En oportunidad de la reunión de los jefes de Estado del Mercosur en Montevideo, estos manifestaron su desacuerdo con la situación institucional de Honduras y en conjunto pidieron la restitución del derrocado presidente Zelaya y la anulación de las recientes elecciones celebradas en ese país por considerarlas nulas.
Hemos expresado en su momento nuestra opinión sobre la verdadera payasada que significó meter a Zelaya en un avión, prácticamente en piyama, para llevarlo a Costa Rica, quitándole de ese modo verdaderamente surrealista su condición de presidente en funciones elegido democráticamente en su país.
Luego fueron conociéndose detalles, tales como que Zelaya había convocado a un plebiscito para modificar la Constitución y posibilitar su reelección por encima de las propias facultades constitucionales, cosa que al parecer fue el motivo de semejante vodevil en el pequeño país centroamericano.
No conocemos los pormenores legales hondureños, pero sí estamos seguros que en ninguna parte se contempla destituir a un presidente mientras duerme y sacarlo del país en paños menores. Una verdadera grosería propia de mentes afiebradas y revanchistas por lo menos. Por encima de todo y como siempre hemos señalado, el Estado de Derecho tiene normas y éstas deben cumplirse siempre. De lo contrario se cae en la anomia que por ejemplo vivimos en la Argentina actual. Donde todo, absolutamente todo, es posible.
Pero lo que trae a cuento esta breve reseña es el hecho de que la presidenta argentina hizo declaraciones públicas refiriéndose al hecho de que el Mercosur impide, en su conformación, que regímenes no democráticos integren el ente plurinacional. Y que por ello no podría jamás estar en él Honduras. Palabras más, palabras menos, esto dijo. A lo que agregó que en cambio la OEA es más laxa y permite que países no democráticos permanezcan en su seno.
Hay que recordarle a nuestra primera mandataria que la defensa que durante varios años la Argentina ha hecho de la dictadura cubana, con reacciones y comentarios muchas veces de un alto grado de irascibilidad, tenía como objetivo que en este caso el organismo americano permitiera el retorno de Cuba a su conformación. Cuba, como se sabe, había sido expulsada de la OEA en 1962, justamente en la convención de Montevideo, y precisamente por tratarse de un régimen no democrático entre otras cosas.
Durante muchos años, la OEA admitió en su seno a varios países con gobiernos de facto o dictatoriales, entre los cuales se encuentra, hay que decirlo, el propio Uruguay, el Paraguay de Stroessner, el Brasil de los Escuadrones de la Muerte y la Argentina de Videla, el Chile de Pinochet y varios otros.
La OEA admitió el Perú de Fujimori, la República Dominicana del Chivo Trujillo, la Nicaragua de Somoza y del FSLN y varios etcéteras más.
Seguramente nada de ello debió haber ocurrido, pero ocurrió. Y ninguno de estos países que hoy aparecen acusando la dictadura hondureña tuvieron nada de nada para decir. Claro, se dirá que estos gobernantes actuales no estaban. Y sí, no estaban. Pero sí estaban los Tupamaros de Pepe Mujica, el Sendero Luminoso peruano o las eternas Farc colombianas. La nota de color la da la inclusión del impresentable presidente venezolano Hugo Chávez, que también adhirió con sus dichos a la notable toma de distancia del pequeño país centroamericano. Seguramente tranquilo el amigo Chávez, luego de haber derivado a la justicia yanqui el caso Antonini Wilson, que como se sabe formaba parte de la comitiva venezolana en su visita a la Casa Rosada el día siguiente del famoso affaire.
Lo cierto es que hoy por hoy estos gobernantes "mercosurianos" no tienen nada que decir, más bien al contrario, de la dictadura con características monárquicas vigente en Cuba.
Chávez, que se ha manifestado "amigo" de Fidel Castro y se pavonea con esa "amistad", ha dicho que las elecciones en Honduras han sido "amañadas". De eso podemos no tener dudas, como tampoco las tenemos de que en la Cuba de su amigo no solamente no hay elecciones (amañadas o no) sino que un par de mandamases han resuelto sucederse en el poder así porque sí, porque se les canta el proverbial culo.
Los presidentes del Mercosur han pedido la restitución de Zelaya, lo cual está a nuestro juicio ajustado a derecho. Pero no pidieron ni antes ni ahora ni nunca pedirán, elecciones libres y democráticas en Cuba. ¿Cual es la razón de semejante diferencia de enfoque ante una evidencia monumental? ¿suponen que nadie nota la hipocresía en la que incurren? Más bien en la mentira, ¿no?
Y para terminar ¿es realmente Venezuela hoy por hoy un régimen democrático? Al menos por lo que se sabe el país caribeño ha terminado prácticamente con toda oposición, cerrado canales de televisión, emisoras de radio y diarios. Ha expropiado bienes y empresas, ha dicho sandeces de todo tipo acusando a propietarios de hoteles y hasta de piscinas y canchas de golf.
¿Y por casa cómo andamos? es muy políticamente correcto decir que en estas regiones los regímenes son democráticos. En Bolivia un levantamiento popular dirigido por Evo Morales y un par de dirigentes más con el argumento del "indigenismo" (es decir con un argumento racista de origen nazi) obligó a renunciar a un presidente y a un vicepresidente elegidos democráticamente. ¿Todo esto es democrático?
En fin
Hector Trillo
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