Escuchábamos esta tarde en Radio América, al periodista Jorge Chamorro argumentar respecto de las quejas de la Sociedad Interamericana de Prensa y los evidentes aprietes del gobierno kirchnerista a la prensa libre. La verdad es que uno no termina de sorprenderse y a la larga tiende a comprender por qué a nuestro querido país le va como le va. Fíjense.
Chamorro decía algo así como que los mismos medios que en los 70 apoyaron al régimen militar ahora aparecen rasgándose las vestiduras porque el gobierno actual pretende encauzar a la prensa. Las palabras no son exactas, claro está, pero es la idea general de lo que venía diciendo.
Un penoso adlátere del citado, afirmaba, cual descubridor de la piedra filosofal, que "la libertad de empresa no es lo mismo que la libertad de prensa".
En buen romance: por un lado, Chamorro incurría en el sofisma de sostener que dado que ciertos medios periodísticos en los años 70 apoyaron el golpe o al menos no lo reprobaron lo suficiente, se merecen esto. Y si triste compañero, nos hacía saber una vez más que acá la libertad existe, pero siempre y cuando no sea de empresa.
Dado que "empresa" es en realidad, la acción de emprender, lo que acá está prohibido o limitado es la libertad de emprender. Situación con la cual estos penosos representantes del periodismo local (y justamente periodistas), están de acuerdo.
En nombre de la democracia, de la libertad y de la pluralidad, acá lo que se sostiene es que no debe existir tal libertad cuando se trata de empresas, y tampoco debe existir cuando se trata de medios que tienen un pasado de apoyo a dictaduras militares.
Ya que de reiteraciones obvias se trata, recurramos también nosotros a un conocido dicho: el de que no existe la mujer medio embarazad. Entonces podemos preguntarnos y preguntarles a nuestros amables lectores a qué carajo se refieren estos tipos cuando hablan de libertad, si justamente proponen que no la haya.
¿Es necesario tener un pasado impoluto para poder ejercer la prensa libremente? ¿Es necesario no ser empresario para ser libre? ¿Somos libres como pueblo si la libertad está condicionada y limitada a antecedentes y ocupaciones?
Una verdadera, genuina y desopilante pedorrada.
Héctor Trillo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario