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sábado, 12 de diciembre de 2009

ABEL POSSE 11/12/09

Ayer el diario La Nación publicó un artículo con la firma de Abel Posse que ha dado lugar a todo tipo de críticas de parte de varios sectores políticos.
El gobierno nacional se ha manifestado, como es su costumbre, a través del jefe de gabinete Aníbal Fernandez, quien como es también de práctica no ahorró adjetivos descalificatorios de la persona del escritor, sin demasiadas aclaraciones y por supuesto sin una pizca de mea culpa.
Conocemos el pensamiento de Abel Posse a lo largo de los años por haberlo leído y escuchado en innúmeras oportunidades y no es nuestra intención defenderlo ni critarlo. Más bien creemos que podemos tratar de brindar algún aporte a la comprensión general. O más bien a la comprehensión.
Por un lado nos oponemos de manera absoluta a todo esbozo autoritario, provenga de donde proviniere. Y no solamente nos oponemos a los arranques fascistas de ciertos políticos por ser opositores.
La Argentina se ha acostumbrado a la anomia y a lo "políticamente correcto". Y también se ha acostumbrado al insulto de ciertos funcionarios. A la prepotencia de otros, y a los aprietes de los más.
No queremos hacerla larga pero que Aníbal Fernández salga a descalificar a Posse, a Macri, a Rodríguez Larreta, a Mongo la verdad es que nos tiene sin cuidado. Tomamos en general las descalificaciones como de quien vienen. Y en el caso del susodicho ministro, más todavía. Resulta cuando menos insultante para la inteligencia que todos aquellos partícipes del gobierno de la ciudad sean basuras fascistas, autoritarios y vagos, mientras que los amigos del poder resultan patriotas y santos de la espada, produce en nosotros una leve sonrisa trágica. Y nada más.
Abel Posse ha dicho en el artículo al que nos referimos que en la Argentina se ha renunciado a la función esencial de la represión por parte del Estado. Y también que en el gobierno ha prevalecido el troskoleninismo. No caben dudas que el muchacho tira munición gruesa. Y que esto fastidia seriamente al Matrimonio, que obviamente se encarga ipso facto de enviar a sus voceros a vituperar por la radio. Es más, en el caso de Fernández hasta hubo de escribir un artículo publicado hoy en La Nación.
Posse dice lo que piensa y lo explica. No hace algo distinto de lo que pudieran hacer Elisa Carrió o Jorge Asís. Digamos que no se anda con chiquitas. Y lo que señalamos más arriba es lo que más ha sido criticado en el día de hoy en radios y televisión. Ahora bien, Posse dice que el gobierno dejó de lado la esencial función de la represión. Esto ha sido interpretado desde la óptica de quienes se refieren a la represión ilegal. No creemos bajo ningún punto de vista que Posse haya querido decir eso, que es una enormidad. En nuestro modo de ver, el escritor se refiere al abandono de la represión legal, la que implica por ejemplo terminar con el corte de un puente internacional que lleva ya 3 años y que ninguno de los poderes (nacional, provincial, municipal) ha abortado. O también en general a los cortes de rutas, puentes, caminos y calles por parte de personas a cara descubierta y también de encapuchados munidos de palos, mochilas cargadas de armas caseras (incluyendo bombas incendiarias), a todos los cuales los funcionarios han dicho y reiterado desde el presidente para abajo que "no serán reprimidos". La represión que vemos en la televisión en el primer mundo, por ejemplo, no es una represión ilegal. No estamos diciendo nada que no se sepa.
¿Por qué entonces desde una gran cantidad de medios de difusión se ha venido sosteniendo que Posse se refiere a la represión como sinónimo de barbarie fascista? (suponemos, dicho sea de paso, que el Observatorio de Medios y toda la verdadera parafernalia fascista que se sucede luego de la "ley de medios audiovisuales" estará chocha de la vida por el "tratamiento" dado a esta información). Bien, no queremos olvidarnos de decir que la represión, en su conjunto, no se abolido totalmente. Por ejemplo rige para los ruralistas, o para "los piquetes de la abundancia"...O para De Angeli. En eso se equivoca el escritor.
El otro punto que también queremos mencionar es la alusión que hace Posee al troskoleninismo del gobierno actual. Esta afirmación ha dado lugar a innúmeras críticas, en general sin fundamento alguno. Tales críticas se conforman de comentarios del estilo de "es un autoritario", "atrasa", "es un golpista" y similares.
Nosotros no sabemos si Posse es todo eso. Pero sí sabemos que no hace aún un par de semanas el señor Néstor Kirchner dijo públicamente que "si la oposición tiene mayoría en el Congreso, nosotros tenemos la calle". Salvo mejor opinión, no nos parece esta clase de afirmaciones muy ajena que digamos al trotskismo o al leninismo. Y ni qué hablar del golpismo. Con "la calle" se lo obligó a renunciar a De la Rúa.
¿Quienes saltan de sus sillas ante los dichos del escritor, tienen presente esto que acabamos de contar y que es público? Posse le ha mojado la oreja a unos cuantos, entre quienes está (que duda cabe) el señor Aníbal Fernández, que se cansó de hablar de "sensaciones" cuando de inseguridad se habla. Le cayó el sayo, es el Jefe de Gabinete y fue ministro del Interior y de Justicia.
Nosotros no pretendemos defender a Posse, que es bastante grande y sabe lo que hace. Lo que nos parece es que acá, como siempre, hay que cantar como canta el gallo principal, o te comés el garrón de ser golpista y destituyente, amén de autoritario y filonazi. Pero los muchachos que hoy están en el gobierno tienen un origen bastante diferente al del que la gente cree. Y en ese origen está el verdader lumpen de lo que hoy defienden ( y SE defienden). En fin, por si alguien no está del todo al tanto, incluimos abajo un link para que pueda leerse el trabajo de Posse.
No es políticamente correcto. Es muy duro, y dice cosas que pueden resultar materia opinable. Pero dice también verdades de a puño. Nadie puede negar el origen de los guerrilleros vergonzantes. Nadie puede negar el corte del puente con el Uruguay, que es una payasada si no fuera por la gravedad que implica. Y que no sólo es tolerado, sino que incluso fue incentivado por el propio Néstor Kirchner cuando aún era presidente.
Sabemos que en el día de hoy Posse ha hecho declaraciones quizás cuestionables y que no conocemos todavía en su totalidad. Pero recalcamos lo dicho: el tipo será lo que sea y no pretendemos defenderlo, pero que ha dicho un par de verdades que les duelen a estos impresentables no caben dudas. Por eso y no por otra cosa lo atacan a él en lugar de fundamentar por qué hacen lo que hacen. O más bien dejan de hacer.
Héctor Trillo

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