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domingo, 13 de abril de 2008

OTRO PANFLETO AUTORITARIO

> La Facultad de Ciencias Sociales ha emitido, días pasados, otro "comunicado" con la firma de su Consejo Directivo. En este caso está referido a los medios de comunicación y al tratamiento dado a la cuestión planteada con los productores agropecuarios.
> El ideologismo que impregna por doquier hace caer en el patetismo más violento a un grupo de profesionales que, se supone, deben expresar la consideración de una Facultad que depende de la Universidad de Buenos Aires.
> En efecto, ya desde los "considerandos" el panfleto incurre en distinciones maniqueas entre libertad de prensa y libertad de empresa, e incursiona peligrosamente en el llamado "derecho a la información" que supone que la libertad de expresar ideas tiene como fundamento primero y último que tales ideas sean "correctas" a juicio de un ente encargado de juzgar, suponemos.
> Decimos esto porque a las pocas horas de darse a conocer el panfleto, el propio Poder Ejecutivo contactó al Decano de esa Facultad interesado en el tratamiento dado al tema. Si cabía preocuparse por el panfleto, más cabe preocuparse cuando un gobierno que ha dado sobradas muestras de su tentación autoritaria en materia de la prensa se "interesa" en una clara proclama macartista.
> Desde la afirmación de que los medios reflejan las opiniones defendidas por sus dueños hasta que tales opiniones se ven influenciadas por los avisadores en el panfleto hay de todo. Hasta el pedido de que se obligue a conocer "el listado y compromiso económico aportado por los anunciantes". Es terrible.
> Que el decano es un declarado defensor de dictaduras comunistas no lo exime de responsabilidades en un Estado democrático. Y a los miembros del consejo directivo de la Facultad de Ciencias Sociales tampoco.
> En la Argentina, además de los dibujos del gran Hermenegildo Sábat, cuestionados por una presidenta que raya en el desvarío, hay libertad de medios suficientemente amplia como para poder leer diarios volcados al conservadurismo o a la izquierda más o menos recalcitrante. Con defectos y virtudes es posible enterarnos por Internet de lo que opinan La Nación, Clarín, Página 12 o el nuevo Crítica de Jorge Lanata. En radio y televisión, podemos seguir los acontecimientos del campo desde Canal 7 o desde Crónica. Tenemos la posibilidad de ver y analizar argumentos políticos desde el canal "Encuentro" o desde la CNN. ¿De qué nos habla esta gente en su panfleto?
> Se hace hincapié en el "derecho a la información" y también a la necesidad de evitar la discriminación, palabra ésta última que sirve para cualquier cosa menos para definir con nombre y apellido de qué cornos estamos hablando. Porque mientras el "comunicado" acusa a ciertos medios de discriminar, dice que "el público de los medios ha recibido muestras inadmisibles de trato discriminatorio de los actores sociales (sic) según su capacidad económica o su pertenencia de clase ante formas similares de reclamo de derechos" ¿Qué otra cosa que una afirmación discriminatoria es eso de "la pertenencia de clase" amigos universitarios de las Ciencias Sociales?. Es inaudito el grado de prepotencia, soberbia y clasismo que regurgita esta gente.
> Además de acusar por la "línea editorial" a algunos medios, acusa también que tal línea puede sesgarse según quiénes fueren los que pagan avisos. Esto y decir que por eso Canal 7 tiene la línea editorial que tiene es lo mismo. Pero no habla de Canal 7, sino de empresas con criterios comerciales.
> De donde surge entonces que en cualquier momento las líneas editoriales pueden ser cambiadas por las contrarias si los aportantes de avisos son los adversarios.
> ¿Esto es así?. Y si lo fuera, ¿no es suficiente con salir a publicar la opinión contraria desde los medios que están en la vereda de enfrente?
> ¿Podemos o no podemos leer La Nación y Crítica de la Argentina? ¿Es factible analizar el caso del paro agropecuario desde Clarín y desde Página 12 o no?
> ¿Podemos escuchar en radio a Aliverti y a Longobardi o necesitamos que el gobierno vía propaganda en la vía pública nos enseñe a distinguir lo que debemos escuchar y lo que no?.
> El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión surge de un decreto del año 2005, es decir que ya tiene 3 añitos de nacido. Y dado que nace en un gobierno matrimonial que trata de mafioso a don Hermenegildo Sábat lo menos que podemos decir es "agarrate Catalina". ¿Eso es lo que quiere para la Argentina Schuster, el decano de marras?.
> Hemos oido en las radios comentarios sobre que en el caso del campo se hablaba de "paro" y no de "lockout", que sería una definición de la ley argentina para el caso de huelga de los patrones. Y que lo correcto es hablar de lockout. ¿Esta es la gimnasia que tenemos que hacer para no ser "discriminatorios"?. ¿Si alguien dice "paro" en lugar de "lockout" le vamos a mandar la Gestapo local a enmendar lo dicho?. ¿Le pediremos a Don Hermenegildo que le saque las vendas de la boca al dibujo de Cristina?. ¿Y si dice "lockout patronal" como reiteradamente hemos oído en los medios le mandaremos a un profesor de castellano que les enseñe a no ser redundantes?
> Es que además, el "comunicado" pide al "Observatorio" que realice las investigaciones (sic) del caso a fin de dirimir si ...se han dado a la difusión pública expresiones de contenido antidemocrático o de cuestionamiento a la vigencia del Estado de Derecho. ¿De parte de quienes?, de los periodistas, claro.
> No de los "actores sociales". Porque los "actores sociales" fueron los caceroleros, las hordas de D Elía en la plaza liberada, y los dichos de Cristina, cabe inferir. No los movileros. Ahora bien. Si las cámaras de Crónica enganchan a un cobardón pegándole una piña a un manifestante desde atrás y al día siguiente esas mismas cámaras ven al tal cobardón sentado detrás de Cristina en un acto partidario, ¿qué hacemos?. Queremos decir ¿qué comentarios hacemos, Schuster?. ¿Te preguntamos a vos qué podemos decir de eso o nos largamos y decimos que se trata de una gesto de produndo sesgo autoritario, antidemocrático y prepotente, llevado a cabo por fuerza de choque, virtualmente parapoliciales, apañadas por la presidenta de la Nación?. ¿Y si decimos eso nos mandás a la Gestapo por ser "antidemocráticos" a nosotros?. ¿O nos acusás de "golpistas"??.
> El grado de paternalismo autoritario de esta gente no sería tan grave si no formaran en su seno a las hordas que luego se encargan de ocupar rectorados y tirarle piedras al micro que transporta a Vargas Llosa. No nos consta que quiene hacen esas cosas fueran estudiantes surgidos de una Facultad con autoridades clasistas y francamente patéticas como éstas, pero, ¿cabe suponerlo?. A lo mejor podemos pedirle un "listado" a Schuster para cotejar con los "listados" de la policía cada vez que encana a los de Quebracho, ¿no?. En una de esas nos encontramos con algunas sorpresitas, ¿no?. Y ya que estamos las fichamos, ¿No Schuster??.
> La "comunidad argentina" (como dice el panfleto, dejando afuera a 3 millones de extranjeros que conviven con nuestros conciudadanos) sabe qué cosa es la discriminación y dónde hallarla. Y los extranjeros residentes también lo saben. Y si no lo supieran, lo que corresponde es que quienes quieren acusar acusen donde corresponde. Este tipo ha llegado a decir que hablar de "la gente" (de la plaza) y de "los piqueteros" es un acto discriminatorio.
> ¿Decir "la gente" y luego "la policía" no sería lo mismo? Claro, la policía se había ido y el cronista no pudo decir eso, excepto que "la policía no estaba". ¿Decir la policía no estaba no es impropio y discriminatorio?, ¿No debería haber dicho "la gente vestida de policía no estaba"?
> Esto es demasiado. Es una reverenda pelotudez. Perdonen.
> Héctor Trillo (13/4/08)
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