¿BLANQUEO SUPERPUESTO AL BLANQUEO?
El ministro Caputo ha dicho que esta semana dará precisiones sobre lad medidas que permitirán realizar pagos en moneda extranjera, aunque específicamente habló de dólares. Afirmó que no se preguntará el origen de los fondos que se utilicen para tales pagos.
Se da así una curiosidad más, en esta interminable ordalía del absurdo que es la Argentina. Porque para dar seguridad de que nadie preguntará el origen de los fondos hace falta una ley. Y justamente todavía está vigente la ley 27.743 de regularización de activos, que culmina el 7 de mayo, fecha en que efectivamente vence la posibilidad de adherir.
De modo tal que, en principio, el ministro está diciendo que no hará falta una nueva ley, sino que será suficiente con su palabra, y tal vez alguna resolución o norma menor que avale la medida.
Cuesta entender el criterio seguido por el ministro, que al final es el criterio elegido por el gobierno. A lo mejor no cuesta, si lo pensamos dos veces.
Sabemos que todo el mundo hasta ahora, ha sacado dólares del colchón, los ha vendido en el "blue" y ha efectuado pagos en pesos con ese dinero
Nadie, que yo sepa, ha investigado hasta ahora si los pagos se condicen con los ingresos o con los ahorros de esos contribuyentes. Es decir que ya, en la práctica, un blanqueo ha venido ocurriendo sin objeción alguna. La diferencia es que ahora lo que el gobierno pretende es aceitar el camino para pagar directamente en dólares por ejemplo los impuestos, y me animo a decir que también deberá hacerlo con otras monedas, ya que de no hacerlo incurriría en otra irregularidad sobre la irregularidad de la irregularidad.
A todo esto, y como frutilla de la torta, el ministro ha dedicado sus párrafos para avalar las críticas y los insultos al periodismo en general que hace habitualmente Milei.Ha hecho afirmaciones de un grado de ridiculez superlativo, como pretender que el periodismo "cambie" (¿!!!), porque de lo contrario "tiende a desaparecer". Un verbo que se las trae, dicho sea de paso.
Al menos lo que cabe preguntarse es cómo y en qué casos se garantiza así la seguridad jurídica tan mentada para que lleguen inversiones, porque la verdad es que aquello de "guardar las formas y las maneras..." no se cumple en absoluto. Y esto dejando de lado, si cabe, la barbarie institucional propiamente dicha.
Y algo más, el blanqueo superpuesto muestra la desesperación del gobierno por inyectar dólares, que ocurre porque no ingresan los suficientes para sostener la fantasía de que el tipo de cambio es el correcto, cuando a todas luces no lo es, y por eso los dólares no alcanzan.
La seguridad jurídica de un país, es mucho más que mantener un tipo de cambio semifijo o bajar la tasa de inflación. Requiere garantizar el funcionamiento de las instituciones y respetar a rajatabla la propiedad privada. No es lo que está ocurriendo, lamentablemente.
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