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lunes, 9 de julio de 2007

LA RIDICULEZ AL PALO

a insólita prepoteada a Metrogas por parte de Guillermo Moreno, es en realidad una prepoteada más del presidente Kirchner. Nadie puede poner en duda a estas alturas que el surrealista secretario de comercion tiene la veña del capo. Porque acá el que manda es Kirchner, señores.
Y no es cuestión de andarse con chiquitas a la hora de decirlo. Moreno atacó a Metrogás, cuyos directivos inmediatamente arrugaron ante la baja de 9 puntos en las acciones. Los problemas de escasez de gas son una realidad que nadie ignora hoy por hoy. Y los cortes a servicios "ininterrumpibles" también los aplicaron Gas Natural Ban o Gamuzzi, por lo que se lee en los diarios. De manera que la prepoteada a Metrogás tuvo una razón específica. Razón que ignoramos, pero que fácilmente colegimos: forzar la baja de precio de la empresa para "argentinizarla" es una excelente hipótesis.
Cuando el Kapo atacó a la Shell, de inmediato la patota de D Elía salio a rodear las estaciones de servicio de la empresa anglo-holandesa. El objetivo era concreto: pasar las estaciones de servicio Shell a manos de PDVSA, propiedad del estado venezolano, es decir, del mandamás Chávez.
A este ambiente payasezco se le suma la bolsa de plata de la ministra Micelli, cuyas explicaciones a determinados medios de prensa elegidos fueron publicadas durante el fin de semana. Estas explicaciones, que no convencieron a nadie, cuentan con el visto bueno del gobierno. Esta mañana, el ministro Alberto Fernández, salió por la radio a avalar a la ministra.
Hoy, 9 de julio, el presidente se fue a Tucumán a celebrar el acto por la Independencia. No sabemos cómo sigue la película pero lo suponemos. Su discuro bordeará muy probablemente la justificación política y las acusaciones a empresas, empresarios, diarios, periodistas, la década del 90, el "neoliberalismo", la "derecha", y un sinfín de gases raros. Pero la realidad se impone.
Primero desataron la inflación, luego los acuerdos de precios, después los controles de precios (de ganancias, de costos, de lo que fuere), del Indec, más tarde la escasez de productos en las góndolas, casi al mismo tiempo la crisis energética y la falta de todo tipo de combustibles...Perdieron elecciones en varias provincias y en la Capital, donde argumentaron que quienes no los votan "no piensan" y son "fascistoides", (como ha dicho más de un soretongo que liba en televisión al amparo del poder de turno).
Se cayó la reelección indefinida en Misiones. Se cayó el responsable directo de las muertes de Kosteki y Santillán: Felipe Solá. Se cayó el "dedicado" Filmus y el banquero "comunista" Heller. Se cayeron en la Neuquén de Sobisch. En Entre Ríos también. En Santa Fe, el ex canciller Rafael Bielsa dedicó sus parrafadas a atacar a quienes no piensan como él, al tiempo que omite cuidadosamente toda referencia a su propia inoperancia en el tema de las papeleras. O su designación en la Embajada en París, primero aceptada y luego declinada a las pocas horas. En Tierra del Fuego una desconocida candidata del ARI destrozó al aparato oficial.
Ciertos medios amigos atacan a Blumberg y si caída en las encuestas por la mentira de su título universitario. Los mismos medios amigos que no dicen una palabra del presidente y el dinero proveniente de las regalías petroleras enviado por Santa Cruz "la Reserva Federal" o de las afirmaciones de Menem sobre que para Kirchner era "el mejor presidente de la historia", afirmaciones que cualquiera puede ver en You Tube. Blumberg baja en las encuestas por su mentira, pero parece que Telerman no hubiera corrido la misma suerte. Telerman era "licenciado" cuando el kirchnerismo quemó las naves para ganar la Capital con la fórmula de Ibarra. No importa. Silencio soretil.
Perón decía que se vuelve de cualquier parte, menos del ridículo. A estas alturas no estamos convencidos de que en la Argentina sea tan sencillo. Es tal el grado de ridiculez que más bien parece que nos hemos acostumbrado y pedimos un poco más de "dunga-dunga".
Pero la noche se viene, como tantas veces hemos dicho. Se viene.
¿Será la heredera al trono presidencial la que deba hablar en octubre o noviembre de "la herencia recibida"?. El "cambio" que "recién" empieza (recién es apócope de "recientemente" y sólo debe usarse como participio pasado, Filmus), empezó hace bastante tiempo. Es el llamado gatopardismo. Nada cambiará, claro está.
Prepotencia, prohibiciones, aprietes, denuncias de presiones (un abogado denunció un mensaje amenazador recibido en su teléfono que decía más o menos que "con la jefa(Miceli), con los Montoneros, no se jode), escraches a la hermana del presidente...,
Sin duda ninguna la ridiculez al palo.
Héctor Trillo
(9-7-07)

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