciertos debemos empezar localmente por decir que el economista Remes Lenicov pronosticó un dólar de $ 1,40 a comienzos de 2002 y un mes y medio después lo teníamos a $ 4.-. Luego podremos hablar sí de los economistas liberales que no acertaron al decir que el billete norteamericano llegaría en ese año a $ 10.-, algo muy reiterado por los economistas adherentes a este grupo gobernante. Economistas que por otra parte incursionaron en el periodismo en un diario económico y financiero cuyo eslogan es que defiende lo nuestro, como si esa fuera la función de un periódico, y no la de informar.
Otro aspecto que hay que señalar es el de la amenaza de más y más intervencionismo a la que hizo referencia la presidenta, cuando dijo que enviaremos al Congreso todos aquellos instrumentos que las épocas y los tiempos (como si se tratara de conceptos diferentes) exijan. Si tenemos en cuenta que en la Argentina funcionarios de segundo o tercer orden prepotean a la gente, dibujan índices de precios, prohíben exportar carnes o granos o leche, envían listas de precios máximos sin membrete al Mercado de Liniers, etc. no queremos ni imaginar qué cosas pueden llegar a ser necesarias ni cómo se implementarán en caso de que el Congreso no quiera aprobarlas. Supuesto, claro está, que se envíen antes de firmar los consabidos decretos de necesidad y urgencia para luego solicitar entonces una ratificación.
Es decir, que el cuadro intervencionista-violador de la Constitución en el que nos encontramos no hace presagiar lo que se ha dado en llamar un clima de negocios. Más bien sigue sin hacerlo presagiar. Y tal vez, hace más agorero cualquier presagio.
Estamos en manos de gobernantes que son capaces de hacer cualquier cosa con el dinero, con las AFJP, con el sector rural, con las exportaciones, con los planes de canje, con el manejo de fondos públicos sin rendición de cuentas, con lo que se les ocurra. Esta es la realidad que nos toca vivir.
La mención a la resolución 125 estuvo tan fuera de lugar como de tiempo y espacio, ya que ésta vencía a fines de octubre de 2008. Mencionar que hubiera sido beneficiosa cuando el propio gobierno hubo de modificarla al menos dos veces antes de enviarla al Congreso nos lleva a pensar a cuál de las variantes de la resolución se refiere, por otra parte.
La realidad es que todo aquello de positivo que los sectores oficialistas pudieran encontrar en el gobierno actual, se topa con esa otra realidad que dice que hay abundante arbitrariedad, sobrada descalificación del pensamiento de los demás, ataques insólitos y vergonzosos a la prensa, manejo discrecional de fondos, confiscaciones de ahorros de futuros jubilados, mentira recurrente en la elaboración de índices, sostenimiento de funcionarios psicóticos de armas llevar que se hacen proteger en la plaza pública por pintorescos campeones de un símil del boxeo, piqueteros ex funcionarios que toman a trompadas a indefensos ciudadanos que se manifiestan (y encima desde atrás), blanqueos de capitales luego de haber prometido traje a rayas para los evasores, etc. etc.
Mientras tanto el mundo, a nuestro juicio, intenta apagar el incendio arrojando más nafta al fuego. Porque la verdadera causa de la crisis ha sido el exceso de crédito a tasas artificialmente rebajadas por las políticas de los bancos centrales, en especial de la Reserva Federal norteamericana. De manera que la inyección de moneda tiene un efecto similar al que ha venido produciendo en la Argentina, justamente. El intervencionismo no hace más que desviar las verdaderas motivaciones de las voluntades humanas, y por lo tanto altera innúmeras variables hasta provocar el derrumbe. Esto pasó en los años 30, pasó también en la Unión Soviética. Y pasó muchas veces entre nosotros, como por ejemplo con el llamado rodrigazo, luego de la inconcebible inflación cero de Gelbard, o con el plan Bónex, o con el fin de la llamada convertibilidad.
Una buena parte de la población mundial prefiere ahorrar en dólares y quedarse en ellos, debido a la confianza que imprime la dinámica de la economía norteamericana, que es de lejos la más versátil del mundo. Y en esa parte de la población estamos también los argentinos, incluso el ex presidente Kirchner al sacar los fondos de Santa Cruz en los años 90. Así, el mundo financia gratuitamente el enorme déficit norteamericano, que tiene esencialmente un origen bélico.
Pero las políticas que los líderes del G 7 intentan implementar no constituyen ni de lejos la forma de corregir los malos créditos, sino de transferir a los acreedores las pérdidas que deberían asumir los deudores.
En momentos de escribir estas líneas tenemos una real declinación de la actividad económica en la Argentina, en parte provocada por la crisis internacional, y en otra proporción tal vez bastante más alta en la increíble política llevada a cabo con el sector rural, en todos los sentidos, en todos los aspectos casi sin excepción. Y no de ahora, ya que esta política que podríamos denominar anticampo la inició el furibundo Dr. Lavagna y su insólito camino de penalizar con mayores retenciones a quienes no bajaran los precios. Una forma de proceder que jamás hemos visto en ningún texto serio de economía. Vienen a nuestra mente los calificativos utilizados por el insigne ex ministro para referirse a los dirigentes agropecuarios: primates, ignorantes en materia económica y otras lindezas.
No cabe sino concluir con el viejo adagio tan reiterado entre profesionales: en economía se puede hacer cualquier cosa, menos evitar las consecuencias.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 3 de marzo de 2009
ECHAR LEÑA AL FUEGO (11/3/09)
Segunda Opinión
CRISIS INTERNACIONAL: ECHAR LEÑA AL FUEGO
En un interesantísimo artículo publicado en el diario Ámbito Financiero (11/03/09) el economista Agustín Monteverde señala algunos aspectos de gran relevancia que corroboran nuestra reiterada opinión respecto de las acciones que los gobiernos están llevando a cabo para tratar de salir de la crisis.
Hemos hecho referencia en trabajos anteriores a nuestras enormes diferencias en cuanto al tratamiento que están intentado dar a la crisis económica y financiera en la que se encuentra el mundo los principales bancos centrales del orbe.
Hemos señalado que medidas tales como la baja de tasas como la inyección de moneda son las mismas que llevaron a la situación actual a lo largo de los últimos 25 años por lo menos. Precisamente los créditos masivos a tasas bajas para que la gente pudiera acceder a viviendas propias fue el puntapié inicial de la llamada crisis de las hipotecas. Esto es, la punta del iceberg.
Porque de tal manera se exacerbó la demanda mediante la ilusión de que el dinero era más barato de lo que en realidad era, al tiempo que no se exigían las garantías necesarias y suficientes ante la perspectiva de que la propia demanda produjera subas de precios en los bienes para cubrir cualquier defección.
Hasta que la enorme bola de nieve comenzó a derretirse.
El economista Monteverde hace algunas señalizaciones que consideramos de absoluta presencia para explicar lo que pasa.
Dice por ejemplo que lo que hace falta es corregir las distorsiones acumuladas. Y si bien no explica cuáles son, es obvio que tales distorsiones son las que ha provocado el intervencionismo y que sólo se corregirán mediante el default de los factores que han llevado a cabo malos negocios u otorgado malos créditos. No hay, entendemos, demasiado misterio en esto, aunque decirlo resulte especialmente crudo.
El presidente Obama continúa con las recetas fiscales de su antecesor (Bush), aunque con diferencias en los sujetos que recibirán su asistencia, dice Monteverde. Es decir, asistir, pero cambiando el destinatario. Señala el autor que la política fiscal no constituye una herramienta potente para suavizar los traumas del ajuste, apreciación con la que coincidimos en un todo. Y está más que a la vista que así es.
Claro, incrementar el gasto público significa generar un déficit fiscal adicional muy superior comparativamente al efecto sobre el PBI que tal incremento supone, en los EEUU (o donde fuere). Monteverde dice que por cada 10 puntos de expansión del gasto, sube un punto el PBI. Señala también que los planes de infraestructura padecen un largo período de maduración, con lo cual por supuesto coincidimos pero no nos parece lo más importante.
Otro aspecto que sí nos resulta verdaderamente prístino es que los auxilios irán dirigidos, al menos en un tercio, a industrias estructuralmente no competitivas. Que es lo mismo que ha venido haciéndose en nuestro país a lo largo de varias décadas.
El plan no es suficiente para disimular las pérdidas, señala. Las pérdidas son tan monstruosas que en un día o dos se absorben tanto el plan de Bush como el de Obama juntos. Las pérdidas de capital acumuladas de sólo 15 días superaron el PBI anual de EEUU. Notable.
La merma en la riqueza de los hogares norteamericanos llega a los 20 billones de dólares, que representa un quinto del patrimonio total de las familias estadounidenses. Falta sumar allí las pérdidas del sector financiero y del estatal norteamericanos, dice Monteverde.
A su vez trae a cuento que durante la crisis del 30, la merma patrimonial alcanzó al 40%, es decir, el doble de la actual.
Los salvatajes fiscales terminan licuando el capital privado, requerirán nueva inyección de capital, seguirán incrementando el gasto público mientras que la contracción de la actividad y la deflación de precios derrumbarán los recursos fiscales.
Así las cosas, el primer año de la gestión demócrata podría culminar con un pavoroso déficit presupuestario de más de un billón y medio de dólares.
La verdad es que inyectar liquidez donde nadie está dispuesto a tomarla, aún a tasa cero, resulta un sofisma. Es un absurdo que sólo puede conducir a empeorar las cosas. Aún a tasas cero o incluso negativas puede ser conveniente no tomar ningún crédito, porque la baja de los precios puede resultar un mejor negocio.
Negocios y empleo caen entonces todavía más y se agravan así las cosas cada día.
Cuando en la Argentina se produjo la impresionante devaluación del año 2002, que el gobierno de entonces y su ministro de economía Remes Lenicov había calculado en $ 1,40 por cada dólar siendo que a los dos meses el valor de la divisa había alcanzado los $ 4.-, la caída de ingresos en divisas y la pérdida de patrimonios fue realmente monstruosa y superó largamente el 60% a nivel de hogares, por ejemplo.
El camino elegido por los gobernantes de entonces fue, sencillamente, el de licuar las obligaciones del Estado en moneda local haciendo que ésta pierda su valor rápidamente. Las consecuencias fueron absorbidas por la comunidad y, al impulso de los buenos precios de las commodities, en algunos años se recuperaron los valores de los tiempos de la llamada convertibilidad (aunque podríamos hilar un poco más fino allí en lo que se referiere a su vez a la pérdida de valor del dólar a nivel internacional).
Si bien en muchos aspectos las situaciones no son comparables con la crisis internacional actual, hay sí algunos puntos en común: un endeudamiento elevado sostenido en un tipo de cambio fijado artificialmente (que tiene su parangón en la fijación de tasas de la FED, por ejemplo), un gasto elevado en divisas, contando con los recursos que provendrían del endeudamiento externo supuestamente infinito para mantener el tipo de cambio artificial (equiparable a la idea de que la ayuda o el salvataje de los bancos centrales puede llegar a cifras astronómicas sin problema alguno, lo cual no es cierto), y así siguiendo.
En suma, la Argentina vivió por encima de sus posibilidades durante la llamada convertibilidad hasta que estalló la bomba de la realidad. Así por ejemplo los EEUU vivieron por encima de sus posibilidades al gastar más de lo debido mediante endeudamiento y déficit creciente, hasta que la llamada burbuja estalló por el lado de las hipotecas subprime y los ahora famosos apalancamientos (evidente rémora de nuestra recordada bicicleta) se derrumbaron día tras día y semana tras semana.
La realidad, volvemos a decirlo una vez más, es que los Estados avanzados del planeta, y por añadidura los restantes países, deberán hacerse cargo de la crisis como mejor puedan, asumiendo que la ayuda monetaria se topa con la llamada trampa de la liquidez (la gente prefiere no gastar ni endeudarse y permanecer líquida). Ya son monstruosas las pérdidas, inevitables por lo demás.
Es decir que ya se ha recorrido una buena parte del camino. Falta aún un tramo, que nadie puede saber con exactitud qué tan largo es.
Ese tramo deberá ser recorrido inevitablemente, por más ayudas, salvatajes y bajas de tasas que se intenten. Tal vez algunas pérdidas se disimulen o se socialicen, pero serán pérdidas inevitablemente.
Y recordamos como paradoja final que el intervencionismo no hace sino distorsionar y cambiar de manos las pérdidas como los plumeros hogareños cambian la tierra de lugar. No evitarlas.
Y mientras la idea siga siendo que lo que ocurre hoy en el mundo es consecuencia de la liberalidad de los mercados y no esencialmente del intervencionismo de los bancos centrales mediante el manejo de las tasas de interés, todavía el daño puede ser mayor al que inevitablemente hubiera de resultar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 11 de marzo de 2009
CRISIS INTERNACIONAL: ECHAR LEÑA AL FUEGO
En un interesantísimo artículo publicado en el diario Ámbito Financiero (11/03/09) el economista Agustín Monteverde señala algunos aspectos de gran relevancia que corroboran nuestra reiterada opinión respecto de las acciones que los gobiernos están llevando a cabo para tratar de salir de la crisis.
Hemos hecho referencia en trabajos anteriores a nuestras enormes diferencias en cuanto al tratamiento que están intentado dar a la crisis económica y financiera en la que se encuentra el mundo los principales bancos centrales del orbe.
Hemos señalado que medidas tales como la baja de tasas como la inyección de moneda son las mismas que llevaron a la situación actual a lo largo de los últimos 25 años por lo menos. Precisamente los créditos masivos a tasas bajas para que la gente pudiera acceder a viviendas propias fue el puntapié inicial de la llamada crisis de las hipotecas. Esto es, la punta del iceberg.
Porque de tal manera se exacerbó la demanda mediante la ilusión de que el dinero era más barato de lo que en realidad era, al tiempo que no se exigían las garantías necesarias y suficientes ante la perspectiva de que la propia demanda produjera subas de precios en los bienes para cubrir cualquier defección.
Hasta que la enorme bola de nieve comenzó a derretirse.
El economista Monteverde hace algunas señalizaciones que consideramos de absoluta presencia para explicar lo que pasa.
Dice por ejemplo que lo que hace falta es corregir las distorsiones acumuladas. Y si bien no explica cuáles son, es obvio que tales distorsiones son las que ha provocado el intervencionismo y que sólo se corregirán mediante el default de los factores que han llevado a cabo malos negocios u otorgado malos créditos. No hay, entendemos, demasiado misterio en esto, aunque decirlo resulte especialmente crudo.
El presidente Obama continúa con las recetas fiscales de su antecesor (Bush), aunque con diferencias en los sujetos que recibirán su asistencia, dice Monteverde. Es decir, asistir, pero cambiando el destinatario. Señala el autor que la política fiscal no constituye una herramienta potente para suavizar los traumas del ajuste, apreciación con la que coincidimos en un todo. Y está más que a la vista que así es.
Claro, incrementar el gasto público significa generar un déficit fiscal adicional muy superior comparativamente al efecto sobre el PBI que tal incremento supone, en los EEUU (o donde fuere). Monteverde dice que por cada 10 puntos de expansión del gasto, sube un punto el PBI. Señala también que los planes de infraestructura padecen un largo período de maduración, con lo cual por supuesto coincidimos pero no nos parece lo más importante.
Otro aspecto que sí nos resulta verdaderamente prístino es que los auxilios irán dirigidos, al menos en un tercio, a industrias estructuralmente no competitivas. Que es lo mismo que ha venido haciéndose en nuestro país a lo largo de varias décadas.
El plan no es suficiente para disimular las pérdidas, señala. Las pérdidas son tan monstruosas que en un día o dos se absorben tanto el plan de Bush como el de Obama juntos. Las pérdidas de capital acumuladas de sólo 15 días superaron el PBI anual de EEUU. Notable.
La merma en la riqueza de los hogares norteamericanos llega a los 20 billones de dólares, que representa un quinto del patrimonio total de las familias estadounidenses. Falta sumar allí las pérdidas del sector financiero y del estatal norteamericanos, dice Monteverde.
A su vez trae a cuento que durante la crisis del 30, la merma patrimonial alcanzó al 40%, es decir, el doble de la actual.
Los salvatajes fiscales terminan licuando el capital privado, requerirán nueva inyección de capital, seguirán incrementando el gasto público mientras que la contracción de la actividad y la deflación de precios derrumbarán los recursos fiscales.
Así las cosas, el primer año de la gestión demócrata podría culminar con un pavoroso déficit presupuestario de más de un billón y medio de dólares.
La verdad es que inyectar liquidez donde nadie está dispuesto a tomarla, aún a tasa cero, resulta un sofisma. Es un absurdo que sólo puede conducir a empeorar las cosas. Aún a tasas cero o incluso negativas puede ser conveniente no tomar ningún crédito, porque la baja de los precios puede resultar un mejor negocio.
Negocios y empleo caen entonces todavía más y se agravan así las cosas cada día.
Cuando en la Argentina se produjo la impresionante devaluación del año 2002, que el gobierno de entonces y su ministro de economía Remes Lenicov había calculado en $ 1,40 por cada dólar siendo que a los dos meses el valor de la divisa había alcanzado los $ 4.-, la caída de ingresos en divisas y la pérdida de patrimonios fue realmente monstruosa y superó largamente el 60% a nivel de hogares, por ejemplo.
El camino elegido por los gobernantes de entonces fue, sencillamente, el de licuar las obligaciones del Estado en moneda local haciendo que ésta pierda su valor rápidamente. Las consecuencias fueron absorbidas por la comunidad y, al impulso de los buenos precios de las commodities, en algunos años se recuperaron los valores de los tiempos de la llamada convertibilidad (aunque podríamos hilar un poco más fino allí en lo que se referiere a su vez a la pérdida de valor del dólar a nivel internacional).
Si bien en muchos aspectos las situaciones no son comparables con la crisis internacional actual, hay sí algunos puntos en común: un endeudamiento elevado sostenido en un tipo de cambio fijado artificialmente (que tiene su parangón en la fijación de tasas de la FED, por ejemplo), un gasto elevado en divisas, contando con los recursos que provendrían del endeudamiento externo supuestamente infinito para mantener el tipo de cambio artificial (equiparable a la idea de que la ayuda o el salvataje de los bancos centrales puede llegar a cifras astronómicas sin problema alguno, lo cual no es cierto), y así siguiendo.
En suma, la Argentina vivió por encima de sus posibilidades durante la llamada convertibilidad hasta que estalló la bomba de la realidad. Así por ejemplo los EEUU vivieron por encima de sus posibilidades al gastar más de lo debido mediante endeudamiento y déficit creciente, hasta que la llamada burbuja estalló por el lado de las hipotecas subprime y los ahora famosos apalancamientos (evidente rémora de nuestra recordada bicicleta) se derrumbaron día tras día y semana tras semana.
La realidad, volvemos a decirlo una vez más, es que los Estados avanzados del planeta, y por añadidura los restantes países, deberán hacerse cargo de la crisis como mejor puedan, asumiendo que la ayuda monetaria se topa con la llamada trampa de la liquidez (la gente prefiere no gastar ni endeudarse y permanecer líquida). Ya son monstruosas las pérdidas, inevitables por lo demás.
Es decir que ya se ha recorrido una buena parte del camino. Falta aún un tramo, que nadie puede saber con exactitud qué tan largo es.
Ese tramo deberá ser recorrido inevitablemente, por más ayudas, salvatajes y bajas de tasas que se intenten. Tal vez algunas pérdidas se disimulen o se socialicen, pero serán pérdidas inevitablemente.
Y recordamos como paradoja final que el intervencionismo no hace sino distorsionar y cambiar de manos las pérdidas como los plumeros hogareños cambian la tierra de lugar. No evitarlas.
Y mientras la idea siga siendo que lo que ocurre hoy en el mundo es consecuencia de la liberalidad de los mercados y no esencialmente del intervencionismo de los bancos centrales mediante el manejo de las tasas de interés, todavía el daño puede ser mayor al que inevitablemente hubiera de resultar.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 11 de marzo de 2009
viernes, enero 23, 2009
EEUU: LA SUPREMACÍA DEL SISTEMA (21/1/09)
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> Segunda opinión
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> LA SUPREMACÍA DE UN SISTEMA
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> Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto. Abraham Lincoln
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> La asunción de Barack Obama como 44º presidente de los EEUU ha provocado en el mundo un verdadero ventarrón de esperanza. Es razonable que luego de años tan complicados en materia político económica, el cambio de mando en la potencia más importante del planeta provoque un verdadero cimbronazo emocional.
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> Todos y cada uno de los habitantes de este mundo, suponemos, abrigamos al menos en algún recóndito rincón de nuestro ser, la esperanza de que todo sea ahora mejor.
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> Pero los EEUU, como sistema, no son nada diferente de lo que han sido desde su fundación en 1776.
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> En esencia, el sistema jurídico que ha regido desde la propia Constitución (no solamente de la ley constitutiva), con todas las enmiendas sufridas a lo largo de los años, ha preservado la base de una democracia liberal, respetuosa de los derechos individuales y profundamente igualitaria.
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> Las dificultades no han sido pocas en estos 200 y pico de años de existencia. No es fin de este comentario enumerarlas taxativamente ni mucho menos. Baste decir que la integración del territorio nacional, la guerra de secesión, la lucha contra los aborígenes y demás pueden dar lugar a todo tipo de críticas, algunas muy fundamentadas y otras demasiado lábiles e interesadas.
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> El mundo entero sabe, sin embargo, que prácticamente ninguna nación de la Tierra se ha gestado entre algodones y con los pajaritos trinando entre los árboles. Pero la inmensa pléyade de enemigos de la gran democracia del Norte no pueden superar sus pruritos ideológicos basados esencialmente en el resentimiento y en la envidia, según nuestro modo de ver.
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> Claro, no somos sociólogos y podemos equivocarnos al evaluar. Pero nunca hemos leído sociólogos que fundamentaran su oposición al sistema norteamericano desde una perspectiva académica.
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> Siempre se ha hecho hincapié en la política exterior yanqui, omitiendo que ésta entre otras cosas impidió el avance del nazismo en el mundo y lo derrotó, junto con los Aliados, de manera contundente y definitiva. Así y todo, los errores no han sido pocos. Algunos dirán los abusos tampoco. Y podemos coincidir plenamente. Tampoco lo han sido.
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> Pero la marca señera de un sistema político, tecnológico, económico, jurídico, social (en lo que se refiere especialmente a la integración de los distintos grupos migratorios), religioso y cuanto más pueda incluirse en esta larga gama de la condición humana, es un dato incontrastable.
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> EEUU ha tenido y tiene enormes problemas raciales todavía hoy. No solamente con los negros (hoy llamados con un eufemismo bastante patético “afroamericanos”, siendo que si las cosas son de ese modo, también los demás grupos étnicos deberían denominarse de modo parecido. Por ejemplo “euroamericanos”, “asioamericanos”, “indoamericanos”, “hispanoamericanos”, “lusoamericanos”, “italoamericanos”, etc.). Pero es evidente que han luchado por superarlos.
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> Un líder como Martin Luther King, asesinado vilmente, pasó a la historia por la lucha emprendida en favor de los negros. Ha dado lugar incluso a la celebración de su cumpleaños con un feriado nacional, como acaba de ocurrir el lunes pasado. Las leyes discriminatorias y de apartheid vigentes a comienzos de los 60 fueron abolidas definitivamente y si bien subsisten alguns comportamientos, estos pasan a tener un rango menor. Las discriminaciones raciales o religiosas no abarcan solamente a los negros, hay que recordar. También incluyen a judíos, a árabes, a chinos, a hispanos, etc.
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> No es tan sencillo abolir casi genéticamente lo que podríamos llamar el síndrome del forastero que está en la base de toda discriminación al diferente. Incluyendo las minorías sexuales y otras.
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> Pero el avance norteamericano es evidente. Y cada vez toma más distancia del resto del mundo. Baste observar lo que acaba de ocurrir en España y que hemos comentado no hace tanto sobre la creación de verdaderas brigadas oficiales encargadas de controlar el comportamiento de minorías inmigrantes para analizar si su “violencia” permite inferir que deben ser repatriadas, cuando la ley debe ser pareja para todos los habitantes de un país.
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> Mientras tanto, los yanquis hace ya 50 años tuvieron un presidente como John Kennedy, proveniente de familia irlandesa y católica, en pleno apartheid. Hay que recordarlo. Kennedy no era “wasp” (white, anglo-saxon and protestant), y pertenecía a una minoría irlandesa, país que como se sabe fue anexado por Inglaterra para conformar el Reino Unido y por lo tanto considerado de un rango “menor” para el establishment.
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> Claro, Kennedy fue vilmente asesinado. Pero su asesinato no modificó la esencia del criterio igualitario que siempre ha privado en la gran democracia forjada por George Washington y sus compañeros de ruta. Al contrario. Continuaron sus hermanos, uno de los cuales, Robert, también fue asesinado, en la lucha política.
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> Luego se sucedieron presidentes de distintas extracciones. Demócratas y republicanos. Buenos y malos.
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> En general los buenos republicanos fueron descalificados una y otra vez por ese progresismo a la violeta que tanto daño le hace al mundo desde su discurso pacato y resentido. Fue Ronald Reagan el que inició el proceso denominado Guerra de Galaxias que aceleró el colapso soviético luego de la invasión de la URSS a Afganistán. También fue su gobierno (republicano) quien pactó con los demócratas la eliminación del déficit fiscal en 7 años que finalmente Bill Clinton llevó adelante con éxito. Hubo traspiés en el medio. Carter, Nixon. Hubo un pavoroso ataque el 11 de setiembre de 2001, a apenas 8 meses de la asunción de Bush que fue gestado indudablemente durante la administración Clinton, cuyas fuerzas de inteligencia descuidaron notablemente ese flanco.
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> Hubo muchas otras cosas. En América Latina el apoyo a las fuerzas golpistas chilenas ante el temor de que el apoyo cubano en plena guerra fría le generara a EEUU otro problema parecido al de Cuba con sus misiles soviéticos apuntando a Washington. Podrá discutirse esto eternamente, pero es la realidad que se hizo palpable en aquellos años cuando Fidel Castro se instaló en el país trasandino durante más de un mes esperando el resultado del Frente Amplio en las elecciones uruguayas. Una explicación absurda que no podía ser sino una burda pantalla de otra cosa.
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> Podemos suponer y creer que EEUU se equivocó y mucho. Pero Nixon, de extracción republicana, fue quien cerró el capítulo con Vietman y quien postuló el acercamiento a la China comunista de la mano de la llamada diplomacia del ping pong.
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> Dejemos un poco la historia y vayamos al presente. Obama es un personaje por donde se lo mire. Su origen no se destaca tanto por su etnia, como se lo pinta con ese toque racista que perdura en el mundo entero. Su origen se destaca por ser hijo de un padre inmigrante keniata y una madre blanca hawaiana en el año 1961, (durante la vigencia justamente del apartheid, igual hay que recordarlo). Su madre se casó con su padre embarazada de 3 meses y por lo que se sabe con la reprobación de los padres de ella. Su marido un día la abandonó y retornó a su patria natal. Ella volvió a casarse esta vez con un indonesio y tuvo una hija, medio hermana por lo tanto de Barack. La familia vivió en Indonesia varios años y finalmente retornó a EEUU. Con gran esfuerzo se llevaron adelante los estudios del joven Obama y poco a poco fue subiendo en el escalafón político hasta llegar donde llegó.
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> Con solo observar lo que ocurre en otras partes del mundo, especialmente en países tradicionales o con rasgos monárquicos, es factible distinguir la diferencia entre una concepción de la vida y del Estado, y las otras.
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> No sabemos si Obama hará las cosas bien o medianamente bien. Nos aventuramos a plantear no pocas dudas. Nuestro modo de ver la vida no pasa ni por el distribucionismo ni por la ayuda al quebrado como sí parece pasar la del nuevo presidente. No creemos positivo incentivar a quienes hicieron malos negocios, nos conformamos con que no queden en la indigencia, pero nada más. Deben crecer los exitosos, los que ejercen su inventiva y sus esfuerzos. Y nos los lobistas o los que esperan ser salvados por el paternalismo de un Estado benefactor.
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> Pero sí sabemos que EEUU ha permitido lograr esta realidad actual. Contra todos sus enemigos y contra todos sus detractores. Podrán decir cualquier cosa del gran país del Norte (de la Unión Norteamericana, como se decía en otros tiempos), pero no podrán decir que no le abre posibilidades a quienes son capaces, provengan de donde provinieren.
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> Michel Moore o Oliver Stone pueden dar crédito de eso, entre muchísimos otros. EEUU no les cierra las puertas ni los acusa de “destituyentes”. Viven de atacar a sus dirigentes, de mostrar los trapitos sucios e incluso de aplicar toda clase de golpes bajos, como mostrar a Bush cagando (una curiosa forma de humanizarlo, de paso sea dicho).
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> Seguimos viendo comentarios racistas contra Obama. Que no es negro porque es de Harvard, publicó Carlos Escudé hoy en el Cronista. También podrá decir que Denzel Whasington no es negro porque es “lindo”, como dicen muchas mujeres. O que Louis Amstrong no era negro porque tocaba bien la trompeta.
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> Claro, lo que Escudé quiere decir es que no tiene la mentalidad de los negros, no forma parte de la idiosincracia de los negros. Habría que recordarle para empezar que Obama es en realidad mulato, y por lo tanto si tiene algún rasgo idiosincrático de origen racial, este será una mezcla de ambos colores. Una estupidez.
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> Y un párrafo final para George Bush y su salida del gobierno luego de la reunión habida entre los ex presidentes, y el en ese momento presidente electo Obama. Una muestra de madurez democrática, claro está, pero también de otra cosa.
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> Siendo que muchos de los bastardos opinólogos se han cansado de llamar “nazi” a Bush, deberían ahora cuando menos acusar a Obama de acercarse a un individuo de características esvásticas, por decir lo menos. Y no lo han hecho que sepamos.
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> La realidad les cae de una forma que los deja como proverbiales pollos mojados mirándose el ombligo a todos ellos, a todos los bastardos opinólogos. A quienes creen que EEUU divide de manera maniquea y esquemática entre réprobos y elegidos, como ocurre en entre nosotros. Y no, la supremacía del sistema norteamericano incluye también una forma de ver la vida. Y de aceptar que nadie en el poder podrá perpetuarse por más que lo pretenda. Nadie podría asemejarse a Hitler, o a Mussolini, o a Franco, o a Mao, o a Kin Son Il, o a Hoxa, o a Honeker, o a Salazar, o a Khadafy, o a tantos otros. Quieren confundir y confundirse. La frustración les jode más todavía.
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> Es las supremacía del sistema la que no pueden tolerar. Para bien de la parte sana de esta humanidad no están en el poder, y cuando por casualidad lo están, lo hacen por unos años y se derrumban tan estrepitosamente como llegaron. En buenahora.
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> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 21 de enero de 2009
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> Segunda opinión
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> LA SUPREMACÍA DE UN SISTEMA
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> Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto. Abraham Lincoln
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> La asunción de Barack Obama como 44º presidente de los EEUU ha provocado en el mundo un verdadero ventarrón de esperanza. Es razonable que luego de años tan complicados en materia político económica, el cambio de mando en la potencia más importante del planeta provoque un verdadero cimbronazo emocional.
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> Todos y cada uno de los habitantes de este mundo, suponemos, abrigamos al menos en algún recóndito rincón de nuestro ser, la esperanza de que todo sea ahora mejor.
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> Pero los EEUU, como sistema, no son nada diferente de lo que han sido desde su fundación en 1776.
>
> En esencia, el sistema jurídico que ha regido desde la propia Constitución (no solamente de la ley constitutiva), con todas las enmiendas sufridas a lo largo de los años, ha preservado la base de una democracia liberal, respetuosa de los derechos individuales y profundamente igualitaria.
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> Las dificultades no han sido pocas en estos 200 y pico de años de existencia. No es fin de este comentario enumerarlas taxativamente ni mucho menos. Baste decir que la integración del territorio nacional, la guerra de secesión, la lucha contra los aborígenes y demás pueden dar lugar a todo tipo de críticas, algunas muy fundamentadas y otras demasiado lábiles e interesadas.
>
> El mundo entero sabe, sin embargo, que prácticamente ninguna nación de la Tierra se ha gestado entre algodones y con los pajaritos trinando entre los árboles. Pero la inmensa pléyade de enemigos de la gran democracia del Norte no pueden superar sus pruritos ideológicos basados esencialmente en el resentimiento y en la envidia, según nuestro modo de ver.
>
> Claro, no somos sociólogos y podemos equivocarnos al evaluar. Pero nunca hemos leído sociólogos que fundamentaran su oposición al sistema norteamericano desde una perspectiva académica.
>
> Siempre se ha hecho hincapié en la política exterior yanqui, omitiendo que ésta entre otras cosas impidió el avance del nazismo en el mundo y lo derrotó, junto con los Aliados, de manera contundente y definitiva. Así y todo, los errores no han sido pocos. Algunos dirán los abusos tampoco. Y podemos coincidir plenamente. Tampoco lo han sido.
>
> Pero la marca señera de un sistema político, tecnológico, económico, jurídico, social (en lo que se refiere especialmente a la integración de los distintos grupos migratorios), religioso y cuanto más pueda incluirse en esta larga gama de la condición humana, es un dato incontrastable.
>
> EEUU ha tenido y tiene enormes problemas raciales todavía hoy. No solamente con los negros (hoy llamados con un eufemismo bastante patético “afroamericanos”, siendo que si las cosas son de ese modo, también los demás grupos étnicos deberían denominarse de modo parecido. Por ejemplo “euroamericanos”, “asioamericanos”, “indoamericanos”, “hispanoamericanos”, “lusoamericanos”, “italoamericanos”, etc.). Pero es evidente que han luchado por superarlos.
>
> Un líder como Martin Luther King, asesinado vilmente, pasó a la historia por la lucha emprendida en favor de los negros. Ha dado lugar incluso a la celebración de su cumpleaños con un feriado nacional, como acaba de ocurrir el lunes pasado. Las leyes discriminatorias y de apartheid vigentes a comienzos de los 60 fueron abolidas definitivamente y si bien subsisten alguns comportamientos, estos pasan a tener un rango menor. Las discriminaciones raciales o religiosas no abarcan solamente a los negros, hay que recordar. También incluyen a judíos, a árabes, a chinos, a hispanos, etc.
>
> No es tan sencillo abolir casi genéticamente lo que podríamos llamar el síndrome del forastero que está en la base de toda discriminación al diferente. Incluyendo las minorías sexuales y otras.
>
> Pero el avance norteamericano es evidente. Y cada vez toma más distancia del resto del mundo. Baste observar lo que acaba de ocurrir en España y que hemos comentado no hace tanto sobre la creación de verdaderas brigadas oficiales encargadas de controlar el comportamiento de minorías inmigrantes para analizar si su “violencia” permite inferir que deben ser repatriadas, cuando la ley debe ser pareja para todos los habitantes de un país.
>
> Mientras tanto, los yanquis hace ya 50 años tuvieron un presidente como John Kennedy, proveniente de familia irlandesa y católica, en pleno apartheid. Hay que recordarlo. Kennedy no era “wasp” (white, anglo-saxon and protestant), y pertenecía a una minoría irlandesa, país que como se sabe fue anexado por Inglaterra para conformar el Reino Unido y por lo tanto considerado de un rango “menor” para el establishment.
>
> Claro, Kennedy fue vilmente asesinado. Pero su asesinato no modificó la esencia del criterio igualitario que siempre ha privado en la gran democracia forjada por George Washington y sus compañeros de ruta. Al contrario. Continuaron sus hermanos, uno de los cuales, Robert, también fue asesinado, en la lucha política.
>
> Luego se sucedieron presidentes de distintas extracciones. Demócratas y republicanos. Buenos y malos.
>
> En general los buenos republicanos fueron descalificados una y otra vez por ese progresismo a la violeta que tanto daño le hace al mundo desde su discurso pacato y resentido. Fue Ronald Reagan el que inició el proceso denominado Guerra de Galaxias que aceleró el colapso soviético luego de la invasión de la URSS a Afganistán. También fue su gobierno (republicano) quien pactó con los demócratas la eliminación del déficit fiscal en 7 años que finalmente Bill Clinton llevó adelante con éxito. Hubo traspiés en el medio. Carter, Nixon. Hubo un pavoroso ataque el 11 de setiembre de 2001, a apenas 8 meses de la asunción de Bush que fue gestado indudablemente durante la administración Clinton, cuyas fuerzas de inteligencia descuidaron notablemente ese flanco.
>
> Hubo muchas otras cosas. En América Latina el apoyo a las fuerzas golpistas chilenas ante el temor de que el apoyo cubano en plena guerra fría le generara a EEUU otro problema parecido al de Cuba con sus misiles soviéticos apuntando a Washington. Podrá discutirse esto eternamente, pero es la realidad que se hizo palpable en aquellos años cuando Fidel Castro se instaló en el país trasandino durante más de un mes esperando el resultado del Frente Amplio en las elecciones uruguayas. Una explicación absurda que no podía ser sino una burda pantalla de otra cosa.
>
> Podemos suponer y creer que EEUU se equivocó y mucho. Pero Nixon, de extracción republicana, fue quien cerró el capítulo con Vietman y quien postuló el acercamiento a la China comunista de la mano de la llamada diplomacia del ping pong.
>
> Dejemos un poco la historia y vayamos al presente. Obama es un personaje por donde se lo mire. Su origen no se destaca tanto por su etnia, como se lo pinta con ese toque racista que perdura en el mundo entero. Su origen se destaca por ser hijo de un padre inmigrante keniata y una madre blanca hawaiana en el año 1961, (durante la vigencia justamente del apartheid, igual hay que recordarlo). Su madre se casó con su padre embarazada de 3 meses y por lo que se sabe con la reprobación de los padres de ella. Su marido un día la abandonó y retornó a su patria natal. Ella volvió a casarse esta vez con un indonesio y tuvo una hija, medio hermana por lo tanto de Barack. La familia vivió en Indonesia varios años y finalmente retornó a EEUU. Con gran esfuerzo se llevaron adelante los estudios del joven Obama y poco a poco fue subiendo en el escalafón político hasta llegar donde llegó.
>
> Con solo observar lo que ocurre en otras partes del mundo, especialmente en países tradicionales o con rasgos monárquicos, es factible distinguir la diferencia entre una concepción de la vida y del Estado, y las otras.
>
> No sabemos si Obama hará las cosas bien o medianamente bien. Nos aventuramos a plantear no pocas dudas. Nuestro modo de ver la vida no pasa ni por el distribucionismo ni por la ayuda al quebrado como sí parece pasar la del nuevo presidente. No creemos positivo incentivar a quienes hicieron malos negocios, nos conformamos con que no queden en la indigencia, pero nada más. Deben crecer los exitosos, los que ejercen su inventiva y sus esfuerzos. Y nos los lobistas o los que esperan ser salvados por el paternalismo de un Estado benefactor.
>
> Pero sí sabemos que EEUU ha permitido lograr esta realidad actual. Contra todos sus enemigos y contra todos sus detractores. Podrán decir cualquier cosa del gran país del Norte (de la Unión Norteamericana, como se decía en otros tiempos), pero no podrán decir que no le abre posibilidades a quienes son capaces, provengan de donde provinieren.
>
> Michel Moore o Oliver Stone pueden dar crédito de eso, entre muchísimos otros. EEUU no les cierra las puertas ni los acusa de “destituyentes”. Viven de atacar a sus dirigentes, de mostrar los trapitos sucios e incluso de aplicar toda clase de golpes bajos, como mostrar a Bush cagando (una curiosa forma de humanizarlo, de paso sea dicho).
>
> Seguimos viendo comentarios racistas contra Obama. Que no es negro porque es de Harvard, publicó Carlos Escudé hoy en el Cronista. También podrá decir que Denzel Whasington no es negro porque es “lindo”, como dicen muchas mujeres. O que Louis Amstrong no era negro porque tocaba bien la trompeta.
>
> Claro, lo que Escudé quiere decir es que no tiene la mentalidad de los negros, no forma parte de la idiosincracia de los negros. Habría que recordarle para empezar que Obama es en realidad mulato, y por lo tanto si tiene algún rasgo idiosincrático de origen racial, este será una mezcla de ambos colores. Una estupidez.
>
> Y un párrafo final para George Bush y su salida del gobierno luego de la reunión habida entre los ex presidentes, y el en ese momento presidente electo Obama. Una muestra de madurez democrática, claro está, pero también de otra cosa.
>
> Siendo que muchos de los bastardos opinólogos se han cansado de llamar “nazi” a Bush, deberían ahora cuando menos acusar a Obama de acercarse a un individuo de características esvásticas, por decir lo menos. Y no lo han hecho que sepamos.
>
> La realidad les cae de una forma que los deja como proverbiales pollos mojados mirándose el ombligo a todos ellos, a todos los bastardos opinólogos. A quienes creen que EEUU divide de manera maniquea y esquemática entre réprobos y elegidos, como ocurre en entre nosotros. Y no, la supremacía del sistema norteamericano incluye también una forma de ver la vida. Y de aceptar que nadie en el poder podrá perpetuarse por más que lo pretenda. Nadie podría asemejarse a Hitler, o a Mussolini, o a Franco, o a Mao, o a Kin Son Il, o a Hoxa, o a Honeker, o a Salazar, o a Khadafy, o a tantos otros. Quieren confundir y confundirse. La frustración les jode más todavía.
>
> Es las supremacía del sistema la que no pueden tolerar. Para bien de la parte sana de esta humanidad no están en el poder, y cuando por casualidad lo están, lo hacen por unos años y se derrumban tan estrepitosamente como llegaron. En buenahora.
>
>
>
> HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 21 de enero de 2009
>
>
>
>
CRISTINA Y LA DICTADURA CUBANA (22/1/09)
El viaje de la presidenta a Cuba y su reunión con el dictador en retiro efectivo y con su hermano muestran con claridad meridiana dónde estamos como país y dónde están quienes nos gobiernan en materia de los llamados "derechos humanos".
No vamos a entrar en las disquisiciones de propios y extraños acerca de que no debería haberse efectuado la visita a la isla comunista durante la asunción de Barack Obama en EEUU. La verdad, no nos parece relevante como hecho concurrente.
Sí nos resulta preocupante que el séquito presidencial pretenda hacer migas con los hermanos Castro, cuyas actitudes a lo largo de 50 años han demostrado un grado de autoritarismo, intolerancia y hasta de falta de compasión directamente alucinantes.
No diremos nada que no se sepa si hablamos de los fusilamientos masivos a comienzos de los 60, de los millones de exiliados, de los encarcelados políticos y hasta de las sospechas de asesinato de Camilo Cienfuegos o de la prisión de Huber Matos por no adherir a los forjadores del marxismo leninismo insular.
Fidel Castro ha representado, y representa aún, lo más granado del llamado "revolucionarismo", es decir, el personal criterio de hablar y hablar de "revolución" en lugar de llevarla a cabo. Ya que revolucionario es quien gesta en silencio el destino de su pueblo, y no quien vocifera a los cuatro vientos enfundado en un uniforme verde y autotitulándose "comandante" que lo suyo es una "revolución".
Los asesinatos y encarcelamientos de disidentes, los millones de exilios, la falta absoluta de libertades básicas en la isla y tantas barbaridades más, no han sido motivo siquiera de una expresión de súplica, de tímido pedido aunque no más fuera de conmiseración para con el pueblo cubano.
Nada.
Siempre quienes resaltan supuestas virtudes muestran en los hechos carecer de ellas. Y está claro que el gobierno kirchnerista ha repetido hasta el cansancio que él se ocupa de "los derechos humanos" cuando claramente no ha hecho eso en estos años. Meter presos a conspicuos torturadores oficiales, no lo exime de haberse rodeado de montoneros vergonzantes y toda la calaña del resentimiento que los acompaña.
No es influyendo en la supuestamente independiente justicia argentina sobre temas como la "lesa humanidad" que se resuelven las cosas.
Los criminales son criminales. Aunque los capitostes kirchneristas digan que sus crímenes prescribieron. Habrán prescripto, no lo sabemos. Pero son criminales y punto.
Y sentarse junto a criminales a intentar juzgar a otros criminales dista de ser un comportamiento ético. Moralmente es cualquier cosa, bah.
Ahora bien, volviendo a Cuba. ¿La presidenta no debió decir algo del caso de Hilda Molina? Más allá de que nos guste o no esta mujer tiene a sus nietos argentinos. El tema no es menor.
Escuchábamos días pasados al periodista Víctor Hugo Morales explicar que la Dra. Molina había sido adherente al régimen castrista y por lo tanto señalar que allí se juegan otras cosas. ¿Qué otras cosas Víctor Hugo?. ¿Qué es lo que se juega para no tener un gesto humanitario con una médica que quiere salir a visitar a su hijo y a sus nietos? Dicho de otra manera: ¿hay "cosas" que justifiquen impedir que alguien salga de su territorio sin estar procesado o condenado?.
Es terrible. Realmente es terrible.
La Dra Kirchner estaba exultante por haberse reunido con uno de los tiranos más sanguinarios de todos los tiempos, al tiempo que en EEUU, precisamente, Barack Obama anunciaba la suspensión de los juicios seguidos a presos de Guantánamo (Cuba).
Mientras EEUU reconoce haber hecho las cosas mal en esa base, reconoce que allí ha habido torturas, suspende juicios y somete a revisión lo actuado, Cristina Fernández se reúne con el patético dictador que durante décadas jamás dejó que Amnistía Internacional visitara sus cárceles políticas. Y se vanagloria de que la hubiera "recibido".
Hemos oido también a ciertos funcionarios mencionar hasta el cansancio los temas en los cuales se hace hincapié en el supuesto éxito de la Cuba comunista. Hemos planteado reparos sobre esos temas muchísimas veces, como por ejemplo en el adoctrinamiento, en la falta de libertad de lectura o de Internet (temas que incluso pueden verse en la película cubana "Fresa y Chocolate"). Hemos señalado que la salud no les llega a los opositores que son depositados en balsas con la anuencia del régimen. Hemos sostenido que el sistema de salud es precario para el propio pueblo cubano por más que se hubiera avanzado en ciertas áreas.
El atraso es evidente en tecnología. Las mujeres se enteran de sus embarazos mediante tacto. Muchas cosas deberían revisarse empezando por reconocer que los excluidos del régimen son los exiliados y los presos. Los disidentes.
Y son millones.
Pero no.
Es mejor hablar del bloqueo norteamericano. Bloqueo que no es tal, ya que se trata de un embargo económico, simplemente. Un embargo que tiene como razón de ser las expropiaciones castristas de los años 60 sin indemnización (parecidas a lo que acaban de hacer los kirchner con las AFJP) y que los yanquis no perdonan.
El discursito pro derechos humanos ha vendido mucho en estos años. Incluso pese a la recalcitrancia de doña Hebe y sus barbaridades cotidianas. Antidemocrática, amenazante, defensora de los crímenes del terrorismo no solamente argentino.
Probablemente una parte de la población coma vidrio. Ello dejando de lado a quienes fueron víctimas del accionar de un grupo de militares nazifascistas como los que operaron en la Argentina, empezando por el propio Perón, aunque luego vengan a censurar el episodio de Los Simpson.
Pero la mayoría de la gente, pese a la distribución de ignorancia de los grupos sindicales encargados del "gremio" de los maestros, sabe de qué se trata. Puede verlo en Internet. Y si no tiene compu, en un locutorio.
No hay como la tecnología para terminar con la mentira.
Y lo de Cristina en Cuba es una mentira. No caben dudas.
Y ni hablar lo de Venezuela.
Héctor Trillo
No vamos a entrar en las disquisiciones de propios y extraños acerca de que no debería haberse efectuado la visita a la isla comunista durante la asunción de Barack Obama en EEUU. La verdad, no nos parece relevante como hecho concurrente.
Sí nos resulta preocupante que el séquito presidencial pretenda hacer migas con los hermanos Castro, cuyas actitudes a lo largo de 50 años han demostrado un grado de autoritarismo, intolerancia y hasta de falta de compasión directamente alucinantes.
No diremos nada que no se sepa si hablamos de los fusilamientos masivos a comienzos de los 60, de los millones de exiliados, de los encarcelados políticos y hasta de las sospechas de asesinato de Camilo Cienfuegos o de la prisión de Huber Matos por no adherir a los forjadores del marxismo leninismo insular.
Fidel Castro ha representado, y representa aún, lo más granado del llamado "revolucionarismo", es decir, el personal criterio de hablar y hablar de "revolución" en lugar de llevarla a cabo. Ya que revolucionario es quien gesta en silencio el destino de su pueblo, y no quien vocifera a los cuatro vientos enfundado en un uniforme verde y autotitulándose "comandante" que lo suyo es una "revolución".
Los asesinatos y encarcelamientos de disidentes, los millones de exilios, la falta absoluta de libertades básicas en la isla y tantas barbaridades más, no han sido motivo siquiera de una expresión de súplica, de tímido pedido aunque no más fuera de conmiseración para con el pueblo cubano.
Nada.
Siempre quienes resaltan supuestas virtudes muestran en los hechos carecer de ellas. Y está claro que el gobierno kirchnerista ha repetido hasta el cansancio que él se ocupa de "los derechos humanos" cuando claramente no ha hecho eso en estos años. Meter presos a conspicuos torturadores oficiales, no lo exime de haberse rodeado de montoneros vergonzantes y toda la calaña del resentimiento que los acompaña.
No es influyendo en la supuestamente independiente justicia argentina sobre temas como la "lesa humanidad" que se resuelven las cosas.
Los criminales son criminales. Aunque los capitostes kirchneristas digan que sus crímenes prescribieron. Habrán prescripto, no lo sabemos. Pero son criminales y punto.
Y sentarse junto a criminales a intentar juzgar a otros criminales dista de ser un comportamiento ético. Moralmente es cualquier cosa, bah.
Ahora bien, volviendo a Cuba. ¿La presidenta no debió decir algo del caso de Hilda Molina? Más allá de que nos guste o no esta mujer tiene a sus nietos argentinos. El tema no es menor.
Escuchábamos días pasados al periodista Víctor Hugo Morales explicar que la Dra. Molina había sido adherente al régimen castrista y por lo tanto señalar que allí se juegan otras cosas. ¿Qué otras cosas Víctor Hugo?. ¿Qué es lo que se juega para no tener un gesto humanitario con una médica que quiere salir a visitar a su hijo y a sus nietos? Dicho de otra manera: ¿hay "cosas" que justifiquen impedir que alguien salga de su territorio sin estar procesado o condenado?.
Es terrible. Realmente es terrible.
La Dra Kirchner estaba exultante por haberse reunido con uno de los tiranos más sanguinarios de todos los tiempos, al tiempo que en EEUU, precisamente, Barack Obama anunciaba la suspensión de los juicios seguidos a presos de Guantánamo (Cuba).
Mientras EEUU reconoce haber hecho las cosas mal en esa base, reconoce que allí ha habido torturas, suspende juicios y somete a revisión lo actuado, Cristina Fernández se reúne con el patético dictador que durante décadas jamás dejó que Amnistía Internacional visitara sus cárceles políticas. Y se vanagloria de que la hubiera "recibido".
Hemos oido también a ciertos funcionarios mencionar hasta el cansancio los temas en los cuales se hace hincapié en el supuesto éxito de la Cuba comunista. Hemos planteado reparos sobre esos temas muchísimas veces, como por ejemplo en el adoctrinamiento, en la falta de libertad de lectura o de Internet (temas que incluso pueden verse en la película cubana "Fresa y Chocolate"). Hemos señalado que la salud no les llega a los opositores que son depositados en balsas con la anuencia del régimen. Hemos sostenido que el sistema de salud es precario para el propio pueblo cubano por más que se hubiera avanzado en ciertas áreas.
El atraso es evidente en tecnología. Las mujeres se enteran de sus embarazos mediante tacto. Muchas cosas deberían revisarse empezando por reconocer que los excluidos del régimen son los exiliados y los presos. Los disidentes.
Y son millones.
Pero no.
Es mejor hablar del bloqueo norteamericano. Bloqueo que no es tal, ya que se trata de un embargo económico, simplemente. Un embargo que tiene como razón de ser las expropiaciones castristas de los años 60 sin indemnización (parecidas a lo que acaban de hacer los kirchner con las AFJP) y que los yanquis no perdonan.
El discursito pro derechos humanos ha vendido mucho en estos años. Incluso pese a la recalcitrancia de doña Hebe y sus barbaridades cotidianas. Antidemocrática, amenazante, defensora de los crímenes del terrorismo no solamente argentino.
Probablemente una parte de la población coma vidrio. Ello dejando de lado a quienes fueron víctimas del accionar de un grupo de militares nazifascistas como los que operaron en la Argentina, empezando por el propio Perón, aunque luego vengan a censurar el episodio de Los Simpson.
Pero la mayoría de la gente, pese a la distribución de ignorancia de los grupos sindicales encargados del "gremio" de los maestros, sabe de qué se trata. Puede verlo en Internet. Y si no tiene compu, en un locutorio.
No hay como la tecnología para terminar con la mentira.
Y lo de Cristina en Cuba es una mentira. No caben dudas.
Y ni hablar lo de Venezuela.
Héctor Trillo
miércoles, enero 14, 2009
UN EMBAJADOR QUE DICE "NI", 10/01/09
El viernes oíamos por radio al embajador argentino en la ONU, Argüello,
explicarle a un periodista que no podía definir exactamente qué cosa era
el terrorismo en el mundo actual. La cuestión venía a cuento de que el
periodista le preguntaba acerca de si el Estado argentino consideraba a
la organización islamista Hamas como terrorista.
Siguiendo el esquema que ha venido sosteniendo la entente kirchnerista
respecto, por ejemplo, de las FARC, el embajador dio a entender con sus
palabras que terrorismo era todo o no era nada. Pero no lo dijo
abiertamente, fiel a sí mismo. No se animó a decirlo. Nunca se anima
esta gente, che.
Lo decimos nosotros entonces. Si el Estado de Israel es terrorista por
su incursión en Gaza o por lo que fuere, entonces hay que decirlo. Y si
ambos bandos, por así decirlo, son terroristas, entonces Hamas es
terrorista. En su propia salsa se cocina la cobardía ideológica.
Embajador Argüello: Ud. sin proponérselo afirmó que Hamas es terrorista,
sólo que como Israel también lo es, están en la misma bolsa. O, caso
contrario, no lo es ninguno de los dos, de manera que en tal caso no
sabemos qué será del futuro del vocero oficial de claras inclinaciones
antisemitas Luis D Elía. La verdad es que como embajador lo suyo no
parece un lujo, si nos permite.
Todo aquel que quiera saber qué pasa en la región puede recurrir a
diversas fuentes de información, de un sector y del otro.
Desde su fundación en 1948 el Estado de Israel ha venido sufriendo los
embates de sus vecinos. Ninguno de ellos aceptó durante décadas
reconocer oficialmente al Estado Judío. Los ataques se sucedieron en el
tiempo y fueron respondidos siempre por Israel hasta que en 1967, el
intento de invasión de parte de Egipto terminó en un desastre para
Nasser y sus súbditos de proporciones extraordinarias. Siguió años más
tarde la denominada "guerra del Ion Kipur" que derivó en los acuerdos de
Camp David con la devolución de territorios ocupados en 1967 a Egipto y
a Siria, y que a su vez derivaron en el posterior asesinato del líder
egipcio Anwar Sadat por parte de los fundamentalistas que se oponían, se
oponen y se opondrán a cualquier acuerdo que signifique reconocer la
existencia de Israel.
Mucho se ha discutido, dicho y redicho respecto de los acuerdos
iniciados en 1917 con la declaración de Balfour, que aprobaba la
instalación de un estado judío en la región Palestina.
Seguir relatando la historia no creemos que conduzca a nada nuevo. Pero
esencialmente no creemos que sirva para explicar excesos o guerras de
ninguna de las partes. La guerra es siempre "mala y bárbara", "torpe y
regresiva". Así de simple.
Pero acá lo que está jugando en la opinión pública es otra cosa. Es otra
guerra. Es la guerra de las culpas. La guerra que significa difundir
imágenes de chicos mutilados, gente llorando, familias deshechas...Todo
lo cual sirve para cargar de culpa al otro.
Cuando los ingleses desembarcaron en Malvinas en 1982, utilizaron un
buque hospital como camuflaje. Algo equivalente ocurre hoy en Gaza,
donde los combatientes de Hamas se refugian bajo las casas de sus hijos.
Algo parecido ocurría en Vietnam. A la misma técnica se recurre en las
guerras de todo tipo. Y la guerra de guerrillas es todavía peor. Porque
los combatientes se mimetizan con la gente, se visten de mujeres
embarazadas....lo que sea. Como ocurrió en la Argentina con las
agrupaciones terroristas en los años 70. Quieras que no.
El peor enemigo es la culpa. Porque te ata las manos. Y a eso se
recurre con harta frecuencia en el mundo.
Pero en esta lucha lo que priva es todavía otra cosa. Es el
antisemitismo y el antinorteamericanismo.
Los malos son los yanquis y los judíos. Son los poderosos, los que
tienen el dinero, los que no trepidan en matar inocentes. Esto es lo que
se difunde y es lo que más exacerba el odio antisemita. Es curioso pero
quienes "marcan" a los israelíes como "nazis" son aquellos que quieren
destruir el Estado de Israel recurriendo a la metodología nazi,
justamente. Matanzas en escuelas, en patios de comidas, en omnibus
escolares, en embajadas, en asociaciones mutuales. Indiscriminadas,
absurdas, inútiles, como los misiles arrojados durante años sobre
población civil.
Estamos muy lejos para asignar transparentemente culpas. Pero estamos
todos lejos. No solamente algunos. Todos lo estamos.
Los israelíes no muestran sus muertos, como no los mostraron los yanquis
cuando el ataque a las Torres. Para ellos eso es síntoma de debilidad, o
de morbosidad.
No sabemos exactamente y probablemente ellos tampoco lo sepan bien. Pero
sí sabemos que durante años Israel ha sido atacado de mil maneras, y que
los judíos han sido atacados y perseguidos durante dos mil años. Y
ahora que han armado una estructura para defenderse y lo hacen, ahora
son atacados también de mil maneras, con mil calificativos, con
insultos, con todo tipo de ofensas.
No podemos asegurar que todo lo que se dice sea verdad o que sea
mentira. Sabemos que sufrimos en carne propia dos ataques de islamistas,
en la AMIA y en la embajada israelí en Buenos Aires. Sabemos que los
criminales jamás dieron la cara. Y sabemos que el Estado iraní ha sido
acusado por eso, y que su respuesta fue que la justicia argentina es
cualquier cosa. Sabemos además que Ahmadineyad dice que quiere
exterminar el Estado de Israel, que en su país no hay homosexuales, y
que el Holocausto no ha existido. Y es obvio que no es verdad que en un
país no exista la homosexualidad a menos que todo homosexual, hombre o
mujer, sea exterminado; y también sabemos que no es cierto que el
Holocausto no hubiera existido. Sin embargo, Ahmadineyad cuenta con el
respaldo de fuerzas de choque oficiales en la Argentina, encabezadas por
Luis D Elía.
Quienes defienden a este verdadero psicópata iraní tienen sobre sí la
mácula de la prepotencia, de la brutalidad, del ataque artero y del
sostén del Estado argentino entre nosotros.
No ha habido en la Argentina ataques de israelíes contra embajadas de
paises islámicos. Pero sí ha habido a la inversa.
El mundo se ha acostumbrado a protegerse del terrorismo, a revisar hasta
el culo a la gente en los aeropuertos. Pero Argüello dice que no sabe
qué cosa es terrorismo, en nombre del gobierno argentino.
Si durante años en Gaza se construyeron túneles y se arrojaron miles de
cohetes sobre Israel, sobre sus ciudades y sobre población civil,
Argüello o quien fuere nada han tenido para decir. Pero si ahora Israel
sale a defenderse, tal vez de manera "desproporcionada" como se dice,
ahora sí el gobierno argentino tiene algo para decir.
Cuánta hipocresía, realmente. Cuánta falsedad ideológica. Cuánta
cobardía, finalmente.
Ojalá pronto se termine este desastre. Ojalá los regímenes autocráticos
y teocráticos que rodean a Israel terminen negociando alguna forma de
recomponer las cosas, por el norte y por el sur, con Hezbollah o con
Hamas o con quien fuere.
Pero esto de que salgan las Naciones Unidas a pedir el "cese del fuego"
entre un grupo terrorista y un estado constituido y miembro de ellas, es
una tontería más fr las que nos tiene acostumbrados esta burocrática
organización. ¨Tal vez por eso nuestro benemérito embajador se define
por un triste "ni". Vaya uno a saber.
Es difícil imaginar un mundo sin sangre y sin antisemitismo. O sin
terrorismo. Pero tenemos que creer que es posible. Claro que para que
sea posible lo primero que hay que hacer es terminar con la hipocresía y
la cobardía ideológicas. Reconocerse antisemita y defensor de
terroristas es bastante jodido para quienes están en esa esquina de la
vida. Siempre lo ha sido.
Los terroristas siempre actúan cobardemente. Lo hacen cuando atacan
arteramente y lo hacen en todos los órdenes de la vida. Jamás van de
frente. Jamás dicen "yo lo hice y me la banco". Y no van a hacerlo
porque está en su naturaleza ser cobardes.
El problema es cuando devienen políticos, u ocupan funciones de
gobierno, como ocurre en la Argentina actual. Pero el mundo
afortunadamente no es la Argentina.
Y en otras latitudes, con sus pros y sus contras, las cosas se dicen con
todas las letras. No como acá.
Héctor Trillo
explicarle a un periodista que no podía definir exactamente qué cosa era
el terrorismo en el mundo actual. La cuestión venía a cuento de que el
periodista le preguntaba acerca de si el Estado argentino consideraba a
la organización islamista Hamas como terrorista.
Siguiendo el esquema que ha venido sosteniendo la entente kirchnerista
respecto, por ejemplo, de las FARC, el embajador dio a entender con sus
palabras que terrorismo era todo o no era nada. Pero no lo dijo
abiertamente, fiel a sí mismo. No se animó a decirlo. Nunca se anima
esta gente, che.
Lo decimos nosotros entonces. Si el Estado de Israel es terrorista por
su incursión en Gaza o por lo que fuere, entonces hay que decirlo. Y si
ambos bandos, por así decirlo, son terroristas, entonces Hamas es
terrorista. En su propia salsa se cocina la cobardía ideológica.
Embajador Argüello: Ud. sin proponérselo afirmó que Hamas es terrorista,
sólo que como Israel también lo es, están en la misma bolsa. O, caso
contrario, no lo es ninguno de los dos, de manera que en tal caso no
sabemos qué será del futuro del vocero oficial de claras inclinaciones
antisemitas Luis D Elía. La verdad es que como embajador lo suyo no
parece un lujo, si nos permite.
Todo aquel que quiera saber qué pasa en la región puede recurrir a
diversas fuentes de información, de un sector y del otro.
Desde su fundación en 1948 el Estado de Israel ha venido sufriendo los
embates de sus vecinos. Ninguno de ellos aceptó durante décadas
reconocer oficialmente al Estado Judío. Los ataques se sucedieron en el
tiempo y fueron respondidos siempre por Israel hasta que en 1967, el
intento de invasión de parte de Egipto terminó en un desastre para
Nasser y sus súbditos de proporciones extraordinarias. Siguió años más
tarde la denominada "guerra del Ion Kipur" que derivó en los acuerdos de
Camp David con la devolución de territorios ocupados en 1967 a Egipto y
a Siria, y que a su vez derivaron en el posterior asesinato del líder
egipcio Anwar Sadat por parte de los fundamentalistas que se oponían, se
oponen y se opondrán a cualquier acuerdo que signifique reconocer la
existencia de Israel.
Mucho se ha discutido, dicho y redicho respecto de los acuerdos
iniciados en 1917 con la declaración de Balfour, que aprobaba la
instalación de un estado judío en la región Palestina.
Seguir relatando la historia no creemos que conduzca a nada nuevo. Pero
esencialmente no creemos que sirva para explicar excesos o guerras de
ninguna de las partes. La guerra es siempre "mala y bárbara", "torpe y
regresiva". Así de simple.
Pero acá lo que está jugando en la opinión pública es otra cosa. Es otra
guerra. Es la guerra de las culpas. La guerra que significa difundir
imágenes de chicos mutilados, gente llorando, familias deshechas...Todo
lo cual sirve para cargar de culpa al otro.
Cuando los ingleses desembarcaron en Malvinas en 1982, utilizaron un
buque hospital como camuflaje. Algo equivalente ocurre hoy en Gaza,
donde los combatientes de Hamas se refugian bajo las casas de sus hijos.
Algo parecido ocurría en Vietnam. A la misma técnica se recurre en las
guerras de todo tipo. Y la guerra de guerrillas es todavía peor. Porque
los combatientes se mimetizan con la gente, se visten de mujeres
embarazadas....lo que sea. Como ocurrió en la Argentina con las
agrupaciones terroristas en los años 70. Quieras que no.
El peor enemigo es la culpa. Porque te ata las manos. Y a eso se
recurre con harta frecuencia en el mundo.
Pero en esta lucha lo que priva es todavía otra cosa. Es el
antisemitismo y el antinorteamericanismo.
Los malos son los yanquis y los judíos. Son los poderosos, los que
tienen el dinero, los que no trepidan en matar inocentes. Esto es lo que
se difunde y es lo que más exacerba el odio antisemita. Es curioso pero
quienes "marcan" a los israelíes como "nazis" son aquellos que quieren
destruir el Estado de Israel recurriendo a la metodología nazi,
justamente. Matanzas en escuelas, en patios de comidas, en omnibus
escolares, en embajadas, en asociaciones mutuales. Indiscriminadas,
absurdas, inútiles, como los misiles arrojados durante años sobre
población civil.
Estamos muy lejos para asignar transparentemente culpas. Pero estamos
todos lejos. No solamente algunos. Todos lo estamos.
Los israelíes no muestran sus muertos, como no los mostraron los yanquis
cuando el ataque a las Torres. Para ellos eso es síntoma de debilidad, o
de morbosidad.
No sabemos exactamente y probablemente ellos tampoco lo sepan bien. Pero
sí sabemos que durante años Israel ha sido atacado de mil maneras, y que
los judíos han sido atacados y perseguidos durante dos mil años. Y
ahora que han armado una estructura para defenderse y lo hacen, ahora
son atacados también de mil maneras, con mil calificativos, con
insultos, con todo tipo de ofensas.
No podemos asegurar que todo lo que se dice sea verdad o que sea
mentira. Sabemos que sufrimos en carne propia dos ataques de islamistas,
en la AMIA y en la embajada israelí en Buenos Aires. Sabemos que los
criminales jamás dieron la cara. Y sabemos que el Estado iraní ha sido
acusado por eso, y que su respuesta fue que la justicia argentina es
cualquier cosa. Sabemos además que Ahmadineyad dice que quiere
exterminar el Estado de Israel, que en su país no hay homosexuales, y
que el Holocausto no ha existido. Y es obvio que no es verdad que en un
país no exista la homosexualidad a menos que todo homosexual, hombre o
mujer, sea exterminado; y también sabemos que no es cierto que el
Holocausto no hubiera existido. Sin embargo, Ahmadineyad cuenta con el
respaldo de fuerzas de choque oficiales en la Argentina, encabezadas por
Luis D Elía.
Quienes defienden a este verdadero psicópata iraní tienen sobre sí la
mácula de la prepotencia, de la brutalidad, del ataque artero y del
sostén del Estado argentino entre nosotros.
No ha habido en la Argentina ataques de israelíes contra embajadas de
paises islámicos. Pero sí ha habido a la inversa.
El mundo se ha acostumbrado a protegerse del terrorismo, a revisar hasta
el culo a la gente en los aeropuertos. Pero Argüello dice que no sabe
qué cosa es terrorismo, en nombre del gobierno argentino.
Si durante años en Gaza se construyeron túneles y se arrojaron miles de
cohetes sobre Israel, sobre sus ciudades y sobre población civil,
Argüello o quien fuere nada han tenido para decir. Pero si ahora Israel
sale a defenderse, tal vez de manera "desproporcionada" como se dice,
ahora sí el gobierno argentino tiene algo para decir.
Cuánta hipocresía, realmente. Cuánta falsedad ideológica. Cuánta
cobardía, finalmente.
Ojalá pronto se termine este desastre. Ojalá los regímenes autocráticos
y teocráticos que rodean a Israel terminen negociando alguna forma de
recomponer las cosas, por el norte y por el sur, con Hezbollah o con
Hamas o con quien fuere.
Pero esto de que salgan las Naciones Unidas a pedir el "cese del fuego"
entre un grupo terrorista y un estado constituido y miembro de ellas, es
una tontería más fr las que nos tiene acostumbrados esta burocrática
organización. ¨Tal vez por eso nuestro benemérito embajador se define
por un triste "ni". Vaya uno a saber.
Es difícil imaginar un mundo sin sangre y sin antisemitismo. O sin
terrorismo. Pero tenemos que creer que es posible. Claro que para que
sea posible lo primero que hay que hacer es terminar con la hipocresía y
la cobardía ideológicas. Reconocerse antisemita y defensor de
terroristas es bastante jodido para quienes están en esa esquina de la
vida. Siempre lo ha sido.
Los terroristas siempre actúan cobardemente. Lo hacen cuando atacan
arteramente y lo hacen en todos los órdenes de la vida. Jamás van de
frente. Jamás dicen "yo lo hice y me la banco". Y no van a hacerlo
porque está en su naturaleza ser cobardes.
El problema es cuando devienen políticos, u ocupan funciones de
gobierno, como ocurre en la Argentina actual. Pero el mundo
afortunadamente no es la Argentina.
Y en otras latitudes, con sus pros y sus contras, las cosas se dicen con
todas las letras. No como acá.
Héctor Trillo
DE OBSERVATORIOS Y DECANATOS 13/1/09
Por lo que pudimos ver en el Festival de Jesús María a través de las
imágenes de "la Televisión Pública", el vicepresidente Julio Cobos no
estuvo presente en el acto inaugural, lo mismo que el gobernador Juan
Schiaretti. Sin embargo, todas las noticias y fotografías varias indican
que sí estuvieron, y que también estuvo la presidenta de la Nación.
Todos afirman de una manera tendenciosa y "destituyente" que hubo
censura por parte del llamado "canal oficial". Pero no es cierto. Porque
si eso fuera así, hace rato que ya hubiera tomado las correspondientes
medidas el Observatorio de Medios, el Comfer, y también el inefable
consejo directivo de la democrática Facultad de Ciencias Sociales.
Aún así, no hay que preocuparse si esto no ocurre. Porque cuando se
cuente la Historia reciente, el Canal Encuentro se encargará
democráticamente (como viene haciéndolo) de poner las cosas en su lugar.
Mientras tanto, el Comfer y su docta casta están sumamente preocupados
por la desinformación que producen radios FM truchas en diversos lugares
del país, así como también en elaborar sesudas justificaciones para
evitar que Radio Continental transmita al mismo tiempo por FM.
Bien hecho. No sea que la desinformación que tan poderosos comunicadores
llevan a cabo, neutralice la llegada del Canal 7 o del Canal Encuentro,
que como todos sabemos tienen un alcance muy limitado y no siempre
llegan con su poderoso afán cultural, democrático, pluralista y alejado
de toda forma de censura a todo el país.
Es más, todos podemos ver en el Canal Encuentro, cómo se contraponen
personajes como Eduardo Galeano con Horacio García Hamilton, o Jorge
Castro con Pedro Brieguer en canal 7, o inclusive Felipe Pigna con Félix
Luna. Al final es una buena copia de la BBC este canal cultural.
A no desesperar entonces.
Ya nos lo aclarará el decanato de Ciencias Sociales. Que para eso está.
Héctor Trillo
imágenes de "la Televisión Pública", el vicepresidente Julio Cobos no
estuvo presente en el acto inaugural, lo mismo que el gobernador Juan
Schiaretti. Sin embargo, todas las noticias y fotografías varias indican
que sí estuvieron, y que también estuvo la presidenta de la Nación.
Todos afirman de una manera tendenciosa y "destituyente" que hubo
censura por parte del llamado "canal oficial". Pero no es cierto. Porque
si eso fuera así, hace rato que ya hubiera tomado las correspondientes
medidas el Observatorio de Medios, el Comfer, y también el inefable
consejo directivo de la democrática Facultad de Ciencias Sociales.
Aún así, no hay que preocuparse si esto no ocurre. Porque cuando se
cuente la Historia reciente, el Canal Encuentro se encargará
democráticamente (como viene haciéndolo) de poner las cosas en su lugar.
Mientras tanto, el Comfer y su docta casta están sumamente preocupados
por la desinformación que producen radios FM truchas en diversos lugares
del país, así como también en elaborar sesudas justificaciones para
evitar que Radio Continental transmita al mismo tiempo por FM.
Bien hecho. No sea que la desinformación que tan poderosos comunicadores
llevan a cabo, neutralice la llegada del Canal 7 o del Canal Encuentro,
que como todos sabemos tienen un alcance muy limitado y no siempre
llegan con su poderoso afán cultural, democrático, pluralista y alejado
de toda forma de censura a todo el país.
Es más, todos podemos ver en el Canal Encuentro, cómo se contraponen
personajes como Eduardo Galeano con Horacio García Hamilton, o Jorge
Castro con Pedro Brieguer en canal 7, o inclusive Felipe Pigna con Félix
Luna. Al final es una buena copia de la BBC este canal cultural.
A no desesperar entonces.
Ya nos lo aclarará el decanato de Ciencias Sociales. Que para eso está.
Héctor Trillo
viernes, enero 09, 2009
LAS POLÍTICAS ACTIVAS (30/12/2008)
Segunda Opinión
ACTUALIDAD ECONÓMICA: EL PLAN CONSISTE EN APLICAR “POLÍTICAS ACTIVAS”
La gran cantidad de anuncios hechos por el gobierno en las últimas semanas se dirige, de una manera inorgánica e improvisada, a soliviantar la demanda y favorecer el crédito para inversión y consumo
En los recónditos entresijos de la mente de Néstor Kirchner no hay otra cosa que una intervención permanente del Estado en todos los factores de la economía con el objeto de reemplazar vida económica del mercado por las decisiones de los funcionarios. El mercado “salvaje”, otrora señalado como una panacea de imposible cumplimiento, ha sido reemplazado definitivamente por el intervencionismo tan “salvaje” o más aún. Todo parece indicar que el ex presidente y quienes lo rodean creen definitivamente que ellos sabrán hacer mejor que “el conjunto de opiniones dispersas” que constituyen el odiado mercado, las cosas.
Con todo, todas y cada una de las medidas anunciadas o que se anunciarán, requieren de fondos para llevarlas a cabo. Los fondos pueden ser los derivados de las AFJP o, tal vez en un futuro cercano, de las ART. O podrán provenir del blanqueo de capitales, o de la moratoria impositiva. También de la eliminación o reducción de subsidios. Hasta ahora es todo lo que puede colegirse de las decisiones que vienen tomándose.
En ciertos casos se presiona al sector privado para que “colabore”, por así decirlo, mediante ofertas a precios reducidos, u obligando al pago de sobresueldos. Así se mantiene la idea de un distribucionismo que, como siempre ocurre, terminan pagándolo los más pobres y los que trabajan de manera informal.
En verdad, todo apunta a lo mismo: transferir fondos de unos sectores a otros para intentar de ese modo llevar adelante las referidas “políticas activas”. Y no mucho más. Pero las transferencias de fondos implican cambios en los consumos, y por lo tanto subas de precios de los productos ahora demandados por encima de lo normal. Mientras el gobierno presenta como una gran obra repartir $ 200 entre los jubilados con ingresos mínimos, o exige a las empresas que paguen adicionales a trabajadores con sueldos mínimos, lo que en realidad consigue es exacerbar la demanda de ciertos bienes y la suba rauda de los precios de tales bienes.
¡Qué fácil sería para el planeta entero salir a repartir billetes de banco recién impresos para que todo el mundo sea rico de la noche a la mañana! Muy a pesar de la obviedad de que las cosas no son así, muchos creen que sí. Lo obvio es lo último que se ve, dicen los estudiosos de psicoanálisis.
Al mismo tiempo se intenta garantizar que se cumplirá con el pago de los vencimientos de la deuda externa. Es decir que lo que se busca es que nadie vaya a creer que como consecuencia del gasto adicional que implica el impulso de la demanda o de la producción, vaya a afectar el cumplimiento de las obligaciones.
Dejando de lado lo que viene afirmándose sobre la apropiación de fondos de las AFJP o los problemas derivados del blanqueo en materia de narcolavado, la cuestión es bastante simple.
Con todo, el grado de arbitrariedad que implica este verdadero “activismo” económico no hace sino crear más y más incertidumbre.
Es que hay medidas que más o menos se sabe que se tomarán (aumentar la devolución de IVA en la compra con tarjetas de débito, modificar la estructura de la escala para el monotributo, etc.), otras están por verse. Otras no se sabe, y todas ellas no se sabe a partir de cuándo.
Se busca por ejemplo mejorar la rentabilidad de las economías regionales, como se hizo con la rebaja de las retenciones a las frutas y hortalizas. Con la soja el “enojo” parece que sigue vigente, lo cual le agrega a la arbitrariedad la absoluta falta de una decisión fundamentada y técnica.
El anuncio de la creación de “feedlots” estatales para engordar terneros de razas lecheras, ha dejado atónitos a no pocos productores. Un gobierno que cree que puede hacer todo en una economía, intentará todo mientras pueda, sin solución de continuidad. Ora vacas, ora petróleo, ora líneas aéreas, ora transportadoras de electricidad, ora gasoductos, ora heladeras, etc. El cielo es el límite.
El problema del intervencionismo es, entre muchos otros, que requiere cada vez más intervencionismo. Todos podríamos estar de acuerdo en que lo mejor es que los bienintencionados gobernantes salgan a cubrir las injusticias de un mercado demonizado y despiadado. Pero la realidad es bastante más compleja que cualquier afirmación de buenas intenciones. Y la soberbia capea en quienes pretenden, como si fueran dioses, resolver por todos nosotros qué nos conviene.
Ya no hablemos de los problemas de corrupción a los que se ha visto enfrentado el gobierno en estos años. Simplemente detengámonos a observar la enorme variedad de frentes abiertos en el plano económico y la verdadera catarata de anuncios que sigue produciéndose para comprobar, a simple vista, que las cosas terminarán por funcionar muy a medias o por no funcionar.
Sobran los ejemplos a lo largo de la historia. Ha habido en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 montones de campañas de abaratamiento, autos económicos, cambios en los sistemas de comercialización de las carnes, compre nacional, pan “porteño”, bolsas de Navidad, de Pascuas, de Reyes; bolsas escolares, créditos blandos, préstamos ídem, y todos los etcéteras que pudieran imaginarse nuestros amables lectores. Controles de precios, acuerdos, treguas, congelamientos, inflación cero. Emprendimientos estatales de todo tipo: Hidronor, HIpasam, Altos Hornos Zapla, Aluar, Petroquímica Mosconi. Fábricas de escobas, salvataje de empresas quebradas, fábricas de yerba mate, y hasta albergues transitorios pasaron a la égida del Estado en tiempos no tan lejanos. El estatismo y el intervencionismo han mostrado todas sus facetas en la Argentina reciente. Y en términos generales no han demostrado ni eficiencia ni progreso. Al contrario.
Los años que los gobernantes actuales denominan de “neoliberalismo” no dejaron de ser años de controles de cambios, de sindicatos únicos por rama de actividad, de aranceles especiales para el Mercosur, de actividades promovidas y de sistemas coercitivos de jubilación y obra social. Controlar el precio del tipo de cambio es controlar el precio de todo lo demás. ¡Y eso es llamado hoy “neoliberalismo”! Podrá decirse que algo es bueno o malo, que es mejor o peor. Lo que no puede afirmarse es que hay libertad donde no la hay. Aparte de la curiosidad de que supuestos defensores de la libertad reniegan y se enojan con ella cuando está dirigida al plano que no les gusta. La libertad es toda o no es. Así de sencillo.
Hoy tenemos una Anses que maneja capitales, distribuye créditos, reasigna partidas, paga cargas sociales, asigna jubilaciones, otorga pensiones. Hay fideicomisos manejados por el Estado. Volvieron los Astilleros de Río Santiago y en cualquier momento la Fábrica de Aviones. Ya está también en manos del Estado el Correo y el servicio de aguas y cloacas en la Capital y alrededores por lo menos. Y en definitiva la reiterada ley de emergencia económica deja en manos del Poder Ejecutivo una marcada discrecionalidad en el uso de los fondos. Lo mismo las subestimaciones del crecimiento del PBI de los últimos años.
Tal vez lo mejor y lo peor que puede ocurrirle a la Argentina es que vuelva con todo el Estado empresario que supo primar a partir de los años 40. El tema no es objeto de este comentario. Sí lo es el gasto que implica sostener determinados servicios por fuera de las condiciones de mercado, con tarifas políticas y con la necesidad perentoria de recursos provenientes del erario, como es el caso de la estatizada Aerolíneas Argentinas.
Porque la demanda de recursos para sostener esquemas empresariales de todo tipo a cargo del Estado resulta por lo menos preocupante desde el punto de vista de intentar mantener el superávit fiscal que tantas veces ha mostrado el gobierno kirchnerista como un logro y como un fin. Si tal superávit se pierde, es sabido que la Argentina marcharía rápidamente hacia un nuevo default. Y esta es la tendencia que muestran los mercados hoy, cuando el riego país se acerca a los 2.000 puntos.
En un año electoral, como será 2009, muy probablemente la baja del gasto público resulte prácticamente utópica. La necesidad de recursos y la carencia de financiamiento externo pueden resultar más o menos cubiertas mediante los fondos de las AFJP, la recaudación adicional de los afiliados transferidos al Estado, el blanqueo de capitales y la moratoria impositiva. Pero como puede fácilmente colegirse, se trata de medidas tomadas de apuro, muy cuestionadas jurídicamente, y más bien destinadas a zafar por ahora y después ver qué haremos.
Aún así, el marco referencial es el de la aplicación de una o un millón de políticas activas diferentes, según las lucubraciones que puedan hacerse en Olivos o en El Calafate, entre 4 o 5 personas, que son las que en definitiva deciden hacia dónde dirigirse y de dónde obtener recursos, legítimos o no, para hacer las cosas que esas mismas personas consideran mejores o más redituables políticamente.
Los anuncios habrán de continuar, seguramente. El resultado será muy magro, si es que se produce algún resultado. Y la realidad habrá de continuar su curso. Sin Estado de Derecho y sin normas claras y permanentes, ninguna política económica podrá traducirse en efectiva en el tiempo. Las llamadas políticas activas parten de la idea de que un grupo de personas podrá decidir por millones lo que tales millones preferirán o no, cómo y por qué. Y cuánto. Y cuándo. Y para qué.
Y nunca la realidad, en la historia del hombre, ha podido manejarse. Y menos de ese modo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 29 de diciembre 2008
ACTUALIDAD ECONÓMICA: EL PLAN CONSISTE EN APLICAR “POLÍTICAS ACTIVAS”
La gran cantidad de anuncios hechos por el gobierno en las últimas semanas se dirige, de una manera inorgánica e improvisada, a soliviantar la demanda y favorecer el crédito para inversión y consumo
En los recónditos entresijos de la mente de Néstor Kirchner no hay otra cosa que una intervención permanente del Estado en todos los factores de la economía con el objeto de reemplazar vida económica del mercado por las decisiones de los funcionarios. El mercado “salvaje”, otrora señalado como una panacea de imposible cumplimiento, ha sido reemplazado definitivamente por el intervencionismo tan “salvaje” o más aún. Todo parece indicar que el ex presidente y quienes lo rodean creen definitivamente que ellos sabrán hacer mejor que “el conjunto de opiniones dispersas” que constituyen el odiado mercado, las cosas.
Con todo, todas y cada una de las medidas anunciadas o que se anunciarán, requieren de fondos para llevarlas a cabo. Los fondos pueden ser los derivados de las AFJP o, tal vez en un futuro cercano, de las ART. O podrán provenir del blanqueo de capitales, o de la moratoria impositiva. También de la eliminación o reducción de subsidios. Hasta ahora es todo lo que puede colegirse de las decisiones que vienen tomándose.
En ciertos casos se presiona al sector privado para que “colabore”, por así decirlo, mediante ofertas a precios reducidos, u obligando al pago de sobresueldos. Así se mantiene la idea de un distribucionismo que, como siempre ocurre, terminan pagándolo los más pobres y los que trabajan de manera informal.
En verdad, todo apunta a lo mismo: transferir fondos de unos sectores a otros para intentar de ese modo llevar adelante las referidas “políticas activas”. Y no mucho más. Pero las transferencias de fondos implican cambios en los consumos, y por lo tanto subas de precios de los productos ahora demandados por encima de lo normal. Mientras el gobierno presenta como una gran obra repartir $ 200 entre los jubilados con ingresos mínimos, o exige a las empresas que paguen adicionales a trabajadores con sueldos mínimos, lo que en realidad consigue es exacerbar la demanda de ciertos bienes y la suba rauda de los precios de tales bienes.
¡Qué fácil sería para el planeta entero salir a repartir billetes de banco recién impresos para que todo el mundo sea rico de la noche a la mañana! Muy a pesar de la obviedad de que las cosas no son así, muchos creen que sí. Lo obvio es lo último que se ve, dicen los estudiosos de psicoanálisis.
Al mismo tiempo se intenta garantizar que se cumplirá con el pago de los vencimientos de la deuda externa. Es decir que lo que se busca es que nadie vaya a creer que como consecuencia del gasto adicional que implica el impulso de la demanda o de la producción, vaya a afectar el cumplimiento de las obligaciones.
Dejando de lado lo que viene afirmándose sobre la apropiación de fondos de las AFJP o los problemas derivados del blanqueo en materia de narcolavado, la cuestión es bastante simple.
Con todo, el grado de arbitrariedad que implica este verdadero “activismo” económico no hace sino crear más y más incertidumbre.
Es que hay medidas que más o menos se sabe que se tomarán (aumentar la devolución de IVA en la compra con tarjetas de débito, modificar la estructura de la escala para el monotributo, etc.), otras están por verse. Otras no se sabe, y todas ellas no se sabe a partir de cuándo.
Se busca por ejemplo mejorar la rentabilidad de las economías regionales, como se hizo con la rebaja de las retenciones a las frutas y hortalizas. Con la soja el “enojo” parece que sigue vigente, lo cual le agrega a la arbitrariedad la absoluta falta de una decisión fundamentada y técnica.
El anuncio de la creación de “feedlots” estatales para engordar terneros de razas lecheras, ha dejado atónitos a no pocos productores. Un gobierno que cree que puede hacer todo en una economía, intentará todo mientras pueda, sin solución de continuidad. Ora vacas, ora petróleo, ora líneas aéreas, ora transportadoras de electricidad, ora gasoductos, ora heladeras, etc. El cielo es el límite.
El problema del intervencionismo es, entre muchos otros, que requiere cada vez más intervencionismo. Todos podríamos estar de acuerdo en que lo mejor es que los bienintencionados gobernantes salgan a cubrir las injusticias de un mercado demonizado y despiadado. Pero la realidad es bastante más compleja que cualquier afirmación de buenas intenciones. Y la soberbia capea en quienes pretenden, como si fueran dioses, resolver por todos nosotros qué nos conviene.
Ya no hablemos de los problemas de corrupción a los que se ha visto enfrentado el gobierno en estos años. Simplemente detengámonos a observar la enorme variedad de frentes abiertos en el plano económico y la verdadera catarata de anuncios que sigue produciéndose para comprobar, a simple vista, que las cosas terminarán por funcionar muy a medias o por no funcionar.
Sobran los ejemplos a lo largo de la historia. Ha habido en la Argentina de la segunda mitad del siglo 20 montones de campañas de abaratamiento, autos económicos, cambios en los sistemas de comercialización de las carnes, compre nacional, pan “porteño”, bolsas de Navidad, de Pascuas, de Reyes; bolsas escolares, créditos blandos, préstamos ídem, y todos los etcéteras que pudieran imaginarse nuestros amables lectores. Controles de precios, acuerdos, treguas, congelamientos, inflación cero. Emprendimientos estatales de todo tipo: Hidronor, HIpasam, Altos Hornos Zapla, Aluar, Petroquímica Mosconi. Fábricas de escobas, salvataje de empresas quebradas, fábricas de yerba mate, y hasta albergues transitorios pasaron a la égida del Estado en tiempos no tan lejanos. El estatismo y el intervencionismo han mostrado todas sus facetas en la Argentina reciente. Y en términos generales no han demostrado ni eficiencia ni progreso. Al contrario.
Los años que los gobernantes actuales denominan de “neoliberalismo” no dejaron de ser años de controles de cambios, de sindicatos únicos por rama de actividad, de aranceles especiales para el Mercosur, de actividades promovidas y de sistemas coercitivos de jubilación y obra social. Controlar el precio del tipo de cambio es controlar el precio de todo lo demás. ¡Y eso es llamado hoy “neoliberalismo”! Podrá decirse que algo es bueno o malo, que es mejor o peor. Lo que no puede afirmarse es que hay libertad donde no la hay. Aparte de la curiosidad de que supuestos defensores de la libertad reniegan y se enojan con ella cuando está dirigida al plano que no les gusta. La libertad es toda o no es. Así de sencillo.
Hoy tenemos una Anses que maneja capitales, distribuye créditos, reasigna partidas, paga cargas sociales, asigna jubilaciones, otorga pensiones. Hay fideicomisos manejados por el Estado. Volvieron los Astilleros de Río Santiago y en cualquier momento la Fábrica de Aviones. Ya está también en manos del Estado el Correo y el servicio de aguas y cloacas en la Capital y alrededores por lo menos. Y en definitiva la reiterada ley de emergencia económica deja en manos del Poder Ejecutivo una marcada discrecionalidad en el uso de los fondos. Lo mismo las subestimaciones del crecimiento del PBI de los últimos años.
Tal vez lo mejor y lo peor que puede ocurrirle a la Argentina es que vuelva con todo el Estado empresario que supo primar a partir de los años 40. El tema no es objeto de este comentario. Sí lo es el gasto que implica sostener determinados servicios por fuera de las condiciones de mercado, con tarifas políticas y con la necesidad perentoria de recursos provenientes del erario, como es el caso de la estatizada Aerolíneas Argentinas.
Porque la demanda de recursos para sostener esquemas empresariales de todo tipo a cargo del Estado resulta por lo menos preocupante desde el punto de vista de intentar mantener el superávit fiscal que tantas veces ha mostrado el gobierno kirchnerista como un logro y como un fin. Si tal superávit se pierde, es sabido que la Argentina marcharía rápidamente hacia un nuevo default. Y esta es la tendencia que muestran los mercados hoy, cuando el riego país se acerca a los 2.000 puntos.
En un año electoral, como será 2009, muy probablemente la baja del gasto público resulte prácticamente utópica. La necesidad de recursos y la carencia de financiamiento externo pueden resultar más o menos cubiertas mediante los fondos de las AFJP, la recaudación adicional de los afiliados transferidos al Estado, el blanqueo de capitales y la moratoria impositiva. Pero como puede fácilmente colegirse, se trata de medidas tomadas de apuro, muy cuestionadas jurídicamente, y más bien destinadas a zafar por ahora y después ver qué haremos.
Aún así, el marco referencial es el de la aplicación de una o un millón de políticas activas diferentes, según las lucubraciones que puedan hacerse en Olivos o en El Calafate, entre 4 o 5 personas, que son las que en definitiva deciden hacia dónde dirigirse y de dónde obtener recursos, legítimos o no, para hacer las cosas que esas mismas personas consideran mejores o más redituables políticamente.
Los anuncios habrán de continuar, seguramente. El resultado será muy magro, si es que se produce algún resultado. Y la realidad habrá de continuar su curso. Sin Estado de Derecho y sin normas claras y permanentes, ninguna política económica podrá traducirse en efectiva en el tiempo. Las llamadas políticas activas parten de la idea de que un grupo de personas podrá decidir por millones lo que tales millones preferirán o no, cómo y por qué. Y cuánto. Y cuándo. Y para qué.
Y nunca la realidad, en la historia del hombre, ha podido manejarse. Y menos de ese modo.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 29 de diciembre 2008
EL 2009
Segunda Opinión
ACTUALIDAD ECONÓMICA: EL 2009
“Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse?: lo que Diógenes exigía a Alejandro: que no le haga sombra” J.B. Alberdi.
Exactamente el 27 de noviembre de 2007 escribimos un artículo que titulamos “El ajuste llegó para quedarse”. En él reflejábamos la necesidad que ya tenía el entonces gobierno del presidente Néstor Kirchner de generar “caja” para poder seguir adelante dentro del esquema trazado.
Nada nuevo: subir retenciones, bajar subsidios mediante suba de tarifas, aumentar impuestos o generar inflación adicional constituían los recursos a mano para aumentar la disponibilidad de las arcas. Así fue desde el final del gobierno de Néstor Kirchner y continuó siendo en los primeros meses del gobierno de Cristina Fernández. El drama se puso de manifiesto cuando el 11 de marzo el ministro de economía Lousteau dictó la ya famosa resolución 125 fijando “retenciones móviles” a las exportaciones de ciertos cereales y oleaginosas. El mecanismo no era original, dado que ya venía aplicándose a las exportaciones de petróleo (y continúa hoy).
Pero la inesperada reacción de las entidades rurales descolocó a propios y extraños. En verdad, la reacción fue de las llamadas “bases” antes que de los dirigentes. Es que el sistema de la resolución 125 implicaba abolir los mercados de futuros, y fijaba el monto de ingreso máximo en pesos, moneda que viene perdiendo su valor a un ritmo del 20 o 25% anual.
Ante el fracaso de esta medida evidentemente recaudatoria, el gobierno de Cristina Fernández decidió atacar otros flancos. Ya en 2007 se había modificado por medio de la ley 26.222 el sistema de adhesión a las AFJP. Luego de un año de publicidad tendenciosa y francamente malintencionada, se logró que un millón de personas aproximadamente se “pasaran” del régimen mixto de las AFJP, al sistema enteramente estatal, lo cual implicaba que el Estado se hiciera de los fondos acumulados por estas personas y de los aportes corrientes de ahí en más.
El afán recaudatorio continuó su curso. La necesidad de “caja” se hizo cada día más elocuente. Así, a pocos meses de modificado el sistema de adhesión a las AFJP, se decidió su eliminación y la expropiación de los fondos acumulados. Al mismo tiempo, de dispusieron aumentos tarifarios del orden del 200% en electricidad y gas (según se comenta, en algunos consorcios el aumento en la electricidad llega al 400%). También se ajustaron los valores de los combustibles líquidos en promedio un 50% o más durante el transcurso de 2008, pese a las bajas producidas en la cotización del petróleo en el mundo, que significaron que pasara a valer prácticamente la cuarta parte de su precio máximo en el mes de julio pasado.
Hasta acá lo que podríamos llamar la previa. Obviamente la frutilla de la torta fue la sanción de la ley de blanqueo de capitales y moratoria impositiva y previsional. Al momento de escribir estas líneas se rumorea que el nuevo Secretario de Ingresos Públicos piensa enviar un proyecto para producir una nueva modificación a la ley penal tributaria para agravar las penas de los evasores. En realidad, lo que se intenta hacer es prácticamente obligar al blanqueo con amenazas de mayores sanciones. También está planeándose una modificación al Monotributo mediante un (cuándo no) régimen de información de parte de los contribuyentes que implique declarar su patrimonio. La razón de esto es que el atraso en el ajuste de los valores de ingresos de las distintas categorías del Monotributo se ha vuelto un incentivo al llamado “enanismo” fiscal. Esto es: mantenerse en categorías de esta forma de tributar en lugar de inscribirse en el régimen general de ganancias e IVA.
En dirección contraria, y por razones político-gremiales esencialmente, se ajustaron los mínimos no imponibles en Ganancias y se eliminó la llamada “tablita de Machinea”.
Con estos antecedentes y ante esta realidad local, por así llamarla, entramos entonces en el plano internacional. Los conflictos en Oriente Medio entre israelíes y palestinos, o entre indios y paquistaníes pueden repercutir seriamente en la incertidumbre general que tiñe de negro el horizonte económico y financiero. La crisis no ha concluido por más que se sostenga lo contrario.
Las voces tranquilizadoras se oyen por doquier. Todo parece haberse ajustado y resuelto mediante la inyección ilimitada de billetes de banco para favorecer el crédito a bajas tasas y el consiguiente salvataje de empresas en problemas. Esta política se ha extendido a nivel mundial.
Los Estados devalúan sus monedas. Los ahorristas se refugian en el dólar. Las pérdidas de los tenedores de títulos y acciones de las entidades con problemas han sido monstruosas. La gente no quiere correr riesgos y pocos son los dispuestos a endeudarse en estas condiciones. Todo el mundo parece preferir esperar, y esto desespera a los encargados de la política monetaria de los bancos centrales del mundo industrializado. Es lógico que así sea. Es lógico que los funcionarios se desesperen y es lógico que los ahorristas no quieran correr riesgos.
Ahora el presidente electo norteamericano anuncia un plan de reducción de impuestos que se financiará con el incremento de la deuda pública, ya que la corrida hacia el dólar ha venido incluyendo la compra de títulos del tesoro. El plan consiste en salvar y asistir. Ayudar y perdonar. Y endeudarse para poder pagarlo. Esperemos dé resultados positivos y no signifique tirar la pelota hacia adelante.
A muchos les ha ido muy mal. Incluso fueron estafados. O defaulteados miserablemente con argumentos tales como si pusieron la plata a tasas tan altas en la Argentina, sabían los riesgos que corrían (Dr. Lavagna dixit). Los países emergentes son riesgosos. Los países industrializados son riesgosos. El mundo es riesgoso.
Únicamente se salva, al parecer, la moneda norteamericana. Y eso es así porque la economía de EEUU es una de las más dinámicas del mundo. Y, con todos los problemas que ha presentado, lo cierto es que el Estado norteamericano no supera el 25% del PBI de esa nación, mientras que el de Europa alcanza y supera el 50%. Es decir que EEUU se mueve mucho más dentro de las leyes del mercado que la vieja Europa. India o China, por su parte, con todo lo que puedan ser, representan un aporte mínimo al PBI mundial al lado del europeo o el norteamericano.
Entre nosotros las cosas no terminan de adaptarse a la situación que se vive internacionalmente. En materia de exportaciones estamos cayendo en razón de los problemas con las retenciones, las prohibiciones y los precios máximos. El tipo de cambio no se ha dejado ajustar a los niveles que el mercado indica porque el intervencionismo lo ha impedido en razón de la fuga de capitales que viene produciéndose. Los planes de créditos blandos, ayudas varias, heladeras baratas y autos económicos sabemos dónde terminan antes de que empiecen (¡y no terminan de empezar!, con lo cual no se vende ni con planes ni sin ellos).
La presión tributaria es insoportable y supera cómodamente el 50% para quienes trabajan en blanco. El INDEC sigue falseando estadísticas e índices de precios. La devaluación no puede acelerarse por las razones apuntadas (y porque además exacerbaría la inflación por la aceleración de la velocidad de circulación de la moneda que se produce con la huída hacia el dólar).
Así las cosas, el 2009 será un año francamente recesivo. Con crecimiento cero o decrecimiento. Fuga de capitales y tipo de cambio oscilante provocado por el Banco Central para tratar de evitar la huída masiva al dólar.
La Argentina no está acomodándose al mundo. Las expectativas por el cambio de gobierno en EEUU se han magnificado como suele ocurrir entre nosotros, porque siempre esperamos soluciones mágicas. La búsqueda de inversiones en el mundo no dará resultados y la política de blanqueo de capitales arrojará problemas legales adicionales.
El gobierno kirchnerista no ha pensado ni un segundo en abrir la economía. Al contrario. Solamente piensa en cerrarla. Limitar importaciones. Restringir exportaciones para supuestamente favorecer el mercado de consumo local. Ofrece créditos con el dinero habido de las AFJP a gente que tiene miedo de tomarlo porque no sabe si conservará su trabajo para pagar. Prácticamente quiere obligar al blanqueo como obligó a los ahorristas a perder sus fondos en las AFJP. Succionar recursos de donde sea y como sea, cerrar fronteras, estrechar filas, y vivir con lo nuestro, como sugiere desde que lo conocemos el inefable Aldo Ferrer. Claro que lo nuestro es el yuyito, es la producción primaria, son las vacas. Y todo eso se lo persigue con argumentos psicodélicos, en lugar de promoverlo (es decir, no castigarlo) porque es la base del desarrollo productivo sostenido y eficiente.
Bien, digamos que no pensamos, pese a todo lo que estamos afirmando, que el año 2009 vaya a resultar tan dramático como han sostenido no pocos economistas. Más bien creemos que será complicado pero que no habrá un nuevo default explícito de la deuda, ni aumentará tan dramáticamente la desocupación. Probablemente sea necesaria una refinanciación, pese a que también se sostiene que no hará falta.
En estos días se han recuperado un poco los precios de las commodities. Esto puede significar un cierto respiro en materia de ingresos por retenciones a las exportaciones. Claro que para eso habrá que permitir exportar y terminar con esta historia de que vamos a poner de rodillas al campo.
El aumento del costo de la vida afectará mucho a la clase media. Los peajes, las tarifas, los combustibles, los transportes de pasajeros, etc. Todo lo que se ha mantenido congelado durante un lustro pegará el gran salto como ya está ocurriendo. Lo que podría haberse hecho progresivamente termina haciéndose de golpe con el resultado traumático consecuente. Probablemente el impacto en el bolsillo, y en la psique, de los sectores medios será bastante más dramático que el cierre de las cuentas públicas. Cuando la población empieza a sentir el cimbronazo, se contrae más y más. Deja de salir. Deja de ir de vacaciones. No cambia su auto. Se detiene como en esas imágenes del terror que producen los grandes cataclismos. Eso también hay que achacárselo al gobierno kirchnerista, por no haber ajustado los valores ante la depreciación forzada de la moneda por el sostenimiento del dólar alto durante tanto tiempo.
Bajarán los alquileres, bajarán las propiedades. Bajarán las ventas y muchos negocios bajarán sus persianas o negociarán bajas en las locaciones. Eso está ocurriendo en estos momentos y con creces, además. Y continuará ocurriendo.
Suben las prepagas, las cuotas de los colegios privados. Los ajustes se generalizan. EL AJUSTE se generaliza.
Demasiado intervencionismo para complicar la vida de la gente. Demasiada soberbia. Demasiado desparpajo cargado de mentiras estadísticas. La clase media prefiere guardarse. Responde así al contradictorio mensaje que significa no consuma electricidad o gas, pero sí consuma comprando electrodomésticos y automóviles.
Apagar luces, usar menos combustibles, no cambiar de auto, gastar menos gas, cambiar las lamparitas, no salir a comer afuera, no viajar y pagar peajes insólitos, no calefaccionar sus piletas. Y ahora que la clase media no gasta porque todo es más caro y supuestamente puede pagarlo, el Estado sale a ofrecer créditos para que sí gaste. En el bizarro mundo intervencionista las contradicciones no sólo son posibles, son inherentes al modelo.
Si observamos que en estos años el Poder Ejecutivo la señal fue no permitiremos exportar para garantizar la mesa de los argentinos, el resultado alcanzado resulta absurdo. Suben los índices de pobreza, la gente no compra, el consumo se retrae. La inflación no reconocida por la mentira oficial ha destruido los salarios en muchos sectores. La economía informal sigue representando prácticamente el 40%.
En este mar de paradojas hay que incluir el reparto de $ 200 por única vez y las llamadas tarifas sociales. El criterio sigue siendo discriminar hacia la clase media y media alta, pero al mismo tiempo se elimina la tablita de Machinea y se ofrecen créditos para autos. Paguen más pero sigan consumiendo lo mismo. La negación de la ley de oferta y demanda en estado puro.
La realidad es que, como decíamos hace poco más de un año: EL AJUSTE LLEGÓ PARA QUEDARSE.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 9 de enero de 2009
ACTUALIDAD ECONÓMICA: EL 2009
“Qué exige la riqueza de parte de la ley para producirse y crearse?: lo que Diógenes exigía a Alejandro: que no le haga sombra” J.B. Alberdi.
Exactamente el 27 de noviembre de 2007 escribimos un artículo que titulamos “El ajuste llegó para quedarse”. En él reflejábamos la necesidad que ya tenía el entonces gobierno del presidente Néstor Kirchner de generar “caja” para poder seguir adelante dentro del esquema trazado.
Nada nuevo: subir retenciones, bajar subsidios mediante suba de tarifas, aumentar impuestos o generar inflación adicional constituían los recursos a mano para aumentar la disponibilidad de las arcas. Así fue desde el final del gobierno de Néstor Kirchner y continuó siendo en los primeros meses del gobierno de Cristina Fernández. El drama se puso de manifiesto cuando el 11 de marzo el ministro de economía Lousteau dictó la ya famosa resolución 125 fijando “retenciones móviles” a las exportaciones de ciertos cereales y oleaginosas. El mecanismo no era original, dado que ya venía aplicándose a las exportaciones de petróleo (y continúa hoy).
Pero la inesperada reacción de las entidades rurales descolocó a propios y extraños. En verdad, la reacción fue de las llamadas “bases” antes que de los dirigentes. Es que el sistema de la resolución 125 implicaba abolir los mercados de futuros, y fijaba el monto de ingreso máximo en pesos, moneda que viene perdiendo su valor a un ritmo del 20 o 25% anual.
Ante el fracaso de esta medida evidentemente recaudatoria, el gobierno de Cristina Fernández decidió atacar otros flancos. Ya en 2007 se había modificado por medio de la ley 26.222 el sistema de adhesión a las AFJP. Luego de un año de publicidad tendenciosa y francamente malintencionada, se logró que un millón de personas aproximadamente se “pasaran” del régimen mixto de las AFJP, al sistema enteramente estatal, lo cual implicaba que el Estado se hiciera de los fondos acumulados por estas personas y de los aportes corrientes de ahí en más.
El afán recaudatorio continuó su curso. La necesidad de “caja” se hizo cada día más elocuente. Así, a pocos meses de modificado el sistema de adhesión a las AFJP, se decidió su eliminación y la expropiación de los fondos acumulados. Al mismo tiempo, de dispusieron aumentos tarifarios del orden del 200% en electricidad y gas (según se comenta, en algunos consorcios el aumento en la electricidad llega al 400%). También se ajustaron los valores de los combustibles líquidos en promedio un 50% o más durante el transcurso de 2008, pese a las bajas producidas en la cotización del petróleo en el mundo, que significaron que pasara a valer prácticamente la cuarta parte de su precio máximo en el mes de julio pasado.
Hasta acá lo que podríamos llamar la previa. Obviamente la frutilla de la torta fue la sanción de la ley de blanqueo de capitales y moratoria impositiva y previsional. Al momento de escribir estas líneas se rumorea que el nuevo Secretario de Ingresos Públicos piensa enviar un proyecto para producir una nueva modificación a la ley penal tributaria para agravar las penas de los evasores. En realidad, lo que se intenta hacer es prácticamente obligar al blanqueo con amenazas de mayores sanciones. También está planeándose una modificación al Monotributo mediante un (cuándo no) régimen de información de parte de los contribuyentes que implique declarar su patrimonio. La razón de esto es que el atraso en el ajuste de los valores de ingresos de las distintas categorías del Monotributo se ha vuelto un incentivo al llamado “enanismo” fiscal. Esto es: mantenerse en categorías de esta forma de tributar en lugar de inscribirse en el régimen general de ganancias e IVA.
En dirección contraria, y por razones político-gremiales esencialmente, se ajustaron los mínimos no imponibles en Ganancias y se eliminó la llamada “tablita de Machinea”.
Con estos antecedentes y ante esta realidad local, por así llamarla, entramos entonces en el plano internacional. Los conflictos en Oriente Medio entre israelíes y palestinos, o entre indios y paquistaníes pueden repercutir seriamente en la incertidumbre general que tiñe de negro el horizonte económico y financiero. La crisis no ha concluido por más que se sostenga lo contrario.
Las voces tranquilizadoras se oyen por doquier. Todo parece haberse ajustado y resuelto mediante la inyección ilimitada de billetes de banco para favorecer el crédito a bajas tasas y el consiguiente salvataje de empresas en problemas. Esta política se ha extendido a nivel mundial.
Los Estados devalúan sus monedas. Los ahorristas se refugian en el dólar. Las pérdidas de los tenedores de títulos y acciones de las entidades con problemas han sido monstruosas. La gente no quiere correr riesgos y pocos son los dispuestos a endeudarse en estas condiciones. Todo el mundo parece preferir esperar, y esto desespera a los encargados de la política monetaria de los bancos centrales del mundo industrializado. Es lógico que así sea. Es lógico que los funcionarios se desesperen y es lógico que los ahorristas no quieran correr riesgos.
Ahora el presidente electo norteamericano anuncia un plan de reducción de impuestos que se financiará con el incremento de la deuda pública, ya que la corrida hacia el dólar ha venido incluyendo la compra de títulos del tesoro. El plan consiste en salvar y asistir. Ayudar y perdonar. Y endeudarse para poder pagarlo. Esperemos dé resultados positivos y no signifique tirar la pelota hacia adelante.
A muchos les ha ido muy mal. Incluso fueron estafados. O defaulteados miserablemente con argumentos tales como si pusieron la plata a tasas tan altas en la Argentina, sabían los riesgos que corrían (Dr. Lavagna dixit). Los países emergentes son riesgosos. Los países industrializados son riesgosos. El mundo es riesgoso.
Únicamente se salva, al parecer, la moneda norteamericana. Y eso es así porque la economía de EEUU es una de las más dinámicas del mundo. Y, con todos los problemas que ha presentado, lo cierto es que el Estado norteamericano no supera el 25% del PBI de esa nación, mientras que el de Europa alcanza y supera el 50%. Es decir que EEUU se mueve mucho más dentro de las leyes del mercado que la vieja Europa. India o China, por su parte, con todo lo que puedan ser, representan un aporte mínimo al PBI mundial al lado del europeo o el norteamericano.
Entre nosotros las cosas no terminan de adaptarse a la situación que se vive internacionalmente. En materia de exportaciones estamos cayendo en razón de los problemas con las retenciones, las prohibiciones y los precios máximos. El tipo de cambio no se ha dejado ajustar a los niveles que el mercado indica porque el intervencionismo lo ha impedido en razón de la fuga de capitales que viene produciéndose. Los planes de créditos blandos, ayudas varias, heladeras baratas y autos económicos sabemos dónde terminan antes de que empiecen (¡y no terminan de empezar!, con lo cual no se vende ni con planes ni sin ellos).
La presión tributaria es insoportable y supera cómodamente el 50% para quienes trabajan en blanco. El INDEC sigue falseando estadísticas e índices de precios. La devaluación no puede acelerarse por las razones apuntadas (y porque además exacerbaría la inflación por la aceleración de la velocidad de circulación de la moneda que se produce con la huída hacia el dólar).
Así las cosas, el 2009 será un año francamente recesivo. Con crecimiento cero o decrecimiento. Fuga de capitales y tipo de cambio oscilante provocado por el Banco Central para tratar de evitar la huída masiva al dólar.
La Argentina no está acomodándose al mundo. Las expectativas por el cambio de gobierno en EEUU se han magnificado como suele ocurrir entre nosotros, porque siempre esperamos soluciones mágicas. La búsqueda de inversiones en el mundo no dará resultados y la política de blanqueo de capitales arrojará problemas legales adicionales.
El gobierno kirchnerista no ha pensado ni un segundo en abrir la economía. Al contrario. Solamente piensa en cerrarla. Limitar importaciones. Restringir exportaciones para supuestamente favorecer el mercado de consumo local. Ofrece créditos con el dinero habido de las AFJP a gente que tiene miedo de tomarlo porque no sabe si conservará su trabajo para pagar. Prácticamente quiere obligar al blanqueo como obligó a los ahorristas a perder sus fondos en las AFJP. Succionar recursos de donde sea y como sea, cerrar fronteras, estrechar filas, y vivir con lo nuestro, como sugiere desde que lo conocemos el inefable Aldo Ferrer. Claro que lo nuestro es el yuyito, es la producción primaria, son las vacas. Y todo eso se lo persigue con argumentos psicodélicos, en lugar de promoverlo (es decir, no castigarlo) porque es la base del desarrollo productivo sostenido y eficiente.
Bien, digamos que no pensamos, pese a todo lo que estamos afirmando, que el año 2009 vaya a resultar tan dramático como han sostenido no pocos economistas. Más bien creemos que será complicado pero que no habrá un nuevo default explícito de la deuda, ni aumentará tan dramáticamente la desocupación. Probablemente sea necesaria una refinanciación, pese a que también se sostiene que no hará falta.
En estos días se han recuperado un poco los precios de las commodities. Esto puede significar un cierto respiro en materia de ingresos por retenciones a las exportaciones. Claro que para eso habrá que permitir exportar y terminar con esta historia de que vamos a poner de rodillas al campo.
El aumento del costo de la vida afectará mucho a la clase media. Los peajes, las tarifas, los combustibles, los transportes de pasajeros, etc. Todo lo que se ha mantenido congelado durante un lustro pegará el gran salto como ya está ocurriendo. Lo que podría haberse hecho progresivamente termina haciéndose de golpe con el resultado traumático consecuente. Probablemente el impacto en el bolsillo, y en la psique, de los sectores medios será bastante más dramático que el cierre de las cuentas públicas. Cuando la población empieza a sentir el cimbronazo, se contrae más y más. Deja de salir. Deja de ir de vacaciones. No cambia su auto. Se detiene como en esas imágenes del terror que producen los grandes cataclismos. Eso también hay que achacárselo al gobierno kirchnerista, por no haber ajustado los valores ante la depreciación forzada de la moneda por el sostenimiento del dólar alto durante tanto tiempo.
Bajarán los alquileres, bajarán las propiedades. Bajarán las ventas y muchos negocios bajarán sus persianas o negociarán bajas en las locaciones. Eso está ocurriendo en estos momentos y con creces, además. Y continuará ocurriendo.
Suben las prepagas, las cuotas de los colegios privados. Los ajustes se generalizan. EL AJUSTE se generaliza.
Demasiado intervencionismo para complicar la vida de la gente. Demasiada soberbia. Demasiado desparpajo cargado de mentiras estadísticas. La clase media prefiere guardarse. Responde así al contradictorio mensaje que significa no consuma electricidad o gas, pero sí consuma comprando electrodomésticos y automóviles.
Apagar luces, usar menos combustibles, no cambiar de auto, gastar menos gas, cambiar las lamparitas, no salir a comer afuera, no viajar y pagar peajes insólitos, no calefaccionar sus piletas. Y ahora que la clase media no gasta porque todo es más caro y supuestamente puede pagarlo, el Estado sale a ofrecer créditos para que sí gaste. En el bizarro mundo intervencionista las contradicciones no sólo son posibles, son inherentes al modelo.
Si observamos que en estos años el Poder Ejecutivo la señal fue no permitiremos exportar para garantizar la mesa de los argentinos, el resultado alcanzado resulta absurdo. Suben los índices de pobreza, la gente no compra, el consumo se retrae. La inflación no reconocida por la mentira oficial ha destruido los salarios en muchos sectores. La economía informal sigue representando prácticamente el 40%.
En este mar de paradojas hay que incluir el reparto de $ 200 por única vez y las llamadas tarifas sociales. El criterio sigue siendo discriminar hacia la clase media y media alta, pero al mismo tiempo se elimina la tablita de Machinea y se ofrecen créditos para autos. Paguen más pero sigan consumiendo lo mismo. La negación de la ley de oferta y demanda en estado puro.
La realidad es que, como decíamos hace poco más de un año: EL AJUSTE LLEGÓ PARA QUEDARSE.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 9 de enero de 2009
miércoles, diciembre 24, 2008
REFLEXIONES DE NAVIDAD (24/12/08)
Segunda Opinión
ACTUALIDAD ECONÓMICA: REFLEXIONES DE NAVIDAD
“Tenemos que configurar un proyecto agropecuario sustentable”. Cristina F. de Kirchner
LA CRISIS DEL CAMPO
En el año que está por concluir no caben dudas de que el acontecimiento más relevante en materia económica ha sido la denominada crisis del campo. Esta crisis no fue producto de una situación fortuita, si es que cupiera esa posibilidad. No. Fue el producto de un indescriptible error de cálculo que llevó a considerar que no había techo para aplicar impuesto a las exportaciones, y que la eliminación de los mercados de futuro carecería de consecuencias. Probablemente el antecedente que dio pie a esta decisión fue el del petróleo, en el que se aplicó ya desde el año pasado una metodología similar. Pero el mercado petrolero no es el mercado de granos y de oleaginosas. Y mucho menos el de la carne y el de los lácteos. Sería extendernos demasiado ingresar en una explicación detallada. Baste decir, sin embargo, que la producción petrolera y gasífera viene bajando desde los comienzos de la era kirchnerista sin solución de continuidad, al tiempo que la producción agropecuaria había venido mejorando de manera bastante elocuente.
Entendemos que quienes siguen nuestros comentarios habrán de tener presentes los distintos avatares que se suscitaron. El paro agropecuario, los jamás bienvenidos cortes de ruta, la persecución judicial a ciertos productores al tiempo que los asambleístas de Gualeguaychú siguen en la suya como si nada, etc. Toda la gama de consecuencias ha sido tan funesta o más de lo previsto, incluso por los más pesimistas. Se buscaron paliativos con varios meses de atraso: se intentó un sistema de reintegros francamente patético, se buscó distinguir a productores entre grandes y pequeños, entre lejanos y cercanos, entre provenientes de zonas más húmedas o más desérticas, y toda una maraña de diferenciaciones que, como se sabe, puede llegar a ser interminable. Finalmente se llegó a la conclusión de que lo mejor era presentar el proyecto de la Resolución 125 en el Congreso. Una sana medida democrática que fue repudiada por conspicuos supuestos defensores del progresismo, como el periodista Eduardo Aliverti, por ejemplo, que llegó a decir que había sido una imbecilidad tal decisión.
Así las cosas, en el Congreso no le fue nada bien al proyecto. Se obtuvieron poquísimos votos de ventaja en Diputados, y hubo un empate en Senadores, que como todo el mundo sabe desniveló el vicepresidente. Y justamente fue el Dr. Cobos el atacado a diestra y siniestra por los sectores del oficialismo y sus adláteres, sin que parecieran tomar en cuenta que la votación, tanto en una cámara como en la otra, dio lugar a numerosos votos en contra de parte de legisladores oficialistas.
Uno ha escuchado y leído una y mil veces que los sectores conservadores, o la oligarquía terrateniente, o “la derecha”, o los “piqueteros de la abundancia” se oponían a los designios de la 125. Pero muy poco se ha dicho de los “progresistas” que también se opusieron. Y he ahí el meollo de esta cuestión. ¿Por qué se opusieron?. Las respuestas pueden resultar muy variadas y llevar varias páginas. Pero hay una que entendemos es bastante obvia: los diputados y senadores debían retornar a sus provincias y observar que sus ciudades o pueblos contaban cada vez con menos recursos económicos debido a la no coparticipación de los ingresos por “retenciones”. Un detalle para nada menor. Por la plata baila el mono.
La resolución no salió y finalmente cuando se produjo la baja de las oleaginosas en el mundo, no faltaron los funcionarios y amigos del poder que se cansaron de repetir algo así como que si se hubiera votado a favor ahora los productores pequeños y medianos tendrían menos retenciones. Lo cual equivale a decir que el voto de Cobos resultó favorable a los intereses del gobierno y no al revés. Y también equivale a decir que dado que votaron en contra ahora lo que tendrán que hacer es joderse. La verdad es que no estamos regidos por estadistas, de eso no tenemos dudas.
LA OLEADA VOLUNTARISTA
Luego de las increíbles afirmaciones de la presidenta, respecto de que estábamos bárbaro hasta que “apareció el mundo”, a las pocas horas de haber afirmado en EEUU que los países industrializados deberían diseñar un “plan B” comenzó una verdadera oleada de intervencionismo voluntarista. Como hacía años no se veía.
Hemos señalado en otras oportunidades que el intervencionismo es como una droga y que cuanto más se entromete en la vida de la gente, más distorsiones provoca y más intervencionismo requiere. Así hasta el punto en el que el choque es inevitable.
Por un lado se produjo la apropiación de los fondos de las AFJP para que un par de funcionarios cuasi improvisados se dispongan a manejar el mercado de capitales, la asignación de créditos, los cupos y topes de préstamos e incluso los destinos de los mismos. Podrá haber préstamos para automóviles o para heladeras, como antes debería haberlos habido para las primeras propiedades de los inquilinos. Préstamos a las Pymes que cumplan con determinados requisitos, para producir seguramente aquellas cosas que ya se determinarán. Créditos a la producción si se trata de Pymes, y a los consumidores si se trata de la industria automotriz. Y así siguiendo.
La presidenta anuncia por su parte obras públicas. Primero 71.000 millones en tres años. Luego 111.000 millones. Si a esto le sumamos las medidas para alentar el consumo estamos en 10 puntos del PBI, más o menos.
El gobierno ha decidido hace ya mucho tiempo desviar de manera coactiva los recursos que el mercado hubiera manejado de otra forma. La razón de ello es que los gobernantes creen que el mercado hace las cosas mal, y que mejor lo harán Cristina, Néstor, Boudou, Choros, Moreno, o Massa. Y entonces los impuestos, los fondos de las AFJP (y pronto los de las ART), la inflación y el dibujo de sus índices para que los bonos públicos paguen menos intereses, serán entre otras cosas las “fuentes de recursos”.
Para que se tenga una mínima idea, los $ 13.200 millones anunciados en créditos para el consumo de diversos artículos hace algunos días, representan algo más del 10% del mercado total de créditos existente a noviembre.
El gobierno reasigna recursos que obtiene coactivamente con exacciones y confiscaciones. Y los gobernantes creen que lo harán mejor que quienes poseían tales recursos con anterioridad. Como el Estado obtiene sus recursos de manera coactiva, no necesita de las leyes de mercado para propiciárselos. Por lo tanto no necesita ser eficiente para ganarlos, simplemente los quita. Ser eficiente se convierte en un objetivo inútil. Y la nave va, como decía Federico Fellini. Asi es como se desarrolla la corrupción, el amiguismo, los “cotos de caza” y otras lindezas del mundo intervencionista. Todo el mundo termina golpeando puertas y ofreciendo lo que sea para resultar “favorecido” por la asignación espuria de recursos habidos coactivamente.
Así, los servicios que brinda el Estado suelen ser caros y muy malos, como todo el mundo sabe. Y si bien las tarifas suelen ser bajas políticamente, lo que en realidad ocurre es que se abona la diferencia mediante inflación, tributación, devaluación y otras averías propias del sistema. Y los más afectados por este accionar son, precisamente, los más pobres. Porque son ellos quienes tienen un salario fijo que se ve disminuido de mil formas. Y ni qué decir de los jubilados. Un sistema caro e ineficiente, cargado de amiguismo y nepotismo, con monopolios en manos del Estado, y con exacciones y apropiaciones de fondos para destinar a los sectores que resulten “favorecidos”, no puede funcionar si los salarios no son bajos. Los pobres son los que más pagan la inflación, la devaluación, la maraña de impuestos y tasas. Son ellos quienes viajan como hacienda y los que más sufren apagones, cortes de agua, bajas en el suministro de gas o aumento del precio de las garrafas. A ellos se les acercan canastas de Navidad a precios acomodados cargadas de productos de terceras y cuartas marcas, en muchos casos incomibles e imbebibles. Y se les promete un cambio de heladera.
Cuando la política económica funciona dentro de las reglas del mercado y se convierte en un estímulo el éxito económico, dentro de la seguridad jurídica indispensable, entonces las inversiones se multiplican y aumenta la producción, la productividad y la calidad de lo producido. Así es como suben los salarios y la demanda exportadora crece, al tiempo que se importa tecnología y se mejora el cuadro económico general. Todo lo contrario de lo que está ocurriendo en la Argentina, en donde se apostó únicamente a que los precios de las commodities seguirían altos indefinidamente, y que el artilugio del dólar alto no terminaría nunca.
ALGUNAS DE LAS MEDIDAS
Así las cosas, en muy poco tiempo se anunciaron o dispusieron medidas de todo tipo tendientes a “incentivar” la llegada de capitales, la inversión, el consumo, el empleo y tantas bondades más. Por ejemplo (a) se dispuso la eliminación de la tablita de Machinea (que estaba perfecta hasta hace unos días nomás y ahora es tristemente célebre) (b) se estableció un blaqueo de capitales (cuyas aristas lo convierten en un problema muy serio respecto del control del narcolavado, entre otras cosas) (c) se le asignaron $ 200 a los jubilados (d) se dictó una moratoria fiscal y previsional, (e) se anunciaron bajas en las “retenciones” de algunos granos, (f) se dispuso un plan para la adquisición de autos, (g) ídem para el canje de heladeras (g) se recreó el Ministerio de la Producción (tenemos el problema y el ministerio con el nombre del problema), (h) se estableció un blanqueo de empleados en negro, (i) se dictaron diversos planes para financiar consumos, empleo y producción, (j) rebajas en los impuestos a los envíos de frutas y hortalizas, (h) se fomenta el engorde de ganando vacuno por el sistema de engorde a corral (feedlot), (j) ayuda a los productores afectados por la sequía y a los afectados por la plaga de langostas. (k) Créditos de $ 1.700 millones para prefinanciar exportaciones y capital de trabajo, (l) planes Trigo Plus y Maíz Plus que son incentivos si se superan determinados topes de producción de esos cereales (rebajas de alícuotas de retenciones), (m) habrá un aguinaldo para los beneficiarios de los planes de ayuda, etc. etc.
De todo lo anunciado, luego del blanqueo de capitales y demás, lo más sorprendente es que se impulsará la creación de 5 (cinco) establecimientos de engorde a corral para 40.000 terneros holando argentinos CADA UNO. El objetivo es evitar el sacrificio de estos animales debido al alto costo que representa para los tamberos su crianza y su desarrollo. La carne que surja de estos establecimientos podrá ser exportada en forma integrada y no estará sujeta a las normas destinadas a garantizar el consumo interno.
UN FINAL DE LIBRO
Creemos que es bastante fácil saber cómo terminará la mayoría de estas medidas anunciadas. Desde el punto de vista de la moratoria y el blanqueo, habrá unos cuantos que aprovecharán el jubileo para aclarar su panorama. Los jubilados se gastarán los $ 200 y rápidamente volverán a lo mismo de siempre. Lo mismo ocurrirá con los beneficiarios de los “planes”. El Ministerio de la Producción tendrá muy poco que hacer mientras esté en funciones el inefable Guillermo Moreno. Unos pocos blanquearán algunos empleados en negro, ya que estamos. Y tal vez haya algunos pequeños cambios más, todo en el marco de regulaciones e ineficiencias de todo tipo. Tal vez imbuidas de casos de corruptelas de poca o mucha monta, etc.
CONTINUARÁN LOS ANUNCIOS
Creemos también que los anuncios no terminarán acá. Las medidas coactivas continuarán, y se volcarán aquí, allá o acullá, dependiendo de lo que nuestros gobernantes desde sus oficinas crean que es mejor “incentivar”. Las “políticas activas” pueden resultar infinitas, porque el freno que producen en los que esperan “ligar” es tan fuerte que sólo les cabe esperar.
Y UN SOLO FINAL
El final no será diferente de lo que siempre hemos sostenido. La riqueza no se genera ni con artilugios monetarios ni con intervencionismos. Se genera con estabilidad, con seguridad jurídica y con eficiencia. Nada sale mejor cuando todo el mundo está esperando a ver si “le toca”.
Parece mentira pero justamente ha sido la presidenta quien habló de “casino” y de “timba” en los mercados internacionales, cuando acá no cabe a estas alturas aguardar otra cosa que la varita mágica de que el destino nos ponga en el camino de los omnipresentes y omnisapientes funcionarios de turno.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 23 de diciembre 2008
www.hectorblastrillo.blogspot.com
ACTUALIDAD ECONÓMICA: REFLEXIONES DE NAVIDAD
“Tenemos que configurar un proyecto agropecuario sustentable”. Cristina F. de Kirchner
LA CRISIS DEL CAMPO
En el año que está por concluir no caben dudas de que el acontecimiento más relevante en materia económica ha sido la denominada crisis del campo. Esta crisis no fue producto de una situación fortuita, si es que cupiera esa posibilidad. No. Fue el producto de un indescriptible error de cálculo que llevó a considerar que no había techo para aplicar impuesto a las exportaciones, y que la eliminación de los mercados de futuro carecería de consecuencias. Probablemente el antecedente que dio pie a esta decisión fue el del petróleo, en el que se aplicó ya desde el año pasado una metodología similar. Pero el mercado petrolero no es el mercado de granos y de oleaginosas. Y mucho menos el de la carne y el de los lácteos. Sería extendernos demasiado ingresar en una explicación detallada. Baste decir, sin embargo, que la producción petrolera y gasífera viene bajando desde los comienzos de la era kirchnerista sin solución de continuidad, al tiempo que la producción agropecuaria había venido mejorando de manera bastante elocuente.
Entendemos que quienes siguen nuestros comentarios habrán de tener presentes los distintos avatares que se suscitaron. El paro agropecuario, los jamás bienvenidos cortes de ruta, la persecución judicial a ciertos productores al tiempo que los asambleístas de Gualeguaychú siguen en la suya como si nada, etc. Toda la gama de consecuencias ha sido tan funesta o más de lo previsto, incluso por los más pesimistas. Se buscaron paliativos con varios meses de atraso: se intentó un sistema de reintegros francamente patético, se buscó distinguir a productores entre grandes y pequeños, entre lejanos y cercanos, entre provenientes de zonas más húmedas o más desérticas, y toda una maraña de diferenciaciones que, como se sabe, puede llegar a ser interminable. Finalmente se llegó a la conclusión de que lo mejor era presentar el proyecto de la Resolución 125 en el Congreso. Una sana medida democrática que fue repudiada por conspicuos supuestos defensores del progresismo, como el periodista Eduardo Aliverti, por ejemplo, que llegó a decir que había sido una imbecilidad tal decisión.
Así las cosas, en el Congreso no le fue nada bien al proyecto. Se obtuvieron poquísimos votos de ventaja en Diputados, y hubo un empate en Senadores, que como todo el mundo sabe desniveló el vicepresidente. Y justamente fue el Dr. Cobos el atacado a diestra y siniestra por los sectores del oficialismo y sus adláteres, sin que parecieran tomar en cuenta que la votación, tanto en una cámara como en la otra, dio lugar a numerosos votos en contra de parte de legisladores oficialistas.
Uno ha escuchado y leído una y mil veces que los sectores conservadores, o la oligarquía terrateniente, o “la derecha”, o los “piqueteros de la abundancia” se oponían a los designios de la 125. Pero muy poco se ha dicho de los “progresistas” que también se opusieron. Y he ahí el meollo de esta cuestión. ¿Por qué se opusieron?. Las respuestas pueden resultar muy variadas y llevar varias páginas. Pero hay una que entendemos es bastante obvia: los diputados y senadores debían retornar a sus provincias y observar que sus ciudades o pueblos contaban cada vez con menos recursos económicos debido a la no coparticipación de los ingresos por “retenciones”. Un detalle para nada menor. Por la plata baila el mono.
La resolución no salió y finalmente cuando se produjo la baja de las oleaginosas en el mundo, no faltaron los funcionarios y amigos del poder que se cansaron de repetir algo así como que si se hubiera votado a favor ahora los productores pequeños y medianos tendrían menos retenciones. Lo cual equivale a decir que el voto de Cobos resultó favorable a los intereses del gobierno y no al revés. Y también equivale a decir que dado que votaron en contra ahora lo que tendrán que hacer es joderse. La verdad es que no estamos regidos por estadistas, de eso no tenemos dudas.
LA OLEADA VOLUNTARISTA
Luego de las increíbles afirmaciones de la presidenta, respecto de que estábamos bárbaro hasta que “apareció el mundo”, a las pocas horas de haber afirmado en EEUU que los países industrializados deberían diseñar un “plan B” comenzó una verdadera oleada de intervencionismo voluntarista. Como hacía años no se veía.
Hemos señalado en otras oportunidades que el intervencionismo es como una droga y que cuanto más se entromete en la vida de la gente, más distorsiones provoca y más intervencionismo requiere. Así hasta el punto en el que el choque es inevitable.
Por un lado se produjo la apropiación de los fondos de las AFJP para que un par de funcionarios cuasi improvisados se dispongan a manejar el mercado de capitales, la asignación de créditos, los cupos y topes de préstamos e incluso los destinos de los mismos. Podrá haber préstamos para automóviles o para heladeras, como antes debería haberlos habido para las primeras propiedades de los inquilinos. Préstamos a las Pymes que cumplan con determinados requisitos, para producir seguramente aquellas cosas que ya se determinarán. Créditos a la producción si se trata de Pymes, y a los consumidores si se trata de la industria automotriz. Y así siguiendo.
La presidenta anuncia por su parte obras públicas. Primero 71.000 millones en tres años. Luego 111.000 millones. Si a esto le sumamos las medidas para alentar el consumo estamos en 10 puntos del PBI, más o menos.
El gobierno ha decidido hace ya mucho tiempo desviar de manera coactiva los recursos que el mercado hubiera manejado de otra forma. La razón de ello es que los gobernantes creen que el mercado hace las cosas mal, y que mejor lo harán Cristina, Néstor, Boudou, Choros, Moreno, o Massa. Y entonces los impuestos, los fondos de las AFJP (y pronto los de las ART), la inflación y el dibujo de sus índices para que los bonos públicos paguen menos intereses, serán entre otras cosas las “fuentes de recursos”.
Para que se tenga una mínima idea, los $ 13.200 millones anunciados en créditos para el consumo de diversos artículos hace algunos días, representan algo más del 10% del mercado total de créditos existente a noviembre.
El gobierno reasigna recursos que obtiene coactivamente con exacciones y confiscaciones. Y los gobernantes creen que lo harán mejor que quienes poseían tales recursos con anterioridad. Como el Estado obtiene sus recursos de manera coactiva, no necesita de las leyes de mercado para propiciárselos. Por lo tanto no necesita ser eficiente para ganarlos, simplemente los quita. Ser eficiente se convierte en un objetivo inútil. Y la nave va, como decía Federico Fellini. Asi es como se desarrolla la corrupción, el amiguismo, los “cotos de caza” y otras lindezas del mundo intervencionista. Todo el mundo termina golpeando puertas y ofreciendo lo que sea para resultar “favorecido” por la asignación espuria de recursos habidos coactivamente.
Así, los servicios que brinda el Estado suelen ser caros y muy malos, como todo el mundo sabe. Y si bien las tarifas suelen ser bajas políticamente, lo que en realidad ocurre es que se abona la diferencia mediante inflación, tributación, devaluación y otras averías propias del sistema. Y los más afectados por este accionar son, precisamente, los más pobres. Porque son ellos quienes tienen un salario fijo que se ve disminuido de mil formas. Y ni qué decir de los jubilados. Un sistema caro e ineficiente, cargado de amiguismo y nepotismo, con monopolios en manos del Estado, y con exacciones y apropiaciones de fondos para destinar a los sectores que resulten “favorecidos”, no puede funcionar si los salarios no son bajos. Los pobres son los que más pagan la inflación, la devaluación, la maraña de impuestos y tasas. Son ellos quienes viajan como hacienda y los que más sufren apagones, cortes de agua, bajas en el suministro de gas o aumento del precio de las garrafas. A ellos se les acercan canastas de Navidad a precios acomodados cargadas de productos de terceras y cuartas marcas, en muchos casos incomibles e imbebibles. Y se les promete un cambio de heladera.
Cuando la política económica funciona dentro de las reglas del mercado y se convierte en un estímulo el éxito económico, dentro de la seguridad jurídica indispensable, entonces las inversiones se multiplican y aumenta la producción, la productividad y la calidad de lo producido. Así es como suben los salarios y la demanda exportadora crece, al tiempo que se importa tecnología y se mejora el cuadro económico general. Todo lo contrario de lo que está ocurriendo en la Argentina, en donde se apostó únicamente a que los precios de las commodities seguirían altos indefinidamente, y que el artilugio del dólar alto no terminaría nunca.
ALGUNAS DE LAS MEDIDAS
Así las cosas, en muy poco tiempo se anunciaron o dispusieron medidas de todo tipo tendientes a “incentivar” la llegada de capitales, la inversión, el consumo, el empleo y tantas bondades más. Por ejemplo (a) se dispuso la eliminación de la tablita de Machinea (que estaba perfecta hasta hace unos días nomás y ahora es tristemente célebre) (b) se estableció un blaqueo de capitales (cuyas aristas lo convierten en un problema muy serio respecto del control del narcolavado, entre otras cosas) (c) se le asignaron $ 200 a los jubilados (d) se dictó una moratoria fiscal y previsional, (e) se anunciaron bajas en las “retenciones” de algunos granos, (f) se dispuso un plan para la adquisición de autos, (g) ídem para el canje de heladeras (g) se recreó el Ministerio de la Producción (tenemos el problema y el ministerio con el nombre del problema), (h) se estableció un blanqueo de empleados en negro, (i) se dictaron diversos planes para financiar consumos, empleo y producción, (j) rebajas en los impuestos a los envíos de frutas y hortalizas, (h) se fomenta el engorde de ganando vacuno por el sistema de engorde a corral (feedlot), (j) ayuda a los productores afectados por la sequía y a los afectados por la plaga de langostas. (k) Créditos de $ 1.700 millones para prefinanciar exportaciones y capital de trabajo, (l) planes Trigo Plus y Maíz Plus que son incentivos si se superan determinados topes de producción de esos cereales (rebajas de alícuotas de retenciones), (m) habrá un aguinaldo para los beneficiarios de los planes de ayuda, etc. etc.
De todo lo anunciado, luego del blanqueo de capitales y demás, lo más sorprendente es que se impulsará la creación de 5 (cinco) establecimientos de engorde a corral para 40.000 terneros holando argentinos CADA UNO. El objetivo es evitar el sacrificio de estos animales debido al alto costo que representa para los tamberos su crianza y su desarrollo. La carne que surja de estos establecimientos podrá ser exportada en forma integrada y no estará sujeta a las normas destinadas a garantizar el consumo interno.
UN FINAL DE LIBRO
Creemos que es bastante fácil saber cómo terminará la mayoría de estas medidas anunciadas. Desde el punto de vista de la moratoria y el blanqueo, habrá unos cuantos que aprovecharán el jubileo para aclarar su panorama. Los jubilados se gastarán los $ 200 y rápidamente volverán a lo mismo de siempre. Lo mismo ocurrirá con los beneficiarios de los “planes”. El Ministerio de la Producción tendrá muy poco que hacer mientras esté en funciones el inefable Guillermo Moreno. Unos pocos blanquearán algunos empleados en negro, ya que estamos. Y tal vez haya algunos pequeños cambios más, todo en el marco de regulaciones e ineficiencias de todo tipo. Tal vez imbuidas de casos de corruptelas de poca o mucha monta, etc.
CONTINUARÁN LOS ANUNCIOS
Creemos también que los anuncios no terminarán acá. Las medidas coactivas continuarán, y se volcarán aquí, allá o acullá, dependiendo de lo que nuestros gobernantes desde sus oficinas crean que es mejor “incentivar”. Las “políticas activas” pueden resultar infinitas, porque el freno que producen en los que esperan “ligar” es tan fuerte que sólo les cabe esperar.
Y UN SOLO FINAL
El final no será diferente de lo que siempre hemos sostenido. La riqueza no se genera ni con artilugios monetarios ni con intervencionismos. Se genera con estabilidad, con seguridad jurídica y con eficiencia. Nada sale mejor cuando todo el mundo está esperando a ver si “le toca”.
Parece mentira pero justamente ha sido la presidenta quien habló de “casino” y de “timba” en los mercados internacionales, cuando acá no cabe a estas alturas aguardar otra cosa que la varita mágica de que el destino nos ponga en el camino de los omnipresentes y omnisapientes funcionarios de turno.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 23 de diciembre 2008
www.hectorblastrillo.blogspot.com
domingo, diciembre 21, 2008
OTRA VEZ EL ATAQUE A LA LIBERTAD DE PRENSA (30/11/08)
El matrimonio presidencial y el grupo de adherentes más cercano siente un verdadero pavor por la libertad de expresión. Casi tanto como el que siente ante los llamados grupos de choque conformados por los piqueteros que el propio gobierno sostiene económicamente desde hace varios años.
La debilidad intrínseca de Néstor Kirchner ha sido, es, y seguirá siendo, la libertad de pensar y de opinar. Es una falla de origen, a decir verdad. Porque lo mismo le pasaba al fundador del justicialismo.
Su gran enemigo no era la "oligarquía", ni el "comunismo". Ni siquiera lo era la Iglesia. El fantasma de la prensa oral y escrita era su principal desvelo. Tanto sufría que llegó a dominar totalmente los medios, tal como él mismo lo señalara en los años 70 luego de su retorno ("teníamos toda la prensa de nuestro lado y nos echaron... luego la tuvimos toda en contra y regresamos...", palabras más, palabras menos).
Perón sufrió como ninguno en la Argentina las consecuencias de su autoritarismo ante la prensa. Llegó un momento en que incluso llegó a prohibir a los políticos opositores hablar por radio. Y la clausura y confiscación del diario La Prensa, justamente, fueron una especie de faro rector de un régimen autoritario de tinte fascista. Recomendamos a nuestros lectores recorrer en páginas de Internet la información de la época. En Perú, por ejemplo, había una emisora que cada vez que informaba la hora repetía: "y La Prensa sigue clausurada en la Argentina". La Argentina era todavía en esos años un país rector de la región, y todo lo que aquí ocurría era muy importante incluso en Brasil.
El peronismo, por su propia fuente "nacional-socialista", llevaba en su seno la impronta de la prohibición. Hoy esto no se enseña, o si en algún lugar se menciona se lo trata como un "error" propio de cualquier hacedor. Pero el ocultamiento de la historia no modifica las cosas, claro está. Sólo demora las consecuencias y agrava el tránsito hacia ellas.
En aquellos años, supo haber funcionarios que impidieron la difusión de tangos con expresiones lunfardas. Y así llegaron a grabarse versiones ridículas con letras ajustadas a un castellano castizo. Mientras se prohibía la difusión por radio de las grabaciones de Carlos Gardel, por ejemplo. Hemos tenido oportunidad de oír el tango "Mi noche triste" cuya primera estrofa suponemos de todos conocida, pero en la versión corregida decía "Muchacha que me dejaste, en lo mejor de mi vida...", en lugar, claro está, del "Percanta que me amuraste..."
Como decía Borges, cuando se pone un censor, algo tiene que censurar. Néstor Kirchner llegó a exportar hace muy poco el dislate paranoico contra la prensa. En un encuentro de partidos autoproclamados "progresistas" en Chile, llegó a decir: "que los medios se presenten en elecciones si quieren gobernar, no hay que tenerles miedo". Y luego "Nos quieren destituir (palabra-cuestión repetida hasta el cansancio por el séquito obsecuente) por medio del desprestigio y la acusación de corruptos...", para rematar con un "los medios siempre van a estar aliados a los poderes concentrados (sic) para poder sojuzgarnos (más sic)". No parece haber comprendido al Perón de los 70, evidentemente.
Dicen que en los años de Menem hubo en la Argentina más libertad de prensa que nunca. Al menos por lo que nos cuentan al parecer fue así. Pero eso no impedía que se presentaran proyectos intentando amordazar al periodismo, como por ejemplo algunos regenteados por Eduardo Menem.
Por suerte no prosperaron. Porque también hay una constante en este asunto: las leyes o decretos son rechazados rápidamente por la sociedad en su conjunto. Por eso, los "aprietes" aparecen por otro lado. Estrangulamiento financiero, sociedad del Estado con determinados medios en la producción de papel de diario, llamadas telefónicas y cosas por el estilo.
Un comentario aparecido hoy sábado en el periódico Perfil de parte del periodista Alfredo Leuco, hace referencia a la similitud entre Menem y Kirchner en estas cuestiones. Nosotros no creemos que hubiera habido una situación tan semejante entre estos dos ex presidentes. Baste recordar que a Menem le pegaban de todos lados y en todos los formatos y colores, mientras que el amigo Néstor llegó a impedir que se lo imitara en televisión y produjo reacciones y expresiones como las formuladas en Chile que acabamos de transcribir. Leuco tampoco se refiere a lo que pasaba en la Argentina alfonsinista, donde el periodista Bernardo Neustadt terminara expulsado de Canal 13 (manejado por el Estado en ese entonces) pese a ser el programa político de mayor audiencia por años. O la "Fundación Plural", de la mano de Dante Caputo inventaba periódicos como "El Expreso" cuya lectura resultaba práctica únicamente para diseñadores de panfletos. Y ni hablar de las emisoras de radio, donde la Coordinadora y el periodista José Eliaschev se regodeaban atacando a todo el mundo y repitiendo que ellos pasaban música popular..."lo que no quiere decir que pasemos a la Mona Giménez...". Hoy por hoy, medios como Canal 7 o el Canal Encuentro, son panfletos de cuarta que gastan fortunas intentando hacer una propaganda que ni siquiera les sale. Incapaces de ser neutros, contratan a conocidos y reconocidos "intelectuales" de posición política definida cercana al matrimonio, al tiempo que le cierran la puerta a aquellos que tienen una visión diferente. Es curioso pero la propia Cristina Fernández acaba de decir que tenemos que acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros. Y...sí, señora Presidenta. Así es la vida. Acostúmbrese entonces, y que su gobierno abra las puertas al disenso y deje de vender programas que cuestan fortunas donde conspicuos pensadores y no tanto se sacan las ganas de atacar siempre a los mismos, mientras los otros quedan impolutos como ángeles. Bastaría con ver los sanos intercambios de la BBC, o incluso los debates de candidatos en EEUU para entender y comprender que si el Estado quiere tener un canal de televisión, lo menos que puede hacer es abrir las puertas a todos los pensamientos, vengan de donde vinieren, en lugar de gastar millones en difundir a ideólogos de una sola tendencia.
Pero, y volviendo a Leuco, sabemos que su corazoncito radical le impide ver el bosque. Es una lástima, porque con un poco más de visión un medio como Perfil puede ser más útil en la causa de la defensa de la libertad. Hoy que los camioneros de Moyano acaban de tratar de impedir la distribución de diarios y revistas con la excusa de lograr el "traspaso" de los afiliados de un sindicato a otro.
Cuando a Menem todos le reprochaban la corrupción, había quienes afirmaban que el discurso era para la gilada. Porque los corruptos están en todas partes y no pertenecen a un partido determinado. Así es, y así está demostrándose hoy en día con los casos archiconocidos por todos. Lo mismo vale para el respeto a la libertad de prensa.
Hace poco tiempo comentamos la decisión del COMFER de intentar impedir que la frecuencia 104,3 transmitiera en dúplex con radio Continental. Hicimos referencia a los comentarios de Víctor Hugo Morales y de Magdalena Ruiz Guiñazú como causantes de la ira que derivó en una resolución fascista, intentando torpemente impedir que tal vez unos cuantos miles de personas sigan la transmisión de Radio Continental en FM. Lo mismo que con el patético "Observatorio de Medios", los muchachos insisten en querer tapar el Sol con un harnero. O el impertérrito comando de la facultad de Ciencias Sociales y su impresentable "comunicado" acusatorio y discriminador.
Bien. En estos días hubo expresiones del embajador en EEUU Héctor Timerman dignas del recuadro surrealista argentino por excelencia. Dijo este también periodista que Joaquín Morales Solá "ve la crisis desde su resentimiento y cree que debemos obedecer a los intereses de Wall Street y de ese sistema que él defiende, pero que ha fracasado"...Pregunta: ¿es función de un embajador en EEUU opinar sobre un periodista que escribe en un diario importante de la Argentina y también trabaja en la televisión? La afirmación de Timerman es bien elocuente: Morales Solá cree que... Nosotros no vamos a defender a nadie, pero no parece este un lenguaje muy diplomático ni una afirmación muy inteligente que digamos. La verdad es que afirmar que otra persona cree algo constituye un burdo intento de descalificación, consciente o no.
Luis D Elía, por su parte, salió a ocuparse, justamente, de Magdalena y de Víctor Hugo. Dijo que "tienen cuantiosos contratos que superan en diez o doce veces la dieta de un diputado nacional (¡!) sólo por estar al servicio de los intereses políticos y económicos del grupo PRISA, hoy feroz opositor de Rodríguez Zapatero"... D Elía dijo también que Magdalena es "operadora de prensa y amiga personal de Joe Martínez de Hoz"...así como también "feroz opositora por plata y por pertenencia oligárquica". Puta oligarquía, bah. Baste recordar que esta señora integró la inquisidora CONADEP encargada de auscultar en el terrorismo de Estado llevado a cabo durante los años en que su amigo Joe era ministro para no terminar de entender dónde está el punto. De Víctor Hugo dijo cosas tales como que es "un ex progresista encuadrado en la reacción opositora"...
No vale la pena abundar en los comentarios de este impresentable que apareció en la Plaza de Mayo liberada por la policía la noche del cacerolazo del campo repartiendo puñetazos con el evidente aval del gobierno. Pero hay que decir que si sale a hablar es por algo. De algo vive este señor y creemos que es de todos sabido.
Pero sí vale la pena señalar, y a esto queríamos llegar, la evidente relación entre lo ocurrido con el COMFER y radio Continental y los comentarios de este piquetero-ex-funcionario. Como decíamos en otros tiempos..."por ahí cantaba Garay...", ¿no?
El periodismo es lo que es y funciona como funciona, aquí y en el mundo entero. Que Néstor Kirchner o sus empleados salgan a decir que tales o cuales periodistas son comprados por los medios, mientras todo el mundo sabe que la publicidad oficial y la fabricación de papel a precios subsidiados por el Estado son los verdaderos artífices del sostenimiento de muchos medios, especialmente del Interior, suena a joda. El Estado mantiene una televisión pública tan panfletaria como antes y como siempre. Mantiene un canal supuestamente cultural que también es un panfleto, porque lo menos que puede hacerse desde el propio Estado es difundir todas la ideas, y no solamente las de los amigos. Y encima también con el dinero de todos nosotros.
Si un medio le paga a un periodista y luego no le deja publicar algo, esto es reprochable. Pero si el propio Estado digita la publicidad para financiar medios adictos, o sostiene canales-panfleto con los dineros públicos, la verdad es que salir a acusar de "destituyentes" a los demás bastante ridículo. Esto sin contar el hecho de que sobran los comentarios sobre genuinos "aprietes" mediante llamados telefónicos o de formas todavía menos sutiles. No culpamos de esto último a nadie en particular, a veces los genuflexos suelen ser más papistas que el Papa. Pero el ex presidente o su esposa no pueden ignorarlo.
Y precisamente la confesión pública de la presidenta respecto de que debemos acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros nos parece elocuente.
Héctor Trillo
(Comentario dedicado a la memoria del gran actor Ulises Dumont, cuya brillante interpretación de "El Censor" ha dejado una huella imborrable en el llamado séptimo arte)
La debilidad intrínseca de Néstor Kirchner ha sido, es, y seguirá siendo, la libertad de pensar y de opinar. Es una falla de origen, a decir verdad. Porque lo mismo le pasaba al fundador del justicialismo.
Su gran enemigo no era la "oligarquía", ni el "comunismo". Ni siquiera lo era la Iglesia. El fantasma de la prensa oral y escrita era su principal desvelo. Tanto sufría que llegó a dominar totalmente los medios, tal como él mismo lo señalara en los años 70 luego de su retorno ("teníamos toda la prensa de nuestro lado y nos echaron... luego la tuvimos toda en contra y regresamos...", palabras más, palabras menos).
Perón sufrió como ninguno en la Argentina las consecuencias de su autoritarismo ante la prensa. Llegó un momento en que incluso llegó a prohibir a los políticos opositores hablar por radio. Y la clausura y confiscación del diario La Prensa, justamente, fueron una especie de faro rector de un régimen autoritario de tinte fascista. Recomendamos a nuestros lectores recorrer en páginas de Internet la información de la época. En Perú, por ejemplo, había una emisora que cada vez que informaba la hora repetía: "y La Prensa sigue clausurada en la Argentina". La Argentina era todavía en esos años un país rector de la región, y todo lo que aquí ocurría era muy importante incluso en Brasil.
El peronismo, por su propia fuente "nacional-socialista", llevaba en su seno la impronta de la prohibición. Hoy esto no se enseña, o si en algún lugar se menciona se lo trata como un "error" propio de cualquier hacedor. Pero el ocultamiento de la historia no modifica las cosas, claro está. Sólo demora las consecuencias y agrava el tránsito hacia ellas.
En aquellos años, supo haber funcionarios que impidieron la difusión de tangos con expresiones lunfardas. Y así llegaron a grabarse versiones ridículas con letras ajustadas a un castellano castizo. Mientras se prohibía la difusión por radio de las grabaciones de Carlos Gardel, por ejemplo. Hemos tenido oportunidad de oír el tango "Mi noche triste" cuya primera estrofa suponemos de todos conocida, pero en la versión corregida decía "Muchacha que me dejaste, en lo mejor de mi vida...", en lugar, claro está, del "Percanta que me amuraste..."
Como decía Borges, cuando se pone un censor, algo tiene que censurar. Néstor Kirchner llegó a exportar hace muy poco el dislate paranoico contra la prensa. En un encuentro de partidos autoproclamados "progresistas" en Chile, llegó a decir: "que los medios se presenten en elecciones si quieren gobernar, no hay que tenerles miedo". Y luego "Nos quieren destituir (palabra-cuestión repetida hasta el cansancio por el séquito obsecuente) por medio del desprestigio y la acusación de corruptos...", para rematar con un "los medios siempre van a estar aliados a los poderes concentrados (sic) para poder sojuzgarnos (más sic)". No parece haber comprendido al Perón de los 70, evidentemente.
Dicen que en los años de Menem hubo en la Argentina más libertad de prensa que nunca. Al menos por lo que nos cuentan al parecer fue así. Pero eso no impedía que se presentaran proyectos intentando amordazar al periodismo, como por ejemplo algunos regenteados por Eduardo Menem.
Por suerte no prosperaron. Porque también hay una constante en este asunto: las leyes o decretos son rechazados rápidamente por la sociedad en su conjunto. Por eso, los "aprietes" aparecen por otro lado. Estrangulamiento financiero, sociedad del Estado con determinados medios en la producción de papel de diario, llamadas telefónicas y cosas por el estilo.
Un comentario aparecido hoy sábado en el periódico Perfil de parte del periodista Alfredo Leuco, hace referencia a la similitud entre Menem y Kirchner en estas cuestiones. Nosotros no creemos que hubiera habido una situación tan semejante entre estos dos ex presidentes. Baste recordar que a Menem le pegaban de todos lados y en todos los formatos y colores, mientras que el amigo Néstor llegó a impedir que se lo imitara en televisión y produjo reacciones y expresiones como las formuladas en Chile que acabamos de transcribir. Leuco tampoco se refiere a lo que pasaba en la Argentina alfonsinista, donde el periodista Bernardo Neustadt terminara expulsado de Canal 13 (manejado por el Estado en ese entonces) pese a ser el programa político de mayor audiencia por años. O la "Fundación Plural", de la mano de Dante Caputo inventaba periódicos como "El Expreso" cuya lectura resultaba práctica únicamente para diseñadores de panfletos. Y ni hablar de las emisoras de radio, donde la Coordinadora y el periodista José Eliaschev se regodeaban atacando a todo el mundo y repitiendo que ellos pasaban música popular..."lo que no quiere decir que pasemos a la Mona Giménez...". Hoy por hoy, medios como Canal 7 o el Canal Encuentro, son panfletos de cuarta que gastan fortunas intentando hacer una propaganda que ni siquiera les sale. Incapaces de ser neutros, contratan a conocidos y reconocidos "intelectuales" de posición política definida cercana al matrimonio, al tiempo que le cierran la puerta a aquellos que tienen una visión diferente. Es curioso pero la propia Cristina Fernández acaba de decir que tenemos que acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros. Y...sí, señora Presidenta. Así es la vida. Acostúmbrese entonces, y que su gobierno abra las puertas al disenso y deje de vender programas que cuestan fortunas donde conspicuos pensadores y no tanto se sacan las ganas de atacar siempre a los mismos, mientras los otros quedan impolutos como ángeles. Bastaría con ver los sanos intercambios de la BBC, o incluso los debates de candidatos en EEUU para entender y comprender que si el Estado quiere tener un canal de televisión, lo menos que puede hacer es abrir las puertas a todos los pensamientos, vengan de donde vinieren, en lugar de gastar millones en difundir a ideólogos de una sola tendencia.
Pero, y volviendo a Leuco, sabemos que su corazoncito radical le impide ver el bosque. Es una lástima, porque con un poco más de visión un medio como Perfil puede ser más útil en la causa de la defensa de la libertad. Hoy que los camioneros de Moyano acaban de tratar de impedir la distribución de diarios y revistas con la excusa de lograr el "traspaso" de los afiliados de un sindicato a otro.
Cuando a Menem todos le reprochaban la corrupción, había quienes afirmaban que el discurso era para la gilada. Porque los corruptos están en todas partes y no pertenecen a un partido determinado. Así es, y así está demostrándose hoy en día con los casos archiconocidos por todos. Lo mismo vale para el respeto a la libertad de prensa.
Hace poco tiempo comentamos la decisión del COMFER de intentar impedir que la frecuencia 104,3 transmitiera en dúplex con radio Continental. Hicimos referencia a los comentarios de Víctor Hugo Morales y de Magdalena Ruiz Guiñazú como causantes de la ira que derivó en una resolución fascista, intentando torpemente impedir que tal vez unos cuantos miles de personas sigan la transmisión de Radio Continental en FM. Lo mismo que con el patético "Observatorio de Medios", los muchachos insisten en querer tapar el Sol con un harnero. O el impertérrito comando de la facultad de Ciencias Sociales y su impresentable "comunicado" acusatorio y discriminador.
Bien. En estos días hubo expresiones del embajador en EEUU Héctor Timerman dignas del recuadro surrealista argentino por excelencia. Dijo este también periodista que Joaquín Morales Solá "ve la crisis desde su resentimiento y cree que debemos obedecer a los intereses de Wall Street y de ese sistema que él defiende, pero que ha fracasado"...Pregunta: ¿es función de un embajador en EEUU opinar sobre un periodista que escribe en un diario importante de la Argentina y también trabaja en la televisión? La afirmación de Timerman es bien elocuente: Morales Solá cree que... Nosotros no vamos a defender a nadie, pero no parece este un lenguaje muy diplomático ni una afirmación muy inteligente que digamos. La verdad es que afirmar que otra persona cree algo constituye un burdo intento de descalificación, consciente o no.
Luis D Elía, por su parte, salió a ocuparse, justamente, de Magdalena y de Víctor Hugo. Dijo que "tienen cuantiosos contratos que superan en diez o doce veces la dieta de un diputado nacional (¡!) sólo por estar al servicio de los intereses políticos y económicos del grupo PRISA, hoy feroz opositor de Rodríguez Zapatero"... D Elía dijo también que Magdalena es "operadora de prensa y amiga personal de Joe Martínez de Hoz"...así como también "feroz opositora por plata y por pertenencia oligárquica". Puta oligarquía, bah. Baste recordar que esta señora integró la inquisidora CONADEP encargada de auscultar en el terrorismo de Estado llevado a cabo durante los años en que su amigo Joe era ministro para no terminar de entender dónde está el punto. De Víctor Hugo dijo cosas tales como que es "un ex progresista encuadrado en la reacción opositora"...
No vale la pena abundar en los comentarios de este impresentable que apareció en la Plaza de Mayo liberada por la policía la noche del cacerolazo del campo repartiendo puñetazos con el evidente aval del gobierno. Pero hay que decir que si sale a hablar es por algo. De algo vive este señor y creemos que es de todos sabido.
Pero sí vale la pena señalar, y a esto queríamos llegar, la evidente relación entre lo ocurrido con el COMFER y radio Continental y los comentarios de este piquetero-ex-funcionario. Como decíamos en otros tiempos..."por ahí cantaba Garay...", ¿no?
El periodismo es lo que es y funciona como funciona, aquí y en el mundo entero. Que Néstor Kirchner o sus empleados salgan a decir que tales o cuales periodistas son comprados por los medios, mientras todo el mundo sabe que la publicidad oficial y la fabricación de papel a precios subsidiados por el Estado son los verdaderos artífices del sostenimiento de muchos medios, especialmente del Interior, suena a joda. El Estado mantiene una televisión pública tan panfletaria como antes y como siempre. Mantiene un canal supuestamente cultural que también es un panfleto, porque lo menos que puede hacerse desde el propio Estado es difundir todas la ideas, y no solamente las de los amigos. Y encima también con el dinero de todos nosotros.
Si un medio le paga a un periodista y luego no le deja publicar algo, esto es reprochable. Pero si el propio Estado digita la publicidad para financiar medios adictos, o sostiene canales-panfleto con los dineros públicos, la verdad es que salir a acusar de "destituyentes" a los demás bastante ridículo. Esto sin contar el hecho de que sobran los comentarios sobre genuinos "aprietes" mediante llamados telefónicos o de formas todavía menos sutiles. No culpamos de esto último a nadie en particular, a veces los genuflexos suelen ser más papistas que el Papa. Pero el ex presidente o su esposa no pueden ignorarlo.
Y precisamente la confesión pública de la presidenta respecto de que debemos acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros nos parece elocuente.
Héctor Trillo
(Comentario dedicado a la memoria del gran actor Ulises Dumont, cuya brillante interpretación de "El Censor" ha dejado una huella imborrable en el llamado séptimo arte)
miércoles, diciembre 10, 2008
A BUENA HAMBRE... (28/11/08)
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Segunda Opinión
ACTUALIDAD ECONÓMICA: A BUENA HAMBRE...
...no hay pan duro. No caben dudas de que ese es el escenario en el que estamos viviendo. Si analizamos someramente el año de gestión de Cristina Fernández y las postrimerías del mandato de su marido, podremos observar una verdadera obsesión por obtener recursos adicionales para hacer frente a las crecientes necesidades de caja. Luego de la progresiva suba de los impuestos a las exportaciones (las llamadas retenciones), apareció la famosa resolución 125 del Ministerio de Economía con la aplicación de un sistema móvil según fuera el precio internacional de la tonelada del producto afectado. Algo similar ya se había hecho (y continúa vigente) con el petróleo.
Los recientes anuncios en búsqueda de acuerdos con los acreedores que no entraron en el canje de deuda (los holdouts), verdaderos parias innombrables hasta hace unas semanas, y el anuncio con bombos y platillos de un acuerdo de pago con el denominado Club de París; no fueron más que vanos intentos de insertarse en el odiado mundo global en el que toca que nos movamos. Nos guste o no.
La ausencia de crédito internacional llevó a pagar leoninas tasas de interés al gobierno de Venezuela, superiores al 15% en dólares, derrumbando las cotizaciones de todos los bonos públicos e iniciando una verdadera escalada del llamado riesgo país.
Casi de inmediato sobrevino la incomprensible apropiación de los ahorros de los futuros jubilados con argumentos ridículos e inconsistentes con los sostenidos por el mismo gobierno del matrimonio Kirchner hace apenas 11 meses, luego de la reválida del sistema mixto corroborado por la ley 26.222. Como hemos señalado en anteriores oportunidades, la apropiación de estos fondos constituye un default encubierto, toda vez que casi el 60% de la cartera de las AFJP son títulos públicos que debieron adquirir por exigencias legales y de las otras y que por supuesto jamás serán pagados. A ello se suman las tenencias en títulos y acciones en plazas como la de Nueva York donde de momento están bloqueados más de 2.000 millones de dólares y seguramente continuarán embargados. Una cuenta rápida permite establecer que de los 30.000 millones de dólares en cartera de las AFJP, aproximadamente 18.000 son títulos públicos y 2.000 quedarán interdictos por el juez Griesa en Nueva York, de modo que el saldo resultante estará en torno de los 10.000 millones de dólares. Nada, si se lo compara con las necesidades de un Estado elefante que todo lo pretende. Tan sólo en un año largo la salida de divisas superó los 25.000 millones de dólares para que se tenga una idea de dónde estamos. Pero por encima de todo esto subyace una verdad de a puño: que todo discurso de pretendida ética “social” no es más que pura sanata en boca del autoproclamado “progresismo” vernáculo. Es que a buena hambre no hay pan duro, efectivamente.
Como suele ocurrir siempre que las papas comienzan a quemar, los anuncios de cambios y de “planes” se multiplican de manera vertiginosa. Atrás quedaron los créditos para la vivienda única de los inquilinos, el direccionamiento de los créditos a las Pymes y no al consumo, el tren de alta velocidad, los recordados 20.000 millones de China y hasta los anuncios de inversiones offshore para la búsqueda de petróleo (intento tardío y francamente irrelevante de emular a nuestro vecino Brasil). Atrás quedaron proyectos cuasifaraónicos en materia de producción y exportaciones. Atrás los superávit primarios fabulosamente crecientes y el dólar “competitivo”. Atrás quedó la falta de necesidad de un “plan B” que sí le recomendamos a los países industrializados.
Atrás quedaron los anuncios de institucionalización, la salida del secretario de comercio, la normalización de las estadísticas (como si hiciera falta tener que esperar para ello en lugar de meter presos a los falseadores de datos), los fondos anticíclicos y tantas otras rimbombantes lindezas. Todo, todo terminó, como dice el tango.
Ahora viene la “novedosa” idea de una moratoria fiscal y también previsional. Una moratoria que se anuncia a horas nomás de haberse implementado un nuevo plan de pagos de la A.F.I.P. Y a la moratoria se le suma un blanqueo de capitales. Y a ello se le agrega un plan de reducción de contribuciones patronales para las empresas a los efectos de blanquear trabajadores.
Las moratorias y los blanqueos (hacemos un paréntesis con el amable permiso de los lectores), son la demostración de que el sistema que venía rigiendo era malo. Del mismo modo que el dólar competitivo es la evidencia de que no somos competitivos. Ello antes que nada. En todo caso podemos colocar delante la cuestión moral o la justicia y la igualdad ante la ley que evidentemente resulta violada porque quienes han cumplido resultan enormemente perjudicados en comparación con quienes no lo han hecho. El vivo vive del zonzo sería el lema de esta moderna ética progresista.
El derecho de los trabajadores al acceso a la seguridad social, recalcado con énfasis por el ministro Massa, carece de fundamentación toda vez que el trabajo en negro es consecuencia de la presión tributaria que hace que el país funcione prácticamente un 50% en negro. Y si el país funciona de ese modo, resulta imposible pretender que las empresas tengan a todo su personal en blanco porque las ventas en negro no le permiten contar con el dinero blanco para pagar sus sueldos. Es tan sencillo y lo hemos reiterado tantas veces que nos sentimos como esos cantantes o actores que repiten la misma obra una y otra vez a lo largo de varios años.
La pretensión de generar mejores condiciones desde el punto de vista de las obligaciones impositivas y laborales, es la confesión pura de tales condiciones son hoy por hoy muy malas. Y si son malas, lo que habría que hacer es modificar de raíz el sistema tributario y no emparchar las cosas con jubileos varios. Esto no tiene otra finalidad que hacerse de recursos rápidamente. Así de sencillo. Y además, de hacérselos de un modo inmoral y perverso para los cumplidores. ¿Nos desayunamos ahora de que la mitad de la economía está en negro?, ¿Teníamos alguna referencia aunque sea lejana de que existen lugares como La Salada o el Mercado Central o la piratería cibernética en plena calle Florida? ¿Alguien nos comentó aunque más no sea al pasar que los videoclubs están en situación calamitosa porque las películas de última generación (incluso no estrenadas aún) se venden a 3 por 10 pesos en el subte y otros lugares? Resolver estos problemas requiere una reforma impositiva integral que facilite el pago de impuestos y tasas, a valores razonables y en un marco de austeridad y eficiencia en el uso de los recursos públicos. Reforma impositiva que fue anunciada reiteradas veces por reiterados gobiernos de reiterados signos políticos. Y nunca se hizo.
La disminución de contribuciones patronales para los empleos nuevos se da de bruces con los proyectos que andan circulando de triplicar las indemnizaciones por despido a pedido de legisladores que carecen de elementales escrúpulos constitucionales pese a ser profesionales del derecho.
Los pedidos de mantenimiento de la estabilidad laboral así porque sí, no solamente carecen de lógica, sino que directamente son perjudiciales. Bastaría en el mundo entero con dictar normas prohibitivas para que nadie pudiera resultar despedido, más algunas moratorias, más algunas quitas de contribuciones a los empleos nuevos que se generen para que toda la población del orbe baile en el limbo de la felicidad material. Esto es una tontería.
LA REPATRIACIÓN DE CAPITALES
Al menos por lo que se sabe el proyecto de repatriación no es en verdad únicamente de repatriación. Sino que los capitales pueden permanecer en el exterior. Es suficiente con que sean declarados. Si permanecen en el exterior pagarán una tasa del 8%, si vienen al país una tasa menor, y si se usan en obras de infraestructura o proyectos productivos otra menor. Es decir, el país habrá de crecer a fuerza de “combos” y “cajitas felices” y no por obra de su competitividad, de su eficiencia y de la laboriosidad de su gente para insertarse en el mundo con productos archidemandados en él, como los alimenticios y sus derivados. La Argentina no habrá de crecer maximizando sus beneficios y adecuando la utilización de los recursos a la mejor performance. No. Lo hará mediante decretos y leyes o resoluciones de quitas y dádivas. Quitas y dádivas que pagará toda la sociedad, empezando por quienes producen y venden en blanco y pagan sus impuestos.
El Sr. Massa destacó, dicen los diarios, la fortaleza de la economía argentina, al tiempo que intimidó a tenedores de dinero en bancos del exterior. Esto es: si la gente tiene fondos en tales bancos debe temer por ellos debido a la crisis internacional, y lo mejor que puede hacer es repatriarlos porque acá estamos bárbaro. ¿Es posible afirmar semejante cosa? En primer lugar los manotazos de ahogado sucesivos que viene dando el gobierno indican claramente que las cuentas no cierran desde hace rato. En segundo lugar la supuesta o real bonanza de la economía argentina no se debe sin duda a los exabruptos de Kirchner o de su esposa, o al surrealista secretario de comercio que vociferaba en la Plaza de Mayo acompañado de un campeón de simil boxeo como guardaespaldas en oportunidad del conflicto agropecuario. Medidas tales como prohibiciones de exportaciones, “permisos” especiales para poder vender el producido de nuestro esfuerzo, injerencias y husmeos varios en las contabilidades de las empresas (cuando no directamente “inspecciones integrales” de la A.F.I.P. por no hacer buena letra), controles de precios y de cambios, despropósitos recaudatorios con retenciones y percepciones impositivas de todo tamaño y color, y muchos etcéteras más; constituyen una realidad incontrastable.
¿Es que las empresas, los capitales o lo que fuere dejarán de confiar en determinadas operaciones en el mundo para venir a la Argentina confiados en los discursos de Cristina, Néstor, Massa, Kunkel, PIscheto, Aníbal Fernández y compañía?
Un baño de realismo nos vendría bien a todos, creemos. Pero especialmente a esta gente que nos gobierna.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 27 de noviembre de 2008
Segunda Opinión
ACTUALIDAD ECONÓMICA: A BUENA HAMBRE...
...no hay pan duro. No caben dudas de que ese es el escenario en el que estamos viviendo. Si analizamos someramente el año de gestión de Cristina Fernández y las postrimerías del mandato de su marido, podremos observar una verdadera obsesión por obtener recursos adicionales para hacer frente a las crecientes necesidades de caja. Luego de la progresiva suba de los impuestos a las exportaciones (las llamadas retenciones), apareció la famosa resolución 125 del Ministerio de Economía con la aplicación de un sistema móvil según fuera el precio internacional de la tonelada del producto afectado. Algo similar ya se había hecho (y continúa vigente) con el petróleo.
Los recientes anuncios en búsqueda de acuerdos con los acreedores que no entraron en el canje de deuda (los holdouts), verdaderos parias innombrables hasta hace unas semanas, y el anuncio con bombos y platillos de un acuerdo de pago con el denominado Club de París; no fueron más que vanos intentos de insertarse en el odiado mundo global en el que toca que nos movamos. Nos guste o no.
La ausencia de crédito internacional llevó a pagar leoninas tasas de interés al gobierno de Venezuela, superiores al 15% en dólares, derrumbando las cotizaciones de todos los bonos públicos e iniciando una verdadera escalada del llamado riesgo país.
Casi de inmediato sobrevino la incomprensible apropiación de los ahorros de los futuros jubilados con argumentos ridículos e inconsistentes con los sostenidos por el mismo gobierno del matrimonio Kirchner hace apenas 11 meses, luego de la reválida del sistema mixto corroborado por la ley 26.222. Como hemos señalado en anteriores oportunidades, la apropiación de estos fondos constituye un default encubierto, toda vez que casi el 60% de la cartera de las AFJP son títulos públicos que debieron adquirir por exigencias legales y de las otras y que por supuesto jamás serán pagados. A ello se suman las tenencias en títulos y acciones en plazas como la de Nueva York donde de momento están bloqueados más de 2.000 millones de dólares y seguramente continuarán embargados. Una cuenta rápida permite establecer que de los 30.000 millones de dólares en cartera de las AFJP, aproximadamente 18.000 son títulos públicos y 2.000 quedarán interdictos por el juez Griesa en Nueva York, de modo que el saldo resultante estará en torno de los 10.000 millones de dólares. Nada, si se lo compara con las necesidades de un Estado elefante que todo lo pretende. Tan sólo en un año largo la salida de divisas superó los 25.000 millones de dólares para que se tenga una idea de dónde estamos. Pero por encima de todo esto subyace una verdad de a puño: que todo discurso de pretendida ética “social” no es más que pura sanata en boca del autoproclamado “progresismo” vernáculo. Es que a buena hambre no hay pan duro, efectivamente.
Como suele ocurrir siempre que las papas comienzan a quemar, los anuncios de cambios y de “planes” se multiplican de manera vertiginosa. Atrás quedaron los créditos para la vivienda única de los inquilinos, el direccionamiento de los créditos a las Pymes y no al consumo, el tren de alta velocidad, los recordados 20.000 millones de China y hasta los anuncios de inversiones offshore para la búsqueda de petróleo (intento tardío y francamente irrelevante de emular a nuestro vecino Brasil). Atrás quedaron proyectos cuasifaraónicos en materia de producción y exportaciones. Atrás los superávit primarios fabulosamente crecientes y el dólar “competitivo”. Atrás quedó la falta de necesidad de un “plan B” que sí le recomendamos a los países industrializados.
Atrás quedaron los anuncios de institucionalización, la salida del secretario de comercio, la normalización de las estadísticas (como si hiciera falta tener que esperar para ello en lugar de meter presos a los falseadores de datos), los fondos anticíclicos y tantas otras rimbombantes lindezas. Todo, todo terminó, como dice el tango.
Ahora viene la “novedosa” idea de una moratoria fiscal y también previsional. Una moratoria que se anuncia a horas nomás de haberse implementado un nuevo plan de pagos de la A.F.I.P. Y a la moratoria se le suma un blanqueo de capitales. Y a ello se le agrega un plan de reducción de contribuciones patronales para las empresas a los efectos de blanquear trabajadores.
Las moratorias y los blanqueos (hacemos un paréntesis con el amable permiso de los lectores), son la demostración de que el sistema que venía rigiendo era malo. Del mismo modo que el dólar competitivo es la evidencia de que no somos competitivos. Ello antes que nada. En todo caso podemos colocar delante la cuestión moral o la justicia y la igualdad ante la ley que evidentemente resulta violada porque quienes han cumplido resultan enormemente perjudicados en comparación con quienes no lo han hecho. El vivo vive del zonzo sería el lema de esta moderna ética progresista.
El derecho de los trabajadores al acceso a la seguridad social, recalcado con énfasis por el ministro Massa, carece de fundamentación toda vez que el trabajo en negro es consecuencia de la presión tributaria que hace que el país funcione prácticamente un 50% en negro. Y si el país funciona de ese modo, resulta imposible pretender que las empresas tengan a todo su personal en blanco porque las ventas en negro no le permiten contar con el dinero blanco para pagar sus sueldos. Es tan sencillo y lo hemos reiterado tantas veces que nos sentimos como esos cantantes o actores que repiten la misma obra una y otra vez a lo largo de varios años.
La pretensión de generar mejores condiciones desde el punto de vista de las obligaciones impositivas y laborales, es la confesión pura de tales condiciones son hoy por hoy muy malas. Y si son malas, lo que habría que hacer es modificar de raíz el sistema tributario y no emparchar las cosas con jubileos varios. Esto no tiene otra finalidad que hacerse de recursos rápidamente. Así de sencillo. Y además, de hacérselos de un modo inmoral y perverso para los cumplidores. ¿Nos desayunamos ahora de que la mitad de la economía está en negro?, ¿Teníamos alguna referencia aunque sea lejana de que existen lugares como La Salada o el Mercado Central o la piratería cibernética en plena calle Florida? ¿Alguien nos comentó aunque más no sea al pasar que los videoclubs están en situación calamitosa porque las películas de última generación (incluso no estrenadas aún) se venden a 3 por 10 pesos en el subte y otros lugares? Resolver estos problemas requiere una reforma impositiva integral que facilite el pago de impuestos y tasas, a valores razonables y en un marco de austeridad y eficiencia en el uso de los recursos públicos. Reforma impositiva que fue anunciada reiteradas veces por reiterados gobiernos de reiterados signos políticos. Y nunca se hizo.
La disminución de contribuciones patronales para los empleos nuevos se da de bruces con los proyectos que andan circulando de triplicar las indemnizaciones por despido a pedido de legisladores que carecen de elementales escrúpulos constitucionales pese a ser profesionales del derecho.
Los pedidos de mantenimiento de la estabilidad laboral así porque sí, no solamente carecen de lógica, sino que directamente son perjudiciales. Bastaría en el mundo entero con dictar normas prohibitivas para que nadie pudiera resultar despedido, más algunas moratorias, más algunas quitas de contribuciones a los empleos nuevos que se generen para que toda la población del orbe baile en el limbo de la felicidad material. Esto es una tontería.
LA REPATRIACIÓN DE CAPITALES
Al menos por lo que se sabe el proyecto de repatriación no es en verdad únicamente de repatriación. Sino que los capitales pueden permanecer en el exterior. Es suficiente con que sean declarados. Si permanecen en el exterior pagarán una tasa del 8%, si vienen al país una tasa menor, y si se usan en obras de infraestructura o proyectos productivos otra menor. Es decir, el país habrá de crecer a fuerza de “combos” y “cajitas felices” y no por obra de su competitividad, de su eficiencia y de la laboriosidad de su gente para insertarse en el mundo con productos archidemandados en él, como los alimenticios y sus derivados. La Argentina no habrá de crecer maximizando sus beneficios y adecuando la utilización de los recursos a la mejor performance. No. Lo hará mediante decretos y leyes o resoluciones de quitas y dádivas. Quitas y dádivas que pagará toda la sociedad, empezando por quienes producen y venden en blanco y pagan sus impuestos.
El Sr. Massa destacó, dicen los diarios, la fortaleza de la economía argentina, al tiempo que intimidó a tenedores de dinero en bancos del exterior. Esto es: si la gente tiene fondos en tales bancos debe temer por ellos debido a la crisis internacional, y lo mejor que puede hacer es repatriarlos porque acá estamos bárbaro. ¿Es posible afirmar semejante cosa? En primer lugar los manotazos de ahogado sucesivos que viene dando el gobierno indican claramente que las cuentas no cierran desde hace rato. En segundo lugar la supuesta o real bonanza de la economía argentina no se debe sin duda a los exabruptos de Kirchner o de su esposa, o al surrealista secretario de comercio que vociferaba en la Plaza de Mayo acompañado de un campeón de simil boxeo como guardaespaldas en oportunidad del conflicto agropecuario. Medidas tales como prohibiciones de exportaciones, “permisos” especiales para poder vender el producido de nuestro esfuerzo, injerencias y husmeos varios en las contabilidades de las empresas (cuando no directamente “inspecciones integrales” de la A.F.I.P. por no hacer buena letra), controles de precios y de cambios, despropósitos recaudatorios con retenciones y percepciones impositivas de todo tamaño y color, y muchos etcéteras más; constituyen una realidad incontrastable.
¿Es que las empresas, los capitales o lo que fuere dejarán de confiar en determinadas operaciones en el mundo para venir a la Argentina confiados en los discursos de Cristina, Néstor, Massa, Kunkel, PIscheto, Aníbal Fernández y compañía?
Un baño de realismo nos vendría bien a todos, creemos. Pero especialmente a esta gente que nos gobierna.
HÉCTOR BLAS TRILLO Buenos Aires, 27 de noviembre de 2008
OTRA VEZ EL ATAQUE A LA LIBERTAD DE PRENSA 30/11/08
El matrimonio presidencial y el grupo de adherentes más cercano siente un verdadero pavor por la libertad de expresión. Casi tanto como el que siente ante los llamados grupos de choque conformados por los piqueteros que el propio gobierno sostiene económicamente desde hace varios años.
La debilidad intrínseca de Néstor Kirchner ha sido, es, y seguirá siendo, la libertad de pensar y de opinar. Es una falla de origen, a decir verdad. Porque lo mismo le pasaba al fundador del justicialismo.
Su gran enemigo no era la “oligarquía”, ni el “comunismo”. Ni siquiera lo era la Iglesia. El fantasma de la prensa oral y escrita era su principal desvelo. Tanto sufría que llegó a dominar totalmente los medios, tal como él mismo lo señalara en los años 70 luego de su retorno (“teníamos toda la prensa de nuestro lado y nos echaron... luego la tuvimos toda en contra y regresamos...”, palabras más, palabras menos).
Perón sufrió como ninguno en la Argentina las consecuencias de su autoritarismo ante la prensa. Llegó un momento en que incluso llegó a prohibir a los políticos opositores hablar por radio. Y la clausura y confiscación del diario La Prensa, justamente, fueron una especie de faro rector de un régimen autoritario de tinte fascista. Recomendamos a nuestros lectores recorrer en páginas de Internet la información de la época. En Perú, por ejemplo, había una emisora que cada vez que informaba la hora repetía: “y La Prensa sigue clausurada en la Argentina”. La Argentina era todavía en esos años un país rector de la región, y todo lo que aquí ocurría era muy importante incluso en Brasil.
El peronismo, por su propia fuente “nacional-socialista”, llevaba en su seno la impronta de la prohibición. Hoy esto no se enseña, o si en algún lugar se menciona se lo trata como un “error” propio de cualquier hacedor. Pero el ocultamiento de la historia no modifica las cosas, claro está. Sólo demora las consecuencias y agrava el tránsito hacia ellas.
En aquellos años, supo haber funcionarios que impidieron la difusión de tangos con expresiones lunfardas. Y así llegaron a grabarse versiones ridículas con letras ajustadas a un castellano castizo. Mientras se prohibía la difusión por radio de las grabaciones de Carlos Gardel, por ejemplo. Hemos tenido oportunidad de oír el tango “Mi noche triste” cuya primera estrofa suponemos de todos conocida, pero en la versión corregida decía “Muchacha que me dejaste, en lo mejor de mi vida...”, en lugar, claro está, del “Percanta que me amuraste...”
Como decía Borges, cuando se pone un censor, algo tiene que censurar. Néstor Kirchner llegó a exportar hace muy poco el dislate paranoico contra la prensa. En un encuentro de partidos autoproclamados “progresistas” en Chile, llegó a decir: “que los medios se presenten en elecciones si quieren gobernar, no hay que tenerles miedo”. Y luego “Nos quieren destituir (palabra-cuestión repetida hasta el cansancio por el séquito obsecuente) por medio del desprestigio y la acusación de corruptos...”, para rematar con un “los medios siempre van a estar aliados a los poderes concentrados (sic) para poder sojuzgarnos (más sic)”. No parece haber comprendido al Perón de los 70, evidentemente.
Dicen que en los años de Menem hubo en la Argentina más libertad de prensa que nunca. Al menos por lo que nos cuentan al parecer fue así. Pero eso no impedía que se presentaran proyectos intentando amordazar al periodismo, como por ejemplo algunos regenteados por Eduardo Menem.
Por suerte no prosperaron. Porque también hay una constante en este asunto: las leyes o decretos son rechazados rápidamente por la sociedad en su conjunto. Por eso, los “aprietes” aparecen por otro lado. Estrangulamiento financiero, sociedad del Estado con determinados medios en la producción de papel de diario, llamadas telefónicas y cosas por el estilo.
Un comentario aparecido hoy sábado en el periódico Perfil de parte del periodista Alfredo Leuco, hace referencia a la similitud entre Menem y Kirchner en estas cuestiones. Nosotros no creemos que hubiera habido una situación tan semejante entre estos dos ex presidentes. Baste recordar que a Menem le pegaban de todos lados y en todos los formatos y colores, mientras que el amigo Néstor llegó a impedir que se lo imitara en televisión y produjo reacciones y expresiones como las formuladas en Chile que acabamos de transcribir. Leuco tampoco se refiere a lo que pasaba en la Argentina alfonsinista, donde el periodista Bernardo Neustadt terminara expulsado de Canal 13 (manejado por el Estado en ese entonces) pese a ser el programa político de mayor audiencia por años. O la “Fundación Plural”, de la mano de Dante Caputo inventaba periódicos como “El Expreso” cuya lectura resultaba práctica únicamente para diseñadores de panfletos. Y ni hablar de las emisoras de radio, donde la Coordinadora y el periodista José Eliaschev se regodeaban atacando a todo el mundo y repitiendo que ellos pasaban música popular...”lo que no quiere decir que pasemos a la Mona Giménez...”. Hoy por hoy, medios como Canal 7 o el Canal Encuentro, son panfletos de cuarta que gastan fortunas intentando hacer una propaganda que ni siquiera les sale. Incapaces de ser neutros, contratan a conocidos y reconocidos “intelectuales” de posición política definida cercana al matrimonio, al tiempo que le cierran la puerta a aquellos que tienen una visión diferente. Es curioso pero la propia Cristina Fernández acaba de decir que tenemos que acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros. Y...sí, señora Presidenta. Así es la vida. Acostúmbrese entonces, y que su gobierno abra las puertas al disenso y deje de vender programas que cuestan fortunas donde conspicuos pensadores y no tanto se sacan las ganas de atacar siempre a los mismos, mientras los otros quedan impolutos como ángeles. Bastaría con ver los sanos intercambios de la BBC, o incluso los debates de candidatos en EEUU para entender y comprender que si el Estado quiere tener un canal de televisión, lo menos que puede hacer es abrir las puertas a todos los pensamientos, vengan de donde vinieren, en lugar de gastar millones en difundir a ideólogos de una sola tendencia.
Pero, y volviendo a Leuco, sabemos que su corazoncito radical le impide ver el bosque. Es una lástima, porque con un poco más de visión un medio como Perfil puede ser más útil en la causa de la defensa de la libertad. Hoy que los camioneros de Moyano acaban de tratar de impedir la distribución de diarios y revistas con la excusa de lograr el “traspaso” de los afiliados de un sindicato a otro.
Cuando a Menem todos le reprochaban la corrupción, había quienes afirmaban que el discurso era para la gilada. Porque los corruptos están en todas partes y no pertenecen a un partido determinado. Así es, y así está demostrándose hoy en día con los casos archiconocidos por todos. Lo mismo vale para el respeto a la libertad de prensa.
Hace poco tiempo comentamos la decisión del COMFER de intentar impedir que la frecuencia 104,3 transmitiera en dúplex con radio Continental. Hicimos referencia a los comentarios de Víctor Hugo Morales y de Magdalena Ruiz Guiñazú como causantes de la ira que derivó en una resolución fascista, intentando torpemente impedir que tal vez unos cuantos miles de personas sigan la transmisión de Radio Continental en FM. Lo mismo que con el patético “Observatorio de Medios”, los muchachos insisten en querer tapar el Sol con un harnero. O el impertérrito comando de la facultad de Ciencias Sociales y su impresentable “comunicado” acusatorio y discriminador.
Bien. En estos días hubo expresiones del embajador en EEUU Héctor Timerman dignas del recuadro surrealista argentino por excelencia. Dijo este también periodista que Joaquín Morales Solá “ve la crisis desde su resentimiento y cree que debemos obedecer a los intereses de Wall Street y de ese sistema que él defiende, pero que ha fracasado”...Pregunta: ¿es función de un embajador en EEUU opinar sobre un periodista que escribe en un diario importante de la Argentina y también trabaja en la televisión? La afirmación de Timerman es bien elocuente: Morales Solá cree que... Nosotros no vamos a defender a nadie, pero no parece este un lenguaje muy diplomático ni una afirmación muy inteligente que digamos. La verdad es que afirmar que otra persona cree algo constituye un burdo intento de descalificación, consciente o no.
Luis D Elía, por su parte, salió a ocuparse, justamente, de Magdalena y de Víctor Hugo. Dijo que “tienen cuantiosos contratos que superan en diez o doce veces la dieta de un diputado nacional (¡!) sólo por estar al servicio de los intereses políticos y económicos del grupo PRISA, hoy feroz opositor de Rodríguez Zapatero”... D Elía dijo también que Magdalena es “operadora de prensa y amiga personal de Joe Martínez de Hoz”...así como también “feroz opositora por plata y por pertenencia oligárquica”. Puta oligarquía, bah. Baste recordar que esta señora integró la inquisidora CONADEP encargada de auscultar en el terrorismo de Estado llevado a cabo durante los años en que su amigo Joe era ministro para no terminar de entender dónde está el punto. De Víctor Hugo dijo cosas tales como que es “un ex progresista encuadrado en la reacción opositora”...
No vale la pena abundar en los comentarios de este impresentable que apareció en la Plaza de Mayo liberada por la policía la noche del cacerolazo del campo repartiendo puñetazos con el evidente aval del gobierno. Pero hay que decir que si sale a hablar es por algo. De algo vive este señor y creemos que es de todos sabido.
Pero sí vale la pena señalar, y a esto queríamos llegar, la evidente relación entre lo ocurrido con el COMFER y radio Continental y los comentarios de este piquetero-ex-funcionario. Como decíamos en otros tiempos...”por ahí cantaba Garay...”, ¿no?
El periodismo es lo que es y funciona como funciona, aquí y en el mundo entero. Que Néstor Kirchner o sus empleados salgan a decir que tales o cuales periodistas son comprados por los medios, mientras todo el mundo sabe que la publicidad oficial y la fabricación de papel a precios subsidiados por el Estado son los verdaderos artífices del sostenimiento de muchos medios, especialmente del Interior, suena a joda. El Estado mantiene una televisión pública tan panfletaria como antes y como siempre. Mantiene un canal supuestamente cultural que también es un panfleto, porque lo menos que puede hacerse desde el propio Estado es difundir todas la ideas, y no solamente las de los amigos. Y encima también con el dinero de todos nosotros.
Si un medio le paga a un periodista y luego no le deja publicar algo, esto es reprochable. Pero si el propio Estado digita la publicidad para financiar medios adictos, o sostiene canales-panfleto con los dineros públicos, la verdad es que salir a acusar de "destituyentes" a los demás bastante ridículo. Esto sin contar el hecho de que sobran los comentarios sobre genuinos “aprietes” mediante llamados telefónicos o de formas todavía menos sutiles. No culpamos de esto último a nadie en particular, a veces los genuflexos suelen ser más papistas que el Papa. Pero el ex presidente o su esposa no pueden ignorarlo.
Y precisamente la confesión pública de la presidenta respecto de que debemos acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros nos parece elocuente.
Héctor Trillo
(Comentario dedicado a la memoria del gran actor Ulises Dumont, cuya brillante interpretación de "El Censor" ha dejado una huella imborrable en el llamado séptimo arte)
La debilidad intrínseca de Néstor Kirchner ha sido, es, y seguirá siendo, la libertad de pensar y de opinar. Es una falla de origen, a decir verdad. Porque lo mismo le pasaba al fundador del justicialismo.
Su gran enemigo no era la “oligarquía”, ni el “comunismo”. Ni siquiera lo era la Iglesia. El fantasma de la prensa oral y escrita era su principal desvelo. Tanto sufría que llegó a dominar totalmente los medios, tal como él mismo lo señalara en los años 70 luego de su retorno (“teníamos toda la prensa de nuestro lado y nos echaron... luego la tuvimos toda en contra y regresamos...”, palabras más, palabras menos).
Perón sufrió como ninguno en la Argentina las consecuencias de su autoritarismo ante la prensa. Llegó un momento en que incluso llegó a prohibir a los políticos opositores hablar por radio. Y la clausura y confiscación del diario La Prensa, justamente, fueron una especie de faro rector de un régimen autoritario de tinte fascista. Recomendamos a nuestros lectores recorrer en páginas de Internet la información de la época. En Perú, por ejemplo, había una emisora que cada vez que informaba la hora repetía: “y La Prensa sigue clausurada en la Argentina”. La Argentina era todavía en esos años un país rector de la región, y todo lo que aquí ocurría era muy importante incluso en Brasil.
El peronismo, por su propia fuente “nacional-socialista”, llevaba en su seno la impronta de la prohibición. Hoy esto no se enseña, o si en algún lugar se menciona se lo trata como un “error” propio de cualquier hacedor. Pero el ocultamiento de la historia no modifica las cosas, claro está. Sólo demora las consecuencias y agrava el tránsito hacia ellas.
En aquellos años, supo haber funcionarios que impidieron la difusión de tangos con expresiones lunfardas. Y así llegaron a grabarse versiones ridículas con letras ajustadas a un castellano castizo. Mientras se prohibía la difusión por radio de las grabaciones de Carlos Gardel, por ejemplo. Hemos tenido oportunidad de oír el tango “Mi noche triste” cuya primera estrofa suponemos de todos conocida, pero en la versión corregida decía “Muchacha que me dejaste, en lo mejor de mi vida...”, en lugar, claro está, del “Percanta que me amuraste...”
Como decía Borges, cuando se pone un censor, algo tiene que censurar. Néstor Kirchner llegó a exportar hace muy poco el dislate paranoico contra la prensa. En un encuentro de partidos autoproclamados “progresistas” en Chile, llegó a decir: “que los medios se presenten en elecciones si quieren gobernar, no hay que tenerles miedo”. Y luego “Nos quieren destituir (palabra-cuestión repetida hasta el cansancio por el séquito obsecuente) por medio del desprestigio y la acusación de corruptos...”, para rematar con un “los medios siempre van a estar aliados a los poderes concentrados (sic) para poder sojuzgarnos (más sic)”. No parece haber comprendido al Perón de los 70, evidentemente.
Dicen que en los años de Menem hubo en la Argentina más libertad de prensa que nunca. Al menos por lo que nos cuentan al parecer fue así. Pero eso no impedía que se presentaran proyectos intentando amordazar al periodismo, como por ejemplo algunos regenteados por Eduardo Menem.
Por suerte no prosperaron. Porque también hay una constante en este asunto: las leyes o decretos son rechazados rápidamente por la sociedad en su conjunto. Por eso, los “aprietes” aparecen por otro lado. Estrangulamiento financiero, sociedad del Estado con determinados medios en la producción de papel de diario, llamadas telefónicas y cosas por el estilo.
Un comentario aparecido hoy sábado en el periódico Perfil de parte del periodista Alfredo Leuco, hace referencia a la similitud entre Menem y Kirchner en estas cuestiones. Nosotros no creemos que hubiera habido una situación tan semejante entre estos dos ex presidentes. Baste recordar que a Menem le pegaban de todos lados y en todos los formatos y colores, mientras que el amigo Néstor llegó a impedir que se lo imitara en televisión y produjo reacciones y expresiones como las formuladas en Chile que acabamos de transcribir. Leuco tampoco se refiere a lo que pasaba en la Argentina alfonsinista, donde el periodista Bernardo Neustadt terminara expulsado de Canal 13 (manejado por el Estado en ese entonces) pese a ser el programa político de mayor audiencia por años. O la “Fundación Plural”, de la mano de Dante Caputo inventaba periódicos como “El Expreso” cuya lectura resultaba práctica únicamente para diseñadores de panfletos. Y ni hablar de las emisoras de radio, donde la Coordinadora y el periodista José Eliaschev se regodeaban atacando a todo el mundo y repitiendo que ellos pasaban música popular...”lo que no quiere decir que pasemos a la Mona Giménez...”. Hoy por hoy, medios como Canal 7 o el Canal Encuentro, son panfletos de cuarta que gastan fortunas intentando hacer una propaganda que ni siquiera les sale. Incapaces de ser neutros, contratan a conocidos y reconocidos “intelectuales” de posición política definida cercana al matrimonio, al tiempo que le cierran la puerta a aquellos que tienen una visión diferente. Es curioso pero la propia Cristina Fernández acaba de decir que tenemos que acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros. Y...sí, señora Presidenta. Así es la vida. Acostúmbrese entonces, y que su gobierno abra las puertas al disenso y deje de vender programas que cuestan fortunas donde conspicuos pensadores y no tanto se sacan las ganas de atacar siempre a los mismos, mientras los otros quedan impolutos como ángeles. Bastaría con ver los sanos intercambios de la BBC, o incluso los debates de candidatos en EEUU para entender y comprender que si el Estado quiere tener un canal de televisión, lo menos que puede hacer es abrir las puertas a todos los pensamientos, vengan de donde vinieren, en lugar de gastar millones en difundir a ideólogos de una sola tendencia.
Pero, y volviendo a Leuco, sabemos que su corazoncito radical le impide ver el bosque. Es una lástima, porque con un poco más de visión un medio como Perfil puede ser más útil en la causa de la defensa de la libertad. Hoy que los camioneros de Moyano acaban de tratar de impedir la distribución de diarios y revistas con la excusa de lograr el “traspaso” de los afiliados de un sindicato a otro.
Cuando a Menem todos le reprochaban la corrupción, había quienes afirmaban que el discurso era para la gilada. Porque los corruptos están en todas partes y no pertenecen a un partido determinado. Así es, y así está demostrándose hoy en día con los casos archiconocidos por todos. Lo mismo vale para el respeto a la libertad de prensa.
Hace poco tiempo comentamos la decisión del COMFER de intentar impedir que la frecuencia 104,3 transmitiera en dúplex con radio Continental. Hicimos referencia a los comentarios de Víctor Hugo Morales y de Magdalena Ruiz Guiñazú como causantes de la ira que derivó en una resolución fascista, intentando torpemente impedir que tal vez unos cuantos miles de personas sigan la transmisión de Radio Continental en FM. Lo mismo que con el patético “Observatorio de Medios”, los muchachos insisten en querer tapar el Sol con un harnero. O el impertérrito comando de la facultad de Ciencias Sociales y su impresentable “comunicado” acusatorio y discriminador.
Bien. En estos días hubo expresiones del embajador en EEUU Héctor Timerman dignas del recuadro surrealista argentino por excelencia. Dijo este también periodista que Joaquín Morales Solá “ve la crisis desde su resentimiento y cree que debemos obedecer a los intereses de Wall Street y de ese sistema que él defiende, pero que ha fracasado”...Pregunta: ¿es función de un embajador en EEUU opinar sobre un periodista que escribe en un diario importante de la Argentina y también trabaja en la televisión? La afirmación de Timerman es bien elocuente: Morales Solá cree que... Nosotros no vamos a defender a nadie, pero no parece este un lenguaje muy diplomático ni una afirmación muy inteligente que digamos. La verdad es que afirmar que otra persona cree algo constituye un burdo intento de descalificación, consciente o no.
Luis D Elía, por su parte, salió a ocuparse, justamente, de Magdalena y de Víctor Hugo. Dijo que “tienen cuantiosos contratos que superan en diez o doce veces la dieta de un diputado nacional (¡!) sólo por estar al servicio de los intereses políticos y económicos del grupo PRISA, hoy feroz opositor de Rodríguez Zapatero”... D Elía dijo también que Magdalena es “operadora de prensa y amiga personal de Joe Martínez de Hoz”...así como también “feroz opositora por plata y por pertenencia oligárquica”. Puta oligarquía, bah. Baste recordar que esta señora integró la inquisidora CONADEP encargada de auscultar en el terrorismo de Estado llevado a cabo durante los años en que su amigo Joe era ministro para no terminar de entender dónde está el punto. De Víctor Hugo dijo cosas tales como que es “un ex progresista encuadrado en la reacción opositora”...
No vale la pena abundar en los comentarios de este impresentable que apareció en la Plaza de Mayo liberada por la policía la noche del cacerolazo del campo repartiendo puñetazos con el evidente aval del gobierno. Pero hay que decir que si sale a hablar es por algo. De algo vive este señor y creemos que es de todos sabido.
Pero sí vale la pena señalar, y a esto queríamos llegar, la evidente relación entre lo ocurrido con el COMFER y radio Continental y los comentarios de este piquetero-ex-funcionario. Como decíamos en otros tiempos...”por ahí cantaba Garay...”, ¿no?
El periodismo es lo que es y funciona como funciona, aquí y en el mundo entero. Que Néstor Kirchner o sus empleados salgan a decir que tales o cuales periodistas son comprados por los medios, mientras todo el mundo sabe que la publicidad oficial y la fabricación de papel a precios subsidiados por el Estado son los verdaderos artífices del sostenimiento de muchos medios, especialmente del Interior, suena a joda. El Estado mantiene una televisión pública tan panfletaria como antes y como siempre. Mantiene un canal supuestamente cultural que también es un panfleto, porque lo menos que puede hacerse desde el propio Estado es difundir todas la ideas, y no solamente las de los amigos. Y encima también con el dinero de todos nosotros.
Si un medio le paga a un periodista y luego no le deja publicar algo, esto es reprochable. Pero si el propio Estado digita la publicidad para financiar medios adictos, o sostiene canales-panfleto con los dineros públicos, la verdad es que salir a acusar de "destituyentes" a los demás bastante ridículo. Esto sin contar el hecho de que sobran los comentarios sobre genuinos “aprietes” mediante llamados telefónicos o de formas todavía menos sutiles. No culpamos de esto último a nadie en particular, a veces los genuflexos suelen ser más papistas que el Papa. Pero el ex presidente o su esposa no pueden ignorarlo.
Y precisamente la confesión pública de la presidenta respecto de que debemos acostumbrarnos a que no todos piensan como nosotros nos parece elocuente.
Héctor Trillo
(Comentario dedicado a la memoria del gran actor Ulises Dumont, cuya brillante interpretación de "El Censor" ha dejado una huella imborrable en el llamado séptimo arte)