Translate

lunes, 18 de febrero de 2013

OTRA VEZ HERMENEGILDO SÁBAT 21/12/12


El Ágora
OTRA VEZ HERMENEGILDO SÁBAT
“La parodia no tiene verosimilitud” (CSJ de la Nación, caso Tato Bores)
La Legislatura porteña, por iniciativa del bloque kirchnerista, denunció al reconocido dibujante Hermenegildo Sábat por la denominada “violencia de género” a raíz de una caricatura publicada en la que aparece la presidenta de la Nación con un ojo morado.
Es la segunda vez que el gobierno kirchnerista acusa al eximio artista del dibujo-editorial por una caricatura de la señora de Kirchner; la anterior fue en el año 2008 cuando la dibujó con un par de tiras en la boca en forma de cruz, como pidiéndole silencio.
Ahora se acusa al artista de haberse hecho eco de una política “sexista y misógina”. Siguiendo el particular criterio de interpretación del uso del idioma, debió haber dicho “generista y misógina”. Pero no vamos pedirle peras al olmo. El mal uso del idioma no es de exclusividad de los jóvenes, como se pretende. Las enseñanzas bajan siempre de los adultos.
Es interesante recordar que en el año 2008, Sábat hizo ese dibujo pretendiendo señalar algo así como que lo mejor sería que la presidenta se callara la boca durante la recordada discusión por el tema de la resolución 125.  En aquel entonces, la señora calificó la caricatura de “un mensaje cuasi mafioso”, expresión que le valió el repudio generalizado de la prensa todavía no cooptada por el régimen. A tal punto que según recordamos, hubo un intento de acercamiento mediante un pedido de encuentro entre la presidenta y el artista, al que éste se negó.
Tanto en un caso como en el otro, el exceso está a la vista. En esta oportunidad, la caricatura pretendió reflejar, claramente, que la señora salió con un ojo en compota en el enfrentamiento con el llamado grupo Clarín.
Quienes conocen medianamente la trayectoria del artista, saben muy bien que sus dibujos son verdaderos editoriales. Y como tales, es razonable que al autoritarismo reinante le moleste sobremanera.  Pero de allí a acusarlo  de “sexista” y de “mafioso” hay un exceso notable.
Cada vez que se ataca a los artistas,(sean estos músicos, poetas, escritores, dibujantes, cantantes o actores) es porque claramente se pretende hacerlos callar porque molestan.  En este caso, el extraordinario dibujante editorialista uruguayo es víctima de un gobierno de tinte claramente autoritario que se aprovecha de una interpretación claramente equívoca de la llamada “violencia de género”. Es evidente que no es ese el sentido del dibujo en cuestión. Es más, aún forzando la idea, bien podría ser que el ojo en compota de la señora podría haberse debido a un trompis aplicado por otra mujer. Y esto no es para escaparle a nada. Es la sencilla conclusión de que, dadas las causas  metafóricas que persigue la idea, no importa realmente qué sexo tiene el que golpea. Y naturalmente, dicho golpe no es más que una figuración.
Es bueno preguntarse por qué los legisladores porteños establecen una relación entre un ojo negro producto de un revés judicial en la disputa ante el grupo Clarín y un componente sexista. Máxime en los tiempos en los que se ha generalizado como deporte el boxeo femenino.
La verdad de esta historia es que una vez más se ha atacado a un dibujante de enorme trayectoria. Un eximio observador de la realidad que en sus mágicos trazos sintetiza una idea que todo el mundo entiende como tal. Menos, parece ser, la propia presidenta de la Nación o los legisladores porteños.




Buenos Aires,  21 de diciembre de 2012                                            HÉCTOR BLAS TRILLO



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Seguidores